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¿Te autocensuras en la red? por @fransegarrab @lobatopsicologa @davidbarreda_db

El que sabe hablar sabe también cuándo Arquímedes de Siracusa


Cuando nos censuramos para “encajar”

¿Alguna vez has sentido que no encajabas? Probablemente, en mayor o menor medida, alguna vez has notado que no encajabas en algún lugar, situación, reunión de trabajo, evento… todos nos hemos sentido así en algún momento.

Como seres sociales, los humanos necesitamos”encajar”… o mejor dicho… no “desencajar terriblemente”. Esto es lo que conocemos como conformidad.

La conformidad es una especie de “influencia social” invisible (pero irresistible) que nos empuja a cambiar comportamientos (e incluso actitudes) para cumplir normas sociales no escritas, de las que nadie habla, pero que simplemente existen. Eso nos lleva, en la mayoría de los casos, a no opinar, a quedarnos callados en situaciones en las que quizás lo más apropiado sería aportar nuestra opinión. Un silencio irracional sin un propósito lógico, producido simplemente por el deseo de “seguir encajando”.

Tenemos dos formas de afrontar estas normas de conformidad y aceptación: Podemos tomarlas como una pérdida ante nuestro deseo de diferenciarnos de los demás y reafirmarnos como un individuo único, que toma sus propias decisiones; o por el contrario,  podemos aceptarlas como parte de nuestra condición social y ponernos manos a la obra para trabajar en nuestras competencias sociales, para lograr un equilibrio entre nuestro deseo de encajar (influencia social normativa, Deutsch y Gerard, 1955) y nuestra necesidad de tomar nuestras propias decisiones.

Aprender a caminar en las redes

Si hay un sitio ‘social’ que ha emergido en nuestros días de manera contundente, impactando en nuestra forma de relacionarnos, este es el que se configura por las redes digitales… que ya son parte de nuestra vida.

Las Redes Sociales, como su nombre indica, son entornos sociales donde las personas interaccionan unas con otras. Y como todo entorno social tiene sus peculiares características.

Es importante que seamos conscientes de que no nos comportamos igual en todos los contextos, ni en todos los momentos, ni con todas las personas (en un aula, en una biblioteca, en una discoteca, durante una reunión de trabajo, con un grupo de amigos, con nuestro jefe…), nuestra comunicación cambia y se adapta según el escenario.

En los entornos digitales no íbamos a ser menos, y nuestro estilo de comunicación se adapta a este contexto, en formas y maneras… una formas y maneras que hemos tenido que aprender sobre la marcha… como quien tiene que aprender a andar por un planeta nuevo.

Una palabra u otra

Está claro que las palabras crean realidades. No es igual verlo ‘negro’ que verlo ‘blanco’, aunque nos refiramos a lo mismo. Es más, ni siquiera es lo mismo verlo ‘gris’. La realidad tiene tantos colores como ojos que la miran.

En este punto, si las palabras crean realidades, resulta interesante preguntarnos qué nos hace elegir una palabra y no otra… posiblemente sea una cuestión de aprendizajes, valores y principios, internos e inconscientes, que operan desde lo más profundo de cada uno sin que nos demos cuenta… aunque al final se dejen ver a través de nuestras decisiones, conductas y actitudes

Así, no es igual utilizar la palabra “autocensura” que “autorregulación”. La una y la otra, aún refiriéndose a lo mismo, generarán dos realidades distintas… aunque, desde un punto de vista práctico, el hecho que se da es el mismo: la contención consciente de una expresión o una acción en un determinado contexto.

La autorregulación es percibida como positiva, consciente y elegida, y además hace más fuerte la voluntad; y la autocensura suena a represión de algo que quiero decir o liberar… forzando a la persona a un punto en el que no se siente cómoda…

…ambos enfoques son propios de nuestra participación en entornos sociales.

¿Te autocensuras o te autorregulas?

Silencio comunica

Photo by Gabriel Benois on Unsplash

Los silencios comunican

Cuando hablamos de comunicación no sólo hablamos de palabras, también hablamos de las pausas y los silencios que la integran.

De una forma u otra, lo llamemos autocensura o autorregulación, los silencios conscientes también comunican.

Los silencios están cargados de significados, tanto para el emisor como para el receptor, y es una habilidad necesaria el saber identificarlos, escucharlos y utilizarlos de forma consciente y pertinente.

¿Estamos obligados a contestar siempre?, ¿a dar nuestra opinión siempre?, ¿a expresar nuestro desacuerdo o malestar siempre?… Probablemente, siempre, no.

Cada silencio dice algo. Es imposible no comunicar incluso cuando no decimos nada.

Lo primero que se me viene a la cabeza

En nuestro día a día, normalmente, no tiene sentido comunicar sin filtro alguno lo primero que se me viene a la cabeza. Sobre todo si además en un momento determinado estoy en desacuerdo, molesto u ofendido. Dejarse llevar por alguno de estos estados de ánimo puede generarnos una factura demasiado alta, y con una buena dosis de arrepentimiento “por las palabras dichas”. Es una cuestión básica de Habilidades Sociales.

El camino más adecuado, para evitar que esto suceda, es parar, reflexionar y después comunicar, es decir, gestionar la propia comunicación, “autorregularnos”.

Gestionar adecuadamente nuestra comunicación implica pensar qué quiero decir, para qué quiero decirlo, a quién, cuándo, cuánto, cómo… e incluso con qué intensidad. Es más, también es importante decidir cuándo no hay nada que decir (que como hemos dicho anteriormente, también es una forma de comunicación).

Y esto ocurre tanto en la vida real… como en las redes. La Red es un medio de comunicación y, a la vez, es una prolongación de nuestra vida, aunque a veces no lo parezca y la confundamos con un altavoz para expresar lo que pensamos y sentimos sin ninguna consecuencia.

Soledad en apariencia

Uno de los mayores peligros cuando hablamos en la red es que lo hacemos como una continuidad de un diálogo interno. Se te viene algo a la cabeza, en el mejor de los casos lo piensas… y luego lo escribes. Aparentemente no hay nadie, solo tú y tu idea… y, aunque sepamos que nos estamos expresando públicamente, los destinatarios en este momento están tan indeterminados que es como si no existieran.

Esta expresión de nuestro diálogo interno hace que lo que escribamos vaya impregnado de la carga emocional que lo acompaña, sin filtro ninguno, porque parece que no hay nadie… parece que estás tú solo…  y que las consecuencias de lo que dirás serán similares a las de un comentario hecho entre dientes, que nadie escucha.

El contexto individual en el que una persona participa en las Redes Sociales le puede generar la falsa percepción de que ‘lo que dice’ lo dice para él mismo o para unos destinatarios concretos y definidos, o incluso que tendrá control sobre su propio mensaje, los destinatarios a los que llegará, el sentido con el que se interpretará, etc… nada más lejos de la realidad.

Así, con la idea de que uno está hablando para sí mismo, es posible que pueda aparecer con más potencia la sensación de “autocensura” cuando en realidad se esté tratando de un ejercicio de “autorregulación”… el conflicto, entonces, está abierto: “¿Por qué me tengo que callar lo que pienso?”

Una adecuada gestión emocional

Sin duda, el primer paso para gestionar la propia comunicación es una buena gestión emocional, considerando un principio básico: escuchar nuestras emociones, pero no dejarnos arrastrar por ellas, sobre todo si estamos en “carga emocional”.

Además, es importante tener en cuenta que gestionar no es mentir, ni mostrar una imagen diferente a cómo somos, ni decirle a los demás lo que quieren escuchar o hacerles la pelota para conseguir algo a cambio.

Hagamos una distinción en este punto: autocensurarse, implica obligarse, de algún modo, a no comunicar, pero con una emoción muy intensa de fondo, es decir, me callo pero por dentro estoy que exploto, mordiéndome la lengua y las emociones me dominan en un sentido negativo. Por otro lado, autorregularse implica gestionar la emoción primero y luego decidir si comunicas o no comunicas, con qué propósito, qué mensaje voy a lanzar y cómo lo voy a hacer.

Cuando me autocensuro me siento prisionero, cuando me autogestiono me siento libre, aunque al final opte igualmente por no expresar mi opinión.

Palabras con alas

Photo by Gary Bendig on Unsplash

Si las palabras tuvieran alas…

En la red se puede hablar de todo, con respeto y siempre valorando las posibles consecuencias. Si las consecuencias no te interesan, te pueden perjudicar, pueden ser nocivas para otros o no las quieres asumir, entonces, es necesario reflexionar antes de actuar.

Gestionar adecuadamente la comunicación en la red merece un esfuerzo de atención mayor. Una toma de conciencia de que no estamos solos, de que nuestro mensaje ya no será nuestro cuando salga de nosotros pero sí las consecuencias que origine, de que cualquiera puede ser nuestro receptor… de que las redes no solo informan de lo que piensas, también responden.

Comunicar también es decidir “en qué guerras me meto”, “no entrar al trapo a todo”, aprender a “ignorar las provocaciones”, saber de antemano cuando decido meterme en un charco y cuando no… y esta capacidad de decisión es la llave de una comunicación efectiva, y esta llave la puedes llamar “autocensura” o “autorregulación”… tú decides…

Recuerda, si las palabras tuvieran alas… ¿dónde desearías que te lleven?.

 

Post colaborativo de Fran Segarra (Ponte en Valor), Almudena Lobato (Personas en Positivo) y David Barreda (Procesos y Aprendizaje)

Cover photo by Photo by Matthew Henry on Unsplash. 

El suicidio del personal branding (artículo colaborativo)

El título de este artículo puede parecer provocativo. Y lo es. Pero no deja de ser una respuesta colaborativa a otro artículo publicado en un medio “oficial”, El Confidencial, bajo el título El timo de la marca personal: “Un suicidio a largo plazo”.

En primer lugar, te invitamos a leer el artículo para entender el contexto y para comprender mejor las opiniones que se han recogido desde distintos referentes mundiales del personal branding en habla hispana.

Por supuesto, tu opinión es bienvenida en forma de comentario, que será contestado por alguna de las personas que formamos este colectivo. En primera instancia, nos pareció que el contenido del artículo no merecía invertir mucho tiempo en responderlo. Pero para evitar el síndrome del “quien calla otorga”, aquí va nuestro feedback respetuoso y constructivo.

Andrés Pérez Ortega

El artículo es la mayor colección de tópicos falsos e ideas preconcebidas sobre la Marca Personal que había leído desde hace mucho tiempo. Este periodista es autor de artículos de temas de lo más variopinto y con títulos tan “sutiles” como: “Los asesinos de niños: por qué lo hacen”, “Revuelta sindical en el club: una prostituta reclama por “despido improcedente”, “O me das 500 euros, o te puedes morir en el pasillo” o “Las sectas y la Justicia: “Me ha violado el líder y nadie me toma en serio” hoy ha decidido escribir sobre la Marca Personal y, por supuesto, utilizar un título escandaloso de esos que generan tráfico.

Personal Branding no es publicidad

De momento ya confunde el Branding con la Pubicidad en el subtítulo (“Desde los noventa se ha introducido el concepto del ‘personal branding’, una publicidad que muchos expertos consideran otra trampa de un mercado cada día más precarizado”) ya sólo por eso habría que seguir leyendo con pies de plomo.

“Estaba allí obligado por su empresa”

Por lo que cuenta, parece que el protagonista de la primera historia estaba en un curso al que había le había apuntado su empresa. Lo que suelo decir siempre es que lo primero que debes hacer para desarrollar una Marca Personal es: TENER UNA MOTIVACIÓN para hacerlo. Desarrollar una Marca Personal requiere trabajo, esfuerzo, paciencia y persistencia. Por eso hay tan poca gente que deje (porque una marca, una huella no se TIENE, se DEJA) una Marca Personal profunda.

“…convirtiéndolo en un producto”

Si hay algo que me aburre es tener que rebatir ideas que están más que explicadas desde hace años. Decir que una Marca Personal consiste en convertirte en un producto, además de ser justo todo lo contrario de lo que se pretende, me dice que el autor no ha investigado lo más mínimo. El PRODUCTO es lo que hacemos, lo que aportamos, pero nunca somos las personas.
Lo de “Cómo enseñarte a vender la moto. Tu propia moto” prefiero ni comentarlo.

“Pero el personal branding surge con fuerza en los laboratorios de márketing y recursos humanos”

Si hay un concepto que ha recibido críticas tanto de los departamentos de marketing (por cierto, sin acento) y de R2H2 es el del Branding Personal. Quienes han conseguido que esto salga adelante hemos sido precisamente las personas individuales que hemos luchado para defender nuestra identidad y nuestro valor. Los “laboratorios” de marketing y recursos humanos han luchado siempre por lo contrario, por cosificarnos, meternos en un perfil de un test de personalidad o en un grupo demográfico.

“Ahora el mundo tiene que saber de lo que eres capaz y de que, además, eres capaz de hacerlo mucho mejor que el vecino”

¿y? ¿Qué propones? ¿Hacer trabajos de mierda? ¿Ser capaz de aportar algo valioso a tu entorno y esconderte para que nadie lo sepa?

“…ha contribuido a la progresiva precarización de los profesionales”

Esta es la que más “gracia” me hace. Pero si precisamente lo que pretende el Branding Personal es darle poder al individuo, aumentar su valor, darle herramientas a quienes no tienen la capacidad ni los recursos de las grandes organizaciones. Cuando consigues que te tengan en cuenta ya no tienes por qué tragar con todo lo que te ofrezcan. Una Marca Personal pretende que dejemos de ser números de empleado, estadísticas o seres anónimos y por lo tanto, sustituibles.

“A partir de los años ochenta surge el concepto de capital humano y de ahí emana todo lo demás”

Si hay alguien que ha recibido más insultos por parte de aquellos que hablan de capital humano y otros términos similares he sido yo. Precisamente porque la intención del Branding Personal es que se considere al individuo como alguien con identidad y valor propio. Nunca como un “capital” o “recurso”.

“…esa obsesión “por hacerse un nombre” supone un “suicidio a largo plazo porque en aras de esa supuesta fama se está acostumbrando al mercado a contar gratis o casi gratis con los profesionales”

Hacía tiempo que no veía tal cantidad de contradicciones y sinsentidos en una sola frase. Obsesion por “hacerse un nombre”, “en aras de esa supuesta fama”. No conozco a nadie que trabaje su Marca Personal de forma obsesiva, básicamente porque eso, en todo caso, la debilita. ¿y por la fama? ¡anda ya!
Si el mercado está consiguiendo que algunos profesionales trabajen gratis ha sido precisamente porque nos han “commoditizado”, han pretendido convertirnos en “marcas blancas” que competimos por precio. Si queremos romper este círculo vicioso, lo que hay que hacer es identificar lo que podemos aportar, hacerlo cada día mejor y mostrarlo.

“Las técnicas del personal branded “no se las creen ni los mismos que imparten los cursos sobre el tema”.

Eso lo dice un tal Javier García, autor de La burbuja del emprendimiento y que parece que nos conoce a todos los que impartimos cursos sobre el tema.

Hace tiempo que decidir no perder ni un minuto en rebatir ideas absurdas y ni dar visibilidad a quienes parece que se empeñan en buscar más la polémica que en informar de verdad. Pero como ejercicio de terapia de grupo, me parece interesante.

Andrés Pérez Ortega @marcapersonal

Eva Collado

Un titular que aúna la palabra “timo y suicidio” en una única frase sólo pretende alterar y provocar…

El contenido es completamente discutible, como casi todo en la vida, lo respeto aunque no comparto ciertos tópicos, muchos de ellos nacidos desde el desconocimiento o desde el mal entendido concepto del término. Hay burbuja, sí, como en todo hoy en día… El ruido y el trafico a la web está asegurado, e imagino que es uno de los objetivos (así que no seré yo quien alimente esta manera de hacer y de decir las cosas).

Eva Collado @evacolladoduran

Alicia Ro

Gestionar la Marca Personal no es vender la moto, es utilizar tu talento para aportar lo mejor de ti a los demás.
No es trabajar gratis, es ponerte en valor para que te puedan pagar lo que te mereces.

Si no tienes presencia en Internet, claro que eres alguien. ¡Eres TÚ! Pero estás perdiendo una oportunidad fantástica de contarlo al mundo y de demostrar lo que puedes ofrecer. 

El problema que muchos encuentran en el Personal Branding se resume en dos palabras: impaciencia y pereza.
Lo queremos todo YA con el mínimo esfuerzo posible. Buscamos trucos de magia rápidos sin tener que currar nada.
Aún sabiendo que los buenos resultados existen y son un hecho, no estamos dispuestos a invertir tiempo y trabajo para conseguirlos.
El día que inventemos la fórmula de la Marca Personal Exprés, que funcione como los aparatos de gimnasia pasiva, ¡nos forramos, amigos!

Alicia Ro @soyaliciaro

Fabián González

Creo que quien escribe no se da cuenta que su artículo en sí mismo es un elemento que ayuda a construir su marca personal… si la marca es un timo entonces lo es su artículo también lo es..

Fabián González @FabianGonzalezH

Claudio Inácio

Quien publica el artículo sabe a lo que va y lo que busca, contra respuestas y ruido…

La gente no quiere llevarse trabajo para casa, quieren resultados ya. No ven resultados, y cuando no ven resultados deja de ser atractivo y termina por sonar a humo lo de la Marca Personal

Podríamos contestar a este artículo como “El Timo de la mala información”. Cómo un medio de estos tiene que publicar artículos de este tipo para hacer ruido…¿ya no tienen más temas sobre lo que hablar? Volvemos a la época en que solo unos cuantos pueden destacar, los demás son los borregos a oír y seguir… de esto va el artículo!

Nota de Soymimarca: pocos días más tarde de esta publicación, Claudio nos deleita con un post ad hoc en su blog de título ¿El timo de la marca personal? Y los cojones, esto sí es un timo!

Claudio Inácio @cinacio06

Guillem Recolons

He leído a primera hora de la mañana el artículo, desde una alerta de Google. La verdad, parafraseando al Coronel Kilgore en Apocalypse Now, me encanta el olor de napalm por las mañanas.

Parece que la marca personal asusta a muchos, quizás esté dejando a gente sin trabajo. Y más, incluso esté provocando suicidios. Vaya locura.

Ladran, luego cabalgamos.

El reduccionismo enfermizo de equiparar el personal branding a la gestión de marca en las redes sociales ya cansa. Puedo estar de acuerdo con el periodista Daniel Borasteros en algo: si pillas a un falso consultor de marca personal (y por desgracias haylos) todo el contenido de su artículo deja de ser fake news para ser una realidad palpable. Más de una vez he tenido que rehacer trabajos pésimos de falsos colegas de profesión. Pasa como con todo, los hay buenos, mediocres y malos.

Para no extenderme ni contar lo que ya se ha contado antes, diré que el personal branding es un proceso estratégico, y como tal, de resultados a medio-largo plazo. Puedo entender que el personal branding necesita outputs más allá de ser elegido. De ahí las expresiones executive branding, employee advocacy, employer branding, que no son más que modelos de aplicación del branding personal a distintos colectivos y para distintos fines.

Finalmente, si el Sr. Borasteros quiere, le pasaré una lista con nombres y teléfonos de las cerca de 1.500 personas a las que he asesorado o formado en personal branding estos últimos 12 años. Él podría escribir un libro con eso, pero no creo que le hablen de timo ni de “el suicidio del personal branding”.

Guillem Recolons  @guillemrecolons

Elena Arnaiz

¿Qué forma tan horrorosa de lanzar por la borda tu futuro profesional verdad?

Identificar tu talento. Tomar consciencia de aquello en lo que eres bueno. Identificar en qué puedes y debes mejorar y con el mismo grado de búsqueda de excelencia sentirte muy orgulloso de aquello en lo que eres bueno y aporta valor a los demás y enseñarlo al mundo. Y recibir tu recompensa por ello.

Identificar aquellos canales con los que puedes dar a conocer tu propuesta de valor a las personas que están interesadas en ti. Decidir si quieres o no tener una presencia digital y usar la tecnología para tu beneficio. O no. Nadie que sepa mínimamente de marca persona te obligará a tener presencia en redes sociales. Cualquier persona que viva en el siglo XXI las entenderá como aliadas (pero para los amantes del apocalipsis, ya se sabe).
Trabajar porque te conozcas, descubrir y enamorarte de tu talento. Enseñarlo sin miedo, porque es el tuyo. Crecer, crecer mucho y trabajar en el desarrollo de muchas de tus competencias profesionales (comunicación, pensamiento analítico, creatividad, capacidad de relación social, flexibilidad, adaptación al cambio,..). Hacer que te elijan, que te recuerden, que te valoren y qué quieran contar con tus servicios por el hecho de ser tú. ¿Qué forma tan horrorosa de tirar a la basura tu futuro profesional verdad? Pues eso.

Gabriel Patrizzi

Los argumentos expuestos por este periodista me confirman que a pesar de la masificación del Personal Branding, en el mundo sigue habiendo mucho desconocimiento respecto a tres de sus principios básicos:

1) No es venta.

2) No se trata sólo de presencia en redes sociales.

3) Si las personas no identifican su talento y propuesta de valor personal siempre serán una más del montón (lo que pareciera promover el autor). Esta es una disciplina que amerita una visión y abordaje integral + estratégico + multidisciplinar.

Confieso haberme sentido aludido cuando hizo referencia a “ofrecer charlas gratuitas”, pues forman parte de mi plan de proyección, el cual hasta ahora me ha dado buenos resultados, tanto cualitativos como cuantitativos. Si tienes un plan ¡por supuesto! monetizarás tu talento y trabajo.

Escribir, exponerte, para generar polémica -sin duda- genera resultados. Y este medio y su periodista los verán con este y -seguro- otros de sus escritos: ahora ¿Cuán sustentable es esta manera de lograr visibilidad? Este es el verdadero suicidio a largo plazo.

 

Gabriel Patrizzi  desde Chile @gabrielpatrizzi

Ylse Roa

En estos tiempos de crisis económicas y sociales, es un grave error desconocer la importancia y ventajas de gestionar nuestras marcas personales, a conciencia y con claras estrategias.

Ya mis compañeros han esgrimido razones poderosas para desmontar esta serie de palabras hilvanadas con lenguaje irónico y agresivo.

Lo que está a la vista no necesita anteojos. Justamente lo contrario a lo allí expuesto, un profesional con una sólida marca personal jamás podrá ser manipulado, ni será víctima, sino el protagonista de su historia. Porque sabe quien es, cual es su valor y lo que es capaz de aportar a su entorno.

Tener el poder de gerenciar nuestras vidas, decidir sobre ella e impactar a nuestro entorno, es posible a través del ejercicio de un liderazgo auténtico, y del desarrollo y aplicación de estrategias de personal branding.

¿Será que algunos pueden ver afectados sus intereses, si contamos con personas formadas, poseedoras de pensamiento crítico y propositivas, porque no consumirán contenidos como el artículo en cuestión?

Ylse Roa, desde Venezuela @YlseRoa

Nancy Vázquez

Personal Branding no es vender la moto, es conducir la moto si sientes pasión por ello, o bien si no te gustan las motos o no sientes pasión es cambiar el vehículo para llegar a la meta, disfrutando de ese proceso. Todo lo que hagas debe tener un ¿Por qué? o un ¿para qué? Un objetivo claro.

Lo que haces o dejas de hacer es tu Marca Personal, es la experiencia que generas, es tu esencia, por lo tanto NO puedes crearla, vas a descubrirla y gestionarla.

¿Cómo sabes si un profesional en determinada área es bueno? Investiga su carrera, su reputación, todo lo que ha hecho, no confías de buenas a primeras en lo que dice que sabe o que es o ¿sí?, cuando tienes la información fundamentada en las manos eliges creer y lo contratas o no.

Nancy Vázquez desde México @nanvazy

Paula Fernández-Ochoa

Cuando colegas referentes en Marca Personal a los que admiro profesionalmente y aprecio personalmente comparten este artículo conmigo para comentarlo y por si quiero unirme a una respuesta colaborativa…jamás puedo dar un ‘no’ por respuesta. Y más leyendo sus aportaciones, con las que estoy muy alineada.

No obstante permitidme que no entre en el fondo -cargado de muchas ideas que respeto pero no comparto- pero, por un lado, hay ‘formas’ que me imposibilitan hacerlo y, por otro, porque…

…entiendo el Personal Branding como un proceso cargado de VALORES y de potenciar lo POSITIVO.

Gracias.

Paula Fernández-Ochoa @PaulaFdezOchoa

David Barreda

Un titular con un entrecomillado que no se atribuye a nadie, una asociación en el subtítulo del concepto de ‘personal branding’ con el de ‘publicidad’ y un pie de foto cargado de ironía que indica ‘entrevista de trabajo feliz’… debería ser suficiente para ponernos en alerta… aunque, lamentablemente, la palabra ‘timo’ habrá secuestrado la atención del internauta para que su lectura en diagonal se oriente en una dirección específica… ya estamos perdidos….

…se supone que las tags de un artículo deberían ser descriptivas… así que incluir entre ellas la palabra ‘precariedad’ indica el posicionamiento del post con respecto al tema que se trata… lo dicho, estamos perdidos…

Como llevamos años diciendo, el Personal Branding no tiene nada que ver con ‘convertirse en un producto’… ni con trabajar gratis… ni hablar sobre la vida de uno mismo… ni vender tu trabajo en las redes sociales…

Habla el artículo de Rubén, un ‘profesor de música’ en un curso de marca personal ‘obligado por su empresa’… ya… quiero conocer a Rubén… estaría bien. Sobre todo, para que se desahogase con nosotros, y nos dieran la opción de explicarle qué es la Marca Personal y el Personal Branding… para que se quedara tranquilo, ya que como llevamos años diciendo, no tiene nada que ver con ‘convertirse en un producto’… ni con trabajar gratis… ni hablar sobre la vida de uno mismo… ni vender tu trabajo en las redes sociales…

Conclusión 1: aún hace falta mucha pedagogía de la Marca Personal y del Personal Branding, más aún cuando son conceptos muy fáciles de distraer de su auténtico sentido, así que… a ponernos las pilas.

Conclusión 2: este tipo de artículos de El Confidencial está genial, porque nos permite hacer un ejercicio de reafirmación muy sano, que además en este caso es compartido y colaborativo.

Recomiendo: el comentario al final de un tal Joemuddy, que creo que refleja muy bien el espíritu del artículo:

“EC (El Condidencial), el mayor productor nacional de artículos de “haters” de todo lo que gana pujanza o llama la atención entre profesionales y no profesionales, ataca de nuevo. Esta vez el blanco de sus “boutades” es la marca personal.

Ya han cargado baterías antes contra el coaching, el social media, la economía colaborativa e incluso el propio concepto de emprendimiento (da igual que sea por el lean, el canvas, los coworkings o lo que sea, todo es “haterable”), en la línea del progresivo infantilismo salvavidas al que quieren someternos algunos.

Así que la marca personal es mala para las personas humanas y poco menos que un invento del feroz capitalismo para pagarnos menos ¿no? ¿Que será lo próximo? ¿Blockchain será un truco para introducir a hackers rusos en nuestros ordenadores? ¿El WC de Xiaomi puede hacer que nos espie China en cada baño?¿Hacer networking puede fomentar que nos capte una secta? La respuesta pronto en sus pantallas…”

David Barreda @davidbarreda_db

Arancha Ruiz

El artículo origen de la polémica me recuerda a las fake news, titulares llamativos para generar tráfico gracias a la polarización de opiniones. Ha funcionado. Hemos contestado, entre otras razones porque la Marca Personal es positiva y funciona. También porque los profesionales del sector somos una piña y queremos demostrarlo.

Los profesionales del sector somos una piña y queremos demostrarlo

Al autor del artículo felicitarlo porque ha conseguido su propósito: la suma de todas las redes de los profesionales que trabajamos en marca personal le va a dar un eco que no merece. Y el site que se prestó a esta desinformación venderá más publicidad por tráfico.

El más perjudicado de la “fake news” no es ni la marca personal, ni los lectores ni nosotros. Es el periódico, como le ha pasado a Facebook. Se supone que un medio aporta rigor y claramente este periódico ha querido priorizar vender banners a ofrecer información cualificada al lector. Si continúa por esta línea puede que se vea puesto en duda como la red social.

Arancha Ruiz @alterarancha

 

Helena Casas

Alineada con todo lo que aportan mis colegas, y agradecida de poder participar en este artículo colaborativo, ya que entre todos estamos aclarando todas las dudas y desconocimiento sobre la materia.

Para mi la expresión más graciosa, es la de “enseñamos a vender motos”. Sería lo mismo decir que “enseñamos a vender humo”. Lo que pretende el Personal Branding es potenciar los puntos fuertes, esos en lo que nos sentimos en nuestro elemento, para que lo que podamos aportar a la sociedad fluya de una forma firme, directa y positiva bidireccionalmente… esa es la magia, pero a base de constancia y esfuerzo. Personal Branding no es un sprint, es una carrera de fondo.

El Personal Branding en ningún momento pretende ofrecer el trabajo de un profesional gratuitamente. Al contrario, debido a que la gestión de la marca personal tiene en sus pilares la “estrategia”, ayudamos a que muchos profesionales sean capaces de poner valor a sus servicios y productos, cuando a menudo les cuesta marcar un precio. Tratamos incluso el Modelo de Negocio, y los KPI del plan de Personal Branding.

Mesurar y contrastar precisamente para encontrar la autenticidad y el valor real, sino una marca no se sustentaría.

Añado: la cuarta revolución industrial, el desarrollo de la inteligencia artificial es una realidad. La preocupación en el sector empresarial y político por los cambios que se sucederán de una manera intensa y totalmente impredecible en menos de cinco años, es una evidencia de la importancia de tomar la riendas de nuestra marca personal.

¿Precariedad? La que nos espera como no seamos capaces de diferenciarnos, aportar valor, y ser… ¿insustituibles?

Helena Casas  @HelenaCasas

Oianko Choperena

Personalmente podría estar de acuerdo con diferentes partes del artículo, pero como se dice el contenido y el continente son diferentes.

Vivimos en una sociedad en la que por fin empezamos a valorar más el trato del carnicero o del dependiente del barrio o de la calle de al lado, tras haberle visto pero no mirado durante años haciendo uso masivo de las grandes superficies.

Ahora conocemos que la panadera que todos los sábados sabe cómo quieres el café o la tostada se llama Josune, o que Iñaki nos saca los filetes más tiernos para los txikis de la casa.

Y no por ello estamos convirtiendo en un producto al empleado de la franquicia de panaderías. Todo eso también es una manera de demostrar que el ‘personal branding’ funciona. El que el pescatero tenga el nombre en la solapa de su chaqueta, es una manera de humanizarnos, tanto a ellos como a nosotros en la comunicación. Y desde ese pequeño gesto de marca personal… podríamos llegar hasta el infinito del lado oscuro de algunos que venden humo.

Pero lo glokal está en nuestro día, y tenemos que entender, que todo empleado que aporte su valor natural, le diferenciará y hará de la marca a la que representa, una marca más atractiva.

No todo es Iceberg, ni todo son analíticas… la marca personal bien tratada y bien usada, es el mayor valor que tiene un empleado de cara a su futuro, en la empresa en la que está o en la que le fichará en el tiempo.

Oianko Choperena  @OiankoChoperena

Jordi Collell

Quiero dejar claro de entrada mi mas profundo respeto por las opiniones del autor que no son más que un reflejo de una corriente de pensamiento que está presente en nuestra sociedad pero que están totalmente alejadas de la realidad

La primera cosa que me sorprende son las fuentes que utiliza Borasteros para informarse sobre lo que puede aportar la gestión de la marca personal porque me sorprende que a parte de un artículo académico del que concluye que una de las consecuencias del branding de la propia marca es la aceptación de la incertidumbre que se ha instalado en el mercado laboral el resto de aportaciones vienen de personas absolutamente desconocidas cuando en el ámbito hispanohablante hay multitud de expertos que desde hace años están construyendo un modelo de gestión que, como mínimo, debe ser tenido en cuenta.

La marca personal es la huella que dejamos en el corazón de los demás y nos guste o no siempre dejamos un rastro que si no gestionamos lo acaban haciendo los demás. También es cierto que por buenos que seamos si no contamos lo que somos capaces de aportar nadie se va enterar porque la versión ancestral del “si no te ven no existes” es el dicho de “quien no llora no mama”.

El autobombo nunca, nunca, ha sido el objetivo de la gestión de la marca personal, del personal branding. No se trata de hablar de uno si no de lo que cada uno aporta que son conceptos radicalmente distintos.

Con mucha frivolidad uno de los entrevistados por Borasteros afirma que las técnicas del personal branded ( escrito así)”no se las creen ni los mismos que imparten cursos sobre el tema”. A mi que no me incluya en este club de farsantes, no sólo me creo lo que explico si no que lo practico y tengo la satisfacción de tener muchos clientes a los que he ayudado a cambiar sus vidas y sus trayectorias profesionales.

Lo que es cierto es que la crisis, esta de la que hemos salido pero que nos sigue acompañando, ha roto nuestra manera de ver el mundo, ha instaurado nuevos roles y ha dejado fuera de juego a muchas personas afectadas. Que hay un antes y un después no es una conjetura si no una pura evidencia y que es aplicable no sólo individualmente si no a todas las capas de la sociedad.

Retengo una cita de Zygmunt Bauman que invita a la reflexión sobre el momento que vivimos: “En la sociedad de consumidores nadie puede convertirse en sujeto sin antes convertirse en producto, y nadie puede preservar su carácter de sujeto si no se preocupa de resucitar, revivir y realimentar a perpetuidad en si mismo cualidades y habilidades que se exigen a todo producto de consumo” Afirmación dura que refleja los riesgos de aceptar la mercantilización de la existencia individual vaciada de contenido y que me interesa resaltar desde un punto de vista más preventivo que como paradigma del comportamiento o elemento de determinismo social.

Ni esta crisis que vivimos es la primera ni será la última, aunque esta vez nos haya pillado desprevenidos, y nadie haya sido inmune a sus efectos. En la etapa actual, que, repito, todavía no es el final del recorrido, podemos observar una sociedad más polarizada en la que el número de pobres ha aumentado y la clase media ha retrocedido en capacidad económica y poder adquisitivo.

De una observación directa a nuestro alrededor es bastante fácil encontrar ejemplos que corroboran la afirmación anterior y que en muchos casos han tenido tintes dramáticos.

Que ninguno de nosotros sea inmune a nuevas situaciones de crisis nos debería hacer reflexionar sobre cómo hemos rearmarnos individualmente para poder hacer frente a nuevas embestidas o para recomponernos y afrontar el futuro con optimismo.

Retomando la cita de Bauman si aceptamos la condición de producto estaremos en manos de los avatares del momento y de los mercados y ganaremos o perderemos sentido y significado sin tener la más mínima capacidad de acción o de reacción. Es cierto que la visión del mundo ha cambiado y que situaciones que antes eran aceptadas como evidentes han dejado de serlo sobre todo las que se refieren a la durabilidad de los puestos de trabajo y a la necesidad de visibilidad de las personas porque los puestos de trabajo para toda la vida se han acabado esto lleva anexo que las personas invisibles tendrán cada vez mayores dificultades para poder salir adelante y esta nueva situación nos lleva a la necesidad individual de ser conocido, reconocido y memorable para poder ser tenido en cuenta. Pero no como productos si no como propuestas de valor, por la capacidad de solucionar problemas, del tipo que sean, a los demás.

Una vez que aceptemos que lo que ha cambiado no volverá y dejemos de vivir de recuerdos e ilusiones pasadas el paso fundamental es que sepamos y queramos encontrar lo que realmente da sentido a nuestra existencia, identifiquemos cómo podemos solucionar problemas a los demás y nos pongamos manos a la obra para conseguirlo. Así podremos alejar de una vez el fantasma de ser considerados meros productos.

Finalmente, la precarización del mercado profesional por la lucha de precios y por la presencia de personas que trabajan de manera gratuita es un problema individual y de la manera valorarse. Precisamente desde la mirada del personal branding nunca aconsejaremos trabajar gratis todo lo contrario porque somos conscientes, y un servidor hace años que lo repite hasta la saciedad, de que “lo gratis mata”. Quien gestiona correctamente su marca personal está lejos de cualquier tentación suicida.

Jordi Collell  @jordicollell

Fran Segarra

Personal Branding es un engaño, es palabrerío, es venderse a uno mismo, un bluf, una “americanada”, un “tinglado” que se han montado 4 vende-humos…lo último: un suicidio , un timo.

Destruyan, critiquen. No importa, algunos seguiremos creando.

Creando herramientas sobre el autoconocimiento, la auto-superación, el inconformismo, seguiremos rompiendo creencias limitantes y ayudaremos, a quién nos quiera escuchar, a superar miedos tan profundos como altos son los muros que crean en nosotros, de estrategia personal, de luchar por sus sueños, de libertad, de humanización, de empoderar a personas vs grandes corporaciones…

Destruyan, critiquen. Que mientras ustedes critican, otros seguiremos trabajando, creando proyectos, trabajando juntos, arriesgando, cooperando, entregando el poder a las personas, ayudándolas con sus sueños y por supuesto, disfrutando con nuestro trabajo, sonrientes.

Destruyan, critiquen. Adelante. Para nosotros (y para muchos más) sólo van a seguir siendo ruido.

Fran Segarra  @FranSegarraB

Enrique F. Brull

Después de leer el artículo con detenimiento y en varias ocasiones, llego a la conclusión de que se hablan de temas distintos y, además, se mezclan. Aunque el objetivo parece claro: un ataque directo hacia el personal branding (que no es lo mismo que la marca personal) y en el que parece que son válidos todo tipo de argumentos; aunque no tengan nada que ver con los valores “reales” que tanto mis compañeros “profesionales” y yo llevamos transmitiendo todos estos años.

Cuando el fin de algo es un ataque y no un debate, como debería haber sido, deja claro que se diga lo que se diga todos vamos a ir al mismo saco; y es curioso, creo que ninguno de mis compañeros nos vemos dentro de él.

¿Será que no vemos en dicho artículo nada que tenga que ver con el personal branding?

Por tanto, mi opinión sobre el artículo no puede ir más allá. No obstante, si he de añadir algo, porque soy consciente de que algunas personas si se sentirán “comprendidas”, y tal vez aliviadas, con dicho artículo y es una pena. ¿Por qué lo creo?

Antes he mencionado a los personal branders como “profesionales”, y no lo he hecho de casualidad. Hace poco escuchaba un Facebook live entre Nancy y Guillem (muy interesante, por cierto) en el que se comentó si la marca personal estaba de moda; ambos hablaron de que no era así. En este sentido, siento discrepar, aunque también es cierto que no me baso en los mismos argumentos reflejados en dicha entrevista (no es una moda, es algo que va a seguir por siempre, pero ahora mismo si está de moda). ¿Por qué creo que el personal branding está de moda? Porque hay “personas” (proliferando como churros) que, creyendo que los profesionales nadamos entre billetes y tenemos un yate en cada puerto, aprovechan ese “tirón” (y la precariedad laboral latente) para autoproclamarse como “expertos” (algo que nosotros nunca hacemos) y empezar a ofrecer servicios que no tienen absolutamente nada que ver con el personal branding; y esos servicios sí que están basados, desde mi punto de vista, en la venta de humo.

De hecho, algunas de estas personas copian y se apropian, literalmente, de cualquier contenido de verdaderos profesionales (utilizándolos en ponencias propias sin ninguna citación) o incluso como trabajo de fin de carrera (sin cambiar ni una coma), como comentaba Ylse hace poco en un post.

Como siempre he dicho, es más fácil vender, por ejemplo, un curso con este título: “Encuentra trabajo en una semana potenciando tu marca personal” (algo que ningún profesional ofrece) que otro con el siguiente: “Trabaja duro en tu personal branding y conseguirás alcanzar tus objetivos profesionales y personales a largo plazo” (el personal banding no es algo de la noche a la mañana y requiere de mucho trabajo). Muchas personas quieren algo para “ya” (de ahí a que la oferta sea más atractiva), y el personal branding está en el lado opuesto a esto; hay que estar armado de paciencia para ver resultados. Autenticidad, honestidad, respeto y mucho trabajo. Grandes aliados del personal branding y parte de los valores de los profesionales que trabajamos en ello. Un fuerte abrazo, compañeros.

Enrique F. Brull @EnriqueFBrull

Nilton Navarro

Desde el momento que alguien se dedica a escribir algo sobre la Marca Personal, ya la está poniendo en valor. Al crear ese tipo de contenido nos podemos dar cuenta que la MARCA PERSONAL es muy importante, y por eso lo pongo en mayúsculas. Han dedicado un artículo con ese enfoque para llamar la atención. Respeto su artículo aunque no estoy de acuerdo con el contenido.

Los profesionales que ponemos en valor a la Marca Personal somos personas que sumamos, que se ayudan y que ayudan a los demás. Cuando ayudamos a las personas a ponerse en valor y encuentran un nuevo trabajo, un nuevo proyecto o a crear un proyecto, contribuimos a mejorar nuestra sociedad.

Para nosotros, es mejor COMPARTIR que competir, y este post colaborativo es un maravilloso ejemplo de la gran y bonita familia de la Marca Personal.

Agradezco al autor del artículo porque nos ha juntado, aún más, para ser más grandes.

Nilton Navarro  @NiltonNavarro

Ilana Berenholc

Hoy, es el profesional que tiene que velar por su propio desarrollo y saber comunicar de qué forma genera valor. Y es justamente ese el valor del personal branding.

Desgraciadamente, el autor tiene una visión muy parca y simplista sobre la marca personal. No considera todo el escenario que hace de la gestión de la marca personal algo fundamental hoy. Las culturas latinas tienden a no ver con buenos ojos lo que los americanos llaman “blow your own horn” (hablar con orgullo de tus logros), pero ya hace mucho tiempo que las empresas dejaron de ser instituciones paternalistas como responsables del futuro de sus empleados. Hoy, es el profesional que tiene que velar por el propio desarrollo y saber comunicar de qué forma genera valor. Y es justamente este el valor del personal branding.

Ilana Berenholc  @ilanaBerenholc

Pablo Adán

Poco puedo aportar a lo dicho por todos, pero no quería dejar pasar la oportunidad de sumarme a este hilo.

Si utilizas el coche para competir en vez de para desplazarte cómodamente, es cosa tuya. Si utilizas una escoba para agredir en vez de limpiar, allá tú. Si utilizas tu capacidad de comunicación para engañar en vez de hacer más amigos, es una elección libre.

Si utilizas tu marca personal para venderte gratis en vez de conseguir objetivos profesionales, es que no has entendido nada.

Entre verdades, suposiciones, incongruencias y contradicciones no es fácil que asome una idea clara y contundente de lo que se quiere transmitir. Al menos, quizás sin saberlo, has dejado en el artículo tu marca personal.

Pablo Adán  @PabloAdanMico

Laura Ferrera

Personas inseguras las hay en todas las áreas y profesiones. Tristeza me dan aquellos que critican sin saber para sobresalir.

Quienes confiamos en la Marca Personal y ayudamos a potenciarla, es porque creemos en las personas que destacan por su esencia, conocimientos y talento.

Enhorabuena por el artículo ¡Basta ya!

Laura Ferrera  @LauraFerrera

Raquel Gómez

Pasar de considerarme víctima de las circunstancias a tomar las riendas de mi vida,  fue un proceso que me costó lágrimas y a que me apasionara con el tema de mi marca personal y la  de todas las personas en general que por timidez fuimos invisibles algún  día.
No hay nada mas humano que tu marca personal, porque resume tu esencia, tu valor, tu identidad y tu sentido. En mas de 1O años dedicada a activar mis talentos y los de muchas personas… todos hemos ganado.
Las personas, porque entienden para qué son útiles sin la presión de ser perfectas, y las compañías, porque saben apreciar el valor de cada colaborador y darle el escenario propicio para que aporte lo mejor a la suma total de su productividad.
Luz para todos, brillo para todos y ganancia para todos. En todos estos años he aprendido que la mejor estrategia no la construye una mentira, sino la verdad de lo que testimonias cada día con tu hacer y ser.
Merecemos un mundo con marcas personales humanas, conscientes y responsables de su valor;  y empresas humanas propiciando oportunidades para  la diversidad del talento que hay en el mundo ¿ Cómo se logra?  Aprendiendo a contar tu historia basada en la verdad !!  Y dejándote encontrar por la oportunidad.
Raquel Gómez desde Colombia  @GHRaquel