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Desempleo, Economía Sumergida o Minijobs

 

No debería de sorprendernos las diferencias en los datos entre el desempleo registrado y los de la EPA. Son distintos ya que miden cosas diferentes. No obstante, al margen de las discrepancias ambos nos sitúan, en la realidad del problema más acuciante con el deberemos convivir por lo menos durante los próximos dos años si hacemos caso a las previsiones gubernamentales.

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La diferencia entre ambos datos (con un diferencial de aproximadamente 1M de personas) se basa en el hecho de que mientras que el primer dato procede de la suma de todas las personas inscritas como demandantes de empleo en los registros del Sistema Público de Empleo la segunda es el resultado de una encuesta que contabiliza a todo aquel que quiere trabajar y no puede. Todos los especialistas sabemos que la primera no contabiliza a colectivos como los jóvenes que buscan su primer empleo de la misma forma que en situaciones de crisis como las actuales son muchos los desempleados que queriendo trabajar dejan de estar al día en su inscripción en los registros públicos, dada por otra parte la nula eficacia del conjunto del sistema público en el proceso de inserción o colocación.

El pasado mes de febrero oan Rosell, presidente de la CEOE cuestionaba la validez de los resultados de la EPA, a pesar de que el método de análisis realizado es reconocido por todos los técnicos como muy apropiado. Partía del criterio de considerar a la evolución de las estadísticas de la EPA como estrictamente relacionadas con la situación económica. Mientras que otras situaciones similares de crisis la diferencia entre ambos datos también llegó a alcanzar la cifra de 1M de personas en otros contextos como el periodo 2005-2007 (de gran desarrollo económico) la diferencia llegaba a ser negativa o lo que es lo mismo había más gente inscrita en los registros del Servicio Público que la que declaraba dispuesta a trabajar.

En todo caso los datos de la EPA están influidos por tres hechos, uno probablemente menor (en épocas de bonanza y en el periodo 2005-2007 mucha gente sin interés real en trabajar estaba inscrita en las oficinas de desempleo) con objeto de obtener subvenciones del FSE. Y otros dos más relevantes: el primero en la estructura de nuestra sistema de protección al desempleo y el segundo el desarrollo y crecimiento en la situación actual del conjunto de lo que denominamos economía sumergida. 

Mientras que en Alemania hay hoy más de 7,5 millones de minijobs, (empleos remunerados con hasta 450 euros). Nosotros preferimos otro sistema que no es otro que el del crecimiento desbordante de la economía sumergida.

Parece razonable pensar que una parte no desdeñable de estos dos millones de españoles desempleados que no tienen prestación alguna están nutriendo la economía sumergida que se estima que puede llegar a rondar el 25% o 30% del PIB.Este es nuestro particular sistema de minijobs. Un sistema de empleos que se caracteriza por: no tener ningún tipo de protección social, por suponer una actividad económica que genera competencia desleal a la economía transparente y por la circunstancia de que no aporta nada al sostenimiento de nuestro sistema de bienestar social.

Una vez más nos situamos en un contexto (habitual por otra parte en nuestra cultura laboral) en el que tendemos a negar un problema y por tanto a no atacarlo de raíz, dejando la solución a nuestra capacidad capacidad de “picaresca” y de “creatividad”.

Probablemente la solución de los minijobs alemanes no sea la panacea, ya que inclusive puede llegar a suponer graves problemas de desigualdad social a medio o largo plazo, pero esta solución, si además la vinculamos a un sistema formativo que potencia la formación profesional y la relación entre formación y empleo, es mucho mejor que la que resulta de tener a 6 de cada 10 jóvenes con intención y voluntad de trabajar en situación de desempleo. Los datos no engañan en Alemania el desempleo juvenil es inferior al 10%.

Vamos a reconocer claramente la realidad. En el debate entre empleo y empleabilidad es también otro ámbito en el que Alemania nos gana por goleada.

Dejad, los que aquí entráis, toda esperanza.

Hace más de 500 años, en el canto III de la Divina Comedia su autor Dante Alighieri, situaba esta frase lapidaria en la puerta de entrada al Infierno.

Si Dante la reescribiese, podría situarla en la puerta de las oficinas de empleo, o en la de determinadas empresas. Porque para muchos estar desempleado o ir a trabajar, se ha convertido en un infierno sin esperanza del que no saben cómo salir.

Ahora bien, la Divina Comedia es un canto a la esperanza y a la fe; que empieza de forma impactante con un verso que todos podríamos recitar en algún momento de nuestra existencia:

A mitad del camino de la vida,

en una selva oscura me encontraba

porque mi ruta había extraviado.

Y continúa con el relato del viaje que Dante inicia atravesando la puerta del Infierno, en la que lee la emblemática frase, y en el que está acompañado por el poeta Virgilio que actúa como guía, y al que Dante considera su maestro.

 

A lo largo del camino Virgilio va respondiendo a las preguntas que Dante le hace, le explica lo que se van encontrando, le orienta y le cuestiona sobre las alternativas. De esta forma atraviesan el Infierno, continúan por el Purgatorio hasta llegar al Cielo.

 

Una versión actualizada de la Divina Comedia la podríamos explicar utilizando un proceso de marca personal en el que conscientes de que nos hemos extraviado, decidimos hacer un viaje hacia nuestro propio futuro que podemos hacer solos, o mejor acompañados de un guía que también haga de maestro.

Tendremos que cruzar un Infierno en el que encontraremos muchos que no quieren salir de él, pasaremos por un Purgatorio hasta llegar al “Cielo de nuestra Marca Personal”.

¿Has decidido que quieres hacer este viaje?

Pues entonces, búscate un guía, empieza a caminar y derriba la puerta de tu Infierno.

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Tengo 45 años, me he quedado sin empleo (II)

El pasado martes publicamos la primera parte del artículo Tengo 45 años, me he quedado sin empleo (I)  donde reflexionamos sobre los 3 primeros puntos:

1. Quién soy en estos momentos

2. A qué he dedicado mi vida personal y profesional en los últimos años?

3. Qué percibe mi mercado sobre mí
Continuo hoy con la segunda parte del post . Y sigo reflexionando sobre otros aspectos fundamentales:

4. Qué decisiones importantes he tomado en los últimos años

5. ¿Estoy preparado para los tiempos difíciles?

 

4. ¿Qué decisiones importantes he tomado en los últimos años?

Puedo ser duro mirar atrás y asumir que nos hemos equivocado, que hemos tomado la decisión errónea.

No acerté con la inversión, me decidí por la empresa equivocada, me aferré al área de la empresa que no tenía futuro, no me preparé para ser el mejor. Repasa tus decisiones, asúmelas y deja de lamentarte por lo que no hiciste; ahora nada va a poder cambiar aquello.

Si fuiste valiente de tomar decisiones, y las pudiste tomar de forma libre, considérate un valiente, nunca un fracasado. Aprende de ellas, disfruta del momento de libertad que hizo tomarlas. Y sobre todo piensa que es tiempo de hombres libres y valientes. Tienes ya mucho camino andado.

 

5. ¿Estoy preparado para los tiempos difíciles?

No son buenos tiempos para confiar en un futuro de comodidad y equilibrio. Si estás en una situación estable te puedes considerar un afortunado, o un ingenuo.

De la capacidad que tengamos para asumir riesgos, nuevos retos, de ese espíritu de aventura que más allá de la edad que tengamos.

Ciudadanos del mundo, esto ha cambiado. Dichosos aquellos que anheláis el espíritu aventurero y sois capaces de salir a conquistar nuevos horizontes. Las llanuras han sido arrasadas por los vientos, los pastos se han secado, los árboles ya no dan frutos. Hay que salir a cazar… otra vez.

No es fácil, tenemos que asumirlo, lo que viene no va a pasar de largo. Todo está cambiando, y aún queda mucho por cambiar. Tal vez cinco o tal vez diez años harán falta para que volvamos a oler de nuevo el aroma del confort. Hasta entonces debemos activar en nosotros un espíritu de sacrificio y un estado anímico, tal vez lo más difícil, para afrontar los nuevos. Probablemente todos no lo conseguirán. En realidad es posible que tampoco haya sitio para todos.

 

¿Has reflexionado ya?

¿Has dado ya respuestas a todo? ¿sabes cómo hacerlo? Acabas de descubrir el personal branding y lo que una marca personal puede hacer por ti.

–       no depender de las circunstancias

–       tomar las riendas de tu propia vida

–       definir el objetivo de tu vida personal y profesional,

–       trazar hacia ese objetivo un camino donde tú serás el mejor compañero de viaje.

Tener una marca personal coherente y resistente te hará afrontar los nuevos tiempos con serenidad y fortaleza.

Es posible que si la tienes puedas esquivar muchos de los problemas que están sufriendo o van a sufrir las personas que te rodean: tus compañeros, tus familiares, tus amigos.

Nunca es tarde para empezar, pero el tiempo se acaba ¿recuerdas? Has pasado la cuarentena y de ti depende lo que al respecto piensen los demás:

–       Tiene unos cuarenta años, mucha experiencia, una mentalidad abierta y emprendedora y las ideas muy claras. Podemos aprender mucho con él, tiene mucho que aportarnos. Es genial poder contar con él.

–       Tiene más de cuarenta años, lleva toda la vida haciendo lo mismo, no tiene ahora nada que aportarnos. Es una pena.

De ti depende. No te duermas

Tengo 45 años, me he quedado sin empleo (I)

Es una historia tan cruda como real. En los dos últimos años he recibido decenas de mensajes con este comienzo o algo muy similar. El perfil se repite, es el típico de un trabajo de personal branding, el que desearíamos no tener nunca. Es muy español el hecho de recordar a nuestra Santa Bárbara cuando ya empezó la tempestad. Al menos tenemos alguien a quien encomendarnos, cuando no a quien echar la culpa de tan tormentosa situación.

Sea o no un hecho habitual, es lo de menos, lo que sí es cierto es que nunca es tarde si la dicha es buena. Así que cuanto antes tenemos que intentar poner en remedio ese mal que pensábamos que nunca nos iba a tocar y hoy puede estar más cerca de lo que nunca habíamos imaginado.

En la primera parte de este artículo analicemos la situación y iremos preparando respuestas a las siguientes preguntas:

  1. Quién soy en estos momentos
  2. A qué he dedicado mi vida personal y profesional en los últimos años?
  3. Qué percibe mi mercado sobre mí

 

1. ¿Quién soy en estos momentos?

No cometas el error de prejuzgar que sabes de antemano la respuesta, porque en la mayoría de los casos no es así. Lo que soy, el papel que desempeño, la coincidencia real con mis deseos y mis aspiraciones anteriores. De ésta viene una pregunta derivada: ¿que quiero ser? Retomar mis aspiraciones ¿en qué momento de mi vida pasé de ser un soñador a establecer mi tienda de campaña en la zona de confort? Esa zona calentita, ese refugio de bienestar y calor que a veces se transforma en una trampa que anestesia mis ilusiones y que prioriza lo racional frente a lo emocional.

Algunos lo llaman madurez, yo prefiero llamarlo comodidad.

 

2. ¿ A qué he dedicado mi vida personal y profesional en los últimos años?

Es muy posible que hayamos estado muy centrados en nuestra vida profesional pero de una manera interna a la empresa. Pensábamos que un trabajo era para toda la vida, o quizás que después de un trabajo venía otro. Pero eso era antes.

El desempleo se ha convertido en un monstruo de voracidad desmedida, que ha salido a buscar alimento fuera de su territorio clásico.

Aquellos que han diseñado su vida en un espacio empresa-casa son auténticos desconocidos para el mundo del desempleo.

Tampoco caigamos en la trampa de pensar que las redes sociales nos comunican con el mundo y ellas nos sacarán de esta situación: falso.

¿Has investigado tendencias? ¿Has escrito algo? ¿Has buscado oportunidades? ¿Te has relacionado? ¿Has hecho algo que te dirija hacia el futuro?

 

3. ¿Qué percibe el mercado sobre mí?

Por si no estabas totalmente convencido estás inmerso en un mercado. Un mercado de relaciones sectoriales y personales, en el que se enmarca tu puesto de trabajo. Éste no está rodeado de cuatro paredes, sino de personas, y además no tiene fronteras. Ese mercado está diseñado para dar cabida a todos pero sólo si el mercado te conoce, te percibe; si has conseguido darte a conocer y posicionar tu persona, tu mensaje y tu valor.

Reflexiona si eres respetado y percibido por algo más que por tu puesto de trabajo y por lo que pone en tu tarjeta de visita. Esos recursos te dan valor hoy, pero mañana podrán no servirte de nada.

He sido, he estado, he dirigido, he hecho… ¿crees que eso valdrá de algo en el mundo que viene? Un mundo en el que centenares de profesionales vagarán confiando en que un pasado les avale una oportunidad. Más vale que tengamos la mente y la actitud en el presente y el futuro, en conocer lo que viene y en cómo afrontarlo.

 

En la segunda parte de este artículo (Tengo 45 años, me he quedado sin empleo (II)) continuaremos reflexionando sobre otros aspectos fundamentales como:

  • Qué decisiones importantes he tomado en los últimos años
  • ¿Estoy preparado para los tiempos difíciles?

Y lo más importante, hablaremos de cómo el personal branding puede ayudarnos.

 

 

Ser joven, ¿tocado y hundido?

Veo en muchos jóvenes signos palpables de desesperación en la manera de cómo hacer frente al futuro. El paro y la falta de oportunidades lastran su esperanza, detrás de cada negativa o de cada silencio no se abre ninguna vía de salida a la que agarrarse, muchos aunque sobradamente preparados no tienen la más mínima posibilidad de independizarse porque lo que debería ser su salario no alcanza los mínimos vitales. ¿Los tiempos pasados fueron mejores? Yo creo que no.

El jueves pasado abrimos en la Facultad de Comunicación de Blanquerna ( Universitat Ramon Llull) las actividades del curso para sus Alumnii hablando de lo nuestro: la Marca Personal y dado que es una facultad joven, poco más de una década, sus antiguos son en su mayoría jóvenes también.

El debate final abordó la falta de posibilidades para encontrar un trabajo estable y bien remunerado a pesar de los intentos múltiples y fallidos y de la situación de vacío, indefensión y hastío que genera en cada persona. Es una situación de difícil digestión pero estoy convencido de que hay una puerta abierta a la esperanza que se basa en un cambio de paradigma y en una cuestión de método, de filosofía de vida.

A los baby boomers, generación a la que pertenezco, se nos educó todavía en la filosofía de un empleo , si no de por vida, por lo menos de larga duración y donde no llegaba la oportunidad en el mundo privado el Estado con su legión de funcionarios cubría la necesidad. Bastantes de mis colegas de universidad optaron por el funcionariado aprovechando que la transición generó una demanda considerable. La situación ha cambiado completamente, por una parte los puestos de trabajo de larga duración están en fase de clara extinción y los de por vida suenan a recuerdo lejano y la crisis actual, que no será la última, ha lanzado serios avisos a los servidores del Estado, esto no se puede sostener y lo peor está por llegar. Del recorte de salarios, caso de la sanidad pública, es fácil pasar al recorte de plazas como en Grecia. El cambio de paradigma se impone, se ha acabado el trabajo fijo o estable de por vida y hemos de enfocarnos por otros derroteros.

Lo que podría parecer un desastre, una puerta abierta a un apocalipsis social y económico yo lo leo en clave positiva. Se ha acabado la era de los empleados y se abre la era de los profesionales, se ha agotado el trabajo fijo o estable de por vida y se abre la época del trabajo por proyecto. En los tiempos no tan lejanos cambiábamos de empresa alguna veces durante nuestra vida profesional, y a partir de ahora nunca trabajaremos de manera fija para la misma empresa, para el mismo cliente. Perderemos en seguridad pero ganaremos en motivación y en calidad de nuestra intervención, no habrá lugar para la permanencia aburrida en un trabajo y tendremos que renovar día a día las ganas de hacer una tarea bien hecha, estamos saliendo de la mediocridad para entrar el la auténtica excelencia.

La situación anterior que recomendaba situarse en el centro de la distribución de competencias profesionales, ni demasiado bueno, ni demasiado malo, en definitiva no destacar en exceso para ir tirando. Y si esto agotaba la pasión y la ilusión en el campo profesional, qué le vamos a hacer , era el peaje a pagar por la seguridad y la continuidad en el empleo. En la nueva situación esto también se está acabando. Dejaremos atrás las mayorías silenciosas para pasar a los profesionales con marca personal ya que al trabajar por proyecto y proyecto a proyecto tendremos que tener muy claro y muy visible quiénes somos y lo que realmente queremos y sabemos hacer para que los demás nos encuentren, crean en nosotros y nos convirtamos en los elegidos. Adiós la mediocridad, la monotonía y lo gris , llega la excelencia, la marca personal.

El momento presente es de transición, las transiciones crean vacíos e incertidumbres pero también oportunidades. Abandonar el viejo paradigma y las prácticas grises y abrazar el trabajo por proyecto apoyado en una marca personal potente marca la diferencia y es el punto de luz al final del túnel. Depende de cada cual. Yo prefiero lo que viene a un mundo de zombies.


Jordi Collell / Coach y Asesor de Marca Personal

¿Te vas a dejar engullir por la crisis?

No se si será casualidad o que la situación está realmente peor de lo que parece pero cada vez con mayor frecuencia me encuentro personas que están en situación de búsqueda activa de trabajo, que están en el paro. Hay colectivos que parecen estar especialmente tocados como los arquitectos y otros algo menos pero recibo avisos de casi todos los sectores y me da que pensar.

Bastantes de mis contactos que están a pleno, medio o bajo gas profesionalmente hablando dejan entrever signos de preocupación por lo que pueda pasar a muy corto plazo, según la mayoría a partir de las elecciones vendrá lo que tenga que venir y parece que no será muy bueno.
Las actitudes inmediatas de los dos grupos que acabo de definir son sin embargo dispares. Los primeros, que están en el paro y por ello ya son sufridores en propia carne, se ven en la necesidad de hacer algo para encontrar lo más rápidamente posible un empleo, poder decir que todo ha sido un susto fenomenal y que por suerte ha vuelto  a salir el sol. Los segundos esperan a verlas venir y se mueven con tiento absoluto con miedo de despertar alguna fuerza oculta que actúe en su contra.
La búsqueda por lo general es apresurada y comienza por una entrada en tromba en las redes sociales sobre todo las profesionales, llenando perfiles, escribiendo currícula apresuradamente y buscando cuantos más contactos mejor.
Los que trabajan no tienen tiempo y me cuentan que cuando lo necesiten ya se pondrán a hacer algo, así de simple y así de indefinido.
Tengo la sensación y así se lo doy a entender a los que tienen ganas de escuchar que se están dando muchos palos de ciego.
De esta saldremos, esto lo tengo muy claro, pero el futuro será algo distinto de lo que hemos vivido hasta ahora. Se está poniendo fin a la época de las certitudes en el terreno laboral y profesional, lo que parecía intocable se está poniendo en tela de juicio, los funcionarios , adalides del empleo seguro, comienzan a ver las garras del paro arañar cada vez más cerca para pones sólo un ejemplo fácil. El trabajo fijo y de por vida se está acabando y esta afirmación que hasta hace poco parecía un tópico prospectivo se está convirtiendo en una evidencia.
Los que lean la realidad con los ojos del viejo paradigma sufrirán y se darán de bruces mil y una veces hasta que decidan abrir los ojos y aquellos que se muestren abiertos a las exigencias de la nueva realidad deberán trabajar duro pero estarán mejor posicionados y se ahorrarán un dolor estéril.
El futuro que se nos viene encima estará marcado por los proyectos personales, por lo que cada cual decida hacer con su vida y por supuesto con su profesión. Estamos abocados a vivir en un mundo de profesionales independientes en función de lo que ofrezcan y de cómo lo hagan encontrarán clientes individuales o empresas que les contratarán. Y la relación será, en todo caso temporal, en función de las necesidades y de cada situación. Trabajaremos por proyecto.
Tanto los que ahora están en el paro como los que sufren porque no ven el futuro claro tienen la oportunidad de convertirse en el profesional del futuro descubriendo en su interior qué es lo que les apasiona, qué es lo le permite ser felices y escribiendo su propio proyecto personal que les permitirá dejar huella, ser reconocidos como la opción proferente y ser los elegidos.
Si tú, querido lector, aun no has empezado ponte manos a la obra y no te dejes engullir por la crisis. Apúntate al carro de los ganadores, te lo mereces.
Y por supuesto puedes contar con nosotros.
Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal

Después de Twitter y Linkedin, las empresas de RRHH apuntan a Facebook

jobandtalent permite a las empresas encontrar profesionales vía Facebook

Leía el otro día en RRHHdigital.com la noticia sobre jobandtalent. Me parece significativo que, después de Twitter y Linkedin, una iniciativa como jobandtalent considere Facebook como un punto de mira para captación de personas. Imagino que números son números, y 500 millones de usuarios no pueden pasar desapercibidos para nadie.

La novedad de jobandtalent consiste en haber lanzado una plataforma que facilita las cosas con los usuarios a  través de Facebook. Cada día estamos viendo como muchas empresas lanzan proyectos relacionados con RRHH y tecnología: una que nos ha gustado desde hace tiempo es Grupo Especialistas, liderada por el experto Pau Hortal. Esta empresa ofrece distintas plataformas que relacionan empresas con personas a través de la creación de redes profesionales corporativas. No nos engañemos, el planteamiento de Grupo Especialistas es más serio que otras propuestas que hemos visto por ahí. Ellos ofrecen la ventaja de generar soluciones a medida para las empresas.

Sea como sea, lo cierto es que la red es el nuevo terreno de juego para que las empresas encuentren profesionales y viceversa. Así que un consejo que daremos a cualquiera que exponga su CV a través de Linkedin, Infojobs, Xing, Facebook o cualquier otra red es que lo haga bien, que sea honesto con la información que facilita (al final todo se sabe) y sobre todo, que sepa explicar el porqué deben contratar a uno mismo y no a otro. En definitiva no deja de ser una respuesta a la pregunta ¿Qué te hace diferente?. Si alguien no sabe qué contestar a eso puede pedir ayuda a un profesional de marca personal.

Autoconocimiento, Autoconciencia y Acción + Iniciativa, Ímpetu e Impacto

ENTRE LAS Aes Y LAS Íes

No existe un método único e infalible para el desarrollo de la acción. Para empezar a mí me gustan las Aes.

La tripleta compuesta por Autoconocimiento, Autoconciencia y Acción me apasiona y creo que es uno de los juegos de iniciales más interesantes para las personas.

  • Autoconocimiento porque sin una profunda reflexión sobre nosotros y nuestra situación, un conocimiento de nuestros límites, es difícil emprender un proyecto personal.
  • Autoconciencia porque va más allá del conocimiento. SI no soy consciente de lo que soy, además de saberlo, poco o nada influirá sobre mi actitud (que también empieza por A).
  • Acción, qué concepto tan amplio y tan bonito; saber hacer, hacer saber, estar. Esos infinitivos que implican la puesta en marcha de la actitud, fruto de las aes anteriores.

Y luego están las Íes, sobre las que he analizado un paralelismo con esta propuesta de la aes, y que se basa en Iniciativa, Ímpetu e Impacto. Está mal que lo diga, pero me ha quedado bordado. Me encanta y quería compartirlo con vosotros.

  • Iniciativa porque además de señalar hacia la actitud define muy bien a las personas capacitadas, emprendedoras, dinámicas, los actores de este mundo que hacen progresar las cosas, las empresas y las ideas.  Y sobre todo a sí mismos.
  • Ímpetu. Corazón, arrojo, valor, espíritu, vigor. Es aquello que hace que no desfallezcamos. Más aún, que ni nos lo planteemos. El ímpetu es la fuerza y la energía para llegar lo más lejos posible con nuestra iniciativa.
  • Impacto. ¿Acaso no pretendemos dejar huella? Es esa sensación que pretendemos transmitir en los demás. Porque somos así y así queremos que se nos reconozca. Porque es nuestra marca y porque es lo que pretendemos al transmitirla y al comunicarla.

Apúntate a las tres Aes, y después a las tres Íes. ¿Te ha gustado? Gracias por estar ahí.

¿También te escondes dentro de una armadura?

Hace ya un cierto tiempo que me recomendaron  el libro” El caballero de la armadura oxidada”  de Robert Fisher. Se trata de un libro de lectura fácil y amena, por lo que os lo recomiendo. De todas maneras he decido en este post compartir con vosotros un breve resumen y  algunas de enseñanzas de la historia que nos relata el autor.

El libro narra una aventura de alquimia interior en la que el héroe, representado en la figura del Caballero, recorre un camino de transformación, toma conciencia de su armadura y se libera de ella para poder llegar así a la Fuente.

El caballero vive obsesionado con demostrar que es bueno, amoroso y generoso. Para estar siempre preparado para ayudar, se dejó puesta la armadura. Esta armadura representa la máscara con la que ocultamos a nuestro propio yo a los demás, también a las barreras que nos ponemos para acercarnos a nuestros seres queridos, o la máscara que utilizamos para no darnos cuenta de la realidad y meternos en nuestro propio mundo. Llevó tanto tiempo puesta la armadura que dejó de conocerse a sí mismo y un día cuando su mujer le amenazó con irse si no se la quitaba, se dio cuenta de que no podía.

La única persona que podía ayudarle se llamaba Merlín y vivía en los bosques. Tras un largo tiempo caminando solo y perdido encontró a Merlín, este  le propuso  que recorriera el sendero de la verdad y que dejara el de la mentira, que es el que había recorrido hasta ahora. Le dijo que cuando llegará a la cima de la montaña se liberaría de su armadura. En ese camino se encontraría con tres castillos: El del Silencio, el del Conocimiento y el de la Voluntad y la Osadía. Estos tres castillos son los pasos hacia el autoconocimiento personal.

En el primer castillo, El del silencio, en él cada vez que se daba cuenta de una cosa de sí mismo aparecía una puerta que le llevaba hacia habitaciones cada vez más pequeñas. Hasta que llegó a una en la que se encontró consigo mismo, su yo verdadero. Este castillo representa  la importancia del autoconocimiento personal, de escuchar no solo a los demás sino a nosotros mismos.

La mayoría de la gente está atrapada en una armadura”

Luego llega al castillo  del conocimiento. Un castillo grande pero muy oscuro. En él cada vez que descubre una verdad empieza a haber más luz. En este castillo descubre algo muy importante: Sólo si te amas a ti mismo podrás amar a los demás. Este castillo representa la necesidad de conocernos a nosotros mismos.

“Solo podéis amar a otros en la medida que os amáis a vosotros mismos”

Más tarde llega al castillo de la Voluntad y la Osadía. Pero al llegar allí descubre que en el otro lado del puente hay un dragón, que se llama  Miedo y  Duda. El caballero sabe gracias a sus amigos que el dragón solo es producto de su mente y que si se enfrenta a él dejará de existir. Creo que esto representa una de las últimas fases en el conocimiento de uno mismo, enfrentarse al dragón es como enfrentarse a todos nuestros miedos y dudas.

“El miedo y la duda son ilusiones”

La última parte del libro se desarrolla en la cima de la verdad. Allí tras escalar un rato se encuentra con una inscripción que le invita a soltarse del peñasco del que depende su vida en este momento. Lo hace y empieza aceptar muchas cosas de su vida y en ese momento empieza a caer hacia arriba y al llegar a la cima se da cuenta de algo muy importante: él es amor. Con las lágrimas que vierte se libera de lo poco que le quedaba de armadura.

“Casi muero por todas las lagrimas que no derrame.”

¿Cuál es tu armadura? ¿En qué estado está? ¿Has empezado a caminar por el sendero de la verdad? Si no empiezas contestándote a estas preguntas creo que te será difícil conseguir la cima de tu verdadera marca personal. Si me permites un consejo, haz tu propia ruta hacia la cima de la verdad. Sólo si  tienes claro cuál es tu hoja de ruta llegarás a alcanzar tus metas.