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Alianzas. 7 secretos para no morir en el intento

La cumbre europea que tenía que salvar el euro y el futuro de la Europa me ha dejado con la extraña certeza de que estamos andando a trompicones y a pesar de ello avanzamos. La postura del Reino Unido aunque previsible porque desde su incorporación a la Europa Comunitaria ha sido siempre reticente a avanzar hacia una verdadera integración da y dará mucho que pensar, hablar y escribir pero hoy no vamos a hablar ni de economía ni de política continental sino de las alianzas, de cómo abordarlas y de las consecuencias de que pueden tener en nuestra marca personal.
Unir fuerzas y esfuerzos con otras personas para alcanzar un objetivo común es de entrada una opción atractiva que puede permitirnos ir más allá de lo que conseguiríamos estando solos y poder materializar el milagro de que el todo sea superior a la suma de las partes.
Una alianza es un acuerdo entre dos o más personas que tienen  un objetivo común con la finalidad de aumentar el valor de cada participante . Para que realmente funcione las aportaciones individuales tienen que ser equivalentes porque en el fondo se trata de un intercambio de valor y con unos valores de marca compatibles para que sea percibida por las respectivas audiencias como una suma.
¿Qué necesitamos para obtener una alianza potente? Aunque cada caso es singular hay siete puntos que, si se cumplen, constituyen un garantía de éxito.

1. Ganar-Ganar: Todas las partes tienen que ganar y para ello tienen que hacer aportaciones  equivalentes. Cuando se produce un desequilibrio y una de las partes aporta menos o quiere recibir más que los demás la alianza peligra. Como norma general los aprovechados no tienen cabida.

2. Bajo riesgo: Se trata de aunar esfuerzos y lo ideal es invertir lo mínimo inicialmente y reinvertir los beneficios cuando se produzcan. Aunque siempre se debe contar con un plan que prevea las inversiones iniciales a realizar y los plazos de recuperación.

3. Fácil de poner en marcha: Cuanto más simple mejor pero dejar claras las normas de actuación de entrada es siempre positivo.

4. Bajo coste: Varias mentes unidas consiguen resultados extraordinarios. La creatividad ahorra muchos costes.

5. Flexible: Una alianza es más sólida si es fácil de ser construida, fácil de ser revisada y fácil de ser disuelta.

6. Valores de marca personal compartidos: Aunque el objetivo sea común el fin no justifica los medios. Y la unión de personas con métodos basados en valores dispares puede lastrar la percepción del entorno y debilitar la marca de algunos participantes. Es claro que si nos aliamos con personas sin escrúpulos podemos ser percibidos de igual manera.

7. Divertida: Mi experiencia me demuestra que cuando nos lo pasamos bien las cosas funcionan mejor. Cuando afloran los malos rollos y las recriminaciones vale la pena entrar en cuarentena y aplicar cirugía.

Cuando pensemos en aliarnos con alguien hagamos una valoración inicial potente y revisemos periódicamente los resultados, que no nos pase como a nuestra vieja Europa.

Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal

Valores personales y marca personal, por @guillemrecolons

¿Por qué las personas somos felices cuando hacemos lo que nos gusta y nos sentimos mal al hacer algo que va contra nuestros principios?

Porque afecta directa o indirectamente con nuestros criterios de valoración, nuestros valores (no confundir con creencias).

Si valoramos la disciplina, estaremos a gusto con aquellas actividades que incluyan un código de conducta rígido y ordenado (el ejército, por ejemplo). En cambio, si en esas condiciones nos obligan a desarrollar actividades creativas nos llegará la frustración.

A menudo, existen valores contrapuestos, como disciplina y creatividad, pero hay personas que pueden abrazarlos sin problemas.

Aquí listamos algunos valores positivos que desde soymimarca creemos que son los más relevantes: Respeto, Honestidad, Amor, Éxito, Diversión, Intimidad, Contribución, Creatividad, Justicia, Reconocimiento, Privacidad, Integridad, Disciplina, Seguridad, Paz, Aventura, Poder, Pasión, Salud, Confort, Responsabilidad, Mejora continua, Familia, Esfuerzo, Mérito.

Por supuesto, también existen valores negativos, como los celos, el temor, la humillación, la depresión

A la jerarquía de valores la llamamos escala de valores. Creamos nuestro “top 5”.

Si nos marcamos un objetivo en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro entorno, y no tenemos en cuenta nuestros valores, entraremos en un conflicto interno que creará un freno para llegar al éxito.

También es importante evitar los conflictos de valores, como tratar de ayudar a un pariente saltándonos normas cívicas. A veces, ciertos valores actúan como pantalla, como el éxito o el ansia de poder, que pueden desequilibrar otros aspectos de nuestra vida como nuestras relaciones personales

Nuestros valores están al frente de nuestra marca personal, y marcan nuestro comportamiento. Por eso es tan importante identificarlos, ordenarlos por prioridades y ser consecuentes. Por ejemplo, una persona que valore su intimidad y privacidad no debe ser forzada a exponer públicamente aspectos interiores de su vida. Una persona que valore la seguridad y la paz podría pensar en dedicarse al orden público.

Fotografía: shutterstock.com