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De cómo un garbanzo puede cambiar tu vida, por @jordicollell

A punto de bajar la persiana de la cotidianeidad para irme de vacaciones he aprovechado un momento libre para leer El Código del Garbanzo que es el último libro de mi amiga Natalia Gómez del Pozuelo,con la que tuve el placer de compartir mesa y charlas en el Personal Branding Lab Day del pasado mes de junio, y que me dedicó con mucho cariño.

Natalia Gomez del Pozuelo siempre sorprende con sus libros cargados de humanidad, sentido común y proximidad. Esta vez nos deleita con una historia corta pero intensa en la que podemos encontrar desde el placer de una lectura amena hasta una reflexión en profundidad sobre lo que es importante o no en la vida.

El Código del Garbanzo es un cuento que no nos deja indiferentes y que nos seguirá dando que pensar tras varias lecturas. Trata de una historia de familia y de pareja que toman la decisión de trasladarse a vivir y trabajar en Paris y a partir de aquí se descubre que toda decisión conlleva riesgos personales que si no se afrontan con valentía y apertura de mente pueden producir el efecto contrario al inicialmente deseado. Es un relato de crecimiento personal porque no podemos nunca olvidar que una pareja y una familia están formadas por personas que están en permanente evolución. Es una fábula sobre la vida en la que se trata desde la doble mirada masculina y femenina el complejo mundo del día a día, de la evolución personal, el amor y la, algunas veces, inconsistente levedad de la infidelidad. Permite varias lecturas porque es interesante, corto y da la oportunidad al lector de sacar sus propias conclusiones.

Las vacaciones pueden servir para hacer simplemente un paréntesis y devolver al cuerpo y a la mente la consistencia y el vigor perdidos durante el resto del año o pueden ser motivo para dar un paso más hacia adelante aprovechando precisamente el momento de reposo y la liberación de las tareas cotidianas. Avanzar o quedarse en el mismo sitio es una decisión personal.

El Código del Garbanzo es una buena excusa para dar este pequeño paso y empezar a replantearse las cosas importantes. En solitario y también en pareja, para poner en evidencia aquello que nos convierte en rutina y para tratar de encontrar el camino del crecimiento o del reencuentro, en momentos de sosiego y en tiempos de cambio.

Natalia nos recuerda que a pesar de que las relaciones y las situaciones puedan parecer estables y fuertes si no se cuidan se pueden marchitar y echar a perder en un plis plas.

No perdáis la oportunidad de convertirlo en vuestro libro de cabecera este mes de agosto.