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Pablo Adán condenado a 35 años de cárcel por el asesinato de un empresario

Pablo Adán terminó a balazos con una persona en exterior de su negocio, ubicado en Iztapalapa

Lidia Arista

Un sujeto acusado de homicidio por ultimar a balazos a un microempresario en abril pasado fue sentenciado a 35 años de cárcel por el juez 66 Penal.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal informó que el sentenciado es Pablo Adán Rojas Hurtado, alias El Rana, quien además de pasar 35 años en prisión deberá pagar 45 mil 400 pesos por concepto de indemnización por muerte y gastos funerarios a la cónyuge de la víctima.

De acuerdo con la PGJDF, alrededor del mediodía del 21 de abril pasado José de Jesús Reynoso, la víctima, se encontraba en el interior de su cafetería, ubicada en calle 21, colonia López Portillo, cuando su agresor pasó en repetidas ocasiones por el negocio, posteriormente entró y reclamó al afectado porqué lo quería secuestrar.

Después de discutir, El Rana, como se apodaba Pablo Adán, se retiró, sin embargo regresó con un arma de fuego y disparó a Reynoso en el estómago, quien fue trasladado a un hospital, donde falleció el 9 de mayo.

Elementos de la Policía de Investigación capturaron el 10 de mayo al ahora sentenciado cuando salía de su casa, localizada cerca del lugar de los hechos.

Afortunadamente el segundo apellido me exculpa, yo soy Pablo Adán Micó.

En marca Personal todo empieza por el nombre

En marca Personal todo empieza por el nombre. El nombre, por banal que parezca, nos identifica y representa, en primera instancia, el registro sonoro número uno de nuestra marca.
Un nombre limpio y controlado es algo fundamental en un mundo googleizado donde nuestro nombre y primer apellido es en muchas ocasiones el primer criterio de búsqueda hacia nuestra persona.

En muchos países de habla latina utilizamos legalmente dos apellidos. Pero en la práctica sólo usamos uno. Aprovecha las ventajas del segundo apellido para diferenciar tu marca.
¿Tienes tu nombreyapellidos.com registrado? Hazlo, son 8 € al año y te pueden evitar más de un apuro. Si tienes la mala suerte de tener un homónimo metido en problemas legales o de credibilidad puede jugarte una mala pasada. Reflexiona y actúa.

¿Le es útil a un profesional tener marca personal?

Conferencia SOYMIMARCA  lunes 24, 18h Colegio de Ingenieros Bcn

El profesional sin marca es una marca blanca.

Un ingeniero, por ejemplo, puede ser muy competente en su labor diaria. Pero, ¿qué pasa con sus habilidades sociales y de comunicación?
Quien no comunica no existe. ¿Cómo podemos desarrollar herramientas para crear nuestra marca personal? Esta sesión pretende responder a estas preguntas y evitar que seamos marcas blancas, puros commodities.

La sesión es de libre asistencia, pero las plazas son limitadas.
Para inscribirse:

Es importante que tanto los profesionales como las empresas sean conscientes de que una persona que gestiona su marca personal, es un profesional con compromiso, iniciativa, responsabilidad, consciente de su valor y de sus competencias.

Ponentes:

Duración aprox: 1h30. Estais todos invitados.

Col·legi d’Enginyers / Via Laietana 39 / Barcelona

 

¿A qué estamos enganchados? Nuestros apegos. Un chequeo para nuestra marca -4-

Yo soy de los que no tira nada ni que me maten. Acumulo cantidades importantes de libros, cd’s, archivos en el ordenador, gadgets electrónicos y fotografías. En general me cuesta tirar y me encuentro enganchado a cosas materiales. Tengo amigos que por el contrario las cosas materiales parecen importarles un rábano y viven en función de personas en concreto de las que dependen para hacer cualquier cosa en su existencia. Todos tenemos apegos, todos estamos enganchados a algo y el que lo niegue estoy seguro que miente como un bellaco.

Las dependencias, los apegos minan sin que nos demos cuenta nuestra Marca Personal ya que nos impiden, cuando la realidad lo pide, tomar decisiones, hacer borrones y cuenta nueva o iniciar un proceso de cambio.

Haremos un paseo por los apegos personal y materiales pero de momento no hablaremos de dinero al que dedicaremos un capítulo de nuestro chequeo.

Una cosa es querer a los demás  y otra depender de ellos.  Es cierto que necesitamos tener relaciones con otras personas. Son básicas para construir nuestra identidad y nuestro sentimiento de pertenencia a un grupo y a la sociedad en general. También necesitamos concretar nuestro amor con alguien para construir una familia y nuestros amigos son muchas veces un cobijo seguro cuando soplan vientos de tempestad.

Cuando nuestras relaciones se vuelven un freno, nos limitan en nuestra toma de decisiones o nos impiden avanzar generamos un lastre que nos hunde de manera implacable y lo peor es que a menudo no nos damos cuenta.

¿Procuramos privilegiar las relaciones que nos son beneficiosas? ¿Somos capaces de ir eliminando aquellas que aunque agradables nos impiden avanzar en nuestro camino?

En un anterior apartado del chequeo hablábamos de querernos. Cuando practicamos el respeto hacia nosotros mismos, respetamos a los demás y tejemos relaciones equitativas, productivas y respetuosas. Si nos amamos encontraremos amor y si sembramos vientos recogeremos tempestades.

Una buena amiga se pasó años lamentándose que sus relaciones masculinas acababan siempre tiranizándola hasta que descubrió que su auténtico tirano era ni más ni menos ella mima; descubierto el origen del problema sus relaciones cambiaron de raíz.

Pasemos ahora a las cosas materiales. Tomemos consciencia de lo que es superfluo. Miremos las cosa que nos rodean, ¿Las hemos adquirido todas de manera consciente? ¿Cuáles queremos realmente de verdad?  ¿Por qué acumulamos cosas y objetos?

Una vieja práctica oriental es desprenderse una vez al año de un objeto realmente querido y analizar las sensaciones que provoca

Me contó un terapeuta amigo que propone a sus pacientes una vieja práctica oriental que es desprenderse una vez al año de un objeto realmente querido y analizar las sensaciones que provoca. Me aseguraba que los resultados eran sorprendentes. Yo no lo he probado, ¿lo hacemos juntos?

Desembarazándonos de todo aquello que nos es inútil , situando los objetos y en general todo lo que es material en su justo lugar daremos a nuestra vida  y a los espacios que ocupamos un toque de orden, de bienestar y de calma. Y seremos más libres y podremos desprendernos en el futuro de aquello que no es esencial y seremos capaces de romper cuando sea necesario para seguir con fidelidad nuestra misión.

Pero no todo es trágico en esta vida. En el siglo XVI Baltasar del Alcázar, poeta sevillano con gran sentido del humor, nos describía de este modo tres de sus apegos:

Tres cosas ( Baltasar del Alcázar, Sevilla 1530-1606)

Tres cosas me tienen preso

de amores el corazón,

la bella Inés, el jamón

y berenjenas con queso.

Esta Inés (amantes) es

quien tuvo en mí tal poder,

que me hizo aborrecer

todo lo que no era Inés.

Trájome un año sin seso,

hasta que en una ocasión

me dio a merendar jamón

y berenjenas con queso.

Fue de Inés la primer palma,

pero ya júzgase mal

entre todos ellos cuál

tiene más parte en mi alma.

En gusto, medida y peso

no le hallo distinción,

ya quiero Inés, ya jamón,

ya berenjenas con queso.

Alega Inés su beldad,

el jamón que es de Aracena,

el queso y berenjena

la española antigüedad.

Y está tan en fil el peso

que juzgado sin pasión

todo es uno, Inés, jamón,

y berenjenas con queso.

A lo menos este trato

de estos mis nuevos amores,

hará que Inés sus favores,

me los venda más barato.

Pues tendrá por contrapeso

si no hiciere razón,

una lonja de jamón

y berenjenas con queso.

Buen provecho  y a por otro capítulo del chequeo.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

Como nuestra marca personal enriquece nuestras funciones o como sacar las ojeras de los departamentos de RRHH

Decimos muchas veces que el papel de los departamentos de recursos humanos tiene que cambiar comenzando por su nombre que suena a atávico. Nuestro amigo Andrés Pérez Ortega nos lo recuerda  siempre que encuentra una ocasión propicia y hace bien, no sea que nos olvidemos.

El futuro  pasará por gestionar las marcas personales de los colaboradores en una relación de cliente proveedor con las empresas y en esta tarea estamos comprometidos aunque hay un camino por recorrer y una tarea pedagógica por delante que si bien puede ser árdua no por ello es menos apasionante.

Durante esta transición muchos profesionales al servicio de sus compañías con  la mente abierta y el espíritu motivado para trabajar y desarrollar su marca personal se encuentran con un corsé que les desorienta: la descripción de funciones.

De la mano de Didier Erwoine, nuestro brillante colega belga, vamos a buscar una solución integradora para solaz de los profesionales comprometidos con su marca personal y siempre en beneficio del talento.

Las descripciones de funciones están ligadas al concepto de competencias que en definitiva no son más que capacidades para movilizar recursos para conseguir un resultado mientras que la marca personal va unida al concepto de talento es la unión de lo que una persona sabe hacer con sus motivaciones más profundas, con su compromiso y con la excelencia. Pierre Miralles decía que si la competencia se define por lo que un individuo sabe hacer, su talento se define por lo que hace mejor que los otros. Las competencias están ligadas a la sustituibilidad de las personas y el talento es un elemento singularizador y por ello diferenciador.

Nos dice Erwoine que el talento no cae del cielo, se trabaja como se talla un diamante. Es por esto que el objetivo de la gestión de competencias y de la formación debería ser no tanto llenar las lagunas como completar o afinar los talentos.

Partiendo de esta base una evolución lógica de la descripción de funciones puede consistir en focalizarse en competencias standard y los talentos particulares de cada persona sin describir forzosamente las tareas al máximo detalle y todo esto nos lleva a entrar en una dinámica basada más en proyectos concretos que en generalidades. Aquí cobra sentido la afirmación de que el puesto de trabajo para toda la visa se ha acabado porque entraremos, de hecho ya vamos por este camino, en una nueva etapa de relación entre la empresa y sus colaboradores.

Las competencias son tangibles mientras que el talento es único. Es muy difícil, por no decir imposible, definir un puesto enumerando talentos de entrada aunque a tiro pasado y con la experiencia de un desempeño  por delante la cosa cambia. De todos modos  tener bien explicados los talentos en un puesto  puede ser muy útil para el trabajador y su responsable pero en cualquier caso beberá ser personal y no reutilizable de una persona a otra.

Y mientras tanto, ¿qué hacemos para conjuntar la marca personal con las descripciones de funciones?

Nuestro amigo Didier Erwoine utiliza una bonita metáfora. Imaginemos que vamos a vivir a una casa. Como todas las viviendas tiene características fijas que son difíciles de modificar como la localización geográfica, la superficie de las habitaciones y su distribución, el espacio exterior…

Lo que haremos antes de entrar a vivir es personalizar esta casa rediseñando sus interiores a través de los muebles, tirando o levantando paredes o realizando otros trabajos de adaptación.

La casa en su estado inicial corresponde a nuestra función y hay un marco bien definido que delimita las funciones: exigencias ligadas al puesto de trabajo, tareas a ejecutar, competencias clave a desarrollar entre otras.

La manera con que rediseñamos nuera casa corresponde a nuestro estilo personal, a nuestra marca a nuestra aportación de talento a aquello a lo que vamos a dar importancia y valor en nuestra función, la imagen que queremos construir y todo aquello que es personal intransferible.

La marca personal permite ir más allá de la descripción de funciones que no es más que una base, un punto de partida, siendo responsabilidad de la persona que ocupa el puesto de trabajo saltarse los límites, redefinir sus contornos, darle sentido y en definitiva poner su toque personal.

De esta manera iremos labrando el futuro hasta que sea imposible volver atrás.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros

El viernes por la tarde tuve la oportunidad de asistir a una formación  muy interesante sobre comportamientos y hábitos, en la cual  tomamos conciencia que la gran mayoría de nosotros a lo largo de nuestra vida hemos tomado decisiones que finalmente no las hemos llevado a cabo. Por ejemplo empezar una dieta, ir al gimnasio o estudiar inglés. ¿Te has preguntado por qué te pasa eso?  ¿Por qué no logras los resultados deseados?   Si no te estás moviendo firmemente en la dirección de tus metas, puedes estar segur@ que te estás saboteando a ti mism@ de alguna manera.

La verdadera causa de nuestro fracaso, estancamiento y pérdida de la motivación está en nuestro interior; es ese monólogo negativo, silencioso y constante que nos excusa y justifica la falta de constancia y compromiso.

Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros. Walt Kelly

Vivimos sumergidos en esta paradoja, creyendo las mentiras que nos decimos a nosotros mismos, tratando de controlar lo incontrolable, asumiendo que nuestra forma de ver la vida es la mejor y además la correcta.

El autosabotaje es una de las formas en que reacciona nuestro Ser Emocional Herido, es una de las mil maneras en que intenta controlar nuestra vida. No debemos menospreciar el poder del saboteador interno. Cuanto más lo conozcamos, más podremos ser capaces de tener autoridad sobre esa parte negativa de nuestra personalidad y seremos capaces de ir quitándole poder. En la medida que lo podamos percibir cuando surge, podremos también conscientemente desautorizarlo y mantenerlo a raya.

“Autosabotaje es cuando decimos que queremos algo y luego vamos y nos aseguramos de que no suceda” Alyce P. Cornyn

Nuestra vida es el resultado de lo que hacemos de ella, nuestros hábitos de pensamiento  y acciones determinan nuestros resultados, la respuesta está en tomar el riesgo de ser diferentes y probar a ver qué pasa; las probabilidades de éxito son mayores que si estamos aferrados a los antiguos patrones.

Para afrontar los nuevos proyectos con optimismo hay que acallar a nuestros saboteadores internos. Todos tenemos voces internas que nos dan su opinión sobre cómo somos y actuamos. Pero, con un poco de práctica, podemos desactivarlo, impedir que sea él quien dirija nuestra vida y nos impida hacer lo que deseamos. Comienza a eliminar aquellos mensajes que te sabotean y cámbialos por pensamientos positivos que te motiven.

Solo podremos alcanzar nuestras  metas si realmente conocemos nuestros procesos internos, si sabemos qué pensamientos y comportamientos nos limitan y cuáles nos potencian. Solo así podremos conseguir transmitir lo que somos y lo que queremos de forma coherente. Si somos coherentes y constantes en nuestras actuaciones estamos creando una marca personal que transmite  credibilidad  y compromiso.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

Nuevo reto para RRHH: Conectar la marca de la empresa a las marcas personales

El domingo pasado fue día de elecciones en Catalunya, un día histórico porque todas las jornadas electorales, con independencia de quien sea el ganador, son históricas y marcan un nuevo hito en el camino de la democracia y la gobernabilidad. Esperemos que también la marca personal del país, los países, los estados y las naciones también tienen su marca personal, salga reforzada y seamos una opción preferente en esta época de crisis económica y de desconfianza en general.

Con la vista y los oídos inmersos en la contienda acabo de abrir cerca de la medianoche el correo y me he encontrado con la sorpresa de un mensaje de Didier Erwoine anunciándome su nuevo artículo “Conectar la marca de la empresa a las marcas personales”. Didier Erwoine es belga y pionero en su país en el desarrollo, reflexión y difusión del concepto de marca personal centrado sobre todo en el interesante camino de acompasar las marcas personales con sus homónimas corporativas. En su perfil de LinkedIn incluye una bonita presentación en francés que vale la pena leer con atención.

Destaco de su nueva aportación algunos aspectos que pueden ser de nuestro interés y que nos aportan elementos para la reflexión.
Hubert Rampersad, autor que Erwoine cita con frecuencia y del que hablaremos un día no lejano, estima que la relación Marca Corporativa / Marca Personal debería primar sobre la relación Marca Corporativa / Cliente porque es a través de un personal fuerte y motivado que el cliente queda finalmente satisfecho.

Para proceder a ajustar las marcas personales de los colaboradores y la marca de la empresa nos expone una vía de trabajo que resumo y relanzo para animar una discusión:

Enlazar las marcas personales y corporativas no es una terea fácil y puede dar lugar a situaciones de difícil compatibilidad. Rampersad propuso en su día, 2008, realizar una “entrevista de ambición” para verificar la armonía o la contradicción entre las marcas de las partes y en el caso de una divergencia profunda parece apuntar que lo mejor es separarse amistosamente aunque en el caso de una compatibilidad parcial el individuo deberá desplegar su marca personal en otros canales complementarios como tener otra actividad profesional independiente, a través del voluntariado o mecenazgo de competencias o vía el compromiso ciudadano lo que no siempre es fácil o posible.

La transparencia es otra situación que puede crear dificultades en la conexión de las marcas personales y corporativas y un buen ejemplo es el individuo que quiere mantener o acceder a cualquier coste a una determinada función puede tener la tentación de acomodase a ultranza y alienar su marca personal. Hay que asegurarse de que la compatibilidad no sea ficticia.
La alternativa que nos propone Didier es analizar las marcas personales a partir de varios criterios como talentos, habilidades, ambición y objetivos, valores, imagen entre otros y orientarlos bajo un aspecto que esté en concordancia con los valores de la empresa. De este modo un trabajador podría convertirse en embajador de un valor de compañía en particular mientras que otro podría escogerse para representar a la empresa en la página de internet . Imaginemos un vídeo colgada de la pestaña “empleo” o ´”únete a nosotros” en el que un colaborador hablase de su integración y sus objetivos…

Más que soñar en que un trabajador pueda concordar con todos los aspectos de la marca corporativa, por qué no considerar que represente de una manera muy particular uno de ellos. Visto globalmente habría una suma de excelencias que unidad las unas con las otras formarían un todo coherente y más eficiente que una suma de marcas idénticas supuestamente fieles a la compañía. La riqueza de un sistema nace de la diversidad de sus elementos.

La integración de las marcas personales se podría garantizar por la figura de los “manager-coach” cuyo objetivo sería hacer emerger los talentos particulares de sus colaboradores, que no son ni más ni menos que la base de sus respectivas marcas, rodeándose de un equipo con perfiles complementarios y el “gestor de marcas” que aseguraría la coherencia de las marcas personales con la marca corporativa. Este branding manager tendría una visión global que le permitiría orientar a los manager-coach y a los departamentos de la empresa sobre los equilibrios a conseguir para cuadrar los perfiles individuales con las necesidades de la marca corporativa.

Al final la gestión de las marcas acabará siendo una auténtica apuesta para un departamento de “Recursos Humanos” que deberá desarrollar las herramientas para conectar las marcas personales con la marca corporativa. Un cambio radical de visión y de función ¿ o no?.
Una vez más se abre el turno de palabras. Feliz semana.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

¿Currículum? no, gracias. Pero ¿cuál es tu historia?

La importancia de las habilidades de comunicación como factor de elección decisivo

Puede que el currículum no haya muerto aún, pero está en la UCI. Ese trozo de papel lleno de datos -muchos de ellos de dudosa comprobación- se está convirtiendo en un referente pobre. Le falta algo, algo muy importante. Demostrar la competencia comunicativa de la persona. Y eso sucede también en los currículum de la red, los de Linkedin, Xing, Plaxo o Viadeo.

Hace un par de meses, dos ex-compañeras de trabajo en Bassat & Ogilvy, Linda Reichard y Cristina Lastra pusieron en marcha KeyIntern, una iniciativa singular: facilitar a las empresas la contratación de becarios. Pero eso no es todo, cuando solicitas un perfil te envían un enlace a YouTube con los candidatos hablando, contando cuales son sus aspiraciones. En pocas palabras, KeyIntern resuelve muchas dudas en cuanto a las habilidades de comunicación de los candidatos.

Estamos llegando al punto en que muchos de los aspirantes a un trabajo están “ultra-preparados”, con carreras y postgrados, con idiomas, con casi todo. ¿Cuál será entonces el factor diferencial entre dos o más candidatos iguales? La habilidad de comunicar, de contar su propia historia, de contar el relato de su experiencia o de sus aspiraciones.

No estamos proponiendo que cada uno escriba un cuento, pero sí que se acostumbre a relatar, a contar con cierta dosis de pasión y convicción qué hace, qué quiere hacer y porqué quiere hacerlo. Las técnicas de storytelling son una buena vía para encontrar una fórmula que nos permita mejorar nuestro discurso y dotarlo de matices para diferenciarlo de los discursos estándar.

Por si puede servir de inspiración, os dejo el enlace a 0,23, un site plagado de cuentos cortos que pueden ayudar mucho a estructurar nuestro discurso. Y también os adjunto un vídeo de uno de los mejores anuncios de la historia de la publicidad contado en clave de relato: el de Johnnie Walker “The man who walked around the world”, que ya enlacé hace unos meses en mi blog de Lateral Consulting. Feliz relato.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist/ soymimarca

Blíndate de los buitres

Esta mañana, en medio de una reunión de planificación con los colegas de Soymimarca, el vibrador de mi teléfono me ha puesto sobre aviso de una llamada de una clienta con la que no conseguía conectar desde la tarde de ayer y que por sus mensajes de voz parecía que tenía cierta urgencia. Me llamaba desde el aeropuerto para comentar y analizar el impacto en su marca personal de un cambio en su organización y las actitudes a tomar frente al papel negativo de algunos de sus colegas.

¿Alguno de vosotros, queridos lectores del blog, ha tenido que convivir en un comité de dirección con personajes que aparentando una abnegación, dedicación, competencia profesional y amor a la compañía lo que realmente hacen es servir a sus intereses particulares o a nada en concreto? ¿Habéis experimentado el hastío teniendo que negociar hasta la saciedad los más mínimos detalles para que las cosas más triviales se puedan poner en marcha? ¿No os habéis encontrado con personajes que bajo una aparente situación de control en sus departamentos por no saber delegar absorben todas situaciones y los convierten literalmente en un polvorín? Yo, sí.

Son los directivos tóxicos. Su manera de hacer nos puede hacer perder los nervios, minar la autoestima y en momentos de crisis poner la propia compañía al borde del abismo.

Por su ejemplo los distinguiréis. Para clasificarlos, a lo largo de mis años en diversos ruedos empresariales, he ido elaborando una tipología que os voy a revelar por si os puede ser de utilidad.

El bonachón, se le reconoce porque bajo una apariencia de ser gente legal, buena gente, a menudo simpática con buen rollo y hasta amante de la buena mesa tiene una visión restringida del negocio y de las personas y es un obstáculo para el cambio.

El chantajista, acostumbran a ser profesionales competentes en su terreno, el mejor profesional, lo que les convierte en egocéntricos incapaces de delegar. Tiene sus departamentos sumidos a la tiranía del control total, exigen fidelidad a toda prueba y da cobijo a una tribu de incompetentes que pasan desapercibidos precisamente porque  él es quien realiza todos los trabajos. Frena el cambio con la amenaza de la dimisión que dejará a la compañía huérfana de conocimiento.

El canalla, es un personaje que de entrada ha tenido una actitud positiva para la organización y sus éxitos le han elevado al pedestal de los héroes. Es muy competente y se rodea de gente también muy competente, es exigente y aprieta a sus subordinados para que actúen a su imagen y semejanza. Actúa en beneficio estrictamente propio  boicoteando cualquier acción que no le reporte resultados personales y no le importa dañar a alguna parte de la organización, como obtiene buenos resultados acaba vistiendo el traje de Supermán y arreglando la cuenta de resultados para llevarse su parte de retribución variable.

El anti grupo, anti organización y anti normas. No soporta trabajar con criterios ordenados y comunes de actuación, vaya, no le gustan las normas. Siempre hace lo que le da la gana y lo justifica de manera más o menos sólida. Se hace difícil trabajar con él y cuando es posible es a costa de tener que cargar con el peso de tener que organizar su caos y al final acaba compartiendo las mieles del éxito y escabulléndose del fracaso en medio del caos.

El ventilador, cuando pone en marcha las aspas difumina sus errores y las culpas en todos los sentidos y permanece indemne. Puede compartir este perfil con alguno de los anteriores y su actitud normal es el ataque constante aunque no venga a cuento.

El normativo, encuentra en las normas, procedimientos y la legislación en general escusas para no actuar ni dejar actuar a los demás. Boicotea las reuniones con argumentos de imposibilidad en la mayoría de situaciones. Es un pelmazo.

Hay más seguro pero no he tenido el horror de experimentarlos. Son personajes que dejan huella, que abren boquetes por donde pasan y que tienen el dudoso honor de tener una anti marca personal que como la anti materia en contacto con las marcas personales  auténticas puede hundirlas y neutralizarlas.

Hay que evitarlos y neutralizarlos usando todos los recursos que tengamos a mano. Facilitando la justa información para que no la mal utilicen, tejiendo alianzas que esterilicen sus intentos de boicot al quedar en minoría, denunciando su actitud y no siguiendo su juego cuando aparezcan como salvadores o abriendo espacios mentales que permitan abstraernos de su presencia.

Vencerlos refuerza nuestra autoestima y nos hace menos vulnerables. Reforzar nuestra marca personal nos hace resistentes a sus intentos de erosión.

Un buen viernes para todos y un fuerte abrazo para mi clienta.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

Valores personales y marca personal, por @guillemrecolons

¿Por qué las personas somos felices cuando hacemos lo que nos gusta y nos sentimos mal al hacer algo que va contra nuestros principios?

Porque afecta directa o indirectamente con nuestros criterios de valoración, nuestros valores (no confundir con creencias).

Si valoramos la disciplina, estaremos a gusto con aquellas actividades que incluyan un código de conducta rígido y ordenado (el ejército, por ejemplo). En cambio, si en esas condiciones nos obligan a desarrollar actividades creativas nos llegará la frustración.

A menudo, existen valores contrapuestos, como disciplina y creatividad, pero hay personas que pueden abrazarlos sin problemas.

Aquí listamos algunos valores positivos que desde soymimarca creemos que son los más relevantes: Respeto, Honestidad, Amor, Éxito, Diversión, Intimidad, Contribución, Creatividad, Justicia, Reconocimiento, Privacidad, Integridad, Disciplina, Seguridad, Paz, Aventura, Poder, Pasión, Salud, Confort, Responsabilidad, Mejora continua, Familia, Esfuerzo, Mérito.

Por supuesto, también existen valores negativos, como los celos, el temor, la humillación, la depresión

A la jerarquía de valores la llamamos escala de valores. Creamos nuestro “top 5”.

Si nos marcamos un objetivo en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro entorno, y no tenemos en cuenta nuestros valores, entraremos en un conflicto interno que creará un freno para llegar al éxito.

También es importante evitar los conflictos de valores, como tratar de ayudar a un pariente saltándonos normas cívicas. A veces, ciertos valores actúan como pantalla, como el éxito o el ansia de poder, que pueden desequilibrar otros aspectos de nuestra vida como nuestras relaciones personales

Nuestros valores están al frente de nuestra marca personal, y marcan nuestro comportamiento. Por eso es tan importante identificarlos, ordenarlos por prioridades y ser consecuentes. Por ejemplo, una persona que valore su intimidad y privacidad no debe ser forzada a exponer públicamente aspectos interiores de su vida. Una persona que valore la seguridad y la paz podría pensar en dedicarse al orden público.

Fotografía: shutterstock.com

El 85% de nuestras decisiones las tomamos de manera subconsciente y solo un 15% son decisiones realmente conscientes

A pesar de que  la gran mayoría de nosotros hemos sido educados en la razón  y la lógica, todos sabemos que las emociones siempre han jugado un papel importante  en nuestra vida.

Como psicóloga  me  he interesado por los estudios realizados por el  neurocientífico portugués Antonio Damasio, sobre el papel fundamental que las emociones y los mecanismos inconscientes del cerebro juegan en la toma de decisiones.

Se estima que el 85% de nuestras decisiones las tomamos de manera subconsciente y que solo un 15% son decisiones realmente conscientes.

¿Cómo es posible que todavía existan entornos empresariales que  no tengan en cuenta estos  datos?  ¿Qué relación a largo plazo  pueden establecer con  su público y/o consumidores?

En un momento de crisis como el que estamos viviendo creo que  “ninguna estrategia de negocios inteligente puede darle la espalda a la Neurociencia”. Cuando hablo de estrategias de negocios me refiero a estrategias que tienen que ver con seres humanos, tanto los  que las conciben como los que son destinatarios de las mismas.

Es una época en la que toda empresa debe contar con un enfoque multidisciplinario y con profesionales con marcas personales fuertes que se conviertan en  los  embajadores corporativos de la misma.

No estamos ante una época de cambio sino ante un cambio de época*

Entender  el comportamiento, comprender las etapas del aprendizaje humano, la toma de decisiones, etc., requiere analizar el proceso desde diferentes enfoques, desde distintas disciplinas, en consecuencia  solo un equipo multidisciplinar  válido puede afrontar con éxito la creación  de marcas personales.

Y es por eso que afirmo que darle la espalda a la neurociencia implicaría renunciar a aquello  que decimos querer conocer: el ser humano.

Ya es hora de que empecemos a dar importancia a lo que verdaderamente es importante, las personas, ya que al fin y al cabo las empresas están constituidas, por eso, por PERSONAS.

Montse Taboada / Coach

*Leonardo da Vinci.