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Marketing Humano IV: Colaborar es clave

Iniciamos esta cuarta entrega de “Marketing Humano” recordando las cuatro “C”: Creer, Confiar, Colaborar y Comunicar. Hoy nos centramos en una “C” importante, la de Colaborar.

Es obligado referenciar a Kotler y sus 10 principios del nuevo marketing”, en que cita el marketing colaborativo y lo define como un marketing que evoluciona desde el transaccional (1950) y el relacional (1980) y cuyo eje central es la colaboración con el cliente –la persona- para juntos crear nuevas y únicas formas de generar valor.

Recordaremos que en el principio del marketing, conocido como marketing transaccional, la empresa definía y creaba valor para los consumidores. La llegada del marketing relacional implicaba que la empresa debía atraer, desarrollar y fidelizar a los clientes rentables.

Pero el gran éxito de la “C” de colaborar consiste en que por fin la empresa cuenta con las personas –clientes- a la hora de diseñar y distribuir sus ideas. La empresa invita a personas externas a desarrollar conjuntamente ideas que luego puedan generar nuevos servicios o nuevos productos. Sólo así se entienden fenómenos como Wikipedia, la mayor enciclopedia colaborativa que existe. Sólo así se entiende que podamos elegir un mismo modelo de reloj con 15 pulseras de colores distintos. Sólo así se entiende que exista en las tiendas de alimentación la posibilidad de elegir chocolate negro con chile, con naranja, con frambuesa, con menta, con canela, y con una montaña más de sabores.

Las personas ya no nos conformamos con comprar un reloj, queremos un reloj personalizado, que sea casi exclusivo nuestro.

La realidad de la web 2.0, un fenómeno colaborativo por excelencia, ha facilitado un contacto más directo entre las empresas y las personas gracias a los blogs, las redes sociales y la mayor utilización del storytelling como elemento de comunicación emocional. Si pruebo un nuevo sabor de chocolate, entro en la web o el blog del fabricante y les doy mi opinión. Eso me cuesta 30 segundos, cuando 20 años atrás suponía un trámite de semanas.

Si una marca me convence por un precio muy bajo pero sin aportarme otros valores, para mí será un simple commodity, pero nunca llegará a la categoría de marca, ya que le faltará el vínculo emocional.

Este nuevo enfoque de la actividad comercial de las empresas implica un acercamiento cada vez mayor a las personas o clientes, un ámbito de colaboración continuada y positiva. Es una oportunidad que ni empresas ni personas deberían desaprovechar, uno de los aspectos más humanos del marketing.

Pero aún vamos más allá. El espíritu colaborador debe trasladarse desde la dirección empresa-cliente a la colaboración entre personas.
El verdadero marketing humano, el colaborativo, plantea un principio universal humanista de colaboración entre personas basado en el conocimiento, el respeto, la sinergia y el espíritu de desarrollo personal, crecimiento y aprendizaje.

No nos quedemos únicamente en el plano empresarial o de mercado, el nuevo marketing no consiste solamente en un cambio de dirección, sino en el traslado a nuevo dimensión, de carácter relacional y conceptual.

Nos quedará pendiente hablar de la última “C”, la de comunicar. La semana que viene sin falta. No olvides seguir el debate en Twitter con el hashtag #marketinghumano

Guillem Recolons y Pablo Adán / Asesores de marca personal

planesconsult

La tercera revolución es la personal, por @JavierZamoraMPD

La Primera Revolución que afectó al transcurso de la humanidad, fue la revolución industrial que tuvo lugar entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en Gran Bretaña en primer lugar y en el resto de Europa después. Esta revolución afectó a la forma de vivir y trabajar de las personas de entonces y produjo un cambio sociológico y económico de las clases medias.

La Segunda Revolución es la digital, a mediados de los cuarenta apareció el primer ordenador y tuvieron que pasar décadas hasta que cada persona tuviera uno en su hogar, luego se avanzó gracias a internet y comenzaron diversas épocas denominadas web 1.0 y web 2.0. En la actualidad las redes sociales, las aplicaciones móviles, la aparición de nuevos conceptos como human media o social media, están acercando a las personas de todo el mundo a través de cualquier dispositivo.

Esta segunda revolución ha cambiado completamente la forma de consumir publicidad, de informamos, de entretenernos, de contactar con otras personas y de sociabilizarnos. Pero ahora antes de comenzar a presentar la tercera revolución, debemos pararnos un momento y reflexionar, sólo durante un instante.

Las dos revoluciones anteriores cambiaron completamente la forma de entender y comprender la sociedad. Pero en ambas revoluciones se ha dado más importancia a las máquinas que a las personas, nos hemos centrado en cómo utilizarlas y qué beneficio podemos obtener de ellas, antes que en quien las creó y por qué.

La tercera revolución es la Revolución Personal, donde las personas están empezando a concienciarse de que ellas son realmente el punto importante. Esta revolución reivindica a todos los individuos que se han quitado la venda de los ojos, han salido de su zona de confort y han roto con las pautas establecidas.

Personas que han comprendido que lo realmente importante es el potencial que tienen, independientemente del ámbito que ocupan, saber que pueden ser alumnos y maestros, porque tiene algo importante que decir o mostrar, y porque son conscientes que lo que aprendan les aportará un valor añadido, que les diferenciarán del resto si deciden dar un paso adelante. Personas que han aceptado que la sociedad, los miedos, los empresarios y la mentalidad de funcionario que existe, evitan apostar por uno mismo.

En la actualidad existen las herramientas necesarias para que cada uno pueda construir su marca personal en base a sus valores, sus ideas, su valor como profesional y humano. Esta revolución comienza a enseñar a quien quiera aprender, que trabajar una marca personal es apostar por uno mismo.