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Cómo convertir a los empleados en Microempresas

Poca implicación, falta de imaginación, vulgaridad, absentismo, acomodación al puesto… estas son algunas de las maldiciones que se atribuyen de manera recurrente a los empleados que ocupan mucho tiempo en las empresas. Dotar a los colaboradores de herramientas para que gestionen su marca personal impulsa un cambio de visión que les permite aunar sus objetivos personales con los de la empresa para así tener un papel más activo y creativo.

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El primer paso en la gestión de la marca personal es tomar consciencia de las propias competencias y de lo que se tiene que mejorar para desarrollar el trabajo de manera más efectiva y creativa.

Conocer y profundizar en los objetivos personales permite encontrar puntos de unión con los de la empresa, y encontrar mayor sentido en el desarrollo del día a día. También permite plantearse las necesidades de desarrollo a medio y largo plazo para progresar dentro de la compañía de manera segura y satisfactoria.

Un empleado con unas metas bien definidas y con una estrategia para conseguirlas deja de ser dependiente de las iniciativas externas para convertirse en el microempresario de su vida personal y profesional.

Mayor responsabilidad, mejora del desempeño, iniciativa, motivación y liderazgo son los atributos de los empleados con marca personal. Dar poder a los colaboradores para gestionar su vida y su trayectoria profesional dentro de la empresa tiene un efecto positivo en la cuentea de resultados. Los empleados se convierten en embajadores de la empresa y su primera misión es divulgar los valores compartidos en el interior de la misma.

Nuestro programa de transformación de los empleados en microempresarios tiene tres etapas bien definidas:

  • Autoconocimiento: Para poner de manifiesto las motivaciones y metas personales al servicio de la empresa y compartir la misión, visión y valores.
  • Estrategia: Gestionar las herramientas para convertir los objetivos en realidad dentro de la empresa. Generar su modelo de  aportación profesional.
  • Desarrollo profesional: Saber orientar el liderazgo y la influencia al servicio de la empresa. Tener las herramientas de visibilidad para poder transmitir el mensaje de la compañía al exterior y convertirse en un embajador privilegiado.

Conseguir que nuestros empleados sean unos buenos embajadores de nuestra empresa supone tener la seguridad de que éstos tienen un conocimiento profundo de la marca corporativa. Y una imagen fuerte y positiva de nuestros empleados, beneficia al final la imagen de la empresa.

Un secreto para fidelizar a las personas

Muchas veces apreciamos tanto a nuestros colaboradores, amigos o pareja que sin quererlo somos capaces de ahogarlos. Algunas personas, directivos y empresas matan las marcas personales de sus colaboradores pensando que así no se irán y podrán tenerlos eternamente a su lado.

Hoy os propongo la lectura de un cuento hindú que encontré en el libro de Martí Gironell, l’Arqueòleg, que nos explica cómo la posesión y el apego excesivo por las personas puede liquidar la relación. Dejemos que las marcas personales vuelen libres y tendremos personas y colaboradores a nuestro lado por largo tiempo

Una pareja llegó cogida de la mano a la casa del brujo del poblado. Él era uno de los jóvenes más valientes y atrevidos de la región y ella era una de las chicas más bellas y simpáticas del clan. Cuando el brujo les vio les preguntó qué querían y la pareja le dijo que se querían mucho, que querían casarse, pero que como se amaban tanto temían que alguna cosa les separara. Lo que pedían al brujo era algún conjuro, algún hechizo que les garantizara poder estar juntos hasta que la muerte les llevara al la casa del Creador. Frente a aquella declaración de amor de los dos jóvenes, el brujo les dijo que sí, que algo se podía hacer, pero que era muy difícil y sacrificado y extremadamente peligroso. A ellos les daba igual, se querían tanto que estaban dispuestos a hacer lo que hiciera falta. El hombre sabio ordenó a la chica subirse a la montaña más alta y que allí, sólo con la ayuda de sus manos y una red, tenía que atrapar el halcón más espléndido y vigoroso que encontrara. Una vez atrapado lo tenía que llevárselo al brujo tres días después del comienzo de la luna nueva. La chica aceptó. Y al chico le encargó la misión de subir a uno de los picos más nevados que había en el norte y le pidió que le trajera el ejemplar de águila más hermoso y esbelto que encontrara. Para conseguir esta meta solo tendría sus manos y una red, las mismas condiciones que la chica.

Llegó el día señalado para llevarle al bujo las dos aves que había pedido que atraparan sin herirlas. Tanto la chica como el chico esperaban con su ejemplar en las manos que la sabiduría de aquel hombre les procurara el conjuro para que su amor perdurase. El brujo comprobó el estado del águila y después el del halcón y les felicitó porque eran bellos. Se les veía espléndidos y sanos, igual que la pareja. El sabio les preguntó si volaban muy alto y si les había constado mucho atraparlos. Tanto el chico como la chica reconocieron que si pero que por amor se hacía lo que hiciera falta. Estaban impacientes y excitados por saber que tenían que hacer y el chico preguntó al brujo si tenían que sacrificarlos y beber su sangre o cocinarlos y comérselos. El viejo sonrió y les dijo que no hacía falta. En cambio, les ordenó que cogieran las aves y las ataran entre si por las patas con una cinta de cuero y que las dejaran volar. La pareja obedeció al brujo y, cuando las soltaron, vieron que no podían volar. Sólo podían arrastrarse por el suelo, dar saltitos y tambalearse de aquí para allá sin rumbo fijo, y cuando una, el águila, se levantaba, la otra, el halcón, se caía. El cabo de un momento, frente a la imposibilidad de hacer lago positivo, se empezaron a pelear a picotazos.

La pareja observaba atónita la reacción de las dos aves. Para evitar que se agrediesen hasta lastimarse, el brujo cortó la cinta de cuero para que pudieran volar. Mientras las aves se difuminaban en el horizonte, el hombre sabio les dijo que esto era el conjuro que buscaban. Les dijo que ellos eran el águila y el halcón, que si se ataban, ni que fuera por amor, vivirían arrastrándose y tarde o temprano acabarían peleados.

Antes de bendecir la pareja y dejarlos partir les despidió con una recomendación: “ Si queréis que vuestro amor dure para siempre, volad juntos pero no atados”

Gracias por la lectura y a volar y dejar volar.

Jordi Collell / Asesor de marca personal

No soy un recurso humano, soy mi marca!

Sé que un titular así de agresivo no encaja con el espíritu de paz de estas fiestas. Pero también sé que cerramos un 2010 pésimo en cuanto a empleo se refiere. Seguro que no arreglaremos nada desde un blog como este, pero nadie me quita que airee esta reivindicación a los cuatro vientos: NO SOMOS RECURSOS HUMANOS*, SOMOS MARCAS PERSONALES!

mi primera marca personal

Lo mismo me pasa cuando oigo la palabra “empleados”. ¿No pensáis que se parece mucho a “esclavos”? ¿Dónde está el valor de ser empleado? ¿Y dónde está la motivación para serlo?. Ya, la vida es dura, y en estos tiempos que corren, cualquier cosa es buena.

Pues NO! Tampoco queremos ser empleados, nuestro compromiso con una empresa, con un proyecto, va mucho más allá lo que dice un contrato redactado por una firma consultora externa. Queremos ser PROFESIONALES, con todo el grado de compromismo que implica serlo, para lo bueno y para lo malo.

Solo cuando consigamos cambiar este lenguaje rancio de “recursos humanos”, “empleados”, “currículum” y demás anacronismos conseguiremos que una empresa sea un todo formado por PERSONAS COMPROMETIDAS EN UN PROYECTO COMÚN.

Cada uno de nosostros tiene competencias interesantes, habilidades únicas, y formas de hacer las cosas distintas. Cada uno de nosostros es una marca, un valor único, algo que va más allá de una plantilla de papel o de un test psicotécnico. Creámoslo, carajo, cada uno de nosotros vale más de lo que algunos nos quieren hacer creer. Rebelémonos, tengamos fe en nosotros, miremos dónde está nuestra marca personal. Está ahí, démoslo por seguro. Quizás le falte abrillantarla o pulirla, pero está ahí. Saquémosla con orgullo, hagamos que nuestra marca sea personal, única, intransferible y relevante. Es lo mejor que podemos pedir para este 2011.

Creo que después de mucho luchar lo he conseguido. No soy un recurso humano, soy mi marca.

Feliz Navidad.

Guillem Recolons / Personal Brand Strategist / soymimarca

*Dedicado a un amigo de siglas APO.

Rebelión en la empresa: de empleados mediocres a profesionales motivados

Si alguien nos preguntara cual es el atributo que distingue a una empresa moderna, competitiva y dirigida hacia el éxito casi sin dudar responderíamos que se trata de la innovación. Sin innovación no hay progreso y sin progreso el futuro es baldío y turbio.

Cuando una empresa no es capaz de innovar, de aportar nuevas ideas, de ser una cabeza de puente en su mercado pierde su fuerza, su eficacia y se convierte en una mediocridad, en una del montón y  su marca acaba siendo una marca blanca.

Que la empresa tenga una marca innovadora no depende únicamente de su capacidad de creación  de nuevos productos, la auténtica innovación proviene de tener equipos humanos comprometidos, imaginativos, inspirados para que cada uno de sus miembros contribuya con todo su potencial en encontrar las mejores soluciones al servicio de sus clientes y al servicio de la misión de la compañía.

Es una verdad de Perogrullo afirmar que si el personal al servicio de la empresa tiene la oportunidad de ofrecer lo mejor de sí mismo tiene mayor sintonía con la organización, está más motivado y comprometido y es en definitiva más feliz. Y todo ello se acaba reflejando en una mayor satisfacción de los clientes y en la última línea de la cuenta de resultados.

Una de las maneras más eficaces para desarrollar el máximo potencial de los colaboradores es permitirles que sean conscientes de todo su potencial individual y que además lo utilicen y esto no es una necedad. ¿Con cuanta frecuencia centramos los programas de desarrollo personal y directivo en analizar aquello de que se carece?, ¿Cuántas veces nos hemos preguntado qué es lo que hace que nuestros colaboradores sean únicos y cómo reforzarlo?. Si nos concentramos únicamente  en las debilidades y en cómo superarlas porque las fortalezas ya se sobreentienden lo que hacemos en realidad es abrir la puerta a la mediocridad, a lo standard. Y corremos el riesgo que el equipo humano se convierta, hasta ahora había evitado el término, en un conjunto de “empleados”, elementos de uso sin personalidad.

Las empresas comprometidas en el desarrollo de sus colaboradores y en lo que les hace fuertes y únicos tienen un salvoconducto para el éxito.  Para que esto sea posible cada persona, cada equipo de trabajo y cada departamento deben ser conscientes de que es lo que les hace únicos y excepcionales y como pueden ponerlo a disposición de la compañía en el bien entendido su aportación será también en beneficio propio.

Basarse en las debilidades aparte de obsoleto es caro. Devolver a los colaboradores el derecho de ser responsables de su carrera profesional , que compartan sus valores, misión y visión personales con los de la compañía y que la elijan y valoren como la mejor opción para trabajar es un reto que ocupa la atención de las compañías orientadas al éxito.

La Marca Personal ofrece a los colaboradores las herramientas y las habilidades necesarias para comprender qué es lo que les hace únicos, para poner de manifiesto por qué son valiosos para la organización y para traducir su aportación en un aumento de valor para la compañía.

Mediocridad, marca blanca o valor y liderazgo, este es el reto. soymimarca y sus herramientas de Personal Branding al servicio del Corporate Branding de empresa ofrecen la solución para que todos los actores se conviertan en ganadores. ¿ Es responsable no considerarlo?

Os inviatmos a leer nuestras propuestas para la empresa.

Jordi Collell / Personal Brand Coach / soymimarca