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Personal Branding para emprendedores (1)

 

Hace pocos años, se les preguntaba a los estudiantes catalanes cuál era su máxima aspiración laboral: El resultado no pudo ser más deprimente, y hubo dos elecciones mayoritarias:

  1. Trabajar en La Caixa (Ahora CaixaBank)
  2. Ser funcionario

Si comparábamos esa encuesta con otra realizada en el norte de Europa o en los Estados Unidos, las diferencias eran notables: ahí todos los estudiantes querían montar su propio negocio.Está claro que hay elementos que van contra el espíritu emprendedor, y que uno de ellos es la seguridad laboral, un concepto que hoy ya no existe en casi ningún país del mundo.

Habiendo enterrado la seguridad laboral, estamos viviendo un auge de la figura del emprendedor, que tiene varias procedencias, de las que destacaré cuatro:

  • Jóvenes que no consiguen un primer puesto de trabajo, y que, al año o dos años de terminar sus estudios deciden arrancar su propio negocio. No tienen más remedio.
  • Profesionales “cansados” de trabajar por cuenta ajena y con una buena idea de negocio entre manos. Están dispuestos a arriesgar.
  • Profesionales que, al sobrepasar los 40, son reemplazados por savia nueva. Al encontrarse en mercados en recesión, reincorporarse al mercado laboral se convierte en una quimera. No tienen más remedio que emprender.
  • Emprendedores natos: Personas que mucho antes de acabar los estudios ya tenían claro su proyecto de negocio. Suelen ser insensibles al fracaso, y lo vuelven a intentar una y otra vez hasta conseguir el éxito. Son emprendedores naturales, lo llevan en su ADN.
Foto: Iván Melenchón Serrano (morgueFILE)

Foto: Iván Melenchón Serrano (morgueFILE)

Para ser emprendedor hace falta una idea, pero sea cual sea el perfil del mismo, el emprendedor tiene ante sí un camino que le requerirá reflexiones estratégicas. Y de ahí la importancia del personal branding.

El emprendedor requerirá tres procesos antes de lanzarse en la búsqueda de financiación para su idea.

  • Conocerse mejor. Analizar sus puntos fuertes y débiles, detectar cuál es su Personal Brand (marca personal), entendida como la visión que tienen los demás. Entender y abrir los ojos a competencias que pudieran permanecer ocultas.
  • Trazarse una estrategia personal con simbiosis absoluta con su estrategia de negocio. Esta es una fase clave, que requiere trabajar el modelo de negocio, el posicionamiento, visión, misión y valores y objetivos a 10 años (sí, a 10 años como mínimo).
  • Conocida la estrategia, hacerla visible a sus públicos objetivos, empezando por los inversores y acabando por colaboradores y clientes. En esta etapa se trabaja el mensaje, el relato y la estrategia de comunicación.

Y para ser emprendedor hace falta también algo que en la era de Internet y de la inmediatez escasea: PERSISTENCIA de marca. Como decían los abuelos, quien la sigue la consigue.

La semana que viene seguimos hablando del tema.

He terminado una etapa… ¿Y ahora qué?

Creo haber terminado una etapa más de mi carrera profesional. No creo tener alternativas internas y aunque la situación de mercado no es la más favorable estoy totalmente motivado para el cambio. ¿Qué debo hacer?

En primer lugar debes de considerar el hecho de que muchas veces las motivaciones para el cambio profesional son básicamente subjetivas. En multitud de ocasiones cuando un profesional nos plantea que su voluntad de cambio se produce como consecuencia de la “haber terminado una etapa”, e indagas en las causas y razones de este planteamiento constatas que éstas son consecuencia de otras motivaciones.

Creo que es necesario transformar esta creencia en certeza antes de iniciar el proceso que supondrá el cambio profesional. Para ello es necesario haber realizado un buen “autoanalisis” y evitar el autoengaño. Sin embargo existen algunos elementos objetivos y ciertos que ayudan a evitar errores en este planteamiento. Estos elementos son: Llevar más de 3 años en el mismo puesto, no existir perspectivas razonables de promoción o desarrollo en el puesto o en la organización, disponer de un objetivo profesional concreto y determinado.

Y, sin ninguna duda, disponer de un “discurso o mensaje” adecuado y coherente para explicar esta voluntad de cambio. Para ello será necesario preparar adecuadamente la respuesta a la pregunta, ¿Cuáles son las razones que te  han llevado a iniciar un proceso de búsqueda en este momento? Sea cual sea la respuesta ésta debe de ser cualquier cosa distinta a “porque mi compañía no me ha tomado en consideración para un puesto de nueva creación que consideraba encajaba perfectamente con mi perfil” por ejemplo.

Ah y por último diseñar un plan activo de búsqueda que ocupará probablemente un 15-20% del tiempo “laboral” durante un periodo de 4 a 6 meses.

La voluntad de cambio profesional es muchas veces consecuencia de circunstancias no previstas ni diseñadas expresamente. En un gran número de ocasiones es el mercado quién, fundamentalmente a través de los head hunters, contacta con nosotros para ofrecernos una opción de cambio. Es lo que me he permitido identificar como “saber estar en el lugar adecuado en el momento apropiado”.

Aunque mi orientación inicial es la de no rechazar, de entrada, la oportunidad de acercarse a un “Head Hunter”, inmediatamente debe de anteponerse a la voluntad de cambio el análisis objetivo tanto de la “posible oferta” como de la situación en la que nos encontramos en ese momento. Tomando en consideración que, en tales contextos, será mucho mejor un rechazo fundado en causas objetivas que una respuesta dudosa o poco clara que nos sitúe –ante el profesional del reclutamiento- en una posición de debilidad cara a nuevas opciones en el futuro.

Estoy convencido de que este tipo de planteamientos no se ven afectados ni deben modificarse  como consecuencia de la “crisis del empleo” que estamos viviendo en determinados ámbitos profesionales y/o sectoriales, aunque es lógico que en estos momentos adoptar un mayor grado de conservadurismo en la necesidad de cambio. Los cambios profesionales deben plantearse y ejecutarse en el momento adecuado y esta circunstancia depende en mayor medida de nuestro propio reloj vital que de las circunstancias del mercado.

 

La felicidad tras el despido. Parte I

Es un tópico hablar de despido y depresión, de fases de luto, de indefinición, desorientación, crisis. Como hubiera dicho Louis Van Gaal, “siempre negativo”. Pero, ¿Qué pasa con el lado positivo del despido? ¿Por qué nunca se habla de personas que han descubierto que existe una vida mejor tras un ERE? ¿Qué hay de todos aquellos que, de la noche a la mañana, han descubierto que eran auténticos emprendedores? ¿Por qué insistimos tanto en tapar nuestros fracasos? ¿Hay vida tras el despido?

Hoy iniciamos una sección nueva, una sección, parafraseando a mi querida amiga y “coopetidora” Arancha Ruiz, de historias de cracks, de historias de reciclaje positivo. Las hay, y muchas, aunque muchos nos hagan ver únicamente el lado negativo. Los anglosajones nos llevan ventaja, ellos saben sacar tajada de un fracaso como nadie. Es más, en un país como Estados Unidos, por ejemplo, muchos headhunters y muchos Capital Risc prescinden sin piedad de profesionales que no hayan conocido el fracaso.

Bienvenidos pues a la serie “La felicidad tras el despido“. Para poder completar esta serie necesitaré vuestros testimonios. Os ruego que si habéis experimentado un proceso de felicidad post-despido me escribáis en la sección de contacto de este blog con el asunto “La felicidad tras el despido“. Como no podía ser de otra manera, comenzaré con un caso que creo conocer bien, el mio.

El caso GR. La vida comienza a los cuarenta

El qué

Cuento con el privilegio personal y profesional de haber experimentado un despido, lo que fue la palanca de lanzamiento de una nueva vida con más sabores que sinsabores. Con más destellos de felicidad que de tristeza. Si  hoy me dedico al personal branding es gracias a lo que aconteció a finales de 2004.

El cómo

Inicié mi carrera profesional muy joven. Mi primera nómina, un contrato de prácticas en la agencia de publicidad Tiempo BBDO, está fechada en enero de 1979. Yo tenía 16 años y estudiaba por las noches. Ahí entendí que el entorno de la comunicación, la creatividad, la publicidad y toda la locura que conllevan se convertirían en mi profesión.

Y así fue. Pasé 11 años por J. Walter Thompson, luego por Bassat & Ogilvy y luego por Saatchi & Saatchi. En total, unos 20 años en el entorno de la agencia de publicidad internacional, trabajando para anunciantes de gran presupuesto y para marcas globales. Tras esos 20 años quise probar el sabor de formar parte del accionariado de una empresa, así que acepté la oferta para dirigir la agencia barcelonesa Altraforma. Corría el año 1998 y la experiencia no pudo empezar mejor.

Me sentía a gusto, trabaja con la misma intensidad o más, fines de semana, algunas noches. Pero trabaja “para mi”. Un cachito del resultado (si no recuerdo mal un 15%) era mio. En 2000 y 2001 conseguimos colocar a la agencia en lugares de ranking reservados a grupos muy grandes. Éramos un bombón. Recibimos muchas ofertas de compra de grupos multinacionales. Las circunstancias hicieron que no se aceptara ninguna de esas ofertas (craso error) y que en 2003 se avistaran signos de desaceleración. Algún cliente perdido, algún despido inoportuno, cosas que pasan en las mejores familias y que se suelen superar.

Pero sucedió algo que marcaría mi vida para siempre. Sin saberlo, me instalé en la “zona de confort“, en esa zona cerebral que impide ver la necesidad de cambiar la manera de hacer las cosas. Es posible que alguna circunstancia adversa en mi entorno familiar influyera en mi estado de ánimo, pero fuera como fuere en septiembre de 2004 llegué a un acuerdo de salida con el socio mayoritario de la agencia. Eufemismos al margen, me despidieron de la compañía. Hablemos claro, por favor. Vendí mis acciones y me fui en diciembre de ese mismo año, tras una fiesta de Navidad que se convirtió en mi funeral publicitario.

En enero de 2005, y gracias a algún anunciante que no se quería desprender de mi, inicié mi propio negocio, Lateral Consulting. Lo de lateral venía por la influencia positiva de Edward de Bono y su “Lateral thinking”, un libro que se debería leer a los bebés en la cuna.

Ahí descubrí que se podía trabajar como un burro y ser feliz. Las presiones eran mis presiones, nadie me ponía metas, me las ponía yo solo. Sin  saberlo, ideé mi propio personal branding plan. En 2007 acepté una oferta para gestionar en España el negocio de TVLowCost, una joven agencia francesa que rompió moldes y abrió en dos años filiales por todo el mundo desafiando con su filosofía a las grandes multinacionales. El invento no funcionó aquí, lo que me dio nuevos parámetros para saber lo que no hay que hacer, pero afortunadamente mi negocio con Lateral Consulting funcionaba bien.

En 2007, desde Lateral, empecé a trabajar en proyectos de estrategia y comunicación orientados a personas, a profesionales. Políticos, emprendedores, personas que habían sufrido un despido… Aun no lo sabía, pero mi buena amiga Linda Reichard un día me dijo que lo que yo hacía se llama “personal branding“.

A principios de 2010, de la mano del que luego sería mi actual socio, Jordi Collell, asistimos a una jornada en Madrid sobre marca personal capitaneada por el sherpa Andrés Pérez Ortega, y en octubre de ese mismo año abríamos SOYMIMARCA.

El porqué. Key learnings.

La felicidad existe. Solo hay que ir a buscarla. Y eso se consigue superando miedos.

Arriesgar es clave. Si no arriesgas puedes vivir razonablemente bien con un sueldo digno, pero será difícil que vayas a trabajar con el grado de motivación adecuado.

Se puede vivir con  menos. Muchas personas se cierran en banda a emprender por miedo a no llegar a los niveles de retribución  que tenían trabajando como empleadas.

Think big. Piensa en grande. Si tienes una buena idea, ponle recursos, no seas tacaño. No hay idea que prospere sin una inversión decente.

Rodéate de los mejores. Hasta ahí el tópico. Pero quiero decir rodéate de las mejores personas, de gente a la que puedas confiar las llaves de tu vida. Despréndete rápidamente de quien no comparta tu grado de entusiamo por el proyecto, se convertirá en un agente tóxico.

Hazte un plan. Tu plan. Sigue un guión. Y ves adaptándolo según las circunstancias. No te cierres a cambios de rumbo, pero mantén el destino. Y recuerda, como dijo el poeta griego Constantino Kavafis, que lo importante no es solo llegar al destino, sino aprender del viaje sin forzar la travesía.

¿Quieres trabajar tu marca personal con nosotros?

Contáctanos aquí y buscaremos soluciones.

 

12 retos del personal branding en la empresa

1. Nueva configuración de la organización: Las nuevas tendencias organizativas tienden a que las empresas trabajen por proyectos o en red. En este marco los trabajadores dejan de ser meros ejecutantes situados en una estructura jerárquica para tener un papel de “emprendedores” de modo que la identidad estereotipada y la apariencia única dejan lugar a una reconstrucción libre del entorno. Conservando la identidad individual se desarrollan sinergias que promueven una interdependencia saludable.

  • El personal branding y la visibilidad individual que del mismo se desprende pueden contribuir a la puesta en marcha de proyectos y espacios virtuales de colaboración así como a la construcción del conocimiento.

2. Imagen personal e imagen corporativa: Del mismo modo que la imagen de la empresa influye en la imagen personal, la imagen de un individuo puede tener un impacto sobre la imagen de la empresa.

  • Una imagen fuerte y positiva de un individuo, por carisma, beneficia al final la imagen de la empresa.

3. Coherencia personal: Con un programa de personal branding la empresa favorece la coherencia personal de sus empleados y dispone a los trabajadores más en consonancia con sus misiones personales y les confiere más confianza en el desarrollo de sus funciones.

4. Nueva concepción del trabajo: Rompe con el antiguo paradigma del trabajo que es proporcionar el sustento. El personal branding refuerza la nueva tendencia:

  • Búsqueda de sentido o actividades en concordancia con las pasiones.
  • Búsqueda de reconocimiento
  • Deseo de desarrollo personal
  • Necesidad de interdependencia
  • Querer ser “uno mismo” en el puesto de trabajo

5. Motivación: Uno de los desafíos de las empresas es poder conciliar sus retos con los proyectos personales de sus miembros. Los profesionales no se implican realmente  si los proyectos no tienen sentido para ellos.

  • Desgraciadamente los individuos conocen mejor los objetivos de la empresa que sus objetivos personales, no están acostumbrados a dejar aflorar y a aceptar sus emociones y motivaciones profundas.
  • Ayudar  a que los trabajadores se conozcan más y mejor y que por este hecho tengan una visión más clara de su futuro y de lo que quieren, constituye una fuerte palanca de motivación.

6. Sacar mejor partido de la experiencia: Si gracias al Personal branding el trabajador puede orientarse hacia el tipo de misiones que se corresponden mejor con su evolución y características personales la empresa se beneficia de un nivel de desempeño superior.

7. Gestión de las competencias: El Personal branding permite a la empresa perfilar de manera más certera las contrataciones que en un entorno clásico de contratación.

  • Asimismo permite descubrir competencias en los trabajadores que antes hubieran quedado escondidas.
  • Algunas empresas como Microsoft, Procter & Gamble, British Telecom, JP Morgan han integrado el concepto de Personal branding en su programa de desarrollo de talento. Estas empresas consideran que la mejor estrategia es pedir que sus trabajadores den lo mejor de sí y no el máximo.

8. Recursos Humanos = Gestores de Marcas Personales: Entramos en una época en que se necesitan profesionales multifunción capaces de cambiar de entornos, equipos y tareas al ritmo de las cambiantes condiciones de trabajo  y la relación empresa / trabajador ya no se basa solo en la fidelidad sino en la capacidad mutua de encaje a corto plazo. Se prevé una tendencia en la que los individuos serán su propia empresa unipersonal.

  • La capacidad de los RRHH de gestionar las marcas individuales y contribuir a su evolución de acuerdo con las necesidades de la empresa marcará el nuevo rumbo.

9. Enriquecimiento de las funciones: Desarrollar una marca personal dentro de la empresa permite que el trabajador pueda proponer en cualquier momento de su carrera una oferta de servicios que vayan más allá de su descripción de funciones proporcionando un beneficio mutuo.

10. Networking: Contribuyendo al desarrollo del personal branding la empresa  afianza los contactos de sus colaboradores con el exterior que redundan en beneficio mutuo. Muchas veces se contrata a un profesional más que por sus conocimientos por su red de contactos.

  • Lo mismo es aplicable a las redes sociales del entorno 2.0.

11. Competencias del Personal branding al servicio de la empresa: Una persona que desarrolla su marca personal despliega un conjunto de competencias que son de eminente interés y utilidad para la empresa:

  • Espíritu de empresa
  • Sentido de iniciativa
  • Creación y búsqueda de oportunidades
  • Creatividad práctica
  • Audacia y originalidad
  • Capacidad de comunicación y marketing
  • Convicción personal y fuerza de persuasión
  • Desarrollo de una personalidad fuerte
  • Capacidad para desarrollar una estrategia
  • Visión clara de sus objetivos profesionales
  • Equilibrio de competencias y conocimientos
  • Desarrollo constante y óptimo en su dominio profesional
  • Pasión por su trabajo
  • Desarrollo de una red de contactos
  • Anticipación por las novedades y cambios del entorno
  • Adaptación al cambio
  • Capacidad para construir sus propios referentes
  • Aptitud para manejar la incertidumbre

12. Riesgos: una lectura conservadora puede convertir todos o muchos de los puntos anteriores en riesgos para la compañía: Escasa confidencialidad, dispersión de la mano de obra….

Ser creativos. Thinking different

Este es el artículo sobre creatividad que publiqué hace pocas semanas en mi blog personal y que luego fue publicado por la revista Puro Marketing. Espero que os guste.

Creo que estamos básicamente de acuerdo en que una persona creativa no es un gurú, no es un milagro de la naturaleza, ni una persona tan diferente a la mayoría de los mortales.

Esta claro por otro lado que para desarrollar cualquier trabajo con un mínimo de conocimientos de la profesión es necesario en primer lugar ser consciente de nuestras habilidades y luego formarse para desarrollarlas y mejorarlas.

Tras muchos años trabajando en agencias de publicidad y con creativos de muy diversa procedencia y condición, tengo que reconocer que el mito del creativo bohemio y en cierto modo informal se me ha caído. No soy realmente un especialista en analizar este tipo de perfiles pero si creo que puedo concluir que junto con las indudables cualidades de grandes creativos, unos adorados como dioses del Olimpo, otros con menos suerte y reconocimiento pero de igual o mayor valía, hay grandes dosis de pasión por su trabajo. Creo que ahí radica la clave, y creo que fundamentalmente es eso lo que los define y diferencia. Pasión por su trabajo, pensar en creativo.

Vivimos tiempos de cambio. Tras las turbulencias ya pasadas lo que nos queda ahora es adaptarnos al nuevo escenario. Ya nada volverá a ser lo mismo, pero es no es malo del todo. Uno de los recursos que nos ayudaran sin duda es el pensamiento creativo.

Viendo Redes hace unos días, acerca del pensamiento creativo,  planteaban cuatro claves para ser creativo, para tener una habilidad creativa:

  1. Saber lo que mas nos motiva. El autoconocimiento, el descubrimiento de lo que más nos interesa, lo que nos gusta, en lo que podemos destacar, el motor de nuestro cuerpo y nuestra mente. El leit motive
  2. La pasión. Poner grandes dosis de esta condición en las cosas que hacemos, poner en ello nuestros 5 sentidos, añadiendo el cuerpo y el alma. Combustible para la acción.
  3. Disciplina y conocimiento. El trabajo en equipo, la auto exigencia, la comunicación. Y formación, la puesta en activo de forma pertinente del proceso de aprendizaje.
  4. Arriesgarse. Asumir riesgos, pensar que los fracasos nos ayudan en el aprendizaje, sin riesgo no hay progreso.

Así que ser creativo es un proceso mental que aplicamos a nuestro día a día. Dicen que el que no es creativo, puede ser debido a varias razones, entre ellas:

  • porque no sabe,
  • porque nunca lo ha aprendido,
  • porque nadie le ha enseñado,
  • porque no lo ha practicado.

¿Sorprendido? No deberías estarlo.

Tu puedes serlo, debes serlo. Tu lo necesitas, tu empresa lo necesita. Es una cualidad del liderazgo, del emprendedor, y una garantía para el éxito.

Cambia tu forma de ver las cosas, cambia tu forma de interpretarlas, y cambia la forma de resolverlas. Aplica el pensamiento creativo.

Think different, be creative

Pablo Adán / asesor de marca personal


Pablo Adán y SOYMIMARCA en Economía 3

SOYMIMARCA hace visible el talento personal.

Pablo Adán fotografiado por Vicente A. Jiménez

Bajo este sugerente titular, la prestigiosa revista empresarial de la Comunidad Valenciana ECONOMIA 3 publica en el número de marzo una entrevista a Pablo Adán, consultor de marketing y publicidad, y director de la delegación en Valencia de la Asesoría de marca personal SOYMIMARCA.

En sus páginas interiores la periodista Mónica Martínez va desgranando, pregunta tras pregunta, el porqué de la necesidad del desarrollo de la marca personal, su viabilidad en épocas de cambio, y el aporte de valor hacia los diferentes profesionales.

Fuente: Economía: 3

 

Marca Personal ¿A qué esperas?


Habrás leído ya decenas de artículos acerca de la importancia de la marca personal. La mayoría de ellos han llamado la atención de esa parte de ti que es consciente de que la necesitas.

Sabrás de amigos y compañeros de trabajo que, en cierto modo, la tienen o la están desarrollando.

Y, por supuesto, estoy seguro de que admiras a muchas personas conocidas en mayor o menor grado que han hecho de su marca una referencia.

Al fin y al cabo vivimos en una época de cambio

Tal vez te sientas algo desorientado, es normal, con tanta información y tengas limitada tu capacidad de asimilarlo debido al devenir de los tiempos que nos ha tocado vivir. Al fin y al cabo vivimos en una época de cambio, y éste se produce a una velocidad que cuesta asimilar.

Vale, soy comprensivo con tu parálisis, no somos máquinas

Vale, soy comprensivo con tu parálisis, no somos máquinas y lo de actuar por instinto no es lo más recomendable ahora mismo. Pero no caigas en la autocomplaciencia, y no te rindas a la evidencia; necesitas sí o sí desarrollar tu marca, y si no lo haces estarás en desventaja frente a los demás.

Que vivimos en un mundo competitivo es un realidad de perogrullo, pero la competitividad se ha transformado en instinto de supervivencia, es una realidad más frívola y evidente.

Si no lo haces estarás en desventaja frente a los demás

Así que el desarrollo de tu marca, la firmeza en establecer tus objetivos personales y profesionales, y tu estrategia para hacerte visible y ser un referente no puede esperar ni un segundo más.

Desde soymimarca queremos contártelo, decírtelo, gritártelo si fuera posible. Sabemos cómo ayudarte, y podemos hacerlo. Hemos asesorado y ayudado a muchísimas personas y empresas en tu misma situación, desempleados, profesionales en fases de desarrollo y crecimiento, emprendedores que empiezan a abrirse un hueco en nuevos mercados, estudiantes que se preparan para enfrentarse al mundo empresarial, y empresas conocedoras de la importancia de contar con profesionales con marcas personales fuertes, para hacer fuerte el factor humano y convertirlo en ventaja competitiva y en factor diferencial.

No esperes más, hay trenes que pasan y no vuelven nunca. Y hay decisiones tardías que ya no resuelven nada.
Afianza tu persona, cimenta tu presente, asegura tu futuro. Desarrolla tu marca personal.

Por cierto, mañana no te pierdas el post “¿Te preocupa que no te quieran por ser mayor?” de Jordi Collell. Dinamita.

El currículum ya no funciona para buscar trabajo. Y usted, ¿qué marca es?

Os adjuntamos el artículo aparecido ayer en La Razón de la periodista María Poveda, y en que interviene Andrés Pérez Ortega (Marca Propia), Neus Arqués (Manfatta Comunicación), Dan Schawbel (autor de Me 2.0) y Guillem Recolons (soymimarca y  Lateral Consulting). Poveda traza un  interesante camino que empieza en la definición de la marca personal, pasa por el fenómeno de las micro-empresas YO, S.A. y acaba en la escena 2.0. Os recomendamos su lectura para entrar en materia de lo que es el personal branding. Feliz lunes.

Guillem Recolons / Personal Brand Strategist / soymimarca

Y usted, ¿qué marca es? El nuevo marketing personal

El currículum ya no funciona para buscar trabajo. Hay que aplicar los principios del marketing a las personas. Según los expertos «se trata de descubrir cómo nos perciben y decidir si es eso lo que queremos reflejar»

Qué tienen GoogleMacDonalds o BMW en común? Todas son marcas que tuvieron éxito porque supieron diferenciarse dentro del mercado. ¿Ha pensado que usted también puede convertirse en marca para encontrar su hueco en este panorama laboral tan desalentador? Si miramos a los rostros populares, lo hicieron Madonna, Donald Trump u Oprah Winfrey… y todos han tenido éxito en lo que se han propuesto. Son capaces de vender cualquier producto que lleve su nombre, desde una revista (Oprah), a una película (Madonna) o incluso dar caché a un edificio o un filete (Trump). ¿Su secreto? Ser ellos mismos, ser auténticos y diferenciarse del resto. Aplican (consciente o inconscientemente) los principios del marketing a su propia persona y crean su marca personal («personal branding», en inglés), el último cartucho para triunfar, ya convertido en disciplina universitaria en Estados Unidos y que en España se empieza a implantar.

Pérez Ortega, Arqués, Schawbel y Recolons

¿Y cómo se construye su marca un ciudadano de a pie? «El ‘‘Branding’’ (marca, en inglés) personal es posicionamiento, no venta. Se trata de convertirte en un profesional de referencia, de ocupar un lugar preferente en la mente de otros. El objetivo final es que te elijan a ti», resume Andrés Pérez Ortega, responsable de Marca- propia.net.

Hasta hace poco, los consejos para el éxito venían de los libros de autoayuda. En el «personal branding», el éxito viene no sólo de la capacitación, sino de cómo presentas tu producto (en este caso, tú mismo). El concepto va mucho más allá que el de mostrar una buena imagen: «Tu mercado te busca por lo que ofreces, porque eres útil (producto), pero te elige porque eres fiable y atractivo (marca)», añade Pérez Ortega.

La presencia física, junto con la virtual en las redes sociales, es sólo «la punta del iceberg», según la metáfora que utiliza el equipo de soymimarca, empresa dedicada al asesoramiento en marca personal desde octubre de 2010. Lo que da valor, peso y posicionamiento al nombre son «las dos terceras partes sumergidas: la formación, el autoconocimiento, la educación, la genética y las habilidades. La marca personal es el iceberg completo», explica Guillem Recolons, publicista y miembro fundador de soymimarca.

Yo, sociedad limitada
La nueva corriente del «personal branding» defiende la creación de la marca de uno mismo como estrategia para gestionar nuestra carrera y sobrevivir en un panorama que cambia por los pocos puestos de trabajo y la web 2.0. Dicho esto, ¿cómo se pone uno manos a la obra? «El primer paso para crear tu marca personal es descubrirla. Todos la tenemos porque es la huella que dejamos a la gente. Lo que hay que hacer es analizar cómo nos perciben y decidir si es lo que queremos reflejar», aconseja Dan Schawble, reconocido como «gurú» de la marca personal por «The New York Times» y autor de una revista y un blog sobre el tema.

Pero en el camino para definir nuestra marca, no basta con lo que vean los demás, también tenemos que definir «qué nos apasiona, cuáles son nuestros puntos fuertes y nuestros objetivos a corto y largo plazo». Por último, y fundamental, es «seleccionar un nicho de mercado que concuerde», concluye Schawbel. Y con esto, ¿se puede triunfar? «El currículum ya no funciona», sentencia Pérez Ortega. «Hay que dejar de ser un empleado, entendido como utilizado, y tomar las riendas de nuestro futuro. Ya no hay trabajos para toda la vida. La gente asume que su marca es la de su empresa y si se quedan sin trabajo pierden su identidad», dice Pérez Ortega.

Detrás de los consultores de marca personal españoles hay antecedentes profesionales de todo tipo. Por ejemplo, Pérez Ortega se dedicó a esta disciplina tras trabajar en una cadena de supermercados con productos de marca blanca: «Me di cuenta que lo que se hace actualmente con las personas es lo mismo que con los productos de marca blanca. Se busca profesionales sin marca, para pagarles poco».

A Neus Arqués, consultora de marca personal y autora de «¿Y tú qué marca eres? Doce claves para gestionar tu reputación personal», le pasó algo similar. Llevaba años dedicándose al márketing promocional de ciudades «cuando entendí que los mismos principios que se aplican a un producto o a una ciudad se pueden aplicar a un profesional».


Tu precio en on-line

El concepto de marca personal, sin embargo, está poco desarrollado en Europa. No así en EE UU, donde surgió a principios de los 80, de la mano de autores de libros de gestión empresarial como Tom Peters, William Arruda o Peter Montoya. En España empieza a implantarse, también en Brasil, Reino Unido, Suráfrica, Japón o Malasia, según los datos que maneja Dan Schawbel.

En todo este proceso de creación de la automarca, el reflejo on-line de la personalidad es fundamental. «Internet es la piscina del talento global, y si no estás, no recibes las oportunidades que otros aprovecharán. Para formar parte se requiere una presencia electrónica, incluyendo una web, un blog y perfiles en las principales redes sociales como Twitter, Facebook, Linkedin. No basta con estar, hay que gestionar la presencia virtual. Aún se puede sobrevivir sin presencia on-line, pero en el futuro más próximo, no», sentencia Schawbel, que también es autor del libro «Me 2.0: Four steps for building your future» (Yo 2.0.: Cuatro pasos para construir tu futuro).

Y para apoyar la predicción, dos datos: el 92% de los bebés ya tienen una presencia en internet (AVG, Octubre 2010), y el 80% de los empleadores utilizan motores de búsqueda y redes sociales para buscar información de los candidatos, según Microsoft. «Internet es un escaparate de nuestras capacidades. Democratiza la visibilidad, pero conlleva la responsabilidad de gestionarla», dice Arqués, experta en la presencia en internet.

Para aquel que decida confeccionar su marca, sepa que se puede recurrir a la ayuda de un experto. A partir de 500 euros (los precios oscilan hasta los 1.500) y en cuatro o cinco sesiones le ayudarán a definirse y poner sus objetivos. En soymimarca han diseñado incluso paquetes para cuatro perfiles muy concretos: universitarios, desempleados, emprendedores y ejecutivos. «Lo interesante, frente a la marca corporativa, es que aquí cada cliente es el presidente de su propia empresa», señala Recolons. Pequeños empresarios y portavoces son los que más partido pueden sacar de ello, dice Recolons. Rosa Tous, de la joyería Tous, es un ejemplo de pequeña empresaria que supo hacer de ella misma una marca y hacer crecer con ello su negocio. «Es la cara visible de su compañía y representa todos los valores de la marca», comenta Arques. Si está decidido a probarlo, debe saber que hay tres cosas que una marca personal no puede hacer por usted: «Ocultar la incompetencia, hacerte famoso o conseguir tus objetivos por sí misma. Debes actuar», concluye Pérez Ortega.

¿Qué tienen en comun el Dr. House con Hannibal Lecter y Marge Simpson?

Este artículo “Lecciones del doctor House para sobrevivir en el trabajo” de Ángela Méndez es una lectura perfecta para un domingo como hoy. Lo publicó Expansión hace un mes, y resume el libro publicado por Rafael Galán y Fernando Montero “El club de los tipos Duros” (Planeta). Fernando Montero es el subdirector de la revista Emprendedores, ha trabajado también en IPMARK y OTR Press. Es autor del libro Marketing de periódicos y revistas y del Blog de periodismo creativo. Rafael Galán es periodista especializado en economía y empresas. Ha trabajado en Europa Press, ABC, El Día de Valladolid y en la actualidad es redactor de la revista Emprendedores. Es coautor del libro El error positivo (Planeta). Sin más preámbulo, os dejo con el artículo, que no tiene desperdicio.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

Un jefe que le intimida; que no le motiva; un compañero gandul que se escaquea de sus responsabilidades y repercute en el volumen de su trabajo; una situación en la que no sabe cómo demostrar su propia valía… Si alguna de estas situaciones le resulta familiar y la ha vivido en primera persona es el momento de reaccionar, de actuar y poner los medios para solucionar su problema. Rafael Galán y Fernando Montero presentan 36 ejemplos de «tipos duros» para saber reaccionar con contundencia.

Tratar con compañeros que se escaquean, con los que roban ideas, con los que nos ignoran o con jefes soberbios o con los que no escuchan forma parte de la rutina en cualquier empresa. Uno piensa que siempre le toca lo peor, pero lo cierto es que no hay entorno laboral que no cuente con algún espécimen de esta clase.

Situaciones difíciles, frustrantes e incluso indignantes, las hemos vivido o presenciado todos, el problema es que no todos sabemos reaccionar. La actitud de un jefe o un compañero que intimida o molesta a otro repercute en el desempeño del trabajador.

Además de ocasionar dificultades cognitivas y provocar un menor rendimiento, termina influyendo también en cómo los empleados víctima tratan al resto de sus compañeros, con lo que se convierte en un círculo vicioso, dicen Rafael Galán y Fernando Montero autores de ‘El club de los tipos duros’de Gestión 2000.

Galán y Montero afirman que ha llegado el momento de ajustar cuentas y por eso han querido dar a los trabajadores de cualquier clase una serie de pautas para hacer frente a estas situaciones. Su propuesta es bastante atípica: 36 tipos duros del mundo del cine y la televisión que con sus míticas frases y comportamientos ayudan a dar el puñetazo en la mesa y decir: hasta aquí hemos llegado.

Teniente Ellen Ripley, “Alien”

A lo largo de toda la saga de “Alien”, la teniente Ripley nos enseña cómo neutralizar a compañeros y jefes difíciles. Ante los superiores que gritan, que tienen carácter volátil y que hacen la vida imposible a los empleados hay que tratar de no tomárselo como algo personal, no comprometer los propios valores y no vengarse (las consecuencias no son buenas, a Ripley la matan). La cuestión es no convertirse en una víctima. Lo que hay que hacer es pedir ayuda a compañeros y al departamento de recursos humanos, porque ellos están tan metidos en el problema como tú.

Dr. Gregory House, “House”

Como la mayoría de la gente, se sentirá más identificado con el doctor Wilson que con House. Este último represente todo lo que odiamos en un jefe. Su actitud nos enseña a reconocer las manías de los directivos y aprendemos que nuestro mejor recurso es negociar hasta las últimas consecuencias. Para trabajar con él debes asumir que cada vez que quieras algo de él no hay más remedio que ceder en algo.

Hannibal Lecter, “El silencio de los corderos”

El inquietante personaje que interpreta Anthony Hopkins nos demuestra que hay veces en las que, en contra de lo que dicen los manuales de liderazgo, es mucho mejor ser temido que admirado. En ocasiones, en el mundo empresarial las guerras con la competencia o las batallas de poder internas hacen recomendable mostrar una imagen de dureza. Pero atención: no es recomendable prolongarla en el tiempo.

Max Cady, “El cabo del Miedo”

Interpretado por Robert de Niro, Max Cady es un ejemplo de que el que resiste (física y mentalmente) acaba siempre ganado la partida. Cady demuestra que la formación siempre es una ventaja. Es un excelente orador con facilidad para cambiar de estilo y registro y crear gran confusión en el oyente.

John Locke de la serie “Perdidos”

De este personaje podemos aprender que no hay que dejar que nadie nos diga quiénes somos, ni de qué somos capaces. Cada uno es dueño de su propio destino, sólo hay que aprender a valorar nuestras habilidades y capacidades y esforzarse.

Travis Bickle de “Taxi Driver”

Su mensaje es que el fracaso es reversible. Aunque sientas que has caído en lo más profundo de tu vida profesional, el cambio para mejorar siempre es posible.

Marge Simpson, “Los Simpson”

Con un marido como Homer, Marge es el personaje perfecto para enseñarnos cómo gestionar a un jefe gandul. Todos conocemos a demasiados Homers, incluso nosotros mismos más de una vez hemos actuado como él. Para los autores «es necesario ser duro con esos jefes que siempre dicen que no a cualquier cosa que les digamos, con los que se llevan todo el mérito de tu trabajo y con los que cuando se sienten amenazados limitan nuestras posibilidades de ascenso». Para bregar con ellos hay que tratar que la relación sea lo más profesional posible, fijar plazos o no dejarte intimidar porque se queda hasta muy tarde en la oficina porque no le cunde el tiempo.

Vizconde de Valmont, “Las amistades peligrosas”

Del personaje que interpreta John Malkovich podemos aprender cómo movernos con habilidad para que te elijan a ti para los trabajos más apetecibles y las rutinas, que las resuelvan otros. En ocasiones, hay que aprender a no ser el tonto de turno que carga con todos los “marrones”. El arte de escaquearse es a veces recomendable y no siempre es negativo. El mundo de la empresa está repleto de gentes con un ego desmedido, por eso, es fundamental aprender a valorar a la gente por lo que hace, no sólo por la imagen que cultivan.

Estos son algunos ejemplos. Más… en el libro.