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¡Quiero encontrar trabajo de una puta vez!

¿Sí? ¿de verdad quieres encontrar trabajo? ¿de una “puta vez”? Pues vamos allá. Te propongo un test muy sencillo para ver si esa “puta vez” está a punto de llegar o el resto de tu vida va a transcurrir en la ciénaga del paro.

  1. ¿Sigues cobrando el paro?
  2. ¿Tienes claro en qué sobresales?
  3. Si es que sí, ¿Se lo has dicho a alguien?
  4. ¿Sabes de qué tienes fama entre tus amigos?
  5. ¿Has trabajado antes?
  6. Si es que sí, ¿Alguien que haya trabajado contigo te puede recomendar?
  7. ¿Cuántas horas dedicas al día a buscar trabajo?
  8. ¿Sabes dónde te gustaría estar en 5 años?
  9. ¿Sabes cuáles son tus valores irrenunciables?
  10. ¿Tienes alguna idea sobre a quién tienes que dirigir tu oferta profesional?
  11. Si la tienes ¿has buscado información en internet?
  12. ¿Asistes a eventos profesionales, presentaciones de libros, conferencias?
  13. ¿Te estás formando continuamente?
  14. ¿Se te ocurren al menos tres motivos por los que alguien debiera contratarte?
  15. ¿Has pensado en montar tu propio negocio?

1.Si sigues cobrando el paro es importante que sepas que te has enquistado, te has metido en el círculo de las subvenciones. Vamos mal. No soy liberal, pero vivir de las ayudas ajenas fomenta la política de sofá. No esperes a que se agote la subvención, cada día que pasa pierdes la oportunidad de demostrar al mundo que prefieres currar que tumbarte en un sofá.

2.Tener claro en qué sobresales es una ventaja. En un mundo masificado, sobresalir no es un lujo, es una necesidad. Si no lo tienes claro, pregúntalo de una “puta vez” a tu entorno; no hay dos gotas de agua iguales, y me juego el desayuno de mañana a que sabes hacer algo que no todo el mundo domina como tu.

3.Saber en qué sobresales mola. Pero si no comunicas no existes. Ponte las pilas y trabaja en tu mensaje personal y en las maneras de hacerlo visible. Hay miles, desde las clásicas (CV, boca oreja…) hasta las digitales (Blog, Linkedin…).

4.Todos tenemos fama de algo: de graciosillos, de tecnos, de ligones, de empollones, de listillos, de animales. Si nunca lo has preguntado, hazlo ahora. Quizás te sorprenda saber lo que todo el mundo ya sabe… y quizás detectes una habilidad desconocida.

5. Si has trabajado antes, pregúntate urgentemente qué pasó, qué has aprendido, qué te ha enseñado el fracaso. En un mercado como el de EEUU se rechaza a menudo al emprendedor que no ha fracasado con anterioridad. Si no has trabajado antes, quizás hayas puesto el listón muy alto. Bájalo, carajo, la cuestión es empezar, y a nadie le gusta contratar a una persona que con 28 tiene el currículum en blanco.

6. Lo sé, te da vergüenza pedir a otro que te recomiende. ¿Es que a ti nunca te piden favores?. Lo creas o no, una recomendación de un ex colega vale oro, ya que cuando la redacta se juega su reputación. Vamos, a mi no se me ocurriría para nada recomendar a alguien que no vale para un puesto. Las obras de caridad las hacemos en la ONG, pero no con las cosas de comer.

7. ¿Cuántas? ¿Solo? Dios bendito! Con eso no llegamos a ninguna parte!. Si un trabajo estándar ocupa 8 horas diarias, ¿por qué no dedicas el mismo tiempo a buscarlo? Haz la prueba. Dudo que tardes más de 15 días en encontrar algo interesante. A veces no se trata del talento, se trata del esfuerzo.

8. No saber dónde quieres ir a parar en 5 años es normal. Sólo un 0,5% de los mortales lo sabe. Pero la cuestión no es baladí. Si uno investiga un destino le será más fácil encontrar un camino. Plantéate dos o tres escenarios, intenta visualizar qué cosas cambiarán y como puedes ofrecer valor y soluciones para encontrar tu mercado y tus conversaciones (recuerda que los mercados son conversaciones). Pero lo más importante aquí es entender cuál es tu sueño. Si lo conoces, persíguelo.

9. Valores. Si los conoces, te aseguro que no te ayudarán a fijar el destino pero sí la forma en que vas por el camino. Sean cuales sean tus valores, incluye siempre la autenticidad en ellos, sin ellos no hay mapa. Si no los sabes, te recomiendo una visita a este blog (gracias blog micumbre) donde podrás identificar tus principios entre un listado de 90.

10. Lo llamamos público objetivo, audiencia, target, stakeholders… El nombre no es importante, pero son los que te sacarán las castañas del fuego, tus clientes. Definirlo no siempre es fácil, se tiende a generalizar “cualquier persona puede ser mi cliente” pero esto no funciona, ahora no funciona. La clave aquí es entender qué perfiles de personas o empresas ayudarás con tus actividades y tus propuestas de valor.

11. Puedes aprender mucho de tus futuros clientes en Internet. Si se te dan bien los buscadores (buscar bien es un arte, da un vistazo a este enlace) puedes encontrar estudios sobre hábitos de consumo y compra, definiciones sociológicas sobre comportamientos, y muchas cosas que te pueden ser de utilidad. En este punto vale la pena que le dediques un par de días como mínimo (16h).

12 Ya, esto no va contigo. Será la timidez, será la pereza, o será que crees que todos estos eventos son de pago. En cualquier ciudad de un cierto tamaño cada día se producen eventos de todo tipo. Busca en Internet, podrías estar 10h seguidas diarias saltando de acto en acto. Estos eventos ofrecen la posibilidad de aprender, de conocer personas, de intercambiar tarjetas … ¿Qué? No tienes tarjeta ?, llama ahora mismo a tu amiga diseñadora y que te prepare una, y rápido!

13 Los ingleses tienen una expresión extraordinaria “excuses don’t go”. No valen excusas. Hoy hay hasta cursos gratuitos online de la Universidad de Harvard o Stanford, los famosos MOOC. Pero más cerca, en tu propio país, encontrarás todo tipo de formación que pueda ayudarte a reforzar o adquirir nuevas competencias. Desde idiomas hasta formación sobre física cuántica. Todo. Si corres por España, aquí tienes un listado (gracias wwwhatsnew) de 125 cursos universitarios gratuitos en línea que arrancan en septiembre.

14 La verdad es que no importa si son tres o son cinco, pero la clave es encontrar los elementos que te hagan ser alguien preferente, los que te hagan ganar una elección. Piensa de manera divergente, no busques sólo el lado lógico; quizás tu afición por un deporte pueda ser un elemento decisivo, o tal vez el dominio de sudokus o Apalabrados. Trata de encontrar algo que implique el factor diferencial, y si ese “algo” es emocional, mejor. Las competencias “soft” se valoran más que las “hard”, no lo olvides. Consulta aquí para más información.

15. El plan B. Si el plan A no funciona (que te fichen), ficha por ti, emprende, arranca con esta idea que seguro que has tenido en más de una ocasión y adelante. Explícale a los demás, pide opiniones, trabaja el modelo de negocio y averigua qué cuesta ponerla en práctica, averigua qué ayudas hay disponibles para este proyecto, y … lánzate, te aseguro por experiencia que no hay nada como trabajar para uno mismo, con socios pero sin jerarquías. Es una aventura, pero, ¿y qué es la vida si no?. El libro “Branding OFF ON” de Andy Stalman nos habla de Israel como una de las cunas de emprendedores del planeta. Parece que la tensión continua fomenta una cultura económica basada en la valentía.

¡Qué! Te parece complicado? Pues eso es, ni más ni menos, trabajar tu marca personal. Puedes hacerlo en solitario, siguiendo -o no- estos consejos o puedes buscar ayuda de profesionales, que los hay. Vamos, levántate del sofá, el mundo te está esperando ahí fuera.

¿Sirve un blog personal para encontrar trabajo? por @guillemrecolons

Si asumimos de una vez que el CV ha muerto o se está extinguiendo, tenemos que ver qué maneras tenemos de trasladar nuestra marca personal y propuesta de valor a posibles contratadores. En el mundo online, a menudo hemos hablado de Linkedin, u otras redes profesionales como plataformas abiertas y de fácil acceso para que nos encuentren y para trasladar una idea de valor. Pero hoy os hablo del blog, una herramienta que, dotada de buenos contenidos, puede convertirse en un excelente previo a una entrevista o a un proceso de selección.

Antes de asegurar si con un blog encontrarás trabajo, déjame explicarte exactamente cómo funciona el asunto. Sin pelos en la lengua, toda persona que quiera tener una marca personal saludable debería tener su propio blog (o uno compartido, también me vale). El blog actúa como el centro neurálgico de una estrategia personal online. Es un medio tuyo, que dominas, tu casa virtual.

Objetivos de un blog

  • Crear un canal de comunicación externo propio
  • Posicionarte como especialista
  • Promocionar productos o servicios
  • Generar contactos cualitativos (networking)
  • Vender, conseguir donativos
  • Aumentar las opciones de ser contratado

Ventajas del blog

  • En realidad, el blog es mucho mejor que un CV, porque te posiciona. Da una información sobre ti que raramente aparece en un CV.  En un CV cuentas cosas, en un blog las haces. Puedes colgar vídeos tuyos, fotografías, debates, podcasts…
  • Permite interacción con otras personas, es un medio vivo, genera un debate de ideas.
  • El blog permite que los demás nos encuentren. Eso es posible gracias a los tags (etiquetas), a las categorías que generemos, a la potencia de los títulos, a los enlaces externos (links) que utilicemos… Es decir, el blog dispone de herramientas (llamadas SEO) para ser fácilmente localizables por personas objetivo.

Requisitos del blog

  • Constancia, regularidad. Puedes escribir cuando quieras, una vez al día, dos por semana, una por semana o una al mes. Pero hazlo de forma regular. Entrar en un blog y ver que no hay nada escrito desde hace 6 meses da sensación de abandono y trabaja en negativo.
  • Planteamiento estratégico, no táctico. Si buscas trabajo, el blog no te generará entrevistas en una semana. Si quieres eso, abandona. El blog requiere que te marques una línea editorial, unas categorías y un libro de estilo, y que lo vayas siguiendo. Dará frutos, pero recuerda que Roma no se construyó en un día.
  • Seriedad. No paro de ver blogs de personas mostrando lo peor de sí mismas. Si buscas trabajo, olvídate de fotografías o vídeos comprometedores, no cometas faltas de ortografía y trata de plantear una redacción coherente a tu estilo.
  • No engañes. El blog requiere una dosis muy alta de autenticidad. Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. No te pongas más medallas de las que tienes, trata de ser humilde.
  • Generosidad. Considera a tus competidores, comparte tus referentes. En el fondo, Internet es pequeño y nos conocemos todos.

Cómo llegar a tu público objetivo (clientes, directores RH…)

  • Haz una lista de las 10 principales empresas o personas a las que quieras llegar a través de tu blog.
  • Escribe sobre su sector, con conocimiento, con expertise.
  • Menciona sus nombres y marcas en los tags.
  • Formula preguntas que ellos aún no hayan formulado.
  • No “regales” respuestas, pero tenlas a punto y redacta algunos tips (pistas).
  • Cuando hayas completado un post o artículo, compártelo en redes como Linkedin, que permiten envíos individuales o grupales.
Llegados a este punto, ¿Sirve un blog personal para encontrar trabajo? Sirve para que -entre varios candidatos- tu tengas más posibilidades de ser elegido. ¿Es una opción arriesgada? Sí, para qué negarlo. Es posible que el blog hable mal de ti si no lo cuidas con esmero.¿Es laborioso? Sinceramente, al principio, hasta que no se conoce el mecanismo, es algo liado. Pero en un par de semanas lo tienes por la mano.

 

Aquí tenéis algunos blogs personales de visita recomendable:

¿No tienes experiencia? Pues dilo con competencias

Este post va dedicado a los recién licenciados. Aquellos y aquellas que a finales de junio dejarán las aulas con la ilusión de arrancar sus carreras profesionales y poder aportar sus ganas, conocimientos e ilusión.

Con el panorama en el que nos encontramos encontrar un trabajo parece algo idílico, incluso un privilegio.  Y si además lo juntamos con la falta de experiencia que muchos de los recién licenciados tenemos al terminar nuestros estudios, la cosa no pinta demasiado bien.

Pero tengo una buena noticia para ti: tal vez no tengas experiencia, pero tus competencias no te las quita nadie.

Parece que la crisis ha provocado que las empresas se decanten cada vez más por el talento. Es decir, el SER es mucho más importante que el TENER.  Y es aquí donde las capacidades y competencias personales ganan la partida a los conocimientos y a la experiencia profesional.

A lo mejor esto te suene a chino pero debes empezar a conocerte:

  • ¿Eres consciente de cuáles son tus valores? Imprescindibles para encajar en la cultura corporativa de una empresa.
  • ¿Qué habilidades o competencias tienes? Esto te va a permitir saber qué tipo de posición encaja mejor contigo. Y cuando hablo de esto me refiero a si eres una persona líder, si trabajas bien en equipo, si eres flexible, proactivo, creativo…. Es todo aquello que forma parte de nuestro SER y que no viene dado por la experiencia o el conocimiento.

Ten presente que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de las personas para adaptarse a los nuevos entornos; requieren personas y equipos cohesionados, con flexibilidad y capacidad para aprender y competir en entornos diversos.

Esta claro que ahora no tienes los recursos que tendrás en unos años, así que en tu próxima entrevista enfócate en “quién eres” y no en “lo que tienes”. Dilo con competencias y demuestra a las empresas que lo que puedes aportar va más allá de un CV con muchas páginas.

¿Te vas a dejar engullir por la crisis?

No se si será casualidad o que la situación está realmente peor de lo que parece pero cada vez con mayor frecuencia me encuentro personas que están en situación de búsqueda activa de trabajo, que están en el paro. Hay colectivos que parecen estar especialmente tocados como los arquitectos y otros algo menos pero recibo avisos de casi todos los sectores y me da que pensar.

Bastantes de mis contactos que están a pleno, medio o bajo gas profesionalmente hablando dejan entrever signos de preocupación por lo que pueda pasar a muy corto plazo, según la mayoría a partir de las elecciones vendrá lo que tenga que venir y parece que no será muy bueno.
Las actitudes inmediatas de los dos grupos que acabo de definir son sin embargo dispares. Los primeros, que están en el paro y por ello ya son sufridores en propia carne, se ven en la necesidad de hacer algo para encontrar lo más rápidamente posible un empleo, poder decir que todo ha sido un susto fenomenal y que por suerte ha vuelto  a salir el sol. Los segundos esperan a verlas venir y se mueven con tiento absoluto con miedo de despertar alguna fuerza oculta que actúe en su contra.
La búsqueda por lo general es apresurada y comienza por una entrada en tromba en las redes sociales sobre todo las profesionales, llenando perfiles, escribiendo currícula apresuradamente y buscando cuantos más contactos mejor.
Los que trabajan no tienen tiempo y me cuentan que cuando lo necesiten ya se pondrán a hacer algo, así de simple y así de indefinido.
Tengo la sensación y así se lo doy a entender a los que tienen ganas de escuchar que se están dando muchos palos de ciego.
De esta saldremos, esto lo tengo muy claro, pero el futuro será algo distinto de lo que hemos vivido hasta ahora. Se está poniendo fin a la época de las certitudes en el terreno laboral y profesional, lo que parecía intocable se está poniendo en tela de juicio, los funcionarios , adalides del empleo seguro, comienzan a ver las garras del paro arañar cada vez más cerca para pones sólo un ejemplo fácil. El trabajo fijo y de por vida se está acabando y esta afirmación que hasta hace poco parecía un tópico prospectivo se está convirtiendo en una evidencia.
Los que lean la realidad con los ojos del viejo paradigma sufrirán y se darán de bruces mil y una veces hasta que decidan abrir los ojos y aquellos que se muestren abiertos a las exigencias de la nueva realidad deberán trabajar duro pero estarán mejor posicionados y se ahorrarán un dolor estéril.
El futuro que se nos viene encima estará marcado por los proyectos personales, por lo que cada cual decida hacer con su vida y por supuesto con su profesión. Estamos abocados a vivir en un mundo de profesionales independientes en función de lo que ofrezcan y de cómo lo hagan encontrarán clientes individuales o empresas que les contratarán. Y la relación será, en todo caso temporal, en función de las necesidades y de cada situación. Trabajaremos por proyecto.
Tanto los que ahora están en el paro como los que sufren porque no ven el futuro claro tienen la oportunidad de convertirse en el profesional del futuro descubriendo en su interior qué es lo que les apasiona, qué es lo le permite ser felices y escribiendo su propio proyecto personal que les permitirá dejar huella, ser reconocidos como la opción proferente y ser los elegidos.
Si tú, querido lector, aun no has empezado ponte manos a la obra y no te dejes engullir por la crisis. Apúntate al carro de los ganadores, te lo mereces.
Y por supuesto puedes contar con nosotros.
Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal