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Sin confianza no hay marca personal que valga

La confianza es uno de los aspectos más importantes en la vida. Resulta esencial en disciplinas tan complejas como el deporte, el management, las relaciones personales… y también en el desarrollo del liderazgo y en la gestión de la marca personal. Me atrevería a decir que es el aspecto más importante tanto para empresas como para profesionales. Apostamos por productos y por profesionales que nos dan confianza y descartamos aquellas opciones que, por diferentes motivos, no nos generan confianza.

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Lamentablemente, la confianza también es uno de esos conceptos de los que se habla más cuando está ausente que cuando están presente. En un momento como el actual, con una grave crisis económica, grandes escándalos a nivel empresarial, una creciente pérdida de confianza en los políticos por múltiples casos de corrupción… el concepto confianza entra en escena con más fuerza que nunca. Hoy en día, la confianza resulta un elemento de vital importancia.

Por confianza se entiende la esperanza que se tiene en alguien o en alguna cosa. Es un término que proviene del latín confidere que significa tener fe (fides) en alguien. Se trata de un concepto muy relacionado con la fe, la esperanza, la fidelidad y la lealtad. Y todos estos conceptos están muy relacionados con el liderazgo y la marca personal.

No existe liderazgo ni líder si éste no es capaz de ganarse la confianza de su gente, de sus seguidores. Lo mismo sucede con las marcas personales. Se sustentan en la confianza. Sin ella, no hay marca personal que valga.

Es evidente que conseguir la confianza resulta imprescindible para tener éxito. Ahora bien, ¿qué puedes hacer como persona y profesional para que la gente te tenga confianza, te tenga fe? Para explicarlo me apoyaré en la magnífica teoría elaborada por el profesor José Maria Gasalla. Este profesor de la Deusto Business School presenta su modelo de gestión por confianza como la suma de la autoconfianza y las 7 C’s. La autoconfianza resulta imprescindible para conseguir generar confianza en los demás.

¿Cómo vas a lograr que confíen en ti si no lo haces tú mismo? A continuación te explico brevemente las 7 C’ necesarias para conseguir la confianza:

  • Competencia profesional: se trata del primer requisito para generar confianza. Tienes que ser competente en tu trabajo, tienes que ser bueno en tu profesión. Debes apostar por formarte continuamente y estar al día en los aspectos clave de tu sector.
  • Consciencia de los demás: los buenos líderes deben estar muy atentos a las necesidades de sus seguidores, clientes, compañeros… Resulta fundamental que entiendas su comportamiento, que seas empático y gestiones eficientemente tu relación con ellos.
  • Claridad: debes hablar de forma clara, sincera, sin engaños ni embudos, diciendo siempre la verdad y mirando a los ojos a la persona con la que estás hablando.
  • Cumplimiento: resulta imprescindible que cumplas con aquello que dices que harás y evitar prometer cosas que luego no podrás cumplir.
  • Coherencia: se trata básicamente de que tus pensamientos y tus palabras estén alineadas con tus acciones, con tus hechos, es decir, actúa de forma consecuente con aquello que dices.
  • Consistencia: está muy relacionado con el concepto anterior. Se puede definir como la perseverancia en el comportamiento de acuerdo a unos valores.
  • Coraje: para generar confianza en los demás debes ser valiente, atreverte a tomar decisiones y a asumir riesgos.

Trabajando estas 7 C’s, cualquier persona que quiera, puede potenciar y aumentar la confianza que genera en los demás. Sin confianza no se puede desarrollar un buen liderazgo ni tener una gran marca personal. Porque ya lo decía el periodista norteamericano Henry Mencken “confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando sabemos que mentiríamos en su lugar”.

Dejad, los que aquí entráis, toda esperanza.

Hace más de 500 años, en el canto III de la Divina Comedia su autor Dante Alighieri, situaba esta frase lapidaria en la puerta de entrada al Infierno.

Si Dante la reescribiese, podría situarla en la puerta de las oficinas de empleo, o en la de determinadas empresas. Porque para muchos estar desempleado o ir a trabajar, se ha convertido en un infierno sin esperanza del que no saben cómo salir.

Ahora bien, la Divina Comedia es un canto a la esperanza y a la fe; que empieza de forma impactante con un verso que todos podríamos recitar en algún momento de nuestra existencia:

A mitad del camino de la vida,

en una selva oscura me encontraba

porque mi ruta había extraviado.

Y continúa con el relato del viaje que Dante inicia atravesando la puerta del Infierno, en la que lee la emblemática frase, y en el que está acompañado por el poeta Virgilio que actúa como guía, y al que Dante considera su maestro.

 

A lo largo del camino Virgilio va respondiendo a las preguntas que Dante le hace, le explica lo que se van encontrando, le orienta y le cuestiona sobre las alternativas. De esta forma atraviesan el Infierno, continúan por el Purgatorio hasta llegar al Cielo.

 

Una versión actualizada de la Divina Comedia la podríamos explicar utilizando un proceso de marca personal en el que conscientes de que nos hemos extraviado, decidimos hacer un viaje hacia nuestro propio futuro que podemos hacer solos, o mejor acompañados de un guía que también haga de maestro.

Tendremos que cruzar un Infierno en el que encontraremos muchos que no quieren salir de él, pasaremos por un Purgatorio hasta llegar al “Cielo de nuestra Marca Personal”.

¿Has decidido que quieres hacer este viaje?

Pues entonces, búscate un guía, empieza a caminar y derriba la puerta de tu Infierno.

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I Have a dream (49 aniversario)

Raramente un discurso político llega al corazón de las personas y acaba formando parte del patrimonio de todos.

Raramente, un discurso político oído 49 años más tarde, consigue emocionar y, lo que es más, que su contenido siga estando vigente hoy en día.

Raramente se consigue, a no ser que hablemos del gran Martin Luther King, premio Nobel de la paz y defensor de los derechos civiles y del pacifismo.

[youtube]http://youtu.be/iXJ9OIL8iLo[/youtube]

El 28 de agosto de 1963, el pastor afroamericano con su voz, su única poderosa arma, y con el I have a dream hizo temblar a todos los estamentos racistas consolidados a lo largo de los siglos, hizo cambiar la mentalidad de muchos blancos y logró que 250 mil personas desfilaran en la Marcha sobre Whashington por el trabajo y la libertad, la manifestación más grande que nunca se ha producido en la capital estadounidense.

Destaco 7 elementos clave de su marca personal

  • Fe (creía firmemente y apasionadamente en lo que decía)
  • Coherencia (fue arrestado 20 veces por mantener su ideología)
  • Valentía/Coraje (por ejemplo, denunció la actitud de USA en Vietnam)
  • Compromiso personal (en 11 años recorrió 9,6 millones de kilómetros, hablando en público más de 2500 veces)
  • Discurso (Un relato basado en la igualdad racial, la libertad de todos los seres humanos y el orgullo de serlo)
  • Casos de éxito (conseguir una manifestación de 250 mil personas –aún rememorada-; la no segregación racial en los autobuses, ni en las escuelas, ni en estacionamientos –entre otros.)
  • Y finalmente convertirse en un mito, debido en parte a su asesinato cuando estaba en el balcón del Lorraine Motel, en Memphis, hoy sede del museo nacional de los derechos civiles.

Foto: Flickr CC

Es de obligado reconocimiento destacar que su marca personal rezumaba autenticidad, King era capaz de convertir la comunicación en pura emoción.

Desde este modesto post, nuestro particular homenaje al gran líder que fue y será Martin Luther King, por la lucha pacífica contra las injusticias y porque cada uno de nosotros sigue compartiendo su sueño, nuestro sueño.

¿Solo es marca personal lo que se ve y se toca?

Quiero compartir con vosotros un post de OSCAR DEL SANTO que apareció el pasado lunes 14 de noviembre en Puro Márketing en el que relaciona la marca personal con la espiritualidad. Se trata de un enfoque muy personal, sincero y novedoso por su contenido.

Que lo disfrutéis.

Jordi Collell

La espiritualidad y la marca personal

14-11-2011 (08:21:10) por Oscar Del Santo en Puro Marketing www.puromarketing.com

No existe ninguna razón objetiva para que todos aquellos que os consideráis espirituales (uso el término en su sentido más amplio, incluyendo a aquellos que practicáis una religión y a los que no), tengáis ninguna reticencia ni alberguéis ninguna duda sobre el concepto de Marca Personal tal y como ha sido desarrollado por los grandes nombres como Dan Schawbel o William Arruda. De hecho, una participación activa en la construcción de vuestra marca personal puede ser una de las experiencias más satisfactorias a nivel personal y más profundamente espirituales de vuestras vidas.

Para que esto sea así, es absolutamente necesario que tu personal branding esté perfectamente alineado y en sintonía con tus valores y creencias. Cualquier duda o desacuerdo interno que poseas se va a traducir (lo quieras o no, consciente o inconscientemente) en que ralentices y hasta impidas y auto-sabotees el desarrollo integral de tu marca y te acarreará consecuencias negativas tanto personal como profesionalmente. La experiencia nos demuestra que nada es más importante que una conciencia tranquila y que tu consciente e inconsciente remen con fuerza y convicción en la misma dirección.

Si eres auténticamente espiritual, tu definición de que constituye el éxito irá con toda probabilidad más allá de simplemente ganar dinero e incluirá aspectos tales como profundizar en tu relación con Dios/el Universo/el Tao (usa el término con el que te encuentres más a gusto para referirte a lo Innombrable), contribuir a la comunidad de seres humano en la que vives y desarrollarte a todos los niveles como ser humano en tu actividad profesional. No existe ningún conflicto entre los cuatro objetivos que acabo de enunciar y el que internalices esta afirmación y te empapes de ella hasta que se convierta en combustible que te motive y te impulse a dar lo mejor de ti mismo cada día es quizás el primer gran paso para construir una marca personal memorable.

Antes de llegar a ese punto deberás practicar una seria y larga introspección y mirándote al espejo ser sincero sobre los valores, las actitudes y la idiosincrasia que realmente responde mejor a esa marca llamada ‘Tú’. Esta fase es crítica, ya que es solamente cuando tu marca responda de verdad a una convicción de que te representa y ‘es tuya’ cuando darás lo mejor de mismo y pondrás tus habilidades y tu talento al mejor uso posible. Si eres espiritual, esa convicción sólo se convertirá en una realidad cuando tengas la certeza de que tu marca personal, con todos sus objetivos y aspiraciones, va más allá de ti mismo y cumple un objetivo con el que el Universo está de acuerdo.

Uno a de las creencias más importantes para ganar esta certeza es la convicción de que Dios quiere que des lo mejor de ti mismo en cada momento y en cada tramo de tu vida, y que al hacerlo de alguna manera te estás acercando a esa Fuente de todo lo que existe que es nuestro origen al igual que nuestro destino último. No he encontrado ninguna tradición espiritual que no apoye activamente este credo.

¿Por qué estamos aquí? ¿Qué hacemos en este momento histórico en este diminuto planeta de una lejana galaxia imbuida en un mar cuasi infinito de materia y energía? ¿Y cuál es el rol de cada uno de nosotros, insignificantes que a veces nos creemos, en esta inmensidad cósmica? Estas son preguntas que todos nos planteamos en algún momento de nuestras vidas, y a las que las diversas religiones y tradiciones espirituales intentan dar una respuesta más o menos acertada, cada una desde la perspectiva socio-cultural e histórica que las vio nacer.

Mientras intentamos dar sentido a nuestra aventura humana y a las miles de experiencias que colorean nuestras vidas desde que llegamos desnudos a este mundo y hasta el momento en que nos toca abandonarlo, el reto para todos es mirar más allá de nuestras circunstancias y conectar con esa Luz interior que siempre está dispuesta a guiarnos a cada paso si nos ponemos en disposición de escucharla. Alinear nuestra marca personal con esa luz sin miedo nos garantiza que hemos hallado el mejor compañero en el a veces difícil y tortuoso camino que conduce a nuestro destino. Y muchos estaremos dispuestos a caminar a tu lado.

Ser joven, ¿tocado y hundido?

Veo en muchos jóvenes signos palpables de desesperación en la manera de cómo hacer frente al futuro. El paro y la falta de oportunidades lastran su esperanza, detrás de cada negativa o de cada silencio no se abre ninguna vía de salida a la que agarrarse, muchos aunque sobradamente preparados no tienen la más mínima posibilidad de independizarse porque lo que debería ser su salario no alcanza los mínimos vitales. ¿Los tiempos pasados fueron mejores? Yo creo que no.

El jueves pasado abrimos en la Facultad de Comunicación de Blanquerna ( Universitat Ramon Llull) las actividades del curso para sus Alumnii hablando de lo nuestro: la Marca Personal y dado que es una facultad joven, poco más de una década, sus antiguos son en su mayoría jóvenes también.

El debate final abordó la falta de posibilidades para encontrar un trabajo estable y bien remunerado a pesar de los intentos múltiples y fallidos y de la situación de vacío, indefensión y hastío que genera en cada persona. Es una situación de difícil digestión pero estoy convencido de que hay una puerta abierta a la esperanza que se basa en un cambio de paradigma y en una cuestión de método, de filosofía de vida.

A los baby boomers, generación a la que pertenezco, se nos educó todavía en la filosofía de un empleo , si no de por vida, por lo menos de larga duración y donde no llegaba la oportunidad en el mundo privado el Estado con su legión de funcionarios cubría la necesidad. Bastantes de mis colegas de universidad optaron por el funcionariado aprovechando que la transición generó una demanda considerable. La situación ha cambiado completamente, por una parte los puestos de trabajo de larga duración están en fase de clara extinción y los de por vida suenan a recuerdo lejano y la crisis actual, que no será la última, ha lanzado serios avisos a los servidores del Estado, esto no se puede sostener y lo peor está por llegar. Del recorte de salarios, caso de la sanidad pública, es fácil pasar al recorte de plazas como en Grecia. El cambio de paradigma se impone, se ha acabado el trabajo fijo o estable de por vida y hemos de enfocarnos por otros derroteros.

Lo que podría parecer un desastre, una puerta abierta a un apocalipsis social y económico yo lo leo en clave positiva. Se ha acabado la era de los empleados y se abre la era de los profesionales, se ha agotado el trabajo fijo o estable de por vida y se abre la época del trabajo por proyecto. En los tiempos no tan lejanos cambiábamos de empresa alguna veces durante nuestra vida profesional, y a partir de ahora nunca trabajaremos de manera fija para la misma empresa, para el mismo cliente. Perderemos en seguridad pero ganaremos en motivación y en calidad de nuestra intervención, no habrá lugar para la permanencia aburrida en un trabajo y tendremos que renovar día a día las ganas de hacer una tarea bien hecha, estamos saliendo de la mediocridad para entrar el la auténtica excelencia.

La situación anterior que recomendaba situarse en el centro de la distribución de competencias profesionales, ni demasiado bueno, ni demasiado malo, en definitiva no destacar en exceso para ir tirando. Y si esto agotaba la pasión y la ilusión en el campo profesional, qué le vamos a hacer , era el peaje a pagar por la seguridad y la continuidad en el empleo. En la nueva situación esto también se está acabando. Dejaremos atrás las mayorías silenciosas para pasar a los profesionales con marca personal ya que al trabajar por proyecto y proyecto a proyecto tendremos que tener muy claro y muy visible quiénes somos y lo que realmente queremos y sabemos hacer para que los demás nos encuentren, crean en nosotros y nos convirtamos en los elegidos. Adiós la mediocridad, la monotonía y lo gris , llega la excelencia, la marca personal.

El momento presente es de transición, las transiciones crean vacíos e incertidumbres pero también oportunidades. Abandonar el viejo paradigma y las prácticas grises y abrazar el trabajo por proyecto apoyado en una marca personal potente marca la diferencia y es el punto de luz al final del túnel. Depende de cada cual. Yo prefiero lo que viene a un mundo de zombies.


Jordi Collell / Coach y Asesor de Marca Personal