Entradas

¿Qué marca tienes como madre?

Últimamente se ha escrito bastante sobre el libro de Amy ChuaHimno de Batalla de una Madre Tigre” que enfrenta el modelo educativo “chino” muy estricto contra el occidental más “permisivo”. Quiero compartir con vosotros otras tipologías de “mamás” que he encontrado  en Le Nouvel Observateur de la semana pasada para ayudar a cada cual a posicionarse como Mamá Tigre, Mamá Canguro, Mamá Grizzli, Mamá Pingüino o Mamá Delfín.  Y finalmente leed mi petición final de ayuda.

Mamá Tigre

Para la mamá tigre el mundo es sencillo. Hay los fuertes y los débiles. Los depredadores y los perdedores. La mamá tigre no educa a sus hijos, los doma. Y lo hace por su bien. Ha transformado su casa en un internado sin televisión ni videojuegos ni móviles  ni nada que distraiga a su camada del objetivo principal: ser el mejor. Sus reglas son simples: no felicitar porque esto ablanda el carácter, no dar opciones porque crea confusión, no negociar porque ella es el Jefe.

Yo conozco a personas que les gusta forzar la situación por el bien de sus hijos y les envían a aprender un idioma, por ejemplo, colocándoles en un nivel superior al recomendado para que se fuercen y aprendan más.

Mamá Canguro

Su sueño y su batalla  son el retorno a la naturaleza. Partidarias del parto en casa y las más osadas se comen la placenta después del parto. Se sabe de memoria los informes de la OMS y frecuenta con espíritu militante la Liga de la Leche Materna. Fabrica su propio jabón por lo de los compuestos derivados del petróleo. Comparte lecho con sus retoños de manera permanente. Es fan de los pañales reutilizables y tricota los vestidos de la familia. Es partidaria del huerto urbano y en el cole milita contra todo lo que no tenga trazabilidad y prohíbe a sus hijos que coman las salchichas de Frankfurt del comedor.

Mamá Grizzli

“Una madre sabe cuando algo no va. En Alaska, yo pensaba en la mamágrizzli que se levanta sobre sus patas traseras cuando alguien quiere atacar a sus crías (…) Si pensáis que que los pitt-bulls son unos duros, no querréis complicaros lavida con una mamá grizzli” dicen que contaba Sarah Palin.

A los padres grizzli también se les llama padres helicóptero que aterrizan haciendo rugir sus hélices ante cualquier contratiempo de su camada. Desembarcan en la escuela para quejarse por las notas de sus niños, hacen trampas en el solitario preparando los trabajos escolares, geolocalizan a sus hijos adolescentes con el gps o el gsm del móvil.

Normalmente no aceptan que sus hijos pueden ser responsables de un desaguisado y si el consejo escolar de su escuela o instituto les abre un expediente piden la presencia de un abogado y muy pronto veremos que recurren las notas ante el juez de guardia.

Mamá Pingüino

En el universo de los pingüinos la hembra pone los huevos y el macho los incuba durante dos meses y durante este periodo mamá se pasa el día nadando.

En nuestro entorno son las mamás que proclaman a viento y marea su falta de vocación, son mamás sin querer serlo. Se sienten felices cuando acaba la baja de maternidad y critican a sus congéneres con otro tipo de ideas y por supuesto se identifican con todas aquellas mujeres que vuelven al trabajo el día después del parto.  Según ellas los hijos son unos pequeños tiranos que las hastían.

Mamá Delfín

Va de rebajas con su hija y se hace unas birras con el hijo. La mamá delfín es afectuosa y juguetona, una enrolladla vaya! Es una niña imperecedera que afana los leggins de su hija, va de disco y parece querer ligar con los amigos de su hijo.  Parece vivir en una perpetua segunda adolescencia y le cuesta exigir a sus hijos porque no se exige a si misma. Quiere ser el centro de atención con una única obsesión de no quedar “desconectada” de sus hijos.

Todo esto son estereotipos pero nos pueden ayudar a hacernos una idea de nuestro estilo que sin lugar a duda tendrá su reflejo en nuestra marca personal. A que sí!

Y si habéis llegado hasta aquí me encuentro con el derecho de pedir ayuda. Hasta ahora hemos hablado de “mamás” pero qué pasa con los “papás”, ¿qué estilo de paternidad se vislumbra por ahí? Os invito queridas lectoras y lectores a dar vuestra opinión y me comprometa a reflejarlo en un post, que nosotros también tenemos derecho a tener referentes ante los que contrastarnos.

Reconstruye tu propia marca

Este fin de semana he tenido la oportunidad de participar en un taller dirigido por Jaume Isal, en el que hemos realizado un plan de trabajo personal con el objetivo de ser más conscientes de nuestro personaje social. Todos nosotros somos buenos estrategas,  nuestra mente elabora diferentes procesos y estrategias para contestar ante los estímulos del exterior tal y como esperan  los demás que reaccionemos.  Realizar una mirada a nuestro  interior, descubrir nuestro  niñ@, reconocer cuales son nuestros comportamientos automáticos y nuestras emociones nos dota de recursos internos poderosos.  Y sólo así podremos reaccionar desde la paz, aceptación y tolerancia necesarias.

Además, precisamente este domingo  leía de El País.com un interesante artículo de Miriam Subirana ilustrado por José Luis Ágreda que me ha hecho reflexionar sobre la auténtica identidad de las personas, a pesar que en su artículo lo focaliza mucho hacia los hombres, realmente  creo que en la mayoría de casos  actuamos todos  desde  los estereotipos, desde nuestro personaje social y es aplicable a todos nosotros.

Comportamientos todavía muy típicos en el mundo empresarial como agresividad, imposición de criterio, individualismo, etc., son habituales  entre los directivos.  Todo ello ¿para qué? ¿Serán formas de esconder la angustia, la inseguridad  y el vacío existencial? Sin duda, ello influye en que vivamos relaciones insatisfactorias, condicionadas por el lastre social y cultural  que nos ha llevado a un vacío interior.

En ocasiones, nuestra inseguridad y nuestros miedos hacen que nos aislemos de nuestras propias emociones. Huimos de nosotros mismos, no reconocemos nuestras emociones  y tendemos a culpabilizar a los demás de todo aquello que nos pasa.

La cuestión que  plantea es cómo lograr  que cada uno de nosotros  conecte con su verdadera identidad.

Es necesario  escucharse a uno mismo, quererse y recuperar la seguridad interior, es decir cultivar nuestra autoestima, solo así podemos establecer relaciones sanas sin necesidad de imponer, forzar  ni presionar a los demás.

Según  Subirana “La recuperación de nuestra identidad auténtica pasa por redescubrir valores como el amor, la paz, la sinceridad, la empatía, la escucha, y despojarnos de todos los estereotipos que nos alejan de la posibilidad de lograr armonía y plenitud.”

Eso implica desaprender lo aprendido. Dejar de lado tus personajes, tus etiquetas, lo que se espera de ti. Así  podrás clarificas tu camino. Definirás tus objetivos y  realizarás el plan de acción necesario para reconstruir tu marca personal en función de tus propios criterios de valor.

Una marca que refleja  tus valores es una marca con identidad propia. Te propongo que hagas que tu marca sea realmente personal e intransferible. Que te conviertas en una lovemarks concepto desarrollado por Kevin Roberts, CEO mundial de Saatchi & Saatchi. El cual cree apasasionadamente que el Amor es un elemento clave para el éxito de la empresa.  Y nos  dice que: “Para que las grandes marcas puedan sobrevivir, necesitan crear Lealtad más Allá de la Razón”.

Tal y como dijo  una vez el  famoso matemático Blaise Pascal:

“Todas las desdichas del hombre provienen de su incapacidad para sentarse tranquilamente a solas en una habitación”

Reflexiona, realiza un viaje a tu interior  y si es  crees que es necesario reconstruye tu marca y  conviértela en una Lovemarks.

Montse Taboada / Coach