Entradas

Si nunca has fracasado, nunca has vivido

 

Nadie dijo que el camino hacia el éxito era un camino de rosas. Hoy compartimos un vídeo que en poco menos de 1 minuto nos muestra cómo grandes personajes como Abraham Lincoln, Los Beatles o Michael Jordan fracasaron antes de alcanzar el éxito. ¿Y por qué triunfaron? Seguramente porque nunca dejaron de intentarlo. Esperamos que os guste.

[youtube]http://youtu.be/9Z2HjgzN7oc[/youtube]

Ese hombre llamado yo

Érase una vez un hombre. Era un tipo genial, amigo de sus amigos, activo y emprendedor.

Apasionado de su trabajo, con estilo, manías e ilusiones. También con dudas, rodeado de éxitos y fracasos.

Divagante a veces, firme otras. Actuaba con descaro, seguro y altivo. Ante todo era un saltador de muros, un corredor de larga distancia. A mí me encantaba observarle y analizarle. Me gustaba cómo era, lo tenía todo.

Me ayudaba tenerle cerca, y me confortaba que me inspirara y me hiciera reflexionar.

Se equivocaba, claro que lo hacía. Pero aprendía de ello, no le importaba hacerlo y tampoco reconocerlo.

Ese hombre era yo. Un día le perdí la pista y no lo volví a ver.

Creo que lo mejor será salir a buscarle; lo necesito.

La felicidad tras el despido. Parte I

Es un tópico hablar de despido y depresión, de fases de luto, de indefinición, desorientación, crisis. Como hubiera dicho Louis Van Gaal, “siempre negativo”. Pero, ¿Qué pasa con el lado positivo del despido? ¿Por qué nunca se habla de personas que han descubierto que existe una vida mejor tras un ERE? ¿Qué hay de todos aquellos que, de la noche a la mañana, han descubierto que eran auténticos emprendedores? ¿Por qué insistimos tanto en tapar nuestros fracasos? ¿Hay vida tras el despido?

Hoy iniciamos una sección nueva, una sección, parafraseando a mi querida amiga y “coopetidora” Arancha Ruiz, de historias de cracks, de historias de reciclaje positivo. Las hay, y muchas, aunque muchos nos hagan ver únicamente el lado negativo. Los anglosajones nos llevan ventaja, ellos saben sacar tajada de un fracaso como nadie. Es más, en un país como Estados Unidos, por ejemplo, muchos headhunters y muchos Capital Risc prescinden sin piedad de profesionales que no hayan conocido el fracaso.

Bienvenidos pues a la serie “La felicidad tras el despido“. Para poder completar esta serie necesitaré vuestros testimonios. Os ruego que si habéis experimentado un proceso de felicidad post-despido me escribáis en la sección de contacto de este blog con el asunto “La felicidad tras el despido“. Como no podía ser de otra manera, comenzaré con un caso que creo conocer bien, el mio.

El caso GR. La vida comienza a los cuarenta

El qué

Cuento con el privilegio personal y profesional de haber experimentado un despido, lo que fue la palanca de lanzamiento de una nueva vida con más sabores que sinsabores. Con más destellos de felicidad que de tristeza. Si  hoy me dedico al personal branding es gracias a lo que aconteció a finales de 2004.

El cómo

Inicié mi carrera profesional muy joven. Mi primera nómina, un contrato de prácticas en la agencia de publicidad Tiempo BBDO, está fechada en enero de 1979. Yo tenía 16 años y estudiaba por las noches. Ahí entendí que el entorno de la comunicación, la creatividad, la publicidad y toda la locura que conllevan se convertirían en mi profesión.

Y así fue. Pasé 11 años por J. Walter Thompson, luego por Bassat & Ogilvy y luego por Saatchi & Saatchi. En total, unos 20 años en el entorno de la agencia de publicidad internacional, trabajando para anunciantes de gran presupuesto y para marcas globales. Tras esos 20 años quise probar el sabor de formar parte del accionariado de una empresa, así que acepté la oferta para dirigir la agencia barcelonesa Altraforma. Corría el año 1998 y la experiencia no pudo empezar mejor.

Me sentía a gusto, trabaja con la misma intensidad o más, fines de semana, algunas noches. Pero trabaja “para mi”. Un cachito del resultado (si no recuerdo mal un 15%) era mio. En 2000 y 2001 conseguimos colocar a la agencia en lugares de ranking reservados a grupos muy grandes. Éramos un bombón. Recibimos muchas ofertas de compra de grupos multinacionales. Las circunstancias hicieron que no se aceptara ninguna de esas ofertas (craso error) y que en 2003 se avistaran signos de desaceleración. Algún cliente perdido, algún despido inoportuno, cosas que pasan en las mejores familias y que se suelen superar.

Pero sucedió algo que marcaría mi vida para siempre. Sin saberlo, me instalé en la “zona de confort“, en esa zona cerebral que impide ver la necesidad de cambiar la manera de hacer las cosas. Es posible que alguna circunstancia adversa en mi entorno familiar influyera en mi estado de ánimo, pero fuera como fuere en septiembre de 2004 llegué a un acuerdo de salida con el socio mayoritario de la agencia. Eufemismos al margen, me despidieron de la compañía. Hablemos claro, por favor. Vendí mis acciones y me fui en diciembre de ese mismo año, tras una fiesta de Navidad que se convirtió en mi funeral publicitario.

En enero de 2005, y gracias a algún anunciante que no se quería desprender de mi, inicié mi propio negocio, Lateral Consulting. Lo de lateral venía por la influencia positiva de Edward de Bono y su “Lateral thinking”, un libro que se debería leer a los bebés en la cuna.

Ahí descubrí que se podía trabajar como un burro y ser feliz. Las presiones eran mis presiones, nadie me ponía metas, me las ponía yo solo. Sin  saberlo, ideé mi propio personal branding plan. En 2007 acepté una oferta para gestionar en España el negocio de TVLowCost, una joven agencia francesa que rompió moldes y abrió en dos años filiales por todo el mundo desafiando con su filosofía a las grandes multinacionales. El invento no funcionó aquí, lo que me dio nuevos parámetros para saber lo que no hay que hacer, pero afortunadamente mi negocio con Lateral Consulting funcionaba bien.

En 2007, desde Lateral, empecé a trabajar en proyectos de estrategia y comunicación orientados a personas, a profesionales. Políticos, emprendedores, personas que habían sufrido un despido… Aun no lo sabía, pero mi buena amiga Linda Reichard un día me dijo que lo que yo hacía se llama “personal branding“.

A principios de 2010, de la mano del que luego sería mi actual socio, Jordi Collell, asistimos a una jornada en Madrid sobre marca personal capitaneada por el sherpa Andrés Pérez Ortega, y en octubre de ese mismo año abríamos SOYMIMARCA.

El porqué. Key learnings.

La felicidad existe. Solo hay que ir a buscarla. Y eso se consigue superando miedos.

Arriesgar es clave. Si no arriesgas puedes vivir razonablemente bien con un sueldo digno, pero será difícil que vayas a trabajar con el grado de motivación adecuado.

Se puede vivir con  menos. Muchas personas se cierran en banda a emprender por miedo a no llegar a los niveles de retribución  que tenían trabajando como empleadas.

Think big. Piensa en grande. Si tienes una buena idea, ponle recursos, no seas tacaño. No hay idea que prospere sin una inversión decente.

Rodéate de los mejores. Hasta ahí el tópico. Pero quiero decir rodéate de las mejores personas, de gente a la que puedas confiar las llaves de tu vida. Despréndete rápidamente de quien no comparta tu grado de entusiamo por el proyecto, se convertirá en un agente tóxico.

Hazte un plan. Tu plan. Sigue un guión. Y ves adaptándolo según las circunstancias. No te cierres a cambios de rumbo, pero mantén el destino. Y recuerda, como dijo el poeta griego Constantino Kavafis, que lo importante no es solo llegar al destino, sino aprender del viaje sin forzar la travesía.

¿Quieres trabajar tu marca personal con nosotros?

Contáctanos aquí y buscaremos soluciones.

 

¿Está todo por hacer?

Seguimos oyendo de manera contumaz, martilleante, que cualquier tiempo pasado fue mejor y que ahora las ocasiones son menores. ¿Qué pasaría si una persona joven, muy joven, que ya ha subido al podio de los vencedores compartiera su experiencia contigo y te demostrara que el mundo está lleno de oportunidades? Pau García-Milà Pujol es la persona y te ofrece una oportunidad excepcional, no la desaproveches.

Pau García-Milà

Ayer tarde en una incursión a la librería de un centro comercial cercano a  la oficina de Soymimarca me crucé con el libro de Pau, al que sigo en diferido en su programa de COMRadio “Empenta” dedicado a emprendedores que codirige con Jordi Collell Codina. Lo abrí más por inercia que curiosidad porque iba a otro asunto y tenía prisa pero la introducción al primer capítulo me dejó intrigado: “El mundo se mueve a partir de ideas-aspirina (aquellas que solventan problemas concretos por los que pagarías para que te den una solución, como un dolor de cabeza que se soluciona con una aspirina)e ideas-vitamina (las que proponen soluciones que todavía no necesitas, pero que mejoran algo). Ya que cada día aparecen nuevos problemas y esos problemas necesitan nuevas soluciones es fácil decir que, en realidad, está todo por hacer”

Compré el libro y lo leí de un tirón y con una sonrisa de satisfacción. Se trata de un relato, storytelling, de su éxito profesional y de las experiencias vividas que pone al servicio del lector. Pau y su amigo Marc Cercós crearon EyeOS , el sistema operativo en red, que se ha convertido en referente mundial. La lectura deja un fondo de boca con tonos netamente perceptibles de marca personal, de integridad, de huella.

En está todo por hacer Pau Garcia-Milà nos propone un viaje a través de de todas las etapas que atraviesa un emprendedor desde la generación de la idea, a la que todo el mundo profetiza un futuro incierto, hasta el éxito o fracaso final, que en cualquier caso es un aprendizaje, pasando por el crecimiento y la búsqueda de financiación. En primera persona, con desenfado y frescura nos explica el proceso creativo, la validación de la idea, la puesta en marcha, la consolidación y el desenlace. Expone situaciones tipo, comentarios, consejos y pistas para la acción aplicables a todo tipo de idea y de negocio en ciernes.

Está todo por hacer. Cuando el mundo se derrumbe hazte emprendedor” Pau Garcia-Milà Pujol. Plataforma Editorial, Barcelona Febrero 2011”.

Ser emprendedor es “una cuestión de actitud y no de profesión, mientras que ser empresario es más una profesión”, el libro rebosa emoción, alegría e ilusión. Un auténtico lujo a tu alcance.    Te lo recomiendo.

Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros

El viernes por la tarde tuve la oportunidad de asistir a una formación  muy interesante sobre comportamientos y hábitos, en la cual  tomamos conciencia que la gran mayoría de nosotros a lo largo de nuestra vida hemos tomado decisiones que finalmente no las hemos llevado a cabo. Por ejemplo empezar una dieta, ir al gimnasio o estudiar inglés. ¿Te has preguntado por qué te pasa eso?  ¿Por qué no logras los resultados deseados?   Si no te estás moviendo firmemente en la dirección de tus metas, puedes estar segur@ que te estás saboteando a ti mism@ de alguna manera.

La verdadera causa de nuestro fracaso, estancamiento y pérdida de la motivación está en nuestro interior; es ese monólogo negativo, silencioso y constante que nos excusa y justifica la falta de constancia y compromiso.

Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros. Walt Kelly

Vivimos sumergidos en esta paradoja, creyendo las mentiras que nos decimos a nosotros mismos, tratando de controlar lo incontrolable, asumiendo que nuestra forma de ver la vida es la mejor y además la correcta.

El autosabotaje es una de las formas en que reacciona nuestro Ser Emocional Herido, es una de las mil maneras en que intenta controlar nuestra vida. No debemos menospreciar el poder del saboteador interno. Cuanto más lo conozcamos, más podremos ser capaces de tener autoridad sobre esa parte negativa de nuestra personalidad y seremos capaces de ir quitándole poder. En la medida que lo podamos percibir cuando surge, podremos también conscientemente desautorizarlo y mantenerlo a raya.

“Autosabotaje es cuando decimos que queremos algo y luego vamos y nos aseguramos de que no suceda” Alyce P. Cornyn

Nuestra vida es el resultado de lo que hacemos de ella, nuestros hábitos de pensamiento  y acciones determinan nuestros resultados, la respuesta está en tomar el riesgo de ser diferentes y probar a ver qué pasa; las probabilidades de éxito son mayores que si estamos aferrados a los antiguos patrones.

Para afrontar los nuevos proyectos con optimismo hay que acallar a nuestros saboteadores internos. Todos tenemos voces internas que nos dan su opinión sobre cómo somos y actuamos. Pero, con un poco de práctica, podemos desactivarlo, impedir que sea él quien dirija nuestra vida y nos impida hacer lo que deseamos. Comienza a eliminar aquellos mensajes que te sabotean y cámbialos por pensamientos positivos que te motiven.

Solo podremos alcanzar nuestras  metas si realmente conocemos nuestros procesos internos, si sabemos qué pensamientos y comportamientos nos limitan y cuáles nos potencian. Solo así podremos conseguir transmitir lo que somos y lo que queremos de forma coherente. Si somos coherentes y constantes en nuestras actuaciones estamos creando una marca personal que transmite  credibilidad  y compromiso.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca