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Personal Branding, el arte de invertir en ti (46). ¿Desprendes humanidad?

 

“Nuestra verdadera nacionalidad es la humanidad” Herbert George Wells

Recordamos que el pasado 18 de marzo iniciamos una serie de artículos alrededor del concepto “haz tu marca memorable“. Hemos hablado de las cualidades de narrabilidad, de bondad, de autenticidad, de disposición, de relevancia, de optimismo, de responsabilidadmagnanimidad, humor y humildad. Hoy hablamos de la cualidad que nos distingue de las bestias: la humanidad.

voluntariado

Google Images CC Search

Humanidad es un concepto polimórfico, ya que aunque su raíz se refiere a la  naturaleza humana, en moral se refiere a la compasión y el altruismo. Y es precisamente este significado moral el que nos interesa como cualidad de la marca personal.

Quizás estemos viviendo la era de los extremos: mientras la prensa destaca en sus portadas todo aquello que está falto de humanidad, muchas personas recurren a soluciones espirituales para hacer las paces consigo mismas y con sus entornos. No se trata solo de religión, se trata de meditación, del coaching, de yoga, de tai chi, el deporte en general y, muy especialmente, del auge del voluntariado.

Nos negamos a creer que no haya salida para los problemas que nos acechan, y eso nos anima a seguir en pie luchando contra la corrupción, la injusticia y la crisis. Y lo hacemos desde la modestia de nuestros propios recursos. Tiene el mismo valor una donación de 5 millones de dólares de la Bill & Melinda Gates Foundation que una aportación personal de 5 dólares a Unicef. El motor es el mismo, cambian los recursos.

El auge del altruismo y del voluntariado solo puede explicarse desde la experiencia del dolor. Uno no quiere para los demás lo que ha pasado en propia carne, o simplemente las imágenes de dolor que nos brindan las televisiones de todo el planeta nos hacen reaccionar, nos recuerdan nuestra condición de seres vulnerables, sensibles y compasivos.

“La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede estudiar mejor que el de la Humanidad?” Mahatma Gandhi

No es concebible una marca personal sólida carente de valores de humanidad. La época de los yuppies y tiburones sin escrúpulos ha pasado, y nuestro rastro debe dejar señales claras de empatía y sensibilidad. Tengo la gran suerte de ser voluntario en una fundación que ayuda a personas en riesgo de exclusión social, y la experiencia demuestra que cada uno de nosotros puede dejar un rincón de su corazón para echar una mano. Siempre habrá alguien que la necesite.

Os dejo uno de los mejores ejemplos de humanidad que recuerdo. Es “Chupete”, un anuncio para Cruz Roja ideado por Cuca Canals en la ya extinta agencia “Casadevall & Pedreño”. Algo tan pequeño, algo tan grande.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=jJaRaHUbRSk[/youtube]

El anuncio más visto de la historia no es un anuncio. Adiós, publicidad

El gran salto

Tres protagonistas: Felix BaumgartnerRed Bull Stratos y el desafío a la gravedad. Juntos consiguieron con el salto al vacío de Baumgartner la mayor audiencia que jamás haya conquistado un anuncio. Ni siquiera “1984” de Apple consiguió ese nivel de impacto.

  • 8 millones de personas vieron el salto en directo (streaming) en YouTube (el evento que le sigue, los JJOO de Londres, consiguieron 500.000 personas conectadas a la vez en esta red).
  • Después del aterrizaje, Red Bull publicó la foto de Baumgartner flexionando sus rodillas al tocar tierra en Facebook. En menos de 40 minutos, la imagen fue compartida con más de29.000 veces, generó cerca de 216.000 “likes” y más de 10.000 comentarios.
  • Durante el salto y en los momentos, la mitad de los trending topics en Twitter en el mundo hablaban salto – quitando el protagonismo de otros eventos simultáneos como Justin Bieber y los juegos de la Liga Nacional de Fútbol USA.
  • Solo en España y a través de Teledeporte, 4,3 millones de personas siguieron el salto en directo (el 27,8% de la cuota).

Pero no todo es 2.0

En efecto, el salto de Baumgartner fue real, como real fue la enorme inversión en la nave y los preparativos del salto. El equipo de control de tierra era digno del lanzamiento de un cohete espacial, y al día siguiente no había portada de periódico que no hablara del salto.

La publicidad de Red Bull llevaba años en el mundo con el “te da alas“, por lo que podríamos decir que el evento del salto era la culminación perfecta de la campaña. Una empresa que invierte el 25% de su facturación en marketing es una empresa que arriesga… y en este caso gana.

Storytelling

Si tuviera que enmarcar el salto en alguna disciplina de comunicación, me atrevería a decir que Red Bull ha construido el mejor relato de la historia. Recordad la tensión permanente de todas las horas y minutos previos al salto, un guión impecable. El sudor de los controladores de tierra. Los miles de comentaristas de radio y TV que aventuraban lo peor para Baumgartner. El riesgo, la intriga, el control (o descontrol) de los tiempos. La preparación de todos los equipos en el desierto en que cayó. Impresionante. Marketing de atracción en estado puro.

Medios propios

Red Bull utilizó sus propios canales en Facebook, YouTube, Twitter… para retransmitir el evento. Innovación pura. Otro hubiera organizado una exclusiva con algún canal de TV, algún diario o revista. Red Bull no quiso compartir protagonismo, se jugaba demasiado.

¿Ha muerto la publicidad?

La pregunta que me hago como publicitario y como víctima del bombardeo indiscriminado de anuncios de baja calidad es ¿Ha muerto la publicidad?

Seguramente en su estadio actual sí. La publicidad consistente en interrumpir nuestras vidas con algo que no deseamos está desapareciendo. Las personas nos estamos rebelando contra el anuncio de 20″ que nos interrumpe una película. Preferimos grabarla, alquilarla o verla por 2€ en alta definición a través del Apple TV. Estamos cansados de pasar páginas y páginas de diarios repletos de anuncios los domingos. Apagamos la radio o cambiamos de emisora cuando entra la publicidad. ¿Por qué? Por varias razones:

  • Hay otras opciones, otros canales que quizás en ese momento no emitan publicidad
  • Falta de afinidad: No emiten anuncios de productos o servicios que nos interesen, lo que hace más aburrido tener que escucharlos.
  • La creatividad está de capa caída. Solo 1 de 100 anuncios contiene elementos estimulantes o sorprendentes.
  • Hemos aprendido a valorar el silencio, la paz. Y un buen momento para apagar la TV o la radio es cuando entra publicidad.
  • Se acabó el tiempo de “repetition is reputation“. Ahora la repetición se castiga con el abandono de la marca. Una campaña emitida entre octubre 2012 y febrero 2013 de selección de residuos en Cataluña (envàs on vas) ha conseguido el efecto contrario al deseado por exceso de repetición. Más vale poco y bueno que mucho y malo.

Lo cierto es que la publicidad excesiva en medios clásicos está cambiando las pautas de consumo de los medios.

Adiós, publicidad. Hola, Branding

Pienso sinceramente que el presente -y probablemente el futuro- está en el branding, el gran paraguas de la comunicación comercial. Entiendo el branding como un proceso integral de creación de valor alrededor de una marca, ya sea corporativa, social o personal. Intento explicarme con este gráfico:

branding_guillemrecolons

¿Qué es lo bueno del branding?

Es un proceso completo alrededor de la marca.

En corporate branding, por ejemplo, incluye la planificación estratégica de la comunicación, el naming, la investigación de conceptos e insights, el estudio del campo de significados de la marca, el diseño de la marca (logotipo, anagrama…), el packaging, la publicidad, el storytelling, las acciones de RRPP asociadas, el “publicity” (obtención de noticias gratuitas en la prensa), la estrategia de Social Media, los eventos, las promociones, el merchandising, el patrocinio, el product placement, el marketing directo, la planificación y compra de medios, la construcción de soportes para eventos, las artes gráficas, el diseño gráfico, la fotografía, la realización audiovisual, los sistemas de medición de audiencia, influencia y reputación -ya sean convencionales u online-, el street marketing, las acciones de retail en punto de venta (degustaciones, promos, señalización…), el “city branding” o estudio de marca de las ciudades, el diseño de web y blogs corporativos, todo, todo.

Cómo se diseñaría idealmente una estrategia de branding

Del corazón hacia fuera. Desde la visión (el por qué) hasta la misión (el qué) pasando por los valores diferenciales (el cómo). Es muy difícil partir del qué, hay que iniciar el proceso con el por qué. Luther King soñó con una América sin racismo (visión), y por eso su mensaje caló hondo. No se limitó a denunciar a los blancos, no le hubiera servido de nada. En su lugar, creó conciencia colectiva, un acción gigantesca de social branding. Algo parecido hizoMahatma Gandhi. Y también lo hicieron Steve Jobs, que soñó hacer las cosas más fáciles a la gente o Bill Gates, que soñó en 1975 que cada casa podría albergar un ordenador.

En el terreno comercial, la visión o sueño de Red Bull ha sido que la gente vuele (y lo ha conseguido, vaya si lo ha hecho). La visión de BMW -en España- es despertar el placer de conducir. No se trata de vender refrescos o automóviles, se trata de crear sensaciones y emociones, de llegar al corazón de las personas, de atraer por pasión, no por repetición. La respuesta deseada a una acción bien planteada de branding no es “esta marca me ha convencido”, es “esta marca habla mi lenguaje, me entiende, sintoniza”.

¿Qué pasará con las agencias de publicidad?

Muchas han entendido el cambio y están ofreciendo -aun sin especificarlo- procesos de branding. Las otras temo que acabarán desapareciendo o convirtiéndose en especialistas al servicio de empresas de branding. Si solo se dedican a vender anuncios sin querer ver más allá serán agencias de anuncios, poco más. Hace poco, hablando con una buena amiga, apareció la idea de llamar “comunicación comercial” a todo el conjunto de procesos que he descrito antes. Pero creo que se queda cojo, falta un concepto más alto, falta la marca. Y marca es todo: empresas, instituciones, personas, grupos de ciudadanos. Todo deja marca. Por eso la palabra branding (originalmente marcar a fuego las reses con un símbolo distintivo) llena tanto, es un eje aglutinador.

Y qué pasará con los profesionales de la publicidad

A mi juicio hay una excesiva especialización alrededor de la profesión publicitaria; quedan pocos publicitarios “holísticos” y abundan los directores de arte, redactores, planners, directores de cuentas, especialistas de medios… Lo cierto es que los anunciantes no quieren ver a un equipo de 5 personas en una reunión. Quieren hablar con uno, con el que puede hablar de todo con conocimiento de causa. Esa historia que se repite en reuniones de “esto lo consultaré con el redactor” aburre al más pintado. Hay que resolver, asesorar, mojarse.

Si a ello añadimos que pocos profesionales de publicidad entienden demasiado de promociones, de street marketing, de eventos, nos encontramos que los anunciantes están obligados a contratar a 10 agencias para resolver la gestión de una misma marca: la de publicidad, la de medios, la de social media, la de promociones, la de RSC, la de….

Por tanto, me atrevo a aventurar que el profesional integral de branding se impondrá, será el ángel de la guarda de la comunicación de empresas, instituciones, profesionales… No, aun no existe el grado universitario de branding. Los expertos de branding han adquirido su experiencia trabajando en muchos lugares y con la mente muy abierta. Será un perfil más creativo que de gestión, eso no lo dudo, pero tendrá que compartir su lado derecho del cerebro con cierta capacidad analítica. Un todoterreno, un brander.

El brander

Aunque aun no hay estudios para ser “Brander”, me permito recomendar algunas lecturas para entender el fenómeno del branding

Artículo publicado en Puro Marketing el 11 de marzo de 2013

El líder escucha… ¿Y tu?

Cuando hablamos de liderazgo y sobretodo de grandes líderes, la mayoría solemos pensar en personas como Barack Obama, Steve Jobs, John F. Kennedy… Y a menudo, una de las características más admiradas de estos líderes es su capacidad para comunicar, especialmente lo que llamamos hablar en público. Todos recordamos discursos emblemáticos como el de Steve Jobs en la Universidad de Stanford, el famoso discurso de Martin Luther King con su “I have a dream”, y otros como Gandhi, Margaret Thatcher

También conviene resaltar, que a la mayoría de directivos les suele gustar comunicarse con los demás, hablar en público, explicar su estrategia y formar, informar y motivar a su gente a través de la palabra y el discurso. Además, en las escuelas de negocio y en los masters y postgrados de prestigio, no pueden faltar nunca asignaturas como oratoria, hablar en público o temáticas similares. De toda esta temática existen gran cantidad de libros y artículos que analizan y ofrecen buenos consejos para mejorar la capacidad de hablar en público.

No obstante, y mi según mi humilde entender, existe una característica todavía más importante que diferencia los buenos líderes de los grandes líderes; la capacidad de escuchar. Lamentablemente se trata de una aptitud muy poco reconocida y generalmente se le ha dado muy poca relevancia. Sería difícil, por no decir imposible, encontrar un curso dirigido a líderes y/o directivos que trate de cómo mejorar su capacidad de escuchar a su gente; al igual que encontrar algún libro o artículo que haga referencia al tema.

Pero pese a este escaso reconocimiento, la capacidad de escucha resulta esencial para desarrollar un buen liderazgo. Y cuando hablo de escuchar me refiero  a hacerlo activamente y de forma empática. Para el directivo o líder resulta una excelente forma de conocer otros puntos de vista (de personas que seguramente están más en contacto con la realidad que ellos mismos), de aprender de ellos, de coger buenas ideas, de tener y poder considerar diferentes puntos de vista…. Además, también tiene un gran efecto a nivel psicológico en las personas escuchadas. A las personas nos suele gustar mucho sentirnos escuchadas y especialmente comprendidos. Resulta imprescindible que los buenos líderes dediquen tiempo de conversación a su gente y especialmente a escucharlos, a ponerse en su lugar, a ser empáticos, a entender y comprender sus puntos de vista, a animarlos y motivarlos a través de la escucha activa.

Generalmente, los directivos y líderes tienen que hacer un terrible esfuerzo para escuchar a su gente. Son personas muy atareadas y suelen tener poco tiempo para estas tareas tan poco ejecutivas o glamourosas como escuchar a su gente. Estoy realmente convencido de que es necesario que los líderes dediquen tiempo a conversar y sobretodo a escuchar a los suyos. Seguro que no será fácil empezar, ya que a la mayoría de líderes les costará un gran esfuerzo ya que seguramente prefieren realizar otras tareas directivas. No obstante, estoy convencido de que si hacen el esfuerzo de intentarlo obtendrán grandes beneficios, mejorará su rendimiento y el de los trabajadores y provocará un mayor rendimiento en su empresa u organización.

¿Cuánto hace que no escuchamos a nuestra gente?

Vamos, empecemos cuanto antes; seguro que no nos decepcionará.

RESILIENCIA en tu marca ¡Ahora más que nunca!

 

Resiliencia, un concepto estable… en un mundo de cambio continuo

Uno de los conceptos más modernos y llamativos de la psicología actual  aplicado al mundo de los recursos humanos y de la marca personal es el de Resiliencia. Un nombre extraño que alude en el campo de la física, a la capacidad  que tienen algunos materiales de volver a su forma original, cuando han sido forzados a cambiar o deformarse. En psicología, el concepto de resiliencia, señala la capacidad para enfrentar situaciones críticas, sobreponerse y salir airoso y fortalecido, en vez de frustrado o debilitado El vocablo resiliencia tiene su origen en el idioma latín, en el término “resilio” que significa volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar.

Según Rutter, fue adaptado a las ciencias sociales para caracterizar aquellas personas que, a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo, se desarrollan psicológicamente sanos y exitosos. El trabajo que dio origen a este nuevo concepto fue el de  Werner (1992), el cual a lo largo de más  30 años observo a más de 500 niños criados en familias con padres alcohólicos, quienes pese a esto, se recuperaban y lograban una calidad de vida aceptable.

Lo esencial aquí, es comprender, que más allá del análisis del concepto de resiliencia o de su origen, disponemos de una potente capacidad de superación ante las adversidades y que es potestad de cada persona descubrirla o adquirirla. Podemos evitar ciertas circunstancias, pero no podemos evitarlas todas. Es importante tener en cuenta que no podemos ser responsables de todo lo que nos sucede, pero sí de la manera como lo vivimos emocionalmente, pues la experiencia y la vivencia no son lo mismo.

La resiliencia tiene como pilares por un lado una actitud positiva, que engloba optimismo, adaptación, y predisposición a buscar soluciones; y, por otro, el desarrollo de capacidades como el autocontrol, asumir responsabilidades, estructurar las relaciones, y configurar el futuro para tener un objetivo.  Actitudes y capacidades todas ellas esenciales para crear y desarrollar una buena marca personal.

Ejemplos como Nelson Mandela, Gandhi, Stephen Hawking, Ana Frank entre otros son arquetipos del espíritu de “Resiliencia” que distingue a los triunfadores de aquellos que se resignan a asumir calladamente sus circunstancias. Pero como ellos, y sin conocerlos, estoy convencida que existen otros muchos que de forma anónima han construido sus vidas desde el compromiso y la entereza de ánimo necesario para lograr sus metas.

“No son los más fuertes de la especie los que sobreviven, ni los más inteligentes. Sobreviven los más flexibles y adaptables a los cambios”. Darwin

Ahora más que nunca -por las circunstancias que estamos viviendo- poseer una marca resiliente nos permitirá enriquecernos en la crisis y salir fortalecidos.