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Las 8 virtudes de la marca personal

Todo veneno tiene su antídoto, aunque para evitar males mayores es más práctico estar siempre alerta para eludir el peligro.  Para prevenir que los vicios tomen por asalto nuestra marca personal lo mejor es mantener una actitud virtuosa. Es fácil, es barato, es seguro y nos pone más a tiro conseguir el objetivo número uno de nuestra marca que es, ni más ni menos, ser la opción preferente, ser los elegidos.

Consistencia: Mantener el timón con un rumbo definido.  No dar bandazos, saber explicar el por qué de lo que hacemos.

Nos ayudará el tener claros nuestra misión, visión y valores.

Humildad: No somos los reyes del mambo. Apreciemos las aportaciones de los demás y considerémoslas una aportación positiva y un regalo.

Dejemos de compararnos  con los demás, tomemos consciencia de nuestras limitaciones y abrámonos a la ayuda. Si pedimos seguro que se nos dará, haced la prueba.

Generosidad: Se trata de dar y de devolver. Acabaremos recibiendo con creces.

Devolvamos favores, agradezcamos las recomendaciones. Si nos retwitean o mencionan  seamos recíprocos y crearemos una onda expansiva de abundancia.

Pasión, compromiso y buen humor: Seamos vehementes, mostremos nuestras ilusiones, pongamos los medios personales para realizarlas y siempre con una sonrisa. Crea efecto llamada.

Pensar en grande,  apuntar alto y buscar los medios a nuestro alcance para ir avanzando nos ayudará en este cometido.

Proactividad: Se trata de que estemos atentos  a lo que pasa a nuestro alrededor para anticiparnos a los acontecimientos. Nuestra marca será un referente.

Tomemos un poco, muy poco, de tiempo para contemplar nuestra marca como  si fuéramos un observador externo. Preguntemos a los demás. Informémonos sobre lo que pasa y lo que pasará. Y, siempre, actuemos.

Creatividad: Podemos cambiar las cosas, podemos hacer cosas nuevas, ¿a qué esperamos?

Una propuesta nueva, un artículo inédito, un pensamiento innovador a la semana es un reto fácil de conseguir y de superar. ¿Qué perdemos en intentarlo?

Visibilidad: Recordemos que nuestra marca es un iceberg. Hagamos quela punta brille.

Redes Sociales, blog, twits. Conferencias, artículos cursos. Eventos, reuniones de amigos, tertulias. Todo vale y además divierte.

Buenas maneras: Imagen que proyectamos, lenguaje no verbal que utilizamos y como nos expresamos. Así nos ven, así nos mostramos.

¿Proyectamos a través de nuestra imagen los valores de nuestra marca personal? Cuando hablamos, ¿transmitimos eficazmente lo que queremos decir? ¿Nuestros gestos nos acompañan?

Los profesionales de la marca personal te ayudamos a poner en práctica las Ocho Virtudes de Tu Marca Personal. Sólo tienes que confiar en nosotros.

Jordi Collell / asesor de marca personal

El cliente ya no es el rey

El rey eres tú

El rey eres tú. De tu formación, tu motivación, y del auto conocimiento y auto estima dependerá que seas, el mejor vendedor del mundo.

No sé si habéis leído el libro de Og MandinoEl mejor vendedor del mundo”. En su revelador contenido, un maestro revela a su discípulo el secreto mejor guardado del mundo.

No voy a desvelar para que no tengáis más remedio que leerlo y disfrutarlo.

La historia del propio Og Mandino es una historia de superación. Al terminar sus estudios ingresó en el ejército, llegando a participar en la 2GM como piloto de combate. A su regreso se empleó como vendedor de seguros, pero fracasó, se dio a la bebida, se arruinó y perdió a su familia. Todo un drama de posguerra bastante actual si miramos a nuestro entorno. ¿os suena?

Cuando más bajo cayó, y más en el fondo estaba, un libro de autoayuda cayó en sus manos y cambió su vida: “Éxito a través de la Actitud Mental Positiva”

Al cabo de unos años Og Mandino, fue un escritor de éxito y llegó hasta el pasillo de la fama de la Asociación de Oradores Nacionales (National Speakers Association).

Sin embargo quiero volver a la peligrosa afirmación del título de este post para puntualizar y desarrollar el porqué de la misma.

Pensamos demasiado en los demás y muy poco en nosotros mismos

A veces pensamos demasiado en los demás y muy poco en nosotros mismos. Actuamos como avatares de marca ajena, generamos comportamientos hacia los clientes que la empresa espera de nosotros o los propios clientes esperan que cumplamos. Y afirmo con rotundidad que estos comportamientos no hacen mucho bien sobre nuestra marca personal.

El buen vendedor, el mágico vendedor, el más grande del mundo, es aquel se siente como una criatura única, que vive cada día como si fuera el último de su existencia, si se siente de bajón revisará sus metas. Optimismo, pasión, generosidad y caridad, fidelidad a sí mismo.

El mejor vendedor del mundo es aquél que vende su marca mejor que nadie. Es el mejor vendedor del mundo de sí mismo, lo demás vendrá sólo.

No sigas buscando fuera, lo mejor está en ti.