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En un mundo de 7.000 millones de personas diferenciarse no es una opción, es una necesidad

 

En un mundo de 7.000 millones de personas diferenciarse no es una opción, es una necesidad. Creo que da que pensar. Hasta hace poco diferenciarse estaba al alcance de muy pocos:

  • Aquellos con unas capacidades extraordinarias que habían conseguido romper la barrera de la “normalidad” y del anonimato. Algunos reyes, algunos políticos, algunos deportistas, algunos periodistas…
  • Aquellos que, sin tener una capacidades fuera de serie habían decidido romper con el statu quo como modus vivendi, aún a costa de arriesgar su vida: científicos, artistas, escritores…

Ninguno de ellos obtuvo su diferenciación de forma casual. Conocemos a muy pocos hijos de millonarios, pero todo el mundo sabe quién es Paris Hilton. Esta mujer decidió no seguir el protocolo preestablecido de hija de hombre acaudalado y prefirió crear su propio camino, diferenciarse. Muchos pensaréis que es fácil cuando hay dinero. El dinero no tiene mucho que ver. Diferenciarse, tener marca propia, es una actitud. Cualquiera puede ser inconformista.

¿Qué pasa hoy?

Mucha gente cree que es mejor seguir los pasos del rebaño, del pelotón. Hoy ya no. Esa teoría de antes de “hijo, cuando vayas a la mili ten la boca cerrada y no te metas en líos, pasa desapercibido” ya no funciona. Pasar desapercibido ahora, en lo personal y profesional, es desaparecer.

Afortunadamente hoy contamos con muchas herramientas y disciplinas para encontrar un posicionamiento personal único, relevante y notorio. El personal branding (o branding personal) es un proceso estratégico que, más allá de diferenciarse, pretende que uno sea el elegido, la opción. No se trata de competir constantemente, se trata de conocerse bien uno mismo, tener claro un mensaje y un receptor y estudiar la manera de comunicarlo.

Nunca ha sido tan fácil como hoy. Existen multitud de formas de dar a conocer nuestro mensaje, en el mundo del átomo o en el de los bits, no importa.

Si crees que diferenciarse no es una opción, es una necesidad, ponte las pilas y empieza a trabajar tu marca personal. Nunca es tarde.

 

 

¿Tú te indignas o tragas con todo?

Que estamos en un mundo global e interconectado no es ninguna novedad, que un acontecimiento que se produce vete a saber dónde afecta a nuestro país es el pan de cada día, que sin haber tenido ninguna posibilidad de influencia nos digan que en virtud de decisiones ajenas nos hemos pasado y hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que ahora nos toca ajustar el cinturón es otra verdad que se nos repite machaconamente.

Que los que han provocado la situación obtienen beneficios cada vez mayores, son objeto de ayudas públicas y que no parecen tener la intención de devolverlas es otra evidencia cotidiana.

¿Y nosotros que hacemos? ¿Nuestra marca personal se resiente de la situación o permanece indemne? ¿Pasamos ya de todo o pensamos actuar?

Stéphane Hessel

En Francia el nonagenario Stéphane  Hessel, 93 años,  un pasado de lucha por la libertad y  redactor, entre otras cosas, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ha publicado un opúsculo que ha hecho furor, más de un millón de ejemplares vendidos, titulado “Indignaos”,  que acaba de aparecer en España de la mano de la editorial Destino,  invita a los lectores a indignarse.

Hessel identifica la indignación como  el detonante del movimiento de Resistencia contra la invasión nazi en Francia que se cargó de un plumazo los valores de libertad, igualdad y fraternidad, los valores democráticos, forjados tras largo tiempo de lucha y compromiso.

En los tiempos que corren y en nuestro país no estamos sufriendo agresiones tan evidentes como la que supuso la guerra de 1939/45 en Francia y en Europa. Las razones para indignarse pueden parecer menos evidentes y no es fácil distinguir entre  quien gobierna y quien decide, y todo está más interconectado que en ningún otro periodo de la historia.

La buena pregunta es ¿debemos aguantar estoicamente todas las situaciones que se producen? ,  ¿Hemos de aceptar las acusaciones de malgastadores y frívolos que nos están lloviendo?, ¿El ajuste de cinturón es para todos o sólo para unos cuantos que son los que además están pagando el desaguisado? Y a la vista de lo anterior, ¿hay o no hay razones para indignarse?

Frente a situaciones injustas e insoportables hay dos tipos de respuesta: la indignación o la indiferencia. La acción o la impotencia. El compromiso o el aceptar que no se puede hacer nada y ¡qué le vamos a hacer¡.

Indignarse sirve para poner en conocimiento de los que nos gobiernan que las cosas se están poniendo realmente pardas. Los servidores públicos, nuestros políticos, que me merecen todo el respeto sea cual sea su color, necesitan recordatorios para que, en palabras de Hessel no dimitan y no se dejen impresionar por la actual dictadura de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia.

Las personas con marca se distinguen del conjunto por sus decisiones y por sus actitudes, huyen de lo gris  y de lo políticamente correcto, quieren ser singulares y dejar huella. Son personas comprometidas y por ello acaban siendo la opción preferente. ¿Puede tener marca personal alguien que no tenga la capacidad de indignarse?

Os recomiendo la lectura del libro.

En el espacio virtual la competencia está por todas partes, por @guillemrecolons

Si quieres seguir dormido, adelante. Pero si muchos de los mejores empleos del mundo están yendo hacia India no es casualidad. Ni es porque los salarios allí sean más bajos. Es, sencillamente, porque están mejor preparados que el resto del mundo y porque el espacio virtual permite llegar fácilmente a ellos. No en vano, India ya es el tercer PIB del mundo.

Cuando fundé en 2005 la empresa Lateral Consulting, la visión de la compañía era poder facilitar las herramientas que permitan aflorar la creatividad en todos los departamentos de las empresas. En cierta forma, mi inspirador era el pensador maltés Edward de Bono, autor del libro “Lateral thinking” (1970) acerca del pensamiento lateral.

La casualidad quiso que la única escuela de formación rigurosa sobre pensamiento lateral en el mundo estuviera en India. ¿Casualidad? En absoluto, India sabe muy bien que estimular la creatividad es la única manera de ser competitivo; por eso no pasará mucho tiempo para que este país pase a ser la primera potencia económica y educativa del mundo. Ayer mismo hablaba en este blog de los cambios de paradigma de Sir Ken Robinson. El día que los dirigentes políticos quieran entender a Robinson, el mundo cambiará.

¿Cómo nos está afectando el espacio virtual? Economía global, tecnología global, modelos de organización globales. Parece que las empresas solo tengan dos salidas: macro o micro. Si tu marco de competencia es puramente geográfico, tu oferta tiene los días contados.

Una de las cosas que queremos dejar claras en nuestros programas de marca personal es que nuestros perfiles públicos deben ser globales. ¿Por qué alguien de Zaragoza no puede hacer negocios con alguien de Lima? En muchos negocios, la distancia no es un handicap. Si trabajas en el sector servicios, la videoconferencia, skipe… te ayudarán a saltar barreras.

Cuando uno crea un perfil en Linkedin o en Xing o en Twitter tiene que entender que ese perfil puede interesar a alguien que está al otro lado del océano. Los que hablan de los peligros de la globalización hacen incapié en la pérdida de la identidad y los valores. No estoy de acuerdo. Creo que la globalización nos obligará a ser más creativos, más eficaces, diferentes. Esa es la esencia de la marca personal, conseguir convertirse en la opción preferente en un mundo globalizado y competitivo donde la ubicación geográfica no es un problema.

La marca personal rompe muchos tabúes, como el de compartir conocimientos. Compartir no solo es aconsejable, es necesario en un mundo que nos permite estar al día gracias a la generosidad y altruismo de aquellos que comparten. Por supuesto, todo tiene un límite; las aplicaciones de teléfonos móviles gratuitas ofrecen las funciones básicas, las funciones extras tienen un pequeño coste.

Si quieres seguir soñando en que todo es como era antes, adelante. Si despiertas, ten claro que sin una marca personal fuerte y global no llegarás muy lejos.