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¿Compartimos misión, visión y valores las marcas comerciales y las personales?

A lo largo del proceso de branding observamos una dinámica fascinante entre las marcas comerciales y las personales: las marcas comerciales están tratando de humanizarse cada día más y las marcas personales están tratando de parecerse más a empresas.

¿Compartimos misión, visión y valores las marcas comerciales y las personales?

Misión: Sin duda compartimos el ¿Por qué existo? La pregunta no nos la planteamos desde un punto de vista existencial sino profesional, y ahí nos obligamos a definir unos objetivos a lograr.

Visión: También compartimos el ¿Qué quieres ser? y el ¿Dónde quieres llegar?. Se trata de un plan complejo de redactar, ya que debe ser medible, y las personas no siempre podemos trazar con tanta exactitud lo que queremos hacer con nuestras vidas. En este sentido, es más fácil plantear la visión de una marca comercial. En el caso de personas, la ayuda de un Personal Branding Coach puede ser determinante.

Valores: La pregunta aquí es ¿Cuál es la principal promesa de la marca? Como marca, ¿qué es lo que tenemos que ofrecer? La definición de valores como la honestidad, universalidad, cercanía emocional pueden ser muy apropiados para marcas comerciales. Valores como la autenticidad, el liderazgo, el respeto, la contribución, la integridad, o la independencia pueden ser interesantes para marcas personales. La definición de valores en marca personal nunca puede ser obra de un Personal Branding Coach, pero éste puede ayudar a sacarlos a la superficie, a potenciarlos y a darles visibilidad.

Guillem Recolons / Personal Branding Coach / soymimarca

¿Qué es la Marca Personal?, ¿Para qué sirve?

 

La Marca personal (en inglés Personal Branding) es un concepto de desarrollo personal consistente en considerarse uno mismo como una marca, que al igual que las marcas comerciales, debe ser elaborada, transmitida y protegida, con ánimo de diferenciarse y conseguir mayor éxito en la relaciones sociales y profesionales. La marca personal persigue que la impresión causada sea duradera y sugiera el beneficio de la relación entre el titular de la marca y el observador.

©soymimarca

En los tiempos que corren, gestionar una marca personal es algo más que necesario, es  ganar un activo que difícilmente se puede valorar.

Al igual que las grandes marcas comerciales, aquellos que deseamos ser conocidos y respetados por nuestro trabajo, necesitamos una estrategia clara para desarrollar y posicionar nuestra marca. Quien no conoce a Bill Gates, Steve Jobs, Michael Dell, Porter,…todos ellos son grandes marcas… El concepto de marca personal no trata de convertir a las personas en objetos materiales, sino  al contrario, trata de que la persona no sea catalogada como un currículum vítae, igual a otros, sino que la persona sea vista como diferente y capaz de aportar su valor único e irrepetible.

A diferencia de otros enfoques de técnicas de mejora profesional que tienden a la mejora de las características personales, este enfoque de marca personal tiende a la promoción personal a través de la percepción que lo demás tienen de uno. Desde soymimarca te ayudamos a la creación operativa de tu marca.

¿Qué significa “creación operativa “? Significa que soymimarca no actúa sólo como un coach sino que llega al planteamiento táctico de IMPLANTAR la marca personal utilizando todos los recursos offline y también los recursos de la web 2.0.

¿Cuándo fue la última vez que te planteaste quién soy, que quiero y como puedo conseguirlo?

Ahora ya no hay excusas, es el momento de actuar y desde soymimarca te podemos acompañar en este proceso. ¿Te atreves?

Las claves para conseguir el primer trabajo

Las cualidades más valoradas en los recién licenciados son la proactividad, el dinamismo o la flexibilidad

En estos momentos de inestabilidad económica, resulta verdaderamente complicado acceder al mercado laboral y más aún si se carece de una experiencia previa. Los recién licenciados tienen que aprovechar al máximo todas sus cualidades para dejar en un segundo plano este vacío y optar al trabajo idóneo.

Varias universidades son conscientes de esta dificultad y han decidido establecer una serie de créditos, en los últimos años de carrera, como prácticas obligatorias en una empresa del sector de la carrera estudiada. Con medidas como estas, se facilita a los jóvenes un primer rodaje laboral fundamental para futuros empleos.

En otros muchos casos, cuando se acaba la vida universitaria es cuando realmente uno se enfrenta a la realidad laboral. Antes de empezar a buscar, hay que tener claro las expectativas de cada uno; es decir, dónde me gustaría trabajar, qué tareas quiero desempeñar, hasta dónde me gustaría llegar, etc. Todo esto servirá para optimizar la búsqueda y conseguir encarrilar la carrera laboral hacia un objetivo específico y claro.

La búsqueda del primer empleo no debe agobiar ni desesperar, a pesar de la dificultad hay que ser constantes en la motivación para dar lo máximo en los procesos de selección. No hay que caer en el pesimismo ni en la impaciencia porque puede dificultar aún más esta búsqueda.

Una vez conseguido el objetivo, hay que plantearse esta etapa como un aprendizaje constante tanto a nivel técnico como de relaciones humanas. De este primer contacto con el mundo laboral, hay que aprender todo lo posible para las futuras propuestas de empleo.

“Los recién licenciados deben aprovechar su frescura para reemplazar esa falta de experiencia. Las cualidades más valoradas en estos perfiles por las empresas son la proactividad, la iniciativa, el dinamismo, la flexibilidad, la integridad, el trabajo en equipo, etc. Además no hay que olvidar que después del título universitario tenemos que mantener una formación constante, que nos permita reforzar nuestra candidatura para posibles oportunidades” destaca Javier Caparrós, Country manager de Trabajando España.

Consejos para un buen rendimiento
Estas son algunas recomendaciones para ofrecer el máximo rendimiento en el primer trabajo y que la falta de experiencia no sea un problema:

– Aprender a administrar las propias debilidades y fortalezas, tanto a nivel técnico como en los rasgos de personalidad.

Transformar las dificultades en desafíos y contar con la suficiente autoestima como para no frustrarse con los tropiezos.

Colaborar lo mejor posible con las personas que ya tienen más historia profesional y aprender de ellas.

Aprovechar la energía joven y la formación recibida, para aportar generosamente al grupo o equipo de trabajo, especialmente en competencias digitales.

Establecer relaciones humanas directas, amables y de confianza, ganándose un lugar de respeto y afecto en el lugar de trabajo.

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Tú no quieres ser una marca blanca, por @guillemrecolons

Las matemáticas no engañan. Las marcas blancas o marcas de distribución ya significan el 50% del mercado en muchos sectores.

Os preguntaréis ¿Son necesarias las marcas blancas? Desde un  punto de vista coyuntural podríamos estar de acuerdo en que sí, son necesarias. Pero desde un ángulo de marketing, me arriesgo en afirmar que las marcas blancas son la expresión del fracaso de las marcas de autor. Si no lo digo, reviento.

Muchas marcas comerciales no han sabido justificar su valor. Si a eso le añadimos que muchas marcas comerciales fabrican para marcas de distribución, el caos está ya sobre la mesa. Este cocktail asesino ha venido provocado -entre otras cosas- por la linealidad de la comunicación, campañas muy persuasivas a corto plazo, pero con nula proyección emocional de los valores de la marca a largo plazo.

Y las personas, ¿Pueden las personas convertirse en marcas blancas? Sin ninguna duda.

Antes, pasar desapercibido era un valor. En la mili, por ejemplo, destacar por arriba o por abajo era un peligro contrastado. Las personas debían hacer lo correcto, lo pautado, lo establecido. La diferencia no estaba primada.

Pero ahora, uy ahora… Ahora hay que autogestionarse de una manera distinta, más agresiva, muy focalizada. La creatividad es la diferencia. El que no sobresale por algo cae en la espiral del aburrimiento, del vacío, con el riesgo de convertirse en una marca personal blanca. Ponte en Google, googlea tu nombre… ¿No sales?, eres una marca blanca.

¿Qué es lo que encuentras cuando pones tu nombre en Google?

Por su interés, reproducimos este post de Guillem Recolons publicado en su blog 

En otras palabras, ¿Cómo gestionamos nuestra presencia en la red?

Nos hemos encontrados con diversos casos

  • En un caso, el personaje sólo aparecía en un contencioso jurídico de hace 10 años por una deuda impagada (que luego fue satisfecha, pero eso no lo refleja la red)
  • En otro, encontramos que el personaje tenía un falso “otro yo” creado por un tercero en LinkedIn. Obviamente, imposible encontrar las claves y contraseñas para eliminar esa cuenta fraudulenta.
  • En muchos casos, los personajes sólo aparecen en listados de competiciones de golf, padel, windsurf. Algo que no suele ayudar mucho cuando se trata de encontrar trabajo o buscar clientes.
  • En casos de gente más joven, es habitual ver el nombre asociado a frases poco edificantes en Facebook, relacionadas con fiestas, sexo…
  • Pero en la gran mayoría de casos vemos que lo que aparece en Google no ha sido gestionado por la persona interesada. La red se ha encargado de marcar sus preferencias.

¿Cómo evitarlo?  En líneas generales, se trata de aplicar cierto sentido común. No comprometerse en frases que tengan efecto boomerang. Evitar al máximo los conflictos. Generar noticias positivas. Usar Twitter es una buena recomendación. Son frases cortas (tipo SMS, de 140 caracteres) que ayudan a posicionar a la persona con un ámbito particular.