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Tener éxito depende de ti, por @xaviroca1

Estamos viviendo una época de cambios sin precedentes. Muchos de ellos, motivados por una revolución digital que está modificando radicalmente las reglas de juego de muchísimos sectores de actividad. Además, esta época de cambio coincide en el tiempo con una de las crisis económicas más grandes de la historia. Este hecho provoca que muchas personas confundan o entremezclen ambos conceptos (cambio y crisis).

Pero esta época de cambio y crisis, ha traído un aspecto muy positivo. Las personas a nivel individual, tenemos más posibilidades que antes. Por ejemplo, en el ámbito de la formación las opciones están más abiertas que nunca. Durante muchos años resultaba imprescindible tener un título universitario para poder encontrar un trabajo cualificado. Además, era muy importante qué carrera estudiabas y en qué centro lo hacías. En la actualidad, cada vez resulta más irrelevante qué has estudiado. Las empresas o los clientes cada vez menos te contratan por tus títulos, por tu formación. Creo que, en general, les da absolutamente igual; simplemente te contratan por lo que tú sabes hacer, por lo que les vas a aportar, por lo que les vas a ayudar. Y hoy aprender (afortunadamente) es más democrático que nunca. Aprende quien quiere. Ya no es necesario gastar gran cantidad de dinero o acudir a una prestigiosa universidad (aunque es evidente que ayuda); cualquiera puede formarse de forma gratuita o muy económica. Existen muchas de universidades públicas de calidad con precios relativamente económicos. Internet ofrece muchísimas posibilidades formativas a unos precios muy reducidos o gratuitos. Semanalmente, en cualquier ciudad o región existen gran cantidad de acciones formativas (seminarios, conferencias…) gratuitas, organizadas por asociaciones empresariales, cámaras de comercio y entidades públicas o privadas… Estas acciones suelen contar con ponentes de mucho nivel que permiten aprender a cualquiera (aunque lamentablemente muchos de estos actos cuentan con pocos asistentes). También existe una amplia red de bibliotecas públicas y privadas para completar tu oferta formativa. A mi entender, quien no aprende hoy en día es porque no quiere, ya no hay excusa que valga. Tenemos muchísimas oportunidades para formarnos y aprender en cualquier temática, pero lamentablemente muchas personas no las aprovechan.

Y otro ámbito en el que actualmente existen grandísimas posibilidades es el de la comunicación. Hoy en día, resulta más fácil que nunca comunicar tu propuesta de valor. Cualquier persona que tenga algo interesante que contar lo puede hacer fácilmente. Tenemos en nuestras manos, herramientas de comunicación (páginas web, redes sociales…) que hace unos pocos años estaban sólo al alcance de grandes empresas. Comunicar hoy en día, es más fácil, económico y eficiente que nunca. Cualquiera de nosotros puede demostrar fácilmente sus habilidades de forma pública. El problema ya no son las herramientas, sino qué comunicar, cómo diferenciarte de tus competidores, cuál es tu ventaja competitiva, a quién quieres dirigir tu mensaje… en definitiva, saber qué decir y a quién decírselo. Y aquí es donde entra en juego la marca personal. Sólo aquellos que tengan bien clara su estrategia y que sepan cómo traducirla a un mensaje concreto dirigido a un público objetivo determinado tendrán éxito.

Así que ya sabes, fórmate bien y aprende, ahora es más fácil que nunca. Y a continuación ten clara tu estrategia y saca provecho del gran potencial de las herramientas de comunicación para compartir tu mensaje con tu público objetivo. Aprovecha el momento, nunca antes tener éxito había estado tan al alcance de todos, nunca antes el éxito había sido tan democrático. Ya sabes, sólo depende de ti.

No te olvides del producto

 

La irrupción de Internet, las nuevas tecnologías y las redes sociales ha revolucionado el mundo del marketing en los últimos años. El impacto que han tenido estos cambios ha sido enorme. Además, toda esta revolución ha ido (y está yendo) a una velocidad de vértigo. Por ejemplo, la radio tardó 38 años en llegar a los 50 millones de usuarios en todo el mundo, la televisión 13, el Ipod 3 y Facebook… 6 meses. Son muchos los sectores que se han reinventado y han redefinido completamente sus modelos de negocio con la llegada de estos cambios tecnológicos: la música, los viajes,… Lamentablemente la crisis nos está impidiendo ver la realidad con mayor nitidez. Observo muchos sectores que lo están pasando mal y “la excusa” siempre es la crisis, cuando en muchos casos diría que tienen un modelo de negocio obsoleto que debe ser rediseñado para adaptarse a la situación actual.

Google Images

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En cuanto los profesionales, la situación es parecida. Muchos de ellos, amparados en la situación de crisis económica, todavía no se han percatado de que su modelo de negocio no se adapta a la coyuntura actual. Que deben reinventarse, redefinirse profesionalmente para poder competir con éxito en un mercado laboral muy diferente al que estaban acostumbrados. Generalmente suele ser más cómodo quejarse de la crisis que hacer el esfuerzo por reinventarse, por cambiar.

Afortunadamente, con la llegada de Internet y las nuevas tecnologías, comunicarse a nivel individual, hacer llegar tu mensaje a tu público objetivo es más fácil que nunca. Las páginas webs, los blogs, las redes sociales… han democratizado la forma de comunicarnos con el mercado. Tenemos a mano, de forma gratuita o muy económica herramientas de comunicación que hace poco tiempo eran inimaginables o estaban sólo al alcance de empresas de cierto nivel. Además, resulta fácil y generalmente atractivo introducirse en este mundo 2.0 y comunicar. En mis cursos y conferencias, el apartado de comunicación suele ser el que más atención presta la gente y también el que más incorpora a sus actividades habituales. Que sea gratuito, tan fácil y tan potente ha sido una gran ventaja pero a su vez quizás entre todos lo hemos banalizado un poco. A veces parece que sólo importa comunicar bien. Que cualquier profesional que sea hábil en el entorno 2.0 puede tener éxito. Y, a mi entender, no es así.

Existe una ley en marketing que dice que “la publicidad debe descansar en un buen producto”. De nada sirve invertir mucho en publicidad si el producto no tiene la suficiente calidad como para satisfacer a los consumidores. En el mundo de los profesionales esta ley también aplica. Las acciones de comunicación se deben apoyar en un buen producto. Y en este caso, el producto eres tú. Está muy bien que trabajes a fondo tu blog personal, que seas muy activo en las redes sociales… pero no te olvides del producto, no te olvides de ti. Invierte en ti, fórmate, aprende idiomas, desarrolla nuevas competencias que te ayudarán en tu sector de actividad, coge experiencia, viaja, lee mucho, acude a conferencias y congresos… No pares de trabajar tu producto. Para terminar quería compartir contigo uno de los mejores consejos que me han dado en mi vida. Fue en el día de mi graduación universitaria. Un alto directivo de un organismo financiero internacional me dijo: “llevo toda la vida estudiando inversiones: en bolsa, materias primas, divisas, oro, renta fija, variable… y nunca he visto ninguna inversión más rentable que la formación”. Así que, como te decía al principio, no te olvides del producto, no te olvides de ti, fórmate como debes. Nada te ofrecerá mayor rentabilidad.

Marca Personal con los 5 sentidos (4): El Tacto

El sentido más externo del cuerpo humano es la piel; en ella se encuentran los receptores del tacto, del dolor, de la temperatura y de la presión que ejerce algo sobre nuestra superficie epidérmica.

Mediante el tacto sentimos las cosas que tocamos y así percibimos innumerables sensaciones sobre la realidad más cercana a nosotros.

La superficie de la piel contiene una serie de terminaciones nerviosas distribuidas por todo el cuerpo que transmiten sensaciones al cerebro, al igual que el resto de los sentidos, y nos emiten información sobre aquello que mantiene contacto con nosotros, tanto si lo tocamos nosotros como si algo o alguien nos toca.

Los estudios sensoriales nos afirman que el tacto es el sentido que nos mantiene en constante relación con el entorno, ya que no depende de un órgano concreto y localizado, como ocurre en el resto de los sentidos.

El tacto mantiene una especial relevancia en la relación entre personas, aunque muchas veces pasa desapercibida a nivel de conciencia, y en la mayoría de casos no le prestamos la importancia adecuada.

Para analizar la relación del tacto y su relevancia en cuanto a herramienta de relación y comunicación, y de aporte a nuestra marca personal, utilizamos las siguientes perspectivas:

 

1.    Proximidad.

En la mayoría de ocasiones desde las relaciones de carácter profesional no llegamos a tocarnos, más allá de un breve saludo o un apretón de manos.

La parte del lenguaje que estudia la comunicación en relación a la cercanía se llama proxemia. Con ella aprendemos a interpretar que hay tres anillos que definen el área de cada persona; la zona pública (general), la zona social (donde se producen la mayoría de las relaciones, y la íntima que es aquella que queda reservada a muy pocas personas y que normalmente guardamos con cierto celo.

Esto significa que invadir determinadas zonas de las personas puede producir una sensación de invasión de intimidad sin permiso y provocar molestia o incomodidad. De nuevo la observación y la interpretación del entorno es clave para saber

En ocasiones podemos invadir esta zona ,mediante movimientos corporales inconscientemente (movimientos del cuerpo o de los brazos)  incluso cuando nos acercamos al oído de una persona a decir algo confidencial.

 

 2.    Dar la mano

Un primer momento para traspasar la barrera de la zona íntima es el saludo: el apretón de manos.

La forma en la que damos la mano ha sido objeto de muchas relaciones tácticas, pero huyendo de detalles podemos concluir que la mano se da con el brazo en ángulo recto, sin apretar demasiado ni demasiado poco. Mirando a los ojos, y sabiendo el momento de retirarla.

Un apretón de manos dice mucho de la persona, en un momento más trascendente de lo estimamos en un principio ya que es la primera sensación vía tacto que una persona recibe de nosotros.

 

 3.    Tocar

Tocar, aunque sea levemente, es traspasar una barrera física tremenda, una barrera de protección que separa a las personas de los demás. Es curioso si nos planteamos la cantidad de personas que conocemos y con las que mantenemos una relación de mucho tiempo y sin embargo no las hemos tocado más allá de un saludo en forma de apretón de manos.

 

 4.    Agradecer.

Utilizar el tacto para imponer cordialidad en las relaciones es sin duda una de las funciones más importantes del tacto para una marca personal, y también, por sorprendente que te pueda parecer, para el ejercicio del liderazgo.

¿Quién no espera en forma de palmadita una aprobación por una decisión bien tomada o un trabajo bien hecho?

Concluyendo, hemos revisado que el uso y la comprensión del tacto como acción encaminada a transmitir sensaciones a los sentidos que éstos llevarán hasta el cerebro, tiene su importancia.

Tocar, palpar, dar la mano, agradecer y hasta abrazar. La marca personal se nutre de actitudes.

Ya quedan menos sentidos.