Entradas

Si descartan tu candidatura por tu huella digital, quizás te han hecho un favor. Por @guillemrecolons

No paro de escuchar y leer que muchos e-recruiters, nethunters o cazatalentos pueden “escanear” tus redes sociales para descartarte, no para confirmar la validez de tu candidatura. Era de esperar que esto pasara. El currículum “mortae” suele ser un cúmulo de tópicos que a menudo no ayuda a decidir nada. Y claro, las personas que se dedican a reclutar (y en eso tengo buenos referentes cercanos) buscan más información que les ayude a tomar decisiones. Y, desde luego, es tentador (y aconsejable) analizar la huella digital.

¿Hay huella digital buena y mala?

Claro. La mala persona es mala fuera y dentro de la red. Tarde o temprano saldrá su YO natural. Y lo mismo con la buena. Lo que sucede es que incluso una buena persona puede haber dejado una mala huella digital. Casi siempre por ausencia. Recordemos que todo deja marca, lo que decimos y lo que callamos, lo que hacemos y lo que no hacemos.

Si estamos en situación de búsqueda o mejora de trabajo, vamos si hemos lanzado candidatura al empleo, hay que vigilar nuestra huella digital en dos ámbitos:

Huella digital por ausencia

En estos casos, los e-recruiters suelen encontrar lo que llamo basura digital: información no controlada por el candidato. Lo más frecuente es:

  • Aparecen datos excesivamente personales como dirección personal, teléfono… La causa es que posiblemente se haya descargado un software en lugares peligrosos y no se ha leído la letra pequeña. Nada es gratis, tú te descargas un software pero a cambio de datos personales que pasan a otras empresas para su explotación.
  • Aparecen datos sobre cargos de obligado apunte en el registro mercantil, como apoderados, administradores… A menudo esa información puede ser negativa.
  • No aparece información exactamente tuya, pero sí de personas que se llaman como tú, y que pueden hundir tu reputación si el e-recruiter no es hábil en la búsqueda.

Huella digital negativa

seguimiento de huella digital

Photo by NeONBRAND on Unsplash

Los e-recruiters suelen encontrar lo negativo. Normalmente es lo que se comparte más, y por eso sube a primeras posiciones orgánicas si no eres alguien que publique con asiduidad. Lo frecuente:

  • Todos habremos escrito o dicho algo que tenía sentido en un contexto pero no fuera de ese contexto. Esto es algo muy habitual de periodistas que buscan titulares fáciles en tweets, por ejemplo.
  • Todos habremos tenido un momento de euforia que nos ha hecho compartir algo que, pasada la euforia, no lo hubiéramos publicado. Aunque una publicación se pueda borrar, no es fácil borrar el rastro que haya dejado a través de otras personas.
  • Si tienes un perfil trol de esos que te permite desahogarte diciendo lo que piensas sin pensar lo que dices, en principio no deberían identificarlo con tu nombre. Pero vigila, al final todo se sabe y siempre hay alguien que puede hablar más de la cuenta y revelar el perfil. En ese caso, olvídate de encontrar trabajo.

Desconocemos el criterio del reclutador, y también el de la empresa que busca candidatos

No existe un manual de estilo universal para que un reclutador descarte a alguien. La subjetividad es elevada, y todo es opinable. Imaginemos que la empresa empleadora ha dado instrucciones de descartar a candidatos cuya huella digital contenga información sobre gustos, aficiones, filiaciones. O también personas que de vez en cuando se hacen un selfie. O personas que publican mucho, o poco.

Te diré algo, si alguien nos descarta alguna vez por ser nosotros mismos (y no somos gilipollas), quizás nos estén haciendo un favor. Seguramente no nos interesa trabajar en una empresa con criterios tan cerrados, de esas que “capan” la conexión a redes sociales a los empleados, de esas que por fuera aparentan pero por dentro nadan en un mar de caspa. 

La persona que recluta, aunque aplique su propio criterio, sigue instrucciones de la empleadora. A veces encontrar el equilibrio entre lo que publicamos y lo que no publicamos es difícil. El criterio de pensar 10 segundos antes de publicar y hacerse las tres preguntas mágicas suele dar buen resultado.

  • Esto que voy a publicar, ¿es mejor que el silencio?
  • Esto que voy a publicar, ¿aporta valor a quienes quiero que lo aporte?
  • Esto que voy a publicar, ¿me aporta valor a mí?

Los que nos dedicamos al personal branding tenemos mucho trabajo analizando y tratando de mejor la huella digital, esa parte de la marca personal al alcance de todos.  Que tengas un feliz día, y si eres candidato a mejorar o conseguir trabajo, ten muy presente las tres preguntas mágicas.

 

Imagen portada: Photo by Victoria Heath on Unsplash

El órgano más flexible del cuerpo… ¡tiene huella digital!, por @GHRaquel

La huella digital

Hace un par de días, mientras revisaba las múltiples publicaciones que circulan en redes sociales; me invadió la curiosidad de saber, de manera consciente, cuáles eran los cambios que afectaban mi estado de ánimo tras el ejercicio de su lectura. Después de diez minutos de chequear varios comentarios y opiniones sobre diversos temas, me levanté de la silla con un una sensación de desmotivación, un peso emocional evidente y la convicción de que algo nos estaba llevando a todos a opinar “gratuitamente” sin compasión alguna por los demás.

Como dato curioso, ¿saben cuál es uno de los órganos más sensibles del ser humano? Nada más y nada menos que la lengua, encargada de una de las funciones más importantes del ser humano: reproducir el lenguaje oral. Con aproximadamente diez centímetros de largo, la lengua humana posee 17 músculos y tres mil pupilas gustativas que entre otros beneficios, nos ofrece el milagro de expresarnos diariamente. Y aquí llegamos a un punto que me parece importante abordar: ¿Cuál es el propósito de hablar? ¿informar? ¿ayudar?, ¿aportar?, ¿construir?, ¿divertir?, ¿alentar?, ¿participar? ¿o incluso destruir?

Y me pregunté: Ahora que opinar es “gratis” y tan fácil con la era moderna de internet, ¿será realmente tan “gratuito”?

En mi afán por conocer más del tema, encontré este dato que me conmovió aún más:

La lengua humana ha producido más guerras y más sufrimientos que cualquier arma nuclear. Y aunque no esté hecha de elementos radioactivos como el uranio, ha destruido vidas y ha enfrentado a más  personas y pueblos a lo largo de la historia

Esta afirmación, basada en hechos históricos, me recordó una frase que traspasó mi corazón y que le escuché recientemente a mi brillante profesor del Postgrado en Personal Branding en Barcelona, Josep Rom:

El lugar más duro de la existencia es el patio del colegio

Tremenda verdad que enfrentamos cuando niños y que todos los padres del mundo quisiéramos evitar para nuestros hijos y en general, para cualquier persona.

Devolvámonos por un instante a ese momento: El chiste contra un compañero por alguna de sus características físicas,  la burla hacia alguien por una equivocación, el comentario por un error en clase, la “mofa” por no ser como todos esperaban, la risa maliciosa de todos, menos la del niño víctima de esa burla colectiva.

Las redes sociales como patio de colegio

Sin darnos cuenta, las redes sociales van camino a convertirse en ese patio del colegio donde  de forma inconsciente, aplicamos diariamente la ley del más fuerte, azotamos sin compasión el nombre de alguien y acudimos al arma más poderosa: poner en vergüenza pública a otro para desmotivarlo, sacarlo del ruedo, silenciarlo y así empobrecer sus activos más importantes: su honra y su autoestima.

Hoy cualquier persona con un teléfono móvil o con acceso a internet, puede poner en marcha algo que destruya a otro. Sin embargo, opinar no es tan gratuito como parece.  ¿Qué tal este otro dato?:

Así como las huellas digitales, la impresión de la lengua de cada persona es diferente. No hay nadie que tenga una lengua igual a otro ser humano. Este es un elemento de identificación poderoso para distinguirnos en nuestro mapa biológico

Este dato se conecta con mi reflexión como Personal Brander y ciudadana: Lo que expresamos y la manera de hacerlo genera una gran diferencia como personas y como marcas personales. Si bien es cierto que un like es una opinión, y que todos tenemos ese derecho, no dudo que existen en el mundo más personas con deseos de promover el bien que lo contrario; sin embargo, muchos a la hora de publicar su punto de vista olvidan las repercusiones que pueda tener. No solo en su marca personal que es su mayor patrimonio y que se alimenta como la cuenta bancaria a base de consignaciones que fortalecen su valor.

¿Qué están consignando a su cuenta de Marca Personal?

Opinar no es gratuito,  nuestras opiniones recurrentes hablan de nuestra  forma de ver la vida, la forma de enfrentar los problemas, la forma de disentir,  de la importancia que le damos a las personas, a su dignidad, a la manera de lanzar juicios; y de algún modo, a la incongruencia de pedir para nosotros algo que no estamos siendo capaces de cumplir. Todos queremos rodearnos de personas y de marcas personales conscientes.

Porque de la conciencia nacen la responsabilidad y la sabiduría, materia prima para volvernos elegibles en todos los escenarios de la vida: el amor, la amistad, los negocios y la vida corporativa. Y si bien es cierto que opinar es bueno, entrar en el ejercicio de discrepar con la figura de la burla y el descrédito no lo es.  Y lo que es peor, comunica mucho de lo que somos y afecta las compañías que representamos, incluida la  propia que es nuestra vida y nombre.

Como lo que sentí ese día al pararme de la silla, esto también genera repercusión en el ánimo de las personas y en la energía de un  mundo  necesitado de esperanza, aliento y estímulo para crecer. La buena noticia, es que la lengua es uno de los músculos más flexibles y la parte del cuerpo que se cura más rápido. Noticia que alegra, porque desde lo biológico está dispuesta a cambiar.

Una Marca Personal es una historia que siempre está contándose

Cancelemos la rudeza del patio del colegio en que se han convertido las redes sociales

Soy una entusiasta empedernida, convencida del cambio y la transformación en todas las personas que así lo deseemos. De hecho es mi trabajo. Tengo miles de ejemplos en mi vida personal y profesional. Así que vale la pena invitar a todos, incluida yo misma, a que cancelemos la rudeza del patio duro de un colegio en el que se han convertido las redes sociales, por un lugar en donde la dignidad humana sea valorada y se informe una verdad con respeto. Volvernos visibles y elegibles para ayudar a construir el mundo mejor que deseamos todos. “Una Marca Personal es una historia que siempre está contándose”, esta es una frase que oí alguna vez. Así que usemos nuestra lengua para empezar desde ya el cambio en nuestra historia y en la de los demás. Y la próxima vez que levantes tu mano con un post, piensa qué tan gratuito resultará.   

¿Preparado para ser espiado por un Nethunter?, por @alexiaherms

Bienvenido a la era del Nethunting. Sí, la palabra Headhunter ha evolucionado al mundo de los bits. El Nethunter es el nuevo reclutador laboral 2.0, que busca posibles candidatos a la empresa a través de sus perfiles en las redes sociales.

personalbranding-nethunting

Lo queramos o no, Google tiene algo que decir sobre nosotros. Resistirse a entrar en el mundo 2.0 puede suponer perder oportunidades profesionales, y no únicamente eso, también renunciar el derecho que todos tenemos a gestionar nuestra identidad digital. Para los que tengan dudas, a continuación os dejo algunas conclusiones contundentes extraídas del “Social Recruting Survey Results” – un estudio realizado a profesionales de los recursos humanos- , por Jobvite.

– El 92% de los reclutadores utilizan o tienen pensado utilizar las redes sociales para captar perfiles profesionales. 

– La red social por excelencia de los reclutadores es Linkedin, pero Facebook y Twitter están ganando en importancia.

– El 73% de los reclutadores han contratado exitosamente a candidatos que fueron identificados a través de una red social.

– El 86% de los reclutadores mira los perfiles en las redes sociales y la identidad digital de los candidatos antes de entrevistarlos.

En un mundo en el que cada segundo cuenta, en el que lo efímero está a la orden del día, en el que las primeras impresiones tienen también su versión digital hay que estar preparado para no dejar escapar ninguna oportunidad. A continuación algunas recomendaciones para estar preparados si buscamos trabajo o queremos anticiparnos y cuidar nuestra huella digital:

– Eres lo que Google dice de ti: “Googleate” y analiza tu primera impresión online, eso equivale a las 10 primeras entradas en Google. Si nunca has compartido nada probablemente aparezcas en directorios que ni imaginas, y si ya tienes presencia digital analiza si lo que aparece refleja tu marca personal. Planifica en que redes te conviene más estar y elabora un Google top 10 ideal que debes ser capaz de alcanzar.

– Lo que compartes habla de ti: nuestra identidad online se compone en gran parte de los contenidos que compartimos. Todo lo que posteas, twiteas o compartes revela información y te posiciona. Desarrolla una pequeña línea de contenidos para compartir aquello que realmente proyecta información valiosa sobre tu perfil profesional: Noticias de publicaciones de referencia, estudios del sector, estadísticas, recomendaciones de libros…

Consejo: Los factores que causan peor impresión a los profesionales de los recursos humanos en el mundo online son: referencias a substancias ilegales, contenidos con connotaciones sexuales, contenidos de mal gusto o banales, faltas ortográficas e imágenes consumiendo bebidas alcohólicas. Por otro lado, los más valorados son: la pertenencia a organizaciones profesionales y el voluntariado o la participación en causas sociales.

– ¿Qué tipo de “prosumer” eres?: Tu nivel de actividad y tu comportamiento en la red responde a un perfil determinado. Dale un vistazo al cuadro que tienes a continuación e identifica cuál es el tuyo. Los nethunters se decantan por perfiles con cierta influencia en la red, que opinan y generan contenidos de valor, y también perfiles con una sólida comunidad de seguidores, los social networkers.

soymimarca-prosumers

Gestionar una marca personal no se basa únicamente en tener presencia en las redes sociales, es una responsabilidad y compromiso mucho mayor con nosotros mismos. Pero una vez sentemos las bases de nuestra marca personal, las redes sociales nos pueden ayuda a construir una buena huella digital para exponer nuestro talento a los “ojos virtuales” de los Nethunters.

Imagen – Freepik

¿Te gustaría mejorar tu perfil de visibilidad en la red?

[contact-form][contact-field label=’Tu nombre completo’ type=’name’ required=’1’/][contact-field label=’Empresa’ type=’text’/][contact-field label=’Cargo’ type=’text’/][contact-field label=’Correo electrónico’ type=’email’ required=’1’/][contact-field label=’Teléfono de contacto (añadir prefijo internacional) ej: +34′ type=’text’/][contact-field label=’Prefieres que te llamemos por teléfono: ‘ type=’radio’ options=’Mañana,Tarde,Noche,Prefiero un mail’/][/contact-form]

Ser real o ser virtual

 

Hay quiénes piensan que las redes sociales son un escaparate para el ego, en el que proyectamos nuestro “yo” ideal y esperamos la validación de los demás en forma de “me gusta”. Otros ven en las redes sociales la oportunidad de mostrar su verdadera identidad y talento, un mundo en el que lo que importa es el diálogo, la escucha y en el que la generosidad tiene premio.

Google Images

Google Images

Para mi las redes sociales no entienden de egos ni falsas identidades, sino de compartir, comunicar y aprender. Nuestra identidad digital debe ser un espejo de nuestra identidad real y por eso es fundamental trabajar nuestra marca.

 ¿Somos los mismos en el mundo real que en el mundo virtual? O… ¿Deberíamos serlo?

Todos investigamos continuamente a otras personas en la red, y en algunas ocasiones conocemos más de la otra persona incluso antes de haberla mirado a los ojos. Recorremos perfiles en Linkedin, repasamos el timeline de Twitter y si tenemos la posibilidad de ver un vídeo en Youtube la frontera entre lo real y lo virtual es aún mas pequeña. Y es que en ocasiones lo digital precede a lo real.

El experto en marketing digital Mitch Joel (periodista, publicista y presidente de la agencia Twist Image) nos habla en su último libro “Ctrl Alt Supr” del concepto “digital first” –  cómo el primer lugar al que vamos para obtener información y servicios es la red.

Y lo cierto es que esta tendencia se acelerará en los próximos años. Así que se nos abren dos posibles escenarios:

  • Los reales y virtuales: Aquellos que ven necesario trabajar su marca personal y hacer uso de las redes sociales para monitorizar su primera impresión digital.
  • Los reales: Los que siguen sin entender que el mundo evoluciona, que la forma en la que nos comunicamos ha cambiado y que como decía Stephen Hawking “La inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios”.

Así que “Ser virtual sin ser real” no sirve de nada, pero al mismo tiempo “Ser real sin ser virtual” significa perder la oportunidad de ser el elegido – cómo mínimo en el mundo de los bits.

Primeras impresiones en la red (III) Diversidad

 

En esta mini serie de posts sobre primeras impresiones en la red, hemos hablado de algunos indicadores online que hacen que los demás emitan un juicio de valor sobre nosotros: Volumen, Relevancia y Pureza. Hoy vamos a abrirnos al mundo de la Diversidad.

diversity-hands

Google Images

Tener diversidad de contenido en la red es crucial.  Si nuestra imagen viene condicionada por la forma en que nos vestimos, nuestro tono de voz y la forma en la que nos movemos, nuestro contenido en la red también proyecta una imagen más completa y rica en función de su Diversidad.

La diversidad se refiere al contenido multimedia que aparece sobre nosotros en la red: texto junto a imágenes, vídeos y audios. Todo ese contenido combinado hace que los demás tengan una visión más global de nosotros.

 

¿Cómo puedo medir mi diversidad en la red? Algunos consejos sobre cómo hacerlo:

 

1. Pon tu nombre en Google: usa las comillas (“Tu nombre”) para que la búsqueda sea más eficaz.

2. Visita el apartado de imágenes (Google images) y vídeos.

3. Analiza si las imágenes y los vídeos que aparecen refuerzan tu imagen en la red. ¿Eres realmente tú? ¿Reflejan tu actividad profesional? ¿Se perciben los valores de tu marca personal?

4. Mejora tu diversidad: Por ejemplo una imagen nuestra trabajando en equipo, dando una conferencia, o liderando un taller pueden ser buenos impactos de cara a proyectar nuestros valores personales y profesionales. Cuelga esas imágenes en Flickr, Pinterest, Google +…. Así te asegurarás que aparezcan esas imágenes antes que otras que no reflejen tan bien la imagen que quieras proyectar.

5. Imágenes a tiempo real: una buena manera de mejorar la Diversidad es colgar en tu Twitter, Linkedin o Facebook imágenes realizando una actividad especifica (participando en una sesión de networking, dando una ponencia….) Eso ayuda a que los demás perciban una serie de tendencias en cuanto a nuestra actividad diaria, y eso también ayuda a reforzar nuestra marca personal.

6. El vídeo proyecta una imagen más completa de nosotros. Permite que los demás nos vean en acción y puedan percibir más matices y más colores sobre nosotros. El vídeo permite que los demás a pongan cara a nuestro nombre y a nuestros contenidos. A la gente le gusta poder relacionar un nombre con un rostro, eso conecta y provoca cercanía mayor credibilidad.

Dicen los expertos que existen más probabilidades de que la gente crea en el contenido online si hay una imagen con una pequeña descripción de la persona que lo ha posteado.

Tener diversidad en la red es crítico, transmite una imagen 360º de quiénes somos y cuál es nuestra propuesta de valor personal. Así que merece la pena, que a parte de elaborar y compartir buenos contenidos, procuremos que nuestra Diversidad en la red comunique nuestra verdadera marca personal. Ha llegado el momento de mostrar nuestra mejor cara, también en el mundo virtual.

 

El Gran Hermano siempre está ahí: controla lo que publicas

 

Así es la realidad en la red: Hagamos lo que hagamos nuestros datos no están seguros. La información que compartimos en Internet está al alcance de todo el mundo, pero lo más preocupante es que puede caer en manos de quién menos esperamos.

       El “Gran Hermano” esta ahí, nos vigila.

spying

Google Images

Aunque tengamos protegido nuestro perfil en Facebook, aunque tengamos limitado el acceso a nuestras fotos, comentarios o publicaciones…. Nuestra información es vulnerable. Teniendo en cuenta que nadie se salva de poder proteger al 100% su privacidad en las redes sociales, puede que la solución esté en planificar, gestionar y controlar el contenido que compartimos, pero sobretodo, en controlar el que los demás comparten sobre nosotros. En definitiva, el remedio está en anticiparse y en proteger nuestra reputación, nuestra marca.

Aquí van algunos consejos:

  • Crear un manual de estilo para gestionar nuestra comunicación en las redes.
  • Establecer un timming de publicaciones y contenidos.
  • Dedicar un tiempo a la semana a controlar y analizar nuestra reputación digital. ¿Cómo? Analizando nuestro Google top 10, o utilizando herramientas específicas como Social Mention, Whos talkin
  • Ah! Y dicen los expertos que no hay que hablar sobre 3 temas: política, fútbol y religión. Obviamente si tu área profesional se encuentra entre una de estas tres olvida este último punto.

Si sabemos que la privacidad máxima en la red es algo imposible y que prescindir de estar en las redes sociales no es la solución, la clave radica en anticiparse y planificar los contenidos que definan y aporten valor a nuestra marca personal. Sólo así conseguiremos – aunque sea sólo un poco – tener más controlado lo que el “Gran hermano” sabe de nosotros.

Primeras impresiones en la red. Volumen y Relevancia (I)

 

Si en la vida real nos juzgan a los 30 segundos de habernos conocido, en el mundo online sucede exactamente lo mismo. Y es que así de cruda es la realidad en la red: cuando alguien nos “Googlea” toma un opinión sobre nosotros basada en 5 criterios:  El Volumen, la Relevancia, la Pureza, la Diversidad y la Validación.

for-your-eyes-only-new-twist-on-digital-id-could-keep-you-from-getting-hacked

Google Images

En este primer post hablaremos sobre el Volumen y la Relevancia. Dos indicadores fundamentales dentro de nuestra identidad digital.

El “Volumen” tiene que ver con la cantidad de información o entradas que aparecen sobre nosotros en la red, y la “Relevancia” hace referencia a si todo aquello que aparece en la red se asemeja a la manera en la que queremos ser percibidos. Una lucha entre la cantidad y la calidad que hemos de saber ganar con estrategia y planificación.

Como dice William Arruda “Ser verdaderamente relevante significa que tu marca personal en la vida real y en el mundo virtual proyectan exactamente lo mismo”.

YO REAL = YO VIRTUAL 

Si hay una buena cantidad de información en la red y además ésta es consistente con nuestra marca personal estamos aprobados en lo que a Volumen y Relevancia se refiere. Y como dice Arruda, seremos “Digitally distinct”.

Si no pasas el examen, ponte manos a la obra. Primeramente ten claro qué es aquello que quieras decir. Haz tu Plan de Marca Personal, y luego escoge las herramientas más apropiadas para mejorar tu Volumen y tu Relevancia: Blog, Linkedin, About.me, Canal en Youtube….

Roma no se construyó en dos días. Y una marca personal tampoco.  Es una carrera de fondo; una flor que hay que regar todos los días.