Entradas

Marca personal, al revés… por @fransegarrab #marcapersonal

Cuando realizo una formación charla o taller relacionado con el concepto de marca personal, suelo empezar desmontando completamente el concepto. Intento realizar un cambio de “mindset” sobre el personal branding y que los asistentes (o alumnos) cambien la percepción sobre algunas ideas preestablecidas sobre el tema: trabajar solo por la visibilidad, venderse a uno mismo, lograr fama, etc…

Es indispensable cambiar la percepción cerrada sobre el personal branding como estrategia única de visibilidad, venderse a uno mismo o lograr fama

Entonces, una de las maneras en las que “desmonto” el concepto de marca personal es, directamente, darle la vuelta y poniéndolo del revés: “personal marca”

El orden de los factores sí altera el resultado

No es ningún truco. Muchas veces me dan ganas de empezar a usar el concepto marca personal justamente al revés: personal marca. Lo sé lo sé, al leerlo no es tan bonito, pero quizás podría ser más pertinente.

Se trata del orden de los factores. En este caso, sí altera el resultado. Y es que cómo usamos el lenguaje es crucial. De la misma manera que “no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo“, marca personal y personal marca no tendrían el mismo significado para nosotros.

Porque cuando un lee primero “marca” y después “personal”, se nos abre primero el cajoncito de lo que son las marcas: visibilidad, grandes presupuestos, miles de seguidores, retweets, fama, gloria..  y ya uno quizás se empiece a montar el cuento de la lechera.

La segunda parte “personal” se desvirtúa ante lo que nos ha venido a la cabeza antes. Y narcotizados por lo que vamos a conseguir, olvidamos la parte de “personal”, dejando atrás la parte sumergida del iceberg del personal branding.

Con esta reflexión solo pretendo pedirte: No olvides la parte de “personal” de tu marca personal. Sin ella, no se sostiene. Y en el fondo, lo personal, marca.

 

Photo by Daniel Lincoln on Unsplash

Plan de comunicación personal: ¿Por dónde empiezo?

El plan de comunicación personal o plan de visibilidad es la última de las etapas del Iceberg de la Marca Personal, la que conseguirá sacarnos del anonimato o potenciar la impresión y difusión de nuestra marca. Podríamos decir que estamos ante la construcción del tejado de la casa, lo que significa que antes habremos consolidado los cimientos (autoconocimiento) y trabajado en la estructura central (estrategia personal). Si no es así, no sigas leyendo, ya que lanzarte a comunicar sin saber qué decir ir es como un pollo sin cabeza¹.

 

Plan de comunicación personal, esquema general

el plan de comunicacion personal / guillem recolons / soymimarca

Infographics by Guillem Recolons / Shutterstock

Arrancando el plan de comunicación personal: Objetivo

Date cuenta que he escrito “objetivo” y no “objetivos”. En personal branding el objetivo es uno: conseguir ser reconocido como… Por el momento no necesitamos recurrir a los objetivos SMART, propios del área de comunicación online.

De manera que a modo de ejercicio, te propongo que rellenes las líneas de puntos:

Convertirme en un referente en …………………………………………………….. en la zona ………………………. y con la especialidad ……………………………. y basando mi propuesta de valor en ……………………………………………………………………

Definiendo al público objetivo (target)

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna derecha, definíamos a nuestros clientes. Es lo que Osterwalder, creador del Business Model Canvas, llama “segmentos de clientes”. En otras palabras, a quién ayudas con tu propuesta de valor.

Aquí se trata de definir a quién nos dirigimos, qué segmentos son prioritarios. Se trata de detallar a los que ya son clientes y a los que nos gustaría que lo fueran (potenciales). A modo de ejercicio, escribe 10 empresas que te gustaría que fueran tus clientes. Eso te ayudará a crear un plan para llegar a cada uno de ellos.

En clientes potenciales, es clave que una vez identificados, los prospectemos. Para ello podemos utilizar directorios en papel, revistas sectoriales, directorios online, Linkedin, Twitter…

Prescriptores, socios clave, influencers…

¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Ahí, en la columna izquierda, ahí definíamos a nuestros socios clave, las personas que nos pueden ayudar a llegar a nuestros clientes, nos conocen. Pueden dar fe de que somos buenos en lo nuestro, pueden recomendarnos, abrir puertas. Todos sabemos que es más fácil llegar a un nuevo cliente a través de alguien que a “puerta fría”.

Vale la pena destacar que el mejor prescriptor es un cliente satisfecho, así que yo empezaría por aquí, sin duda. La pregunta es muy sencilla:

En base a la experiencia que tuvimos trabajando juntos, ¿conoces a alguna empresa en la que creas que puedo aportar valor?

Mensaje y contenidos, por eso te recordarán

Este capítulo ya debería estar preparado si has trabajado en la estrategia personal, la segunda fase de trabajo del Iceberg. El mensaje viene determinado por la propuesta de valor y por la definición del territorio de marca.

Propuesta de Valor

Para encontrar tu propuesta de valor te puedes hacer estás preguntas:

¿Cómo añado valor a mis clientes / accionistas / jefes / pacientes….?
¿Qué problema soluciono?
¿Qué necesidad puedo satisfacer?
¿Qué salen ganando si me contratan?
¿Qué ofrezco yo adicional, diferente?

¿Un ejemplo? “Puedo organizar un evento que aumentará el tráfico de clientes y tus ventas”

Territorio de marca

Por su lado, el territorio de marca personal es un espacio competitivo donde conceptualmente nuestra marca personal tiene una serie de oportunidades. Definimos qué lugar queremos ocupar en el mercado, cómo queremos competir, y con qué queremos que se nos asocie. Por ejemplo, ¿qué espacio ocupa para tí BMW? ¿Tecnología, diseño o experiencia? Y ahora pregúntate ¿Qué espacio ocupo yo?

Para definir el territorio de marca te aconsejo la lectura de este post de Iván Díaz (Branzai), en el que también se apoya en los 12 arquetipos de Jung para definir un territorio de marca personal.

Construcción del mensaje

Llegados aquí, podemos crear una estructura básica. Luego el trabajo es adaptarla a distintos medios. Una fórmula puede ser

Mensaje = Nombre + Cargo + Empresa + Propuesta de Valor + Territorio de Marca

Hola, me llamo ………………………….. soy ……………………… en la empresa …………………………….puedo conseguir que su negocio / marca alcance ……………………………………………………………….. y baso mi método de trabajo en …………………………………..

Contenidos

Ahora se trata de crear un listado de los 5 temas principales de los que tenemos autoridad. Por ejemplo, si eres interiorista puedes hablar de análisis previos, de espacios, de iluminación, de muebles, de experiencia, de colores…

Y lo más importante, se trata de crear un calendario y planificar esos contenidos en el tiempo y en los medios. Hablaremos de contenidos con más detalle en un monográfico. El tema lo merece. Recordemos que cada vez más nos recordarán por lo que creamos y compartimos.

Medios

De nuevo ¿Recuerdas cuando trabajábamos el modelo de negocio? Sí, cuando definíamos los canales nos referíamos a eso, a los medios. Los que ya utilizamos (si tienen éxito) y lo que no pero deberíamos. Por regla general aquí todo el mundo piensa en internet y las redes sociales, pero hay vida fuera de internet, y recordemos que muchos tratos se cierran con un apretón de manos real.

No se puede recomendar los mismos medios para todo el mundo. A un cantante de rock, por ejemplo, Linkedin puede no aportarle gran cosa a priori. Por eso, para saber qué medios elegir dependes de tres factores:

  1. Qué medios llegan a tus clientes (afinidad). Es el punto clave. Si decides basar toda tu acción de comunicación en Instagram y tus clientes son abogados senior, fracasarás con seguridad.
  2. Presupuesto disponible. Quítate de la cabeza que los medios como blogs y redes sociales son gratuitos. Escribir este post me ha llevado tres horas, y time is money. Si dispones de presupuesto puedes utilizar medios clásicos offline (escribir un libro, aparecer en anuncios de radio, prensa, TV, exterior…), agencias de RRPP para aparecer en medios (formato redaccional). O medios online: banners, redes sociales, web, blog, campañas social media…
  3. Dominio del medio. Sería absurdo tratar de gestionar un blog sin competencias para ello. Así que o descartas, o delegas o te formas. Y lo mismo con redes sociales: No se te ocurra entrar en Twitter sin haber leído algún libro, que los hay. Y vigila si quieres hacer vídeos “busto parlante” o a hablar en público sin haber pasado por un especialista como Alicia Ro, Terry Mclean, Carles Lombarte o Elena Tecchiati.

Como este aspecto da para mucho lo abarcaremos en dos monográficos, uno sobre medios offline y otro sobre medios online.

Un punto importante en comunicación online es definir objetivos S.M.A.R.T., recuerda, Specific (Específico), Measurable (Medible), Achievable (Alcanzable), Result-oriented (Orientado a resultados) y Time-limited (Fecha límite de ejecución).

 

Espero haberte animado a crear tu propio plan. Es un artículo muy breve, pero tienes lo básico para empezar. Para adentrarte en el tema puedes leer el libro de Andrés Pérez Ortega Te van a oir o el de Neus Arqués Tu plan de visibilidad +40.  Y por supuesto, si necesitas mentor, cuenta con nosotros.

¹Expresión by Eva Collado

²Imagen: Pixabay

 

Expectativas y realidades en marca personal, por @guillemrecolons

Comparativa de 3 micro-encuestas lanzadas desde Twitter con datos recogidos de formaciones in-company, una sobre autoconocimiento, otra sobre estrategia personal y otra sobre visibilidad

El experimento “Expectativas y realidades en marca personal” tenía como objetivo contrastar las prioridades de los que están más familiarizados en el entorno del Personal Branding con la realidad de profesionales que trabajan por cuenta ajena cuyo conocimiento del personal Branding es mínimo.

Para ello se comparan las tres encuestas mencionadas en Twitter con los resultados de las encuestas de pre-work que acostumbramos a lanzar en las formaciones de marca personal en empresas.

Las prioridades de los familiarizados con marca personal

Aquí tenemos las tres preguntas lanzadas en las últimas tres semanas, que han obtenido de media unas 50 respuestas cada una, siempre con el sesgo de que la mayoría de respondedores son alguna de las aprox. 17.000 personas que siguen la cuenta @soymimarca en Twitter:

  1. ¿Eres consciente de lo que los demás ven en ti?
  2. ¿Cuál de estos elementos consideras más en tu estrategia personal?
  3. ¿Cuál es la fase más importante para ti en tu estrategia de comunicación?

En cada pregunta se sugerían hasta un máximo de cuatro respuestas (es lo que permite la red Twitter), y aquí están los resultados.

Las prioridades de los asistentes a cursos de marca personal in-company de Soymimarca

He realizado una media de varias formaciones a varias empresas, y aunque la formulación de  algunas de las respuestas no coincide al 100% con las de Twitter, el espíritu es el mismo. Los datos se basan en un formulario de pre-work enviado a los asistentes a estos cursos:

Expectativas y realidades en marca personalGrafico autoconocimiento en formación incompanyGrafico visibilidad en formación incompany

 

Como vemos, las respuestas son distintas, pero lo mejor será ver un comparativo

Comparativo entre los más y menos familiarizados con el proceso de marca personal

Aquí tenemos las diferencias principales:

Comparativo autoconocimiento entre encuesta Twitter y Formación in company
Marca Personal, expectativasMarca personal realidades

Como vemos, en el 3er comparativo, en el área de visibilidad las diferencias son mínimas y las coincidencias muchas. Sin embargo en autoconocimiento y estrategia las diferencias son importantes.

Autoconocimiento: Parece que los conocedores del entorno personal branding tienen más conocimiento de cuál es la marca que dejan en los demás. En el otro lado, los asistentes a los cursos de formación, posiblemente menos conscientes de la importancia de la huella que dejan, reconocen no tener ni idea (74%) de la misma. Por supuesto, esta pregunta ¿eres consciente de lo que los demás ven en ti? no es la única cuestión importante en el área de autoconocimiento, también está el conocimiento de competencias propias, el DAFO personal,…, pero desconocer lo que los demás piensan de nosotros nos deja en una posición de debilidad. Lo que está claro es que casi ninguno considera la cuestión como baladí.

Estrategia: En este caso, el gap lo encontramos en la consideración más enfocada a negocio de los asistentes a las formaciones in-company por contraste a un mayor peso dado a la definición de la visión, misión, valores y posicionamiento en el caso de los seguidores de Twitter Soymimarca. En pocas palabras, las personas que tienen mayor conocimiento del entorno de marca personal priorizan el por qué al cómo y al qué mientras que los no iniciados entienden la estrategia personal de marca como una herramienta de venta directa más que como herramienta de posicionamiento personal.

Visibilidad: Ya hemos comentado que aquí se producen más afinidades, las barras de los gráficos son casi idénticas, y también el peso dado a cada una de las cuestiones: mensaje, público, redes sociales y networking. Queda muy claro que una buena definición del mensaje personal es la base de cualquier estrategia de comunicación personal. Sin embargo, en la realidad de las formaciones in-company los asistentes suelen mostrar más interés de facto por los aspectos relacionados con los medios (redes sociales) que por los mensajes. posiblemente se deba a un mayor desconocimiento del entorno 2.0.

Expectativas y realidades en marca personal. Conclusiones

Aunque se trate de un experimento incompleto (el Iceberg de la marca personal es más completo que las cuestiones testadas), saca a relucir tres puntos clave:

  1. Las personas que desconocen la marca personal como proceso desconocen también la marca que dejan en los demás como resultado
  2. Las personas que desconocen la marca personal como proceso dan mayor valor a los elementos corto plazo de negocio personal que a los más estratégicos como visión y posicionamiento
  3. Las personas que desconocen la marca personal como proceso coinciden con los conocedores en valorar el mensaje como punta de lanza principal de cualquier estrategia de comunicación personal

En cuanto al contraste entre las expectativas y las realidades, lo único destacable sería la menor importancia dada sobre el papel a las redes sociales cuando la realidad muestra una mayor preocupación, por un lado relacionada con el noise o fuerza de comunicación y por otro con la reputación online.

Imagen: shutterstock.com

¿Personal Branding o Personal Selling?, por @RicardPonsPes

En algún post anterior he explicado cómo llegué al Personal Branding.

La verdad es que llegue a él mucho antes de tomar consciencia de ello.

Lo que me llevó a él fue mi actividad profesional como vendedor.

En los años olímpicos de los inicios de la década de los 90, alguien que me quería mucho, pero que tenía una extraña manera de demostrármelo, me mandó a Madrid a vender con un catálogo bajo el brazo como única herramienta para conseguirlo. Así que, catálogo, callejero de Madrid y yo iniciamos un viaje, que hoy todavía continúa.

Ahora me doy cuenta de que salí a vender una marca comercial poco conocida, con unos atributos difícilmente demostrables sólo con un papel como soporte, y la cantidad de ilusión, empeño, desafío y también miedo que yo pudiera aportar.

Ahora me doy cuenta que es una de las mejores cosas que pudieron sucederme en ese momento, y que los escasos recursos empresariales de que disponía, hicieron agudizar al máximo mis recursos personales.

Ahora me doy cuenta de que en ese momento afloró mi marca personal, mi marca profesional, de la que desde hace unos años soy tan consciente, pero que en aquel momento fue algo del todo inconsciente.

El Personal Branding se ha convertido en una de mis pasiones

En mi blog explico que de la suma de mi profesión, siempre ligada a las ventas, y esta pasión, nace lo que he llamado el #PersonalSelling .

De ventas hay mucho, muchísimo, escrito. Infinidad de técnicas, de etapas, de cierres, de persuasión …. Han escrito personas que han dedicado toda su vida a la venta, personas que alguna vez se dedicaron a la venta, personas que, aún estando en departamentos comerciales o de ventas no saben lo que es un cliente y , cómo no, personas que no se han dedicado a la venta en su vida.

Hoy en día, en un momento en que los ordenadores y los robots automatizan procesos (también el proceso de la venta), la actividad ( o actitud ) vendedora vive un resurgir. Fenómenos como el emprendimiento, el intraemprendimiento o la necesidad de salir a buscar trabajo han alimentado este resurgir.

Estoy convencido de que un proceso de Personal Branding que confluya en una actitud profesional relacionada con la venta desemboca en el Personal Selling

Voy a dejar de lado el  “no nos vendemos a nosotros, sino aquello que hacemos o ofrecemos a los demás”. Creo que el nombre no hace la cosa, y que dicha puntualización semántica viene de quienes tienen altos prejuicios sobre la venta, quizás porque nunca han vendido, nunca han querido vender, nunca han sabido vender o nunca han sido conscientes de que estaban vendiendo.

Quizás el conflicto viene de identificar la venta con el PUSH (presión) en lugar de con el PULL (atracción).

El Personal Selling es claramente una gestión de PULL.

En la venta profesional la empresa o el vendedor puede escoger si su política va a ser la de presionar para recoger (PUSH) o la de sembrar para recoger (PULL).

En una estrategia de PUSH, cuando estás con el cliente vendes, o tienes posibilidades de vender. Pero … ¿qué pasa cuando no estás, y en tu lugar está otro aplicando el PUSH? Pues que es otro el que vende. Con el PUSH los resultados pueden ser rápidos, pero dependen siempre de tu presencia, y dime, ¿con cuántos clientes puedes estar a la vez?

Por contra, con una estrategia PULL, cuando estás con el cliente no vendes, o tu objetivo no es vender de forma inmediata. Tu objetivo es sembrar, tu objetivo es posicionarte en la mente de tu cliente para que cuando precise un producto o servicio como el que tú ofreces, TÚ seas el primero que le venga a la mente. Con el PULL los resultados serán lentos, pero no estarán condicionados a tu presencia, y dime, ¿en la mente de cuantos clientes puedes estar a la vez?

El Personal Selling es la escalabilidad aplicada a las ventas

Para estar en la mente de tus clientes debes dejar marca en ellos. Por ello, una estrategia de Personal Selling es el mejor camino para posicionarte en la mente de tus clientes.

Una de las definiciones que más me gusta de Marca Personal es: Marca Personal es el espacio que ocupas cuando no estás.

El Personal Selling va precisamente de eso. Pero si el Personal Selling es la estrategia más válida para quienes somos vendedores profesionales, es la única estrategia para los vendedores  NO profesionales.

¿Que quienes son los vendedores no profesionales? Pues todos los demás.

El 20% de los puestos de trabajo están relacionados con las ventas.

El otro 80% también.

¿ O es que el departamento de al lado no es tu “intracliente”?

Aunque no seas vendedor profesional tu actitud vendedora es imprescindible para conseguir los objetivos, sueños ( he dicho sueños?) o proyectos que te hayas propuesto.

Es una realidad que muchos proyectos emprendedores fracasan. Mi diagnóstico es que han dedicado mucho al proyecto, al producto, a la técnica y poco o muy poco a vender, al Selling.

El Personal Selling tiene tres etapas que “curiosamente” son las mismas que el Personal Branding:

iceberg / soymimarca.com

Clic para ampliar

  • Autoconocimiento.  Debemos  analizar nuestras creencias, valores, habilidades, competencias … Nuestras, de nuestro producto y de la empresa o proyecto  para la que trabajamos (propio o ajeno). Debemos conocernos y conocer el producto o servicio que ofrecemos. Y ello supone en unas ocasiones tener conocimientos técnicos, en otras conocimientos prácticos, en otras capacidad de análisis…
  • Estrategia. No podemos ir como dice Víctor Kuppers como pollo sin cabeza. A la pregunta quién es tu cliente no puedes responder todo el mundo. A la pregunta a qué precio vas a vender no puedes responder el más caro posible, para luego vender más bajo imposible.
  • Visibilidad.  Debes ESTAR, debes ir, debes visitar, debes contactar, debes seguir y a veces perseguir, pero no puedes confiar tu visibilidad sólo al acto de venta.

También es importante el SER. Es importante que tu cliente te vea en otras circunstancias. Debes asistir y participar en los eventos de tu sector, a ferias, convenciones, conferencias. Y si quieres o crees conveniente compartirlo en redes sociales, profesionales o no, y si encima te decides abrir a un blog y escribir en él de temas relacionados con tu profesión, ya será la leche ¡¡¡

  • Personal Selling no es sólo venta.
  • Personal Selling no es sólo marketing.
  • Personal Selling no es sólo promoción.
  • Personal Selling es todo esto y mucho más.

Personal Selling nace en ti, en tu Marca Personal, en tu Marca Profesional.

Personal Selling crece en tu cliente, en la marca que le dejas.

Personal branding como asignatura escolar ¿utópico?, por @guillemrecolons

Esta semana pasada tuve la suerte de dar una charla a alumnos de 4º del grado en Comunicación, concretamente en la Facultat de Ciències de la Comunicació de la  UAB. Digo suerte porque pocas veces he sentido la escucha activa con tanta fuerza.

Lo creamos o no, muchas escuelas, especialmente en EEUU y Australia, enseñan competencias digitales a sus alumnos dentro de sus programas de educación reglada. Destacan cuatro áreas clave del currículo: privacidad, buenas prácticas, personal branding y acoso cibernético. ¿Personal Branding? Vaya, así que eso no es para profesionales en edad laboral, qué sorpresa (modo irónico ON). Analicemos pues cómo encaja el personal branding como asignatura escolar:

¿Cómo se suele estructurar esta asignatura de personal branding?

Distingue dos etapas, la de toma de conciencia y la de “construcción” de la marca.

Etapa 1: toma de conciencia

Esta etapa consiste en recordar a los estudiantes de todas las edades que su huella digital les puede limitar las posibilidades futuras de encontrar un empleo y puede arruinar su reputación. Cada tweet, cada like en Facebook, cada imagen o comentario publicado en Instagram puede afectar a su marca. ¿Y por qué es tan importante su marca?

Para responder a esa pregunta primero tenemos que entender cómo y por qué diferentes grupos de edad utilizan las redes sociales. Los estudiantes de secundaria, por ejemplo, quieren marcar su independencia de los lazos familiares y experimentan con las redes sociales para establecer su posición con respecto a la vida. Son “heavy users”, y la etapa de toma de conciencia les ayuda a entender los riesgos de una marca mal cimentada. En cambio los estudiantes de primaria suelen dar poca importancia a cómo las redes sociales afectan su capacidad para conseguir un trabajo; eso queda muy lejos. Tiene sentido entonces que esta etapa de conciencia sea muy distinta si hablamos de un niño de 10 años, una adolescente de 14 o un joven de 21.

Etapa 2: “Construcción” de marca

Quien me haya leído antes sabe que no acepto la palabra “construir” o “crear” la marca personal, puesto que un adulto la tiene ya creada: se trata entonces de gestionarla, potenciarla, dinamizarla. Pero aquí hablamos de personas en edad escolar, y por tanto la palabra “construcción” tiene sentido. Hay aspectos de la marca personal que apelan a todos los grupos de edad. No importa la rama de estudios que se elija, el desarrollo de liderazgo, o perfil tecnológico y, en definitiva, los “soft skills” deben ser los adecuados para cada edad:

Educación primaria

El uso de las redes sociales es bastante nuevo en este grupo. Aunque algunos son ya usuarios prematuros, es probable que no hayan recibido ninguna instrucción sobre su uso responsable. La formación en este nivel de edad se concentra sobre todo en la vida privada y la gestión de los ajustes personales y de privacidad de las cuentas sociales. Sin embargo, ya a esa edad se inicia en esos países una introducción sobre la exploración de carreras universitarias (qué lejos estamos en otros países), las redes sociales pueden introducirse como una de las herramientas que los estudiantes pueden utilizar para entender mejor posibles entornos profesionales. Las redes sociales pueden ser un recurso para ayudar a los estudiantes que investiguen una carrera específica. Redes profesionales como Linkedin admiten perfiles a partir de 13 años, y a los chicos de primaria ya se les muestra el formato digital del CV.

Escuela Secundaria

En la escuela secundaria se combina la importancia de la privacidad, las buenas prácticas y la gestión de marca personal en un plan de estudios. No niego que el personal branding está muy centrado en soft skills y medios digitales, pero por algo se empieza. Se trata de un período de transición hacia la edad adulta, así que la idea de los contenidos de valor cobra sentido. Aquí ya se enseña a los estudiantes a crear perfiles en redes sociales y a cómo gestionar su comunicación con las vistas puestas a una futura beca o futuro puesto de trabajo.

En EEUU, por ejemplo, existen innumerables casos de candidatos que han visto las puertas de una universidad cerradas a causa de malas prácticas online. Y no hablemos del plano deportivo. Ningún entrenador universitario aceptará a un estudiante con deficiente reputación en la red, ya que existe un peligro inminente de contaminar al equipo. Muchas universidades y consultoras empiezan a monitorizar a muchos de los estudiantes de secundaria en medios sociales.

En esta etapa ya se les enseña una correcta elección de la fotografía y avatar de las redes, la redacción de la “bio” o el extracto de Linkedin o About.me, y cómo abordar la redacción de un curriculum vitae.

Universidad

En estos países, el estudiante que accede a la universidad ya dispone de un buen bagaje de competencias transversales “soft” como la oratoria, la organización de eventos, la dirección de equipos y el trabajo en red. A eso se le suma un conocimiento medio del entorno digital y de sus líneas rojas. Pero la carrera universitaria es el entorno perfecto para trabajar el iceberg de la marca personal al completo, no sólo en su versión digital. Un buen trabajo de autoconocimiento basado en el conocimiento de la marca personal de cada uno da paso a un proceso de posicionamiento profesional basado en una estrategia de diferenciación, relevancia y coherencia. En determinadas carreras universitarias, las grandes consultoras como Deloitte, Accentur, Cap Gemini, Ernst & Young… ya están al acecho de las jóvenes promesas, lo que sitúa el listón muy arriba para los estudiantes.

Por tanto, en esta etapa ya no se trata de “estar” en las redes sociales sino de “ser” y de demostrar que cada uno es el candidato perfecto. La red social Twitter se une a Linkedin y otras como Facebook o Google + en el campo de expresión y comunicación de cada estudiante. El que además tenga un blog y deje ver claramente sus propuestas de valor, tendrá más oportunidades.

En el área de visibilidad, lo digital no basta. Sería aconsejable que los estudiantes tengan su propia tarjeta de visita con unos datos básicos como nombre, recinto universitario y grado que se cursa, objetivo profesional (Profesional de Relaciones Públicas, por ejemplo), zona geográfica y fecha deseada, teléfono de contacto, e-mail y perfil en Linkedin y/o About.me.

Si el elevator pitch es importante en todas las edades, este discurso breve y con foco directo hacia la propuesta de valor debe ser trabajado y ensayado con especial énfasis en esta etapa de la vida.

Conclusiones

Sin duda el personal branding forma ya parte de las llamadas competencias transversales soft de los estudiantes en algunos de los países más avanzados.

Tratar como materia el personal branding en 3er o 4º curso de grado es llegar algo tarde (aunque más vale tarde que nunca), y por eso estos países lo incorporan a edades tempranas, si bien inicialmente bajo el prisma de la educación digital.

España, pero también muchos países de América tienen la oportunidad de mejorar el currículo profesional de los estudiantes al incorporar en la educación no sólo algunas competencias soft como la oratoria sino también el personal branding como estrategia para convertirse en la opción preferente, algo que en su primera etapa les ayudaría a conseguir la mejor beca y posteriormente el mejor empleo, pero que no se quedaría ahí, sino que les ayudaría en los procesos de autogestión y elección de toda la carrera profesional.

La gestión de nuestra marca pública, nuestros “footprints on social media” es clave, pero lo es más en los momentos iniciales previos a nuestra incorporación a la universidad y al mundo laboral.

Se necesita voluntad política, pero sobre todo sería esencial que los planes educativos de los gobiernos sean estables, y que no sean moneda de cambio de los partidos políticos. ¿Utópico? Es posible, pero como rezaba el “claim” de la agencia Saatchi & Saatchi en mis tiempos ahí, “Nothing is impossible”.

Enlaces de interés para ampliar la información:

Brand Student,  Pro Share,  Chris Syme,  It’s all virtual,  Blogging for jobs,  Careerealism

Imagen: freepik

Cómo dar la cara y no perder la cabeza

No estamos en el mundo para agradar a todos, y en la vida y en el desarrollo de nuestra marca personal aparecen situaciones en las que mantenemos objetivos, intereses y posiciones diferentes a las de otras personas, son los temidos conflictos.

personalbranding_metodoicebergLos conflictos son siempre una molestia cuando aparecen porque nos obligan a pensar, decidir y actuar, actividades no siempre bienvenidas, y tenemos la sensación de que las cosas se complican y de que por su culpa nos alejamos de nuestro camino y de nuestros objetivos.

Cuando aparecen situaciones discrepantes es preciso tener muy claro que el pensamiento único no existe y que a pesar de que seamos los mejores la percepción y las posiciones de los demás pueden ser diferentes a las nuestras. Los conflictos aparecen porque el mundo es diverso, sin ellos la vida sería muy aburrida así pues demos gracias a Dios de que sean inevitables.

La manera de hacer frente a los conflictos es distinta en cada persona y es un elemento identificativo de su marca personal y se resume en dos tipos de actitudes: ignorarlos, negarlos y hacerles frente. Mi experiencia personal y profesional me ha acabado demostrando que la ignorancia o la negación a medio plazo pueden convertir las situaciones en un peligroso polvorín y el profesor Pablo Cardona nos indica que haciendo frente a los conflictos podemos tener una mayor comprensión de los problemas y de las personas. Tomar el toro por los cuernos o esconder la cabeza debajo del ala son dos grandes decisiones a tomar por las que al final seremos conocidos y reconocidos por los demás. La manera de posicionarse frente a un conflicto es un indicador de la calidad de la marca personal.

¿Qué podemos hacer para que nuestra marca personal no salga trasquilada cuando valientemente nos disponemos a dar la cara para solucionar un conflicto?

En el iceberg encontraremos la solución:

AUTOCONOCIMIENTO: Para poder desarrollar las competencias necesarias para tomar perspectiva frente al conflicto teniendo la información necesaria para poder gestionarlo.

  • Empatía: Sabernos poner en lugar de los demás. Desarrollar esta competencia pasa por saber escuchar activamente las posiciones de los demás para comprenderlas. Nos permite abordar los problemas sin atacar a las personas. 
  • Manejar nuestras emociones para ser capaces de enfocar nuestra posición y orientarla hacia el cambio.
  • Ganar-Ganar que es una actitud y una competencia que nos permite enfocar la solución desde una perspectiva beneficiosa para todas las partes.
  • Asertividad para ser capaces de mantener nuestras posiciones sin ceder más allá de lo que es necesario para conseguir el equilibrio final, para mantener alta la autoestima no cediendo de manera indiscriminada.

 ESTRATEGIA: Para dibujar la hoja de ruta que nos encamine a la solución.

  • Dibujar un mapa de opciones para ubicar visualmente el punto de partida y las posibles alternativas. Posicionar el problema con sus posibles alternativas ayuda a la comprensión y encontrar soluciones.
  • Trabajar el relato para convertir la situación conflictiva en una oportunidad de mejora tanto para nosotros como para nuestros adversarios. No se trata en absoluto de manipular ni intentar dar gato por liebre si no de explicar las cosas desde una visión distinta e imaginativa resaltando aquello que nos refuerza a todos y que será la base de la solución final.

VISIBILIDAD: Porque al final la solución de un conflicto pasa por un apretón de manos.

  • Presentar acuerdos claros, factibles y sin trampas que es la base para que todos ganemos y sepamos a que atenernos.
  • Integrar los acuerdos en un marco de crecimiento para el proceso vivido ayude a crear unas relaciones futuras más ricas entre las partes convirtiendo el conflicto en un proceso de aprendizaje.

Quien gestiona su marca tiene la capacidad para hacer frente a los conflictos y salir reforzado. Los personal branders estamos a tu servicio para que seas el elegido en todas las situaciones de tu vida.

 

El iceberg de la marca personal, un proceso integral de branding

 

Por si no llevas tiempo en este blog, si te atrae el tema de la marca personal me complace poner a tu alcance algunas definiciones y conceptos que te ayudarán a tener una idea más clara.

¿Marca personal? ¿Personal Branding? ¿Branding Personal? ¿Marketing personal? ¿Marca personal 2.0? ¿Iceberg de la marca personal?

Marca personal sería un equivalente al término inglés Personal Brand: Se trata de la huella emocional que dejas en los demás. Por tanto, no la decides tu, es lo que perciben los demás, sea real o no. Es una fotografía estática. Como diría Jeff Bezos, presidente de Amazon -y del Washington Post-, “marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás delante“. Uno de los problemas con este concepto en castellano es que se confunde a menudo con puntuación, con “score”. Por ejemplo, “el atleta consiguió batir su marca personal en 400 metros”. De ahí a que haya tanta confusión cuando se busca en internet.

Personal Branding, al incorporar el gerundio “branding” ya nos habla de acción, de proceso. Si españolizamos el término, podemos hablar de Branding Personal. Sería lo mismo, pero en versión castiza. En este caso hablamos de un proceso que consiste en alcanzar objetivos personales, ya sea individualmente o dentro de una organización. Si no hay objetivos que alcanzar, no hay proceso. También necesitamos que haya motivos que justifiquen los objetivos. Oí por ahí una frase interesante (desconozco al autor, pero le felicito): “Si tienes un por qué, ya encontrarás el cómo”. El Personal Branding requiere medición, KPI’s, o como quieras llamarlo, no importa. Y algo importante, el Personal Branding no tiene nada que ver con  la presencia en las redes sociales, eso sería sólo la punta del iceberg.

Marketing Personal: Es una parte del Personal Branding, la que define elementos estratégicos y de comunicación. Pero no es el todo. El marketing personal no incluye las áreas de autoconocimiento, imprescindibles para un correcto diagnóstico de partida, para detectar y conocer competencias y para analizarnos internamente.

Marca Personal 2.0. Es un término confuso que hace referencia a el poso que deja nuestra marca en las redes. Y digo confuso porque hay quien lo plantea como un proceso integral cuando se trata únicamente de una fase de comunicación. Las redes son un medio, como también lo es una tarjeta de visita o una aparición en un programa de radio. Lamentablemente, hay mucho falsos gurús que llevan a engaño, ojito con esa gente.

soymimarca_iceberg4-219x300Iceberg de la marca personal. Si ya tenemos un por qué, ahora podemos hablar del cómo. El Iceberg de la marca personal es una metodología de trabajo que utiliza Soymimarca con sus clientes, y que se basa en tres etapas:

  • Autoconocimiento: Representa la parte menos visible de nuestra marca, con aspectos desconocidos incluso para nosotros mismos. Es la base del iceberg, la parte más sumergida y profunda. Nos ayuda a entender quiénes somos, cómo nos ven (personal brand), qué desprendemos, frenos, miedos, sueños, fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades. Sin esta parte es difícil fijar objetivos.

 

  • Estrategia personal: Sigue sin ser visible, pero analiza en profundidad la hoja de ruta que necesitamos para llegar a un objetivo. Empieza a partir de una visión, misión y ratificación de valores. Sigue con nuestro modelo personal de negocio, analiza posibles clientes, propuestas de valor, prespcritores clave, actividad central, roles, canales de comunicación, recursos… Luego entra a fondo en posicionamiento y mensaje.

 

  • Visibilidad: Es la parte que ven los demás. Es importante trabajar esta fase únicamente cuando se han trabajado anteriormente autoconocimiento y estrategia personal. De lo contrario seríamos vendedores de humo o especialistas en multinivel. Se trabajan los distintos formatos de un mensaje, se traza un plan de medios off y online para que nuestro mensaje llegue con la máxima efectividad a nuestros públicos objetivo. Se gestionan esos contactos (networking) y las respuestas a nuestros mensajes. Se establecen y siguen los indicadores de éxito.

De acuerdo, ¿Cómo trabajo mi marca personal?

Espero haber ayudado un poco a aclarar conceptos. No dudes en contactar si necesitas más información.

 

La eficacia del modelo ICEBERG de marca personal

A lo largo de estos casi dos años que llevamos aplicando el modelo Iceberg hemos podido trabajar con perfiles personales muy diferentes: empresarios, emprendedores, personas en situación de desempleo, profesionales activos, estudiantes… En cuanto a sectores, nos quedan pocos por descubrir, hasta hoy hemos tenido la suerte de trabajar para economistas, abogados, artistas, ingenieros, deportistas, políticos, bioquímicos, diseñadores, APIs, publicitarios, médicos, formadores, coach, pintores, esteticienes, joyeros, negociadores, dentistas, escultores,  decoradores, comerciales, fotógrafos, inversores, distribuidores, registradores, secretarios, impresores y muchos más.

Y podemos constatar una cosa: El modelo funciona. A modo de recordatorio, el ICEBERG Soymimarca de la marca personal es un proceso estratégico de tres fases, dos sumergidas (autoconocimiento y estrategia), que no se ven pero deben estar, y una emergente, la de visibilidad y networking.

  1. Autoconocimiento (quién soy, de qué tengo fama, competencias, cuál es mi sueño)
  2. Estrategia (misión, visión, valores, mensaje, público, posicionamiento)
  3. Visibilidad y networking (formatos del mensaje, storytelling, networking, blog, redes sociales, reputación)

La ventaja del Iceberg es la claridad del modelo, que además se adapta a las circunstancias particulares de cada persona. Me explico: si el perfil a trabajar es el de un especialista en comunicación, en consultoría damos mucho más peso a las fases 1 y 2, ya que esta persona conoce los medios para vehicular su mensaje. Si el perfil es el de un ingeniero, posiblemente daremos algo más de peso a reforzar habilidades sociales y de comunicación, justo la fase visible del Iceberg.

Lástima que no podamos poner case studies con nombres y casos reales. Los contratos de confidencialidad nos lo impiden. Pero sucede algo curioso cuando alguien decide ponerse en nuestras manos para reforzar su branding personal: prefiere que no se sepa. Que nadie se ofenda por el símil, pero casi es como operarse los pechos. Se hace pero no se dice.