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El blog ayuda a articular nuestra identidad online, por @guillemrecolons

Esta frase “el blog ayuda a articular nuestra identidad online” no es mía, es de Jordi Adell, Profesor de Tecnología educativa en la Universitat Jaume I de Castelló y una autoridad en entornos personales de aprendizaje (PLE, personal learning environment). Y no puedo estar más de acuerdo.

Muchos anunciaron la muerte del blog

Mi blog personal data de 2007, y ya entonces empecé a escuchar augurios de su desaparición como canal de comunicación personal esencial en la red. El blog que estás leyendo, de Soymimarca, nació en 2010, y salvo un ataque de malware en 2015 que lo dejó KO durante 3 semanas, ha publicado sin parar y con buenos resultados. Pero en pleno 2017 lo único que veo es que algunas redes sociales “imprescindibles” entonces como Second Life, Fotolog, Tuenti, Orkut, Sixdegree y alguna otra han desparecido. Mientras, plataformas blog como WordPress o Tumblr se han desarrollado de manera espectacular, Blogger se mantiene y aparecen nuevas como Medium. El blog, señoras y señores, no ha muerto. Pero sí ha cambiado la forma en que se “consume”.

“Si lo has leído en un blog, no te fíes”

Esta frase era una constante en la primera década de 2000. Como es obvio, la idea fue patrocinada por los medios de comunicación tradicionales y sus versiones online. La desconfianza hacia los blogueros se debía esencialmente a que los contenidos se basaban más en opiniones personales que en hechos. Claro está. Para hechos están los medios informativos. Y los blogs nacieron como espacios personales que, como dice Adell, articulan nuestra identidad digital.

La cosa ha dado la vuelta. La falta de rigor atribuida entonces a los contenidos de los blogs se atribuye ahora a los emisores de información: canales TV, radio, periódicos. Os invito a ojear el resumen ejecutivo del Estudio de Confianza Edelman 2017. Se confía más en una noticia aparecida en buscador online como Google o en un blog que en una aparecida en la portada del mayor rotativo de tu país.

Confiamos en personas como nosotros

El mismo estudio de Edelman deja muy claro que confiamos en nuestros pares antes que en fuentes oficiales, CEO’s, o en la Administración y la clase política. En este sentido, el blog personal actúa como un vector de opinión e información de confianza. No, el trabajo del periodista no desmerece, en absoluto. Al contrario. El problema suele estar en el sesgo que aplica la dirección editorial. Los blogs no engañan: el sesgo personal se proyecta desde el primer día. Es la marca personal del blogger lo que nos atrae; su forma de escribir, de criticar, de pensar.

Pocos medios oficiales hablan del ocaso de la prensa escrita, pocos hablan del estudio de Edelman que cuestiona su confianza pública. Los bloggers lo hacen.

Crear y compartir información y opinión

Un blog es una casa virtual, que permite mostrar lo que pensamos que puede ser valioso para nuestro público. No está sujeto a los cambios de política y de condiciones de servicio de las redes sociales. Permite comentarios sin límite de duración, y permite compartir los contenidos de cada post en las redes sociales que cada uno crea oportunas.

Tres ventajas del blog que muchos desconocen

No listaré las ventajas y desventajas genéricas de los blogs, hay mucho escrito sobre eso. Pero creo que hay algunos aspectos fundamentales que influyen en nuestra metodología de trabajo. Aquí van:

  1. Un blog obliga a una disciplina. Nadie, conscientemente, abre un blog para abandonarlo. Publicar es un ritual, y pide una disciplina, una frecuencia. No hay reglas, puede ser una vez al día (Enrique Dans, Isra García), dos veces por semana (Andrés Pérez Ortega), una vez por semana (yo mismo en mi blog personal), una al mes o una al trimestre. Pero la cuestión es no faltar a la cita con tus lectores.
  2. Un blog ayuda a encontrar contenidos de calidad en la red y fuera de ella. Esos contenidos se pueden filtrar a través de diversas herramientas, como Feedly, Pocket, RSS, Diigo, Google Alerts y muchas otras. Y con ello obtenemos referencias de valor que nos ayudarán a plantear un contenido original. En el caso de este post, me ha ayudado mucho un vídeo sobre Entorno Personal de Aprendizaje del ya referido Jordi Adell (me llegó por referencia de Eva Collado) y, por supuesto, el referido estudio Edelman. Pero no todo está en la red. A menudo recurro a bibliotecas para reforzar contenidos.
  3. Un blog es una gran plataforma de networking. Lo sé,  quizás te preguntes ¿qué pinta el networking en esto? Mucho más de lo que parece. Si en un post hablas de una experiencia con una marca, con una persona, con una prueba de producto o servicio (un viaje, hotel…) estás generando conexiones (positivas, neutras o negativas). Si quiero conocer a un Dircom (director de comunicación) de alguna compañía, le puedo invitar a participar en una entrevista breve en el blog: el acercamiento es más fácil.

¿Qué pasa con el blog corporativo?

El blog corporativo es una evolución natural del blog. Ahora se han normalizado, precisamente debido a la pérdida de confianza de los portavoces oficiales de las empresas, pero hace solo 7/8 años eran atípicos. Yo los llamaba flog (falso blog), ya que los primeros no iban firmados por autores sino que eran meras secciones de noticias bajo el título de blog. A decir verdad, aun quedan muchos así, debido básicamente al miedo (pánico) de algunos directivos a dar voz pública a sus profesionales, los auténticos transmisores de confianza de las empresas.

Por tanto, si tuviera que dar un consejo de amigo es que no lances un blog corporativo si no dejas que tus profesionales de distintas secciones (no solo RRPP y comunicación) aporten contenidos, los firmen y protagonicen los comentarios que puedan generar. Como dice Arruda refiriéndose a las empresas, Your People Are Your Brand.

Hacia dónde van los blogs

No sólo no van a desaparecer, los blogs van a evolucionar en paralelo a la web semántica. En este sentido hemos ido viendo cada vez más imágenes, subtítulos, palabras clave, y audios. Eso lo vaticinaba el ensayista Nicholas Carr hace 10 años en su artículo Is Google making us stupid? donde afirmaba que la forma de leer los blogs era diferente a una lectura tradicional: menos lineal, más conceptual, rápida y ágil.

No tengo blog. ¿Es grave?

La primera razón para no tener y publicar en un blog es la falta de tiempo. La segunda la falta de competencias digitales para gestionarlo. La tercera es que se desconoce su utilidad. La cuarta es que no se sabe sobre qué escribir. Todas tienen solución si existe la voluntad de tomar las riendas de nuestra marca personal. Para eso estamos los asesores de personal branding.

No disponer de un blog es grave o no dependiendo de cómo este la salud de tu marca digital. Si al buscar tu nombre o tu propuesta de valor en Google no apareces o apareces mal, no tener blog es poco aconsejable.

A la inversa, un blog nos posiciona como especialistas en nuestra área de experiencia, proyecta nuestra propuesta de valor y nos hace visibles en la red.

Hoy existen nuevas plataformas blog que no requieren inversión económica ni la atención de un blog propio. Por ejemplo, Pulse, el blog de Linkedin, en que cualquiera puede escribir y llegar a miles de personas.

 

La decisión es nuestra. El blog sigue vivo, muy vivo, es el eje central de nuestro entorno personal de aprendizaje y la ayuda principal para articular nuestra identidad online.

Fotografía: Sean Brown. Unsplash

Los menores y su biografía digital, por @paulafdezochoa

En la explosión digital en la que nos encontramos, con una redefinición de las relaciones y un crecimiento exponencial de las interacciones sociales, quizá no somos del todo conscientes de que la biografía digital de los menores ya se está dibujando con la infinidad de vídeos, fotos y comentarios que compartimos en la red.

En efecto, Instagram y Facebook, por ejemplo, están repletas de imágenes de menores desnudos en la playa, haciendo la comunión, disfrazados de toreros o princesas y de comentarios sobre la hora de salida del colegio o sus juguetes preferidos. Incluso ya antes de nacer se está exponiendo su vida en la red con fotos de la ecografía o con la compra de un dominio con su nombre[1].

No cuestiono la buena fe de este hecho, al contrario, pues entiendo como algo natural querer compartir orgullosos las proezas de nuestros menores. Y también entiendo la motivación del propio menor de subir en la red cierto contenido por cuestiones de notoriedad o popularidad en su entorno o por reafirmación de su identidad. Pero, ¿sin límites? No. Es alarmante cómo se puede dañar con esto su imagen o reputación personal. Considero imprescindible reflexionar sobre:

1. Por un lado, las cuestiones legales implícitas. ¿Dónde queda su privacidad y qué riesgos puede acarrear su pérdida? ¿Dónde puede llegar esa información por su mal uso? ¿Adoptan los padres y tutores legales las correspondientes medidas de protección? Ya hablamos de ciberbullying, grooming o sexting. También de nomofobia o dependencia del móvil. Y nos encontramos con cada vez más reclamaciones de retirada de los contenidos, con seguros que cubren la protección digital, con servicios de seguimiento y borrado de la huella digital, y seguro que veremos numerosos enfrentamientos judiciales entre padres e hijos por el tratamiento que aquéllos han hecho de sus datos personales en internet. Por tanto, resulta esencial conocer la normativa aplicable y las pautas a seguir para el buen uso de la tecnología.

2. Y, por otro lado, la identidad digital del menor que se está trazando, cual amalgama, con las imágenes, comportamientos, gustos, aficiones, entorno y, en definitiva, con los datos personales[2] que se están subiendo a la red. Es probable que cuando crezcan no se sientan cómodos con lo que haya sido expuesto de ellos o que no sea coherente con su marca personal. ¿Fotos de un menor cazando con su padre cuando de adulto quiere trabajar por la defensa de los animales? ¿Cómo podrán retomar las riendas de su identidad digital con toda una biografía ya compartida? Con ello les estamos privando de la posibilidad de que sean ellos mismos quienes decidan y gestionen a conciencia el rastro que quieren tener en internet y que influirá en su reputación online.

Entonces, ¿Tenemos que dejar de compartir este contenido sensible pero a la vez emotivo en un mundo cada vez más interconectado y con límites difusos entre personal y la parcela de privacidad?

¿Basta con apelar al sentido común o uso responsable de las redes sociales? ¿Surgirán más aplicaciones tipo Snapchat, que se diferencia gracias a la caducidad con el borrado automático de los mensajes o Whisper, “una ingeniosa app que navega por las peligrosas aguas de la publicación anónima vinculada a la geolocalización”?[3]

No hay respuesta fácil en un escenario tan digital y frenéticamente cambiante como el actual, con las nuevas formas de socialización. Pero qué duda cabe de que tenemos muchos retos educativos y formativos en el buen uso de la tecnología y que tenemos que aprender a vivir en un mundo 360 grados adoptando las medidas adecuadas. Tomemos conciencia de que, cual semilla, esa biografía digital de los menores formará parte de la cosecha de la marca personal del adulto.

[1] Post del blogger colombiano @stivengordillor, sobre la privacidad y las bases de datos a partir de la anécdota de una llamada comercial en su casa preguntando por su hija aún no nacida: “Tú hijo(a) aún no ha nacido, y ya tiene una vida en las bases de datos”).

[2] “Datos de carácter personal”: cualquier información numérica, alfabética, grafica, fotográfica, acústica o de cualquier otro tipo concerniente a personas físicas identificadas o identificables” (LOPD)

[3] Post de @FrancCarreras “Whisper: cuando la anonimidad y la proximidad se juntan

Ser real o ser virtual

 

Hay quiénes piensan que las redes sociales son un escaparate para el ego, en el que proyectamos nuestro “yo” ideal y esperamos la validación de los demás en forma de “me gusta”. Otros ven en las redes sociales la oportunidad de mostrar su verdadera identidad y talento, un mundo en el que lo que importa es el diálogo, la escucha y en el que la generosidad tiene premio.

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Para mi las redes sociales no entienden de egos ni falsas identidades, sino de compartir, comunicar y aprender. Nuestra identidad digital debe ser un espejo de nuestra identidad real y por eso es fundamental trabajar nuestra marca.

 ¿Somos los mismos en el mundo real que en el mundo virtual? O… ¿Deberíamos serlo?

Todos investigamos continuamente a otras personas en la red, y en algunas ocasiones conocemos más de la otra persona incluso antes de haberla mirado a los ojos. Recorremos perfiles en Linkedin, repasamos el timeline de Twitter y si tenemos la posibilidad de ver un vídeo en Youtube la frontera entre lo real y lo virtual es aún mas pequeña. Y es que en ocasiones lo digital precede a lo real.

El experto en marketing digital Mitch Joel (periodista, publicista y presidente de la agencia Twist Image) nos habla en su último libro “Ctrl Alt Supr” del concepto “digital first” –  cómo el primer lugar al que vamos para obtener información y servicios es la red.

Y lo cierto es que esta tendencia se acelerará en los próximos años. Así que se nos abren dos posibles escenarios:

  • Los reales y virtuales: Aquellos que ven necesario trabajar su marca personal y hacer uso de las redes sociales para monitorizar su primera impresión digital.
  • Los reales: Los que siguen sin entender que el mundo evoluciona, que la forma en la que nos comunicamos ha cambiado y que como decía Stephen Hawking “La inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios”.

Así que “Ser virtual sin ser real” no sirve de nada, pero al mismo tiempo “Ser real sin ser virtual” significa perder la oportunidad de ser el elegido – cómo mínimo en el mundo de los bits.

Los beneficios de ser un Guest Blogger

 

Que nos inviten a algo siempre gusta. A veces nos invitan por amistad, por prestigio, o simplemente porque nuestra presencia hace que un evento resulte más especial. En definitiva, una invitación casi siempre viene acompañada de una experiencia positiva.

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En el mundo virtual también podemos ser invitados, pero en este caso, la invitación supone aportar nuestros contenidos a un Blog que quiere contar con nuestro punto de vista. En definitiva, ser invitados en la red nos convierte en guest bloggers.

El “guest blogging” es una parte muy importante de una estrategia de marketing de contenidos online. Pero no todos somos conscientes de los beneficios que obtenemos al convertirnos en guest bloggers:

 

Beneficios:

– Mayor exposición: Hoy en día un gran número de personas se informa a través de la red. La presencia de nuestros contenidos en otro Blog o Web hacen que lleguemos a más gente, y eso se traduce en dos cosas: credibilidad y mayor alcance.

– Mejora de nuestras habilidades de escritura: Cuando somos invitados a un evento siempre mostramos nuestra mejor cara, sabemos que seremos el centro de atención y queremos dar lo mejor de nosotros. Pues lo mismo sucede cuando publicamos nuestros contenidos en otra plataforma online que no es la nuestra, queremos aprovechar la oportunidad para publicar algo original, que aporte valor y haga reflexionar a los lectores.

– Construir relaciones: El guest blogging además nos permite conectar con nuevos públicos y comunidades, lo cuál aumenta nuestra red de contactos y referencias.

 

Buenas prácticas de un guest blogger

– Conoce a fondo la web o el Blog en los que vas a publicar: Es muy importante adaptar los contenidos al Blog/Web al que hemos sido invitados. El secreto radica en asegurarnos de que nuestro post es relevante para el público que lee esa plataforma. Es aconsejable investiga la web en la que vamos a publicar, leer los comentarios de los lectores y luego adaptar nuestro contenido.

– Comparte contenido útil y de calidad: Nos sentimos irremediablemente atraídos por aquellos contenidos que nos resultan útiles. Ser un guest blogger implica compartir conocimientos prácticos y novedosos, que ayuden a los lectores y pongan en evidencia nuestro valor de marca.

– Evita el “auto-bombo”: estamos de acuerdo en que el guest blogging nos ayuda a ampliar horizontes, pero jamás hemos de aprovechar esa exposición para vender directamente nuestros servicios ni hacer publicidad, eso provoca rechazo. Es mejor sugerir que decir, en definitiva, la clave está en que el contenido sea bueno para que los lectores lo compartan en las RRSS y en sus propios Blogs.

– Acompaña el post de una breve Bio: Y por último, aunque no menos importante, el guest blogger siempre debe de acompañar el post de una breve biografía, una buena foto y los enlaces a su Blog personal y Redes sociales.

Ser el invitado tiene sus ventajas incluso en el mundo virtual. Así que no rechacemos una invitación a ser un guest blogger, ya que es una oportunidad para mejorar nuestra visibilidad, reputación y red de contactos. ¿A qué esperas para impulsar tu marca personal a través del guest blogging?

 

Primeras impresiones en la red (III) Diversidad

 

En esta mini serie de posts sobre primeras impresiones en la red, hemos hablado de algunos indicadores online que hacen que los demás emitan un juicio de valor sobre nosotros: Volumen, Relevancia y Pureza. Hoy vamos a abrirnos al mundo de la Diversidad.

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Tener diversidad de contenido en la red es crucial.  Si nuestra imagen viene condicionada por la forma en que nos vestimos, nuestro tono de voz y la forma en la que nos movemos, nuestro contenido en la red también proyecta una imagen más completa y rica en función de su Diversidad.

La diversidad se refiere al contenido multimedia que aparece sobre nosotros en la red: texto junto a imágenes, vídeos y audios. Todo ese contenido combinado hace que los demás tengan una visión más global de nosotros.

 

¿Cómo puedo medir mi diversidad en la red? Algunos consejos sobre cómo hacerlo:

 

1. Pon tu nombre en Google: usa las comillas (“Tu nombre”) para que la búsqueda sea más eficaz.

2. Visita el apartado de imágenes (Google images) y vídeos.

3. Analiza si las imágenes y los vídeos que aparecen refuerzan tu imagen en la red. ¿Eres realmente tú? ¿Reflejan tu actividad profesional? ¿Se perciben los valores de tu marca personal?

4. Mejora tu diversidad: Por ejemplo una imagen nuestra trabajando en equipo, dando una conferencia, o liderando un taller pueden ser buenos impactos de cara a proyectar nuestros valores personales y profesionales. Cuelga esas imágenes en Flickr, Pinterest, Google +…. Así te asegurarás que aparezcan esas imágenes antes que otras que no reflejen tan bien la imagen que quieras proyectar.

5. Imágenes a tiempo real: una buena manera de mejorar la Diversidad es colgar en tu Twitter, Linkedin o Facebook imágenes realizando una actividad especifica (participando en una sesión de networking, dando una ponencia….) Eso ayuda a que los demás perciban una serie de tendencias en cuanto a nuestra actividad diaria, y eso también ayuda a reforzar nuestra marca personal.

6. El vídeo proyecta una imagen más completa de nosotros. Permite que los demás nos vean en acción y puedan percibir más matices y más colores sobre nosotros. El vídeo permite que los demás a pongan cara a nuestro nombre y a nuestros contenidos. A la gente le gusta poder relacionar un nombre con un rostro, eso conecta y provoca cercanía mayor credibilidad.

Dicen los expertos que existen más probabilidades de que la gente crea en el contenido online si hay una imagen con una pequeña descripción de la persona que lo ha posteado.

Tener diversidad en la red es crítico, transmite una imagen 360º de quiénes somos y cuál es nuestra propuesta de valor personal. Así que merece la pena, que a parte de elaborar y compartir buenos contenidos, procuremos que nuestra Diversidad en la red comunique nuestra verdadera marca personal. Ha llegado el momento de mostrar nuestra mejor cara, también en el mundo virtual.

 

El Gran Hermano siempre está ahí: controla lo que publicas

 

Así es la realidad en la red: Hagamos lo que hagamos nuestros datos no están seguros. La información que compartimos en Internet está al alcance de todo el mundo, pero lo más preocupante es que puede caer en manos de quién menos esperamos.

       El “Gran Hermano” esta ahí, nos vigila.

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Google Images

Aunque tengamos protegido nuestro perfil en Facebook, aunque tengamos limitado el acceso a nuestras fotos, comentarios o publicaciones…. Nuestra información es vulnerable. Teniendo en cuenta que nadie se salva de poder proteger al 100% su privacidad en las redes sociales, puede que la solución esté en planificar, gestionar y controlar el contenido que compartimos, pero sobretodo, en controlar el que los demás comparten sobre nosotros. En definitiva, el remedio está en anticiparse y en proteger nuestra reputación, nuestra marca.

Aquí van algunos consejos:

  • Crear un manual de estilo para gestionar nuestra comunicación en las redes.
  • Establecer un timming de publicaciones y contenidos.
  • Dedicar un tiempo a la semana a controlar y analizar nuestra reputación digital. ¿Cómo? Analizando nuestro Google top 10, o utilizando herramientas específicas como Social Mention, Whos talkin
  • Ah! Y dicen los expertos que no hay que hablar sobre 3 temas: política, fútbol y religión. Obviamente si tu área profesional se encuentra entre una de estas tres olvida este último punto.

Si sabemos que la privacidad máxima en la red es algo imposible y que prescindir de estar en las redes sociales no es la solución, la clave radica en anticiparse y planificar los contenidos que definan y aporten valor a nuestra marca personal. Sólo así conseguiremos – aunque sea sólo un poco – tener más controlado lo que el “Gran hermano” sabe de nosotros.

Primeras impresiones en la red. Volumen y Relevancia (I)

 

Si en la vida real nos juzgan a los 30 segundos de habernos conocido, en el mundo online sucede exactamente lo mismo. Y es que así de cruda es la realidad en la red: cuando alguien nos “Googlea” toma un opinión sobre nosotros basada en 5 criterios:  El Volumen, la Relevancia, la Pureza, la Diversidad y la Validación.

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En este primer post hablaremos sobre el Volumen y la Relevancia. Dos indicadores fundamentales dentro de nuestra identidad digital.

El “Volumen” tiene que ver con la cantidad de información o entradas que aparecen sobre nosotros en la red, y la “Relevancia” hace referencia a si todo aquello que aparece en la red se asemeja a la manera en la que queremos ser percibidos. Una lucha entre la cantidad y la calidad que hemos de saber ganar con estrategia y planificación.

Como dice William Arruda “Ser verdaderamente relevante significa que tu marca personal en la vida real y en el mundo virtual proyectan exactamente lo mismo”.

YO REAL = YO VIRTUAL 

Si hay una buena cantidad de información en la red y además ésta es consistente con nuestra marca personal estamos aprobados en lo que a Volumen y Relevancia se refiere. Y como dice Arruda, seremos “Digitally distinct”.

Si no pasas el examen, ponte manos a la obra. Primeramente ten claro qué es aquello que quieras decir. Haz tu Plan de Marca Personal, y luego escoge las herramientas más apropiadas para mejorar tu Volumen y tu Relevancia: Blog, Linkedin, About.me, Canal en Youtube….

Roma no se construyó en dos días. Y una marca personal tampoco.  Es una carrera de fondo; una flor que hay que regar todos los días.