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10 conceptos que harán la diferencia para tu #marcapersonal, por @nanvazy

Hablar de Personal Branding es todo un arte, quienes nos dedicamos a trabajar en esta área encontramos diversos enfoques sobre los cuales podemos dirigir nuestra propuesta de trabajo. Existen muchas líneas que son muy comerciales a la hora de hablar y atraer a las personas para que consuman nuestros servicios, pero también existen aquellas que no son tan atractivas al público, e incluso para los mismos profesionales en el área, y es por eso que algunos pueden estar más especializados que otros.

Tu marca personal, la diferencia

Gestionar nuestra marca personal no es cuestión de unos días o semanas, gestionar nuestra marca personal es trabajo de toda una vida. Para algunos puede ser un tema digital, solamente trabajar nuestra presencia en redes sociales o tener una web, para otros puede ser tener una buena imagen personal, para otros tal vez tener buenos contactos, e incluso podemos pensar en tener nuestro diseño de logo e incluso colores y fuentes, pero la realidad es otra. Hay que detenernos a pensar lo que en realidad implica un proceso de personal branding y al mismo tiempo si tenemos una marca personal como resultado o si la descubrimos y fortalecemos.

Desde mi punto de vista, una marca personal se descubre, se gestiona y a través del personal branding vamos a  fortalecerla y lograr el mensaje adecuado para así poder transmitirlo.

Saber que implica gestionar nuestra marca personal es un tema que debemos conocer de cerca, para evitar errores o inversiones innecesarias e incluso podemos descubrir creencias que nos limitan a hacerlo, y que nos pueden llevar a un punto diferente del que actualmente nos encontramos.

Te comparto 10 conceptos que harán  la diferencia para tu marca personal:

Comunicación

La comunicación no es clara sin esfuerzo

Muchas veces  queremos que las personas sepan quiénes somos, o qué  hacemos y por qué hacemos lo que hacemos de forma automática, pensamos que por el solo hecho de tener alguna red social ya todo mundo sabrá de nosotros. En algunos escenarios también se piensa que solo por tener una carrera se venderá nuestro servicio, a veces es también una falta de visión o actualización la que nos mantiene fuera de juego en el mercado.

Para que los demás sepan quiénes somos y qué hacemos tenemos que aprender a comunicar, pero ese proceso no ocurre de una manera tan simple y sin ruidos.

La forma en que comunicamos es fundamental para lograr nuestros objetivos, aprender a comunicar es básico para una buena gestión de marca personal.

A veces nos enfrentamos que muchos de los temas que vamos a intentar comunicar no están claros para nosotros mismos, y eso entonces distorsiona el mensaje, de igual forma nuestro objetivo no puede estar claro y hará que todos nuestros esfuerzos no rindan los frutos que buscamos.

La comunicación es clave en la creación de cualquier relación, por lo que definir objetivos, mensajes y la forma en que vamos a establecer la comunicación son los primeros pasos , a partir de ahí tenemos que esforzarnos constantemente para lograr una comunicación efectiva.

Tienes claro: ¿Cuál es mi misión? ¿cuáles son mis valores? ¿cuál es mi contribución al mundo? ¿cuál es el resultado de esa contribución? ¿cómo voy a contar mi historia?

La comunicación de tu mensaje debe alinearse en los diversos puntos en los que hace contacto tu marca personal, requiere esfuerzo y dedicación. Para eso es que nos ayuda un proceso de personal branding, para traer claridad, consistencia y coherencia en el mensaje sobre quién eres y lo que comunicas

La gestión de marca personal es esforzarse para ser entendido.

Autenticidad

El personal branding no va a ocultar realmente quién eres, al contrario, va a decir quién eres desde tu forma más auténtica

A veces las personas creen que es crear un personaje e interpretar un papel, tener un guión y seguir cada actividad como si de un robot programado se tratara.

Es cierto que elegimos qué mostrar a los demás, pero dentro de esa elección debe estar el mayor porcentaje de lo que realmente se es.

No quedaras oculto (tu esencia) al trabajar tu marca, por el contrario, la gestión de marca te ayudará a exponer tus convicciones de forma empática y traer mucha más seguridad a partir del momento que entiendes cómo ocurre el proceso de comunicación. Nuestra marca personal gana propósito y sentido cuando nos empeñamos en crear conexión real.

Si en algún momento trabajar tu marca personal suprimió tu naturalidad y autenticidad, algo no fue bien trabajado, la autenticidad es parte de lo que creará tu diferencia en tu marca personal y lo que lograra fortalecerla con el tiempo.

La autenticidad es un código que no puede ser transferido, copiado o igualado por los demás, o por nosotros si es que estamos tratando de imitar a alguien. 

Ser auténtico es defender quiénes somos, nuestros ideales y pensamientos, es ponerle un sabor único a cada cosa que hacemos.

Proceso 

El personal branding no es cosificar, no se trata de pensar en ti como un producto

El personal branding es un proceso en muchos sentidos, es un proceso que nos ayudará a gestionar nuestra marca personal para tener un resultado concreto. Pero también nos muestra otros procesos que debemos desarrollar, como la creación de una comunicación clara y que se está mejorando constantemente. 

La creación de relaciones es otro resultado de un proceso de construcción en el área social o profesional, debes darte a conocer, generar contacto, conexión y tener un seguimiento, una atención al cliente, es claro que las relaciones se trabajan constantemente para poder consolidarse. No por ser “X” ya tienes amigos o contactos reales, puede existir un interés peros solo de un lado, una relación siempre debe cimentarse en el ganar-ganar.

Puedes tener visibilidad, mas no influencia, puedes ser conocido pero no generas ingresos, la confianza, diferencia y credibilidad se ganan con el tiempo, son un proceso. 

Dentro de la gestión de marca personal existen muchos procesos de los cuales debemos ser conscientes, nada es de hoy para mañana, ni el día y la noche pues llevan un movimiento para que puedan existir. 

Si buscas resultados reales y sostenibles en el tiempo que te garanticen el desarrollo de una carrera, hay que pensar en procesos e inversión de tiempo de forma consciente. 

Gestión

La marca personal no es tan fácil como hacer un logo ( y hacer un logo tiene su proceso) 

Ten claro que gestionar una marca no es simple como algunos lo pueden vender, tampoco es que sea imposible, pero conlleva  muchas acciones e inversiones a su alrededor. De alguna forma lo pienso con la frase: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”, nuestra marca personal es ese poder que no cualquiera tiene, y que como todo superhéroe se debe desarrollar y aprender a usar a favor de los demás, si lo vemos pensando en el superhéroe que te guste lleva un proceso, acepta quién es, su misión, sus poderes, los trabaja, comunica quién es y que hace, gana credibilidad, diferencia y confianza.

Aprender a gestionar nuestros recursos, emociones, habilidades, conocimiento, etc., nos ayuda a vernos de forma clara para saber qué podemos aportar y qué no, nos plantea el camino para llevar a cabo acciones de forma estratégica. Gestionar nos  ayuda a evitar situaciones a ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo, e incluso nos hace ir pasos adelante.

El personal branding requiere de trabajo constante y coherente, necesita de la claridad de los objetivos, de una evaluación constante para mejorar acciones y comunicación según los resultados que queremos o que se van obteniendo. Se trata de desarrollar la habilidad de gestión pues nadie puede ver tus resultados de forma objetiva más que tú mismo, solo cada uno de nosotros sabemos  lo que realmente buscamos y sobre todo lo que estamos dispuestos a hacer por ello.

Todo se basa en una mejora continua.  

Humanizar

Humanizar es volvernos cercanos a los demás,  es generar emociones.

Contrario a lo que debería ser, la llegada de las redes sociales y la tecnología nos acercó a cientos de personas. Pero al mismo tiempo nos alejó, y eso no debería ser. Las personas en la actualidad buscamos conectar y conversar con personas reales, con sus historias, pues no identificamos y queremos estar cerca. 

Se han perdido habilidades de comunicación, de crear conversación, empatía etc. se busca reconocimiento sólo por ser y prácticamente por existir, suena exagerado pero real en muchos casos

Las marcas son, cada vez, más humanas. La única forma que existe de humanizarnos es a través de las emociones y sentimientos que generamos para los demás, la cercanía que podamos lograr con los demás.

Somos únicos. Nuestras singularidades forman nuestra identidad. Nuestras marcas de vida son nuestra marca.

Las marcas humanizadas no se comunican de forma distante y comercial. Es necesario estar cerca de sus colaboradores, consumidores, aliados y seguidores. Por lo tanto, la comunicación tanto interna como externa, realizada en persona o en lo digital, debe ser cada vez más humana. Es así que tiene que ser.

Hay que recordar la diferencia entre tener un negocio y tener una marca. El enfoque de un negocio es el producto. El enfoque de las marcas son las personas. Las marcas están hechas por personas. Las personas son como las marcas. Son únicas, poseen valores únicos y una diferencia sólida.

Única

Cada persona es una marca personal, lo sepa o no, le guste o no y la diferencia entre las marcas personales es la gestión del impacto y acciones que realicen, para lograr beneficios.

La gestión de marca personal no es para todos, sólo para quienes están dispuestos a trabajar verdaderamente en ella.

Cada uno de nosotros es único e irrepetible y todos nosotros ya dejamos una impresión en el mundo que nos rodea.  El personal branding para la gestión de la marca personal trata principalmente de trabajar en la reducción del ruido y de la mala interpretación del mensaje que enviamos. De esa forma tu proyección debe ser mucho más cercana de quien realmente eres.

Si cada uno es único, cada uno tiene potencial para proyectar una marca única. Aquí no solo es pensarnos únicos de forma física o de comportamientos, sino en la forma en que podemos aportar valor a los demás a través de nuestra propuesta de valor, que se torna única, por todo aquello que suma a crearla, nuestras fortalezas, experiencia, identidad, estilo de vida. Cuando logramos entender nuestra diferencia, lo que nos hace únicos, y poner en valor esta  información-acción entonces podemos diferenciarnos de los demás, pues se trata de ocupar un lugar en la mente de los demás cuando de generar una solución a sus necesidades se trate.

Ser únicos es entender la forma en que aportamos valor, la forma en que solucionamos una necesidad, desde nuestra autenticidad, diferencia y esencia, desde la integración de todo lo que nos conforma.

Identidad

El personal branding no se resume en diseño, formas y colores o redes sociales.

Todas las personas que admiras, tuvieron el coraje de comunicar lo que ellas creyeron en algún momento, de esta forma  consiguieron dejar su marca en los demás, al comunicar sus ideales comunicaron su identidad, en lo que creen por lo que luchan y sueñan, nos dejaron claro quienes son.

Nuestra identidad como personas está conformada por diversos elementos, no somos “marcas”  somos marcas personales, somos personas, por lo tanto no podemos trabajar solamente una identidad visual. Es importante resaltar que las actitudes también comunican, muchas veces mucho más que las palabras. Por lo tanto , aunque tener un logo, trabajar los aspectos de diseño, los colores e imagen que ayudan en esa construcción, en el personal branding esos elementos no componen necesariamente tu identidad como persona, y es cierto que se puede trabajar en algunos casos, pero no  todas las marcas personales requieren el desarrollo de una identidad visual gráfica. 

Tu identidad es  mucho más que eso. Antes de pensar en lo visual hay que trabajar y  alinear lo que construye nuestra identidad personal que nos distingue de los demás y que va construida por los diversos tipos de identidad que marca la diferencia, como la cultural, relacional, política, identidad religiosa, vocacional o intelectual.

Nuestra identidad se construye día a día por las elecciones que tomamos y todo aquello que sumamos.Es resultado de todas tus acciones. 

El personal branding va mucho más allá  del diseño gráfico y del a identidad visual.

El personal branding está íntimamente ligado con el coraje y la actitud, con lo que hacemos o dejamos de hacer.

Relaciones

Personal Branding es relacionarse, no solo es visibilizarse.

El Personal branding es mucho más que un conjunto de análisis y acciones estratégicamente pensadas . Está ligado al comportamiento y las relaciones, la conexión e influencia que se pueda generar con las personas.

Las relaciones son clave para lo que queramos lograr, las personas compramos personas, tratamos todo el tiempo con otras personas, entonces construir buenas relaciones es básico.

Hay personas que se quejan de que las personas logran buenos puestos o exposición por que tienen ayuda de otros, que los conectan o que hicieron el trabajo por ellos, se niegan a establecer relaciones por que no se “venden” ante los otros sólo para quedar bien, y es cierto que no es por quedar bien, es saber trabajar nuestra red de contactos, es saber de forma correcta qué debemos hacer, es plantearnos nuestro liderazgo y ponerlo al servicio de los demás, no es agradar a todo mundo, es ser proactivos y tener visión de lo que podemos dar y ganar por dar un extra, siempre sin perder objetividad, pues por encajar cualquiera puede hacer cosas pero realmente impactar e influir en otros es hacer una inversión de tiempo.

Tampoco es hacer relaciones al por mayor, es pensar estratégicamente en las relaciones que quieres tener, pensar quién va a sumar y que, al mismo tiempo también es pensar cómo tú lo vas a ayudar, recuerda no es sólo recibir, es ganar-ganar.

Cuando se crean relaciones se establece un grado de conexión alto, con credibilidad y confianza de base, se puede contar con un capital relacional para cuando requieras invertir en un proyecto o idea. 

Conexión

Marca Personal no es sinónimo de autoridad, ni mucho menos  es fama.

Algunos pueden a afirmar o vender que la marca personal posee una relación directa con ser una autoridad. Pero no necesariamente es así. También podemos leer o escuchar que vas a destacar y ser famoso solo por el hecho de lograr una diferenciación .Marca personal tiene que ver con posicionamiento y conexión .

Aunque logremos la diferencia, eso no hará que automáticamente se sea una autoridad o referencia, hay que comunicar constantemente que hacemos y cómo lo hacemos. Para comunicar necesitamos a otros que estén del otro lado para escuchar nuestro mensaje, pero aquí debemos entender y conocer a quién vamos a enviar nuestro mensaje y por medio de qué canales, ahí empezamos la conexión, sabemos qué busca, qué necesidad hay que resolver y entonces comunicamos. Pero la conexión no es sólo eso, va más allá. Si no conectamos con emociones no existimos, no hay nada que recordar, hay que emocionar.   

Cuando logramos crear emoción en el otro logramos conectar, y al hacerlo entonces nos recordaran, lo que nos llevará a lograr un posicionamiento , y esto es ser notorio, pues nos visualizamos a través de esa emoción y esa diferencia, ya estamos en la mente de los demás.

Una vez lograda una conexión podemos lograr cierto nivel de influencia en los demás.

Cuando influimos en los otros, tenemos la clave para poder lograr determinados objetivos, pues  influir en otro implica credibilidad, cuando creen y confían en nosotros, nos compran, nos eligen y recomiendan.

Integración 

El Personal Branding es integración, es alinear diversos esfuerzos y poner en acción varias áreas.

No sólo es comunicación o marketing digital, no es teoría, es práctica.

Para que logremos una buena gestión de nuestra marca personal debemos pensar en trabajar con diversas áreas, que suman entre sí para lograr resultados. Esa es la diferencia. Para trabajar con personal branding debemos entender a las marcas desde el branding y el marketing, debemos entender a las personas y su comportamiento desde áreas como la psicología, antropología, sociología, el coaching, pero también debemos voltear a ver la administracion, relaciones publicas, diseño, imagen personal, finanzas e incluso estadística.

Como dice Andrés Pérez Ortega, es pensar en nosotros como una empresa, como una Yo. S.A. y eso implica desarrollar nuestra acciones con la ayuda de estas áreas.

Cada caso de gestión de Marca Personal es único, y requiere de esfuerzos diferentes, hay métodos que nos ayudan a estandarizar acciones y minimizar esfuerzos, pero al aplicar estos métodos requieren de ser adaptados a las necesidades de cada persona, no todos requieren lo mismo, ni lo que hace uno le será funcional al otro.

Los resultados de otros nos pueden inspirar e incluso nos pueden ayudar a modelar recursos, pero tu caso es único, y de esta forma hay que trabajar tu marca personal, para conocer qué nos hace únicos debemos empezar por la base, el autoconocimiento.

 

Photo by Peter Sjo on Unsplash

#Frases marca personal -semana 7 julio 2014-

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marca personal soymimarca
contenidos calidad / soymimarcaPrograma embajadores de marca SoymimarcaGestion del cambio - Soymimarcamarca personal en empresa - soymimarcaEsperamos que os hayan gustado las #Frases marca personal de esta semana. Si quieres ver toda la colección te invitamos a visitar nuestro tablero “memes” en Pinterest. Feliz fin de semana!

Si existe una certeza en nosotros, es la de nuestra identidad

 

De las frases interesantes que leemos todos los días, retengo esta del psicólogo William G. Roll sobre la identidad. Espero que os guste.

Foto: Flickr -creative commons-

“Si existe una certeza en nosotros, es la de nuestra identidad. Sin ella no sabríamos diferenciarnos de los otros y de nuestro entorno. Ello nos conduce a una sensación conocida: la de habitar un cuerpo, conocerlo, posicionarse en le espacio o simplemente la sensación de existir con y por él. De alguna manera nos da certeza de nuestra propia identidad”.

La trampa de la lealtad II

A muchos todavía nos sorprende el nivel de lealtad que muchos profesionales mantienen con sus organizaciones pese a la constante ruptura de las promesas de seguridad de empleo que es condición clave para esta lealtad.

No hace muchos meses, escribía que la idea de una carrera profesional significaba culturalmente (hasta la década de los 90) un proceso por el cual alguien ocupaba distintas posiciones a lo largo de su vida dentro de una organización como consecuencia de una serie de ascensos casi “automáticos o por antigüedad” a puestos de más alto nivel. Un modelo de carrera semejante al servicio civil en la administración. Afirmaba también que este modelo se fundamentaba en un proceso definido por la lógica del progreso, un conjunto de posiciones en una estructura jerárquica basada en las suposiciones siguientes: La distribución piramidal de la jerarquía, el crecimiento continuo de la organización que ofrecía oportunidades de desarrollo personal mediante el ensanchamiento de la pirámide y la compensación a los “perdedores” fundada en la continuidad.

Todos somos perfectamente conscientes (entre otras cosas porqué nos guste o no nos guste los estamos viviendo) de los cambios que se han producido en las organizaciones en los últimos 25 años. Por una parte el criterio de estabilidad y permanencia se ha roto de forma casi definitiva y ya está empezando a afectar a sectores tan “seguros” como los vinculados a la administración pública. En segundo término las organizaciones actuales y las del futuro parece que se van a definir por un proceso continuo y permanente de descentralización y achatamiento de las estructuras soportado por desarrollos tecnológicos cada vez más potentes y por el fenómeno de las redes sociales que permite la implantación de nuevas estrategias de gestión basados en los elementos colaborativos, la gestión de proyectos. Todo ello en un entorno en el que el desarrollo de políticas de motivación, retención y compensación estarán estrictamente basadas en la consecución de resultados.

No se trata de hacer juicios de valor sino de constatar lo que ocurre y lo que probablemente va a seguir ocurriendo, entre otras cosas, porqué y a pesar de la crisis, parece que no somos capaces de modificar el modelo de funcionamiento de la realidad y de que cualquier otra que seamos capaces de visualizar, resulta probablemente peor.

Son estos cambios los que han motivado que incluso el cine se haya hecho eco de este tipo de tendencias. Películas como “the company man” o “up in the air” aunque pueden ser en algunos aspectos no totalmente “reales” muestran la situación por la que hoy viven, vivimos, muchos profesionales en el mundo. La dinámica carrera-empleo sigue cambiando. Los supervivientes de los procesos de reestructuración son conscientes de “tener un empleo” pero igualmente no saben si “tienen una carrera”, como mínimo en el sentido “tradicional” que todos hemos utilizado y algunos incluso aprendido en nuestro periodo formativo en los años 70 y 80.

A pesar de todo ello, como muchos estudiosos han destacado, existe un ligamen inconsciente, pero muy poderoso, entre los individuos y las organizaciones para, aun en la situación de ruptura actual de muchos de los paradigmas que han fundamentado la relación empresa-empleado, seguir preservando elementos claves de la relación tradicional y del criterio de lealtad. Los individuos tendemos y buscar la seguridad, a sentirnos cómodos en contextos que controlamos, y a rechazar cambios fundamentales en nuestras vidas. No se si esto también estará cambiando.

Para el individuo de hoy una comunidad de lealtades proporciona un sentido especial de identidad: uno es un empleado de…….., o funcionario de la administración, en muchos casos como su padre lo fue antes. Esta comunidad profesional define con quién se relaciona, cómo vive, qué expectativas tiene. Si eso desaparece una parte de la identidad personal se pierde. Para la organización la comunidad de lealtades puede proporcionar, (si se gestiona adecuadamente) unos empleados entregados, flexibles, cooperativos, dispuestos a hacer un esfuerzo extra cuando es necesario. Ninguna de las dos partes está realmente interesada en abandonar el pacto.

Este principio que es válido para grandes organizaciones y probablemente para la administración pública se rompe, de forma radical, respecto a los que  trabajan en pequeñas y medianas empresas o han decidido (por voluntad o por obligación) desarrollar su carrera como emprendedores. Esto lleva a una dualidad social entre dos colectivos: aquellos que participan de la parte de la “tarta” que asegura un determinado compromiso de lealtad y los otros que se ven, voluntaria o involuntariamente impelidos a desarrollar su vida profesional en ámbitos en los que será imposible desarrollar una carrera de larga duración en una misma organización.

Las dos fuerzas básicas que actúan socavando las organizaciones corporativas tradicionales son el cambio continuo y la diversidad. Tradicionalmente las organizaciones se han estructurado internamente para la permanencia de un orden o sistema. Las personas cooperan en parte porque saben dónde encajan y en parte porque saben que su relación será duradera y que si el orden es transgredido por ellas, ese recuerdo volverá para atormentarlas. No obstante, el problema es que esta buena voluntad no ha conducido a unas organizaciones coordinadas y eficaces. En lugar de ello, ha llevado a muchos profesionales –después de una etapa inicial de conmoción y rabia- a refugiarse en sus propias trincheras, procurando hacer su trabajo concreto lo mejor posible, pero perdiendo contacto con el conjunto y manteniendo una postura de implicación activa con los objetivos de la organización.

Esta desconexión entre las fuerzas del entorno y la propia dinámica interna de las organizaciones ha hecho que muchos profesionales hayan terminado dejándose llevar por los acontecimientos y perdiendo toda motivación para el crecimiento y el desarrollo personal. Muchas personas terminan escondiéndose, dejándose llevar y cerrando los ojos a la realidad. Su lealtad hacia la compañía, aunque sigue siendo muy fuerte es ahora algo totalmente abstracto, no el resultado de un auténtico entusiasmo por lo que la empresa era y hacia, sino el resultado del convencimiento apoyado en las vivencias pasadas de que algún día todo se solucionaría. Muchos aguantan cómodamente retrayéndose en la realización específica de la tarea que se les ha encomendado acercándose, cada vez más a la figura del “burócrata” que se limita a hacer el propio trabajo, conforme a las instrucciones y reglamentos definidos perdiendo todo margen de creatividad y estando desconectados por completo de las metas generales de la organización. En estos casos la implicación y el compromiso no existe.