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¿Es un lujo tener marca personal?

¿Qué es el lujo? Una pregunta que parece tan vacía y superficial pero que casi siempre tiene una respuesta sorprendente. Tiempo, viajes, comidas con amigos, dormir, el silencio… Lo que está claro es que el lujo es algo que anhelamos y que cada vez más tiene que ver con experiencias sensoriales y elementos intangibles.

 

Y os preguntaréis…¿Qué tiene que ver el lujo con la marca personal? Pues a priori nada, pero os aseguro que muchas de las características del lujo son afines a las de la marca personal. Ahí van algunas de ellas:

 

  • Artesanía: El proceso de creación de tu marca personal es una pequeña obra de arte . Es un proceso de trabajo constante y minucioso en el que lo mejor de ti se une para crear TU MARCA. Algo único e irrepetible elaborado con precisión, mimo y tiempo.  

 

  • Valor: La marca personal – como el lujo –  tiene valor y valores. Valor porque es única y diferente, y valores que le aportan carácter y actitud.

 

  • Personalización: La marca personal es humana, de persona a persona. Y el lujo es cada vez más conectar con los individuos y sus necesidades. Con el tiempo, cada vez más queremos cosas que se adapten a lo que queremos y que hablen por y para nosotros.

 

  • Innovación: La marca personal al igual que el lujo se alimenta de las nuevas tecnologías para tener visibilidad y notoriedad. Y además para acercarse a su público objetivo ambos utilizan los nuevos canales de comunicación.

 

  • Experiencia: Tu Blog, tu Twitter, tu imagen personal… Todo habla de ti y proyecta tu esencia. El lujo habla de los sentidos y de experiencias únicas, pues bien, tu marca personal ha de saber conectar y transmitir todo aquello que representas para ser memorable y relevante.

 

  • Storytelling: Detrás de un cuadro, de una joya única o de un artículo de lujo siempre se esconde una historia que lo dota de significado y emoción. Todos tenemos una historia; una razón de ser que humaniza y aporta valor a nuestra marca.

 

Tu marca personal es tu bien más preciado, es tu obra maestra, tu diamante en bruto. Tu decides los colores, matices y lo pules con esfuerzo y trabajo. Porqué ser percibido por lo que realmente eres, tener notoriedad, ser valorado y ser el elegido… ¿Es o no es un lujo?

 

¿Escoges tú o eres el escogido? La diferencia entre ser un profesional o un recurso humano.

En la era anterior a la Marca Personal los profesionales que querían colaborar con una empresa lo tenían muy crudo. Estaban sometidos a una criba brutal e inhumana por parte de las llamadas, en la época, empresas de selección de personal, por los cazatalentos, también apodados con un  anglicismo como head hunters, por los portales de empleo en el que se acumulaban centenares de miles de demandas de trabajo o por los departamento se recursos humanos de las empresas que llenaban , según dicen las crónicas, centenares de papeleras con los currículos que recibían de miles de bienintencionados aspirantes a candidato.

Fortune, portada de 1941

Estamos todavía muy lejos de que esta entrada sea una realidad. En un momento en el que es difícil encontrar un empleo para muchas personas hasta puede significar una broma de mal gusto, nada más lejos de nuestra voluntad. Lo que sí es cierto es que cuando consigamos que la mayoría de personas y profesionales tengan una marca personal fuerte y potente la arbitrariedad, el azar y la falta de protagonismo serán historia. De momento hay signos de esperanza, ya no todo el monte es orégano y se publican relaciones de cuáles son las empresas con las que los profesionales se sienten a gusto y les motivan para trabajar. Y curiosamente acostumbran a ser las que tienen mayores índices de rentabilidad, progreso y creación de valor para sus accionistas.

En su salida del día 7 de febrero la revista Fortune publicó una relación de las cien mejores empresas dónde trabajar, “The 100 Best Companies to Work For” se titulaba el informe que de manera anual esta publicación nos viene ofreciendo.

¿Cuáles son los atributos para qué los encuestados hayan votado por estas compañías? Nuestro lector, amigo y miembro de la comunidad Soymimarca  Karl Pister , nos ha resumido los aspectos más relevantes y  sobresalientes que las caracterizan:

  1. Ofrecen, en el lugar del trabajo, servicios para los empleados   para que ellos pueden concentrarse más en su trabajo. Se trata de servicios que ocupan tiempo y revierten en escaso valor pero que son necesarios.
  2. Dan a los empleados la oportunidad de prestar servicio en sus comunidades.
  3. Usan las ganancias para pagar bien a todos los empleados, del nivel básico hasta el ejecutivo.
  4. Prestan ayuda económica para el cuidado de los niños durante las horas de trabajo.
  5. Una empresa dedica más de 250 horas anuales en formación para los nuevos empleados.
  6. Celebran los éxitos, cumpleaños, aniversarios, nacimientos de niños de los empleados.
  7. Dan a los empleados horas libres cada semana para seguir proyectos de interés para ellos.
  8. Facilitan la atención médica en las instalaciones de la compañía.
  9. Comunican anticipadamente a  sus empleados los problemas empresariales que les van a afectar.

El denominador común  es la atención a las personas y para saber más os recomiendo este enlace.

Unas semanas más tarde, en la salida del 21 de marzo, Fortune vuelve a la carga con un  nuevo informe sobre las “Empresas más Admiradas del Mundo” ( World’s Most Admired Companies). Los encuestados se fijaron en los siguientes aspectos para  dar su opinión y voto:

  1. La habilidad de atraer, desarrollar, y fidelizar personas talentosas.
  2. Su eficacia en gestionar negocios globales
  3. La innovación.
  4. Calidad de la dirección empresarial.
  5. Calidad de los productos y servicios.
  6. Responsabilidad hacía la comunidad y el  medio ambiente.
  7. Situación financiera.
  8. Valor como inversión a largo plazo.
  9. Uso inteligente de los activos de la compañía.

Curiosamente estas compañías también se sitúan entre las mejores a otros niveles. Aquí tenéis el enlace.

Las empresas que sobresalen son las que invierten tiempo y dinero en sus empleados tanto en tiempos de bonanza económica cómo en tiempos de crisis porque saben que a largo plazo es la única manera de perdurar.

En la era de la marca personal los profesionales con marca ya no son recursos humanos, son colaboradores que prestan sus servicios a sus empresas como un proveedor más, trabajan por proyectos, se valoran en función de los resultados que obtienen y de la aportación de valor que generan y saben que acabado un proyecto vendrá otro que posiblemente corresponderá a otro cliente. Estos profesionales con marca personal tiene  la capacidad de elegir a sus clientes y aceptar o no los proyectos que les proponen en función de sus afinidades y de la capacidad de las empresas clientes de generar interés, ilusión y retos de nivel.

Las empresas de la era de la marca personal saben que para seguir generando valor y riqueza y situarse en la cabeza entre las mejores deben contar con la colaboración de profesionales con marca y que para ello deben motivarlos. También saben que las que no sean capaces de atraer este tipo de profesionales se quedarán con empleados y seguirán gestionando recursos humanos y a la larga no podrán seguir en primera línea.

Soymimarca dispone de la metodología para dar servicio tanto a los profesionales que quieren desarrollar una marca personal potente, fuerte y ser los elegidos como a las empresas que quieren atraer y fidelizar a los mejores profesionales.  La era de la Marca Personal ya ha comenzado.

Ocho vicios que matan la creatividad

Como veo que mi propuesta de aplicar durante tres semanas los cinco hábitos para ser una máquina innovadora ha calado y como el que avisa no es traidor, os voy a explicar ocho trampas que el azar y los enemigos de lo bueno os van a poner en vuestro camino.  Así sabréis cómo vencerlas.

He encontrado en BNet un post antiguo que me ha parecido sugestivo. Habla de ocho malos hábitos que limitan o matan la creatividad. Recordad que un mal hábito es un vicio, así pues no seamos viciosos y que no se nos ocurra reforzar lo malo durante tres semanas o estaremos perdidos.

Vicio número uno. Crear y evaluar simultáneamente. En Catalunya hay un dicho que alerta acerca de la imposibilidad de repicar la campana e ir a la procesión, al mismo tiempo se entiende. Cuando hablamos de creatividad lo de matar dos pájaros de un tiro puede resultar contraproducente y contraindicado. Hay un momento para crear cosas nuevas, para dar rienda suelta a la imaginación, para convertir el cerebro en una auténtica tormenta y otro para evaluar, para tocar de pies al suelo, para empezar las rebajas.

Vicio número dos. El síndrome del experto. Estamos en un momento de sobrecarga de  expertos, encontramos gurús de algo en cualquier parte de manera que cual plaga invasiva a veces da la sensación de haber roto el adecuado equilibrio. Los grandes creativos viven sanamente al margen de las opiniones dominantes y cuando se acercan a ellas es para mirarlas con ojo crítico para precisamente hacer lo que otros no han hecho.

Vicio número tres.  Miedo al error y al fracaso. ¿A quién le gusta equivocarse? Y sin embargo de grandes errores han salido inventos ingeniosos o que se lo cuenten al creador del post-it.

Vicio número cuatro. Temor a la ambigüedad o el querer tenerlo todo bien atado. A veces cuando nos da la vena creativa surgen ideas que a pesar de gustarnos acaban siendo desechadas porque por algún motivo no cuadran. En nuestra vida hay cosas que no cuadran a priori y luego con perspectiva toman un sentido enorme, pues con las ideas igual, nos hemos de acostumbrar a una razonable ambigüedad y no cortarnos el rollo.  Os recomiendo el discurso de Steve Jobs en la apertura del curso en Stamford cuando habla de conectar puntos y se da cuenta que si no hubiera hecho cosas que en su momento gozaban de poco sentido, algunas oportunidades se hubieran esfumado.

Vicio número cinco. Falta de confianza. Es una mezcla de los puntos cuatro y tres anteriores. Aceptemos la posibilidad de errar y de nadar en la ambigüedad y seguro que la confianza asomará  su cabeza.

Vicio número seis. Los demás nos desaniman. Escuchar opiniones ajenas es generalmente interesante porque nos amplía el campo de visión pero manteniendo la independencia de criterio y teniendo claro que las decisiones creativas las tomamos nosotros. A veces el cervantino ladran luego cabalgamos es una buena política porque de constructores de murallas con buena fe están las sepulturas de ideas llenas.

Vicio número siete. Exceso de información. Así como los excesos de comida provocan empachos y  los de bebida borrachera los excesos de información provocan inacción. Se llama la parálisis por el análisis. Información sí claro, pero la justa.

Vicio número ocho. Los falsos límites. Nuestra sociedad nos ha habituado a vivir en estado permanente de estreñimiento mental, de constipación intelectual, que nos permite pensar en grande. Normalmente tenemos creencias muy pero que muy interiorizadas que nos empequeñecen, saber reconocerlas es crucial para desarrollar un buen proceso creativo. Durante el trabajo de la parte baja del iceberg en nuestro modelo de desarrollo de marca personal analizamos y desactivamos las creencias limitantes que van apareciendo, un motivo de más para confiar en Soymimarca.

Cinco hábitos para ser una máquina innovadora, ¿los activas?

¿Ser innovador es algo innato  o se va adquiriendo con el tiempo  y la experiencia? Posiblemente las dos cosas sean ciertas.

Los profesores Jeff Dyer de la Brigham Young University y Hal Gregersen de Insead  hicieron hace un tiempo una encuesta a más de 300 ejecutivos creativos  y encontraron cinco rasgos que contribuyen a fomentar la creatividad. Supongo que ya estáis impacientes  para saber cuáles son, ¿no?, pues ahí van:

Conectar. Hacer conexiones entre problemas, ideas o situaciones dispares. Y hacerlo de manera metódica, con premeditación.

Preguntar. Se trata de buscar preguntas que nos reten y os abran la mente y nuestro campo de visión.  Se puede partir de preguntas sencillas como ¿por qué? O ¿Por qué no? O ¿Qué pasaría si…? e irlas haciendo más complejas con la práctica.

Observar. Principalmente a las personas, su comportamiento, sus preferencias, sus hábitos y también empresas e iniciativas. Tomar notas para que no se nos olvide lo que hemos  visto y detectado.

Experimentar. Estar abiertos a nuevas experiencia y a nuevas iniciativas, como si partiéramos de cero, dispuestos a descubrir mundos todavía inexplorados.

Relacionarse. Hacer un networking especial con gente interesante ue tengan poco en común con nosotros y de los que tengamos cosas que aprender. Se trata de dejar nuestro entorno de confort para buscar nuevos perfiles que nos ayuden a crecer.

Y como con la repetición sistemática de las acciones se crean hábitos, os propongo que lo probéis. Durante veintiún días, que son tres semanas de nada, pongamos en práctica estos cinco puntos  y luego nos lo contamos.  Os paso el enlace con la encuesta.

Y por supuesto desde Soymimarca te ayudaremos a canalizar estos hábitos adquiridos para reforzar tu Marca Personal y ayudarte a ser todavía más creativo en todas las facetas de tu vida.  Te esperamos.

¿Tú quieres ser el trabajador del futuro? Te lo ponemos a tu alcance.

Ayer cayó en mi correo un nuevo artículo de Didier Erwoine,  colega nuestro belga de Personal Branding, en el que hace una interesante descripción sobre el cambio en las necesidades del mundo laboral y las nuevas habilidades, aptitudes y actitudes que deben desarrollar los trabajadores para poder evolucionar de acuerdo con el nuevo entorno.

Como  el escenario que se dibuja es positivo y en los últimos tiempos andamos algo escasos de proyecciones que nos eleven la moral vamos a comentarlo y a ver sao empezamos bien la semana. Dejaremos las noticias tristes y las previsiones apocalípticas para la prensa, los economistas y los políticos.

Tenemos los cambios a la vuelta de la esquina

Las carreras profesionales ya no son lo que eran, de la línea recta vamos directos a una sinusoide, con ritmos irregulares y cambios frecuentes en el mismo sector o no. Para acabar de arreglarlo tenemos pruebas más que evidentes que las empresas no están ni en disposición ni en condiciones de ofrecer y mucho menos prometer empleos de larga duración por lo que la seguridad en el puesto de trabajo va dejando paso a la “empleabilidad” que es la capacidad para encontrar un trabajo  de manera más o menos rápida.

Como decíamos en un post anterior las descripciones de puestos de trabajo si no han muerto están entrando en agonía. Lo que si ya podemos ir enterrando es el concepto de empleado y la noción de “competencias”, entendiendo por tales lo que  las personas son capaces de hacer, como punto de referencia principal. Además el contexto económico empuja a las empresas a innovar y esto es muy difícil hacerlo en un entorno organizativo tradicional por sus toques burocráticos, por considerar a los trabajadores como robots reemplazables, por basar sus criterios de selección en signos psicomorfológicos y por ser en definitiva más gestores de “recursos humanos” que otra cosa.

Y con los cambios vienen las buenas noticias

La estructura burocrática está dejando paso a la organización por proyectos y a la organización en red en las que los trabajadores se asocian a proyectos, las jerarquías se disipan y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación se usan a tope.

No es difícil prever que en un entorno como el anterior cada trabajador podrá estar asociado a varios proyectos gestionando una auténtica cartera compartida con otros colegas que tendrán una categoría de socios por el alto nivel de interconexión que todo ello va a comportar.  Y esto no es ciencia ficción, algún día os contaremos las experiencias que en este sentido hemos vivido nuestra socia Montse Taboada y un servidor con algunos clientes.

Las empresas gestionarán auténticas marcas porque lo que se encontrarán los departamentos de RRHH son individuos que propondrán una oferta de servicios única, una oferta de talento global. He aquí otros que deberá adaptarse al cambio, los  RRHH me refiero.

Y como hemos enterrado al empleado damos paso al “imprendedor”  que es ni más ni menos que un auténtico emprendedor en el seno de la empresa tomando iniciativas, detectando oportunidades y movilizando recursos internos y externos.

El panorama es bonito, ¿no?.

¿Y la Marca personal qué?

Las buenas noticias que acabamos de ofrecer convergen en que el trabajador del futuro hará más de lo que se le pide y no por peloteo ni para hacerse ver sino porque estará íntimamente convencido de la utilidad de lo que esté haciendo y porque dará valor a una combinación original de talento, apostará por la creación y la originalidad, se encaminará sin miedo a asumir riesgos con iniciativa y audacia comprometiéndose personalmente en todas sus acciones y por si fuera `poco propondrá su propia visión.

¿Y cómo se llama todo esto?  Pues ni más ni menos que marca personal. ¿O no?

Rebelión en la empresa: de empleados mediocres a profesionales motivados

Si alguien nos preguntara cual es el atributo que distingue a una empresa moderna, competitiva y dirigida hacia el éxito casi sin dudar responderíamos que se trata de la innovación. Sin innovación no hay progreso y sin progreso el futuro es baldío y turbio.

Cuando una empresa no es capaz de innovar, de aportar nuevas ideas, de ser una cabeza de puente en su mercado pierde su fuerza, su eficacia y se convierte en una mediocridad, en una del montón y  su marca acaba siendo una marca blanca.

Que la empresa tenga una marca innovadora no depende únicamente de su capacidad de creación  de nuevos productos, la auténtica innovación proviene de tener equipos humanos comprometidos, imaginativos, inspirados para que cada uno de sus miembros contribuya con todo su potencial en encontrar las mejores soluciones al servicio de sus clientes y al servicio de la misión de la compañía.

Es una verdad de Perogrullo afirmar que si el personal al servicio de la empresa tiene la oportunidad de ofrecer lo mejor de sí mismo tiene mayor sintonía con la organización, está más motivado y comprometido y es en definitiva más feliz. Y todo ello se acaba reflejando en una mayor satisfacción de los clientes y en la última línea de la cuenta de resultados.

Una de las maneras más eficaces para desarrollar el máximo potencial de los colaboradores es permitirles que sean conscientes de todo su potencial individual y que además lo utilicen y esto no es una necedad. ¿Con cuanta frecuencia centramos los programas de desarrollo personal y directivo en analizar aquello de que se carece?, ¿Cuántas veces nos hemos preguntado qué es lo que hace que nuestros colaboradores sean únicos y cómo reforzarlo?. Si nos concentramos únicamente  en las debilidades y en cómo superarlas porque las fortalezas ya se sobreentienden lo que hacemos en realidad es abrir la puerta a la mediocridad, a lo standard. Y corremos el riesgo que el equipo humano se convierta, hasta ahora había evitado el término, en un conjunto de “empleados”, elementos de uso sin personalidad.

Las empresas comprometidas en el desarrollo de sus colaboradores y en lo que les hace fuertes y únicos tienen un salvoconducto para el éxito.  Para que esto sea posible cada persona, cada equipo de trabajo y cada departamento deben ser conscientes de que es lo que les hace únicos y excepcionales y como pueden ponerlo a disposición de la compañía en el bien entendido su aportación será también en beneficio propio.

Basarse en las debilidades aparte de obsoleto es caro. Devolver a los colaboradores el derecho de ser responsables de su carrera profesional , que compartan sus valores, misión y visión personales con los de la compañía y que la elijan y valoren como la mejor opción para trabajar es un reto que ocupa la atención de las compañías orientadas al éxito.

La Marca Personal ofrece a los colaboradores las herramientas y las habilidades necesarias para comprender qué es lo que les hace únicos, para poner de manifiesto por qué son valiosos para la organización y para traducir su aportación en un aumento de valor para la compañía.

Mediocridad, marca blanca o valor y liderazgo, este es el reto. soymimarca y sus herramientas de Personal Branding al servicio del Corporate Branding de empresa ofrecen la solución para que todos los actores se conviertan en ganadores. ¿ Es responsable no considerarlo?

Os inviatmos a leer nuestras propuestas para la empresa.

Jordi Collell / Personal Brand Coach / soymimarca

¿Qué es lo que encuentras cuando pones tu nombre en Google?

Por su interés, reproducimos este post de Guillem Recolons publicado en su blog 

En otras palabras, ¿Cómo gestionamos nuestra presencia en la red?

Nos hemos encontrados con diversos casos

  • En un caso, el personaje sólo aparecía en un contencioso jurídico de hace 10 años por una deuda impagada (que luego fue satisfecha, pero eso no lo refleja la red)
  • En otro, encontramos que el personaje tenía un falso “otro yo” creado por un tercero en LinkedIn. Obviamente, imposible encontrar las claves y contraseñas para eliminar esa cuenta fraudulenta.
  • En muchos casos, los personajes sólo aparecen en listados de competiciones de golf, padel, windsurf. Algo que no suele ayudar mucho cuando se trata de encontrar trabajo o buscar clientes.
  • En casos de gente más joven, es habitual ver el nombre asociado a frases poco edificantes en Facebook, relacionadas con fiestas, sexo…
  • Pero en la gran mayoría de casos vemos que lo que aparece en Google no ha sido gestionado por la persona interesada. La red se ha encargado de marcar sus preferencias.

¿Cómo evitarlo?  En líneas generales, se trata de aplicar cierto sentido común. No comprometerse en frases que tengan efecto boomerang. Evitar al máximo los conflictos. Generar noticias positivas. Usar Twitter es una buena recomendación. Son frases cortas (tipo SMS, de 140 caracteres) que ayudan a posicionar a la persona con un ámbito particular.