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La felicidad tras el despido. Parte I

Es un tópico hablar de despido y depresión, de fases de luto, de indefinición, desorientación, crisis. Como hubiera dicho Louis Van Gaal, “siempre negativo”. Pero, ¿Qué pasa con el lado positivo del despido? ¿Por qué nunca se habla de personas que han descubierto que existe una vida mejor tras un ERE? ¿Qué hay de todos aquellos que, de la noche a la mañana, han descubierto que eran auténticos emprendedores? ¿Por qué insistimos tanto en tapar nuestros fracasos? ¿Hay vida tras el despido?

Hoy iniciamos una sección nueva, una sección, parafraseando a mi querida amiga y “coopetidora” Arancha Ruiz, de historias de cracks, de historias de reciclaje positivo. Las hay, y muchas, aunque muchos nos hagan ver únicamente el lado negativo. Los anglosajones nos llevan ventaja, ellos saben sacar tajada de un fracaso como nadie. Es más, en un país como Estados Unidos, por ejemplo, muchos headhunters y muchos Capital Risc prescinden sin piedad de profesionales que no hayan conocido el fracaso.

Bienvenidos pues a la serie “La felicidad tras el despido“. Para poder completar esta serie necesitaré vuestros testimonios. Os ruego que si habéis experimentado un proceso de felicidad post-despido me escribáis en la sección de contacto de este blog con el asunto “La felicidad tras el despido“. Como no podía ser de otra manera, comenzaré con un caso que creo conocer bien, el mio.

El caso GR. La vida comienza a los cuarenta

El qué

Cuento con el privilegio personal y profesional de haber experimentado un despido, lo que fue la palanca de lanzamiento de una nueva vida con más sabores que sinsabores. Con más destellos de felicidad que de tristeza. Si  hoy me dedico al personal branding es gracias a lo que aconteció a finales de 2004.

El cómo

Inicié mi carrera profesional muy joven. Mi primera nómina, un contrato de prácticas en la agencia de publicidad Tiempo BBDO, está fechada en enero de 1979. Yo tenía 16 años y estudiaba por las noches. Ahí entendí que el entorno de la comunicación, la creatividad, la publicidad y toda la locura que conllevan se convertirían en mi profesión.

Y así fue. Pasé 11 años por J. Walter Thompson, luego por Bassat & Ogilvy y luego por Saatchi & Saatchi. En total, unos 20 años en el entorno de la agencia de publicidad internacional, trabajando para anunciantes de gran presupuesto y para marcas globales. Tras esos 20 años quise probar el sabor de formar parte del accionariado de una empresa, así que acepté la oferta para dirigir la agencia barcelonesa Altraforma. Corría el año 1998 y la experiencia no pudo empezar mejor.

Me sentía a gusto, trabaja con la misma intensidad o más, fines de semana, algunas noches. Pero trabaja “para mi”. Un cachito del resultado (si no recuerdo mal un 15%) era mio. En 2000 y 2001 conseguimos colocar a la agencia en lugares de ranking reservados a grupos muy grandes. Éramos un bombón. Recibimos muchas ofertas de compra de grupos multinacionales. Las circunstancias hicieron que no se aceptara ninguna de esas ofertas (craso error) y que en 2003 se avistaran signos de desaceleración. Algún cliente perdido, algún despido inoportuno, cosas que pasan en las mejores familias y que se suelen superar.

Pero sucedió algo que marcaría mi vida para siempre. Sin saberlo, me instalé en la “zona de confort“, en esa zona cerebral que impide ver la necesidad de cambiar la manera de hacer las cosas. Es posible que alguna circunstancia adversa en mi entorno familiar influyera en mi estado de ánimo, pero fuera como fuere en septiembre de 2004 llegué a un acuerdo de salida con el socio mayoritario de la agencia. Eufemismos al margen, me despidieron de la compañía. Hablemos claro, por favor. Vendí mis acciones y me fui en diciembre de ese mismo año, tras una fiesta de Navidad que se convirtió en mi funeral publicitario.

En enero de 2005, y gracias a algún anunciante que no se quería desprender de mi, inicié mi propio negocio, Lateral Consulting. Lo de lateral venía por la influencia positiva de Edward de Bono y su “Lateral thinking”, un libro que se debería leer a los bebés en la cuna.

Ahí descubrí que se podía trabajar como un burro y ser feliz. Las presiones eran mis presiones, nadie me ponía metas, me las ponía yo solo. Sin  saberlo, ideé mi propio personal branding plan. En 2007 acepté una oferta para gestionar en España el negocio de TVLowCost, una joven agencia francesa que rompió moldes y abrió en dos años filiales por todo el mundo desafiando con su filosofía a las grandes multinacionales. El invento no funcionó aquí, lo que me dio nuevos parámetros para saber lo que no hay que hacer, pero afortunadamente mi negocio con Lateral Consulting funcionaba bien.

En 2007, desde Lateral, empecé a trabajar en proyectos de estrategia y comunicación orientados a personas, a profesionales. Políticos, emprendedores, personas que habían sufrido un despido… Aun no lo sabía, pero mi buena amiga Linda Reichard un día me dijo que lo que yo hacía se llama “personal branding“.

A principios de 2010, de la mano del que luego sería mi actual socio, Jordi Collell, asistimos a una jornada en Madrid sobre marca personal capitaneada por el sherpa Andrés Pérez Ortega, y en octubre de ese mismo año abríamos SOYMIMARCA.

El porqué. Key learnings.

La felicidad existe. Solo hay que ir a buscarla. Y eso se consigue superando miedos.

Arriesgar es clave. Si no arriesgas puedes vivir razonablemente bien con un sueldo digno, pero será difícil que vayas a trabajar con el grado de motivación adecuado.

Se puede vivir con  menos. Muchas personas se cierran en banda a emprender por miedo a no llegar a los niveles de retribución  que tenían trabajando como empleadas.

Think big. Piensa en grande. Si tienes una buena idea, ponle recursos, no seas tacaño. No hay idea que prospere sin una inversión decente.

Rodéate de los mejores. Hasta ahí el tópico. Pero quiero decir rodéate de las mejores personas, de gente a la que puedas confiar las llaves de tu vida. Despréndete rápidamente de quien no comparta tu grado de entusiamo por el proyecto, se convertirá en un agente tóxico.

Hazte un plan. Tu plan. Sigue un guión. Y ves adaptándolo según las circunstancias. No te cierres a cambios de rumbo, pero mantén el destino. Y recuerda, como dijo el poeta griego Constantino Kavafis, que lo importante no es solo llegar al destino, sino aprender del viaje sin forzar la travesía.

¿Quieres trabajar tu marca personal con nosotros?

Contáctanos aquí y buscaremos soluciones.

 

¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?

Becarios al poder (II)

El pasado 29 de marzo publicamos en este blog el post “Becarios al Poder” sobre las nuevas oportunidades de los estudiantes a la hora de encontrar el primer trabajo. El post no generó un gran debate, pero al traspasar el post a la red Linkedin lo hicimos bajo el título “¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?”. Y ahí la liamos.

Nos parece oportuno plasmar hoy el debate generado en Linkedin por su riqueza, controversia y por los excelentes perfiles de los participantes. Por supuesto, si tienes cuenta en Linkedin puedes seguir el debate en vivo (con nombres y apellidos) en este enlace. Salud!

Guillem Recolons / asesor de marca personal

¿Crees que hay más salidas laborales para los estudiantes?

Ignacio (directivo): Guillem, me falta la referencia. ¿más salidas con respecto a qué época? Si lo comparo con la época en que yo salí al mercado de trabajo (años 80), en España hay menos salidas y las que hay son mucho más precarias. Sin embargo las nuevas generaciones juegan con dos ventajas: su mentalidad es (o debería ser..) global, y tienen internet, lo cual es un instrumento muy potente para encontrar oportunidades. En definitiva, un joven bien preparado, con idiomas y dispuesto a moverse a cualquier parte, probablemente tiene más salidas que hace 10, 20, 30 años.

Moderador (asesor marca personal): Hola Ignacio, pienso que con las herramientas actuales y con la facilidad del acceso a la información, los jóvenes tienen un camino de diferenciación mejor. El mercado laboral no ayuda, pero nunca faltan plazas para los que demuestran habilidades excepcionales.

Daniel (directivo): En mi opinión hay muchas más, en parte por la propia especialización del mercado de trabajo y la creación de nuevos segmentos de mercado. El problema es que, unido al mayor número de salidas, hay más distancia entre el entorno educativo y el laboral, los jóvenes salen con escasos conocimientos, habilidades y aptitudes.

Moderador: Daniel, creo que das en el clavo cuando hablas del gap entre el mundo educativo y el laboral. Solo algunas universidades -la mayoría privadas- se están preocupando de organizar prácticas en empresa de buen perfil cualitativo. Sin embargo, veo que, al mismo tiempo, muchos centros universitarios están utilizando a profesionales no docentes para reforzar asignaturas. Una buena noticia.

Isabel (marketing + social media): Con los tiempos que corren, actualmente es mucho más fácil encontrar trabajo si tienes la posibilidad de colocarte como becario, apenas tienes experiencia o estás en los últimos años de estudios… cosa que antes no pasaba. Sin embargo, otra cosa es el tipo de trabajo que encuentras, pero no olvidemos que es un empuje para entrar en el mundo laboral! =).

Moderador: Isabel, podríamos decir que antes se colocaban aquellos que podían disfrutar de alguna influencia familiar, y que ahora las oportunidades se han “democratizado”. Gracias por escribir.

Ignacio: Pero ¿de qué mercado laboral estáis hablando? Parece ser que en España hay un 40% de paro juvenil…¿dónde están estas oportunidades..?

Pablo (marketing & comunicación): Creo que el problema es, sin duda, el que antes comentabáis, que la universidad no te prepara realmente para lo que posteriormente te vas a encontrar. Considero que los jóvenes, a pesar de estar preparados, y en mi caso, tratar de explotar la visibilidad que nos puede proporcionar internet y las redes sociales, lo tenemos en muchas ocasiones, muy difícil. Y difícil porque nos cuesta que nos den esa primera oportunidad para demostrar lo que valemos, precisamente por esa falta de experiencia práctica.

Moderador: Ignacio, el paro juvenil (15 a 24 años) está cerca del 43%* y no para de crecer, al igual que pasa en toda Europa (excepto Alemania, as usual). Sin embargo, el tema del debate es si existen o no mejores herramientas para que los estudiantes puedan trabajar mejor su marca personal y ser los elegidos en los procesos de selección. Precisamente esa tasa de paro tan dramática (la media de la UE es del 20% y en EEUU es del 18%) es la que pone de manifiesto la necesidad de utilizar las técnicas que permitan una mayor especialización y diferenciación. *Datos Eurostat

Cristina (directiva RRHH): Me encanta ver la actividad en este foro – gracias Guillém por iniciarlo, sé que compartimos muchas inquietudes y soluciones en éste tema. Estoy de acuerdo con todos vuestros comentarios. Desafortunadamente, más canales de búsqueda no supone que sepamos optimizarlos y que hallan más salidas. Con alguna excepción, son las mismas pero hay más herramientas para publicitarlas y enviar CVs. Despersonaliza el proceso, multiplica la competencia entre candidatos y exponencialmente el trabajo de selección final en las empresas…Tenemos tendencia a ir rezagados en adoptar algunas actitudes y prácticas esenciales. Facilitar y optimizar el paso del mundo académico al laboral es una de ellas. Hay dos áreas de acción esenciales: 1. Asesorar a los estudiantes en técnicas de presentación y búsqueda para destacar y apoyarles fomentando una actitud pro-activa, emprendedora y profesional en sus estancias profesionales. Se comenta poco, pero el año que viene las prácticas serán obligatorias por el Plan Bolonía y no estamos ni concienciados ni preparados para el aluvión de becarios que van a necesitar prácticas para acabar su carrera universitaria. 2. Es fundamental activar un cambio en la percepción empresarial de las prácticas, sobre todo en las Pimes, para conocer y valorar las ventajas de RRHH que suponen y crear así las salidas que necesitan nuestros talentos emergentes. Se nos va la imagen de país en ello (ver artículo Becarios al poder! en nuestro blog becarioslapoder.wordpress.com) ¿Quizás sería el momento para crear una plataforma/lobby a la americana? Qué dices Guillem ¿os apuntaís?

Clara (becaria): Hola! Voy a hacer mi aportación como “joven buscando empleo” que soy. Soy Diplomada en Turismo y con un Máster en Dirección de RRHH, actualmente cursando Humanidades. He trabajado de becaria en la CAM, donde posteriormente trabajé 4 meses y donde me habría quedado de no ser por la actual situación económica española y por la situación de la CAM en sí…. Esta ha sido la única empresa que, realmente, me ha dado una oportunidad ya que el resto de empresas donde he realizado prácticas sólo buscan tener a un empleado trabajando gratis para ellos, en lugar de verlos como una inversión de futuro. Opino que la mayoría de empresas, en lugar de dar una oportunidad a las personas jóvenes y ver que su ilusión y ganas de aprender son lo más importante puesto que la formación se presupone, buscan perfiles que tengan experiencia, algo imposible si nunca puedes empezar y si no te valoran por lo que realmente eres. Saludos!!

Daniel: Clara, seguramente tengas razón, pero la situación actual es coyuntural e influenciada por el ciclo económico: por el “mismo precio” las empresas pueden encontrar a gente experimentada en paro. Me preocupa más la situación estructural de desconexión entre mercado laboral y universidades.

Ignacio: La universidad ha de tener como objetivo dar una formación generalista y, lo que es más importante, dotar a los estudiantes de capacidad de aprender. Las empresas han de seleccionar a gente que sea capaz de aprender, y formarlas en su negocio.

Moderador: En eso estoy de acuerdo con Ignacio, la universidad no puede convertirse en un centro de colocación para estudiantes, debe ser un modelo de aprendizaje global.  Clara, gracias por tu aportación como “sufridora” y testigo directo. Aunque Daniel pueda tener razón con el tema coyuntural lo cierto es que falta una política de empresa específica en la contratación del talento joven (y digo talento aunque no haya experiencia, son cosas muy distintas).  Este es un debate enriquecedor, os agradezco a todos vuestra aportación.

Pau (directivo RRHH): Me parece un debate interesante. Voy a escribir sobre ello en el blog. Lo fundamental en todo caso es la percepción. Creo que la gran diferencia entre nuestra generación, a lo de los 90 y la actual es la sensación que tiene el joven respecto al mercado de trabajo. Para nosotros esto no era un problema, para los de los 90 empezó a serlo y hoy es un problema grave. Evidentemente no tienen ninguna seguridad respecto a su entrada en el mercado de trabajo. Respecto a la desconexion entre universidad y empresa es algo casi “consustancial” con el mundo universitario. Lo era en los 70, en los 90 y ahora. Hoy se agrava incluso más por las circunstancias anteriores pero este si que es un problema grave de nuestro mercado de trabajo y en el que parece que aunque hay mucho por hacer nadie “se pone” de verdad.

Ignacio: Nunca como ahora, un joven ha tenido “el mundo a sus pies”: puede contactar con cualquier agencia de colocación del mundo, y con poco dinero puede viajar a cualquier parte del mundo, quién tuviera ahora 25 años!!!, ya me gustaría!! Solo les recomendaría que, por favor, aunque cuesta un pequeño esfuerzo, que hablaran algún idioma… En nuestra época era más fácil encontrar trabajo a 20 minutos de casa, sí, estoy de acuerdo, y de alguna forma la economía “nos ataba” al lugar de nacimiento, benditos los jóvenes de ahora que no tiene este tipo de ataduras!!

Clara: Y menos mal que hay países que valoran a los trabajadores!! No como en España. Y si los jóvenes no hablan más idiomas, tal vez sea por el mal sistema educativo que tenemos…

Ignacio: Clara, con tu última frase no estoy de acuerdo. En mi opinión uno aprende idiomas si quiere aprenderlos, y sobre todo se aprenden cuando se siente la necesidad…

Clara: Cierto, en parte. Yo he asistido a la smismas clases que el resto de personas y hablo inglés y otros no. No tengo un nivel bilingüe pero puedo mantener una conversación en inglés sin problemas. Por otra parte, el inglés que estudiamos durante los años de colegio, los de instituto e, incluso, los de universidad es siempre lo mismo, nunca se avanza. Se estudia gramática una y otra vez pero poco vocabulario y casi nunca se valora ni se practica la parte oral.
En otros países europeos se habla el idioma oficial y también inglés.

Pau: Vale, vale, pero en temas laborales no me quisiera poner en el lugar de nuestros hijos. Nosotros (años 70) no tuvimos ningun problema para acceder al mercado de trabajo (no tuvimos y no lo veiamos como problema). La siguiente generación (años 90) lo tuvo algo más complicado porque además coincidió con la crisis posterior al 92. Los de ahora creo que francamente lo tienen como generación mucho mas complicado. Tengo que recordaros la importancia estadística del desempleo juvenil. Creo que hay un 40% de los jovenes menores de 25 en desempleo. Esto es responsabilidad de todos y en particular de un sistema educativo que no les ha preparado suficientemente.

Ignacio: Discrepo con esta teoría. Cada generación tiene que lidiar con la época y la economía que le toca vivir. No voy a enumerar las ventajas e inconvenientes de mi época, que los había. Pero hoy en día los jóvenes tienen: 1/Infinitamente más información, 2/Mayor accesibilidad al mercado global, 3/Mayor acceso al aprendizaje de idiomas, 4/Facilidad para viajar 5/Mayor oferta de masters y cursos de especialización. También hay inconvenientes: 1/Hay pocas oportunidades en mi ciudad, 2/Tengo que moverme, 3/Con una carrera no basta, hay que estudiar más, y, el peor inconveniente, 4/En casa de mis padres se vive muy bien….al final, cada época tiene sus “cosas”, pero siempre la única cuestión es espabilarse…

Moderador: Yo lo llamaría “discrepancias convergentes”. Parece que estamos de acuerdo en que hay más y mejores herramientas para posicionarse y también que el panorama laboral actual es muy cerrado para los más más jóvenes. A eso se le une una cierta falta de motivación empresarial por “formar” personas (eso cuesta tiempo y dinero, pero también genera fidelidades). El cocktail nos puede llevar a la conclusión de que -perdonad, barro un poco hacia casa- el posicionamiento personal adquiere más importancia que nunca.

Laia (directiva comunicación): Estoy de acuerdo con Pau en que ahora los jóvenes que salen de la universidad los tienen mucho más difícil, y parece que sea más complicado a medida que pasan los años. Es cierto que no se nos prepara lo suficiente, ni en el colegio ni en la universidad. Totalmente de acuerdo con Clara en que el nivel de inglés que se enseña en el colegio es nefasto. Ya no sólo el nivel, sino el sistema que se utiliza. Al fin y al cabo, lo más importante es poder entenderse con las personas, tener vocabulario, no tanto construir la frase de forma perfecta. En fin, que pensé que mi generación lo tendríamos difícil y la verdad es que no ha sido fácil, pero veo que las que vienen detrás aún lo tienen peor. Además, se le suma la crisis y lo que las empresas se están “aprovechando” de contratar becarios en condiciones precarias para ahorrarse dinero.

Isabel: Estoy leyendo con atención todos los comentarios y veo que hay varias personas que están a favor de que los jóvenes lo tienen más difícil. Entonces… ¿por qué me encuentro con muchas más ofertas que piden becarios o gente para prácticas que hace unos años? Cuando yo acabé la carrera y el máster todo el mundo te pedía experiencia y ahora en muchas ocasiones te dicen que tienes demasiada para el puesto requerido (que nunca entenderé cómo se tiene demasiada experiencia, pero bueno). Las personas con puestos intermedios estamos con esta crisis en un “vacío” que ha hecho que o tienes mucha experiencia para unos puestos y no te dan siquiera la oportunidad o tienes poca para otros y no les interesa invertir en tí, puesto que saben que encontrarán a alguien en paro con esa experiencia. En fin, que todos los tenemos difícil… Saludos 🙂

Laia: Efectivamente, las empresas solicitan becarios o personas sin experiencia para no tener que pagarles un sueldo decente, pero contratan a jóvenes para ahorrarse dinero que a menudo no están preparados para el puesto que tienen que ocupar. Es muy triste ver como tus amigos/as tienen que eliminar formación y experiencia profesional de su currículum para poder acceder a un puesto de trabajo. Así va el país…

Clara: Exacto Isabel, como dice Laia, las empresas buscan más becarios porque así no tienen que pagarles (porque las prácticas, por supuesto e inexplicablemente, no se pagan…) y luego, como sólo has hecho prácticas, no te contratan por no tener experiencia laboral, en fin… Sinceramente, me siento menospreciada y eso que soy una persona siempre feliz, ilusionada y motivada pero no sé que pasa que sigo sin encontrar trabajo!!

Isabel: No te preocupes, Clara, no pierdas la sonrisa de la foto, pasaremos por esto y por lo que nos echen, así somos nosotras!. Yo tengo más experiencia y estoy en la misma situación que tú, las cosas están mal para todos, me temo. Gracias por responder Laia y Clara. Saludos a tod@s!

M. Carmen (arquitecto): No estoy del todo de acuerdo. Por mi experiencia, veo tanto en mi generación como en la actual a gente más joven a la espera de que les llegue el super-puesto de trabajo. Sin duda mucha gente se mueve, se forma… pero también abunda quien no quiere hacer el esfuerzo de cambiar de ciudad, no hablemos ya de pais, con otra lengua y costumbres que aprender, que no aceptan puestos que consideran inferiores o mal pagados pero en los que podian estar ampliando conocimientos y experiencia….  Os pongo un ejemplo (caso real cercano): una persona, con el inglés del instituto, se marcha los veranos a cuidar niños a Londres; acaba su carrera (Biblioteconomía y Documentación) y, con una beca Erasmus (6 meses), trabaja en la British Library; cuando se le acaba, se queda otros 6 meses, a su costa (sigue cuidando niños), para terminar el proyecto que ha empezado. Cuando vuelve a España, recibe una llamada para trabajar de nuevo alli, esta vez contratada. Acabó con contrato indefinido….. que dejó para trabajar en una ong colombiana durante unos años. Ahora trabaja en Madrid… y sigue colaborando. No fue la unica en su promocion que hizo algo similar. Y tambien muchos de sus compañeros nunca han trabajado de lo que han querido, tampoco han querido moverse, …

Ignacio: El ejemplo que menciona M.Carmen es significativo. Al final, en cualquier época, lo importante es la actitud para afrontar los retos que se le plantean a uno, y, ser joven toda la vida ha tenido muchas ventajas en cuanto a energía e ilusión por las cosas (“juventud divino tesoro”….).

Pau: Durante muchos años, cuando ejercía como consultor de outplacement -cosa que por otra parte me gustaba y no hacía mal- siempre le decia a los candidatos que sean cúales sean las condiciones del mercado de trabajo, quien quiere de verdad trabajar encuentra siempre una oportunidad. Esto creo que sigue siendo así. Respecto a los jóvenes lo que creo que ha cambiado (ya he insistido en ello en otros comentarios) es la percepción real del problema del empleo. Nosotros probablemente estabamos peor preparados pero no sentíamos este problema. Hoy este problema existe y es claramente percibido por los jovenes, aunque finalmente quién se esfuerza encuentra una oportunidad.

¿Continuará?

Becarios al poder!

Todas las estrellas comienzan en algún sitio. Nos refererimos a los estudiantes universitarios y a su largo y tortuoso camino hasta llegar a una oferta laboral. En tiempos de crisis el ingenio ha disparado las propuestas para echar una mano a este colectivo que representa nuestro futuro. Veamos qué tenemos.

  1. Selección de los mejores estudiantes para cubrir plazas de becario en empresas: Por algo se empieza, pero si cuentas con la habilidad de Keyintern y de su blog “Becarios al Poder”, las cosas son más fáciles. Para empezar, Keyintern ayuda al estudiante a organizar su currículum como Dios manda; pero lo mejor es la posibilidad de las empresas de ver a sus candidatos a becarios en vídeo explicando sus competencias y habilidades. Eso es un currículum, con lenguaje no verbal incluido. Como es habitual en estos casos, para el estudiante el servicio es gratuito y es la empresa quien costea la selección.
  2. Bolsa de trabajo específica para estudiantes: Hace pocas semanas, Linkedin presentó su servicio “Studentjobs“, aprovechando el tirón que esta red profesional está teniendo entre profesionales y empresas. En realidad no es más que un buscador de empleo, pero es específico para estudiantes y permite elegir los sectores de actividad. Una vez elegido un sector se despliega un listado de empresas que necesitan jóvenes talentos. El problema, por el momento, es que hay pocos empleos de nuestro país, pero si uno tiene disponibilidad y mentalidad para trasladarse al extrangero, el tema promete.
  3. Marca personal para estudiantes. Curiosamente, el proyecto previo a SOYMIMARCA estaba centrado 100% en estudiantes universitarios, grupo al que luego se añadieron empresas y otros colectivos como profesionales y emprendedores. ¿Porqué es importante la marca personal para los estudiantes? Muy sencillo, para convertirse en la opción preferente. Los estudiantes se mueven muy bien en las redes sociales, pero la marca personal les puede ayudar en la fase de autoconocimiento y creación de estrategia personal. El 2.0 no lo es todo, no hay nada peor que no tener nada interesante que decir ni tener una audiencia definida para decirlo.

¿Currículum? no, gracias. Pero ¿cuál es tu historia?

La importancia de las habilidades de comunicación como factor de elección decisivo

Puede que el currículum no haya muerto aún, pero está en la UCI. Ese trozo de papel lleno de datos -muchos de ellos de dudosa comprobación- se está convirtiendo en un referente pobre. Le falta algo, algo muy importante. Demostrar la competencia comunicativa de la persona. Y eso sucede también en los currículum de la red, los de Linkedin, Xing, Plaxo o Viadeo.

Hace un par de meses, dos ex-compañeras de trabajo en Bassat & Ogilvy, Linda Reichard y Cristina Lastra pusieron en marcha KeyIntern, una iniciativa singular: facilitar a las empresas la contratación de becarios. Pero eso no es todo, cuando solicitas un perfil te envían un enlace a YouTube con los candidatos hablando, contando cuales son sus aspiraciones. En pocas palabras, KeyIntern resuelve muchas dudas en cuanto a las habilidades de comunicación de los candidatos.

Estamos llegando al punto en que muchos de los aspirantes a un trabajo están “ultra-preparados”, con carreras y postgrados, con idiomas, con casi todo. ¿Cuál será entonces el factor diferencial entre dos o más candidatos iguales? La habilidad de comunicar, de contar su propia historia, de contar el relato de su experiencia o de sus aspiraciones.

No estamos proponiendo que cada uno escriba un cuento, pero sí que se acostumbre a relatar, a contar con cierta dosis de pasión y convicción qué hace, qué quiere hacer y porqué quiere hacerlo. Las técnicas de storytelling son una buena vía para encontrar una fórmula que nos permita mejorar nuestro discurso y dotarlo de matices para diferenciarlo de los discursos estándar.

Por si puede servir de inspiración, os dejo el enlace a 0,23, un site plagado de cuentos cortos que pueden ayudar mucho a estructurar nuestro discurso. Y también os adjunto un vídeo de uno de los mejores anuncios de la historia de la publicidad contado en clave de relato: el de Johnnie Walker “The man who walked around the world”, que ya enlacé hace unos meses en mi blog de Lateral Consulting. Feliz relato.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist/ soymimarca

La impresionante historia del tipo que encontró el trabajo que él quería utilizando Google Adwords, por @guillemrecolons

Subtítulo: Y SÓLO LE COSTÓ 5€!!

Sub-Subtítulo: Basado en una historia real

Imagínate que el sueño de tu vida es encontrar trabajo como redactor creativo en una de las 5 mejores agencias del país. Imagínate que además, estás sin blanca y no puedes gastarte más de 4 o 5€ en conseguir tu azaña.

Te diría lo mismo si tu meta es conseguir entrar en uno de los mejores bufetes de abogados, de economistas, de ingenieros. Te diría lo mismo si quieres encontrar una buena plaza de maestro de escuela, de director comercial o de lo que tu quieras.

Es más sencillo de lo que parece. Entras en Google, buscas Google Adwords y compras unas palabras clave. Si quieres comprar “creativo publicitario” te costará una pasta. Y sólo tenemos 4 o 5€. La fórmula de Adwords no es de precio cerrado, si no que pagas por subasta. Si nadie quiere lo que tu quieres, te costará 0,15 por clic, realmente barato. Pero si quieres comprar palabras generalistas como “creativo”, prepárate a pagar un dineral.

En nuestra historia, lo que haremos es comprar los nombres de los mejores creativos publicitarios del país. ¿Porqué?

Porque cuando busquen su nombre en Google se van encontrar con nuestro anuncio: “Hola Director Creativo XXXX, Googlearte a tí mismo es divertido. Contratarme a mi como creativo en tu empresa, también. Llámame. Ya tardas.”

Pues bien, esta pequeña historia es cierta, y acabó bien. Nuestro amigo, cuyo nombre real es Alec Brownstein consiguió entrar como redactor senior en Young & Rubicam. Le contrato Scott Vitrone, un director creativo que quedó alucinado de la capacidad de Alec para llamar la atención.

Doy gracias a mi buena amiga y compañera Linda Reichard por publicarlo en su LinkedIn. La historia la publicó el pasado 18 de mayo el diario online “The Globe and Mail”, y aquí tenéis el enlace para ver la historia completa, que incluye una  entrevista a los protagonistas.