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El equilibrio entre lo personal y lo profesional, por @PabloAdanMico

El personal Branding es cuestión de posicionamiento (bajo qué aspectos nos recuerdan), y éste es estrategia (cómo conseguir que sea acorde a realidad y metas), y la estrategia es cuestión del punto de partida (mi identidad, valores, fortalezas…) y del punto de llegada (objetivos).

Aporto este galimatías porque es necesario clarificar el proceso de una estrategia de marca personal. Evitaremos así abandonos prematuros, decepciones o lo peor: fracasos.

Pero como acerca del contenido de este primer párrafo se ha hablado mucho en este blog y poco nuevo queda por aportar, me voy a centrar en algo que realmente sé que a muchos les preocupa.

Y se trata de la diferencia entre marca personal y marca profesional, y de emprender una estrategia de marca personal en una empresa o no hacerlo.

La marca personal es ineludible e imperecedera

Suena bien, pero ¿estamos seguros? Todos tenemos marca personal, por el hecho de ser, por el hecho de estar. Es innata a la sociabilidad del ser humano, y te acompaña como un abrigo e impregna con tu aroma los lugares en los que estás, y deja algo, un recuerdo, una sensación, en los que te ven, te escuchan, en los que están contigo.

Pero muchas veces nuestra identidad (base de nuestro ser único y diferente en sí mismo) no encuentra un hueco, un sentido o una oportunidad en el lugar en el que desarrollas parte de lo que haces (tu actividad), y cómo lo haces (tu actitud).

Tus valores, tu forma de entender la vida y las relaciones, te acompañan y forjan tu actitud, la desarrollan y con ellos impregnas lo que haces de un sentido, de un estilo propio.

Marca profesional, tu capacidad, tu valor

Y tu marca personal se proyecta en tu trabajo, en tu entorno laboral. Porque representa lo que eres y es difícil de esconder, de evitar, de ser negada. Es la marca profesional, tu marca personal reducida y adaptada a un entorno profesional. Pero es algo más complicado.

Puede ser que tu empleo, la empresa, o las personas con las que trabajas, no merezcan que te proyectes personalmente. Ocurre muy a menudo, por ejemplo cuando estás en una empresa que no está alineada con tus valores, incluso los niega y actúa en contra de tus principios, con el mercado, con el cliente o con las personas del equipo. O cuando te sientes un extraño entre tus compañeros, un incomprendido que llega a la conclusión que no merecen que te muestres como eres.

Es mucho más común de lo que pensamos. Seguro que te sientes representando, como ya en algunas ocasiones. Si es así no tienes por qué sentirte mal. Cada uno proyecta lo que quiere, donde quiere y con quien quiere.

No acotes el entorno de tu marca personal

No necesariamente debemos buscar una proyección en los entornos previsibles (mi empresa, en el día a día, y el mundo entero cada tarde noche en mis redes sociales). Son los extremos.

Yo lo llamo marca personal de pequeños entornos, a la estrategia de trabajar la marca personal en círculos concretos, donde te sientes cómodo, respetado y con valores e intereses en común.

A veces el encierro profesional sirve de poco cuando llega el momento del despido o la necesidad de cambio. Entonces gran parte de lo hecho, lo  invertido, pierde todo su valor.

Así que debes empezar a visualizar el futuro y a valorar escenarios posibles, e invertir tiempo y recursos en ellos ante un posible cambio, voluntario o no.

Si decides buscar otras posibilidades de trabajo en otra empresa, comienza a trabajar el sector y sus áreas representativas locales. Si decides emprender comienza a buscar posibles aliados y clientes potenciales, entre amigos, familiares, antiguos compañeros de estudios, proveedores, etc. Si decides quedarte valora la estrategia más adecuada. Que las cosas pueden ocurrir de un día para otro.

Para terminar, recuerda:

“Las metas profesionales son etapas en nuestra vida, cambiantes y pocas veces dependen de nosotros. Pero una marca personal es para siempre

Pierde el miedo a las redes profesionales, por @guillemrecolons

“Soy ejecutivo en una gran organización. Tengo poco tiempo, mi agenda es una locura. Prefiero no tener perfiles en las redes sociales, sé que lleva tiempo gestionarlas y pienso que mis superiores y mis clientes aprecian la discreción. Centro mi tiempo en conseguir los mejores tratos para mis clientes y los mayores beneficios para mi empresa”.

¿Te es familiar esta descripción? Sí, corresponde a un porcentaje un elevado de directivos de compañías, su trabajo está aparentemente consolidado, su carrera es ascendente y su agenda es un auténtico infierno. Piensan, quizás ingenuamente, que si no dejan rastro en Internet su reputación digital no será mala. Desgraciadamente, se equivocan (pero no lo saben o no quieren saberlo).

No se trata de estar, se trata de ser

Estoy de acuerdo con este perfil en una cosa: más vale tener un plan antes de crear perfiles en red. Porque crear un perfil en la red no sirve de mucho si no le das una orientación estratégica mínima > a quién quiero llegar > qué quiero conseguir > qué mensajes debo crear o compartir > con qué frecuencia. Dicho de otra manera, e insisto en ello, no se trata de estar, se trata de ser.

El problema es que sí, todos tenemos una marca online

Nuestra marca online es nuestra marca pública, tengámoslo en cuenta. El problema es que aunque no compartas nada, aunque seas la persona más discreta del mundo, siempre hay rastro sobre ti, me apuesto lo que quieras. Precisamente aquellas personas sin presencia voluntaria disponen de una maravillosa presencia involuntaria, que va desde directorios que publican tu nombre, dirección y teléfono de casa, webs tipo Runedia que publican tus datos en una carrera que hiciste hace tres años, BOE que publica nombramientos, apoderamientos, centenares de webs tipo “paginas amarillas”, “información empresas”… Eso en el mejor de los casos. En el peor y más habitual de los casos tu nombre estará asociado a confusiones con otras personas que se llaman exactamente igual que tú (quizás creías que tu nombre era único). Y lo más probable es que esas personas que se llamen igual que tú este publicando cosas que no te gustaría que nadie pensara que que las publicas tú.

¿Cómo gestionar los resultados de nuestra primera página de Google?

Lo que aparece en Google cuando alguien pone nuestro nombre en el buscador es nuestra marca (o no marca) online. No se requiere una dedicación de 5h diarias para conseguir que esos resultados sean guiados por nosotros y se correspondan 100% a nosotros. De acuerdo, muchos (yo el primero) te dirán que lo ideal es tener tu propio blog, tu casa digital. Pero eso lo dejaremos para una fase en que te hayas familiarizado con la red. De entrada, hay otras soluciones más sencillas, menos comprometidas y que pueden lograr enviar a la página 2 de Google la basura digital sobre nosotros. No entraremos en redes sociales, para empezar elegiremos dos redes profesionales must y dos que pueden complementar muy bien la cosa: Me refiero a Linkedin, BeBee (nueva pero interesante), About.me y Slideshare.

Linkedin

Creada en 2002, Linkedin es la red profesional líder en el mundo con más de 400 millones de miembros, grupos de debate y millones de perfiles de empresa, por no hablar de sus múltiples servicios como el de colocación, el Pulse (blog interno) y muchos otros. Tiene rivales, como ViadeoPlaxoXing,…, pero están lejos, muy lejos de Linkedin. Si tuviera que definir Linkedin de alguna manera diría que es un lugar de encuentro de profesionales que permite una buena gestión de networkingcompartir conocimientos y por si fuera poco disponer de un perfil individual y de empresa dinámico (la tarjeta de visita del SXXI). Las recientes incorporaciones como el hecho de que nuestros contactos puedan validar nuestras competencias convierten a esta red en un excelente vehículo de nuestra marca profesional. Hay mucha literatura escrita sobre Linkedin, pero si lo que quieres es empezar te recomiendo esta genial infografía (un poco larga pero clara y directa) aparecida en Hubspot. Si quieres saber más te aconsejo seguir a profesionales como Pedro de VicenteCèlia Hil o Álex López.

Siguiendo con Linkedin, la plataforma ha creado una herramienta de medición muy interesante, el Social Selling Index, que indica tu potencial de persuasión en esta red con un número de 0 a 100 que mide cuatro parámetros básicos: marca profesión, encontrar a los perfiles adecuados, gestionar la conversación y crear relaciones. En la era de las mediciones siempre es interesante disponer de herramientas tan útiles. Para saber más sobre el SSI, aquí tienes un PDF creado por Linkedin.

beBee

Quizás no te sea familiar, pero el CEO de beBee, Javier Cámara, puso en marcha esta red que ya cuenta con casi 10 millones de personas, pero casi todas en España y países de habla hispana.  Según sus palabras, “La principal diferencia de beBee con el resto de redes sociales es la afinidad entre los usuarios y el contenido que ven en su muro. No es una plataforma meramente profesional, sino que es una mezcla entre red social personal y laboral, lo que llamamos red social de afinidad”. Al igual que Linkedin, beBee dispone de app móvil que facilita el uso de la plataforma. Aquí encontrarás una infografía con 10 razones para crearte un perfil en esta red.

About.me

About.me es quizás una de las plataformas para gestión de comunicación personal (y de empresas) más fácil de crear y con menor necesidad de mantenimiento. Te puedes registrar a través de tu perfil Facebook o Twitter. Es tan fácil como crear una sóla página, eligiendo fotografía de fondo, título profesional, mini Bio, palabras clave y enlaces a otras redes. La potencia de las palabras clave que pongas puede hacer que, de forma totalmente pasiva, recibas 500 visitas por semana. Además, disponen de un código para firma digital en email. La URL es about.me/nombre, pero la versión premium te permite personalizar y quitar lo de about.me. Si quieres un ejemplo visual de cómo puede quedar, aquí tienes el mío. Aunque no hay números fiables de número de usuarios, se habla de que el pasado año hubieron más de 13 millones de interacciones. Recientemente esta plataforma creada por Tony Conrad lanzó su app móvil Intro by About.meAquí tienes más información sobre cómo crear un buen perfil en esta red.

Slideshare

Algunos lo consideran un gigante del marketing de contenidos. Aunque más que una red es un repositorio de informes (ppt y pdf) su potencia es tal que hace pocos años fue adquirida por Linkedin. Slideshare está pensada para la nueva era de compartir conocimiento, y desde el punto de vista de personal branding es un excelente vehículo de posicionamiento profesional. Su funcionamiento es muy sencillo, desde el registro, que se puede hacer a través del peril de Linkedin o de Facebook, hasta la facilidad de “subir” documentos, etiquetarlos correctamente y disponer de una fantástica estadística de visitas, descargas… La versión premium permite limitar las descargas a quienes faciliten sus datos o sencillamente bloquear las descargas. También permite que los documentos sean privados y sólo se pueda acceder con contraseña, un tema interesante para proyecto colaborativos confidenciales. ¿Cuándo usarla? Imagina que has dado una charla, en vez de enviar el documento por email lo “cuelgas” en Slideshare y lo compartes en abierto, por lo sabrás en todo momento cuál es el alcance de cada presentación. ¿Un ejemplo? Este ebook de Soymimarca obtuvo en un año más de 300.000 visitas y casi 1.500 descargas. No esta mal, ¿no? Aquí esta infografía explica más.

Y ahora… ¿Qué?

Ahora se trata de visitar un par de veces por semana tus perfiles en Linkedin y en beBee para gestionar interacciones, compartir contenidos o actualizar el perfil y de visitar una vez al mes tus perfiles en About.me y Slideshare. ¿El resultado? En tu primera página de Google no tardarán en aparecer cuatro entradas sobre ti, controladas por ti, y con información que posiciona tu marca y te facilita contactos. Es un perfil muy bajo de presencia online, te lo puedes permitir sin ningún problema. A medida que te familiarices, puedes intentar poner los pies en Twitter, no sin antes leer a fondo Twitter en una semana de Francesc Grau o De Twitter al cielo de Oscar del SantoDani Iglesias Marco Conde. ¿Más?, de acuerdo, eres carne de blog. Pero eso es otro cantar y lo cuento en otro post. Ánimo y salud!

 

 

¿Dejas marca?

 

La palabra marca está de moda. La utilizamos todos y con mucha frecuencia. Incluso los más pequeños ya conocen de su existencia y de su significado. El concepto de marca tiene diferentes significados. Según la Real Academia Española puede significar una señal hecha en una persona, animal o cosa para distinguirla de otra. También significa instrumento para medir, o medida cierta y segura del tamaño de una cosa incluso, a nivel deportivo, el mejor resultado técnico homologado. No obstante, existe además otra acepción al concepto marca. Según el Oxford Concise Dictionary también se entiende marca como el hecho de dejar una impresión inolvidable en la mente de una persona. Esta acepción transmite una idea importante. Las marcas, no son sólo los logotipos o las imágenes, colores y formas de miles de productos. Son básicamente percepciones que tienen las personas sobre determinados productos, servicios… Las percepciones son totalmente subjetivas; se crean en nuestra mente y definen la imagen que cada uno de nosotros tenemos sobre estos productos.

Con las marcas personales sucede lo mismo. Una marca personal no es el nombre completo de una persona, ni su propia página web, ni su tarjeta de visita o su Curriculum Vitae. Es básicamente, la imagen que tienen sobre él determinadas personas. Como bien dice Jeff Bezos, CEO de Amazon, la marca personal es “aquello que dicen de alguna persona cuando no está delante”. También se basan en percepciones y por ello, también son terriblemente subjetivas.

Google Images

Google Images

Estoy seguro que todos hemos tenido diferentes profesores/as, jefes/as, compañeros/as de trabajo, novios/as, amigos/as… También estoy seguro que la mayoría de estas personas las hemos olvidado o casi olvidado. La mayoría de ellos no han dejado marca, no han dejado huella en nuestro recuerdo, en nuestra mente. Seguramente, sólo pocas personas nos han marcado realmente a lo largo de nuestra vida. Nos acordamos de ellas por mucho que pase el tiempo, evocan en nosotros sentimientos positivos, nos apetecería volver a estar con ellos…en definitiva, estas personas nos han dejado marca y por lo tanto podemos decir, que tienen una marca personal potente.

Ahora bien, ¿de qué depende el hecho de dejar marca en otras personas? Pues de muchos factores como la competencia profesional, la capacidad de trabajo, tus conocimientos… Pero, a mi entender, existe un factor que sobresale notablemente del resto. Se trata de las emociones. Las personas que gestionan bien sus emociones y sobretodo saben gestionar e impactar en las emociones de los demás (lo que se conoce como Inteligencia Emocional) suelen dejar una huella mayor en la mente de las personas. Seguramente, si repasamos aquellas personas que nos han marcado encontraremos no al mejor profesor o jefe o compañero, ni al más preparado, ni al más listo, sino al que mejor nos hizo sentir, quien más nos hizo disfrutar de nuestro trabajo, estudio, hobbie… Gestionar e impactar en las emociones de los demás es un requisito fundamental para dejar marca en alguien.

Como suele decirse, las personas con frecuencia olvidamos aquello que nos dicen o aquello que vemos. No obstante, difícilmente olvidamos aquello que nos hicieron sentir, la forma en la que impactaron en nuestras emociones. Y tú, ¿impactas en las emociones de los demás?, es decir, ¿dejas marca?