Entradas

Personal Branding, el arte de invertir en ti (17). ¿Eres una microempresa?

No importa si trabajas por cuenta ajena o propia, si no trabajas, si estás aun estudiando: Eres una microempresa, y el responsable de tu gestión eres tu, a través de tu branding personal.

Trabajas en una empresa: estés más arriba o más abajo de la jerarquía, tienes que tener claro que eres una microempresa con objetivos, propuestas y ofertas específicas propias. Por supuesto, el trabajo en equipo es importante, pero si no cumples con tus objetivos particulares en la organización, será cuestión de tiempo que prescindan de ti. Además, como hay muchísimas personas competentes alrededor tuyo, tendrás que hacer algo más que cumplir, tendrás que ser proactivo, arriesgarte, mojarte. Sí, necesitas un plan. Un plan para diferenciarte, para ser relevante, para ser notorio y para que tu trabajo sea percibido como un valor. Recuérdalo, eres una microempresa, el único responsable de ti mismo, el único que sacará tus castañas del fuego. No hay hadas madrinas ni duendes que te puedan ayudar, todo depende de ti.

Trabajas por cuenta propia. Eres autónomo, o empresario, o administrador de un patrimonio, o emprendedor, artista o taxista. Nadie mejor que tu entiende la importancia de TU empresa. Tu competencia no está dentro, está fuera. Y crece a diario, y se hace fuerte, mejor formada, con más recursos. No solo necesitas defenderte, tienes que pasar a atacar, a ir por delante. Una vez más, tienes que volver a arriesgar: tiempo y dinero, tus recursos. Ahora los clientes no llaman, hay que salir a buscarlos. Y ahí fuera está lleno de profesionales como tu buscando clientes. ¿Quién se llevará el gato al agua? El que esté mejor preparado, mejor situado, mejor posicionado y el que ofrezca mayor VALOR. Esa es la clave: tus futuros clientes tienen que entender de manera rápida y clara que TU aportarás más valor. Necesitas un plan. Un plan que te ayude a ser el mejor aportador de valor. Lo demás es secundario.

Estás buscando trabajo. Lo has perdido o aun no lo has encontrado. O quieres cambiar de trabajo. La necesidad de un plan es evidente, pero no cualquier plan. No vale todo. Estudia muy bien cuáles son tus habilidades y competencias clave, cuáles son tus propuestas de valor, las que te diferencian del resto. Necesitas un plan. El networking es clave, pero no te dejes llevar por las prisas. Primero define objetivos, servicios, públicos, mensajes, un posicionamiento. Recuerda que eres una microempresa. Si te falta formación búscala, la encontrarás. Lánzate al ruedo de la comunicación cuando hayas preparado el terreno, nunca antes. El personal branding online no existe. Online es solo un medio, no te dejes liar por cantos de sirenas del ciberespacio. Las tarjetas de visita te pueden parecer anticuadas, pero funcionan, añádele tu fotografía, deja un poco más de marca.

Estás estudiando. Quizás te pueda parecer que no hay prisa, que la búsqueda de trabajo puede esperar. Pero no, lo cierto es que estás en competencia directa con todos tus compañeros de estudios, los que han elegido tu misma especialidad. Todos iréis a las mismas entrevistas, pero no todos saldréis elegidos. Necesitas un plan. Un plan que te haga único. Necesitas que tu entrevistador sepa, antes de la entrevista, que eres el mejor. Necesitas que sepa que te autogestionas como una empresa, que eres una microempresa. Que tienes una visión, misión y unos valores o indicadores de paso. Debes gestionar la información sobre tu vida de manera que aportes elementos de valor, diferenciación y relevancia. Si eres corredor de maratón, aunque no lo creas, eres alguien especial, alguien capaz de gestionar su esfuerzo, de planificar, de resistir, de autosuperarse. No descartes NADA de tu pasado, todo puede añadir riqueza a tu personal brand. Ya sabes, sin prisas pero sin pausas. Tu marca la gestionas tu.

Pero tengas el rol que tengas, déjame darte dos consejos de amigo: sé auténtico y cree en tus sueños: ya tendrás el 80% del plan preparado.

¿Estás entre los 5 millones?

Unos lo llaman desempleo y otros paro. Pero el nombre no hace la cosa. El pasado viernes se dieron a conocer las cifras del desempleo en España. Aunque ni los peores augurios se acercaban, lo cierto es que ya se rozan los 5 millones de parados, superando el 20% de la población activa. Es una cifra aberrante que invita a plantear ciertas reflexiones desde el punto de vista de la marca personal.

Reflexión 1: el hecho de que estés sin trabajo no significa en absoluto que tus competencias no tengan valor para las empresas. Sencillamente, hay una crisis galopante, las empresas no tienen facilidades para contratar, los bancos no dan crédito y el Estado ahoga cada día más. Pregunta a tus fuentes cercanas en qué eres bueno y qué cosas podrías mejorar. Nosotros lo llamamos DAFO, pero el nombre no hace la cosa.

Reflexión 2: desde este momento debes tener claro que habrá que renunciar a cosas para conseguir un trabajo. Si no bajas tu listón te quedarás mucho tiempo en el sofá leyendo los clasificados. Nosotros lo llamamos posibilismo, pero el nombre no hace la cosa.

Reflexión 3: ya sabes que mucha gente opta a los mismos puestos que tu, así que necesitas como el agua convertirte en la opción preferente. Eso se consigue trabajando duro y trazando un plan estratégico. Nosotros lo llamamos plan de marca personal, pero el nombre no hace la cosa.

Reflexión 4: No renuncies a crear tu propia empresa. Si ves que los meses pasan y además te ronda una idea de negocio por la cabeza, dale rienda suelta y empieza a redactar un proyecto. Nosotros lo llamamos business plan o plan de negocio, pero el nombre no hace la cosa.

Reflexión 5: no se trata de renunciar a cierta ambición, pero en esta primera etapa no se trata de encontrar el éxito, será suficiente con encontrar un lugar en el mundo. Nosotros lo llamamos posicionamiento personal, pero el nombre no hace la cosa.

Estamos seguros de que se han venido a tu mente más reflexiones al respecto. ¿Las compartes?

Guillem Recolons/ asesor de marca personal, aunque el nombre no hace la cosa