Entradas

Personal Branding, el arte de invertir en ti (34). Visión de empresa, visión de persona

 

La visión describe lo que podría ser la contribución de una persona o una empresa a la sociedad, su grano de arena.

Gates y Jobs, dos grandes visionarios

Desde el punto de vista personal, la visión sería lo que uno desea conseguir en el medio y largo plazo; cómo se ve uno mismo en el futuro. Aunque sea un ejemplo socorrido, Bill Gates vio en 1975 la posibilidad de que los ordenadores fuesen lo bastante pequeños, económicos y rápidos como para que cada familia tuviera uno.

La de Gates es una mezcla de visión de persona y empresa, lo que llamaríamos la visión de un emprendedor.

Hace pocos días, en un taller de marca personal, una mujer escribió la que para ella era su visión: ser feliz. Todo el grupo quedó sorprendido por la simplicidad de la idea, pero lo cierto es que se trata de una gran visión, un sueño que no todo el mundo consigue hacer realidad. Gracias, Eva, por recordarnos el sueño al que nunca deberíamos renunciar. Además y quizás sin saberlo, Eva trazó una visión breve, concisa, de las que cabría en letras grandes en una camiseta.

Pero… ¿Y las empresas? ¿Qué pasa con la visión de las empresas?.

Me encuentro a menudo con equívocos inaceptables en la definición de la visión de muchas empresas. Algunas lo confunden con la misión, otras con un objetivo del consejo de administración (ser líderes en tal sector o tal mercado) y otras sencillamente redactan la visión en un modo nada empático, en algo imposible de recordar por ningún profesional que trabaje en esa compañía.

De hecho, la mayoría de estudios sobre branding corporativo concluyen en que casi ningún profesional recuerda la visión, misión y valores de la empresa. No importa que estén impresos en letras de oro o colgados en cuadro por todas las dependencias.

La razón de esta desconexión es que la forma de redactar la visión es tan sofisticada y alejada de los que trabajan en la empresa que, sencillamente, no llega. Lo podríamos llamar apatía, falta de asertividad. Algo sorprendente cuando pedimos a profesionales de empresas cuál a su juicio debería ser la visión de su empresa es que aparece un redactado impecable, fácil de entender para todo el mundo y generador de motivación.

La visión, como sueño que es, debería ser algo que movilice. Algo así como ser feliz, pero referido a una empresa. La de Apple es un buen ejemplo: Hacer la vida más fácil a las personas.

El currículum ya no funciona para buscar trabajo. Y usted, ¿qué marca es?

Os adjuntamos el artículo aparecido ayer en La Razón de la periodista María Poveda, y en que interviene Andrés Pérez Ortega (Marca Propia), Neus Arqués (Manfatta Comunicación), Dan Schawbel (autor de Me 2.0) y Guillem Recolons (soymimarca y  Lateral Consulting). Poveda traza un  interesante camino que empieza en la definición de la marca personal, pasa por el fenómeno de las micro-empresas YO, S.A. y acaba en la escena 2.0. Os recomendamos su lectura para entrar en materia de lo que es el personal branding. Feliz lunes.

Guillem Recolons / Personal Brand Strategist / soymimarca

Y usted, ¿qué marca es? El nuevo marketing personal

El currículum ya no funciona para buscar trabajo. Hay que aplicar los principios del marketing a las personas. Según los expertos «se trata de descubrir cómo nos perciben y decidir si es eso lo que queremos reflejar»

Qué tienen GoogleMacDonalds o BMW en común? Todas son marcas que tuvieron éxito porque supieron diferenciarse dentro del mercado. ¿Ha pensado que usted también puede convertirse en marca para encontrar su hueco en este panorama laboral tan desalentador? Si miramos a los rostros populares, lo hicieron Madonna, Donald Trump u Oprah Winfrey… y todos han tenido éxito en lo que se han propuesto. Son capaces de vender cualquier producto que lleve su nombre, desde una revista (Oprah), a una película (Madonna) o incluso dar caché a un edificio o un filete (Trump). ¿Su secreto? Ser ellos mismos, ser auténticos y diferenciarse del resto. Aplican (consciente o inconscientemente) los principios del marketing a su propia persona y crean su marca personal («personal branding», en inglés), el último cartucho para triunfar, ya convertido en disciplina universitaria en Estados Unidos y que en España se empieza a implantar.

Pérez Ortega, Arqués, Schawbel y Recolons

¿Y cómo se construye su marca un ciudadano de a pie? «El ‘‘Branding’’ (marca, en inglés) personal es posicionamiento, no venta. Se trata de convertirte en un profesional de referencia, de ocupar un lugar preferente en la mente de otros. El objetivo final es que te elijan a ti», resume Andrés Pérez Ortega, responsable de Marca- propia.net.

Hasta hace poco, los consejos para el éxito venían de los libros de autoayuda. En el «personal branding», el éxito viene no sólo de la capacitación, sino de cómo presentas tu producto (en este caso, tú mismo). El concepto va mucho más allá que el de mostrar una buena imagen: «Tu mercado te busca por lo que ofreces, porque eres útil (producto), pero te elige porque eres fiable y atractivo (marca)», añade Pérez Ortega.

La presencia física, junto con la virtual en las redes sociales, es sólo «la punta del iceberg», según la metáfora que utiliza el equipo de soymimarca, empresa dedicada al asesoramiento en marca personal desde octubre de 2010. Lo que da valor, peso y posicionamiento al nombre son «las dos terceras partes sumergidas: la formación, el autoconocimiento, la educación, la genética y las habilidades. La marca personal es el iceberg completo», explica Guillem Recolons, publicista y miembro fundador de soymimarca.

Yo, sociedad limitada
La nueva corriente del «personal branding» defiende la creación de la marca de uno mismo como estrategia para gestionar nuestra carrera y sobrevivir en un panorama que cambia por los pocos puestos de trabajo y la web 2.0. Dicho esto, ¿cómo se pone uno manos a la obra? «El primer paso para crear tu marca personal es descubrirla. Todos la tenemos porque es la huella que dejamos a la gente. Lo que hay que hacer es analizar cómo nos perciben y decidir si es lo que queremos reflejar», aconseja Dan Schawble, reconocido como «gurú» de la marca personal por «The New York Times» y autor de una revista y un blog sobre el tema.

Pero en el camino para definir nuestra marca, no basta con lo que vean los demás, también tenemos que definir «qué nos apasiona, cuáles son nuestros puntos fuertes y nuestros objetivos a corto y largo plazo». Por último, y fundamental, es «seleccionar un nicho de mercado que concuerde», concluye Schawbel. Y con esto, ¿se puede triunfar? «El currículum ya no funciona», sentencia Pérez Ortega. «Hay que dejar de ser un empleado, entendido como utilizado, y tomar las riendas de nuestro futuro. Ya no hay trabajos para toda la vida. La gente asume que su marca es la de su empresa y si se quedan sin trabajo pierden su identidad», dice Pérez Ortega.

Detrás de los consultores de marca personal españoles hay antecedentes profesionales de todo tipo. Por ejemplo, Pérez Ortega se dedicó a esta disciplina tras trabajar en una cadena de supermercados con productos de marca blanca: «Me di cuenta que lo que se hace actualmente con las personas es lo mismo que con los productos de marca blanca. Se busca profesionales sin marca, para pagarles poco».

A Neus Arqués, consultora de marca personal y autora de «¿Y tú qué marca eres? Doce claves para gestionar tu reputación personal», le pasó algo similar. Llevaba años dedicándose al márketing promocional de ciudades «cuando entendí que los mismos principios que se aplican a un producto o a una ciudad se pueden aplicar a un profesional».


Tu precio en on-line

El concepto de marca personal, sin embargo, está poco desarrollado en Europa. No así en EE UU, donde surgió a principios de los 80, de la mano de autores de libros de gestión empresarial como Tom Peters, William Arruda o Peter Montoya. En España empieza a implantarse, también en Brasil, Reino Unido, Suráfrica, Japón o Malasia, según los datos que maneja Dan Schawbel.

En todo este proceso de creación de la automarca, el reflejo on-line de la personalidad es fundamental. «Internet es la piscina del talento global, y si no estás, no recibes las oportunidades que otros aprovecharán. Para formar parte se requiere una presencia electrónica, incluyendo una web, un blog y perfiles en las principales redes sociales como Twitter, Facebook, Linkedin. No basta con estar, hay que gestionar la presencia virtual. Aún se puede sobrevivir sin presencia on-line, pero en el futuro más próximo, no», sentencia Schawbel, que también es autor del libro «Me 2.0: Four steps for building your future» (Yo 2.0.: Cuatro pasos para construir tu futuro).

Y para apoyar la predicción, dos datos: el 92% de los bebés ya tienen una presencia en internet (AVG, Octubre 2010), y el 80% de los empleadores utilizan motores de búsqueda y redes sociales para buscar información de los candidatos, según Microsoft. «Internet es un escaparate de nuestras capacidades. Democratiza la visibilidad, pero conlleva la responsabilidad de gestionarla», dice Arqués, experta en la presencia en internet.

Para aquel que decida confeccionar su marca, sepa que se puede recurrir a la ayuda de un experto. A partir de 500 euros (los precios oscilan hasta los 1.500) y en cuatro o cinco sesiones le ayudarán a definirse y poner sus objetivos. En soymimarca han diseñado incluso paquetes para cuatro perfiles muy concretos: universitarios, desempleados, emprendedores y ejecutivos. «Lo interesante, frente a la marca corporativa, es que aquí cada cliente es el presidente de su propia empresa», señala Recolons. Pequeños empresarios y portavoces son los que más partido pueden sacar de ello, dice Recolons. Rosa Tous, de la joyería Tous, es un ejemplo de pequeña empresaria que supo hacer de ella misma una marca y hacer crecer con ello su negocio. «Es la cara visible de su compañía y representa todos los valores de la marca», comenta Arques. Si está decidido a probarlo, debe saber que hay tres cosas que una marca personal no puede hacer por usted: «Ocultar la incompetencia, hacerte famoso o conseguir tus objetivos por sí misma. Debes actuar», concluye Pérez Ortega.

¿Quién escribe el guión de tu vida?

Una pregunta compleja a la que nos gustaría responder: YO.

Pero no siempre es así. Hay personas que sencillamente se dejan llevar por el destino. Ojo! es una opción. Hay personas que se marcan algún objetivo, pero no trazan la hoja de ruta para llevarlo a cabo y acaban dejándose llevar por la marea. Hay personas que, aún planificando su vida, encuentran obstáculos insalvables en el camino que les hacen desistir. Y finalmente, hay personas “locomotora” que planifican su vida de una forma tan sólida que no permiten que nada les altere su camino.

Desde aquí no somos nadie para recomendar una u otra opción, pero está claro que ser tu propio guionista aporta innumerables ventajas. Me he permitido “robarle” a mi amigo Antonio Nuñez, especialista en relato/storytelling, 4 vías para crear un guión interesante:

  • ¿Quién soy yo? Hay que ser creativos, incluir aspectos personales (rasgos del carácter o incluso alguna debilidad) que nos permitan destacar, construir credibilidad y generar empatía.
  • ¿Para qué estoy aquí? Apostar por la transparencia como arma contra el cinismo y la falta de confianza.
  • Relato visionario, frente a cifras, estadísticas, porcentajes… Como ejemplo, el que planteó Bill Gates ante su equipo en los primeros tiempos de Microsoft “Un PC en cada mesa“.
  • Valores en acción, ejemplos concretos y reales en lugar de alusiones a cualidades o virtudes en abstracto.

Las teorías son bonitas, pero no hay nada como un ejemplo. Sin ánimo de ser pedante, solo ilustrativo, os pongo el mío:

Yo me decidí por la publicidad a los 14 años. Entonces Paco, un tipo vestido de hippy con una supermoto venía a menudo a casa a buscar a su novia –mi tía Elena-. Era el año 1975, y ese look tan extremo, la moto, la rubia, el glamur… me llamó poderosamente la atención. Iba contra todo lo establecido, rompía los códigos de la época, era transgresor. Le pregunté a mi tía en qué trabajaba su novio. “Hace anuncios”, dijo “trabaja en una agencia de publicidad”. A los dos años, cuando cumplí 16, hice mi primer stage de prácticas en la agencia de la que Paco era Director Creativo. Ahora soy publicitario, y desde entonces he trabajado siempre en el entorno de la comunicación.

Tras vivir algunas experiencias más que interesantes en empresas como BBDO, J. Walter Thompson, Ogilvy, Saatchi & Saatchi… me di cuenta de que mi vida profesional tenía que seguir orientada en torno a las marcas. Pero tras esos 20 años de experiencias con marcas comerciales, me incliné por potenciar marcas personales. Como todo, tiene sus pros y contras: en lo negativo, es un oficio peor pagado, en lo positivo, siempre tratas con el presidente, con la persona que decide, y las experiencias con personas son más emocionales, más vividas, más sinceras. Por eso creé Lateral Consulting en 2005, y por eso he contribuido junto con mis colegas Montse, Ignasi y Jordi a crear SoyMiMarca hace casi dos meses.

Crearse una marca es como cumplir un sueño, es poner sobre la mesa nuestra carta a los reyes personal y profesional y establecer un camino para llegar. No es más que eso. Tiene sus rutinas, por supuesto, y quizás algún secreto, pero cualquiera lo puede hacer. Con ayuda siempre es más fácil, pero todos podemos crear nuestra propia marca. Solo hay que ser consecuente con tus valores y destacar un diferencial real, algo que te convierta en opción preferente. Seguro que lo tienes.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist / soymimarca