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Toma el control de una vez, por @fransegarrab

Si preguntamos a cualquier persona: “¿Deseas tomar las riendas de tu propia vida?” Con alta probabilidad nos contestará con un sí. Seguramente tú también pensarás que es algo que quieres para ti. Rotundamente.

Tomar las riendas de nuestra vida, controlar lo que le sucede a uno y a los que le rodean, trabajar para ti… ¡Vaya! ¿Quién no querría eso?

Ahora bien, cuando reformulamos la pregunta a “¿Estás dispuesto a tomar las riendas de tu propia vida?” Parece que la rotundidad con la que respondemos afirmativamente decrece. Incluso oiríamos algunos “esto no es para mí”, “ahora no me va bien” o “con la faena que tengo… ¡Imposible!”, entre otros comentarios de evitación y negación, disfrazados de procrastinación.

Asumir un cambio en nuestra vida cuando nos encontramos en una situación cómoda, por supuesto, es difícil.

Toma el control de una vez

Tomar el control de tu marca personal significa trabajar sobre el cambio, abandonar tu zona de confort y trabajar sobre un terreno a veces lleno de caos e incertidumbre no es apto para aquellos que no lo deseen realmente.

Si decides gestionar tu marca personal, es porque:

Apuestas por apretar con fuerza entre tus manos las riendas de tu vida

Te dedicas a aquello en lo que sientes que eres mejor, en lo que tú crees.

Tú decides el producto, tú buscas a tus clientes, tú transmites tu huella en aquello que haces,

Deseas crear tu propio modelo de negocio y construyes paso a paso tu estilo de vida.

¿Unes trabajo y pasión?

Si la frase “Nunca siento que me he excedido en mi trabajo” conecta contigo, estas de enhorabuena. Según la Teoría del Flow de Mihály Csíkszentmihályi: fluir es aquel estado mental en que nos encontramos concentrados o absorbidos completamente en la actividad que estamos ejecutando. Si no te identificas con esta frase, pero crees que deberías vivir de esta manera y actualmente no lo haces, también siéntete de enhorabuena: quieres jugar al juego del cambio.

Si cuando trabajas, fluyes, probablemente seas más feliz y con total seguridad esto se note en los resultados de tu trabajo.

¿Por qué no trabajar en aquello que te apasiona y ser libre para disfrutarlo? Anímate a creer que mereces exactamente aquello que has imaginado para ti. Lucha por ser quien quieres ser. Por fin ha llegado el momento de tomar las riendas, trazar tu camino y alcanzar tus objetivos.

¿Te atreves?

Imagen: lifeofpix

 

¿Te animas a Fluir?

 

Lo tengo que reconocer, durante estos días de vacaciones Navideñas he empezado a jugar al Candy Crush (no se lo digas a nadie). Tras muchos meses de criticar y hacer bromas con familiares y amigos sobre la cantidad de tiempo que dedican al juego y lo “enganchados” que están, me he decidido a jugar yo. Tenía curiosidad por entender qué tenía un juego en el que juegan más de 150 millones de personas en todo el mundo. Tras estar estos días jugando, creo haber entendido la clave de su éxito.

Google Images

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Desde mi punto de vista, la clave de su éxito no es otro que haber entendido a la perfección lo que Mihály Csíkszentmihályi llamaba Fluir. Este psicólogo norteamericano, profesor de la Universidad de Claremont (California) publicó en 1990 una auténtica obra maestra de la psicología positiva, su libro “Flow” (fluir).  En él, explica la teoría de flujo. Indica Csíkszentmihályi que el espacio de flujo se da cuando una persona realiza una actividad en la que el reto que supone esa actividad está equilibrado con las competencias o habilidades que tiene esa persona. Cuando el reto supera las habilidades, la persona sufre estrés o ansiedad ya que el reto es demasiado complejo. Por el contrario cuando las habilidades de la persona superan al reto al que se enfrenta suele aparecer el tedio o el aburrimiento.

La situación óptima se da cuando la persona está en estado de flujo. Cuando alguien se encuentra en este estado, está absorta en una actividad para su propio placer y disfrute. En este espacio, el tiempo vuela, la persona disfruta y es más creativa y productiva que nunca. Volviendo al juego, creo que su éxito es debido a que han sabido conjugar de forma excelente esta dualidad retos <-> habilidades. La exigencia del reto aumenta a medida que lo hacen las habilidades de la persona que juega. Está perfectamente ideado para que este equilibrio se mantenga de forma casi constante en todos los niveles. Cuando parece que no podrás avanzar el juego te da una tregua y puedes subir de nivel o cuando crees que va a ser fácil y te vas a aburrir, el reto aumenta su dificultad y el juego vuelve a engancharte.

Y en el mundo profesional y laboral sucede de forma parecida. Debemos tener muy claro que los profesionales sólo somos felices, nos divertimos y ofrecemos un alto rendimiento cuando nos encontramos en el espacio de flujo. Lamentablemente, me atrevería a decir que son minoría los que se encuentran en este estado. La mayoría suelen estar estresados o agobiados o bien aburridos por el tedio que les supone su trabajo. Creo que es fundamental, que todas aquellas personas que dirigen a otras tengan bien claro esta teoría sobre el espacio de flujo. Les recomiendo analicen en qué situación se encuentran sus trabajadores y diseñen qué pueden hacer ellos para ayudarles a situarse en el flujo (bien sea aumentando o disminuyendo tanto los retos de los profesionales como sus competencias y habilidades). De esta forma, habría muchos más trabajadores en el espacio de flujo lo que contribuiría a tener a muchas más persones felices y a aumentar los niveles productivos y de competitividad de las empresas.

En referencia a la óptica individual, también te recomiendo que analices tu situación actual según la teoría planteada. Busca nuevos retos si te aburres o aumenta tus competencias o disminuye la complejidad de tus retos si éstos te superan. Haz lo posible por situarte en el espacio de flujo ya que será el único lugar en el que disfrutará trabajando, serás muy productivo y sobretodo serás muy feliz.

¿Te animas a fluir?

En un plato de huevos con beicon, el cerdo está “comprometido”, mientras que la gallina sólo esta “implicada”

Diseñando tu futuro

Nuestra sociedad es cada vez más seria, por momentos se muestra más insegura y angustiada.  Las malas noticias cada día se multiplican oscureciendo el firmamento y pareciendo presagiar una tormenta sin precedentes.  La reacción natural es cubrirse la cabeza y esperar que nosotros no seamos afectados. Levantamos la mirada y los latidos del corazón aumentan sensiblemente. ¿Pero realmente qué actitud adoptamos ante el devenir de los acontecimientos?

Según Víctor Hugo (1802-1885) novelista francés, La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano. Sólo desde un estado anímico óptimo podemos ver las cosas de “color de rosa”, sólo desde ahí podemos dejarnos fluir, generar ideas innovadoras y ser coherentes  con nosotros mismos. El estado óptimo  de experiencia interna es cuando hay orden en la conciencia. Debemos tomar conciencia de quiénes somos y de  qué queremos, cuáles son las opciones que disponemos y ordenarlas en nuestra mente.

Quien más ha investigado en esto del fluir es el profesor Mihaly Csikszentmihalyi, autor de numerosos estudios y libros sobre el concepto de Fluir, cuya lectura recomiendo. En sus estudios ha intentado comprender cómo se sentían las personas cuando más disfrutaban y por qué, y ha elaborado una teoría basada en el concepto del flujo:

¿Te has sentido alguna vez en un estado de concentración absorbente, en el que el tiempo deja de tener importancia, centrándote totalmente en la actividad, física o mental, que estás realizando, simplemente por el mero disfrute de hacerla? Entonces has experimentado el estado de flujo, sabes lo que es fluir.

El fluir no se detiene ahí, además nos anima a darle un sentido de flujo a nuestra vida entera, definiendo claramente cuáles son nuestras metas tanto a corto como a largo plazo.

Las principales características  que definen la situación de flujo, son:

  • Situación de reto o desafío.
  • Focalización de la atención en la acción.
  • Metas claras.
  • Retroalimentación sobre la acción.
  • Sentimiento de control.
  • Despreocupación sobre uno mismo.

Como ocurre con cualquier otra cosa, no se puede disfrutar de las relaciones sin dar nada a cambio. Debemos emplear una determinada cantidad de energía psíquica para cosechar sus frutos.

¿Cuánto tiempo hace que no dedicas unos minutos a reflexionar sobre qué estás cosechando?

Si no  has desarrollado la curiosidad y el interés durante los primeros años tu vida, es una buena idea adquirirlos ahora, antes de que sea demasiado tarde para aumentar tu calidad de vida. Hacerlo es muy fácil en principio, aunque es más difícil en la práctica. Pero seguro que vale la pena intentarlo. Desde soymimarca te ayudamos a descubrir y desarrollar la parte sumergía del Iceberg, a elevar a tu conciencia todo tu potencial y a focalizar tu atención en la acción concreta para conseguir la marca personal que tú deseas.

Para mí el compromiso es uno de los atributos más importantes y más exigentes que tenemos con nosotros mismos a la hora de desarrollar nuestra marca personal. Si no, recuerda aquella definición de la diferencia entre estar comprometido y estar implicado. En un plato de huevos con beicon, el cerdo está “comprometido”, mientras que la gallina sólo esta “implicada”(*).

¿Realmente estás  preparad@ para adquirir un compromiso de crecimiento y desarrollo de tu marca personal/profesional? Sólo desde el fluir y el compromiso se puede obtener él éxito deseado.

(*) Encourage your people to be committed to a project rather than just involved in it. You know the difference between involvement and commitment don’t you? In a meal of bacon and eggs, the chicken is involved, the pig is committed Richard Pratt – multimillonario australiano