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¿Tienes un Plan Estratégico Personal?

El Personal Branding Plan se expande con dos nuevos programas de formación online: El Plan Estratégico Personal y el Plan Personal de Comunicación

Hoy nos centraremos en el Plan Estratégico Personal, un programa pensando para personas que dominan las herramientas de comunicación aunque precisan una hoja de ruta más clara para alcanzar sus objetivos. En pocas palabras, saben cómo decirlo pero no saben: qué, a quién, dónde y cuándo decirlo.

El Plan Estratégico Personal ayuda a encontrar un camino. En el fondo, cada uno de nosotros, es una microempresa.

Durante 2 meses y con una dedicación media de 6 horas semanales:

  • Se analizan motivaciones, creencias, valores habilidades y competencias.
  • Se definen -con la ayuda de un mentor –  una visión, misión y objetivos personales
  • Para finalmente trazar un plan de acción para conseguirlos.

Programa:

Este curso forma parte del itinerario formativo del Personal Branding Plan.

  • Quién soy : Proponemos un hacer un viaje hacia el interior para obtener una  fotografía del momento en el que se está viviendo.
  • De qué tengo fama: Los demás nos reconocen por algún aspecto nuestro, personal, que en la mayoría de los casos es común para todos nuestros contactos. Al final de esta sesión se aprende a valorar y ser consciente de la información que uno mismo lanza al exterior.
  • Tus competencias: Se habla de aquello en lo que se es bueno y por lo que se es reconocido, la auténtica palanca de nuestra marca personal.
  • Cuál es tu sueño : Se trabajan los cimientos de la marca personal que estará siempre presente y actuará como guía y acicate tanto en los momentos buenos, como en los momentos difíciles.
  • Tu plan, tu visión: misión y valores: Para definir una estrategia, es necesario tener claro cuál es nuestra misión, visión y  valores. Todos estos elementos, aunque son difíciles de establecer, son necesarios para poder fijar un objetivo y para definir la marca personal.
  • Tu mensaje : Se construye un mensaje Veraz, Consistente, Atractivo y Especial. Conseguirás: Generar un mensaje personal y hacer que ese mensaje nos ayude a convertirnos en la opción preferente.
  •  Cuál es tu público, ¿a quien me dirijo?: En esta sesión se toma contacto con el entorno en el que se va a desenvolver el proyecto de marca personal. Es el escenario en el cual se va a poner en valor nuestra marca.
  •  Tu posicionamiento: El posicionamiento nos ayuda a saber dónde estamos en la mente de los demás, qué espacio ocupamos y cómo deberíamos movernos para mejorar.

 

Matrícula y condiciones:

El precio del programa es de 420 euros, pudiendo efectuar el pago de forma aplazada en dos entregas de 220 euros.

Recuerda que si abonas el importe total desde tu tarjeta de crédito puedes también aplazar el pago. Infórmate en tu entidad.

Nuestra especial metodología on-line nos permite que puedas iniciar el curso cuándo quieras, en cuánto te decidas a trazar tu plan estratégico personal.

Si quieres más información sobre el Plan Estratégico Personal haz click aquí y descubre todo lo que este programa formativo puede ofrecerte.

¿Qué tienen en comun el Dr. House con Hannibal Lecter y Marge Simpson?

Este artículo “Lecciones del doctor House para sobrevivir en el trabajo” de Ángela Méndez es una lectura perfecta para un domingo como hoy. Lo publicó Expansión hace un mes, y resume el libro publicado por Rafael Galán y Fernando Montero “El club de los tipos Duros” (Planeta). Fernando Montero es el subdirector de la revista Emprendedores, ha trabajado también en IPMARK y OTR Press. Es autor del libro Marketing de periódicos y revistas y del Blog de periodismo creativo. Rafael Galán es periodista especializado en economía y empresas. Ha trabajado en Europa Press, ABC, El Día de Valladolid y en la actualidad es redactor de la revista Emprendedores. Es coautor del libro El error positivo (Planeta). Sin más preámbulo, os dejo con el artículo, que no tiene desperdicio.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

Un jefe que le intimida; que no le motiva; un compañero gandul que se escaquea de sus responsabilidades y repercute en el volumen de su trabajo; una situación en la que no sabe cómo demostrar su propia valía… Si alguna de estas situaciones le resulta familiar y la ha vivido en primera persona es el momento de reaccionar, de actuar y poner los medios para solucionar su problema. Rafael Galán y Fernando Montero presentan 36 ejemplos de «tipos duros» para saber reaccionar con contundencia.

Tratar con compañeros que se escaquean, con los que roban ideas, con los que nos ignoran o con jefes soberbios o con los que no escuchan forma parte de la rutina en cualquier empresa. Uno piensa que siempre le toca lo peor, pero lo cierto es que no hay entorno laboral que no cuente con algún espécimen de esta clase.

Situaciones difíciles, frustrantes e incluso indignantes, las hemos vivido o presenciado todos, el problema es que no todos sabemos reaccionar. La actitud de un jefe o un compañero que intimida o molesta a otro repercute en el desempeño del trabajador.

Además de ocasionar dificultades cognitivas y provocar un menor rendimiento, termina influyendo también en cómo los empleados víctima tratan al resto de sus compañeros, con lo que se convierte en un círculo vicioso, dicen Rafael Galán y Fernando Montero autores de ‘El club de los tipos duros’de Gestión 2000.

Galán y Montero afirman que ha llegado el momento de ajustar cuentas y por eso han querido dar a los trabajadores de cualquier clase una serie de pautas para hacer frente a estas situaciones. Su propuesta es bastante atípica: 36 tipos duros del mundo del cine y la televisión que con sus míticas frases y comportamientos ayudan a dar el puñetazo en la mesa y decir: hasta aquí hemos llegado.

Teniente Ellen Ripley, “Alien”

A lo largo de toda la saga de “Alien”, la teniente Ripley nos enseña cómo neutralizar a compañeros y jefes difíciles. Ante los superiores que gritan, que tienen carácter volátil y que hacen la vida imposible a los empleados hay que tratar de no tomárselo como algo personal, no comprometer los propios valores y no vengarse (las consecuencias no son buenas, a Ripley la matan). La cuestión es no convertirse en una víctima. Lo que hay que hacer es pedir ayuda a compañeros y al departamento de recursos humanos, porque ellos están tan metidos en el problema como tú.

Dr. Gregory House, “House”

Como la mayoría de la gente, se sentirá más identificado con el doctor Wilson que con House. Este último represente todo lo que odiamos en un jefe. Su actitud nos enseña a reconocer las manías de los directivos y aprendemos que nuestro mejor recurso es negociar hasta las últimas consecuencias. Para trabajar con él debes asumir que cada vez que quieras algo de él no hay más remedio que ceder en algo.

Hannibal Lecter, “El silencio de los corderos”

El inquietante personaje que interpreta Anthony Hopkins nos demuestra que hay veces en las que, en contra de lo que dicen los manuales de liderazgo, es mucho mejor ser temido que admirado. En ocasiones, en el mundo empresarial las guerras con la competencia o las batallas de poder internas hacen recomendable mostrar una imagen de dureza. Pero atención: no es recomendable prolongarla en el tiempo.

Max Cady, “El cabo del Miedo”

Interpretado por Robert de Niro, Max Cady es un ejemplo de que el que resiste (física y mentalmente) acaba siempre ganado la partida. Cady demuestra que la formación siempre es una ventaja. Es un excelente orador con facilidad para cambiar de estilo y registro y crear gran confusión en el oyente.

John Locke de la serie “Perdidos”

De este personaje podemos aprender que no hay que dejar que nadie nos diga quiénes somos, ni de qué somos capaces. Cada uno es dueño de su propio destino, sólo hay que aprender a valorar nuestras habilidades y capacidades y esforzarse.

Travis Bickle de “Taxi Driver”

Su mensaje es que el fracaso es reversible. Aunque sientas que has caído en lo más profundo de tu vida profesional, el cambio para mejorar siempre es posible.

Marge Simpson, “Los Simpson”

Con un marido como Homer, Marge es el personaje perfecto para enseñarnos cómo gestionar a un jefe gandul. Todos conocemos a demasiados Homers, incluso nosotros mismos más de una vez hemos actuado como él. Para los autores «es necesario ser duro con esos jefes que siempre dicen que no a cualquier cosa que les digamos, con los que se llevan todo el mérito de tu trabajo y con los que cuando se sienten amenazados limitan nuestras posibilidades de ascenso». Para bregar con ellos hay que tratar que la relación sea lo más profesional posible, fijar plazos o no dejarte intimidar porque se queda hasta muy tarde en la oficina porque no le cunde el tiempo.

Vizconde de Valmont, “Las amistades peligrosas”

Del personaje que interpreta John Malkovich podemos aprender cómo movernos con habilidad para que te elijan a ti para los trabajos más apetecibles y las rutinas, que las resuelvan otros. En ocasiones, hay que aprender a no ser el tonto de turno que carga con todos los “marrones”. El arte de escaquearse es a veces recomendable y no siempre es negativo. El mundo de la empresa está repleto de gentes con un ego desmedido, por eso, es fundamental aprender a valorar a la gente por lo que hace, no sólo por la imagen que cultivan.

Estos son algunos ejemplos. Más… en el libro.