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El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza.

Norma Jeane Baker fue conocida en España como 90-60-90, aunque sus medidas reales eran más abultadas, 94-58-92 (en pulgadas 37-23-36) pero sobre todo fue conocida por su nombre artístico, Marilyn Monroe.

Como suele pasar en muchas personas que se abren camino, su infancia no fue de color rosa. Al contrario, nunca conoció a su padre, su madre la cedió en custodia por problemas económicos, y tuvo que casarse con sólo 16 años con un soldado para poder mantenerse.

Pero una de las personas que la adoptó le hizo sentir pasión por el cine, así que aquí despierta una Norma Jean cuyo nombre cambiaría a Marilyn Monroe gracias a un ejecutivo de la Twentieth Century Fox. Tras varios papeles en películas, en 1953 fue portada en la 1ª edición de la revista PlayBoy. A partir de ahí trabajo para directores de marca como Henry Hathaway, Howard Hawks, Otto Preminger, Walter Lang, Billy Wilder, Laurence Olivier, George Cukor y John Huston… casi nada.

Entre sus películas destaco Niagara, Los caballeros las prefieren rubias, El príncipe y la corista, La tentación vive arriba, Con faldas y a lo loco

Se casó con el jugador de béisbol Joe DiMaggio, en 1954, y luego con el dramaturgo Arthur Miller, entre 1956 y 1962. Se rumorea que tuvo un flirteo con John F. Kennedy al que le cantó el “Happy birthday Mr. President” en una gala de cumpleaños.

Ya sabéis que murió en agosto de 1962 con sólo 36 años de una supuesta sobredosis de barbitúricos, aunque eso sigue siendo una incógnita policial.

Aquí algunas de sus frases:

  • Soy una mujer bien definida y disfruto de ello.
  • No quiero hacer dinero. Yo sólo quiero ser maravillosa.
  • El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza.
  • La carrera se hace en público, el talento en la vida privada.
  • El cuerpo está destinado a ser visto, no a estar todo cubierto.
  • No me importa vivir en un mundo de hombres, siempre que pueda ser una mujer en él.
  • ¿No cree que deberíamos tener un hijo juntos para que tuviera mi físico y su inteligencia? [en conversación con Albert Einstein].
  • Era consciente de que pertenecía al público, pero no por mi físico o por mi belleza, sino porque nunca antes había pertenecido a nadie.
  • Estoy intentando encontrarme a mí como persona, a veces eso no es fácil de hacer. Millones de personas viven toda su vida sin encontrarse.
  • El hombre tiene que estimular el ánimo y el espíritu de la mujer para hacer el sexo interesante. El verdadero amante es el hombre que la emociona al tocarle la cabeza, sonreír o mirarla a los ojos.

Os dejo un vídeo con su genial actuación cantando “I wanna be loved by you” de la película “Con faldas y a lo loco“.

 

 

 

5 ideas para disfrutar de la vida. ¿Te atreves?

¿Os ha pasado alguna vez no poder disfrutar de unas vacaciones ansiadas o de un aniversario o de una cita porque el pensar que pasará luego os ha aguado la fiesta? Y en el trabajo ¿aquel proyecto  o ascenso tan ansiado una vez conseguido se ha visto deslucido por las posibles dificultades futuras?  Y ¿el temor a no encontrar un empleo nos ha podido bloquear y hacer que nuestra búsqueda fuera infructuosa?

A mi solía pasarme y he podido comprobar que a muchos de mis clientes esta situación les ocasiona serias dificultades. La verdad es que nunca estamos del todo inmunizados contra la incapacidad de saber y poder disfrutar de lo que tenemos, sea lúdico  o un reto. La buena noticia es que con unos pequeños trucos la situación puede cambiar radicalmente y esto lo saben nuestros clientes que ya han probado la diferencia.

1) Para vivir el presente hay que planificar el futuro del mismo modo que los abuelos decían que lo que pica cura o que en la dosis adecuada un veneno puede curar.  Planificar no es lo mismo que controlar y hablando del futuro no podemos poner ventanas al campo pero si trazarnos una hoja de ruta. El primer paso es definir lo que queremos, imaginarnos lo que vamos a ser o a donde llegaremos. Y con esto tenemos una parte del camino recorrida y no por arte de magia ni por leyes universales tan en boga sino por una obviedad: el que va a ninguna parte no llega a ningún sitio. ¿Suenan los conceptos de misión y visión?

2) Sin brújula se pierde el norte o lo que es lo mismo necesitamos referentes para saber si el camino que seguimos es el que queremos y hemos escogido. Como tenemos poco control sobre muchos acontecimientos y a veces podemos tener la sensación de que perdemos el rumbo y lo que hacemos ha perdido sentido, vale la pena al iniciar el viaje marcar unas reglas del juego que nos ayuden en caso de duda, encrucijada o pérdida. Por esto nuestra marca personal tiene unos valores.

3) Tengamos presente a donde vamos antes de iniciar una acción. Stephen Covey en su clásico  “Los 7 hábitos de la gente efectiva” lo llama empezar con el fin en la mente. Programar a la luz de nuestros valores y de nuestra misión hará que nos acerquemos a nuestro objetivo con menos rodeos, dejando de lado el lastre inútil que con otro modo de proceder iríamos acumulando sin darnos cuenta. Probemos durante un mes con una tarea sencilla, preparemos al agenda de la semana valorando las actividades que vamos a hacer en función de lo que queremos y procedamos con consecuencia con las que nos alejen de nuestro objetivo o no nos aporten suficiente valor, os aseguro que se nota un cambio radical.

4) Aprendamos del error. Y no lo veamos como un tópico, es más desconfiemos de aquellos gurús o coachs que nos lo refriegan por la cara en barbecho. Solo podemos aprender de aquello que está en nuestro ámbito de influencia y si nuestra vida pasa por delante nuestro convirtiéndonos en espectadores no aprenderemos nada, ni de la propia vida ni de los errores. Con brújula, con cuaderno de ruta, con el fin en la mente podremos hacer frente a las adversidades externas y a nuestros propios fallos haciendo las correcciones necesarias para retomar nuestro propio rumbo.

5) A disfrutar. Ahora que el futuro ya no es una amenaza hazte el regalo de vivir el día a día intensamente, porque sabes a dónde vas y vas a donde quieres. Ya nada te lo impide.

Las personas con marca personal viven con intensidad el momento presente. Soymimarca te ayuda a conseguirlo, confía en nosotros.

Jordi Collell / asesor de marca personal

Y tu… ¿En qué etapa de tu marca personal estás? -2-

El lunes pasado iniciamos una serie de artículos breves sobre el ciclo de vida de una marca personal. Lo hicimos hablando de la fase de introducción -“picar piedra” sería un nombre alternativo-. Hoy hablamos de una de las fases mágicas, la de crecimiento, cuando parece que todo va viento en popa, pero aún falta trabajar duro para alcanzar la velocidad de crucero.

2. La fase de crecimiento

  • En esta fase, tu marca personal está alcanzando buenas cuotas de reconocimiento.
  • Estás en un buen momento, ya que todas las habilidades aprendidas se están convirtiendo en valor.
  • Tu entorno profesional te empieza a considerar una referencia, y empiezas a hacer de tu marca la opción preferente en procesos de selección de distinta índole.
  • Algunas empresas, escuelas de negocio o universidades te invitan para dar charlas, lo que hace crecer tu notoriedad de manera muy interesante.
  • Tu web o blog mejoran en visitantes e interacciones, y otros blogs lo tienen como referencia en sus enlaces de interés.
  • Si en esta fase tienes éxito, necesitas estar preparado para afrontar la llegada de nuevos competidores que entienden tu segmento de mercado como una oportunidad.
  • Precisamente la competencia te obliga a prepararte, a reforzar tu networking y a generar el máximo de confianza.

¿Está tu marca personal preparada para pasar a la fase de madurez?

Este es un momento clave de construcción de futuro y de “fine tunning”. El método de prueba y error permitirá establecer los ajustes necesarios para crear una base de negocio sólida y duradera. Lo valores por los que apostamos en nuestra fase introductoria se convierten en ejes estratégicos. Cualquier oportunidad es buena para comunicar. Nuestra marca personal gana coherencia, si bien aun no estamos en una etapa muy fructífera en la generación de negocio.

El branding personal nos puede ayudar a utilizar las herramientas estratégicas y de visibilidad para empezar a alcanzar la velocidad de crucero.

Seguiremos. El próximo post de esta serie va dedicado a la fase de madurez (yo la llamo velocidad de crucero).

Guillem Recolons / asesor de marca personal

El cambio profesional: superando el “antifaz de la costumbre”

El ser humano es un ser social que necesita del contacto con otros de su especie para su desarrollo. Nos desarrollamos a través de nuestras relaciones con los demás, el maestro enseña al aprendiz, el mentor guía a su protegido, el experto controla el estandar de calidad de un determinado producto o proyecto, etc….. Pero cuando se trata de reorientarnos son los que mejor nos conocen quienes tienden a entorpecer nuestro avance y nuestro desarrollo. Evidentemente tienen voluntad de ayudarnos pero su ayuda tiende a reforzar (e incluso conservar) la antigua identidad de la que nosotros deseamos despojarnos.

La gestión de la carrera profesional es hoy mucho más compleja que hace 20/30 años. Si tradicionalmente hacer “carrera” se entendía como un conjunto de metas a corto plazo fijadas en diferentes puestos y/o compañías, y como un proceso cuya responsabilidad era compartida entre el propio individuo y la organización de la que formaba parte, hoy el término ha pasado a ser algo cuya responsabilidad última recae en el individuo, que no tiene tanto que ver con un puesto de trabajo y que exige un esfuerzo más sostenido, bajo diferentes prismas y alternativas, en las que el proceso de cambio es algo consustancial en el proceso.

Cambiar de carrera profesional no es simplemente un cambio en el tipo de trabajo que hemos realizado hasta ese momento. Un cambio de carrera comporta necesariamente un cambio en las relaciones que rodean nuestra vida.

Cuando nos enfrentamos frente a un proceso de cambio, por que se han modificado las circunstancias del entorno en el que nos estamos moviendo y nos vemos impelidos a ello, aún en contra de nuestra voluntad, o simplemente por que deseamos un cambio en nuestra orientación profesional ya que la continuidad en el entorno en el que vivimos la consideramos como un retroceso, el peor handicap es la falta de información sobre el exterior sobre las nuevas alternativas.

Por tanto la única manera de enfocar un cambio profesional (al que todos vamos a estar abocados en el futuro) consiste en cambiar el entorno y nuestras relaciones. Para ello necesitamos cambiar nuestro marco de relaciones, buscar nuevos grupos de referencia, encontrar figuras guía que nos animen y si es necesario integrarnos en nuevos grupos. Probablemente la luz nos las ofrecerá alguien desconocido en el momento que iniciamos el proceso.

La palabra descubrimiento significa literalmente dejar al descubierto algo que siempre había estado allí, pero que ha permanecido escondido como consecuencia del “antifaz de la costumbre”.

Pau Hortal / socio consultor

Y tu… ¿En qué etapa de tu marca personal estás? -1-

Aunque hay ciertas diferencias, el marketing personal o desarrollo de la marca personal no dista demasiado del marketing tradicional. No sé si el maestro Philip Kotler estará muy de acuerdo con mi afirmación, pero puedo decir que he trabajado en las dos disciplinas y que ambas pivotan alrededor de un eje mágico: el posicionamiento. Hoy empezamos una serie de 4 posts breves sobre las etapas o fases de la marca personal, algo parecido al ciclo de vida.

1. La fase de introducción

  • Las raices de la gestación de tu marca personal vienen de lugares como el parvulario, el colegio, el instituto, la universidad. Ahí empezaste a ser una persona conocida por algunas habilidades, gestualidades, formas de pensar y actuar. Hasta es posible que tuvieras un “mote”, una pequeña marca nacida de una peculiaridad, de una diferencia.
  • Si has empezado a trabajar, tu marca personal ha ido creándose en un ámbito algo más hostil, en el que cada vez diferenciarse de los demás se hace difícil pero indispensable.
  • Puede que también hayas creado algún perfil online en alguna red social. Puede incluso que te hayas atrevido con un blog.
  • En el terreno profesional, aún no eres una persona muy conocida, pero tu nombre empieza a ser familiar en un ámbito profesional reducido.
  • Falta caminar algo más para ganarte la confianza de la gente.
  • Pocas personas son conscientes de la oferta que hay detrás de tu marca personal, por lo que aún te toca trabajar duro

¿Está tu marca personal preparada para pasar a la fase de crecimiento?

Este es un momento crucial de definición estratégica. De valorar cómo hemos llegado hasta donde hemos llegado y qué debemos cambiar. De plantearnos una visión, un sueño para el que definamos una misión. De poner sobre la mesa unos principios (valores) que regirán nuestra actividad. De crear una hoja de ruta, un calendario y un público objetivo al que dirigir nuestra oferta. Y, por supuest0, de dar visibilidad y coherencia a esa marca.

Si alguna etapa es clave para contar con una ayuda en esta fase de definición de branding personal es esta, la etapa de introducción en que uno decide dar un paso adelante.

Seguiremos. El próximo post de esta serie va dedicado a la fase de crecimiento.

Guillem Recolons / asesor de marca personal

Si tuvieras que convertir tu CV en un anuncio, ¿Cómo lo harías? (I)

Tu curriculum vitae es la primera impresión de tu marca personal en el ámbito profesional. Y todos sabemos que las primeras impresiones son las que quedan, las más duraderas.

Muchos CV’s se resumen en una larga lista de habilidades sin foco ni mensaje. La mayoría son aburridos, y un alto porcentaje son francamente negativo, trabajan en contra del candidato. Personalmente prefiero ver un perfil linkedin que un CV, especialmente si el perfil incluye un buen extracto y las especialidades.

Se ha dicho mucho sobre cómo debe ser un buen CV, pero ¿Has pensado en plantearlo como un anuncio sobre tu marca personal?

Puedes contar un relato sobre tu vida profesional, destacar UNA habilidad, y, en definitiva, demostrar tu ingenio para la “venta” de lo más importante de tu carrera: tu.

Continuará.

Guillem Recolons / asesor de marca personal

¿Por qué te quedarías tú en una empresa?

Nos decía ayer nuestro amigo y socio Pau Hortal que hoy saber retener a la gente valiosa ha de ser uno de los hitos de la buena gestión empresarial. ¿Qué necesitamos para poder decir “me quedo”?

En un momento como el actual puede parecer una frivolidad hablar de retener talento con un índice de paro que está por las nubes, digámoslo de entrada. Pero retener no tiene solo un significado físico porque muchas personas ante la imposibilidad, real o no, de largarse optan por aletargarse y este estado de hibernación es también una pérdida de talento en si misma.

Me he puesto a pensar en los motivos que he ido acumulando a lo largo de mi carrera para saber si una empresa me interesaba  y os los resumo:

Si no me siento comprometido con mi trabajo me largo. Necesito compartir la misión, visión y valores de la compañía y disponer de los elementos necesarios que me permitan ser consecuente con ellos, no me gustan las declaraciones de papel mojado.

Quiero sentirme apreciado, valorado y único, si no me largo. Sea a través de un plan de carrera o de por lo menos de una hoja de ruta que me permita evolucionar, crecer profesionalmente y que se reconozca en la organización.

No me conviertas en una máquina o me largo. Tener el grado suficiente de libertad y que se promueva mi creatividad experimentando cosas nuevas y que se valoren mis fracasos como parte integrante del proceso de crecimiento o aprendizaje.

Si me aburro tendré que largarme. Mi antídoto contra el aburrimiento es tener responsabilidades y desafíos que sellen mi compromiso con la empresa y ayudar a crecer a los demás.

Si me consideras un” empleado” no cuentes conmigo. Porque yo soy un profesional que tiene vida propia y quiero desarrollar proyectos con sentido que me permitan aportar lo mejor de mí mismo, crecer profesionalmente y tener una vida personal equilibrada. Yo soy mi marca y estoy a tu servicio porque eres mi mejor opción. Si mi marca no puede evolucionar con la empresa lo hará sin ella.

¿Qué quitáis o añadís? El debate está abierto.

Jordi Collell / asesor de marca personal

Tu carrera, ¿la haces o te la hacen?

Durante las primeras sesiones con nuestros clientes siempre que sale a la palestra la carrera profesional algo abstracto se mueve en el ambiente. El concepto suena a recurrente, a tópico, a etéreo cuando en realidad se trata de un proceso que conducido correctamente nos ayuda a llegar casi siempre al éxito y es un eslabón básico de nuestra marca personal.

La semana pasada escribí sobre  la tenacidad, hoy volveremos al origen y revisaremos los aspectos básicos de la carrera profesional.

De mi experiencia personal puedo aportar que me quedé muy tranquilo y relajado cuando descubrí  que podía gestionar mi carrera usando herramientas y principios similares a los que ya estaba empleando como directivo en mi empresa y que, de esta manera, haciendo un uso adecuado de mis recursos tarde o temprano acabaría llegando el retorno esperado. Yo nunca he creído en negocios fáciles y rápidos, lo confieso de entrada.

Mis descubrimientos contrastados a través de mi ya larga experiencia, para algo sirve el paso del tiempo, y con un palmarés del que me siento orgulloso se pueden resumir en:

–       Nuestra carrera dura toda la vida. De aquí mi insistencia sobre la tenacidad en el post de la semana pasada. Que la velocidad y las prisas no nos cieguen porque lo importante es llegar aprendiendo y disfrutando del camino. Y habrá siempre dificultades, tengámoslo presente.

–       Nuestra carrera es NUESTRA. Nadie te va a arar tu campo ni te va a desbrozar tu camino. Tú trazas el camino, lo preparas y comienzas a andar. Si esperas que alguien lo haga por ti acabarás siendo el acólito de este “alguien”.

–       Nuestra carrera es un proceso definido y estructurado. Dicho de otra manera no se improvisa. En algún momento hemos de pararnos a definir lo quienes somos, a donde vamos y que queremos.

–       Y es esencialmente sencillo. Aunque las cosas sencillas algunas veces son las más difíciles de llevar a cabo pero siempre puedes acudir Soymimarca ti te echaremos una mano. Mira que perogrullada, se trata de:

o   Saber lo que queremos. Y esto se resume en establecer metas, en definir escenarios, en escribir nuestra carta a los Reyes Magos  aunque cada meta tiene que tener un plan de acción y además ser realista, mensurable, alcanzable, definida en el tiempo y ecológicas es decir sostenible por nuestro entorno vital, personal y familiar.

o   Medir nuestro avance. Las metas  y los planes hay que seguirlas y para ello se necesitan indicadores.  Si no hacemos revisiones periódicas correremos el riesgo de engolfarnos en el día a día, olvidarnos de lo dicho y avanzar por derroteros que no os interesan.

o   Corregir el tiro. Como la duración del proceso es larga nos encontraremos con que nosotros cambiamos y los entornos cambian y tendremos que redefinir  y ajustar periódicamente lo que sea necesario para no acabar como los pobres dinosaurios que por no poder adaptarse a nuevas circunstancias ya no están. Además siendo conscientes de que todo cambia  nos aparecerán nuevas metas y proyectos que enriquecerán nuestro camino y estaremos preparados para coger al vuelo las oportunidades que se presenten.

Y siempre estamos a tiempo para tomar el control de nuestra carrera lo de ser viejo o joven, maduro o inexperto y otros calificativos que no nos sirva de excusa. Y como cualquier proceso es mejor hacerlo bien acompañado que sólo recuerda que puedes contar con nosotros. No dejes pasar el tiempo, ponte en marcha.

Jordi Collell / asesor de marca personal

¿Tu carrera es de paja o de piedra? ¿Lo has pensado?

Hace unos años tomé la decisión de salir a correr todos los días. Venía de un largo paréntesis de sedentarismo y necesitaba poner en marcha mi organismo. El primer día me lancé a una carrera veloz y estuve a punto de acabar bajo las ruedas de un autobús, estaba tan exhausto que no me fijé mientras cruzaba una calle.

En mi carrera profesional siempre he sido un corredor de fondo, me he movido más por la consecución de resultados de manera sólida aunque no rápida que por la rapidez efímera del corto plazo. Y no me ha ido nada mal.

Ser un fondista en la vida y en la carrera profesional implica tener tenacidad. Cambiamos solidez por rapidez. ¿Recordáis el cuento de los tres cerditos? pues a mí me gusta construir la casa con ladrillos y si no es posible, con madera pero nunca de paja aunque las primeras necesiten tener cimientos y sean de elaboración más lenta porque la quiero al amparo de malos vientos y de lobos traidores en forma de crisis.

He visto profesionales con potenciales de carrera similares que han tenido resultados divergentes a causa de la diferencia de sus planteamientos respecto a la velocidad. De los que empezaron corriendo para tocar el éxito muchos se quedaron por el camino o alcanzaron cimas más bajas mientras los que decidieron marchar con paso firme pero seguro manteniendo el ritmo y la respiración adecuados acabaron en su mayoría en posiciones de más responsabilidad y mejor remuneradas que los primeros. Mientras que los primeros se acabaron desanimando y bajando la guardia cuando las dificultades se mantuvieron en el tiempo los segundos aguantaron y buscaron nuevas formas para llegar.

La tenacidad en un material es la resistencia que opone a ser roto, desgarrado, doblado o suprimido. Y la tenacidad en la vida ¿qué es? Pues más o menos lo mismo la capacidad para perseguir un objetivo a pesar de los obstáculos que se encuentren en el camino, es la resistencia a parar, a renunciar, a abandonar y es el empeño en continuar, reformular y adaptar para sortearlos.

Tenacidad va unida a objetivos personales. Tener formulado lo que queremos ser de mayores, haber escrito nuestra visión y misión y definido las reglas del juego que son los valores nos permite avanzar con el fin en la mente y nos da la perspectiva necesaria para situarnos y tomar las decisiones correctas.

Trabajar nuestra marca personal desarrolla  tenacidad. Ser frágil también es una decisión.

Jordi Collell / asesor de marca personal

¿Ambicionas lo imposible?

Cerramos la semana con la cuarta y última de esta pequeña serie de fábulas. Hoy, la fábula del perro y su reflejo en el río nos muestra la necesidad de poner un freno a la ambición.

LA FÁBULA DEL PERRO Y EL RÍO

Un perro vadeaba el río llevando en su hocico un sabroso pedazo de carne. Vio su propio reflejo en el agua del río y creyó que aquel reflejo era en realidad otro perro que llevaba un trozo de carne mayor que el suyo. Y deseando adueñarse del pedazo ajeno, soltó el suyo para arrebatar el trozo a su supuesto compadre.
Pero el resultado fue que se quedó sin el propio y sin el ajeno: Este porque no existía, sólo era un reflejo, y el otro, el verdadero; porque se lo llevo la corriente.

MORALEJA: La codicia nos hace perder oportunidades

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