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Pero… ¿existen los reyes magos?

 

Hoy es un día mágico en muchos países de raíces católicas, así que nos parece oportuno adjuntar este relato conmovedor que explica la historia de un padre afrontando la pregunta de su hija: ¿Existen los reyes magos?. La solución que brinda el padre roza la genialidad, y sin ninguna duda habla muy bien de la marca personal de este hombre. Os dejo con la historia. Y recordad, no la contéis hasta que os hagan “la pregunta”. Este post lo publicamos hace un año y hace tres,  pero dado su éxito de audiencia nos parece oportuno re-publicarlo.

Los Reyes Magos son verdad

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

– ¿Papa?
– Sí, hija, cuéntame
– Oye, quiero… que me digas la verdad
– Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
– Es que… -titubeó Cristina
– Dime, hija, dime.
– Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
– Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
– ¿Y tú qué crees, hija?
– Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
– Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…
– ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
– No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina.
– Entonces no lo entiendo, papá.
– Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

La adoración de los magos. Boticelli 1475

Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
-Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
– ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
– ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo. Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
– Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

– Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
– ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
– No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
– ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.
– Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
– Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.
– Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
– Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
– Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

– Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

– Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

-No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

El día después

Ya se acabó el jolgorio o por lo menos una de sus partes gordas. El día después de Navidad me suena como  a la jornada de reflexión al final de una campaña electoral pero a la inversa, a toro pasado. Será porque todavía nos falta que el año nuevo ocupe su lugar con toda la batería de esperanzas y buenos propósitos si aun existen ya que la cosa está que arde y no parece tener a corto plazo expectativas de solución; los brotes verdes son propios de la primavera y el invierno acaba de empezar.

Estamos en una encrucijada complicada, en España tenemos el paro más elevado de Europa, y ni las personas con trabajo, fijo o no, tienen garantizado el cobro de sus nóminas.  Y cuando las cosas van financieramente mal, la balanza siempre se inclina por el lado desfavorable a las personas y, a pesar de la hipocresía legislativa del gobierno, los desahucios siguen. Y todavía el mensaje oficial es que debemos purgar los pecados de abundancia de cuando las vacas eran gordas y en la oficina bancaria te llamaban estúpido si estabas pagando un alquiler y no solicitabas una hipoteca.

Comparto íntegramente el pensamiento del profesor Luis Rojas Marcos que leí en la Contra  de la Vanguardia del día de Nochebuena: “ El sufrimiento no te hace más sabio ni mejor persona. El sufrimiento interfiere en todo y no sirve para nada. Lo que ocurre es que a veces nos hace descubrir aspectos de nosotros mismos que no conocíamos pero estaban ahí”.  Me alegró mucho leerlo, de verdad, encuentro a faltar personas que digan las cosas por su nombre, estoy harto de la legión de coachs  y otros piratas que nos quieren vender métodos para hacer del sufrimiento y de la escasez virtud,  como si todavía tuviéramos que dar gracias por esta crisis y por la desfachatez con que se está gestionando. Es evidente que podemos vivir con menos o sin nada si hace falta, pero yo me apuntaré a este carro cuando los que nos han puesto en esta situación respondan por lo que ha hecho, todos.

Gestionar nuestra marca personal no es un conjuro contra los mordiscos que nos da la vida pero ayuda.  “ Pensar que puedes hacer algo por mejorar tu vida ayuda incluso en situaciones en las que no puedes hacer mucho” decía también el profesor Rojas Marcos y “ narrar lo que sientes te obliga a organizar tu historia, rebaja la intensidad emocional y alarga la vidaen definitiva “observarse  a uno mismo y estar abierto a las respuestas de los demás, conocer lo que nos gusta y lo que no y nuestras limitaciones. Y hay que ser conscientes del impacto que tenemos en los demás”.

Si durante este año he podido poner en vuestros corazones una pizca de esperanza, un poco de método para ayudaros a ver la vida desde el lado bueno y a ser reconocidos por los demás  ya me doy por satisfecho, completamente satisfecho. Y dentro de doce meses, el día después de Navidad, volveremos a hacer balance. Gracias por estar aquí.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (25). Salir de juerga sin matar nuestra marca personal

Ya estamos en plena campaña navideña y en esta época del año nos invade una euforia celebrativa que nos llena la agenda de citas a las que no podemos faltar y el cuerpo de calorías extras.
¿Qué pasa con nuestra marca personal ante tanto jolgorio? ¿Podemos dejarnos ir o es mejor estar en estado de alerta para no echar por tierra lo que hemos ido gestionando durante el resto del año?

Flickr: Creative Commons

Aunque estemos en época de vacas flacas salir de celebración con los colegas y amigos es casi un ritual. Estemos trabajando o en búsqueda activa, pagando la empresa o a escote de nuestro bolsillo casi seguro que se presentará la ocasión y nosotros, con nuestra manera de hacer, dejaremos marca siempre y hagamos lo que hagamos.

Acudir a la cita  o no es la primera cuestión que nos planteamos.
Si estamos en una empresa de las que todavía invita a una comida o a un acto especial fuera de la jornada laboral es casi un acto de descortesía excusarse aunque tengamos una buena coartada. Un evento es siempre una buena ocasión para ejercer influencia y para dejar rastro de nuestra marca, pensemos en como podemos hacerlo.
Si estamos sin empleo salir con amigos o antiguos colegas puede ser una magnífica ocasión para respirar aire fresco y pasar un buen rato. Si nuestra economía no es airosa no nos debe cortar el manifestarlo y poner un tope a los gastos, posiblemente haremos un favor a otros que son menos sinceros.
¿Qué voy a hacer? Dejar que los demás nos conozcan en situaciones que salen fuera del día a día nos puede ayudar a acercarnos a personas de  la empresa que normalmente son poco accesibles. Actuando siempre con naturalidad  podemos mostrar facetas distintas de nuestra personalidad que pueden ayudar a que la opinión que los demás tienen de nosotros sea más fiel a la realidad.
Y con los amigos y asimilados es el momento de divertirse y hablar de todo.
¿Qué es lo que no es recomendable que haga? Como en cualquier otra ocasión de nuestra vida nunca hemos de dejar de ser auténticos y  partir de aquí tener claros algunos aspectos que pueden ser problemáticos para nuestra reputación y para nuestra marca personal:
  • Estados alterados de consciencia: Los excesos de comida, bebidas alcohólicas y otras substancias pueden alterar nuestra consciencia y hacernos perder el control de la situación. Es importante conocer nuestros límites para no rebasarlos y si lo hacemos atenernos a las consecuencias. Todo lo que hacemos deja rastro, deja marca y determinadas actuaciones dejan un surco en la reputación que puede ser complicado borrar.
  • Aspecto físico límite:  Me refiero a la forma de vestir. Aunque estemos fuera de la jornada laboral o con amigos siempre es importante valorar lo que nos ponemos porque nos guste o no va a influir en la opinión que los demás tengan de nosotros. Ser auténtico no significa ser harapiento ni  ir excesivamente pertrechado y vale la pena valorar como arreglarse para cada ocasión.
  • Perder la noción del mañana. Vivir el momento presente es una actitud positiva que sin duda beneficiará nuestra marca personal porque nos ayudará a estar más próximos a los demás pero no es recomendable olvidarse  de que tras un jolgorio la vida continua y que dependiendo de lo que hayamos hecho podemos perder el trabajo o las amistades.
  • ¿Salir en la foto? Últimamente me encuentro en cualquier lugar y situación en el punto de mira de una cámara, no se lo que pasa pero siempre hay alguien con su teléfono apuntando para inmortalizar el momento. Si se da el caso intenta huir, no sea que salgas en las redes sociales en alguna situación comprometida que eche al traste una promoción o, lo que es peor, un posible empleo. Si no lo puedes evitar asegúrate de  que no sales etiquetado.

Y en cualquier caso pásalo muy bien y no olvides dedicar un brindis a este estratega de la marca personal que se empeña semana tras semana en ayudarte a mantener muy alta tu reputación.

¿Conocemos bien la marca Navidad?

Estos días damos por supuestas muchas cosas, como que Jesús nació un 25 de diciembre. Pero nadie sabe qué día nació. ¿Quieres conocer más detalles ocultos sobre la Navidad?

1. Jesús no nació el 25 de diciembre. De hecho, no se sabe qué día nació. Pero hacia el 21 los romanos celebraban la festividad del Sol Invicto, relacionado con el solsticio de invierno, que supone que a partir del 21 de diciembre cada día hay más tiempo solar. Los cristianos adoptaron esa festividad para celebrar la natividad de Jesús de Nazaret.

2. La tradición del banquete procede de las Saturnales, una fiesta de confraternización en honor a Saturno que se celebraba con manjares compartidos entre amos y esclavos. Los cristianos unieron esa celebración al festejo de la Navidad.

3. La Navidad se empezó a celebrar a finales del siglo IV

Sea como sea, todo el equipo de SOYMIMARCA: Pau, Pablo, Alèxia, Ignasi, Jordi y Guillem os desean FELIZ NAVIDAD!

¿A qué renunciarías por tu carrera?

Hacemos por unos días un paréntesis en el chequeo de nuestra marca personal que os prometo  que continuará.

Durante estas vacaciones, siempre cortas, de Navidad he tenido la oportunidad de leer un libro que quiero comentar y recomendaros. Se trata de “Todo tiene un precio” y está escrito por Neus Arqués (2010 Alienta Editorial).

Picasso: 3 women at the spring

Teniendo como telón de fondo un posgrado en márquetin el relato nos presenta las vivencias cuotidianas de tres mujeres que luchan por mantener a flote  y conciliar su vida personal, profesional y familiar que llegan a la conclusión de que por mucha imaginación que pongan en el empeño todo tiene un precio. Y todo ello contado desde una óptica femenina.

Destaco dos aspectos que me han hecho reflexionar. Por un lado el que esté escrito en femenino me ha puesto de manifiesto una vez más mi poca sensibilidad real sobre las vivencias, sentimientos y preocupaciones de las mujeres. Tan iguales y al mismo tiempo tan distintos. Y digo sensibilidad real porque desde el punto de vista teórico, intelectual presumo de tener una buena conexión que en la práctica flojea por muchos puntos y creo que no debo estar sólo entre mis congéneres masculinos. Valga la lectura del libro para reemprender la toma de consciencia.

El otro aspecto que quiero comentar está relacionado con el compartir experiencias. Neus nos pone sobre la mesa las vivencias de tres mujeres muy distintas y  a pesar de ello hermanadas. Compartir experiencias nos pone de manifiesto que no estamos  solos y que podemos encontrar apoyo y comprensión.

Creo sinceramente que la lectura del libro es interesante para todos y os invito a su lectura.

Neus Arqués ha sido una de las pioneras en trabajar la visibilidad y la reputación de los profesionales, de la marca personal y desde Soymimarca celebramos que una colega sea también novelista.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca