Entradas

Personal Branding, el arte de invertir en ti (26). Nos esperan grandes oportunidades

Parece que el mundo occidental, salvo rara excepción, no hace otra cosa que hablar de crisis. Cualquier encuentro casual deriva en una conversación derrotista que acaba culpando a banqueros, políticos de todos los colores y grandes instituciones mundiales. Estoy convencido de que hay que hablar de ello, luchar por derechos perdidos y tratar de reconquistar un estado de bienestar que se aventura difícil y de largo recorrido.

Pero cuando hablamos de personas, y siempre respetando el espíritu crítico, sería interesante incluir parámetros de esperanza, oportunidad y reto en el mensaje que damos a los demás. Ser la típica persona ceniza convencida de que todo irá peor, de que aún no hemos tocado fondo, de que esto acabará en una guerra… puede dar de sí para publicar un libro. Pero la vida real requiere que nos levantemos cada mañana con ganas de cambiar este puñetero mundo, de aportar nuestro granito de arena para introducir una mejora, por insignificante que pueda parecer. Si los banqueros y políticos no fueran la respuesta, quizás la respuesta esté en cada uno de nosotros. Las grandes revoluciones de los últimos siglos siempre han empezado desde las personas. No nos resignemos a luchar por un mundo mejor.

Todo esto viene a cuento por un mail que me ha llegado de una persona (guardaré el anonimato) que no conozco pero que me ha alegrado el día y me ha hecho ver lo insignificantes que pueden llegar a ser algunos de nuestros problemas más cotidianos. Ahí tenéis el texto:

“…aprovecho esta oportunidad para desearles un inmejorable año nuevo. Sé que, aparentemente se presenta muy oscuro,  pero yo no puedo dejar de tener la sensación de que nos esperan tiempos de grandes oportunidades e importantes cambios a todos los niveles. Me siento,  a pesar de mis 50 años, como una mujer que mira con ilusión sus otros 50 años en los que puedo crecer y potenciar mis actitudes, talentos y competencias… me siento iniciando una nueva etapa de vida pero con la experiencia de mis 50 primaveras anteriores…”

Las oportunidades no se pierden, las aprovecha otro

¿Qué es para ti una oportunidad? Puede ser la posibilidad de alcanzar un objetivo, la circunstancia ideal para cumplir un sueño, estar en el lugar y en el momento adecuados…

Hay que piensa que las oportunidades llegan a nuestra vida sin avisar y que somos nosotros los que decidimos cogerlas o no. Y hay otros, que crean el contexto ideal para que las oportunidades lleguen.

Te has planteado alguna vez… ¿Qué ocurriría si generaras el escenario adecuado para que llegara a ti esa oportunidad que llevas tanto tiempo esperando?

Alguien a quien admiro profundamente me dijo una vez “Tu solo has de crear el contexto y la naturaleza hace el resto”.

Así que mejor dejar las esperas y el “ya llegará mi momento”, para empezar a generar escenarios en los que las cosas sucedan y las oportunidades lleguen.

Para ello es fundamental tener en cuenta tres aspectos:

  •  Saber cuál es mi objetivo – ¿Hacia donde voy? ¿Cuál es mi meta?
  • Qué necesito para conseguirlo – ¿Qué personas, habilidades, herramientas o maneras de ser necesito para llegar a mi meta?
  • Qué me esta frenando – ¿Cuáles son los obstáculos en mi vida que me impiden aprovechar las oportunidades y crear de nuevas?

Una vez lo hayas identificado ponte en marcha. Trabaja tu marca personal en función a estos 3 elementos, prepara una buena estrategia y construye una imagen sólida a largo plazo basada en tu misión, visión y valores.

Desde la semana pasada ya tienes disponible el Personal Branding Plan, el primer curso online que te va a permitir precisamente eso, generar el contexto necesario y perfecto para que la oportunidad de éxito profesional llegue a ti con más facilidad.

Así que deja las esperas y empieza a crear contextos. Para que cuando llegue esa oportunidad estés listo para aprovecharla.

Hacer carrera en tiempos difíciles (y 2)

Los tiempos de crisis son también tiempos de oportunidades

Hace pocos días publicaba la primera parte de este post. Recordemos que en tiempos de crisis el el mejor consejo que podemos dar a los profesionales que “desean hacer carrera” es la de centrar todos sus objetivos a corto y medio plazo en la consecución de los mejores resultados en su puesto y en hacerlos visibles interna y externamente.

De esta manera y trabajando seriamente las relaciones.–lo que en términos anglosajones se denomina networking- es como van a surgir oportunidades de desarrollo. Luego, cuando estas oportunidades surjan será bueno y adecuado, no obstante, no dejarse deslumbrar por las “luces de neon aparentes”.

Sobre el networking y su utilidad en el proceso de búsqueda se ha escrito mucho. La clave de un networking eficaz es el conocimiento y la confianza de nuestros propios competidores. Estos son mucho más accesibles y, al mismo tiempo, son los que pueden disponer de mayor información sobre las oportunidades profesionales existentes en el mercado. En este marco denominamos “competidores” a todas las personas que ocupan posiciones similares a las que nosotros ocupamos y que podrían optar a un mismo puesto.

Una buena red de contactos, un buen trabajo de relación con nuestros “competidores” nos ofrecerá información y referencias sobre muchas oportunidades profesionales a las que individualmente nos sería totalmente imposible alcanzar. Los profesionales han de ser conscientes que la mejor referencia ante un head hunter es la que facilitan “nuestros competidores”. Por último destacar que en este punto, como también en el resto de aspectos de la vida, los tiempos de crisis son también tiempos de oportunidades.

Pau Hortal / socio consultor

Quiero acompañarte en tu cambio, ¿te dejas?

Rediseñar su vida profesional a muchas personas les da auténtico miedo, hacerlo teniendo un trabajo cómodo y estable puede hasta parecer una temeridad. No obstante algunos piensan que el mayor fracaso es siempre no intentarlo. A continuación el relato de un experiencia personal.

Mi propósito es animar a los indecisos al cambio personal y profesional a ponerse en marcha

Hoy señores la cosa va de confesión, os quiero hacer partícipes del por qué estoy donde estoy y hago lo que hago. Mi propósito es animar a los indecisos al cambio personal y profesional a ponerse en marcha.

Siempre he creído que mi carrera profesional ha sido si no exitosa por lo menos resultona, en definitiva nunca me he quejado y siempre he tenido el convencimiento que la buena estrella me ha sonreído.

Cuando comencé la actividad laboral una vez acabados mis estudios universitarios ya me imaginaba que me esperaba un largo camino, lo que no sabía es que estaba lleno de baches y que muchas veces tendría que bajarme del vehículo y empujar o sacar los pedruscos.

El conocimiento abre puertas.

La primera cosa que descubrí fue que mis estudios primigenios “economía general” con un título obtenido a final de la década de los 70 de poco servían para realizar un trabajo de utilidad en la empresa. Es más, muchos de mis compañeros de curso se iniciaron en el funcionariado y algunos de ellos todavía siguen allí. Así pues lo que hice fue volver a aprender algo que me permitiera comer a largo plazo y descubrir las virtudes de estudiar un MBA y trabajar al mismo tiempo. Fueron dos años intensos, cansados que me dieron un primer aviso en mi hoja de ruta: el conocimiento abre puertas.

Lo cierto es que las cosas a partir de entonces no me fueron mal. Adquiridos los conocimientos necesarios pasé a acumular experiencia por el único método hasta ahora conocido para ello, dedicación, curiosidad y sacrificio. Durante años me olvidé del reloj a la hora de salir y de hacer malabares y funambulismo para atender las necesidades de presencia familiar, vamos de conciliar que a veces los hombres también lo hacemos. Valga un apunte para decir que a lo largo de mi trayectoria vital he acumulado seis hijos de los que estoy orgulloso y a los que me he dedicado y me dedico, los pequeños, con pasión, pero esto puede ser el origen de otro relato.

Anticiparse a los acontecimientos te da el control de las situaciones

Nunca me han despedido, he tenido suerte aunque a veces una indemnizacioncilla no me hubiera ido mal. Durante una época hasta pensé que con una ayudita hubiera podido hacer un patrimonio y pagar la entrada de un piso, hasta aquí llegaba mi inmadurez juvenil. Tampoco me he despedido y cuando en una determinada posición he visto que no aportaba o no me aportaba lo necesario simplemente he buscado un nuevo trabajo y algunas veces tengo que confesar que me ha costado porque soy muy comodón y uno se acostumbra a lo que tiene aunque sea poco productivo. Este es el segundo apunte a mi hoja de ruta: anticiparse a los acontecimientos te da el control de las situaciones. Si ves que aportas o te aportan poco muévete antes de que te muevan.

Las oportunidades pasan, muchas de ellas seguro que no se repiten, atrápalas al vuelo u otro lo hará por ti

A veces el cambio me ha llegado en forma de oportunidad. Estando en una posición directiva en una empresa perteneciente a un grupo un grupo multinacional nos llegó la noticia de que estábamos en venta. Bombazo cruel ya que habíamos pasado por una etapa de fuertes pérdidas, habíamos tomado las medidas necesarias para reflotar la situación y otro se iba a comer el pastel y nosotros si no en la calle a pasar el examen de una asignatura que estaba más que aprobada. Compramos la compañía. Si, cuatro directivos levantando financiación de debajo de las piedras, no teníamos ni un duro, hicimos un MBO cuando esta palabra empezaba a sonar en nuestro país. Tercer apunte en la hoja de ruta: las oportunidades pasan, muchas de ellas seguro que no se repiten, atrápalas al vuelo u otro lo hará por ti.

La compra de una empresa en muchos casos acaba con su venta una vez se ha hecho crecer, se ha consolidado y se ha convertido en un referente y esto fue lo que pasó. El comprador además del negocio en sí lo que quería era el equipo que lo había gestionado y me mantuve en la empresa durante algunos años, con una buena posición y sin oposición ni contestación, una situación cómoda en definitiva.

Nunca es tarde para realizar un sueño

Los años no pasan en balde y uno se hace preguntas sobre lo que querrá ser de mayor. Yo tuve un sueño: quería poner mi experiencia, mis conocimientos y mi bagaje acumulado al servicio de los demás, quería que lo que había vivido pudiera servir de ayuda a los que están al inicio del camino, a los que están apartando piedras o a los que apartados por la causa que fuere se quieren reincorporar y seguir la ruta. Y me volví a formar, largas noches de estudio conectado con una universidad americana, prácticas, exámenes y más prácticas. Y finalmente abandoné mi cómoda y bien remunerada situación. Cuarto apunte en mi hoja de ruta: Nunca es tarde para realizar un sueño.

Quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija

Y primero fue la creación de CT Coach Code y tiempo después con el amigo Guillem Recolons decidimos unir nuestras fuerzas al servicio de todos vosotros creando SOYMIMARCA para potenciar, impulsar y dar visibilidad a vuestras marcas personales. Quinto apunte: Quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.

Ha sido un placer.