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Las oportunidades no aparecen, se crean, por @JordiCollell #PBLabDay

Las oportunidades

Cuando encontramos un momento propicio para hacer algo o hacer que algo suceda decimos que estamos en frente de un oportunidad.

Siempre aparecen oportunidades pero lo difícil es identificarlas.  Para identificar una oportunidad  no basta con estar atento ni estar dando saltos para cazarla al vuelo, si no tenemos claro lo que queremos y a dónde queremos llegar  la identificación será poco menos que imposible.

Aprovechar una oportunidad no es nuca cuestión de suerte pero si de método.

Sinergias

A mi me pasa muy a menudo que cuando trabajo una idea en profundidad, y sobre todo cuando se trata de un tema novedoso del que antes tenía poca información y experiencia, casi de inmediato empiezan a llegar noticias y propuestas que le hacen referencia. Algunas de estas cosas que llegan se materializan en algo tangible y otras, la mayoría, acaban siendo  información que  través de la experiencia se convierte en conocimiento. Basta tener claro un tema, un asunto o un proyecto para que de manera casi natural comiencen a llegar oportunidades.

Método, sí, siempre

Al principio estaba convencido de que era una persona con suerte, que el azar me favorecía siempre que lo necesitaba. Pero con el paso del tiempo me he ido dando cuenta que sin método, sin un pensamiento más o menos sistemático las oportunidades no aparecen.

Cuando gestionamos nuestra marca personal para ser conocidos, reconocidos, memorables y, sobre todo, elegidos hacemos un ejercicio acelerado de materialización de oportunidades.  Veamos como funciona:

  1. Nuestra visión, misión y valores nos definen aquello que es importante, fundamental para nosotros, lo que nos da sentido, cómo queremos alcanzarlo y a través de que principios. Y nos ayuda a hacer una primera criba de la realidad para convertirla en oportunidades. Lo que se aleja de nuestro foco nunca será una oportunidad.
  2. Definir nuestro proyecto y convertirlo en un modelo de negocio nos ayuda a tocar con los pies en el suelo y a ver en el día a día detalles que en otras circunstancias hubieran pasado desapercibidos y que ahora identificamos como oportunidades reales.
  3. Cuando elaboramos nuestro mensaje y definimos nuestra audiencia y sobre todo cuando lo comunicamos a través de las redes sociales o del cara a cara, cuando nos abrimos a los demás dejamos que sus sugerencias y sus necesidades leguen también a nosotros y generamos nuevas oportunidades.

Sin propósito, sin proyecto, sin modelo de negocio y sin plan de comunicación los acontecimientos pasarán por nuestro lado sin llegar a convertirse en oportunidades.

PBLabDay 2016

En el próximo  Personal Branding Lab Day #PBLabDay  del 17 y 18 de junio hablaremos de marca personal y crearemos este caldo de cultivo para convertir ideas y acontecimientos en oportunidades. Este año hay ponencias y ponentes muy potentes. Aquí tienes listado de ponentes y el programa. Yo estaré en el Personal Branding Lab Day y espero verte. Para que puedas inscribirte, si todavía no lo has hecho, aquí tienes el formulario . No te pierdas esta oportunidad.

Personal Branding Lab Day 2016 Blanquerna Comunicació 17 y 18 junio

Toma las riendas de tu identidad visual, por @maria_a_sanchez

8 áreas  del vestuario, para prevenir errores en  la Imagen de Marca Personal . Desde los zapatos… toma las riendas de tu identidad visual.

El hábito de encajar las rodillas o adelantar la mandíbula; un cuello de camisa rígido que ‘pide’ corbata, junto a una chaqueta con un tejido de textura blanda; una melena que deja la nariz en el ‘centro visual’, cayendo sobre una las solapas de una chaqueta… o una piel con alto grado de pigmento amarillo, cerca de un tejido con tonos azules, cuya mezcla da ‘verde’. Son solo una muestra de los muchos errores en los códigos de identidad visual de la apariencia, que pueden entorpecer nuestro mensaje hablado.

Cambia el ‘foco’, mírate

Repito sin cesar que cada uno debe poner el ‘foco’ en su mensaje visual, que  la imagen de los demás, no importa. Si la persona que miramos está formada en estas lides, es más que probable que nos engañemos… y si no tiene ni idea, también. ¿Para qué, entonces, mirar al otro? Si te interesa la persona… interactúa con ella!

El tiempo debemos invertirlo en la propia apariencia, porque es un gran soporte para sentirnos bien y transmitir nuestra marca e identidad visual, unida al servicio o producto que representemos en cada momento.

Hazte fotografías

Ahora vayamos a la práctica, teniendo presente que nadie tiene la verdad absoluta. Así que no te creas nada: ¡Entrena tu mirada y decide! Te animo a que te hagas fotografías, muchas, cuantas más mejor, hasta 200 y elige las mejores, con tu ‘uniforme de trabajo’ preferido (uno o varios).

Analiza tu apariencia de pies a cabeza

Comenzaremos por las bases. Carolle Partington, para mí la maestra del estilismo en el vestuario, suele decir: “si deseas conocer a las personas, mira su calzado”. Yo no comparto este consejo, porque no veo útil invertir tiempo en mirar a los otros. Muy interesante, antes de comprar unos zapatos, mirarlos con intención comunicativa: ¿Te representan?

Ahora, a la parte práctica: 

  1. Calzado profesional: clásico, de calidad, cómodo, cerrado y siempre negro para hombres. Tacón femenino más bien ancho y altura saludable: no mucho más de  3’5 cm., más la altura de la plataforma.  Este detalle, junto al poco saludable encaje de las rodillas, es el responsable de que se fuerce el balanceo de la pelvis, que provoca el encorvamiento de la espalda (que transmite fracaso:  la ley de la gravedad nos ha vencido) responsable, en gran medida, del desgaste de las cervicales, entre otros males.
  1. Calcetín negro, nunca transparente en los hombres. Medias color carne (las piernas siempre cubiertas. En verano también, claro).
  1. Pantalón que “honre” el cuerpo, que lo envuelva suavemente. Hazte muchas fotografías, para comprobarlo, desde todos los ángulos. Falda, o vestido también, que ‘se deposite’ sobre tu cuerpo, tus caderas y apenas deje ver la rodilla. Es la mejor opción (si te sientes cómoda con la prenda) es el súmmum de la feminidad, porque ellos no pueden llevarla en nuestra cultura. Saca el máximo potencial femenino. El pantalón nos acerca a ser una ‘copia’ del hombre. Nunca la copia superó al original. Lo que no quiere decir que, si te sientes cómoda, lo prefieras, como yo.
  1. Camisa que se ajuste a los hombros y no haga arrugas sobre el pecho. Cuidado con el cuello: si es rígido, requiere corbata… si no lleva botones en la solapa. Esto en Europa, no está bien visto. Las mujeres, mejor top. Cuello de camisa, abierto, con cuello de chaqueta: desorden garantizado. Uno de los picos de la camisa, suele moverse y la asimetría es un desagradable ‘ruido visual’ para nuestra cultura e identidad visual.
  1. Top: El contraste en el color suele quedar mejor para las mujeres altas. De lo contrario es preferible monocolor o vestido. Pues no ‘corta’ visualmente la cintura. Tanto hombre como mujer, visualmente, el torso debe ser igual o más corto que las piernas.
  1. Cuello: Mejor protegido (esta afirmación merece un post aparte, como casi muchas otras sobre los códigos visuales de la apariencia:). Ellas con una gargantilla sólida, sin adornos y ellos con corbata o el cuello con solo el primer botón abierto. Asegurándose de que no se ve ningún ‘pelillo’, siempre que se mantengan simétricos.
  1. Cabello y facciones: Cuestión aparte, por su relevancia, es todo lo relacionado con la cabeza. Sirva un consejo generalizado: Sonríe! Y cuida que el volumen que ocupan tus facciones no sea mucho mayor ni menor que el del cabello. Y muy importante: que haya la misma distancia de los ojos al contorno de la parte alta de la cabeza y de los mismos al de la barbilla.
    • Las mujeres: pendientes que no se muevan ni brillen. Ojos potenciados con líneas ascendentes suaves  (evitar máscaras de pestañas muy evidentes) y labios maquillados sin brillo (da la impresión de mojados con saliva = bésame) con un color evidente, su misión es  ‘enmarcar las palabras’, en palabras de Carolle Partington.
  1. Colores: Gama cálida o fría según la melanina, pero… El mejor color de piel la dan unos hábitos saludables, la verticalidad en la postura y una respiración fluida y consciente. Mientras nos decidimos por un análisis de piel, de la mano de profesionales que dominen la técnica, en el vestuario, si hay duda, menos es más… como siempre. Dos colores es lo ideal. Uno muy claro y otro más oscuro. Los hombres, grises o azules oscuros. Ellos no tienen ‘permitido’ profesionalmente los colores ‘naturales’ (marrón, verde, etc.). En general son de ‘camuflaje’. Las mujeres si. Elegir el color va de la mano del nivel de jerarquía que se desee transmitir con la apariencia.

Una máxima: la mejor imagen es aquella de la que te olvidas. Si dudas, no lo elijas.

Por cierto, si quieres profundizar en el tema de imagen de marca personal e identidad visual te espero en el Personal Branding Lab Day de los próximos 17 y 18 de junio.

Personal Branding Lab Day 2016 #PBLabDay

Foto cabecera: Ludovic Bertron / Creative Commons / Flickr

La marca como propuesta de valor, por @guillemrecolons

Con demasiada frecuencia se asocia “marca” a “marketing“, quizás porque la primera sílaba coincide, pero también por una invasión de contenidos en la red llegados de cualquier parte del globo que equiparan el marketing al branding.

No seré yo quien analice las diferencias, hay auténticos expertos en marca muy cerca nuestro, como Antonio Monerris, Antonio Núñez, Ivan Díaz, Andy Stalman y muchos más. Pero quisiera poner el énfasis en un aspecto de la marca que, no por clásico, es menos válido: la marca como propuesta de valor.

Sin  propuesta de valor no hay marca

Dicho de otra manera, sin propuesta de valor no hay marca. Y lo mismo ocurre con la marca personal. Por más marketing que le pongamos a la marca, si no trabajamos la propuesta de valor estaremos promocionando algo sin alma, sin emoción, vendiendo un commodity a bajo precio.

Ya vemos que no se trata un mero tema de sintaxis, hablamos de algo que determinará el grado de atractivo hacia una marca, y consecuentemente hacia sus productos o servicios.

Robert Bean, gran experto en marca, la define como a promise delivered, que prefiero no traducir pero que habla de la marca como una promesa de valor, como algo que uno espera recibir con la experiencia de la marca. El marketing, por su lado, es el conjunto de herramientas que nos ayuda a trasladar esa promesa de marca a un público estudiado y definido a través de productos y servicios, anticipándonos incluso a los deseos de ese consumidor (hoy llamado prosumer).

Lo que necesitamos son clientes

Como apasionado de la gestión de marca personal (personal branding) observo que con demasiada frecuencia priorizamos el medio sobre el mensaje y olvidamos la propuesta de valor, compitiendo por obtener seguidores, likes y recomendaciones y olvidando que lo que realmente necesitamos son clientes. Y los clientes necesitan algo de nosotros: que les hagamos aumentar de valor.

Gold image by Shutterstock.com

Inscripción abierta del #PBLabDay 2016, por @jordicollell

Tras el éxito de la primera edición de 2015, este año el concepto central del Personal Branding Lab Day #PBLabDay es:

Acelerando la marca personal

Dicen que lo mejor es enemigo de lo bueno; si la afirmación es correcta en la mayoría de situaciones de la vida, todavía lo es más cuando estamos gestionando nuestra marca personal.

Sé de muchas personas que aun  teniendo una gran propuesta de valor demoran su comunicación a la espera de tener perfectamente acabado el proceso de gestión de su marca personal y mientras tanto siguen siendo invisibles en el mundo. Y ya sabemos que cuando no nos ven no existimos a lo ojos de los demás.

Aunque es cierto que la marca personal necesita tiempo para gestionarse, también lo es que las demoras innecesarias provocan la pérdida de oportunidades.

Para conseguir ser visibles, para exponer al mundo y al público al que nos dirigimos la propuesta de valor no es necesario no es imprescindible tenerlo todo atado y bien atado y así podemos empezar a comunicar desde el momento cero, iniciar el diálogo con la audiencia e ir simultáneamente avanzando en la gestión de la marca personal.

Siguiendo el modelo de las lean start-up

Cuando hablamos de las lean start-up entendemos perfectamente que para comenzar las actividades no es necesario tener un plan de negocio completo con complejos estudios de mercado y proyecciones de resultados a varios años si no que con un lienzo (canvas) de un modelo de negocio para entrar en diálogo con los clientes y con un producto mínimo viable es suficiente porque el resto se irá perfeccionando a través de la práctica y de la co-creación con los clientes. ¿Qué nos impide proceder del mismo modo cuando gestionamos nuestra marca personal?

Las start-up y las personas comparten el privilegio de trabajar en condiciones de incertidumbre extremas. Ambas requieren un modelo de gestión que les permita crecer y consolidarse en un entorno en constante cambio, por lo que tiene poco sentido para ellas que inviertan mucho tiempo en hacer grandes planes, ya que corren el riesgo de llegar al final cuando las oportunidades se hayan desvanecido o haya aparecido un competidor con una propuesta de valor similar que las deje fuera de mercado.

El personal branding, la gestión de la marca personal, dura toda la vida, y nada nos impide tener resultados de inmediato sin perder tiempo tiempo y poniendo acelerador.

En el Personal Branding Lab Day 2016 que se celebrará en Barcelona los días 17 y 18 de junio (una jornada y media) trabajaremos las herramientas y las metodologías que permiten comunicar y buscar resultados rápidos al mismo tiempo que gestionamos nuestra marca personal, sin demoras y sin perder oportunidades intentando alcanzar la perfección.

Te esperamos. Inscríbete en www.personalbrandinglabday.com