Entradas

El nuevo contrato, versión crisis año IV

Cuando todavía estamos recogiendo los primeros análisis sobre el impacto real de la reforma del mercado de trabajo impulsada por el ejecutivo hace ya casi un año, cuando todavía estamos analizando el resultado final del acuerdo sobre modificación del marco de la reforma de la negociación colectiva, cuando la mayoría somos conscientes de que nos espera un último periodo del año muy complejo (haya o no elecciones) somos muchos los que estamos convencidos de que se ha hecho probablemente “lo posible” pero no lo necesario.

Nos guste o no nos guste nos vamos a tener que plantear la necesidad de introducir en nuestro marco legal, no sé en qué plazo, ni cuándo será posible, nuevos elementos de reforma que basándose en el respeto a los derechos fundamentales facilite la flexibilidad y adaptabilidad que las organizaciones necesitan, dado que como todos sabemos, éstas nacen, crecen se desarrollan y algunas lamentablemente mueren, en entornos con cambios muy rápidos y profundos.

Exista o no un marco legal más o menos adaptado, más o menos flexible, de hecho lo que está ocurriendo es que se está estableciendo un nuevo tipo de relación entre las empresas y sus empleados. Un tipo de relación que, salvo algunas salvedades, nos agrade o no, va a ir también imponiéndose en los ámbitos de la administración pública en todos sus ámbitos, ya que hemos de darnos cuenta que la dualidad ahora existente es francamente inadmisible, soportable y razonable.

En el siguiente listado, me permito reflexionar sobre los que considero alguno de los aspectos más importantes del nuevo formato de relación que se está imponiendo . Estas son las condiciones reales de este nuevo “contrato de trabajo”, que puede adaptarse a las circunstancias de un sector, de una empresa, a su tamaño, a la tipología de sus accionistas pero que en todo se fundamentará (de hecho ya se está fundando) en los mismos principios.

  1. Vamos a exigirte un trabajo duro y apreciaremos tus aportaciones pero no somos capaces de ofrecerte garantía alguna sobre la duración del empleo . Tienes que admitir que podemos tener la necesidad de prescindir de ti si nuestra organización es “golpeada” por circunstancias muchas veces impredecibles que caracterizan al actual modelo económico.
  2. A pesar de que no podemos asegurarte el trabajo de por vida estamos interesados en que cultives y desarrolles habilidades , que te formes, que te recicles y por tanto que potencies tu flexibilidad y tu capacidad de adaptación a estos entornos cambiantes.
  3. Estas competencias serán evidentemente de utilidad para nosotros pero, al mismo tiempo, pueden ser tu activo principal si surgiese la eventualidad de tener que prescindir de ti. Debes por tanto preocuparte de potenciar tu empleabilidad . En este sentido debes recordar que aparte de la adaptabilidad y flexibilidad es importante que te mantengas al día en el uso de las nuevas tecnologías.
  4. Estamos muy interesados en atraer y retener al talento. Por tanto mientras estés con nosotros, añadiendo valor, te propondremos que inviertas en tu desarrollo constante . Nosotros estaremos muy interesados en él, intentaremos ayudarte, pero no puedes exigirnos nada en este ámbito.
  5. Sabemos que el éxito de nuestra organización depende también de tus aportaciones, por lo que en la medida en que seas capaz de desarrollar nuevas habilidades y conocimientos se minimizará el riesgo de que decidamos prescindir de ti. En este sentido toma nota de que valoraremos en gran manera tu flexibilidad, tu movilidad y el conocimiento de idiomas.
  6. Un elemento importante de éxito se basa en un tu compromiso personal en tu crecimiento y desarrollo. En este aspecto, es importante afirmar que consideramos tu crecimiento y tu carrera como tu responsabilidad. No obstante ni nosotros ni tú mismo tenemos ninguna seguridad sobre cuáles son las habilidades y competencias que necesitaremos en el futuro por lo que ambos deberemos ser muy flexibles en este ámbito.
  7. Nuestra relación existe en un mercado en donde las profesiones de por vida siguen siendo posibles pero ya no son la norma a seguir, y en muchas casos ya no son mutuamente deseadas.Has de ser consciente de que deberás cambiar de profesión y de actividad a lo largo de tu vida profesional. Ambos deberíamos ambos reconocer esta realidad.
  8. Si llegado el momento puedes identificar una mejor oportunidad de empleo, entenderemos que optes por dejarnos. La relación no pretende ser permanente por ninguna de las partes. De igual manera si nosotros optamos por prescindir de ti haremos todo lo posible por ayudarte en este momento ofreciéndote en su caso darte el apoyo que precises para reorientar con éxito tu vida profesional.
  9. Nuestro deseo es de mantener un sentimiento de respeto en un marco de igualdad y de defensa de intereses . Admitiremos por tanto un marco de negociación colectiva siempre que tu respetes que eres un individuo único y que hay elementos que deberán de tratarse en un marco individual. Deseamos que los conocimientos, aprendizajes y experiencia que hayas adquirido durante el tiempo que se mantenga nuestra relación contribuyan significativamente al éxito en tu futuro. Es posible que en esta nueva etapa profesional decidas desarrollar actividades por cuenta propia e inclusive que te conviertas en nuestro proveedor.
  10. Mientras estés con nosotros, deseamos que participes activamente de nuestra visión corporativa y esperamos, de tu parte, un esfuerzo entusiasta hacia nuestros valores compartidos y objetivos laborales y tu compromiso para ofrecer a nuestros clientes los mejores productos y/o servicios. Es lo que denominamos fidelidad. Nosotros intentaremos cumplir nuestras obligaciones en este marco y esperamos un compromiso similar por tu parte. Paralelamente esperamos poder ofrecerte una compensación adecuada por tu contribución.

Soy perfectamente consciente de que éste no es probablemente el tipo de relación “tradicional”, que no es aquél para el cual hemos sido formados, que no es el que nos gustaría tener con nuestros “empleadores”, sin embargo las cosas son como son. Y éste es un ámbito en el que se muestra una vez más que primero va la realidad y luego la legislación.

Pau Hortal / socio consultor

Nuestros clásicos: ¿Por qué todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena?

Primero quiero felicitar a Pau Hortal por el excelente post de ayer titulado Carta a un amigo despedido. En segundo lugar, hoy publico uno de nuestros primeros posts, de octubre 2010, muy dirigido a personas que trabajan y se sienten en una falsa zona de confort.

Cuando predicamos por estos mundos sobremarca personal, tema que nos apasiona en gran manera, el networking ocupa siempre un lugar privilegiado porque se trata de uno de sus pilares fundamentales.

Sabemos que un 80% de los puestos de trabajo no se anuncian y se cubren a través de contactos. Nuestra oferta de bienes y servicios encuentra en nuestra red de contactos la plataforma natural de lanzamiento, de prueba y de prescripción y cuando la utilizamos las respuestas suelen ser positivas y alentadoras.

El objetivo fundamental de toda marca es ser conocida por el máximo número de personas, ser recordada y ser la elegida.

Cuando queremos construir o mejorar nuestra red de contactos partimos de cuatro niveles básicos:

–       La familia, que constituye el nivel básico del que echamos mano en cualquier momento y situación porque normalmente no tenemos que convencer a los nuestros para que nos echen un cable.

–       Las amistades, los fieles en momentos de goce y de tristeza, aquellos a los que queremos y que nos quieren porque nos aceptan tal como somos y con los que hemos tejido lazos emocionales potentes. Nos ayudan siempre que pueden.

–       Los conocidos, que sin ser amigos son solidarios y muchas veces nos escuchan y nos recomiendan. Nos ayudan por lo que perciben de nosotros, de lo que somos y hacemos.

–       Los desconocidos, a los que nos acercamos a través de las redes sociales y de eventos presenciales o por pura casualidad y a los que interesamos o no dependiendo de la coherencia de nuestro discurso y comportamiento ya que no tienen otra referencia inicial de nosotros.

Cuando la necesidad acucia el ingenio se agudiza y retomamos aquellos contactos que habían estado durante años en el congelador, recontactamos con aquellos compañeros de escuela o de facultad a los que no veíamos ni en las cenas anuales o nos lanzamos a una carrera de participación en reuniones, conferencias, eventos para poder ver y hacernos ver. Finalmente nos volvemos unos internautas sagaces y capaces de participar en mil y un grupos y discusiones.

Durante semanas y ahora por lo de la crisis meses o incluso algún que otro año mantenemos vivo el fuego de la agenda, hasta somos capaces de quemarnos sin sentir dolor y finalmente llega el momento en que hemos conseguido nuestro objetivo, encontrar trabajo, la reunión con el prescriptor de prescriptores que nos abre la puerta que necesitábamos y respiramos sosegados.

Al cabo de un año aquellos contactos que iban a ser eternos, aquellos amigos reencontrados, los desconocidos que se habían unido a nuestro bando, los foros que recibían nuestros comentarios con regularidad han pasado a la situación de espera, vaya que vuelven a estar en el refrigerador a la espera de ser reutilizados cuando otra necesidad se cebe en nosotros. Y por supuesto nuestras nuevas ocupaciones nos impiden contestar los correos con regularidad e interesarnos por nuestros interlocutores, por lo que están haciendo, por lo que están viviendo.

Este es uno de los errores habituales del networking, la falta de fidelidad a los contactos la ausencia  de reciprocidad cuando ya creemos que no los necesitamos.

El networking es ante todo una actitud ante la vida y ante las relaciones con las demás personas, es el dar y recibir constantes, es encontrar aquel íntimo placer de comunicarnos con nuestros semejantes porque nos interesan por lo que son o porque lo que hacen nos resulta curioso y enriquecedor podamos o no sacar un provecho inmediato. No nos cansaremos nunca de repetirlo a nuestros clientes y amigos ya que de no ser así tendremos una marca personal incompleta.

Acordémonos de Santa Bárbara siempre y no sólo cuando el ruido de los truenos nos indique que estamos en plena tormenta porque puede ser que la primera vez tengamos suerte pero a la  segunda, cuidado con el rayo.

Jordi Collell / asesor de marca personal / post publicado originalmente el 26 octubre 2010

La gran incongruencia

 

Muchas personas nos hemos habituado a invertir parte de nuestro dinero en contratar a profesionales para uso personal.

Las aplicaciones son diversas:

  • Están las deportivas, con entrenadores personales para natación, tenis, yoga, triatlon, esquí.. que nos permiten depurar la técnica para conseguir mejores resultados.
  • Tendríamos las relacionadas con ocio y cultura, como cocina, cata de vinos, canto, dicción, pintura, danza, teatro, etc.
  • Y ya en el terreno profesional estamos habituados a contratar profesores particulares -o en pequeños grupos- para mejorar nuestro inglés, nuestras nociones de marketing, de informática, de negociación…

¿No nos estamos olvidando de algo? ¿No hay en todo esto una gran incongruencia?

Estamos obviando invertir en lo que realmente sustenta toda nuestra vida profesional , lo que nos puede brindar posibilidades futuras en momentos difíciles, lo que nos permite diferenciarnos de nuestros competidores, lo que nos da autenticidad: nuestra marca personal, nuestro YO, S.A.

 

Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros

El viernes por la tarde tuve la oportunidad de asistir a una formación  muy interesante sobre comportamientos y hábitos, en la cual  tomamos conciencia que la gran mayoría de nosotros a lo largo de nuestra vida hemos tomado decisiones que finalmente no las hemos llevado a cabo. Por ejemplo empezar una dieta, ir al gimnasio o estudiar inglés. ¿Te has preguntado por qué te pasa eso?  ¿Por qué no logras los resultados deseados?   Si no te estás moviendo firmemente en la dirección de tus metas, puedes estar segur@ que te estás saboteando a ti mism@ de alguna manera.

La verdadera causa de nuestro fracaso, estancamiento y pérdida de la motivación está en nuestro interior; es ese monólogo negativo, silencioso y constante que nos excusa y justifica la falta de constancia y compromiso.

Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros. Walt Kelly

Vivimos sumergidos en esta paradoja, creyendo las mentiras que nos decimos a nosotros mismos, tratando de controlar lo incontrolable, asumiendo que nuestra forma de ver la vida es la mejor y además la correcta.

El autosabotaje es una de las formas en que reacciona nuestro Ser Emocional Herido, es una de las mil maneras en que intenta controlar nuestra vida. No debemos menospreciar el poder del saboteador interno. Cuanto más lo conozcamos, más podremos ser capaces de tener autoridad sobre esa parte negativa de nuestra personalidad y seremos capaces de ir quitándole poder. En la medida que lo podamos percibir cuando surge, podremos también conscientemente desautorizarlo y mantenerlo a raya.

“Autosabotaje es cuando decimos que queremos algo y luego vamos y nos aseguramos de que no suceda” Alyce P. Cornyn

Nuestra vida es el resultado de lo que hacemos de ella, nuestros hábitos de pensamiento  y acciones determinan nuestros resultados, la respuesta está en tomar el riesgo de ser diferentes y probar a ver qué pasa; las probabilidades de éxito son mayores que si estamos aferrados a los antiguos patrones.

Para afrontar los nuevos proyectos con optimismo hay que acallar a nuestros saboteadores internos. Todos tenemos voces internas que nos dan su opinión sobre cómo somos y actuamos. Pero, con un poco de práctica, podemos desactivarlo, impedir que sea él quien dirija nuestra vida y nos impida hacer lo que deseamos. Comienza a eliminar aquellos mensajes que te sabotean y cámbialos por pensamientos positivos que te motiven.

Solo podremos alcanzar nuestras  metas si realmente conocemos nuestros procesos internos, si sabemos qué pensamientos y comportamientos nos limitan y cuáles nos potencian. Solo así podremos conseguir transmitir lo que somos y lo que queremos de forma coherente. Si somos coherentes y constantes en nuestras actuaciones estamos creando una marca personal que transmite  credibilidad  y compromiso.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

Blíndate de los buitres

Esta mañana, en medio de una reunión de planificación con los colegas de Soymimarca, el vibrador de mi teléfono me ha puesto sobre aviso de una llamada de una clienta con la que no conseguía conectar desde la tarde de ayer y que por sus mensajes de voz parecía que tenía cierta urgencia. Me llamaba desde el aeropuerto para comentar y analizar el impacto en su marca personal de un cambio en su organización y las actitudes a tomar frente al papel negativo de algunos de sus colegas.

¿Alguno de vosotros, queridos lectores del blog, ha tenido que convivir en un comité de dirección con personajes que aparentando una abnegación, dedicación, competencia profesional y amor a la compañía lo que realmente hacen es servir a sus intereses particulares o a nada en concreto? ¿Habéis experimentado el hastío teniendo que negociar hasta la saciedad los más mínimos detalles para que las cosas más triviales se puedan poner en marcha? ¿No os habéis encontrado con personajes que bajo una aparente situación de control en sus departamentos por no saber delegar absorben todas situaciones y los convierten literalmente en un polvorín? Yo, sí.

Son los directivos tóxicos. Su manera de hacer nos puede hacer perder los nervios, minar la autoestima y en momentos de crisis poner la propia compañía al borde del abismo.

Por su ejemplo los distinguiréis. Para clasificarlos, a lo largo de mis años en diversos ruedos empresariales, he ido elaborando una tipología que os voy a revelar por si os puede ser de utilidad.

El bonachón, se le reconoce porque bajo una apariencia de ser gente legal, buena gente, a menudo simpática con buen rollo y hasta amante de la buena mesa tiene una visión restringida del negocio y de las personas y es un obstáculo para el cambio.

El chantajista, acostumbran a ser profesionales competentes en su terreno, el mejor profesional, lo que les convierte en egocéntricos incapaces de delegar. Tiene sus departamentos sumidos a la tiranía del control total, exigen fidelidad a toda prueba y da cobijo a una tribu de incompetentes que pasan desapercibidos precisamente porque  él es quien realiza todos los trabajos. Frena el cambio con la amenaza de la dimisión que dejará a la compañía huérfana de conocimiento.

El canalla, es un personaje que de entrada ha tenido una actitud positiva para la organización y sus éxitos le han elevado al pedestal de los héroes. Es muy competente y se rodea de gente también muy competente, es exigente y aprieta a sus subordinados para que actúen a su imagen y semejanza. Actúa en beneficio estrictamente propio  boicoteando cualquier acción que no le reporte resultados personales y no le importa dañar a alguna parte de la organización, como obtiene buenos resultados acaba vistiendo el traje de Supermán y arreglando la cuenta de resultados para llevarse su parte de retribución variable.

El anti grupo, anti organización y anti normas. No soporta trabajar con criterios ordenados y comunes de actuación, vaya, no le gustan las normas. Siempre hace lo que le da la gana y lo justifica de manera más o menos sólida. Se hace difícil trabajar con él y cuando es posible es a costa de tener que cargar con el peso de tener que organizar su caos y al final acaba compartiendo las mieles del éxito y escabulléndose del fracaso en medio del caos.

El ventilador, cuando pone en marcha las aspas difumina sus errores y las culpas en todos los sentidos y permanece indemne. Puede compartir este perfil con alguno de los anteriores y su actitud normal es el ataque constante aunque no venga a cuento.

El normativo, encuentra en las normas, procedimientos y la legislación en general escusas para no actuar ni dejar actuar a los demás. Boicotea las reuniones con argumentos de imposibilidad en la mayoría de situaciones. Es un pelmazo.

Hay más seguro pero no he tenido el horror de experimentarlos. Son personajes que dejan huella, que abren boquetes por donde pasan y que tienen el dudoso honor de tener una anti marca personal que como la anti materia en contacto con las marcas personales  auténticas puede hundirlas y neutralizarlas.

Hay que evitarlos y neutralizarlos usando todos los recursos que tengamos a mano. Facilitando la justa información para que no la mal utilicen, tejiendo alianzas que esterilicen sus intentos de boicot al quedar en minoría, denunciando su actitud y no siguiendo su juego cuando aparezcan como salvadores o abriendo espacios mentales que permitan abstraernos de su presencia.

Vencerlos refuerza nuestra autoestima y nos hace menos vulnerables. Reforzar nuestra marca personal nos hace resistentes a sus intentos de erosión.

Un buen viernes para todos y un fuerte abrazo para mi clienta.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

Tú eres el genio de la lámpara. Toda la verdad en siete secretos.

Como por casualidad esta tarde me ha caído entre las manos el libro de Daniel H. Pink, Las Aventuras de Johnny Bunko, que ya tenía casi olvidado. Me ha venido a la memoria la primera vez que lo leí y las varias veces que lo he regalado a amigos  y clientes que por algún motivo oscuro estaban ocupados en su futuro profesional.

El tal Bunko Johnny es un tipo aparentemente normal, joven y que siempre ha seguido el recto camino marcado por los consejos  de sus mayores, tutores , consejeros y similares y ha acabado  realizando un trabajo aburrido y rutinario que le deja bastante o muy insatisfecho y que acaba preguntándose que hace un chico como él en un sitio como ese.

En estas que se le aparece una especie de hada madrina que parece una personal branding coach y le pone patas arriba sus principios y le revela seis secretos que le llevan al éxito.

El primer secreto es  que NO HAY UN PLAN. La cosa pasa por no ceñirse de manera férrea a una programación del futuro basada en razones prácticas y sí por escucharse a uno mismo, proponerse hacer aquellas cosas que realmente le  gustan  a uno y que permiten hacer un trabajo valioso aunque se aparte del guión familiar y social. Aquí no vale ponerse metas fijas y cortoplacistas sino dejarse llevar  como Ulises sin importar por donde se pasa y sin que esté claro el destino final.

El segundo secreto es CONCÉNTRATE EN TUS TALENTOS, NO EN TUS DEBILIDADES. La técnica es sortear las debilidades para enfocarse en los talentos porque los triunfadores no intentan mejorar en aquello para lo que no sirven sino que buscan aprovechar aquello en lo que son mejores. Preguntas del tipo ¿Qué hago bien con consistencia? ¿Qué me da energía en lugar de quitármela? ¿Qué clase de actividades me permiten “fluir”? son clave  para descubrir los talentos que cada uno de nosotros seguro tenemos. Por cierto lo de “fluir” viene por el estado mental operacional en el cual una persona está inmersa en lo que hace, caracterizado por un sentimiento de pertenencia y éxito en el proceso de una actividad según definición del gran Csikszentmihalyi, autor ya comentado en el post de nuestra amiga y colega Montse Taboada del 4 de Noviembre.

Estamos para servir a los demás. El tercer secreto del hada madrina / personal branding coach -que, por cierto, se llama Diana- es “NO SE TRATA DE TI” porque “los que triunfan ayudan a sus clientes a resolver sus problemas. Les brindan algo que ni saben que necesitaban. Ahí es donde depositan  su talento y energía. En cualquier trabajo, la gente valiosa consigue lo mejor de los demás, hacen que su jefe brille y que el equipo triunfe”.

La persistencia y el interés compuesto tienen un punto en común, el interés va creciendo a través del tiempo de manera que poco dinero se convierte en una gran suma  y un poco de persistencia mejora el rendimiento que alienta  más persistencia y así hasta donde se quiera llegar. El  mundo está lleno de personas con talento que no han persistido, que no han invertido las horas necesarias, que se han rendido rápidamente, que pensaron que con tener talento bastaba mientras otras personas con menos talento les pasaban por encima. La motivación, el hacer las cosas por gusto, alienta a la persistencia y a mayor persistencia hay mayor. Y el cuarto secreto es: LA PERSISTENCIA AVIVA EL TALENTO.

Las personas que triunfan cometen errores espectaculares, grandes metidas de pata porque quieren hacer algo grande  y cada vez que se equivocan aprenden y dan un paso hacia la excelencia. Pensar en grande, equivocarse, aprender y triunfar…el quinto secreto es…COMETE ERRORES EXCELENTES.

Las personas que realmente triunfan  sirven a algo más grande que ellos, tienen un propósito y dejan a sus empresas, comunidades y familias mejor de lo que las encontraron. Un buen ejercicio es imaginar el momento de nuestro funeral y ver  por lo que seremos recordados, si hemos hecho algo importante para alguien, si hemos marcado la diferencia.  El sexto y último secreto es: DEJA HUELLA.

Y como todo tiene su moraleja añadamos un séptimo secreto: Dejemos de preocuparnos por nuestro futuro y seamos proactivos. Las personas que conocen y ponen en práctica los seis secretos de Alicia destacan sobre las demás, son una opción preferente frente al resto y tienen notoriedad.  El séptimo secreto es: DESARROLLA TU MARCA PERSONAL.  ¿A qué esperas?

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

Duran i Lleida: Una marca personal entre la coherencia y la pasión

Algo tan sencillo en apariencia como reflejar nuestra personalidad en todas nuestras actividades privadas o públicas nos puede ayudar a reforzar nuestra marca personal. Para ello, siempre es recomendable mostrar cierta pasión por lo que nos gusta o disgusta y mantener una línea de coherencia.

Ya hemos mencionado en otros posts que el principio número UNO de nuestra marca personal es la AUTENTICIDAD. Y ser auténticos no es otra cosa que ser coherentes y reflejar nuestro estilo propio, sin copiar, sin forzar nada, sin pretender gustar a todo el mundo. Siendo lo que somos, fieles a nuestra propia esencia.

Si un día hemos escrito en alguna parte que no creemos en el talento como una habilidad innata de la persona, no vale decir lo contrario al día siguiente. A veces es fácil dejarse llevar por modas “anti” y empezar a cuestionarlo todo. Antes de hacerlo, pensemos: ¿Nosotros somos así? ¿Somos destructivos por naturaleza? ¿No? Pues no lo hagamos. Seamos coherentes.

Uno de los problemas actuales de la política y muchos políticos se llama desafección. Las personas nos cansamos de gestos, poses, promesas… que son flor de un día y no tienen seguimiento. Ideas que cambian según el fluir del viento, según el contexto político o el económico. Las personas consideramos que la incoherencia pisa la frontera de la mentira. Si alguien promete la luna, que presente una hoja de ruta, un presupuesto, una investigación sobre las posibilidades de llegar, un equipo, un calendario. Igual que en una empresa. Si nos prometen la luna con esa hoja de ruta no nos enfadaremos mucho ante un fracaso. Si nos prometen la luna sin hoja de ruta, y no llegamos a la luna, ese político (y su partido detrás) por un lado dejará de ser nuestra opción preferente de voto y por el otro contribuirá a aumentar nuestra desafección por la política, fomentando el voto en blanco o la abstención.

Estoy seguro de que si muchos profesionales de la política aplicaran principios sencillos de management empresarial, otro gallo nos cantaría. ¿Es tan difícil combinar pasión y coherencia? Obama ganó unas elecciones por utilizar muy bien la pasión en sus discursos. Casi todo el mundo le creyó. Pero luego le ha fallado la coherencia: no ha cumplido; el votante americano le ha retirado la confianza; ha perdido las legislativas; ha fomentado el acercamiento hacia visiones radicales como el Tea Party. Un desastre.

Mucha gente en España se pregunta por qué Duran i Lleida es desde hace años el político mejor valorado del país según todos los sondeos. El secreto no está en sus trajes, en sus gafas rojas, en su oratoria, en su filiación política; el secreto es que Duran combina como pocos el binomio PASIÓN + COHERENCIA, creando una marca personal sólida, casi indestructible y de máxima confianza. Cuando habla en la tribuna del Congreso, cuando lo hace en Unió, en CiU, cuando escribe en su blog mantiene siempre las misma ideas, defiende los mismos valores. Ha tenido el coraje de hablar de cosas como los deberes de los inmigrantes cuando todo el mundo habla de derechos. Ha tenido el coraje de reconocer que se ha equivocado. Eso no pasa todos los días en un ámbito como el de la política. Estaremos de acuerdo o no con las ideas que defiende, pero será difícil no reconocer su labor para conciliar política y sentido común.

Solo hay un Duran i Lleida, y eso lo ha hecho posible la coherencia de su discurso mezclada con esas gotitas de pasión que todo estadista necesita para mantener activa, despierta y motivada a una audiencia. Una marca personal entre la coherencia y la pasión.

Os dejo un fragmento de vídeo de Duran valorando la última remodelación de gobierno.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist/ soymimarca

¿Por qué todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena?

Cuando predicamos por estos mundos sobre marca personal, tema que nos apasiona en gran manera, el networking ocupa siempre un lugar privilegiado porque se trata de uno de sus pilares fundamentales.

Sabemos que un 80% de los puestos de trabajo no se anuncian y se cubren a través de contactos. Nuestra oferta de bienes y servicios encuentra en nuestra red de contactos la plataforma natural de lanzamiento, de prueba y de prescripción y cuando la utilizamos las respuestas suelen ser positivas y alentadoras.

El objetivo fundamental de toda marca es ser conocida por el máximo número de personas, ser recordada y ser la elegida.

Cuando queremos construir o mejorar nuestra red de contactos partimos de cuatro niveles básicos:

–       La familia, que constituye el nivel básico del que echamos mano en cualquier momento y situación porque normalmente no tenemos que convencer a los nuestros para que nos echen un cable.

–       Las amistades, los fieles en momentos de goce y de tristeza, aquellos a los que queremos y que nos quieren porque nos aceptan tal como somos y con los que hemos tejido lazos emocionales potentes. Nos ayudan siempre que pueden.

–       Los conocidos, que sin ser amigos son solidarios y muchas veces nos escuchan y nos recomiendan. Nos ayudan por lo que perciben de nosotros, de lo que somos y hacemos.

–       Los desconocidos, a los que nos acercamos a través de las redes sociales y de eventos presenciales o por pura casualidad y a los que interesamos o no dependiendo de la coherencia de nuestro discurso y comportamiento ya que no tienen otra referencia inicial de nosotros.

Cuando la necesidad acucia el ingenio se agudiza y retomamos aquellos contactos que habían estado durante años en el congelador, recontactamos con aquellos compañeros de escuela o de facultad a los que no veíamos ni en las cenas anuales o nos lanzamos a una carrera de participación en reuniones, conferencias, eventos para poder ver y hacernos ver. Finalmente nos volvemos unos internautas sagaces y capaces de participar en mil y un grupos y discusiones.

Durante semanas y ahora por lo de la crisis meses o incluso algún que otro año mantenemos vivo el fuego de la agenda, hasta somos capaces de quemarnos sin sentir dolor y finalmente llega el momento en que hemos conseguido nuestro objetivo, encontrar trabajo, la reunión con el prescriptor de prescriptores que nos abre la puerta que necesitábamos y respiramos sosegados.

Al cabo de un año aquellos contactos que iban a ser eternos, aquellos amigos reencontrados, los desconocidos que se habían unido a nuestro bando, los foros que recibían nuestros comentarios con regularidad han pasado a la situación de espera, vaya que vuelven a estar en el refrigerador a la espera de ser reutilizados cuando otra necesidad se cebe en nosotros. Y por supuesto nuestras nuevas ocupaciones nos impiden contestar los correos con regularidad e interesarnos por nuestros interlocutores, por lo que están haciendo, por lo que están viviendo.

Este es uno de los errores habituales del networking, la falta de fidelidad a los contactos la ausencia  de reciprocidad cuando ya creemos que no los necesitamos.

El networking es ante todo una actitud ante la vida y ante las relaciones con las demás personas, es el dar y recibir constantes, es encontrar aquel íntimo placer de comunicarnos con nuestros semejantes porque nos interesan por lo que son o porque lo que hacen nos resulta curioso y enriquecedor podamos o no sacar un provecho inmediato. No nos cansaremos nunca de repetirlo a nuestros clientes y amigos ya que de no ser así tendremos una marca personal incomplerta.

Acordémonos de Santa Bárbara siempre y no sólo cuando el ruido de los truenos nos indique que estamos en plena tormenta porque puede ser que la primera vez tengamos suerte pero a la  segunda, cuidado con el rayo.

[subscribe2]

¿Cuál es tu marca? ¿Y tú me lo preguntas? Tu marca eres tú

La situación económica y la nueva tendencia laboral obligan a un cambio en la mentalidad de los profesionales, estén o no en activo, tanto si estamos en búsqueda activa como si no, es muy importante mantenerse en el mercado. Nunca se sabe cuándo puede surgir una gran oportunidad laboral y no hay que dejarla escapar por no estar visible. Una correcta visibilidad debería acompañarnos durante toda nuestra carrera profesional. Hacer marca es el principio.

¿Qué es marca?Es la idea clara y poderosa que viene a la mente cuando otra persona piensa en ti”, resume Andrés Pérez Ortega, uno de los pioneros en España sobre marca personal.

Es la huella que hemos dejado en los demás a través de lo que hacemos y decimos; una carta de presentación que, bajo el paraguas del nombre y los apellidos, transmite nuestros valores, creencias, sentimientos, habilidades, pasiones y talento. La gestión de una marca comienza con el conocimiento de uno mismo. Pérez asegura que una marca se crea con componentes intrínsecos al individuo.

Marca personal implica asumir el control y la responsabilidad de tu profesión y de tu vida en lugar de dejarla en manos de otros. Es importante que tenga coherencia, es decir, que la marca sea coherente en los diversos canales dónde estés visible. La clave del éxito de tu marca va unida a: Responsabilidad y Coherencia.

Desde soymimarca podemos ayudarte a desarrollar tu marca personal desde el interior hasta la parte más visible. ¿Cuando empezamos?

¿Compartimos misión, visión y valores las marcas comerciales y las personales?

A lo largo del proceso de branding observamos una dinámica fascinante entre las marcas comerciales y las personales: las marcas comerciales están tratando de humanizarse cada día más y las marcas personales están tratando de parecerse más a empresas.

¿Compartimos misión, visión y valores las marcas comerciales y las personales?

Misión: Sin duda compartimos el ¿Por qué existo? La pregunta no nos la planteamos desde un punto de vista existencial sino profesional, y ahí nos obligamos a definir unos objetivos a lograr.

Visión: También compartimos el ¿Qué quieres ser? y el ¿Dónde quieres llegar?. Se trata de un plan complejo de redactar, ya que debe ser medible, y las personas no siempre podemos trazar con tanta exactitud lo que queremos hacer con nuestras vidas. En este sentido, es más fácil plantear la visión de una marca comercial. En el caso de personas, la ayuda de un Personal Branding Coach puede ser determinante.

Valores: La pregunta aquí es ¿Cuál es la principal promesa de la marca? Como marca, ¿qué es lo que tenemos que ofrecer? La definición de valores como la honestidad, universalidad, cercanía emocional pueden ser muy apropiados para marcas comerciales. Valores como la autenticidad, el liderazgo, el respeto, la contribución, la integridad, o la independencia pueden ser interesantes para marcas personales. La definición de valores en marca personal nunca puede ser obra de un Personal Branding Coach, pero éste puede ayudar a sacarlos a la superficie, a potenciarlos y a darles visibilidad.

Guillem Recolons / Personal Branding Coach / soymimarca