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¿Cuál es tu mensaje?

Si el sábado anterior hablábamos de visión, misión y valores, hoy abordamos un tema clave del curso online Personal Branding Plan para nuestra marca personal: el mensaje.

Hasta ahora llevamos realizado un interesante ejercicio de autoconocimiento y estamos en la fase que une lo interno y lo externo, ya que se trata de definir, a partir de lo que hemos averiguado hasta el momento, el mensaje que quieres transmitir al exterior.

Para ello, el mensaje deberá ser:

  • Veraz: acorde con tu forma de ser.
  • Consistente: con tu sueño.
  • Atractivo.
  • Especial.

Aquí tenemos el vídeo de presentación de la sesión “El mensaje”.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=j2Hn-I3vQ5w&feature=player_embedded[/youtube]

¿Sabes dónde quieres estar en 2030?

Misión, visión, valores y DAFO en la estrategia de marca personal

Cada vez son más rápidos los cambios sociales y empresariales; por ello, para que una persona se pueda desarrollar de manera satisfactoria, es conveniente que en el corto plazo sea capaz de adaptarse con facilidad a dichos cambios y desarrolle “la cintura”, pero que también construya una senda que la mantenga en contacto consigo misma y le ayude a no perder el rumbo.

Os presento el vídeo de presentación de la sesión 5 del Personal Branding Plan del que soy autora: Misión, visión, valores y DAFO (inicio del módulo estrategia).

Efectivamente, no todo el mundo sabe dónde quiere estar en 2030. Pero es clave plantearlo (visión) para establecer una hoja de ruta (misión) con unos principios que rijan nuestras acciones en todo el proceso (valores).

Aquí tenemos el vídeo:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=zIg3_EMkrfo&feature=plcp[/youtube]

Qué, a quién, cómo, cuándo, dónde: La estrategia.

Introducción al módulo ESTRATEGIA del Personal Branding Plan

Los sábados anteriores hemos ido tratando el primer módulo del curso Iceberg del Personal Branding Plan, el de autoconocimiento. Jordi Collell nos guió durante las tres primeras sesiones:

Y Oscar Del Santo nos guió en la sesión que cierra el autoconocimiento:

Hoy os presentamos el vídeo de introducción al 2º módulo ESTRATEGIA, que iremos detallando los próximos sábados a través de las siguientes sesiones:

  • Sábado 7 de julio. Misión, visión y valores. Con Natalia Gómez del Pozuelo.
  • Sábado 14 de julio: Mensaje. Con Natalia Gómez del Pozuelo.
  • Sábado 21 de julio. A quién me dirijo. Con Pablo Adán.
  • Sábado 28 de julio. Posicionamiento y naming. Con Guillem Recolons.

Acabado el módulo estrategia, iniciaremos el módulo final del Iceberg: Visibilidad y networking, la zona emergente de la marca personal.

Ahora os dejamos con el vídeo que introduce ESTRATEGIA:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=nicg6M008O0&feature=plcp[/youtube]

¿Cuál es tu sueño?

El origen de toda empresa humana exitosa es siempre un sueño, y la construcción de una marca personal que se precie y que nos conduzca hacia el éxito a todos los niveles no es una excepción. En el mejor de los escenarios, son nuestros sueños (y no sólo la mera necesidad) los que deben constituir el impulso inicial que nos lleve a emprender acciones, tomar la iniciativa y en ocasiones estar dispuestos a sacrificarnos para su realización.

¿Cuál es tu sueño? es la 4ª sesión del Personal Branding Plan, la que cierra el módulo de autoconocimiento y cuyo autor es Oscar Del Santo. En esta sesión se trabaja en uno de los cimientos de tu marca personal que estará siempre presente y actuará como guía y acicate tanto en los momentos buenos, como en los momentos difíciles de tu andadura.

Al final de esta sesión conseguimos:

  • Comprender la importancia de que subconsciente y consciente vayan de la mano.
  • Internalizar el poder de los sueños como uno de los motores de la construcción de nuestra marca personal.
  • Aprender la importancia capital del proceso de individuación.
  • Integrar tu sueño o sueños dentro de una estrategia de personal branding coherente.
Para más información visita la web del Personal Branding Plan, pero aquí te avanzo el vídeo de presentación de la sesión:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=6IOOH058CmM&feature=plcp[/youtube]

¿Por qué unas personas tienen éxito y otras no?

¿Eres un fuera de serie? ¿Por qué unas personas tienen éxito y otras no?

La segunda es una pregunta difícil de contestar. Y no, el talento no es la respuesta. Lo descubrí hace dos años, cuando Linda Reichard me prestó el libro “Outliers” (Fueras de Serie) de Malcom Gladwell. Mi idea preconcebida sobre el talento -compartida por casi todo el mundo- se vino abajo.

Leo en El País (y coincido):

¿Qué diferencia a quienes hacen algo especial en la vida de quienes no lo hacen? Fueras de serie explora las curiosas historias de los grandes jugadores de fútbol; bucea en la peculiar infancia de Bill Gates; busca qué convirtió a los Beatles en el mejor grupo de rock; y se pregunta qué distingue a los pilotos que estrellan aviones de los que no. A través de su viaje por el mundo de los «fueras de serie», los mejores, los más brillantes y famosos, nos convence de que nuestro modo de pensar en el éxito es erróneo.

Prestamos demasiada atención al aspecto de estas personas, y muy poca al lugar de donde vienen, es decir, a su cultura, su familia, su generación y a las singularidades de su educación. Brillante y entretenido, Fueras de serie es toda una referencia que al mismo tiempo iluminará y hará disfrutar.

La semana pasada mi post “Adiós talento. Hola esfuerzo, hola pasión” desató no pocas críticas en las redes sociales. NADIE admite la inexistencia del talento (corrijo, mi amigo el sherpa Andrés Pérez Ortega tampoco cree en “eso”), pero todo el mundo admite que sin esfuerzo, pasión, contactos y suerte no se llega a ninguna parte. Aunque el libro no sea nuevo, os recomiendo de corazón su lectura, que no deja indiferente.

Adiós empleo. Hola proyecto.

No es el futuro. Es el presente. El empleo, tal y como lo conocíamos hasta ahora, se transforma, evoluciona, cambia. Esa idea arraigada en muchas personas acerca de encontrar un trabajo para toda la vida pronto desaparecerá. El empleo seguro ya ni existe,ni siquiera como funcionarios o en un banco centenario.

Instituciones que creíamos intocables han caído, en uno y otro lado del Atlántico. Las marcas se tambalean, y solo nos queda fiarnos de una: la nuestra, nuestra marca personal. No se trata de ser egoístas, se trata de verlas venir y de estar preparados para un futuro que promete incertidumbre.

Foto: Flickr CC

Trabajaremos por proyectos, en formato multitarea. Crearemos comunidades de profesionales independientes con nuevas motivaciones y con altas dosis de creatividad, y no estará muy claro que la hiperespecialización sea la clave de la diferenciación. Tener una visión amplia de las cosas, una visión de águila, quizás será de más ayuda.

Somos empresa

Cuando me detengo a leer los perfiles de Linkedin de profesionales veo que muchos están en más de una empresa. Es falso. En realidad están en más de un proyecto, se llame como se llame.

De la misma manera que el empleo se transforma, las herramientas clásicas como el Currículo dan paso a estrategias más completas de branding personal. Esto no lo para nadie.

No hay que tener miedo al cambio, hay que aceptarlo como algo inevitable y positivo, y siempre sin mirar atrás: el empleo tradicional pronto estará en la vitrina de los museos.

El empleo: el uso del hombre por el hombre en la sociedad contemporánea

 

[vimeo]http://vimeo.com/32966847[/vimeo]

Ficha técnica en este enlace

Eres Marca, por @pabloadanmico

Fíjate bien en la persona que tengas al lado. Obsérvala y llegarás a la conclusión de que algo te transmite: buen rollo, confianza, seriedad, diversión, seguridad, competitividad…
Las personas transmitimos algo por el hecho de estar, por el hecho de ser. Lo hacemos de manera inconsciente, sin una reflexión previa, pero lo hacemos.

Ahora mírate al espejo ¿te has parado a pensar qué le transmites a los demás? Algo, eso seguro.

SI transmitimos algo es que somos marcas. Pero ahora viene el problema ¿transmitimos aquello que somos o aquello que los demás esperan que seamos? Y la percepción que los demás tienen de mí ¿es la que yo pretendo? ¿es la que coincide con mi proyecto personal?

Si transmitimos algo es que somos marcas; marcas personales. Y de que esa percepción que llegue a los demás coincida con lo que soy, mis valores y mis aspiraciones, dependerá la mi capacidad de comunicar lo que soy y lo que pretendo ser.

Ya que soy marca, me guste o no, consciente o inconscientemente, deberé recurrir a ella para desarrollarla y potenciarla. Eso es el marketing personal. 

Y para desarrollarla, potenciarla y comunicarla debo tener un plan.

 

En branding personal, audiencia no es influencia

 

En los procesos de branding personal tenemos muy claro que audiencia no equivale a influencia. Existe una idea instalada en la mente de muchas personas de que ganar amigos, seguir a muchas personas o establecer contactos es la clave del éxito. Y no lo es.  O al menos, no siempre lo es.

¿Qué es más importante, llenar la sala de una sesión informativa de un curso o conseguir que se matricule el + del 80% de las plazas? Habrá quien piense que una cosa lleva a la otra, pero en los tiempos que vivimos el concepto “freemium” es el que impera por encima de las métricas.

Conseguirás muchos impactos cuando regales algo, pero no esperes grandes conversiones en el momento que hagas pagar por un plus. Nos estamos acostumbrando a la cultura de lo gratuito, y para conseguir que un lead se convierta en una venta será más inteligente trabajar la influencia que la audiencia.

Herramientas como Google Analytics nos darán mucha información sobre las estadísticas de nuestros visitantes, pero dan pocos datos cualitativos. Quizás el mejor sea el tiempo medio de lectura de cada apartado de nuestra web o blog.

Lo importante ya no es cuántos me ven, es quiénes son y qué hace con lo que ven.

Ahora se consolidan las herramientas que analizan el comportamiento “viral” de nuestros lectores. No será tan importante cuántas personas visitan mi página como cuántos RT (retweets), menciones o comentarios genera. Lo importante ya no es cuántos me ven, es quiénes son y qué hace con lo que ven.

En este sentido, alguna vez os hemos hablado de Klout, un medidor de influencia online con una puntuación de 10 a 100, donde diez es probablemente alguien nuevo en la red y 100 sería un personaje mediático, influyente y muy muy muy interactivo. No basta con ser mencionado, multiplicado o citado. Klout -y recientemente Kred– miden también tu reacción al “ruido” generado.

Una de las ventajas de estos medidores es que ayudan a desenmascarar a los impostores 2.0, los cazadores de followers y buscadores de métricas a cualquier precio. Klout premia el contenido, la calidad de lo que se publica y la calidad de lo que se contesta cuando se genera un debate.

Bienvenidos pues, queridos amigos, al gran momento de la influencia. Esperemos que la red se limpie de copiadores, impostores y falsificadores.

La felicidad tras el despido. Parte I

Es un tópico hablar de despido y depresión, de fases de luto, de indefinición, desorientación, crisis. Como hubiera dicho Louis Van Gaal, “siempre negativo”. Pero, ¿Qué pasa con el lado positivo del despido? ¿Por qué nunca se habla de personas que han descubierto que existe una vida mejor tras un ERE? ¿Qué hay de todos aquellos que, de la noche a la mañana, han descubierto que eran auténticos emprendedores? ¿Por qué insistimos tanto en tapar nuestros fracasos? ¿Hay vida tras el despido?

Hoy iniciamos una sección nueva, una sección, parafraseando a mi querida amiga y “coopetidora” Arancha Ruiz, de historias de cracks, de historias de reciclaje positivo. Las hay, y muchas, aunque muchos nos hagan ver únicamente el lado negativo. Los anglosajones nos llevan ventaja, ellos saben sacar tajada de un fracaso como nadie. Es más, en un país como Estados Unidos, por ejemplo, muchos headhunters y muchos Capital Risc prescinden sin piedad de profesionales que no hayan conocido el fracaso.

Bienvenidos pues a la serie “La felicidad tras el despido“. Para poder completar esta serie necesitaré vuestros testimonios. Os ruego que si habéis experimentado un proceso de felicidad post-despido me escribáis en la sección de contacto de este blog con el asunto “La felicidad tras el despido“. Como no podía ser de otra manera, comenzaré con un caso que creo conocer bien, el mio.

El caso GR. La vida comienza a los cuarenta

El qué

Cuento con el privilegio personal y profesional de haber experimentado un despido, lo que fue la palanca de lanzamiento de una nueva vida con más sabores que sinsabores. Con más destellos de felicidad que de tristeza. Si  hoy me dedico al personal branding es gracias a lo que aconteció a finales de 2004.

El cómo

Inicié mi carrera profesional muy joven. Mi primera nómina, un contrato de prácticas en la agencia de publicidad Tiempo BBDO, está fechada en enero de 1979. Yo tenía 16 años y estudiaba por las noches. Ahí entendí que el entorno de la comunicación, la creatividad, la publicidad y toda la locura que conllevan se convertirían en mi profesión.

Y así fue. Pasé 11 años por J. Walter Thompson, luego por Bassat & Ogilvy y luego por Saatchi & Saatchi. En total, unos 20 años en el entorno de la agencia de publicidad internacional, trabajando para anunciantes de gran presupuesto y para marcas globales. Tras esos 20 años quise probar el sabor de formar parte del accionariado de una empresa, así que acepté la oferta para dirigir la agencia barcelonesa Altraforma. Corría el año 1998 y la experiencia no pudo empezar mejor.

Me sentía a gusto, trabaja con la misma intensidad o más, fines de semana, algunas noches. Pero trabaja “para mi”. Un cachito del resultado (si no recuerdo mal un 15%) era mio. En 2000 y 2001 conseguimos colocar a la agencia en lugares de ranking reservados a grupos muy grandes. Éramos un bombón. Recibimos muchas ofertas de compra de grupos multinacionales. Las circunstancias hicieron que no se aceptara ninguna de esas ofertas (craso error) y que en 2003 se avistaran signos de desaceleración. Algún cliente perdido, algún despido inoportuno, cosas que pasan en las mejores familias y que se suelen superar.

Pero sucedió algo que marcaría mi vida para siempre. Sin saberlo, me instalé en la “zona de confort“, en esa zona cerebral que impide ver la necesidad de cambiar la manera de hacer las cosas. Es posible que alguna circunstancia adversa en mi entorno familiar influyera en mi estado de ánimo, pero fuera como fuere en septiembre de 2004 llegué a un acuerdo de salida con el socio mayoritario de la agencia. Eufemismos al margen, me despidieron de la compañía. Hablemos claro, por favor. Vendí mis acciones y me fui en diciembre de ese mismo año, tras una fiesta de Navidad que se convirtió en mi funeral publicitario.

En enero de 2005, y gracias a algún anunciante que no se quería desprender de mi, inicié mi propio negocio, Lateral Consulting. Lo de lateral venía por la influencia positiva de Edward de Bono y su “Lateral thinking”, un libro que se debería leer a los bebés en la cuna.

Ahí descubrí que se podía trabajar como un burro y ser feliz. Las presiones eran mis presiones, nadie me ponía metas, me las ponía yo solo. Sin  saberlo, ideé mi propio personal branding plan. En 2007 acepté una oferta para gestionar en España el negocio de TVLowCost, una joven agencia francesa que rompió moldes y abrió en dos años filiales por todo el mundo desafiando con su filosofía a las grandes multinacionales. El invento no funcionó aquí, lo que me dio nuevos parámetros para saber lo que no hay que hacer, pero afortunadamente mi negocio con Lateral Consulting funcionaba bien.

En 2007, desde Lateral, empecé a trabajar en proyectos de estrategia y comunicación orientados a personas, a profesionales. Políticos, emprendedores, personas que habían sufrido un despido… Aun no lo sabía, pero mi buena amiga Linda Reichard un día me dijo que lo que yo hacía se llama “personal branding“.

A principios de 2010, de la mano del que luego sería mi actual socio, Jordi Collell, asistimos a una jornada en Madrid sobre marca personal capitaneada por el sherpa Andrés Pérez Ortega, y en octubre de ese mismo año abríamos SOYMIMARCA.

El porqué. Key learnings.

La felicidad existe. Solo hay que ir a buscarla. Y eso se consigue superando miedos.

Arriesgar es clave. Si no arriesgas puedes vivir razonablemente bien con un sueldo digno, pero será difícil que vayas a trabajar con el grado de motivación adecuado.

Se puede vivir con  menos. Muchas personas se cierran en banda a emprender por miedo a no llegar a los niveles de retribución  que tenían trabajando como empleadas.

Think big. Piensa en grande. Si tienes una buena idea, ponle recursos, no seas tacaño. No hay idea que prospere sin una inversión decente.

Rodéate de los mejores. Hasta ahí el tópico. Pero quiero decir rodéate de las mejores personas, de gente a la que puedas confiar las llaves de tu vida. Despréndete rápidamente de quien no comparta tu grado de entusiamo por el proyecto, se convertirá en un agente tóxico.

Hazte un plan. Tu plan. Sigue un guión. Y ves adaptándolo según las circunstancias. No te cierres a cambios de rumbo, pero mantén el destino. Y recuerda, como dijo el poeta griego Constantino Kavafis, que lo importante no es solo llegar al destino, sino aprender del viaje sin forzar la travesía.

¿Quieres trabajar tu marca personal con nosotros?

Contáctanos aquí y buscaremos soluciones.