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Corporate Branding + Personal Branding = Full Branding

 

Casi todas las organizaciones invierten en branding, branding corporativo y también branding de marcas/productos asociados. Para ello, existen múltiples herramientas a partir de un proceso esmerado de investigación y planificación estratégica.

El resultado de una buena gestión en branding corporativo es, entre muchas otras cosas, que la imagen y reputación de la marca o marcas corporativas se mantiene arriba, hay un buen recuerdo espontáneo y los valores asociados a la marca son suficientes como para hacerla preferente en sus mercados.

Pero ¿El branding corporativo es un proceso completo?

fullbranding_soymimarcaDe nada sirve mantener unos parámetros de marca inmaculados si luego fallan las personas. Y como dice Dan Schawbel, “your people are your Brand” (tu gente es tu marca). Si la reputación de los directivos de una organización y de sus profesionales públicos no existe o es deficiente, los esfuerzos en branding corporativo son inútiles. Es como ir rellenando de agua una jarra agrietada. Y por si fuera poco, hay una sensación de que “aquí huele a marketing”. Imaginemos un banco, por ejemplo, que realiza una excelente campaña a favor del diálogo y de la proximidad con los clientes. Si luego entras en una sucursal y te tratan como a un perro, el “overpromise” de su publicidad se volverá en contra. Y lo mismo pasará si decidimos confiar en un bufete de abogados y vemos que la reputación online del letrado que llevará nuestro caso dice lo contrario que su recargada página web.

Coherencia, por favor.

Recuerdo que hoy los mercados no son entes demográficos, hoy los mercados son conversaciones. Y una organización, como ente abstracto, no tiene poder de conexión  con las personas, con sus clientes, con sus stakeholders. Para que una organización conecte con personas debe hacerlo a través de personas, de valores y de una visión y misión compartida.

El personal branding no es ninguna estupidez en este contexto, y tampoco un factor efímero o modal, ya que complementa los esfuerzos de una marca en su branding corporativo para constituir una fuerza holística de marca que podríamos denominar “full branding”.

El entorno digital actual favorece la comunicación entre profesionales y stakeholders, y esa es una oportunidad que no se puede desaprovechar. El personal branding es un proceso estratégico e integral, y dista mucho de tener seguidores en Twitter o de tener mucha influencia online: se requiere un proceso, una idea clara de dónde queremos llegar en un plazo de tiempo. Es como un iceberg: parte de la zona interior y sumergida de la persona (autoconocimiento), sigue con su hoja de ruta /estrategia personal) y acaba en el área de comunicación y networking (visibilidad). Pero en realidad no acaba ahí, es un proceso continuo.

No es oro todo lo que reluce

Las organizaciones tienen una excelente oportunidad para reforzar sus marcas de una manera global, un full branding. Para ello deberán investigar quién hay en el mercado que pueda guiarles en este proceso, y no todo es válido. Para gestionar adecuadamente este proceso se necesitan equipos con especialistas en las tres áreas, autoconocimiento, estrategia y comunicación, pero también que estos equipos sean integrados y persigan un objetivo común: que cada profesional, directivo o no de una empresa con visibilidad pública sea capaz de transmitir la visión y misión de la organización, de explicar un relato de marca, de entender cuál es su diferencial de marca, transmitir valor y de facilitar la conexión con clientes y agentes del mercado. ¿Las ventas? Por supuesto, las ventas llegarán con esa coherencia de marca corporativa y personal.

Tu vida es tu marca

 

Vivimos una auténtica revolución digital. El auge de Internet y de las redes sociales junto a increíbles avances tecnológicos ha permitido que (casi) cualquier persona tenga en su mano la posibilidad de comunicar, de compartir su mensaje con millones de personas de todo el mundo. Además, en muchos casos es gratuito o a unos costes muy reducidos. En este sentido, estamos viviendo una auténtica democratización de la comunicación. Todos nosotros tenemos al alcance de nuestras manos unos medios que, hace bien poco, eran impensables (o sólo alcanzables para las grandes empresas).

Foto: TCL Fotografie CC

Foto: TCL Fotografie CC

No obstante, creo que en algunos casos hemos banalizado en cierta forma la comunicación. Parece ser, que en un momento como el actual, lo único importante es comunicar bien. A mi entender, existen algunos profesionales realmente mediocres en su ámbito de actuación, pero que dedican mucho tiempo y esfuerzo a comunicar su mensaje. Con esto, consiguen cierta notoriedad y ganan influencia. Comunicar está de moda. Además, a la mayoría de personas les suele atraer todo lo relacionado con la comunicación. También en los cursos o conferencias, el apartado que suele generar más interés siempre es el de comunicación, especialmente en el entorno 2.0.

Con este artículo no pretendo restar importancia a la comunicación, pues la tiene y mucha. Pero creo firmemente que existe un aspecto mucho más importante que las palabras; los hechos. Realmente el factor más importante en la gestión de tu marca personal son tus acciones, los hechos, aquellas cosas que haces, los retos que superas, las personas a las que ayudas, los resultados que consigues… Comunicar es vital. Si haces pero no comunicas lo tendrás más difícil. Pero insisto, lo más importante es la acción.

Uno de los grandes líderes y de las marcas personales más potentes de la historia ha sido el político hindú Mahatma Gandhi (por quien siento una especial devoción). Consiguió grandes retos con su palabra, pues era un extraordinario orador. Pero sobretodo, alcanzó su elevadísima influencia a través de la acción, de comportarse de una determinada forma. Apostó por el ejemplo como forma de transmitir su mensaje. Recuerda el dicho “El ejemplo no es la mejor forma de generar influencia, sino que es la única”. El “hacer” influye más que el “hablar”. Los hechos ganan a las palabras.

Para terminar quería compartir contigo una preciosa frase del mismo Gandhi. Decía este gran líder que “tu vida es tu mensaje”. Es decir, que realmente lo que comunicas, lo que compartes, lo que transmites son tus hechos, tus acciones, mucho más que tus palabras. Con el máximo respeto a este gran líder, me permito adaptar su frase para la gestión de la marca personal: “Tu vida es tu marca”. No lo olvides.

Las empresas son personas. La evidencia (II). El caso Hasbro

 

En diciembre hablaba de la necesaria humanización de procesos en la gestión de personas en y comunicación de las empresas con un caso de la compañía Zurich.

Hoy planteo un caso que me llamó mucho la antención, y está referido a la compañía Hasbro, líder mundial en el sector del juguete (tras muchos años persiguiendo a Mattel).  Si no te es familiar la marca Hasbro tal vez sí lo sea Angry Birds, Cluedo, Mi pequeño pony, Monopoly, Furby, Play-Doh, Equestria Girls, Quién es quién, Scattergories,…

Hasbro es una empresa global, con su origen en EEUU, un país donde el personal branding es una estrategia muy consolidada. Hace un tiempo tuve oportunidad de visitar su sede en España de la mano de Pablo Adán. Están en Valencia, y los poco más de 70 minutos que estuve ahí fueron un auténtica lección de branding personal real y operativo. No es storytelling, es puro “storydoing”.

Para que veas lo interiorizada que tienen la marca personal, dale un vistazo a esta hoja que pertenece a un bloc de notas que tiene cada profesional sobre su mesa:

Hasbro_bloc

¿Qué te parece? No está nada mal. Es personal branding integrado. Hasbro es consciente de que su gente es su marca, de que todos sus profesionales son embajadores de Hasbro, y actúa en consecuencia. Además del bloc de notas, el equipo de RH de la compañía es muy sensible a programas de formación continua, entre los que incluyen talleres relacionados con el personal branding. Lo tienen claro, las empresas son las personas, Hasbro es su gente, y cuanto más fuerte sea la marca personal de sus profesionales mayor será la de la corporación.

Personal Branding en 2014: La consolidación

 

Muchos hablamos hace un año de 2013 como un año clave para el Personal Branding. Y no nos equivocamos. Analizando las alertas de Google sobre el tema, vemos que cada vez es mayor el interés por la estrategia personal para definir y alcanzar unos objetivos con éxito.

En 2013 han aparecido nuevos profesionales que se unen a los que hace algunos años que estamos en esto. Unos son pura fachada, colocan “personal branding” porque creen que está de moda, pero detrás no hay nada serio. Pero también ha surgido nuevas voces a tener muy en cuenta en este panorama.

Nuestro resumen del 2013 pasa necesariamente por dos grandes hechos:

  1. La tímida entrada del branding personal en el territorio de la empresa
  2. El lanzamiento del primer Posgrado universitario en Personal Branding

En las empresas el personal branding aun genera desconfianza, ya que muchos creen que es algo que compite contra el corporate branding. Nada más lejos: si tenemos en cuenta que las empresas son personas, el estímulo del personal branding en la empresa no puede hacer otra cosa que reforzar la corporación y sus lazos con sus stakeholders. Unir empresa y cliente en “la conversación” del mercado es una de las tareas de los programas de embajadores de marca que se aplican en el personal branding empresarial.

Foto: Majopez

Foto: Majopez

El Posgrado en Personal Branding de la Universitat Ramon Llull / Blanquerna Comunicació se lanzó con éxito el pasado 19 de noviembre. Se trata de una modalidad mixta online y presencial que permite que muchos estudiantes del otro lado del atlántico puedan seguir el posgrado. Aunque la matrícula sigue abierta unos días más, en junio de este 2014 saldrá la primera promoción de “personal branders”, lo que nos llena de alegría, ya que como sabéis Soymimarca ha colaborado en la creación, coordinación y dirección del curso.

Y volviendo al título, hablemos de presente y de futuro. Para el Personal Branding en 2014, vemos que cada vez son más profesionales los que deciden tomar las riendas de su marca y no dejar que sean “otros” los que la dirijan. Esto está sucediendo también en las empresas. La consolidación del personal branding está relacionada con la realidad de que todos somos diferentes y todos tenemos propuestas de valor. Ya no queremos ver el partido desde la butaca de casa, lo queremos jugar en la cancha.

¡Feliz 2014!

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¿Tienes idea de dónde quieres estar en 10 o 15 años?

 

Me gusta empezar fuerte. Posiblemente te haya encontrado con la guardia baja con esta pregunta. Es probable que te puedas identificar con dos escenarios:

  1. No sabes dónde quieres estar en 10 o 15 años
  2. Lo sabes muy bien

Y ahora viene mi definición de personal branding, marca personal, posicionamiento personal o branding personal:

  • Si tu escenario es el 1, el branding personal es el proceso estratégico que te guiará a elegir un destino a largo plazo y de dará las herramientas para llegar al mismo.
  • Si tu escenario es el 2, el branding personal es la hoja de ruta, el marco estratégico que ye ayudará a llegar a tu destino marcando metas intermedias, utilizando tus valores y tu autenticidad como tu diferencial.
  • Tanto en el 1 como en el 2, considero un proceso personal como el “arte” de invertir en uno mismo (no confundir con visión egocentrista del mundo).
Fotografía: Majopez, 500px.com

Fotografía: Majopez, 500px.com

¿Qué primera conclusión sacamos sobre el personal branding?

Se trata de un proceso estratégico, no táctico, ni tendencial ni modal. El hecho de que se acuñara el término “personal branding” hace unos 30 años (en EEUU, claro) no significa que en cierta manera existieran métodos similares aplicados al desarrollo personal.

La creatividad, el uso y abuso del lado derecho del cerebro, es un elemento esencial para llevar a cabo la gestión de una marca personal. La gran suerte es que no hay dos personas iguales, y eso implica que cada uno de nosotros es DIFERENTE. El saber acentuar esa diferencia y dotarla de un mensaje relevante será fundamental.

¿Cuál es el método, cuál es el proceso de gestión de una marca personal?

Según el autor podéis encontrar métodos con algunas diferencias, pero insistiré en algo elemental: proceso estratégico. No existe la marca personal online, eso es una payasada. La gestión de nuestra marca es algo global y tiene su versión en el mundo real, el mundo de los átomos y también tiene versión en el mundo virtual, el mundo de los bits.

Pienso que el método ICEBERG de la marca personal de Soymimarca quizás sea el formato más simple de gestión integral de marca.

¿Por qué ICEBERG?

Porque lo que vemos de cada persona sólo es una pequeña parte de su marca. Pero detrás hay mucho más.

En la zona más sumergida de cada persona se halla el AUTOCONOCIMIENTO, la parte más introspectiva pero necesaria para entender cómo somos y de qué somos capaces. En esa etapa tratamos de conocernos un poco mejor, de saber qué marca hemos dejado en el corazón de los demás, de averiguar nuestra fama (todos tenemos fama). Es una etapa que nos hace conocer mejor nuestras capacidades, a menudo olvidadas, y también nuestras habilidades.

Aun en la zona sumergida, pero ya más cerca de la superficie, toda persona necesita una ESTRATEGIA, una hoja de ruta. Comienza fijando unos objetivos en forma de visión: ¿Cuál habrá sido mi mayor contribución a este mundo? No es una pregunta fácil, pero nos obliga a redactar nuestra visión, nuestra misión, a saber con qué principios o valores trabajaremos, a confeccionar nuestro mensaje, a saber cuáles son nuestros públicos objetivos y a fijar un posicionamiento personal notorio, relevante, diferencial y creíble.

Finalmente, cuando ya sabemos dónde queremos llegar, sabemos con qué mensaje y a qué personas dirigirnos, ya podemos aflorar a la superficie, trabajar nuestra VISIBILIDAD, la parte emergente del iceberg. En esta fase de trabajo estudiaremos cuáles son los medios adecuados para que nuestro mensaje llegue a quien tiene que llegar. Consideraremos los medios clásicos, como aparecer en un programa de TV o radio, escribir regularmente en prensa o revistas, escribir un libro, las técnicas de networking que explica este libro, las tarjetas de visita… Consideraremos también los “nuevos medios”, o medios online como el blog, las redes sociales personales, las profesionales. Trabajaremos nuestro relato utilizando las técnicas de storytelling. Trataremos de saber como controlar nuestra reputación online y, finalmente, nos trazaremos un social media plan medible para saber si estamos llegando correctamente a nuestro destino.

¿Existe el personal branding en la empresa?

Existe, aunque muchos empresarios aun son reacios a que sus profesionales tengan identidad propia y visibilidad pública. Piensan que de esta manera les perderán; y es justo lo contrario. Les perderán si los mantienen encerrados.

Muchas empresas se están dando cuenta de las posibilidades del personal branding corporativo. Una de las herramientas que existe para potenciarlo son los programas de Embajadores de Marca, un proceso –llevado a cabo por especialistas- en que se detecta qué personas son embajadoras de la empresa o de sus marcas, y se actúa sobre estas personas para que comuniquen lo mejor posible los valores de la empresa y al mismo tiempo ganen en visibilidad personal.

¿El personal branding es solo para deportistas y famosos?

Mal iríamos. Afortunadamente, la consultoría de Personal Branding ha “democratizado” un proceso que hace algunos años era exclusivo para muy pocos. Ahora con una inversión pequeña cualquier persona tenga la capacidad de aprender a gestionar su marca, ya sea mediante consultoría personal o mediante cursos especializados. Incluso se han puesto en marcha recientemente posgrados universitarios.

De hecho, el personal branding está siendo utilizado por médicos, ingenieros, arquitectos, personas en desempleo temporal, estudiantes,  emprendedores de todo cuño, periodistas, empresarios de todos los sectores…

Un fenómeno que se está dando en muchas empresas estadounidenses es que los departamentos de RRHH están siendo reforzados o sustituidos por departamentos de gestión de Personal Branding. Parece que este movimiento no tardará en reproducirse en el resto de países.

En conclusión

El destino final de todo proceso de branding personal siempre será ser lo que queremos ser y estar donde queremos estar. El plazo lo pone cada uno.

Storytelling en clave personal

 

Recientemente mi colega Guillem Recolons y yo hemos impartido 8 talleres sobre storytelling para la Diputació y la Càmbra de Comerç de Barcelona dirigidos básicamente al sector turístico.

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Guillem Recolons y Olga Villacampa en uno de los talleres de Storytelling

Ha sido una experiencia única ya que para muchos el concepto de relato como poderosa herramienta de comunicación era desconocido. El sentido práctico de los talleres, cuya parte final era casi de consultoría personal ha sido uno de los elementos de mejor valoración.

Lo que quizás ha sido una de las mayores aportaciones de valor, además de la necesidad de comunicar emocionalmente, es la estructura de los mensajes a partir del modelo centrífugo. Me explico.

En consultoría de marca personal, Soymimarca utiliza un esquema propio para llegar a desarrollar el mensaje que sigue el siguiente camino:

  • Por qué hago lo que hago (La visión)
  • Cómo lo hago (La misión)
  • Qué hago (La oferta profesional)

Este esquema sustituye y amplifica al clásico “me llamo Olga Villacampa y soy consultora de marketing”, y le da un sentido más emocional y vital a nuestra introducción profesional.

Un ejemplo que utilizamos a menudo en las presentaciones es el caso de alguien conocido, ya que eso simplifica la explicación: el caso de Steve Jobs.

  • El por qué de Jobs: Para hacer más cómoda y fácil la vida de las personas (Visión)
  • El cómo de Jobs: Simplificación de la tecnología. Menos botones, funcionamiento intuitivo basado en movimientos naturales (Misión)
  • El qué de Jobs: ordenadores, sistemas operativos, tablets, smartphones, iTunes… (oferta profesional)

Este sistema centrífugo (de dentro hacia fuera) permite conocer las motivaciones, los detonantes de una vida profesional forjada alrededor de un sueño, y eso otorga un valor a nuestra presentación que sobrepasa al clásico nombre + oferta o cargo.

Sabemos que la comunicación es clave, pero aún lo es más la diferenciación, no en vano la humanidad se mueve en más de 7.000  millones de almas. Y una forma interesante de diferenciarse es hablar de detonantes, de sueños y dejar la “titulitis” para el final.

Personal Branding para emprendedores (1)

 

Hace pocos años, se les preguntaba a los estudiantes catalanes cuál era su máxima aspiración laboral: El resultado no pudo ser más deprimente, y hubo dos elecciones mayoritarias:

  1. Trabajar en La Caixa (Ahora CaixaBank)
  2. Ser funcionario

Si comparábamos esa encuesta con otra realizada en el norte de Europa o en los Estados Unidos, las diferencias eran notables: ahí todos los estudiantes querían montar su propio negocio.Está claro que hay elementos que van contra el espíritu emprendedor, y que uno de ellos es la seguridad laboral, un concepto que hoy ya no existe en casi ningún país del mundo.

Habiendo enterrado la seguridad laboral, estamos viviendo un auge de la figura del emprendedor, que tiene varias procedencias, de las que destacaré cuatro:

  • Jóvenes que no consiguen un primer puesto de trabajo, y que, al año o dos años de terminar sus estudios deciden arrancar su propio negocio. No tienen más remedio.
  • Profesionales “cansados” de trabajar por cuenta ajena y con una buena idea de negocio entre manos. Están dispuestos a arriesgar.
  • Profesionales que, al sobrepasar los 40, son reemplazados por savia nueva. Al encontrarse en mercados en recesión, reincorporarse al mercado laboral se convierte en una quimera. No tienen más remedio que emprender.
  • Emprendedores natos: Personas que mucho antes de acabar los estudios ya tenían claro su proyecto de negocio. Suelen ser insensibles al fracaso, y lo vuelven a intentar una y otra vez hasta conseguir el éxito. Son emprendedores naturales, lo llevan en su ADN.
Foto: Iván Melenchón Serrano (morgueFILE)

Foto: Iván Melenchón Serrano (morgueFILE)

Para ser emprendedor hace falta una idea, pero sea cual sea el perfil del mismo, el emprendedor tiene ante sí un camino que le requerirá reflexiones estratégicas. Y de ahí la importancia del personal branding.

El emprendedor requerirá tres procesos antes de lanzarse en la búsqueda de financiación para su idea.

  • Conocerse mejor. Analizar sus puntos fuertes y débiles, detectar cuál es su Personal Brand (marca personal), entendida como la visión que tienen los demás. Entender y abrir los ojos a competencias que pudieran permanecer ocultas.
  • Trazarse una estrategia personal con simbiosis absoluta con su estrategia de negocio. Esta es una fase clave, que requiere trabajar el modelo de negocio, el posicionamiento, visión, misión y valores y objetivos a 10 años (sí, a 10 años como mínimo).
  • Conocida la estrategia, hacerla visible a sus públicos objetivos, empezando por los inversores y acabando por colaboradores y clientes. En esta etapa se trabaja el mensaje, el relato y la estrategia de comunicación.

Y para ser emprendedor hace falta también algo que en la era de Internet y de la inmediatez escasea: PERSISTENCIA de marca. Como decían los abuelos, quien la sigue la consigue.

La semana que viene seguimos hablando del tema.

El mercado es una gran conversación (y las personas tenemos la voz)

 

Mensaje dirigido a gestores de empresas y de recursos humanos

La comunicación a base de talonario y mensajes repetitivos tiene fecha de caducidad. Las personas quieren hablar con personas. Por lo tanto, las marcas necesitan humanizarse, cambiar el terreno de juego del “yo te voy a buscar” por el de “gustará encontrarme”.

Si gestionas una empresa o un departamento de recursos humanos, es importante tener en cuenta que el mejor activo de comunicación que tienes se llama “mis profesionales”. Si lo prefieres, sigue llamándole “mis empleados”, no importa.

marketsareconversationsEl consumidor no se ha vuelto inteligente ni idiota, se ha vuelto exigente, inconformista. Para llegar a su órbita debemos utilizar un lenguaje diferente, de persona -a- persona, sólo así generaremos complicidades, empatías.

El famoso “repetition is reputation” está ya casi enterrado. Ahora, si cuentas con 500 profesionales, tienes 500 portavoces de marca. Y cada uno explicará la marca según su percepción, con matices, con riqueza cromática, no será un único mensaje, será un único concepto con cientos de formas y contenidos.

Esto a lo que llamas empleados son -te daré una alegría- tus mejores embajadores de marca. Pero sólo lo serán si quieres y si pones en marcha un programa que combine personal branding con corporate branding que pueda generar nuevos canales internos y externos de comunicación.

El mercado es una gran conversación. Así lo avanzaron cuatro visionarios en 1999, Fredrick Levine, Christopher Locke, Doc Searles y David Weinberger en su “Cluetrain Manifesto“. Ahora el mando a distancia ya no lo tienen entes abstractos llamados “empresas”. Ahora lo tienen las personas, los interlocutores perfectos de una gran conversación que pueden dar o quitar valor a las marcas.

Es un cambio, y mirado en la perspectiva de los años es una revolución. Internet, sin duda, ha tenido mucho que ver en todo esto. La red colaborativa nos ha convertido a todos en periodistas, jueces, fotógrafos, escritores, críticos de cine, críticos gastronómicos, músicos, atletas, nos ha quitado la vergüenza, la timidez, nos ha dado voz propia, lo que antes estaba reservada a espacios de pago muy profesionalizados.

Empresario, director de recursos humanos, tienes ante ti una oportunidad única de crear una marca con una voz pero con muchos altavoces . Nadie dice que sea una tarea fácil, pero una cosa es segura: si no lo haces tú lo harán tus competidores. Tic, tac, el tiempo pasa.

Publicado en Puro Marketing el 31/10/2013

Cómo transformar empleados en embajadores de marca, por @guillemrecolons

 ¿Por qué una marca como Mercadona, que apenas invierte en publicidad, es tan poderosa?

Aunque no acostumbro a hacerlo, traduzco y resumo el excelente artículo del especialista en Personal Branding William Arruda “Three Steps For Transforming Employees Into Brand Ambassadors” publicado en la revista Forbes el pasado agosto. Muchas empresas centran sus esfuerzos de branding en actividades tradicionales del marketing como la promoción, la publicidad, las relaciones públicas. Todo eso está muy bien, pero tal vez esas mismas empresas olvidan que uno de sus mejores activos de marca es su gente, sus profesionales.

William Arruda

William Arruda

No importa cuál sea el sector, la construcción de una gran marca requiere que todos los profesionales de la empresa conecten con la marca corporativa y comprendan la importancia de caminar juntos para lograr objetivos. Si no inspiramos a nuestra gente para ser embajadores de marca, estamos desaprovechando una oportunidad única (y permitiendo que nuestros competidores avancen posiciones). Según el barómetro Edelman Trust de 2013, “los empleados puntúan más alto en confianza pública que el Departamento de Relaciones Públicas, el Presidente o el fundador de la compañía. Un 41% piensa que los empleados son la fuente de información más creíble cuando hablan de su empresa”. Para construir una marca corporativa fuerte se necesitan embajadores de marca, profesionales comprometidos, conectados y motivados: personas con un nivel de proximidad emocional con su trabajo, colegas y organización que les empuja constantemente a mejorar, a aprender y a desarrollar mejor sus tareas. El compromiso es esencial, y acarrea múltiples ventajas. Entonces ¿Cómo conseguir profesionales comprometidos? Para transformar empleados en embajadores de marca se pueden seguir estos tres pasos:

1. Promueve el autoconocimiento y la identidad personal (Personal Branding)

Una investigación reciente de la Cornell University demuestra que para conseguir un alto grado de satisfacción de los empleados, la nueva cultura empresarial debería centrarse en la identidad personal, no en la corporativa. Cuando los empleados pueden convertirse en “los mejores aliados de si mismos” la productividad laboral y el apego a la compañía aumentan notablemente. En la misma investigación, a los empleados recién llegados se les preguntaba ¿Qué hay de “único” en ti que te ayuda a ser más feliz y hacer mejor tu trabajo? . Esa pregunta provocaba reacciones positivas: menor índice de baja laboral, mayor eficacia en el trabajo y mejora en el nivel de compromiso. La pregunta encierra un interés hacia el empleado por parte de la empresa en cuanto a su potencial de crecimiento personal (no solo profesional). También demuestra que la organización cuida el nivel de bienestar de su gente. Todo eso, al final, redunda en un mayor beneficio para la marca. Si en vez de esa pregunta, la fórmula hubiera sido la clásica ¿Qué has oído de nuestra empresa que te haga orgulloso de pertenecer a ella? se vería “el plumero” del interés meramente económico de la relación profesional. Es como decir a un empleado la suerte que tiene de trabajar en la compañía, seguramente es contraproducente, transmite arrogancia, repele. Nuestro objetivo es generar un ambiente atractivo con nuestra gente que les dirija, de manera natural, a ser embajadores de marca. Hemos de ayudar a nuestra gente a “desenterrar” su mejores fortalezas para integrarlas en toda su actuación, eso conduce directamente al éxito del equipo.

2. Convierte el conocimiento de marca interno en una prioridad (Corporate Branding)

El instituto Gallup pregunto a más de 3.000 trabajadores seleccionados aleatoriamente si estaban de acuerdo con la siguiente afirmación: “Sé cuál es la misión de mi empresa y qué diferencia a nuestra marca de nuestra competencia” Sorprendentemente, solo un 41% de los empleados estaban de acuerdo, lo que indica que más de la mitad no eran conscientes del posicionamiento de su compañía y de su clave diferencial. ¿Cómo puede un equipo trasladar al mercado la “promesa” corporativa si no sabe lo que es? A los que lideran las empresas les toca la tarea de “educar” al equipo sobre todo lo relacionado con la marca.

3. Conecta lo personal y lo corporativo

Uno de los mayores malentendidos que conozco se refiere al hecho de que las marcas personales y las marcas corporativas compiten (en vez de cooperar). Nada puede estar más alejado de la realidad. Las compañías de mayor éxito –añado: como el caso de Mercadona- ayudan a su gente a conocerse mejor, a conocer su marca personal, y capitalizan la integración de esos rasgos individuales con los más amplios objetivos de la compañía. A eso se le llama Personal Branding aplicado, y representa una estrategia simple pero imbatible. Se basa en el principio de personal más (+) corporativo, no personal vs. corporativo. Cuando los empleados tienen más claro quiénes son y qué les hace excepcionales (un proceso que se puede implementar promoviendo el autoconocimiento), y además tienen claros los objetivos corporativos de marca, pueden poner en marcha sus competencias únicas y su experiencia para activar esos objetivos. Pensando de manera consistente e inconformista se puede seguir el trazo de experiencias excelentes como el Apple Genius Bar. Una marca consistente no emerge a partir de empleados instalados en la zona de confort. Cada profesional necesita determinar cómo puede –a su manera- trasladar la promesa de marca de una forma auténtica, aprovechando y uniendo la identidad corporativa con lo que le moviliza y hace único. Aunque no seas el presidente de la compañía, si te interesa aumentar ese nivel de compromiso entre la empresa y los empleados, tu rol es clave. Asume la tarea de “branding” para tu equipo. Haz saber a tu superior que quieres liderar una iniciativa de branding grupal. Este nuevo rol te brinda la oportunidad de moverte fuera de las jerarquías habituales, mejorar tu propia marca de cara a tu equipo y asumir un papel relevante en el éxito de tu empresa. Una marca fuerte requiere el compromiso de todos los profesionales de la compañía, y se consigue integrando las marcas personales con la corporativa. Ellos, los profesionales, son el mejor recurso del que pueda disponer cualquier organización.

Cómo evitar que tu marca personal entre en vía muerta

 

Los objetivos, las metas, los sueños y los proyectos son elementos definidores de la marca personal que tienen una proyección a largo plazo, nos identifican y nos distinguen  de los demás. Para ser reconocidos y memorables es necesario ser consistentes con lo que decimos, hacemos y comunicamos. Las personas estamos en continuo movimiento, la vida es movimiento y cambio y la marca personal no es en absoluto ajena a esta circunstancia. Y este proceso de constante mutación y adaptación a los entornos cambiantes afecta a la totalidad de la marca incluidos sus elementos identificadores.

 

Google Images

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En cada persona hay elementos definitorios y definitivos y no se trata de un juego de palabras. Hay unos elementos que nos definen y que se adaptan a cada momento de la vida y otros que forman la parte más fija de nuestra identidad. Unos, los definitorios, son producto de opciones y decisiones personales y los otros, los definitivos, pueden provenir bien sea de una elección vital o de circunstancias específicas. En el primer bloque se encuentran la visión, los proyectos y los sueños y en el segundo la misión, las opciones religiosas y los atributos adquiridos por nacimiento y pertenencia y ambos forman parte de nuestra identidad.

 

Cambiar los sueños, los objetivos y los proyectos suele causarnos desasosiego y sensación de infidelidad cuando no son más que la adaptación al cambio de nuestra misión .

 

Mantenernos aferrados por principio a los elementos no definitivos de nuestra identidad nos puede llevar al inmovilismo, la vida es adaptación al cambio e impedir esta adaptación o negar el cambio es dirigir la marca personal, la identidad hacia una vía muerta.

 

Todos tenemos derecho al cambio, a reformular nuestros sueños y a posponer proyectos importantes. Reconocer este derecho es tomar consciencia de que estamos vivos y de que somos movimiento.

 

La necesidad de cambio sale de la razón y del corazón. Nuestra intuición y nuestras emociones son el primer indicativo de que nuestra vida tiene que tomar un nuevo derrotero y nuestra razón nos ayuda a encontrar la manera de hacerlo. Una marca personal  que se niega a escuchar los mensajes del corazón corre el riesgo de anquilosarse.

 

La vida es camino y aprendizaje. Cada paso que damos nos aporta nuevos elementos de conocimiento y nuevas experiencias. Cada situación de cambio implica cerrar un libro para abrir otro y por este motivo el cambio es aprendizaje y vida.

Pensar en el cambio y ponerlo práctica no es abandonar, no es una manifestación de inconsistencia es un signo de crecimiento y de fortalecimiento de nuestra marca personal.  Permitirse el cambio es optar por la vida.