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El mercado es una gran conversación (y las personas tenemos la voz)

 

Mensaje dirigido a gestores de empresas y de recursos humanos

La comunicación a base de talonario y mensajes repetitivos tiene fecha de caducidad. Las personas quieren hablar con personas. Por lo tanto, las marcas necesitan humanizarse, cambiar el terreno de juego del “yo te voy a buscar” por el de “gustará encontrarme”.

Si gestionas una empresa o un departamento de recursos humanos, es importante tener en cuenta que el mejor activo de comunicación que tienes se llama “mis profesionales”. Si lo prefieres, sigue llamándole “mis empleados”, no importa.

marketsareconversationsEl consumidor no se ha vuelto inteligente ni idiota, se ha vuelto exigente, inconformista. Para llegar a su órbita debemos utilizar un lenguaje diferente, de persona -a- persona, sólo así generaremos complicidades, empatías.

El famoso “repetition is reputation” está ya casi enterrado. Ahora, si cuentas con 500 profesionales, tienes 500 portavoces de marca. Y cada uno explicará la marca según su percepción, con matices, con riqueza cromática, no será un único mensaje, será un único concepto con cientos de formas y contenidos.

Esto a lo que llamas empleados son -te daré una alegría- tus mejores embajadores de marca. Pero sólo lo serán si quieres y si pones en marcha un programa que combine personal branding con corporate branding que pueda generar nuevos canales internos y externos de comunicación.

El mercado es una gran conversación. Así lo avanzaron cuatro visionarios en 1999, Fredrick Levine, Christopher Locke, Doc Searles y David Weinberger en su “Cluetrain Manifesto“. Ahora el mando a distancia ya no lo tienen entes abstractos llamados “empresas”. Ahora lo tienen las personas, los interlocutores perfectos de una gran conversación que pueden dar o quitar valor a las marcas.

Es un cambio, y mirado en la perspectiva de los años es una revolución. Internet, sin duda, ha tenido mucho que ver en todo esto. La red colaborativa nos ha convertido a todos en periodistas, jueces, fotógrafos, escritores, críticos de cine, críticos gastronómicos, músicos, atletas, nos ha quitado la vergüenza, la timidez, nos ha dado voz propia, lo que antes estaba reservada a espacios de pago muy profesionalizados.

Empresario, director de recursos humanos, tienes ante ti una oportunidad única de crear una marca con una voz pero con muchos altavoces . Nadie dice que sea una tarea fácil, pero una cosa es segura: si no lo haces tú lo harán tus competidores. Tic, tac, el tiempo pasa.

Publicado en Puro Marketing el 31/10/2013

Cómo transformar empleados en embajadores de marca, por @guillemrecolons

 ¿Por qué una marca como Mercadona, que apenas invierte en publicidad, es tan poderosa?

Aunque no acostumbro a hacerlo, traduzco y resumo el excelente artículo del especialista en Personal Branding William Arruda “Three Steps For Transforming Employees Into Brand Ambassadors” publicado en la revista Forbes el pasado agosto. Muchas empresas centran sus esfuerzos de branding en actividades tradicionales del marketing como la promoción, la publicidad, las relaciones públicas. Todo eso está muy bien, pero tal vez esas mismas empresas olvidan que uno de sus mejores activos de marca es su gente, sus profesionales.

William Arruda

William Arruda

No importa cuál sea el sector, la construcción de una gran marca requiere que todos los profesionales de la empresa conecten con la marca corporativa y comprendan la importancia de caminar juntos para lograr objetivos. Si no inspiramos a nuestra gente para ser embajadores de marca, estamos desaprovechando una oportunidad única (y permitiendo que nuestros competidores avancen posiciones). Según el barómetro Edelman Trust de 2013, “los empleados puntúan más alto en confianza pública que el Departamento de Relaciones Públicas, el Presidente o el fundador de la compañía. Un 41% piensa que los empleados son la fuente de información más creíble cuando hablan de su empresa”. Para construir una marca corporativa fuerte se necesitan embajadores de marca, profesionales comprometidos, conectados y motivados: personas con un nivel de proximidad emocional con su trabajo, colegas y organización que les empuja constantemente a mejorar, a aprender y a desarrollar mejor sus tareas. El compromiso es esencial, y acarrea múltiples ventajas. Entonces ¿Cómo conseguir profesionales comprometidos? Para transformar empleados en embajadores de marca se pueden seguir estos tres pasos:

1. Promueve el autoconocimiento y la identidad personal (Personal Branding)

Una investigación reciente de la Cornell University demuestra que para conseguir un alto grado de satisfacción de los empleados, la nueva cultura empresarial debería centrarse en la identidad personal, no en la corporativa. Cuando los empleados pueden convertirse en “los mejores aliados de si mismos” la productividad laboral y el apego a la compañía aumentan notablemente. En la misma investigación, a los empleados recién llegados se les preguntaba ¿Qué hay de “único” en ti que te ayuda a ser más feliz y hacer mejor tu trabajo? . Esa pregunta provocaba reacciones positivas: menor índice de baja laboral, mayor eficacia en el trabajo y mejora en el nivel de compromiso. La pregunta encierra un interés hacia el empleado por parte de la empresa en cuanto a su potencial de crecimiento personal (no solo profesional). También demuestra que la organización cuida el nivel de bienestar de su gente. Todo eso, al final, redunda en un mayor beneficio para la marca. Si en vez de esa pregunta, la fórmula hubiera sido la clásica ¿Qué has oído de nuestra empresa que te haga orgulloso de pertenecer a ella? se vería “el plumero” del interés meramente económico de la relación profesional. Es como decir a un empleado la suerte que tiene de trabajar en la compañía, seguramente es contraproducente, transmite arrogancia, repele. Nuestro objetivo es generar un ambiente atractivo con nuestra gente que les dirija, de manera natural, a ser embajadores de marca. Hemos de ayudar a nuestra gente a “desenterrar” su mejores fortalezas para integrarlas en toda su actuación, eso conduce directamente al éxito del equipo.

2. Convierte el conocimiento de marca interno en una prioridad (Corporate Branding)

El instituto Gallup pregunto a más de 3.000 trabajadores seleccionados aleatoriamente si estaban de acuerdo con la siguiente afirmación: “Sé cuál es la misión de mi empresa y qué diferencia a nuestra marca de nuestra competencia” Sorprendentemente, solo un 41% de los empleados estaban de acuerdo, lo que indica que más de la mitad no eran conscientes del posicionamiento de su compañía y de su clave diferencial. ¿Cómo puede un equipo trasladar al mercado la “promesa” corporativa si no sabe lo que es? A los que lideran las empresas les toca la tarea de “educar” al equipo sobre todo lo relacionado con la marca.

3. Conecta lo personal y lo corporativo

Uno de los mayores malentendidos que conozco se refiere al hecho de que las marcas personales y las marcas corporativas compiten (en vez de cooperar). Nada puede estar más alejado de la realidad. Las compañías de mayor éxito –añado: como el caso de Mercadona- ayudan a su gente a conocerse mejor, a conocer su marca personal, y capitalizan la integración de esos rasgos individuales con los más amplios objetivos de la compañía. A eso se le llama Personal Branding aplicado, y representa una estrategia simple pero imbatible. Se basa en el principio de personal más (+) corporativo, no personal vs. corporativo. Cuando los empleados tienen más claro quiénes son y qué les hace excepcionales (un proceso que se puede implementar promoviendo el autoconocimiento), y además tienen claros los objetivos corporativos de marca, pueden poner en marcha sus competencias únicas y su experiencia para activar esos objetivos. Pensando de manera consistente e inconformista se puede seguir el trazo de experiencias excelentes como el Apple Genius Bar. Una marca consistente no emerge a partir de empleados instalados en la zona de confort. Cada profesional necesita determinar cómo puede –a su manera- trasladar la promesa de marca de una forma auténtica, aprovechando y uniendo la identidad corporativa con lo que le moviliza y hace único. Aunque no seas el presidente de la compañía, si te interesa aumentar ese nivel de compromiso entre la empresa y los empleados, tu rol es clave. Asume la tarea de “branding” para tu equipo. Haz saber a tu superior que quieres liderar una iniciativa de branding grupal. Este nuevo rol te brinda la oportunidad de moverte fuera de las jerarquías habituales, mejorar tu propia marca de cara a tu equipo y asumir un papel relevante en el éxito de tu empresa. Una marca fuerte requiere el compromiso de todos los profesionales de la compañía, y se consigue integrando las marcas personales con la corporativa. Ellos, los profesionales, son el mejor recurso del que pueda disponer cualquier organización.

Cómo evitar que tu marca personal entre en vía muerta

 

Los objetivos, las metas, los sueños y los proyectos son elementos definidores de la marca personal que tienen una proyección a largo plazo, nos identifican y nos distinguen  de los demás. Para ser reconocidos y memorables es necesario ser consistentes con lo que decimos, hacemos y comunicamos. Las personas estamos en continuo movimiento, la vida es movimiento y cambio y la marca personal no es en absoluto ajena a esta circunstancia. Y este proceso de constante mutación y adaptación a los entornos cambiantes afecta a la totalidad de la marca incluidos sus elementos identificadores.

 

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En cada persona hay elementos definitorios y definitivos y no se trata de un juego de palabras. Hay unos elementos que nos definen y que se adaptan a cada momento de la vida y otros que forman la parte más fija de nuestra identidad. Unos, los definitorios, son producto de opciones y decisiones personales y los otros, los definitivos, pueden provenir bien sea de una elección vital o de circunstancias específicas. En el primer bloque se encuentran la visión, los proyectos y los sueños y en el segundo la misión, las opciones religiosas y los atributos adquiridos por nacimiento y pertenencia y ambos forman parte de nuestra identidad.

 

Cambiar los sueños, los objetivos y los proyectos suele causarnos desasosiego y sensación de infidelidad cuando no son más que la adaptación al cambio de nuestra misión .

 

Mantenernos aferrados por principio a los elementos no definitivos de nuestra identidad nos puede llevar al inmovilismo, la vida es adaptación al cambio e impedir esta adaptación o negar el cambio es dirigir la marca personal, la identidad hacia una vía muerta.

 

Todos tenemos derecho al cambio, a reformular nuestros sueños y a posponer proyectos importantes. Reconocer este derecho es tomar consciencia de que estamos vivos y de que somos movimiento.

 

La necesidad de cambio sale de la razón y del corazón. Nuestra intuición y nuestras emociones son el primer indicativo de que nuestra vida tiene que tomar un nuevo derrotero y nuestra razón nos ayuda a encontrar la manera de hacerlo. Una marca personal  que se niega a escuchar los mensajes del corazón corre el riesgo de anquilosarse.

 

La vida es camino y aprendizaje. Cada paso que damos nos aporta nuevos elementos de conocimiento y nuevas experiencias. Cada situación de cambio implica cerrar un libro para abrir otro y por este motivo el cambio es aprendizaje y vida.

Pensar en el cambio y ponerlo práctica no es abandonar, no es una manifestación de inconsistencia es un signo de crecimiento y de fortalecimiento de nuestra marca personal.  Permitirse el cambio es optar por la vida.

Personal Branding: ¿Cuál es la empresa que hay en ti?

Trabajes por cuenta propia o por cuenta ajena, tienes una empresa. Sí, lo que lees. La primera de las cuatro definiciones de la RAE sobre la palabra empresa es: Acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo.

No es casualidad que una de la primeras personas que habló de Personal Branding, Tom Peters, lo hiciera equiparando una persona a una empresa. Fue en su reflexión titulada “The Brand called You“, un artículo aparecido en agosto de 1997 en la revista Fast Company, del cual recomiendo apasionadamente su lectura. El eje vertebrador del artículo es este: Las grandes compañías entienden la importancia de las marcas. Hoy, en la Era de las Personas, tú debes ser tu propia marca.

La revista en que se publicó el artículo de Peters

La revista en que se publicó el artículo de Peters

Peters considera que las personas deberían verse a sí mismas como una marca en competencia continua con otras marcas, algo a lo que llama economía de agentes libres.Todos podemos destacar y posicionarnos en aquello en lo que nos gusta profesionalmente desarrollando habilidades personales. Además, las nuevas tecnologías nos permiten crear canales de comunicación que nos ayudan a dar forma a nuestra marca.

Para ello es esencial encontrar lo que nos hace diferentes y lo hacemos bien, y potenciarlo para ganar presencia y relevancia en la economía de agentes libres. Esto es así tanto si trabajamos por cuenta propia o ajena.

Me llama la atención algo que 15 años después de este escrito hay un concepto que sigue sin ser asimilado por buena parte de los profesionales que trabajan por cuenta ajena: siguen pensando que no necesitan trabajar su marca personal, que ya hay suficiente con el “amparo” de la marca de la empresa para la que trabajan. Craso error. Ingente error.

La muerte del “trabajo para siempre”.

Hemos tratado este tema a menudo es este blog. El trabajo para toda la vida ya no existe. Ni siquiera en Japón. Ni siquiera entre los funcionarios públicos. Nada dura para siempre, y necesitamos entender que somos una empresa para utilizar el pensamiento estratégico de una empresa y sus herramientas de marketing. En un excelente artículo titulado “¿Por qué todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena?Jordi Collell ponía -hace tres años- el dedo en la llaga sobre esta cuestión y daba algunos consejos a los profesionales por cuenta ajena para no bajar la guardia y para “verlas venir” y estar preparado en todo momento.

La realidad es tozuda y se acaba imponiendo. Una gran parte de profesionales que acuden a nuestra consultoría lo hacen tras una situación de despido. No es que entonces sea demasiado tarde, nunca lo es, pero la dificultad y esfuerzo requeridos serán mayores.

Entiéndete como una empresa, trabaja tu plan estratégico, analízate desde todos los puntos de vista de una empresa. Hazlo solo o con ayuda. Pero no te duermas. El cambio es inevitable y nos espera a la vuelta de cada esquina. Y ese cambio no nos puede pillar desprevenidos.

La videotarjeta de visita está aquí

 

Los que me conocéis sabéis que soy un gran defensor de las tarjetas de visita clásicas, en papel. Sé que en plena era 2.0 eso puede parecer algo rancio, pero hoy por hoy el intercambio de papel sigue sin rival en el mundo del networking “en vivo”.

Sin embargo, debo reconocer las limitaciones de este medio en cuanto a la esfera digital se refiere. ¿Cómo podemos enviar una tarjeta de visita a través del mundo de los bits?

Hace unos meses me reuní con un equipo de emprendedores que han resuelto el problema. Ellos lo llaman micro stim. De hecho, aporta nuevos valores a la tarjeta de visita, como la imagen y el sonido, y un mensaje directo y breve. Su sistema de compresión hace que un vídeo rodado en HD de aprox. 35″ pese sólo 1Mb en vez de 10 o 12, lo que lo hace perfecto para su envío por mensajería instantánea (Whatsapp, Line…).

Aquí tenéis el resultado, una videotarjeta de visita:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=0hwGI2UdYAo[/youtube]

La relevancia de este tipo de tarjeta de visita digital es clara: estamos en la era del vídeo. Pero además, y desde una perspectiva de Personal Branding, encontramos un nuevo soporte en el que trabajar nuestro mensaje. Si un “elevator pitch”  tiene como objetivo dejar una tarjeta a alguien para acordar una cita posterior, la tarjeta digital tiene como meta dar una primera impresión de marca -a distancia- y provocar que visiten nuestra web, perfil en Linkedin o lo que prioricemos.

6 razones por las que “amo” la marca personal

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Hace unos días llegaba a mis manos un articulo publicado en el Huffington Post en su versión digital titulado “6 Reasons Why I Hate the Term ‘Personal Brand’(6 razones por las que odio el término “marca personal”). La autora de este post cuenta qué motivos la han llevado a ver con ojos de desconfianza la marca personal. No voy a entrar en el juego de decir si lleva o no razón, únicamente voy a hablar del lado positivo del personal branding.

Todos sabemos que del amor al odio hay un paso. Y yo, por lo que refiere a la “marca personal” estoy en el lado dulce, el lado que confía, respeta y aprende de esta disciplina y de los profesionales que se dedican a ella.

Así que dejando odios y rencores a un lado, ahí va un punto de vista más positivo e optimista – para mi el único-.

Seis buenas razones por las que “amo” la marca personal:

1. Porque ayuda a personas y a profesionales a conocerse, a descubrir su talento. Les invita a soñar y a descubrir su grandeza.

2. Porque da impulso a los emprendedores a sacar adelante sus proyectos. Y lo hace con una hoja de ruta y las herramientas necesarias para conseguirlo.

3. Porque trabajar en personal branding significa relacionarse con personas de perfiles y características muy diferentes. Algo enriquecedor, que supone aprender algo nuevo cada día. Y en ocasiones incluso a vivir momentos únicos –que un cliente músico interprete una canción en directo sólo para 3 asistentes no pasa todos los días-.

4. Porque ayudar a alguien a desarrollar su estrategia personal y ver cómo avanza hacia sus objetivos es más que un incentivo profesional. Es dar sentido a lo que haces.

5. Porque combina disciplinas tan diferentes como el marketing, la comunicación, el coaching…. Da versatilidad a mi profesión y me permite ver las cosas desde diferentes puntos de vista.

6. Porque se basa en la autenticidad. Aunque muchos crean que el personal branding consiste en inventarse una nueva identidad o en hacerse famoso, para nada es así.  Es un proceso estratégico que pretende ayudar a las personas a llegar donde quieran llegar.

Por estos 6 motivos y por muchos más creo en la marca personal.

El iceberg de la marca personal, un proceso integral de branding

 

Por si no llevas tiempo en este blog, si te atrae el tema de la marca personal me complace poner a tu alcance algunas definiciones y conceptos que te ayudarán a tener una idea más clara.

¿Marca personal? ¿Personal Branding? ¿Branding Personal? ¿Marketing personal? ¿Marca personal 2.0? ¿Iceberg de la marca personal?

Marca personal sería un equivalente al término inglés Personal Brand: Se trata de la huella emocional que dejas en los demás. Por tanto, no la decides tu, es lo que perciben los demás, sea real o no. Es una fotografía estática. Como diría Jeff Bezos, presidente de Amazon -y del Washington Post-, “marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás delante“. Uno de los problemas con este concepto en castellano es que se confunde a menudo con puntuación, con “score”. Por ejemplo, “el atleta consiguió batir su marca personal en 400 metros”. De ahí a que haya tanta confusión cuando se busca en internet.

Personal Branding, al incorporar el gerundio “branding” ya nos habla de acción, de proceso. Si españolizamos el término, podemos hablar de Branding Personal. Sería lo mismo, pero en versión castiza. En este caso hablamos de un proceso que consiste en alcanzar objetivos personales, ya sea individualmente o dentro de una organización. Si no hay objetivos que alcanzar, no hay proceso. También necesitamos que haya motivos que justifiquen los objetivos. Oí por ahí una frase interesante (desconozco al autor, pero le felicito): “Si tienes un por qué, ya encontrarás el cómo”. El Personal Branding requiere medición, KPI’s, o como quieras llamarlo, no importa. Y algo importante, el Personal Branding no tiene nada que ver con  la presencia en las redes sociales, eso sería sólo la punta del iceberg.

Marketing Personal: Es una parte del Personal Branding, la que define elementos estratégicos y de comunicación. Pero no es el todo. El marketing personal no incluye las áreas de autoconocimiento, imprescindibles para un correcto diagnóstico de partida, para detectar y conocer competencias y para analizarnos internamente.

Marca Personal 2.0. Es un término confuso que hace referencia a el poso que deja nuestra marca en las redes. Y digo confuso porque hay quien lo plantea como un proceso integral cuando se trata únicamente de una fase de comunicación. Las redes son un medio, como también lo es una tarjeta de visita o una aparición en un programa de radio. Lamentablemente, hay mucho falsos gurús que llevan a engaño, ojito con esa gente.

soymimarca_iceberg4-219x300Iceberg de la marca personal. Si ya tenemos un por qué, ahora podemos hablar del cómo. El Iceberg de la marca personal es una metodología de trabajo que utiliza Soymimarca con sus clientes, y que se basa en tres etapas:

  • Autoconocimiento: Representa la parte menos visible de nuestra marca, con aspectos desconocidos incluso para nosotros mismos. Es la base del iceberg, la parte más sumergida y profunda. Nos ayuda a entender quiénes somos, cómo nos ven (personal brand), qué desprendemos, frenos, miedos, sueños, fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades. Sin esta parte es difícil fijar objetivos.

 

  • Estrategia personal: Sigue sin ser visible, pero analiza en profundidad la hoja de ruta que necesitamos para llegar a un objetivo. Empieza a partir de una visión, misión y ratificación de valores. Sigue con nuestro modelo personal de negocio, analiza posibles clientes, propuestas de valor, prespcritores clave, actividad central, roles, canales de comunicación, recursos… Luego entra a fondo en posicionamiento y mensaje.

 

  • Visibilidad: Es la parte que ven los demás. Es importante trabajar esta fase únicamente cuando se han trabajado anteriormente autoconocimiento y estrategia personal. De lo contrario seríamos vendedores de humo o especialistas en multinivel. Se trabajan los distintos formatos de un mensaje, se traza un plan de medios off y online para que nuestro mensaje llegue con la máxima efectividad a nuestros públicos objetivo. Se gestionan esos contactos (networking) y las respuestas a nuestros mensajes. Se establecen y siguen los indicadores de éxito.

De acuerdo, ¿Cómo trabajo mi marca personal?

Espero haber ayudado un poco a aclarar conceptos. No dudes en contactar si necesitas más información.

 

¿Las personas tenemos producto y envase?

 

Sé de antemano que la pregunta es algo demagógica. Pero desde una perspectiva de branding, podríamos trazar un símil entre el producto y lo que sabemos hacer, nuestra propuesta de valor, y siguiendo el mismo símil podríamos hablar de nuestras habilidades comunicativas y persuasivas como el envase.

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© La Vanguardia

En los campos industrial y comercial es frecuente encontrar productos sin envase –los graneles, por ejemplo-, pero en territorio personal ambos activos se necesitan, se retroalimentan. Si una persona tiene una excelente oferta profesional pero no sabe comunicarla, no encontrará mercado. Si, por el contrario, se trata de alguien con grandes dotes comunicativas pero vacío de contenido, sin oferta de valor, encontrará un mercado hostil.

No me gusta hacer leña del árbol caído, pero en el caso de la candidatura olímpica de Madrid 2020 parece que ha fallado el envase. Todo el mundo estaba de acuerdo en que, tras muchos años de candidaturas e inversiones, la ciudad estaba sobradamente preparara para acoger los juegos de 2020. Tanto en infraestructuras como en la fuerza del voluntariado y en la cantidad y calidad de embajadores mediáticos.

¿Dónde está el problema? Desde una perspectiva (subjetiva, eso sí) he leído tres errores que pueden haber sido clave:

  • Valores. Ha faltado humildad. Se ha dado a entender que esto estaba ganado, que a la tercera va la vencida. He visto una actitud institucional de cierta prepotencia, de querer arrasar con todo. Se llegó a publicar que 50 de los 98 miembros del COI con  derecho a voto apostaban por Madrid, con nombres y apellidos. Si yo soy uno de ellos, retiro el voto, no lo dudaría. La indiscreción se paga cara.
  • Incoherencia. ¿Cómo se entiende que un país en profunda crisis económica envíe el doble de delegados que Tokio a Buenos Aires? O lo que es peor ¿Cómo se entiende que un país en plena crisis económica destine una cantidad ingente de recursos económicos a potenciar –no una- tres candidaturas?
  • Incompetencia. La parte final, la que rodea las votaciones, es la culminación del envase. Es donde se demuestra la habilidad de los portavoces para convencer a los miembros del COI. Y esa parte de improvisó, se dejó en manos de personas con escasa habilidad para comunicar, para presentar. Empezamos a estar hartos de tener responsables políticos e institucionales que no conozcan más que su lengua materna. Ese es un asunto grave. Nadie, entre los votantes que hallaban en Buenos Aires el pasado viernes, entendió a la alcaldesa de Madrid, nadie. Ella tampoco entendió las preguntas que le hicieron. Se sacó de la manga un relato equivocado, el café con leche de la Plaza Mayor. España fue el hazmerreír del mundo. España no supo comunicarse.

Se ha hablado muchos de aspectos técnicos, como la poca lucha contra el dopaje, etc. No creo que sea la clave. Sé que es fácil decir esto “a toro pasado”, pero la primera rueda de prensa y los errores de la alcaldesa de Madrid ya hacían presagiar que las cosas no acabarían bien.

Producto y envase. No hay una cosa sin la otra, y menos en el terreno personal. Me hubiera gustado que Madrid se lo llevara. En vez de eso, siento vergüenza.

¿También crees que el social media mejorará tu valor como profesional?

 

Los períodos vacacionales nos permiten salir de la burbuja del día a día y nos permiten observar con mayor atención los temas que nos rodean. Si uno quiere saber cómo funciona una cortina de humo, no tiene más que leer la sección de política de la prensa durante las vacaciones.

Estas breves semanas de descanso me han permitido constatar que, desgraciadamente, el personal branding se confunde cada día más con la autopromoción de uno mismo a través de las redes sociales, una especie de mercantilización de la persona a través de un medio virtual con el único objeto de aumentar la relevancia personal.

El personal branding responde a una estrategia planificada basada en un mayor conocimiento de nosotros mismos y en una hoja de ruta para alcanzar unos objetivos

CC Google Images

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Estoy suscrito a la alerta de “Personal Branding” y “marca personal” y cada día me llegan correos con noticias y artículos al respecto. Y cada día la confusión aumenta, ya que quien escribe sobre el tema a menudo ignora que el personal branding responde a una estrategia planificada basada en un mayor conocimiento de nosotros mismos y en una hoja de ruta para alcanzar unos objetivos.

El límite de lo personal y lo profesional cada día está más diluido, ya que las redes sociales no duermen, así que nuestra marca digital no descansa.

Pero para poder aumentar la relevancia personal, antes de acudir de manera precipitada y sin guión a los social media es necesario trabajar a fondo sobre quiénes somos, cómo nos perciben, qué competencias conocemos y cuáles desconocemos sobre nosotros, dónde nos gustaría estar en 5 o 10 años, cómo queremos contribuir a la sociedad, qué valores únicos serán nuestros pilares de marca, a quién queremos dirigirnos, cómo trazamos nuestro relato.

Sin trabajar a fondo nuestra estrategia personal, los social media poco podrán hacer por nosotros que no sea amplificar un mensaje sin contenido.

Propósitos

Si hay un momento en el año para plantearse nuevos retos, éste es septiembre, el comienzo de una nueva temporada, de un nuevo curso. No importa lo difíciles de alcanzar que puedan ser los retos, siempre serán alcanzables si sabemos planificarlos.

A menudo nos ponemos metas excesivamente complejas, objetivos pensados para 3 años que queremos realizar en 6 meses. Eso casi nunca funciona, y además desmotiva a seguir. Lo ideal –solo es un consejo de amigo- es trabajar con micro-objetivos.

 Micro-objetivos

Me explico. Puedes plantearte perder 10 kilos en dos meses y empezar una dieta dura en mayo, poco antes de las vacaciones estivales. Pero será mejor empezar una dieta blanda, equilibrada de 10 meses en septiembre con el objetivo de perder 1 Kg al mes, unos 250 g por semana, ¿No es mejor eso que tratar de perder 1 Kg a la semana?.

Los propósitos no pueden plantearse a corto plazo, acaban por abandonarse. Es preferible trabajar con la perspectiva de mayor tiempo / menor esfuerzo / mejor resultado. En el ejemplo de la dieta blanda, si una semana o dos no cumplimos con la bajada de peso (algo normal si hay acontecimientos a celebrar) no pasa nada. En el caso de la dieta dura, posiblemente el no cumplir dos semanas signifique abandonar.

Los social media son un excelente medio, de los mejores, más rápidos y económicos. Pero ellos no decidirán por nosotros dónde queremos estar en 10 años. Ese es un trabajo que te corresponde a ti. ¿Necesitas ayuda? Para eso estamos. Pero no lo olvides: los social media no aumentarán tu valor como profesional, solo servirán para comunicarlo.

 

PD: A los que os interese dedicaros profesionalmente al Personal Branding, os recuerdo que la Universitat Ramon Llull / Facultad Blanquerna lanza el primer posgrado universitario en Personal Branding en formato semi-presencial. Más información en la web del posgrado o en la de la Universidad. Me consta que no quedan muchas plazas.

Personal Branding es el arte de invertir en ti

 

Compartimos con vosotros la entrevista realizada por Javier García Barros, autor del libro “Haz, marca personal para personas” a Guillem Recolons a través del Blog Siempre con algo en la cabeza

 

JG: Dentro de la cantidad de cosas que has vivido en tu carrera profesional, me llama mucho la atención que después de casi 20 años trabajando “para otros” decidieras emprender tu propio proyecto ¿Cuál fue la razón principal que te motivo a HAZerlo? 

GR: El despido podría haber sido el elemento detonante y el ansia de cambio el elemento motivante. Tras una carrera de éxito en agencias “de otros”, llega un momento en que me despiden. Ahí hay dos salidas:

1. El mundo se viene abajo. Te vas a la cola del paro y te pones a buscar trabajo.

2. La vida sigue, y 24h después del despido estás firmando ante notario la constitución de tu propia compañía.

Opté por la segunda, y volvería a repetirlo una y otra vez.

 

Guillem_RecolonsJG: Por si fuera poco, tiempo después fundaste soymimarca. ¿Por qué iniciar un nuevo proyecto si el que tenias funcionaba? Muchos quizás no hubiéramos arriesgado otra vez.

GR: Creo que la clave está en la propia pregunta, en el concepto de proyecto. El nuevo formato laboral se basa más en proyectos y clientes que en abstracciones como “compañía”. Trabajando solo podía llegar a cubrir una parte muy amplia del personal branding, pero me faltaba una pata: el área de autoconocimiento.

Además, me aburre bastante la acción comercial. Por todo ello creí necesario unir fuerzas con uno de los mejores coach de marca personal que conozco, Jordi Collell.

 

JG: Sé por experiencia propia que los inicios son difíciles ¿Cómo superaste en ambos proyectos esos momentos?

GR: Te parecerá simple, pero la ilusión y la convicción del proyecto eran el aliciente para seguir.

Además, redacté mi propia estrategia personal, mi visión, mi misión, valores, objetivos, targets, mensajes, partners, plan de comunicación. Me pregunté dónde quería estar en 10 años. Trabajé escenarios y estoy en el camino.

 

JG: ¿Ha sido duro el camino recorrido desde ese día que te “invitaron a irte” hasta hoy? ¿Has tenido ganas de abandonar alguna vez?

GR: No, y eso que entre medio sufrí otro fracaso.

En 2007 abrí la delegación española de TVLowCost, una agencia especializada en campañas TV. No funcionó, la cerramos en 2009, ya que en España el concepto low cost no representaba nada nuevo. Acumulo dos fracasos, y eso ayuda mucho a generar nuevos enfoques.

Un país como España penaliza el fracaso, pero créeme, es una lección de vida por la que creo que hay que pasar.

 

JG: Uno de los principales obstáculos que tenemos es “el miedo al fracaso” ¿Qué pasa si alguna de tus iniciativas/productos no funciona? ¿Cómo reaccionas?

GR: No pasa nada. Al contrario, aprendes. Recuerdo una campaña cuyo cierre era “The more we listen, the more we learn. And the more we learn, the more we can help”.

Creo que hoy no sería un consultor creíble si no conociera lo que NO hay que hacer. Y no supiera escuchar.

 

JG: Tu experiencia es muy inspiradora para mucha gente qué después de bastante tiempo trabajando se ven en la calle ¿Cómo le animarías a seguir hacia adelante, a actuar?

GR: La clave es hacerse un plan. Todo pasa por ahí, hay que dibujar una hoja de ruta, tener claro un norte, una meta, un sueño. Levantarse por la mañana sin tener una misión a corto y a medio plazo desmotiva y desanima a cualquiera.

 

JG: Para mi la marca personal es la mejor herramienta para HAZer, para actuar. ¿Cómo definirías la marca personal? ¿Cuáles son su principales ventajas?

GR: Utilizo a menudo una definición emocional “Personal Branding es el arte de invertir en ti”.

No considero el personal branding como una ciencia, lo considero una inversión a futuro, algo que, bien gestionado, nos podrá llevar al lugar que visualizamos como objetivo en un plazo razonablemente largo.

Además, y como díría el poeta griego Kavafis, no se trata solo de llegar a un lugar deseado, también hay que saber disfrutar de la travesía.

 

JG: Uno de los principales “peros” que argumentan muchas personas para empezar a desarrollar su marca personal es la exigencia de resultados en muy breve espacio de tiempo ¿Cómo vencer esas urgencias?

GR: Con una frase sencilla: Si no gestionas tu marca, otros lo harán por ti. Eso puede llevar algún tiempo, pero que alguien te destruya es cuestión de minutos.

 

JG: Con estás charlas quiero inspirar a la gente HAZer, a moverse, a no quedarse quieta ¿Qué le dirías a esa persona que lleva tiempo con una idea en la cabeza pero no se atreve a dar el paso?

GR: No tengas miedo al ridículo, no tengas miedo al fracaso, no te expongas sin haberte trazado un plan, y cuando lo tengas, lánzate con paracaídas.

Al principio puede dar cierta sensación de vértigo, pero siempre será mejor eso que la falsa comodidad del sofá (metáfora de la zona de confort). Recuerda que todo deja marca. Y mantente siempre, siempre, siempre con algo en la cabeza ;-)

 

JG: Guillem, muchísimas gracias por pasarte por mi casa en la red. Ha sido un enorme placer y sé que tu historia y experiencia va a servir de ayuda e inspiración a mucha gente. ¡Gracias!

GR: Gracias a ti, Javier por esta oportunidad de conectar con tus seguidores.