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Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros

El viernes por la tarde tuve la oportunidad de asistir a una formación  muy interesante sobre comportamientos y hábitos, en la cual  tomamos conciencia que la gran mayoría de nosotros a lo largo de nuestra vida hemos tomado decisiones que finalmente no las hemos llevado a cabo. Por ejemplo empezar una dieta, ir al gimnasio o estudiar inglés. ¿Te has preguntado por qué te pasa eso?  ¿Por qué no logras los resultados deseados?   Si no te estás moviendo firmemente en la dirección de tus metas, puedes estar segur@ que te estás saboteando a ti mism@ de alguna manera.

La verdadera causa de nuestro fracaso, estancamiento y pérdida de la motivación está en nuestro interior; es ese monólogo negativo, silencioso y constante que nos excusa y justifica la falta de constancia y compromiso.

Hemos encontrado al enemigo, somos nosotros. Walt Kelly

Vivimos sumergidos en esta paradoja, creyendo las mentiras que nos decimos a nosotros mismos, tratando de controlar lo incontrolable, asumiendo que nuestra forma de ver la vida es la mejor y además la correcta.

El autosabotaje es una de las formas en que reacciona nuestro Ser Emocional Herido, es una de las mil maneras en que intenta controlar nuestra vida. No debemos menospreciar el poder del saboteador interno. Cuanto más lo conozcamos, más podremos ser capaces de tener autoridad sobre esa parte negativa de nuestra personalidad y seremos capaces de ir quitándole poder. En la medida que lo podamos percibir cuando surge, podremos también conscientemente desautorizarlo y mantenerlo a raya.

“Autosabotaje es cuando decimos que queremos algo y luego vamos y nos aseguramos de que no suceda” Alyce P. Cornyn

Nuestra vida es el resultado de lo que hacemos de ella, nuestros hábitos de pensamiento  y acciones determinan nuestros resultados, la respuesta está en tomar el riesgo de ser diferentes y probar a ver qué pasa; las probabilidades de éxito son mayores que si estamos aferrados a los antiguos patrones.

Para afrontar los nuevos proyectos con optimismo hay que acallar a nuestros saboteadores internos. Todos tenemos voces internas que nos dan su opinión sobre cómo somos y actuamos. Pero, con un poco de práctica, podemos desactivarlo, impedir que sea él quien dirija nuestra vida y nos impida hacer lo que deseamos. Comienza a eliminar aquellos mensajes que te sabotean y cámbialos por pensamientos positivos que te motiven.

Solo podremos alcanzar nuestras  metas si realmente conocemos nuestros procesos internos, si sabemos qué pensamientos y comportamientos nos limitan y cuáles nos potencian. Solo así podremos conseguir transmitir lo que somos y lo que queremos de forma coherente. Si somos coherentes y constantes en nuestras actuaciones estamos creando una marca personal que transmite  credibilidad  y compromiso.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

¿El fin de la privacidad?

La película “La red social” no sólo es una biografía del joven más rico del mundo, hay algo más. Además de ser una buena película, transmite a la perfección uno de los factores de mayor relieve en la era 2.0: Ante el fracaso de intentar encontrar a los amigos a la manera 1.0, es decir, la vía tradicional, muchas personas recurren a la red. Los encuentros son con personas reales, pero son encuentros virtuales.

¿Responde Facebook al perfil de una persona tímida, introvertida? No, en absoluto.  Facebook ha roto esa barrera, y también ha roto la barrera de la privacidad.

Hace algunos años, pasar desapercibido era una virtud. En el servicio militar, por ejemplo, siempre se aconsejaba al recluta no destacar ni por arriba ni por abajo.

La cosa ha cambiado. Ahora pasar desapercibido es, sencillamente, no existir. Ya sea en la forma clásica presencial o en la web 2.0, si uno no existe no progresa, se estanca. Ahora es más necesario que nunca dar va conocer al Mundo cuál es nuestra virtud, qué nos hace diferentes y cómo podemos ser útiles a la sociedad.

La globalización acentúa más aún la necesidad de ser distinto: nuestro terreno de juego se ha ampliado, nuestro mercado no es de 40 o 50 millones de personas, es de miles de millones.

Una buena idea, como la que inspiró a Mark Zuckerberg a crear Facebook, se extenderá como un virus y se instalará en zonas donde quizás comer dos veces al día sea un lujo. Haber ganado 4.000 millones de dólares antes de los 30 años puede no ser una casualidad, pero también puede serlo. La idea: crear un software que permita romper el muro de la privacidad. As simple as this.

A todas aquellas personas que sigan pensando que no quieren poner su vida al alcance del mundo, un mensaje: No es indispensable dar los buenos días en Twitter, compartir las fotos del perro en Facebook o declararse en Tuenti. De lo que se trata es de trabajar un posicionamiento personal y darlo a conocer. No es mucho más que eso. Lo llamamos marca personal, y está formada por un sinfín de atributos, algunos de ellos buscados y otros los fruto de la percepción que forjamos.

Si eres bueno una cosa y no lo haces saber, ¿Quién se va a enterar?. Si no sabes si eres bueno en una cosa, ¿Cuándo y cómo te vas a dar cuenta?. Un consejo: ponte en manos de profesionales. Ser una marca implica abrirse al mundo, romper esa privacidad. El fin aquí justifica los medios.

Guillem Recolons / Personal Branding Coach / soymimarca