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3 claves de imagen para Embajadores de Marca, por @maria_a_sanchez

Tú no eres solo tú

3 claves de imagen de marca personal para los ‘Embajadores de Marca’

Hijo de, hermano de, padre / madre de, e incluso ‘ex-pareja’ de… la influencia de nuestra ‘Marca Personal’,  va más allá de nosotros. Y se multiplica en situaciones de ‘primer impacto’. Aquello de una buena primera impresión, no tiene vuelta atrás.

En el ámbito profesional, a esto se le llama ser Embajador de Marca’ de una empresa. Bien sea porque trabajas a tiempo completo en ella o porque le prestas servicios puntuales.

Aquí tienes el modo de comenzar a trabajar en ti, el llamado ‘Efecto de Halo’*, para que tu imagen de ‘Marca Personal’ sume a tu entorno.

Primera clave: la sonrisa ‘completa’.

Cuando miramos a una persona a los ojos y sonreímos, todo cuanto representamos se impregna de ese halo de bienestar, incluido tú, pues, por lo general, la otra persona, a su vez, te sonríe.

Un detalle: esa sonrisa, para que surta efecto en la otra persona, ha de ser real. La diferencia es que con lo que llamamos ‘sonrisa completa’, los pómulos suben ligeramente el párpado inferior de los ojos y con la sonrisa forzada, enseñas los dientes.

No así en tu organismo. Diferentes estudios confirman que levantando las comisuras de los labios (con los dedos, un lápiz entre los dientes… cualquiera que sea el medio), nuestro organismo comienza a segregar serotonina, una de las llamadas hormonas de la felicidad.

Segunda clave: en el peinado, proporción áurea y líneas ascendentes. 

El ser humano, por inercia, mira al centro. Si el volumen de nuestro peinado no deja los ojos, en el centro de los volúmenes creados por éste (de la parte más alta de la cabeza / cabello a la barbilla), nos convertimos en alguien ‘difícil de mirar’ a los ojos y por lo tanto, estaremos ‘afeados’. Curiosamente, cuando la cabeza está rapada, los ojos quedan matemáticamente en el centro. Es la magia de la naturaleza.

Las líneas ascendentes en el peinado son ‘la sonrisa del cabello’. Las provocaremos en la frente (evitando la desfavorecedora mecha que tapa un ojo, en ocasiones, hasta perder un alto % de visión al convertirlo en ‘vago’) y entre los pómulos y las orejas, al poner la primera mecha de la patilla tras estas.

En el caso de los hombres, esto se logra, dejando la patilla en el largo ‘perfecto’, que es sobre el hueso del pómulo, justo delante del orificio de la oreja.

Tercera clave: postura corporal / vestuario, que todo ‘honre’ tu cuerpo.

Fotografías, muchas fotografías, de frente y de perfil, son el secreto para lograr una postura corporal potente y saludable, pues favorece que la respiración (vida) fluya, gracias a que le damos su espacio a los pulmones, al ‘encajar’ las escápulas o paletillas en su lugar, suavemente.

La cabeza alineada con la columna vertebral y con los hombros se logra con el entrenamiento de la mirada (a nuestro entorno y a nosotros), la respiración y la consciencia. Date 5 minutos al día para lograrlo.

Estas fotografías comentadas, nos las haremos con los 2, 3, 5 equipos de vestuario que consideremos nuestros ‘uniformes de trabajo’ y observaremos:

  • El cuello, que se adapten tejido y piel, sin huecos.
  • Los hombros: la costura de la manga quedará justo encima, sin descender al brazo.
  • Las mangas, dejarán nuestras manos a la vista, no solo los nudillos.
  • La cintura será visible, formará curva y se adaptará al cuerpo.
  • El torso, será igual o más corto que las piernas.
  • Dos colores, máximo tres, en caso de puesto de poca responsabilidad.
  • Tejidos con textura, las lanas blandas se recomiendan para estar con familia y amig@s.

Un último vistazo:

  • Busca bolsas/ arrugas ¿Es posible que sea hora de deshacerse de esa prenda?
  • Bolsillos libres de ‘bultos’, es preferible llevar una bandolera o cartera.

Si descompusiéramos en cualidades el ‘Efecto de Halo’, seguramente hablaríamos de que es igual a transmitir serenidad, felicidad, salud, éxito, etc. Si, éxito, porque dicen los expertos, que la causa de que una postura encorvada nos cree rechazo, se debe a que el mensaje que transmite es que nos ha ganado la partida la ‘Ley de la Gravedad’.

Importante: Todo ello rodeado de hábitos saludables de alimentación, actividad física, higiene  y descanso y, por supuesto, saber mucho, mucho, de nuestro trabajo.

En la 3ª edición del Personal Branding Lab Day, seguiremos hablando de ‘Embajadores de Marca’  o ‘Employee Branding’.

Allí nos vemos!

*Los sociólogos Osgood, Suci y Tannenbaun, en  1.95, llevaron a cabo una investigación sociológica sobre la presuposición de que “Lo bello es bueno” (efecto de halo) :  tendemos a suponer que una persona que es agradable a la vista,  posee otras cualidades positivas.

Imagen: Neal Kharawala, Unsplash CC

¿Qué esconden tus palabras?

Nerviosismo, inquietud, inseguridad… ¿Eres consciente de todo lo que dices mientras no hablas? ¿Sabes todo aquello que comunicas a través de los gestos, de la mirada, del tono de voz? Y es que los gestos muchas veces nos delatan… Dicen cuando mentimos, exageramos, cuando no nos gusta lo que tenemos delante o cuando nos cae mal la persona con la que hablamos. Los gestos, o mejor dicho la comunicación no verbal revela gran cantidad de información acerca de nosotros.

Supongo que estaréis de acuerdo conmigo en que una de las situaciones en las que controlar el lenguaje corporal es importante – a la vez que complicado – es en una entrevista de trabajo. Los nervios pueden jugarnos una mala pasada y hemos de tomar consciencia de no lanzar mensajes contradictorios. Por ejemplo, si digo que soy una persona segura no puedo tener una postura corporal pobre y con los hombros encogidos. El entrevistador va a prestar atención a cómo nos comportamos, como reaccionamos y lo que transmitimos.

¿Sabíais que un 93% comunicamos con el lenguaje no verbal y sólo un 7% con el verbal? ¿Os imagináis que fuéramos inexpresivos? Está claro que no comunicaríamos igual.

Para que el lenguaje de nuestro cuerpo no nos traicione en una entrevista de trabajo hay una serie de aspectos a tener en cuenta:

1. El apretón de manos

Lo primero que debemos hacer es dar al entrevistador un firme apretón de manos. Hemos de hacerlo de forma enérgica y con la mano en posición vertical, para no mostrar ni sumisión ni superioridad. Además, hay que tener presente que juntar las palmas de las manos con nuestro interlocutor transmite calidez, positivismo y amistad.

2. Una buena postura

Una buena postura es fundamental para mostrar confianza, seguridad y una actitud positiva. Hay que sentarse con la espalda recta pero relajada, incluso mientras esperamos para hablar con el entrevistador, hay que mostrar una buena actitud incluso en la sala de espera, de modo que la gente que nos rodea también tenga una impresión favorable de nosotros.

3. No muestres inquietud

Es innegable que a la mayoría de nosotros una entrevista de trabajo nos causa cierto nerviosismo e inquietud. Procura que tu lenguaje corporal no lo muestre en exceso, ya que puede verse como una falta de autoestima y confianza.

Consejos:

  • Los pies y las piernas son una gran fuente de información: Contrólalos. Ten en cuenta que de cintura en abajo nos cuesta mucho más controlar nuestro cuerpo (cuanto más lejos del cerebro está un parte de nuestro cuerpo menos conscientes somos de ella).
  • Evita jugar con el pelo o las uñas. Y sobretodo no te balancees en la silla. Parece obvio pero en ocasiones no nos damos cuenta y lo estamos haciendo.

4. Contacto visual

Hay que mantener siempre el contacto visual durante toda la entrevista. Si evitas la mirada de tu entrevistador va a parecer que eres alguien poco fiable y que tienes algo que esconder. Al hablar procura mantener el contacto visual con el entrevistador, de esta manera mostrarás empatía y confianza.

5. Sonrisa

Las sonrisas con contagiosas. Crean un clima de relajación más distendido y agradable. No hay necesidad de sonreír durante toda la entrevista, porque podría hacerte parecer falso, pero tratar de sonreír al menos una vez o dos veces.

Los silencios, las miradas, la expresión facial… aunque no digamos nada, nuestro cuerpo está comunicando. Recordad que nuestro cuerpo no miente y que los gestos y las miradas en ocasiones dicen mucho más que las palabras.

Aléxia Herms / Asesora de Marca Personal