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¿También crees que el social media mejorará tu valor como profesional?

 

Los períodos vacacionales nos permiten salir de la burbuja del día a día y nos permiten observar con mayor atención los temas que nos rodean. Si uno quiere saber cómo funciona una cortina de humo, no tiene más que leer la sección de política de la prensa durante las vacaciones.

Estas breves semanas de descanso me han permitido constatar que, desgraciadamente, el personal branding se confunde cada día más con la autopromoción de uno mismo a través de las redes sociales, una especie de mercantilización de la persona a través de un medio virtual con el único objeto de aumentar la relevancia personal.

El personal branding responde a una estrategia planificada basada en un mayor conocimiento de nosotros mismos y en una hoja de ruta para alcanzar unos objetivos

CC Google Images

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Estoy suscrito a la alerta de “Personal Branding” y “marca personal” y cada día me llegan correos con noticias y artículos al respecto. Y cada día la confusión aumenta, ya que quien escribe sobre el tema a menudo ignora que el personal branding responde a una estrategia planificada basada en un mayor conocimiento de nosotros mismos y en una hoja de ruta para alcanzar unos objetivos.

El límite de lo personal y lo profesional cada día está más diluido, ya que las redes sociales no duermen, así que nuestra marca digital no descansa.

Pero para poder aumentar la relevancia personal, antes de acudir de manera precipitada y sin guión a los social media es necesario trabajar a fondo sobre quiénes somos, cómo nos perciben, qué competencias conocemos y cuáles desconocemos sobre nosotros, dónde nos gustaría estar en 5 o 10 años, cómo queremos contribuir a la sociedad, qué valores únicos serán nuestros pilares de marca, a quién queremos dirigirnos, cómo trazamos nuestro relato.

Sin trabajar a fondo nuestra estrategia personal, los social media poco podrán hacer por nosotros que no sea amplificar un mensaje sin contenido.

Propósitos

Si hay un momento en el año para plantearse nuevos retos, éste es septiembre, el comienzo de una nueva temporada, de un nuevo curso. No importa lo difíciles de alcanzar que puedan ser los retos, siempre serán alcanzables si sabemos planificarlos.

A menudo nos ponemos metas excesivamente complejas, objetivos pensados para 3 años que queremos realizar en 6 meses. Eso casi nunca funciona, y además desmotiva a seguir. Lo ideal –solo es un consejo de amigo- es trabajar con micro-objetivos.

 Micro-objetivos

Me explico. Puedes plantearte perder 10 kilos en dos meses y empezar una dieta dura en mayo, poco antes de las vacaciones estivales. Pero será mejor empezar una dieta blanda, equilibrada de 10 meses en septiembre con el objetivo de perder 1 Kg al mes, unos 250 g por semana, ¿No es mejor eso que tratar de perder 1 Kg a la semana?.

Los propósitos no pueden plantearse a corto plazo, acaban por abandonarse. Es preferible trabajar con la perspectiva de mayor tiempo / menor esfuerzo / mejor resultado. En el ejemplo de la dieta blanda, si una semana o dos no cumplimos con la bajada de peso (algo normal si hay acontecimientos a celebrar) no pasa nada. En el caso de la dieta dura, posiblemente el no cumplir dos semanas signifique abandonar.

Los social media son un excelente medio, de los mejores, más rápidos y económicos. Pero ellos no decidirán por nosotros dónde queremos estar en 10 años. Ese es un trabajo que te corresponde a ti. ¿Necesitas ayuda? Para eso estamos. Pero no lo olvides: los social media no aumentarán tu valor como profesional, solo servirán para comunicarlo.

 

PD: A los que os interese dedicaros profesionalmente al Personal Branding, os recuerdo que la Universitat Ramon Llull / Facultad Blanquerna lanza el primer posgrado universitario en Personal Branding en formato semi-presencial. Más información en la web del posgrado o en la de la Universidad. Me consta que no quedan muchas plazas.

No tengo la solución pero si el camino. ¿Lo seguimos juntos?

Crisis de referentes. No tenemos patrones de comportamiento individual o social en los que contrastarnos. Nos da la sensación de andar sobre arenas movedizas. Cuando todo falla solo quedamos nosotros, solo queda nuestra integridad, nuestra marca personal.

La publicación de mis comentarios sobre el libro de Hessel, Indignaos, ha generado en algunos foros 2.0 posiciones controvertidas. Los que están a favor de la indignación me preguntan sobre las vías a seguir para canalizar las posiciones individuales que se huelen en el ambiente pero que no se manifiestan en modo alguno de manera colectiva.  Los que están en contra no están de acuerdo en que la situación sea para indignarse y mucho menos colectivamente. Ambas posturas me indican  que estamos en una transición, que somos vulnerables a las agresiones propias de un momento de cambio y que nos falta una hoja de ruta para vislumbrar el camino a seguir.

Soluciones globales anticipo que no tengo pero mi intuición me indica que puede ser el momento para trabajar y consolidar lo que realmente está dentro de nuestro círculo de influencia, nosotros, nuestra identidad, nuestra integridad.  Frente a un mundo que nos puede parecer contradictorio, con desigualdades cada vez más evidentes, frente a una sociedad que nos pasa factura por haber querido vivir con los patrones que ella misma marcaba hasta hace muy poco tiempo, frente a unas convicciones que se tambalean y frente a la pérdida de control de nuestra historia personal una cosa acertada es hacer un aparte, retirarse provisionalmente a los cuarteles de invierno y pensar en lo básico: Quiénes somos, qué queremos, de dónde venimos y adónde vamos. Y como cada vez somos más y pasamos más desapercibidos también puede ser útil plantearse cómo destacar en medio de la atonía.

Trabajar de manera organizada nuestra marca personal, profundizando en lo que somos, en lo que nos apasiona y motiva y en lo que queremos ser; trazar nuestra propia ruta cuando los caminos antiguamente marcados se han quedado cubiertos de maleza y dar señales de vida para que los demás sepan que existimos, entiendan nuestro mensaje y confíen en nosotros es posiblemente el antídoto para salir a flote de manera individual, retomar el control de nuestra vida y comprometernos en el cambio y el futuro de nuestra sociedad.

Me diréis que siempre barro para mi casa pero os puedo asegurar una cosa, si no creyera profundamente en lo que hago, si no estuviera totalmente convencido de que cada persona es el motor de su historia y de la historia de la humanidad no estaría aquí compartiendo con vosotros mi visión y ofreciendo mi colaboración. Y no formaría parte de Soymimarca.

Y finalmente os invito a leer La Contra de La Vanguardia de ayer  en la que Eva Illouz nos deconstruye  el mundo y nos deja para nosotros que definamos que es lo que sobrevive.