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Personal Branding, el arte de invertir en ti (47). La cualidad de la ligereza

 

Una marca personal tiene que ser ligera y formulo esta afirmación con plena consciencia y no precisamente a la ligera. La personas tendemos a la complejidad y precisamente por esto es difícil percibir lo que somos y lo que queremos de manera clara y rápida. Muchas veces hasta nos cuesta a nosotros saber quienes somos y lo que queremos, no en vano el primer pilar en la gestión de nuestra marca personal es el autoconocimiento. Y mientras tanto lo que los demás pueden percibir es una amalgama de características que mas que dejar huella en sus corazones puede oprimirlos por la pesadez.

Con la ligereza concluimos una serie de artículos que iniciamos el pasado 18 de marzo bajo el título de “Haz tu marca memorable” y en el que hemos hablado de cualidades de la marca personal como  narrabilidad, bondadautenticidad, disposición, relevanciaoptimismo, responsabilidadmagnanimidadhumorhumildad y humanidad.

ligerezaLigereza es sinónimo de agilidad, levedad, rapidez, presteza y prontitud entre otros pero también lo es de inconstancia, irreflexión, trivialidad y futilidad.

Por mi práctica profesional veo que la mayoría de personas llegamos a tomar consciencia de marca tras haber vivido una vida más o menos intensa en la que  hemos acumulado cosas, relaciones y experiencias que nos han llevado a ser lo que somos en este preciso momento y que configuran lo que los demás perciben de nosotros. Recordemos que nuestra marca está en función de los demás y que sin ellos no tendría razón de ser porque no habría corazones en los que grabar nuestra huella.

En el proceso de autoconocimiento tratamos de comprender e inventariar nuestra complejidad para reorientarla hacia nuestros objetivos finalistas y a partir de aquí gestionar nuestro día a día. Una vez hecho esto lo explicamos a los demás para que nos perciban tal y como somos, nos tengan en cuenta, nos graben en su memoria y seamos lo elegidos.

Si nuestro territorio es excesivamente complejo, si hay demasiadas cosas que nos tienen prisioneros y enmarañan nuestra esencia la mejor solución es soltar lastre ,abandonar todo aquello que no es esencial y que nos convierte en demasiado densos para seguir nuestro camino y para que los demás puedan percibirnos de manera real. Algunas veces personas, relaciones, creencias y objetos deben aparcarse en el camino de manera temporal u olvidarse para siempre.

Y es así que nosotros y nuestra marca ganamos en ligereza y podemos seguir nuestro camino para alcanzar los objetivos que nos hemos fijado con mayor rapidez.

Sin ligereza dejaremos una marca pesada y torpe.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (40). Ser o no ser relevante

 

Hemos hablado ya de narrabilidad, de bondad, de autenticidad y de disposición dentro de las cualidades esenciales de la marca personal. Hoy hablamos de relevancia, de la cualidad de ser relevante.

Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes (Albert Einstein)

La relevancia está asociada a la idea de valor. Una persona es relevante cuando aporta algún valor. Sin embargo, cuando preguntamos a las personas cuál es su aportación de valor, acostumbran a detallar su listado de competencias y habilidades. Quizás alguno vaya vas allá y pueda definir su misión. Pero eso, amig@os, no define nuestra aportación de valor.

Nuestra aportación de valor no somos nosotros, es la experiencia que tienen nuestros clientes sobre nosotros.

Lo único que cuenta como propuesta de valor es la percepción que tengan nuestros clientes o nuestro entorno gracias a los resultados de su experiencia con nosotros. Es así. En este caso, es un flujo de valor que va de fuera hacia dentro.

Flujo de valor personal

Flujo de valor personal

¿Qué consecuencias tiene entonces que nuestra relevancia dependa del valor que perciban los demás?

  • Una de ellas es que quizás debamos ser algo más modestos, tener cierta cautela de esas declaraciones de uno mismo como “gurú”. Dejemos que las medallas nos las pongan los demás.
  • Otra consecuencia es que solo seremos relevantes si somos capaces de generar buenas experiencias en los demás.
  • Y la tercera es que necesitamos que aquellos clientes para los que somos relevantes se conviertan urgentemente en prescriptores de nuestra marca personal.

La importancia de seguir a un “Influencer”

 

Influencer:  Palabra que sirve para significar a personas influyentes en ciertos círculos. Utilizada para denominar a esos usuarios que son capaces de influir una parte de la comunidad.

Google Images

Puede que algunos piensen que el término “Influencer” no deja se ser otra “palabreja oportunista” que ha nacido a partir de la era 2.0. Pero la figura del “influencer” siempre ha existido. Lo importante es tener claro quién lo es y quién no lo es. Cómo decía Stephen Covey, un “Influencer” es alguien que tiene “visión, disciplina y pasión”. Se trata de una persona que es referente en un determinado ámbito, en definitiva, alguien que merece ser tenido en cuenta.

Eso si, un “Influencer” no es un futbolista que twittea, una modelo bloggera o un tertuliano del corazón con Facebook. Un “Influencer” es un experto, alguien que pone su conocimiento al servicio de todos nosotros y que cumple a la perfección los siguientes requisitos: Alcance, Proximidad, Experiencia, Relevancia, Credibilidad y Confianza.

Pero… ¿Para que me sirve seguir a ciertos “Influencers”? Pues bien, aquí algunas buenas razones:

  1. Información: Para estar a la última en lo que a un tema se refiere. El “Influencer” siempre esta en el ojo del huracán y nos traslada lo último, lo más novedoso, para que estemos al tanto de lo que se cuece en el mundo.
  2. Agenda: Su vida es un constante ir y venir de hechos que tiene que ver con un tema determinado. Seguirlo nos puede ser muy útil para conocer los eventos a los que no debemos faltar.
  3. Opinión: Como experto, su opinión siempre puede arrojar luz sobre determinados temas, como un libro, un curso, un producto… Conocer su punto de vista siempre resulta enriquecedor, y sobretodo fiable.
  4. Viralidad: Interactúa con él, menciónalo en tus posts, twitts… Te puede ayudar a amplificar tu mensaje, comunicarlo con credibilidad y ampliar tu target. El “Influencer” no es tan inaccesible como te piensas, y menos aún dentro del mundo 2.0.

¿Cuántos “Influencers” tienes en tus redes sociales? Puede que haya llegado el momento de que elijas a los referentes en tu sector profesional y les empieces a seguir los pasos. Tus “Influencers” también hablan de ti y de tu marca personal.

Personal branding, el arte de invertir en ti (36). Haz tu marca memorable

 

Me ha encantado el artículo de Deborah Shane sobre las cualidades necesarias para mejorar el magnetismo personal. Algunas de esas cualidades equivalen a valores, otras se acercan más a habilidades. Para hacer tu marca memorable, empieza por aquí:

  • NARRABILIDAD
  • BONDAD
  • AUTENTICIDAD
  • DISPOSICIÓN
  • RELEVANCIA
  • OPTIMISMO
  • RESPONSABILIDAD
  • MAGNANIMIDAD
  • HUMOR
  • HUMILDAD
  • HUMANIDAD
  • LIGEREZA

Durante los siguientes lunes las iremos desarrollando, hoy empezamos por:

NARRABILIDAD

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Creo que el vocablo no existe, pero lo definiría como la cualidad de convertirse en relato. En pocas palabras, si una persona no tiene una historia que contar que la haga única, no tiene relato, no tiene marca.

Todos tenemos algo que contar. Antonio Núñez, autor de “No dejes que te lo cuenten” y de “Storytelling en una semana” lo plantea así:

¿Por qué hay personas que convencen más rápidamente que otras? ¿Cómo logran seducirnos los discursos políticos? ¿Por qué hay campañas publicitarias que recordamos de memoria y otras las olvidamos en el acto? ¿Cómo consiguen hacernos vibrar algunas presentaciones?

La respuesta -dice Nuñez- está en la forma en la que el mensaje está contado. Los relatos logran que transformemos simples datos en emociones y sensaciones genuinamente personales. Mediante la narración, y no la argumentación, conseguiremos seducir a nuestra audiencia y hacer que invierta su tiempo en nosotros.

A menudo pongo el ejemplo de que no es lo mismo la presentación personal descriptiva que la que utiliza el relato. Veamos un ejemplo:

Descriptiva: Me llamo Guillem Recolons, soy publicitario y especialista en marca personal. He trabajado en Tiempo BBDO, J. Walter Thompson, Bassat & Ogilvy, Saatchi & Saatchi, Altrafroma, y recientemente fundé con otros socios la consultora en Personal Branding Soymimarca.

Relato: Soy Guillem Recolons, mi sueño de pequeño era ser publicitario.Y aquí me tienes, después de haber trabajado en algunas de las mejores agencias de publicidad del mundo, ahora tengo la suerte de volcar mi experiencia en el desarrollo y branding personal, en Soymimarca.

La narrabilidad no es otra cosa que hacer que un mensaje llegue a la cabeza a través del corazón. Utilizando un símil, es la diferencia de un perfume bueno u otro mediocre: el bueno dura más tiempo, se retiene mejor.

Personal Branding, el arte de invertir en ti (32). No hay marca sin producto

 

A menudo se entiende la marca como un todo, como un fin en sí mismo. Pero para trabajar tu marca necesitas uno o varios productos. Nike no sería nada sin sus zapatillas deportivas. Por eso es tan importante que en un proceso de personal branding definamos con mucha claridad cuál es el producto que ofrecemos, cómo es, para quién y qué problemas resuelve.  A mucha gente este discurso le suena mercantilista, pero hasta el Papa de Roma ofrece un producto.

Valor, uniqueness, relevancia y poder de persuasión

Podemos vivir en un mundo idealizado, pero si a final de mes tienes que pagar alquiler o hipoteca no te queda más remedio que ofrecer un producto. Y puedes ofrecer más de uno. Si a ese producto o grupo de productos le das un VALOR ÚNICO, RELEVANTE y lo comunicas bien, habrás conseguido un paso más para apuntalar tu MARCA personal. Así es como funciona. Tina Turner goza de una excelente marca, pero antes ha tenido que trabajar un producto contra viento y marea, rodeada de adversidades y problemas: Su marca es la energía, la fuerza, la música en estado más salvaje.

Una marca puede contener distintos productos / Foto: Pinterest

Definir el producto no es fácil. A menudo hablamos con personas que no tienen claro qué ofrecer porque sus CV están plagados de experiencias distintas, sectores diferentes y estancias cortas en empresas. En ese momento lo que se requiere es utilizar una herramienta de la que todos los seres humanos estamos provistos: la creatividad.

La creatividad no se sustenta únicamente en tener una idea: debe ser nueva, no partir de un referente excesivamente cercano.

Como dice el especialista en marca Antonio Monerris, “…La creatividad o la innovación tienen que partir de un nuevo sistema de referentes. Una transformación que puede ser cognitiva o decididamente emotiva: un cambio en lo que sabemos y pensamos, pero también en lo que sentimos y en lo que implica para nosotros…”

Pues si te encuentras en una situación dispersa, dale valor a la dispersión. Da a entender que tu curiosidad no tiene límite, que quieres entender el mundo en muy diversas facetas, y no encasillarte en una. Contra la idea del especialista hoy emerge una nueva figura, el “holístico”, el que sabe tener una visión global sobre las cosas. Quizás en un caso así tu producto sea muy valorado, ya que eres capaz de entender un problema desde diferentes perspectivas.

Sea como sea, una buena marca personal se irá configurando a base de consolidar productos de alto valor. No hay marca sin producto.

Recognition, reputation and reach

Por alguna razón que desconozco, algunas palabras y expresiones “suenan mejor” escritas en inglés. El titular de hoy rompería las 3 erres si lo tradujéramos: Reconocimiento, reputación y alcance. Pero lo cierto es que, sea en la lengua que sea, estos tres conceptos son claves en la configuración de la marca personal.

Cada concepto es la consecuencia de la evolución positiva del anterior. Me explico: sin reconocimiento difícilmente podemos conseguir reputación, y sin reputación será difícil llegar a muchas personas o colectivos.

Para empezar: ¿Cómo se consigue el reconocimiento? La respuesta puede parecer obvia, pero aquí se trata de trabar duro. Nada cae del cielo sin más. Y ese trabajo duro debería poner el foco en tres aspectos clave de nuestro mensaje: diferenciación, convicción y relevancia. En otro post entraremos en detalle sobre estos tres aspectos, pero los necesitamos a todos.

Lograda esta primera etapa de reconocimiento, las demás vendrán por sí solas. En un país como España el fracaso empresarial está mal visto, pero normalmente el fracaso suele ser la clave del éxito (eso también merece un post ad hoc), y es un gran indicador de que la persona que emprende ha aprendido de sus propios errores.

Guillem Recolons / asesor de marca personal