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¿Con qué idea serías capaz de entrar en la mente de tus clientes?

¿Sabes por dónde navegas? ¿Y por dónde navegan los demás? ¿Os encontráis todos los pescadores en el mismo caladero? ¿Con qué idea serías capaz de entrar en la mente de tus clientes? Hoy hablamos de la sesión de posicionamiento, la que cierra el módulo de estrategia del Personal Branding Plan y de la que soy autor. El posicionamiento nos ayuda a saber dónde estamos en la mente de los demás, qué espacio ocupamos y cómo deberíamos movernos para mejorar. Y eso es de mucha utilidad para entender si nuestra oferta se va a un lugar repleto de competidores o, por el contrario, somos capaces de encontrar un nicho, un espacio diferenciado en el que nos podamos mover en un mar de oportunidades. Encontrar tu norte es entender tu posicionamiento, saber cuál es tu posición, un elemento clave en toda estrategia de marca personal. En esta sesión prepararemos uno de los aspectos clave en la visibilidad de la marca personal. Analizar nuestro posicionamiento nos permite:

  • Entender que un buen posicionamiento engloba cuatro beneficios: credibilidad, diferenciación, relevancia y notoriedad.
  • Aprender a realizar el propio mapa de posicionamiento como hoja de ruta.
  • Identificar los elementos para potenciar el nombre de nuestra marca personal.

Aquí tenéis el vídeo de presentación de la sesión: [youtube]http://www.youtube.com/watch?v=hqdYp5n15Jg&feature=plcp[/youtube]

Empresas: ¿Se puede ganar visibilidad sin cargarse el presupuesto?

Sí, se puede. La efectividad de los medios tradicionales está cada vez más en entredicho. Si a ello le unimos la menor capacidad de segmentar de esos medios comparados con las Redes Sociales o algunos soportes online, nos encontramos ante una nueva oportunidad de las empresas sin excesivos recursos para ganar visibilidad en el gran magma de la comunicación.

màxima visibilidad

Sin intención de competir con las agencias de publicidad, pensamos que se puede orquestar una buena acción de visibilidad para empresas sin excesivos recursos. Y no solo lo pensamos; lo sabemos; lo hemos puesto en práctica y funciona.

No mediremos estas acciones bajo los parámetros clásicos de GRP’s, audiencias medias, CPM y otros. Los mediremos en visitas a la web o al blog, peticiones de información y, sobre todo, en variaciones en las ventas. A nuestros clientes/tipo no suele importarles demasiado el OJD, los audímetros, el número de GRP’s o si un anuncio lo ve tanta gente. Quieren datos que se reflejen en la cuenta de resultados.

Muchos no quieren crecer un 5% anual. Quieren garantizar la viabilidad de su proyecto empresarial, que les llamen por teléfono o recibir peticiones de información por e-mail. Tan sencillo como eso.

¿Qué hacemos? Aplicar algunos principios del personal branding a la empresa. El trabajar con personas nos ha servido para conocer métodos de networking y visibilidad para presupuestos muy bajos. Sí, muy bajos. La clave está -como en toda comunicación- en explicar algo sorprendente, relevante y diferencial. Eso no es fácil, pero trabajando codo a codo se traza el camino.

Os invitamos a probarlo. No hay mucho que perder (y bastante que ganar).

¿Cambiarías 10 minutos de fama por 10 Mb de fama?

Hemos hablado a menudo de que la pregunta clave de la gestión de marca personal es ¿Qué te hace diferente?. Detrás de esta pregunta existen respuestas relativas al autoconocimiento, a una estrategia a seguir y a un plan de comunicación/visibilidad. Todos tenemos marca personal, pero consideramos que una marca personal fuerte se da cuando las tres áreas de autoconocimiento, estrategia y comunicación siguen una hoja de ruta sólida, coherente, relevante y, sobre todo, exclusiva.

Nos centraremos en este post en la fase de comunicación. Hasta hace muy poco teníamos herramientas de comunicación de largo recorrido: La televisión, la radio, los libros, escribir artículos de prensa… Las audiencias estaban poco fragmentadas, por lo que una aparición de pocos minutos en un programa de TV garantizaba una exposición enorme de marca personal. Con menor intensidad podía pasar lo mismo en radio, en revistas y otros medios convencionales. Son conocidos como “los 10 minutos de fama“. Muchos de los personajes que hoy son famosos disfrutaron de esa oportunidad de 10 minutos de fama, desde cantantes hasta empresarios pasando por magos, periodistas, deportistas y demás. Muchos de estos personajes serían desconocidos para nosotros si no hubieran disfrutado de esos instantes de fama de una manera muchas veces casual y otras veces trabajada a conciencia.

Sin embargo, Internet ha cambiado nuestra manera de ver las cosas, y lo ha hecho de manera radical. La influencia de la red es múltiple: por un lado ha creado una tendencia a “etiquetarlo” todo, por otro lado internet se ha convertido en una plataforma viral sin precedentes en la comunicación y por otro lado el “storytelling” o técnica del relato está atando emocionalmente a empresas y profesionales con sus audiencias/clientes.  Me explicaré con algún ejemplo:

  • Santi Santamaría, el recientemente desaparecido chef, es conocido, entre otras, por dos etiquetas “el único 7 estrellas Michelin del mundo” y “el chef que desafió a Ferrán Adriá”.
  • Justin Halpern creó una cuenta en Twitter llamada @shitmydadsays (las chorradas que dice mi padre) y ha editado un libro a partir de Twitter que es un best seller. En él detalla las frases que decía su padre sobre diversas cosas de la vida.
  • El whisky Johnnie Waker ha resurgido de nuevo gracias a una brillante acción de storytelling llamada “The Man Who Walked Around The World” en que el actor Robert Carlisle (su marca, The Full Monty) narra durante un paseo por un camino escocés la historia de la compañía. El vídeo acumula millones de visitas entre YouTube, Vimeo y blogs de distinta índole y ganó un león de oro en el certámen publicitario de Cannes 2010.

El caso es ¿Hubiera pasado todo esto en la era anterior a la explosión de los social media? Posiblemente no, o posiblemente hubiera ido a una velocidad muy diferente. Hoy, cualquiera de nosotros es en sí mismo un medio de comunicación: vemos una notícia que nos gusta o nos disgusta y la enviamos a las redes sociales aportando nuestros comentarios, lo que incrementa la viralidad de la información digital.

Retomando el título, parece que estamos cambiando los 10 minutos de fama por 10 Mb de fama. En la gestión de marca personal, internet sólo es la punta del iceberg, pero hoy sería difícil planificar una acción seria de visibilidad sin tener en cuenta este medio cada vez más masivo pero cada vez más selectivo y viral.