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Personal Branding, el arte de invertir en ti (14). El valor del respeto

Sin ninguna duda el respeto es un valor fundamental de  la marca personal porque permite reconocer, aceptar y apreciar las cualidades y los derechos de los demás.

Sin respeto una marca personal pierde la capacidad de relacionarse con el entorno, con sus semejantes y corre un serio riesgo de aislarse. La falta de respeto puede convertir a las personas, nos  puede convertir  en individuos prepotentes o alienados.

El no querer o no saber reconocer las cualidades del prójimo, lo que le es propio y lo que le hace diferente, puede hacernos creer que estamos en posesión única de la verdad y en algunas ocasiones que tenemos más derechos que nuestros semejantes.

Foto: Flickr CC

Andamos cortos de respeto en nuestra vida cotidiana. Es un valor que no está en alza aunque en su defensa se llenen páginas y páginas de literatura. En el mundo de la política tenemos diariamente ejemplos de desprecio hacia todos aquellos que piensan de manera diferente, hacia los que son diferentes y quieren mantener su derecho a serlo. La uniformidad y el pensamiento único son muestras de falta de respeto.

En nuestro trabajo tendemos a valorar a los que nos son afines y a despreciar  a los que nos discuten nuestras actitudes y decisiones. Tendemos a ser poco respetuosos. Y lo mismo sucede con nuestra vida privada en nuestro entorno más íntimo, con nuestros amigos, nuestra pareja o nuestros hijos.

Y si no tomamos consciencia de ello acabaremos forjándonos una reputación, una fama, que impregnará negativamente nuestra marca personal.

El respeto comienza por un mismo. Cuando nos preguntamos quiénes somos, cuando trabajamos la base del Iceberg de La Marca Personal para comprendernos y tomar consciencia de nuestras cualidades estamos experimentando y manifestando respeto.

Practicar la política de la avestruz, no querer profundizar en nosotros mismos, no invertir el tiempo necesario en saber más de nosotros, no darnos la oportunidad de experimentar cosas nuevas, de aprender y de equivocarnos evidencia una falta de respeto.

Si perdemos el sentimiento de nuestra propia identidad, perdemos, en definitiva, el respeto por nosotros mismos, podemos acabar convertidos en algo fuera de nuestro control, sintiéndonos extraños en nuestra propia piel y por tanto completamente alienados. Y cuando esto suceda la huella que dejaremos en el corazón de los demás, nuestra marca personal, será poco memorable.

Tres valores básicos para tu Marca Personal

Abandonar  es una actitud muy humana. Cuando los resultados no son tan rápidos como los esperados o cuando las circunstancias nos llevan por caminos más enmarañados de lo previsto, las ganas de dejarlo correr todo pueden acabar siendo potentes. La gestión de la marca personal no está a salvo del abandono y frente a una tempestad solo la brújula de los valores puede ayudar a llegar al puerto previsto.

Ya sabemos que la gestión de la marca propia, la marca personal, forma parte de un trabajo global. Partimos del reconocimiento de nuestra identidad, del saber quiénes somos, en qué somos buenos y que queremos hacer en la vida . A través de la definición de una estrategia, en la que identificamos a nuestro público al que nos dirigiremos a través de un mensaje dejando bien claro lo que nos hace diferentes de los demás, podemos plantearnos hacernos visibles dentro y fuera de la red. Y también sabemos que si iniciamos el proceso por la visibilidad estamos construyendo  un edificio mal cimentado.

Estamos en inmersos en un paradigma social que todavía valora la velocidad de reacción por encima de otros atributos. Y el “todavía” tiene sentido porque la crisis está reposicionando el concepto de velocidad en las acciones personales y sociales. De velocistas estamos pasando a ser fondistas, a la fuerza.

En la gestión de la marca personal hay tres valores que hemos de tener muy presentes cuando el desánimo aceche y creamos que avanzamos demasiado lentos.

     I.         Fidelidad. Hemos invertido tiempo e ilusiones trabajando la definición de nuestra marca, conociéndonos mejor y proyectando nuestras ilusiones y nuestros sueños hacia el futuro. ¿Tiene sentido que por una diferencia temporal, por una cuestión de tiempo, echemos por la borda el trabajo realizado? La fidelidad es, en este caso, el seguir creyendo en nosotros y en la importancia de lo que queremos hacer. Es también recordar que nadie excepto nosotros nos sacará las castañas del fuego y que si hemos llegado hasta aquí es porque tenemos una historia de la que, en el futuro, queremos ser los guionistas y los protagonistas.

   II.         Respeto. Siempre tenemos personas en nuestro entorno a las que acudimos pidiendo ayuda y en el caso de la gestión de nuestra marca estamos conectando con un público, nuestro público. Para ambos, personas que nos ayudan y el público que nos acoge, es necesario tener respeto. Fidelidad y respeto van cogidos de la mano. Abandonar es dejar colgados a los que nos ha echado un cable y a los que han decidido ponerse de nuestro lado. Aunque los primeros puedan ser profesionales que han cobrado por la ayuda y los segundos sean, de momento, pocos.

 III.         Paciencia. Porque algunas veces las cosas van más lentas de lo previsto. La situación actual no está pensada para velocistas, estamos en una pista llena de obstáculos que hemos de vencer de uno en uno y que por supuesto ni controlamos ni podemos, en muchos casos, prever. Trabajar con el fin en la mente, uno de los siete hábitos del gran Covey que no me canso de repetir, es un gran antídoto contra la falta de paciencia; saber que vamos hacia el punto que queremos nos relativiza las prisas.

Finalmente no caigamos en la tentación de creer que el futuro acaba siempre arreglando las cosas o que alguien nos sacará del embrollo cuando se produzca. Los príncipes azules y las lámparas maravillosas dejaron de existir. No valen las promesas de rescate. Solo nosotros podemos dirigir nuestra marca y nuestra vida.

¿En qué te comprometes?

Compromiso es vida, es viaje, es trabajo, es amor,  es estar con uno mismo, es estar con los demás, es estar en el mundo, tener lo que deseas y perseguir lo que  deseas y no tienes y es no tener y no conseguir  lo que persigues y deseas, es estar donde quieres y no estar donde no quieres, pero también estar donde no quieres y no sufrir por ello, es sufrir por lo que quieres y no tienes y disfrutar con lo que tienes y con lo que no tienes… Desigual : just 26 (Libro del 26 aniversario) pags. 62-63

Copyright Desigual, Barcelona 2010

La marca personal es la huella de nuestro compromiso, no existen el uno sin el otro. Es el reflejo de nuestra autenticidad, está forjada con el trabajo diario, se mece con las olas de nuestro sueño, avanza con la fuerza que imprime el mensaje que enviamos al mundo y al universo, se gana paso a paso el respeto de las personas y empresas a las que queremos y servimos, nos hace diferentes de los demás y nos da luz propia para que brillemos en la oscuridad y nos hace todavía más visibles a la luz del sol. Sin compromiso no hay huella, sin huella no hay marca y por supuesto la marca no se compra ni se vende llaves en mano porque la semilla nunca crece sin agua, sol, amor y respeto.

Nuestro compromiso es facilitar los recursos para que el mundo esté surcado de huellas profundas, auténticas y duraderas. Confíanos la construcción de tu marca personal, estás en buenas manos.

¿A qué renunciarías por tu carrera?

Hacemos por unos días un paréntesis en el chequeo de nuestra marca personal que os prometo  que continuará.

Durante estas vacaciones, siempre cortas, de Navidad he tenido la oportunidad de leer un libro que quiero comentar y recomendaros. Se trata de “Todo tiene un precio” y está escrito por Neus Arqués (2010 Alienta Editorial).

Picasso: 3 women at the spring

Teniendo como telón de fondo un posgrado en márquetin el relato nos presenta las vivencias cuotidianas de tres mujeres que luchan por mantener a flote  y conciliar su vida personal, profesional y familiar que llegan a la conclusión de que por mucha imaginación que pongan en el empeño todo tiene un precio. Y todo ello contado desde una óptica femenina.

Destaco dos aspectos que me han hecho reflexionar. Por un lado el que esté escrito en femenino me ha puesto de manifiesto una vez más mi poca sensibilidad real sobre las vivencias, sentimientos y preocupaciones de las mujeres. Tan iguales y al mismo tiempo tan distintos. Y digo sensibilidad real porque desde el punto de vista teórico, intelectual presumo de tener una buena conexión que en la práctica flojea por muchos puntos y creo que no debo estar sólo entre mis congéneres masculinos. Valga la lectura del libro para reemprender la toma de consciencia.

El otro aspecto que quiero comentar está relacionado con el compartir experiencias. Neus nos pone sobre la mesa las vivencias de tres mujeres muy distintas y  a pesar de ello hermanadas. Compartir experiencias nos pone de manifiesto que no estamos  solos y que podemos encontrar apoyo y comprensión.

Creo sinceramente que la lectura del libro es interesante para todos y os invito a su lectura.

Neus Arqués ha sido una de las pioneras en trabajar la visibilidad y la reputación de los profesionales, de la marca personal y desde Soymimarca celebramos que una colega sea también novelista.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

¿Qué es lo que realmente distingue a los grandes líderes?

Tal  vez  en alguna ocasión te has preguntado ¿Por qué eran tan malos muchos de tus jefes? La mayor parte de esos líderes ineptos no son perversos, ni crueles, ni si levantan por la mañana con el objetivo de  fastidiarte el día. ¿Por qué entonces, tantas personas capaces no logran desarrollar su potencial? ¿Qué es lo que realmente distingue entonces a los  grandes líderes? Desde mi  punto de vista  la base es el autoconocimiento, la parte sumergida de nuestro iceberg. Los buenos líderes conocen sus fuerzas, limitaciones, valores y principios. Creen en su propia capacidad y transmiten autoconfianza y eficacia.

¿Por qué eran tan malos muchos de tus jefes?

El  autoconocimiento emocional es importante porque,  a su nivel más básico, las emociones son información. Las emociones son el medio que posee nuestro cerebro para hacernos prestar atención a algo que surge como una amenaza, nos resulta atractivo o nos ayuda a resolver un problema.

Nuestras emociones son potentes impulsores de la conducta y nuestro cerebro está estructurado para ayudarnos a reaccionar rápidamente a las señales emocionales fuertes. Hay estudios que demuestran que la falta de autocontrol emocional es un grave inconveniente para el éxito de las organizaciones.  Las personas que se enfadan excesivamente no son buenos líderes; ni las personas que no saben reaccionar ante una presión. En general las personas cuyas emociones son incontroladas o inadecuadas a la situación no atraen a los demás sino todo lo contrario, repelen.

Las personas que se enfadan excesivamente no son buenos líderes

El liderazgo emocional es de sentido común, pero es poco habitual en la práctica. Probablemente se deba a que casi todos actuamos con falsas asunciones respecto a lo que es necesario para ser un gran líder, incluidos los mitos de que los buenos líderes deben saber contenerse, que las emociones no cuentan.

El liderazgo es un proceso consciente que comienza por la claridad respecto a la visión personal propia. ¿Cuál es la  tuya?  Siento decirte que si no tienes un elevado autoconocimiento de ti mismo difícilmente podrás actuar de forma adecuada en las diferentes situaciones que te puedes encontrar. Se requiere inteligencia emocional y social y una profunda comprensión de cómo  funcionan las personas. Pero me pregunto si no sabes cómo funcionar tú ¿cómo vas a  gestionar a los demás?

Los líderes excepcionales transmiten pasión, lideran desde el corazón

En definitiva creo que los líderes excepcionales transmiten pasión. Lideran desde el corazón, con inteligencia  y están enfocados hacia el futuro  con el compromiso de ser los mejores. ¿Cuál es tu compromiso?

En muchas ocasiones he comentado con mis colegas que uno de los problemas es que se nos educa exclusivamente en la razón y no en  aceptar nuestras  emociones. Si seguimos rechazando nuestros estados emocionales, en realidad, solo conseguimos el efecto contrario, alimentarlos más pues les damos más fuerza. Por eso la única solución es la aceptación.

Autoconocimiento, reconocimiento y aceptación son para mí tres ejes importantes para empezar tu camino hacia el éxito.  Empieza a trabajar de forma consciente la parte sumergida de tu iceberg. Solo tú sabes cómo hacerlo.

Montse Taboada / Personal Branding Coach / soymimarca

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Como nuestra marca personal enriquece nuestras funciones o como sacar las ojeras de los departamentos de RRHH

Decimos muchas veces que el papel de los departamentos de recursos humanos tiene que cambiar comenzando por su nombre que suena a atávico. Nuestro amigo Andrés Pérez Ortega nos lo recuerda  siempre que encuentra una ocasión propicia y hace bien, no sea que nos olvidemos.

El futuro  pasará por gestionar las marcas personales de los colaboradores en una relación de cliente proveedor con las empresas y en esta tarea estamos comprometidos aunque hay un camino por recorrer y una tarea pedagógica por delante que si bien puede ser árdua no por ello es menos apasionante.

Durante esta transición muchos profesionales al servicio de sus compañías con  la mente abierta y el espíritu motivado para trabajar y desarrollar su marca personal se encuentran con un corsé que les desorienta: la descripción de funciones.

De la mano de Didier Erwoine, nuestro brillante colega belga, vamos a buscar una solución integradora para solaz de los profesionales comprometidos con su marca personal y siempre en beneficio del talento.

Las descripciones de funciones están ligadas al concepto de competencias que en definitiva no son más que capacidades para movilizar recursos para conseguir un resultado mientras que la marca personal va unida al concepto de talento es la unión de lo que una persona sabe hacer con sus motivaciones más profundas, con su compromiso y con la excelencia. Pierre Miralles decía que si la competencia se define por lo que un individuo sabe hacer, su talento se define por lo que hace mejor que los otros. Las competencias están ligadas a la sustituibilidad de las personas y el talento es un elemento singularizador y por ello diferenciador.

Nos dice Erwoine que el talento no cae del cielo, se trabaja como se talla un diamante. Es por esto que el objetivo de la gestión de competencias y de la formación debería ser no tanto llenar las lagunas como completar o afinar los talentos.

Partiendo de esta base una evolución lógica de la descripción de funciones puede consistir en focalizarse en competencias standard y los talentos particulares de cada persona sin describir forzosamente las tareas al máximo detalle y todo esto nos lleva a entrar en una dinámica basada más en proyectos concretos que en generalidades. Aquí cobra sentido la afirmación de que el puesto de trabajo para toda la visa se ha acabado porque entraremos, de hecho ya vamos por este camino, en una nueva etapa de relación entre la empresa y sus colaboradores.

Las competencias son tangibles mientras que el talento es único. Es muy difícil, por no decir imposible, definir un puesto enumerando talentos de entrada aunque a tiro pasado y con la experiencia de un desempeño  por delante la cosa cambia. De todos modos  tener bien explicados los talentos en un puesto  puede ser muy útil para el trabajador y su responsable pero en cualquier caso beberá ser personal y no reutilizable de una persona a otra.

Y mientras tanto, ¿qué hacemos para conjuntar la marca personal con las descripciones de funciones?

Nuestro amigo Didier Erwoine utiliza una bonita metáfora. Imaginemos que vamos a vivir a una casa. Como todas las viviendas tiene características fijas que son difíciles de modificar como la localización geográfica, la superficie de las habitaciones y su distribución, el espacio exterior…

Lo que haremos antes de entrar a vivir es personalizar esta casa rediseñando sus interiores a través de los muebles, tirando o levantando paredes o realizando otros trabajos de adaptación.

La casa en su estado inicial corresponde a nuestra función y hay un marco bien definido que delimita las funciones: exigencias ligadas al puesto de trabajo, tareas a ejecutar, competencias clave a desarrollar entre otras.

La manera con que rediseñamos nuera casa corresponde a nuestro estilo personal, a nuestra marca a nuestra aportación de talento a aquello a lo que vamos a dar importancia y valor en nuestra función, la imagen que queremos construir y todo aquello que es personal intransferible.

La marca personal permite ir más allá de la descripción de funciones que no es más que una base, un punto de partida, siendo responsabilidad de la persona que ocupa el puesto de trabajo saltarse los límites, redefinir sus contornos, darle sentido y en definitiva poner su toque personal.

De esta manera iremos labrando el futuro hasta que sea imposible volver atrás.

Jordi Collell / Personal Branding Coach / soymimarca

Valores personales y marca personal, por @guillemrecolons

¿Por qué las personas somos felices cuando hacemos lo que nos gusta y nos sentimos mal al hacer algo que va contra nuestros principios?

Porque afecta directa o indirectamente con nuestros criterios de valoración, nuestros valores (no confundir con creencias).

Si valoramos la disciplina, estaremos a gusto con aquellas actividades que incluyan un código de conducta rígido y ordenado (el ejército, por ejemplo). En cambio, si en esas condiciones nos obligan a desarrollar actividades creativas nos llegará la frustración.

A menudo, existen valores contrapuestos, como disciplina y creatividad, pero hay personas que pueden abrazarlos sin problemas.

Aquí listamos algunos valores positivos que desde soymimarca creemos que son los más relevantes: Respeto, Honestidad, Amor, Éxito, Diversión, Intimidad, Contribución, Creatividad, Justicia, Reconocimiento, Privacidad, Integridad, Disciplina, Seguridad, Paz, Aventura, Poder, Pasión, Salud, Confort, Responsabilidad, Mejora continua, Familia, Esfuerzo, Mérito.

Por supuesto, también existen valores negativos, como los celos, el temor, la humillación, la depresión

A la jerarquía de valores la llamamos escala de valores. Creamos nuestro “top 5”.

Si nos marcamos un objetivo en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestro entorno, y no tenemos en cuenta nuestros valores, entraremos en un conflicto interno que creará un freno para llegar al éxito.

También es importante evitar los conflictos de valores, como tratar de ayudar a un pariente saltándonos normas cívicas. A veces, ciertos valores actúan como pantalla, como el éxito o el ansia de poder, que pueden desequilibrar otros aspectos de nuestra vida como nuestras relaciones personales

Nuestros valores están al frente de nuestra marca personal, y marcan nuestro comportamiento. Por eso es tan importante identificarlos, ordenarlos por prioridades y ser consecuentes. Por ejemplo, una persona que valore su intimidad y privacidad no debe ser forzada a exponer públicamente aspectos interiores de su vida. Una persona que valore la seguridad y la paz podría pensar en dedicarse al orden público.

Fotografía: shutterstock.com

Inspirar ideas, transformar vidas, ayudar a dibujar futuros

Inspirar ideas, transformar vidas, ayudar a dibujar futuros. Bonita MISIÓN, ¿No? Es lo que nos proponemos al trabajar como gestores de marca personal. Puede sonar algo ambicioso, pero es un referente de orientación de nuestro trabajo.

En cuanto a la VISIÓN “sólo” queremos ser los mejores en ayudar a conseguir que nuestros amigos/clientes cumplan sus sueños. Ahí es nada.

Nuestros VALORES siguen una ruta similar en cuanto a exigencia:

  • Sinceridad: No prometemos alcanzar la luna, pero sabemos dónde están los límites del compromiso, sabemos que trabajando duro desde uno y otro lado se puede llegar lejos.
  • Entusiasmo: Nos encanta nuestro trabajo, disfrutamos con él. Puede parecer una obviedad pero no lo es. Una meta interesante es tratar de que ese entusiasmo se contagie.
  • Respeto: La autenticidad es nuestra guía. Nunca trataremos de adulterar la personalidad de nadie. Las personas ya tienen una marca personal antes de llegar a nosotros. Sólo falta diseñarla bien y sacarla a flote.