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Storytelling: Somos lo que contamos

Entrevista con Antonio Núñez, comunicador y experto en storytelling


Esta semana tenemos el placer de entrevistar al autor de “Storytelling en una semana“, su último libro, de “Planificación estratégica”“La estrategia del pingüino”, “Será mejor que lo cuentes” y “Amores secretos” (este último de ficción). Tuve el placer de trabajar con él y he leído sus libros, auténticos manuales para cualquier emprendedor. Antonio Núñez asesora candidatos y partidos políticos, celebridades, medios de comunicación y marcas y empresas como Grupo BBVA, Grupo DANONE, HEWLETT PACKARD, McDONALDS, NOVARTIS,  REPSOL YPF o TELEFÓNICA I+D. Casi nada. 

GR: ¿Hay marca sin historia?

AN: No, nunca. Lo que hay es mucha marca con alzhéimer. Detrás de toda marca están sus fundadores, proveedores, distribuidores, clientes inspiradores y detractores. Y cada uno de ellos es una trama que a lo largo del tiempo nutre con numerosos capítulos y conflictos el gran relato de la marca. Por desgracia, en estos tiempos donde todos los ciudadanos reclamamos honestidad y autenticidad, aún quedan muchas organizaciones, personas o empresas que sufren una obsesión por la cirugía estética. Pagan por inyectarse silicona publicitaria artificial y se olvidan de que tienen magníficos relatos reales pendientes de ser rescatados y contados.

GR: El storytelling se está aplicando con éxito en empresas, en marcas comerciales, ¿qué pasa con las personas?

AN: Los relatos personales son el cemento de las relaciones humanas. Estructuramos las relaciones afectivas en términos narrativos. Son nuestros relatos los que nos hacen generar empatía y capacidad de conexión emocional con los demás. Un relato es un puente. Yo conecté con la figura de Nelson Mandela mediante un relato. Una vez en libertad, Mandela invitó a su carcelero a celebrar su cumpleaños. El carcelero se presentó en su casa con un regalo: un bote del crecepelo que le vio usar cada día de su cautiverio.  Con aquel relato descubrí que un político negro capaz de desarrollar una relación cordial con su carcelero blanco durante el apartheid era el líder unificador que Sudáfrica necesitaba. Somos lo que contamos y lo que nos contamos a nosotros mismos. Personas como Obama, Chávez, Bono de U2, Harvey Nichols y tantos otros ya lo saben.

GR: ¿Hemisferio derecho o izquierdo? ¿Cuál nos posiciona mejor?

AN: La neurociencia ha demostrado que nuestra atención busca patrones narrativos en el caos de estímulos informativos que nos inunda cada día. Tenemos sed cognitiva de relatos. Un relato logra captar un modo de atención de tipo proyectivo. Nos ponemos en la piel de su protagonista. Por eso logra poner en funcionamiento ambos hemisferios cerebrales: sentimos y analizamos, y ambas operaciones las detona un relato. Por eso un relato es altamente contagioso desde el punto de vista cognitivo.

GR: ¿Hacer un pingüino deja una marca imborrable?

AN: Como cuento en La Estrategia del Pingüino, gracias a las nuevas tecnologías vivimos en un mundo convulso de comunicaciones instantáneas, a tiempo real y de persona en persona. Lograr que muchos pingüinos se arrojen al agua y se interesen por mi mensaje una vez en mi vida no me garantiza que se vayan a mojar por mí una segunda vez. Hay factores de credibilidad, afinidad, empatía y círculos de confianza que influyen en nuestra capacidad para “lograr un pingüino”. Tener tus diez minutos de gloria no consagra tu marca personal para siempre. Hay muchos Susan Boyle y muy pocas Madonnas o Sinatras en el mundo pingüino…

Personal Branding is dead

Entrevista a Kevin Roberts, autor de “Lovemarks” y CEO de Saatchi & Saatchi Worldwide

El título de este artículo (El personal branding ha muerto) es una frase literal de la breve entrevista que hicimos a Kevin Roberts. Dudamos si ponerla o no, ya que a simple vista parece que nos tiremos piedras a nosotros mismos. Pero el contexto es el contexto, y para el Sr. Roberts el significado de marca entendido de la manera clásica está muerto. También lo estaría el de marca personal. Para él -y es lógico que defienda lo suyo- las marcas mueren y dan paso a las Lovemarks. Desde Soymimarca hemos defendido muchas veces las Lovemarks, y entendemos el Personal Branding desde una visión 100% emocional: Roberts dice “lo que mueve a los seres humanos es la emoción, no la razón”. Por tanto, si una Lovemark es aquella marca que amamos, el Personal Branding debe perseguir generar empatía para lograr un objetivo.

Sin más preámbulo, aquí tenéis la breve entrevista:

 

Kevin Roberts. Fuente http://www.saatchikevin.com/

GR: 1. ¿Qué no es ni será nunca una lovemark?

KR: La guerra

GR: 2. ¿Cómo conecta una marca con nuestro cerebro?

KR: Eso no es importante. Lo importante es cómo conecta con nuestro corazón.

GR: 3. ¿Crees que Twitter o Facebook están cambiando la manera de gestionar marcas?

KR: Sí, las marcas necesitan tener una narrativa constante y estar conectadas en todo momento. Las campañas no funcionan en la República del Consumidor (sentido clásico).

GR: 4. ¿Ves alguna conexión entre personal branding y lovemarks?

KR: Las marcas han muerto. El personal branding ha muerto. Las lovemarks son el futuro. Mandela no es una marca, es un lovemark. 

 

Accede aquí al documento original en inglés.

La felicidad tras el despido. Parte I

Es un tópico hablar de despido y depresión, de fases de luto, de indefinición, desorientación, crisis. Como hubiera dicho Louis Van Gaal, “siempre negativo”. Pero, ¿Qué pasa con el lado positivo del despido? ¿Por qué nunca se habla de personas que han descubierto que existe una vida mejor tras un ERE? ¿Qué hay de todos aquellos que, de la noche a la mañana, han descubierto que eran auténticos emprendedores? ¿Por qué insistimos tanto en tapar nuestros fracasos? ¿Hay vida tras el despido?

Hoy iniciamos una sección nueva, una sección, parafraseando a mi querida amiga y “coopetidora” Arancha Ruiz, de historias de cracks, de historias de reciclaje positivo. Las hay, y muchas, aunque muchos nos hagan ver únicamente el lado negativo. Los anglosajones nos llevan ventaja, ellos saben sacar tajada de un fracaso como nadie. Es más, en un país como Estados Unidos, por ejemplo, muchos headhunters y muchos Capital Risc prescinden sin piedad de profesionales que no hayan conocido el fracaso.

Bienvenidos pues a la serie “La felicidad tras el despido“. Para poder completar esta serie necesitaré vuestros testimonios. Os ruego que si habéis experimentado un proceso de felicidad post-despido me escribáis en la sección de contacto de este blog con el asunto “La felicidad tras el despido“. Como no podía ser de otra manera, comenzaré con un caso que creo conocer bien, el mio.

El caso GR. La vida comienza a los cuarenta

El qué

Cuento con el privilegio personal y profesional de haber experimentado un despido, lo que fue la palanca de lanzamiento de una nueva vida con más sabores que sinsabores. Con más destellos de felicidad que de tristeza. Si  hoy me dedico al personal branding es gracias a lo que aconteció a finales de 2004.

El cómo

Inicié mi carrera profesional muy joven. Mi primera nómina, un contrato de prácticas en la agencia de publicidad Tiempo BBDO, está fechada en enero de 1979. Yo tenía 16 años y estudiaba por las noches. Ahí entendí que el entorno de la comunicación, la creatividad, la publicidad y toda la locura que conllevan se convertirían en mi profesión.

Y así fue. Pasé 11 años por J. Walter Thompson, luego por Bassat & Ogilvy y luego por Saatchi & Saatchi. En total, unos 20 años en el entorno de la agencia de publicidad internacional, trabajando para anunciantes de gran presupuesto y para marcas globales. Tras esos 20 años quise probar el sabor de formar parte del accionariado de una empresa, así que acepté la oferta para dirigir la agencia barcelonesa Altraforma. Corría el año 1998 y la experiencia no pudo empezar mejor.

Me sentía a gusto, trabaja con la misma intensidad o más, fines de semana, algunas noches. Pero trabaja “para mi”. Un cachito del resultado (si no recuerdo mal un 15%) era mio. En 2000 y 2001 conseguimos colocar a la agencia en lugares de ranking reservados a grupos muy grandes. Éramos un bombón. Recibimos muchas ofertas de compra de grupos multinacionales. Las circunstancias hicieron que no se aceptara ninguna de esas ofertas (craso error) y que en 2003 se avistaran signos de desaceleración. Algún cliente perdido, algún despido inoportuno, cosas que pasan en las mejores familias y que se suelen superar.

Pero sucedió algo que marcaría mi vida para siempre. Sin saberlo, me instalé en la “zona de confort“, en esa zona cerebral que impide ver la necesidad de cambiar la manera de hacer las cosas. Es posible que alguna circunstancia adversa en mi entorno familiar influyera en mi estado de ánimo, pero fuera como fuere en septiembre de 2004 llegué a un acuerdo de salida con el socio mayoritario de la agencia. Eufemismos al margen, me despidieron de la compañía. Hablemos claro, por favor. Vendí mis acciones y me fui en diciembre de ese mismo año, tras una fiesta de Navidad que se convirtió en mi funeral publicitario.

En enero de 2005, y gracias a algún anunciante que no se quería desprender de mi, inicié mi propio negocio, Lateral Consulting. Lo de lateral venía por la influencia positiva de Edward de Bono y su “Lateral thinking”, un libro que se debería leer a los bebés en la cuna.

Ahí descubrí que se podía trabajar como un burro y ser feliz. Las presiones eran mis presiones, nadie me ponía metas, me las ponía yo solo. Sin  saberlo, ideé mi propio personal branding plan. En 2007 acepté una oferta para gestionar en España el negocio de TVLowCost, una joven agencia francesa que rompió moldes y abrió en dos años filiales por todo el mundo desafiando con su filosofía a las grandes multinacionales. El invento no funcionó aquí, lo que me dio nuevos parámetros para saber lo que no hay que hacer, pero afortunadamente mi negocio con Lateral Consulting funcionaba bien.

En 2007, desde Lateral, empecé a trabajar en proyectos de estrategia y comunicación orientados a personas, a profesionales. Políticos, emprendedores, personas que habían sufrido un despido… Aun no lo sabía, pero mi buena amiga Linda Reichard un día me dijo que lo que yo hacía se llama “personal branding“.

A principios de 2010, de la mano del que luego sería mi actual socio, Jordi Collell, asistimos a una jornada en Madrid sobre marca personal capitaneada por el sherpa Andrés Pérez Ortega, y en octubre de ese mismo año abríamos SOYMIMARCA.

El porqué. Key learnings.

La felicidad existe. Solo hay que ir a buscarla. Y eso se consigue superando miedos.

Arriesgar es clave. Si no arriesgas puedes vivir razonablemente bien con un sueldo digno, pero será difícil que vayas a trabajar con el grado de motivación adecuado.

Se puede vivir con  menos. Muchas personas se cierran en banda a emprender por miedo a no llegar a los niveles de retribución  que tenían trabajando como empleadas.

Think big. Piensa en grande. Si tienes una buena idea, ponle recursos, no seas tacaño. No hay idea que prospere sin una inversión decente.

Rodéate de los mejores. Hasta ahí el tópico. Pero quiero decir rodéate de las mejores personas, de gente a la que puedas confiar las llaves de tu vida. Despréndete rápidamente de quien no comparta tu grado de entusiamo por el proyecto, se convertirá en un agente tóxico.

Hazte un plan. Tu plan. Sigue un guión. Y ves adaptándolo según las circunstancias. No te cierres a cambios de rumbo, pero mantén el destino. Y recuerda, como dijo el poeta griego Constantino Kavafis, que lo importante no es solo llegar al destino, sino aprender del viaje sin forzar la travesía.

¿Quieres trabajar tu marca personal con nosotros?

Contáctanos aquí y buscaremos soluciones.

 

Saca al tarado

Y en ese momento, abrí las cortinas del escenario para descubrir una enorme máquina dispensadora de Coca-Cola. Me agaché, me coloqué unas gafas de seguridad y comencé a ametrallar la máquina hasta que quedó hecha pedazos.

Así describe Kevin Roberts el momento mágico que le hizo uno de los profesionales más reconocidos del mundo empresarial. Y lo hizo en Canadá, en un teatro abarrotado de gente, con las autoridades de la nación, la policía y varias cadenas de TV retransmitiendo en directo el evento. Lo curioso es que el evento no era ametrallar una máquina de Coca Cola, sino demostrar las virtudes del libre comercio. Obviamente Roberts es un fan de Pepsi. Después de eso, Roberts fue durante muchos años el CEO mundial de Saatchi & Saatchi y además el autor de uno de los libros que no me cansaré de recomendar: Lovemarks.

Aquí, en este ENLACE tenéis la entrevista en que Roberts detalla los hechos.

Pero ¿A qué viene esta historia?, ¿Qué tiene que ver con la marca personal?

Lo cierto es que todos llevamos dentro a un tarado. Nuestro lado izquierdo del cerebro, el responsable del pensamiento lógico, lucha encarnizadamente para que nuestro tarado no salga jamás. Pero nuestro lado creativo, el derecho, va por libre, quiere volar, romper el statu quo, sobresalir, dejar huella.

No voy a recomendar a nadie que se lie a tiros con una máquina de refrescos, pero sí vale la pena considerar que para reforzar nuestra marca personal tiene que haber un momento de nuestras vidas en que dejemos salir al tarado. Ha de ser un momento mágico, irrepetible, que sorprenda a todo el mundo. El premio Nobel Camilo José Cela debía su fama a su literatura, pero también a sus exabruptos, su forma escatológica de relatar cómo absorbía 3 litros de agua por el ano. Hay muchos ejemplos, os invito a compartir los que conozcáis.

El caso es que no es malo romper la linealidad aunque sea una sola vez en la vida para dejar una marca imborrable.

Y ya lo sabéis, buscad un momento, un lugar, una audiencia y una buena razón y zas!, sacad al tarado!

Guillem Recolons / asesor de marca personal

¿Quién escribe el guión de tu vida?

Una pregunta compleja a la que nos gustaría responder: YO.

Pero no siempre es así. Hay personas que sencillamente se dejan llevar por el destino. Ojo! es una opción. Hay personas que se marcan algún objetivo, pero no trazan la hoja de ruta para llevarlo a cabo y acaban dejándose llevar por la marea. Hay personas que, aún planificando su vida, encuentran obstáculos insalvables en el camino que les hacen desistir. Y finalmente, hay personas “locomotora” que planifican su vida de una forma tan sólida que no permiten que nada les altere su camino.

Desde aquí no somos nadie para recomendar una u otra opción, pero está claro que ser tu propio guionista aporta innumerables ventajas. Me he permitido “robarle” a mi amigo Antonio Nuñez, especialista en relato/storytelling, 4 vías para crear un guión interesante:

  • ¿Quién soy yo? Hay que ser creativos, incluir aspectos personales (rasgos del carácter o incluso alguna debilidad) que nos permitan destacar, construir credibilidad y generar empatía.
  • ¿Para qué estoy aquí? Apostar por la transparencia como arma contra el cinismo y la falta de confianza.
  • Relato visionario, frente a cifras, estadísticas, porcentajes… Como ejemplo, el que planteó Bill Gates ante su equipo en los primeros tiempos de Microsoft “Un PC en cada mesa“.
  • Valores en acción, ejemplos concretos y reales en lugar de alusiones a cualidades o virtudes en abstracto.

Las teorías son bonitas, pero no hay nada como un ejemplo. Sin ánimo de ser pedante, solo ilustrativo, os pongo el mío:

Yo me decidí por la publicidad a los 14 años. Entonces Paco, un tipo vestido de hippy con una supermoto venía a menudo a casa a buscar a su novia –mi tía Elena-. Era el año 1975, y ese look tan extremo, la moto, la rubia, el glamur… me llamó poderosamente la atención. Iba contra todo lo establecido, rompía los códigos de la época, era transgresor. Le pregunté a mi tía en qué trabajaba su novio. “Hace anuncios”, dijo “trabaja en una agencia de publicidad”. A los dos años, cuando cumplí 16, hice mi primer stage de prácticas en la agencia de la que Paco era Director Creativo. Ahora soy publicitario, y desde entonces he trabajado siempre en el entorno de la comunicación.

Tras vivir algunas experiencias más que interesantes en empresas como BBDO, J. Walter Thompson, Ogilvy, Saatchi & Saatchi… me di cuenta de que mi vida profesional tenía que seguir orientada en torno a las marcas. Pero tras esos 20 años de experiencias con marcas comerciales, me incliné por potenciar marcas personales. Como todo, tiene sus pros y contras: en lo negativo, es un oficio peor pagado, en lo positivo, siempre tratas con el presidente, con la persona que decide, y las experiencias con personas son más emocionales, más vividas, más sinceras. Por eso creé Lateral Consulting en 2005, y por eso he contribuido junto con mis colegas Montse, Ignasi y Jordi a crear SoyMiMarca hace casi dos meses.

Crearse una marca es como cumplir un sueño, es poner sobre la mesa nuestra carta a los reyes personal y profesional y establecer un camino para llegar. No es más que eso. Tiene sus rutinas, por supuesto, y quizás algún secreto, pero cualquiera lo puede hacer. Con ayuda siempre es más fácil, pero todos podemos crear nuestra propia marca. Solo hay que ser consecuente con tus valores y destacar un diferencial real, algo que te convierta en opción preferente. Seguro que lo tienes.

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist / soymimarca

Reconstruye tu propia marca

Este fin de semana he tenido la oportunidad de participar en un taller dirigido por Jaume Isal, en el que hemos realizado un plan de trabajo personal con el objetivo de ser más conscientes de nuestro personaje social. Todos nosotros somos buenos estrategas,  nuestra mente elabora diferentes procesos y estrategias para contestar ante los estímulos del exterior tal y como esperan  los demás que reaccionemos.  Realizar una mirada a nuestro  interior, descubrir nuestro  niñ@, reconocer cuales son nuestros comportamientos automáticos y nuestras emociones nos dota de recursos internos poderosos.  Y sólo así podremos reaccionar desde la paz, aceptación y tolerancia necesarias.

Además, precisamente este domingo  leía de El País.com un interesante artículo de Miriam Subirana ilustrado por José Luis Ágreda que me ha hecho reflexionar sobre la auténtica identidad de las personas, a pesar que en su artículo lo focaliza mucho hacia los hombres, realmente  creo que en la mayoría de casos  actuamos todos  desde  los estereotipos, desde nuestro personaje social y es aplicable a todos nosotros.

Comportamientos todavía muy típicos en el mundo empresarial como agresividad, imposición de criterio, individualismo, etc., son habituales  entre los directivos.  Todo ello ¿para qué? ¿Serán formas de esconder la angustia, la inseguridad  y el vacío existencial? Sin duda, ello influye en que vivamos relaciones insatisfactorias, condicionadas por el lastre social y cultural  que nos ha llevado a un vacío interior.

En ocasiones, nuestra inseguridad y nuestros miedos hacen que nos aislemos de nuestras propias emociones. Huimos de nosotros mismos, no reconocemos nuestras emociones  y tendemos a culpabilizar a los demás de todo aquello que nos pasa.

La cuestión que  plantea es cómo lograr  que cada uno de nosotros  conecte con su verdadera identidad.

Es necesario  escucharse a uno mismo, quererse y recuperar la seguridad interior, es decir cultivar nuestra autoestima, solo así podemos establecer relaciones sanas sin necesidad de imponer, forzar  ni presionar a los demás.

Según  Subirana “La recuperación de nuestra identidad auténtica pasa por redescubrir valores como el amor, la paz, la sinceridad, la empatía, la escucha, y despojarnos de todos los estereotipos que nos alejan de la posibilidad de lograr armonía y plenitud.”

Eso implica desaprender lo aprendido. Dejar de lado tus personajes, tus etiquetas, lo que se espera de ti. Así  podrás clarificas tu camino. Definirás tus objetivos y  realizarás el plan de acción necesario para reconstruir tu marca personal en función de tus propios criterios de valor.

Una marca que refleja  tus valores es una marca con identidad propia. Te propongo que hagas que tu marca sea realmente personal e intransferible. Que te conviertas en una lovemarks concepto desarrollado por Kevin Roberts, CEO mundial de Saatchi & Saatchi. El cual cree apasasionadamente que el Amor es un elemento clave para el éxito de la empresa.  Y nos  dice que: “Para que las grandes marcas puedan sobrevivir, necesitan crear Lealtad más Allá de la Razón”.

Tal y como dijo  una vez el  famoso matemático Blaise Pascal:

“Todas las desdichas del hombre provienen de su incapacidad para sentarse tranquilamente a solas en una habitación”

Reflexiona, realiza un viaje a tu interior  y si es  crees que es necesario reconstruye tu marca y  conviértela en una Lovemarks.

Montse Taboada / Coach

LinkedIn quiere evangelizar a sus usuarios europeos con “BrandYou”

El pasado 11 de octubre nos hacíamos eco de una iniciativa conjunta de Linkedin y PWC para ayudar a los universitarios con “Career explorer“. Hoy adjuntamos el artículo literal y sin traducir de fastcompany.com sobre la estrategia de aprovechamiento de recursos de Linkedin para usuarios finales. En el fondo, se trata de una propuesta –incompleta, sólo es un medio- de gestión de marca personal que se basa en un consejo de expertos mundiales sobre marca que han creado su grupo propio.

By Addy Dugdale

Be a Brand, exhorts LinkedIn in a new campaign to its European users. The marketing exercise kicks off today with a spanky website survey that invites individuals to work out just what kind of brand they are, in an attempt to increase their employment prospects.

The BrandYou campaign is backed by some largeish names on its board, including John Woodward from Publicis Worldwide, INSEAD marketing bod David Midgely, Saatchi & Saatchi’s Andrzej Moyseowicz, and author Katie Ledger. But just how much will it work on LinkedIn’s 18 million Euro members? This is, after all, the continent where a Gallic shrug conveys indifference in other countries besides France.

The coffee-break questionnaire will lump you into one of four different types of brands:

  • Global Guru–that’s the Googles, Apples, Coca-Colas, Nikes and Starbucks of this world
  • Rebel with a Cause–Audi, Nutella, Red Bull and Harley Davidson
  • Alternative Thinker–Uniqlo, Innocent, Diesel, Tesla and Muji
  • Multibrand–that’s Unilever, Dupont, LVMH, Starwood and Virgin

And then give you advice on how to market yourself and improve your prospects. It’s not the first time this idea–or name–has been mooted, but it’s probably the first time anyone has ever thought that having a survey where a respondent is told that, workwise they are most similar to either Ikea, Nutella, or Bayer is, frankly, a bit odd. Actually, perhaps this is innovation in its purest form: so far off the scale that it’s just plain weird, and we’re too stupid and sheeplike to see it.

It’s hard not to see this as anything else but an attempt to bolster the site’s membership levels in Europe, which number less than one fifth of its total of 80 million users. As a recruitment campaign, it may well work. The ubiquitous nature of social networking these days means that LinkedIn, which was conceived and launched before Facebook was even a glint in Mark Zuckerberg’s eye, is more successful now than anyone might have envisaged. It is, however, an unavoidable truth that LinkedIn’s success is down to one thing: how Facebook changed the Internet.

But, at the bottom of this BrandYou exercise lies a niggling doubt. Just how into the idea of user branding is LinkedIn? I mean, where’s the section that lets its members design their own profile? There are not enough leopardskin-and-fuschia, or animated smiley profiles on the site for me to really think that they’re taking this idea and running with it. I mean, haven’t they heard of MySpace?

Más información en esta nota de prensa de Linkedin

Guillem Recolons / Personal Branding Strategist/ soymimarca