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Alcanzarás buena reputación esforzándote en ser lo que quieres parecer

 

Decía Sócrates que “Alcanzarás buena reputación esforzándote en ser lo que quieres parecer.” El ser y el parecer pueden ser como el agua y el aceite, en ocasiones uno es más denso que el otro, y como consecuencia se hace imposible que aflore la pura esencia del ser, frenando la autenticidad.

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Aunque después de leer y releer las palabras de Sócrates, se ha despertado en mi la siguiente reflexión:

¿Ven los demás en mi todo el valor que puedo aportar? ¿Soy consciente de cómo me posiciona mi red de contactos? O mejor dicho… ¿A ojos de mi entorno parezco lo que realmente soy?

La investigación del mercado es necesaria para cualquier marca para saber qué pensamientos e ideas laten en el mercado sobre ella. Según Wikipedia es el “proceso objetivo y sistemático en el que se genera la información para ayudar en la toma de decisiones de marketing.” Si las grandes marcas investigan ¿Por qué no hacerlo sobre nuestra marca personal?

Una buena investigación sobre nuestro personal branding nos puede abrir un abanico de percepciones, sensaciones, e impresiones que si sabemos interpretar pueden ser claves para entender lo siguiente:

  • Ver si el mercado ve en nosotros nuestro verdadero potencial y áreas de especialización.
  • Si estamos comunicando correctamente y nuestros mensajes claves son los correctos.
  • Poder entender si vamos por el buen camino o hemos de replantearnos nuestra estrategia de comunicación. 

Para ello, realizar un ejercicio de este tipo puede resultar interesante.

1. Prepara un test con 3 o 4 preguntas sobre ti y tu actividad profesional. Si lo quieres hacer más fácil y operativo las puedes hacer tipo test con preguntas cerradas. Existen herramientas como SurveyMonkey que te pueden ayudar y son totalmente gratuitas.

2. Elige algunos contactos a quiénes vas a mandar tu test. Pueden ser amigos, compañeros de universidad, ex compañeros de trabajo, clientes e incluso alguien a quién no conozcas tanto. Cuántos más puntos de vista tengas sobre cómo te perciben a nivel profesional más enriquecedor resultará el ejercicio.

3. Envía el test por correo o por Linkedin junto con una introducción explicando brevemente que estás haciendo un ejercicio de investigación con algunos de tus contactos para analizar tu posicionamiento profesional.

4. Espera a recibir los resultados y analízalos detenidamente. Al igual que haría una marca comercial, si lo que pareces no está alineado con lo que realmente eres, potencia aquellos puntos que te gustaría destacar y ajusta tus mensajes claves para conseguir tus objetivos.

Tu marca personal es sólida y para siempre, pero tus habilidades y conocimientos van aumentado a medida que adquieres más experiencia, por eso para que tu potencial sea percibido debes adaptar y re orientar tu estrategia de comunicación y visibilidad. Investigar sobre tu marca personal, percepción y posicionamiento puede ser fundamental para ver si en definitiva, el Ser y el Parecer están bien alineados, que como dice Sócrates es la clave para alcanzar una buena reputación.

Tu imagen personal: Herramienta para el éxito

En los negocios, como en la vida real, las primeras impresiones lo son todo. ¿Sabías que los demás nos juzgan a los 20 segundos de habernos conocido?

Seriedad y distancia, proximidad y confianza, jovialidad y dinamismo… En función del tipo de negocio en el que nos encontremos puede ser clave que nuestra imagen transmita unos valores o otros.

Por eso, es importante tener en cuenta 3 aspectos:

  1. Tu imagen no solo tiene que ver contigo, tiene que ver con cómo los demás relacionan tu imagen. Al fin y al cabo los otros son quienes te definen, por esta razón debes ser consciente de qué información les estás dando sobre ti.
  2. En que tipo de empresa estás.
  3. A qué tipo de clientes estás enfocado.

Es curioso pero… ¿Porque los creativos siempre llevan gafas de pasta, vaqueros desgastados y camisetas “con mensaje”?  Y… ¿Porque los que trabajan en un banco visten trajes serios y de colores oscuros? Y es que nuestra imagen nos posiciona también en el mundo profesional.

Si vendes diseño y vanguardia tu imagen debe de transmitirlo, y por otro lado si vendes seguridad y confianza también. Y eso no solo se consigue con una correcta elección del vestuario. Hay un conjunto de aspectos que bien coordinados pueden impactar positivamente en la opinión de las personas/clientes/proveedores, convirtiendo la imagen en un medio efectivo para alcanzar nuestros objetivos.

Para potenciar la imagen deseada se debe mantener una coherencia entre los cuatro canales de información que se utilizan al transmitir cualquier mensaje.

  • Condiciones físicas: apariencia exterior
  • La voz, el tono y su modulación
  • Los gestos: movimiento del cuerpo
  • La indumentaria: líneas, formas, volúmenes y colores

Pongamos por ejemplo que trabajamos de cara al público y hemos de convencer a los potenciales clientes para que compren nuestros productos. Si tenemos una imagen fría, seria y con un tono de voz aburrido no conseguiremos que nadie se nos acerque. Por otro lado, si nuestra imagen es accesible y da confianza será mucho más fácil entablar una relación o primer contacto.

Para que tu imagen sea el espejo de tu marca personal has ser capaz de identificar y comunicar correctamente las características que te hacen ser único, valioso, y diferente. Y es que el SER es importante, pero el PARECER también.

Amplifica y destaca lo que te beneficie de tu imagen y neutraliza todo aquello que quieras que pase a un segundo plano. No seas un “profesional masivo”, busca la autenticidad y se original e único.

Aléxia Herms / Asesora de marca personal