Entradas

¿Es el Personal Branding una ciencia?

 

Cito la primera definición de la R.A.E. de la palabra ciencia:

(Del lat. scientĭa).

1. f. Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.

Entonces, ¿Es el Personal Branding una ciencia?. No. Y tampoco lo pretende ser. Y tampoco es una pseudociencia.

Goggle Images CC

Goggle Images CC

La ciencia no admite la cantidad de interpretaciones y recursos metodológicos que incluye el Personal Branding. Desde que empecé con esto, al menos he leído y oído unas 50 definiciones diferentes de Personal Branding. Me atreví, incluso, a redactar una definición propia: “El arte de invertir en ti“.

En cuanto a método, no hay uno universal. El 80% de los que dicen ser consultores en Personal Branding se basan en un medio como internet o 2.0 y no en un fin como pudiera ser una estrategia a 10 años. Entre el 20% restante, no son más de 5 los métodos existentes con cara y ojos en el mercado. La matriz de estrategia personal de Andrés Pérez Ortega, el Iceberg de la marca personal de Soymimarca, los 5 pasos que define Roberto Álvarez del Blanco, la Personal Balanced Score Card de Hubert Rampersad y poca cosa más.

Es posible que el Personal Branding (o Branding Personal) pueda utilizar elementos del campo de la ciencia para definir algunos de sus procesos. La neurociencia, y concretamente el neuromarketing son recursos que se pueden utilizar en procesos de branding aplicados a personas. Pero ni siquiera “neuromarketing“, “Branding” o “Personal Branding” son palabras dignas de aparecer en el diccionario de la RAE. Y sus versiones en Wikipedia son vagas e incompletas (por más que algunos colegas de profesión han tratado -sin éxito- de enmendar esa carencia).

Gracias a las iniciativas de algunos profesionales que están trabajando en un doctorado en Personal Branding como Jordi Collell, Javier Zamora Saborit, y quizás alguno más que olvido, y gracias a la iniciativa de la Universitat Ramon Llull / Blanquerna en crear el primer Posgrado en Personal Branding, conseguiremos que los procesos de marca personal se doten cada vez más de elementos científicos estructurados y medibles.

Hoy por hoy, sabemos que el “Personal Brander” perfecto debería tener competencias de coaching, de estrategia empresarial y de comunicación. Haberlos, haylos, pero son escasos.

Eso sí, confío en que el Personal Branding no figure nunca en “La lista de la vergüenza” junto a universidades, colegios oficiales y organismos públicos que promueven la pseudociencia.

Marca personal para escritores: el libro como un medio y no como un fin

 

Hace unos días, después de publicar un artículo acerca de las ventajas de la autopublicación, un lector comentaba que en el otro lado de la balanza estaba el esfuerzo diario que debe hacer el escritor autopublicado para darse a conocer. Evidentemente, no tener el respaldo de una empresa editorial que apoye al libro con campañas de marketing es una desventaja, pero es también un error no ver en la autopromoción una gran oportunidad. Para ello es necesario un cambio de perspectiva en la que el libro se convierta en un medio y no un fin. Esto también aporta un nuevo punto de vista acerca de la importancia de ocuparse personalmente de la estrategia de marketing editorial.

82fa1ac66e9e45d73a9ceb42ecb0ce61

Pinterest

Y es que la publicación de un libro no es el final de un camino, sino un paso intermedio para construir algo muy superior: una marca personal como escritor. Ella será la que en el futuro permita alcanzar el éxito en aquellas actividades profesionales y objetivos que el escritor se plantee, desde dictar conferencias, realizar talleres y sobre todo la publicación de nuevos libros. Es por este motivo que la gestión de marketing editorial posterior a la publicación, no debería ser delegada y en cambio, el escritor es quien debe asumir el mando de lo que sí debe verse como un fin: construir una relación con sus lectores.

Para ello existen muchas herramientas de marketing online con las cuales construir y gestionar relaciones en el largo plazo. Las más conocidas son las redes sociales generalistas como Facebook y Twitter, pero en las que es muy común ver un mal uso donde en vez de establecer diálogos con los lectores, se repite una y mil veces el título del libro con el enlace a la tienda online donde se puede comprar. Desde algunos perfiles se promociona en exceso corriendo el riesgo de que la comunicación pueda ser considerada como spam. Además de los medios sociales, un blog personal es la base de cualquier estrategia de marketing online y en este caso puede aportar muchos beneficios en la estrategia de autopromoción de un escritor, ya que es un canal ideal para crear nuevos contenidos relacionados a la temática editorial de los libros publicados y atraer así a nuevos lectores.

En el mundo editorial, la famosa red social Goodreads, recientemente adquirida por Amazon,  es una herramienta muy útil para crear lazos entre escritores y lectores. A través de los perfiles personales es posible acceder a una especie de biblioteca virtual donde cada lector indica las lecturas que ha hecho, está haciendo o piensa hacer. Además es posible ver críticas y puntuaciones que le han otorgado a los libros que han leído. En este caso, si un escritor ha sido capaz de establecer una relación con sus lectores, podrá utilizar esta red social a su favor animando a sus contactos a criticar y puntuar sus obras. De esta manera se favorece notablemente su marca personal.

Otra forma de gestionar contactos es a través del email. Para esto es muy útil contar con una herramienta que nos ayude a administrar listas de suscriptores como es Mailchimp. Esta potente herramienta permite enviar hasta 12.000 emails mensuales y tener hasta 2.000 suscriptores, con un plan gratuito. Con esta herramienta también podrás crear tus campañas de email marketing con plantillas atractivas y muy fáciles de utilizar.

Otra herramienta menos conocida pero muy útil para construir vínculos con los lectores u otros contactos de interés es Rapportive, que permite gestionar desde la casilla de correos de gmail, toda la información sobre las redes sociales que nos vinculan a cada persona de nuestra libreta de direcciones.

Construir una marca personal sólida es también construir relaciones con diferentes públicos. La autopromoción bien realizada consiste en gestionar los canales de comunicación online para establecer una relación directa con los lectores y agentes del mercado editorial, conocerlos, fidelizarlos y poder contar con ellos para difundir las acciones de promoción del libro. En el largo plazo, la publicación de un libro es un paso fundamental pero no el único que hay que dar para desarrollar una carrera como escritor.

 

 

La felicidad no es más que hacer aquello que se quiere hacer y querer hacer aquello que se hace

 

Felicidad y éxito. Estas son las dos palabras que la mayoría de personas solemos pensar o decir cuando nospreguntamos qué queremos conseguir en la vida, cuáles son nuestros objetivos, nuestros deseos… Anhelos que reflejan fielmente una de las máximas de Al Ries (reconocido gurú a nivel internacional y autor del libro“The Origin of Brands”) “en la vida tan solo hay dos cosas por las que vale la pena luchar: éxito y felicidad”.

4e9afb95dd6c2209e1113aacd1763fbe

Pinterest

En referencia a la pregunta sobre cuáles son nuestros objetivos en la vida acostumbramos a responder, en primer lugar, el deseo de ser feliz. La felicidad es y ha sido la principal preocupación y el principal objetivo de hombresy mujeres de cualquier raza, lugar o religión. Seguramente todos conocemos a alguien que podemos etiquetar como “feliz”, es decir, alguien que disfruta con lo que hace, que suele estar de buen humor, en definitiva, alguien que está contento y satisfecho con su vida. Para ser feliz resulta imprescindible que la persona sea capaz de crear una actitud positiva en su propia mente, es decir, tener una buena sensación, estar a gusto con uno mismo, tener unos buenos niveles de autoestima. Existe un dicho que reza “la felicidad no es más que hacer aquello que se quiere hacer y querer hacer aquello que se hace”. No obstante, a mi entender, muchas de las personas que consideramos “felices” no suelen tener éxito, no se ganan la vida especialmente bien, no disfrutan de una holgada situación económica, ni gozan de un gran prestigio o reconocimiento personal.

En segundo lugar, después de la felicidad, al ser humano le preocupa (o por lo menos eso indican la mayoría de estudios) el éxito. A casi todas las personas nos encanta obtener grandes resultados, ya sea a nivel personal, en los estudios, en el deporte, en el amor… Está demostrado científicamente que el éxito es una de las sensaciones más hedónicas, que más placer proporciona al ser humano. Seguramente, todos conocemos a personas a las que consideramos exitosas en un ámbito determinado, personas que destacan de forma clara y notable en una disciplina o temática concreta. Me atrevo a afirmar quemuchas de estas personas no son demasiado felices. Seguramente todos conocemos personas realmente brillantes y exitosas que no han podido trasladar dicha brillantez y éxito a otros niveles de su vida, conduciéndolos incluso hacia serios problemas (familiares, depresiones…) que han obstaculizado su plena felicidad. Para tener éxito, no basta con ser el mejor en una disciplina, sino que resulta imprescindible que la persona en cuestión sea capaz de crear una actitud positiva en la mente de los demás. Como diría el mismo Al Ries “uno mismo no puede hacerse exitoso, lo deben hacer exitoso las demás personas”.

Pero, no nos engañemos, lo difícil es conocer personas que puedan ser felices y que simultáneamente tengan éxito. Analizando este tipo de personas, las pocas que son capaces de compaginar éxito y felicidad, me he dado cuenta que casi todas tienen una marca personal muy potente y trabajada a consciencia durante mucho tiempo. Estamos ante personas felices porque se conocen muy bien a sí mismas, porque se dedican a aquello que realmente les gusta y porque realizan aquellas tareas en las que son realmente competentes y les permiten aportar más valor a la sociedad. Del mismo modo, suelen tener éxito porque son personas que trabajan su estrategia personal y saben comunicar claramente su propuesta de valor, es decir, personas que saben cómo diferenciarse de suscompetidores para conseguir que les compren en lugar de irse a vender, para conseguir ser encontrados en lugar de ira buscar. Debemos esforzarnos en crear una marca personal potente, distintiva y que nos permita conseguir aquello que realmente todos anhelamos: tener éxito y, sobre todo, ser muy felices.

Si el concepto “marca personal” fue idea de un ingeniero: ¿por qué tú que también lo eres, aún no la estás gestionando?

.

La posesión del título de ingeniero o ingeniera, hace años podía suponer una garantía de estabilidad profesional y económica; pero hoy en día ya no es cierto, la profunda crisis económica que aún estamos sufriendo ha socavado las raíces del prestigio y la solidez de la carrera profesional en todas las profesiones, incluyendo la ingeniería en todas sus variantes. La formación por la que se accede a la profesión adolece de una profunda disociación con la realidad profesional, que se agudiza cuando nos referimos a las competencias y capacidades relacionadas con el desarrollo de la marca personal.

La importancia de la gestión de la marca personal se concreta en que con ella pretendemos:

  • definir y comunicar nuestra identidad,
  • desarrollar y mantener nuestra credibilidad,
  • construir y defender nuestra reputación.

Desarrollar y gestionar la Marca Personal es una cuestión que tiene que hacer uno mismo, ya que supone coger el control y la responsabilidad sobre su profesión y sobre su vida en lugar de dejarlo en manos de los otros.

Por ello la definición y gestión de la Marca Personal debería formar parte del programa de formación básica de cualquier persona, porque supondría desarrollar personas responsables de su futuro, con voluntad de moverse para lograrlo; que frente a los problemas no esperaran que alguien les diga que deben hacer sino que propondrán las soluciones, y si se da el caso, se pondrán a ejecutarlas haciéndose responsables del resultado.

La ingeniería es el arte de resolver problemas utilizando el ingenio, los conocimientos y las técnicas adecuadas. Por tanto l@s ingenier@s deberían incorporar los conocimientos y las técnicas de marca personal para desarrollar soluciones tanto para su carrera profesional como para su proyecto vital.

Como que este post está dirigido a ingenieros, creo oportuno citar la aportación al tema de la marca personal que realizó un ingeniero, Ricardo Varvelli, junto con su mujer Maria Ludovica Varvelli en un ya lejano 1995 (antes del famoso artículo “The Brand Called You” de Tom Peters, que también es ingeniero, publicado en 1997). En ese año, los Varvelli, publicaban un libro donde explicaban un método para desarrollar un programa de marketing personal en el que exponían un interesante modelo, que llamaron la fórmula de las 5V para medir y mejorar nuestro valor. Y estas son: Verbalidad (saber comunicar), Vivacidad (saber reaccionar), Visibilidad (saber estar presentes), Vitalidad (saber vivir) y Vestibilidad  (saber vestir). Su lema era: “Quien no comunica, escoge no existir en el ámbito social”.

Esto nos demuestra cómo hace tiempo ya había ingenieros preocupados tanto del desarrollo de su marca personal como la de otros profesionales.

Quiero acabar recordando una frase clásica que refleja de forma clara lo que supone trabajar nuestra marca personal: “Faber est suae quisque fortunae”.

 

Una nueva mente

Esta semana, como la anterior, seguimos sin saber como puede acabar la cosa. Me refiero a la crisis claro. Partamos de la suposición de que al final la cosa acaba peor de lo esperado y nos quedamos todos a dos velas. Nos va a tocar aguantar pero como la vida sigue deberemos cambiar algunos puntos de vista para individualmente darle la vuelta a la tortilla, después ya lo haremos en grupo. Volvamos de nuevo con una de mis obsesiones de los últimos post: el cambio de paradigma.

Una vez tengamos los bolsillos vacíos, el apoyo público sea un bonito recuerdo y estemos solos ante el peligro de manera definitiva posiblemente haya llegado el momento de cambiarnos las gafas, pensar en positivo y pasar a la acción.

Daniel H. Pink escribió hace ya un lustro un libro que yo considero de cabecera. Se trata de Una Nueva Mente que lleva como apostilla “ una fórmula infalible para triunfar en el mundo que se avecina” y define seis competencias esenciales para poder ver  y cambiar con enfoque renovado  la realidad.

1)   Diseño. Se trata de desarrollar la capacidad de crear cosas con sentido, tanto objetos como servicios. Está relacionado directamente con la innovación pero da un claro paso al frente buscando la valores más elevados.

2)   Narración. Hasta ahora hemos desarrollado la habilidad de unir datos objetivos creando argumentos más o menos efectivos para explicar una realidad y convencer a los demás. El nuevo enfoque se basa en llegar al corazón a través de relatos.

3)   Sinfonía. Hasta ahora hemos sacralizado la especialización y el enfoque perdiendo la idea del conjunto. Se trata de adiestrarnos en ver la imagen global de cada situación que nos permita transgredir sus propios límites y unir ideas que en principio pueden parecer dispares y fuera de lugar.

4)   Empatía. El pensamiento lógico, que tan útil nos es y que nos distingue a los seres humanos, por si solo no basta. Necesitamos desarrollar la capacidad de comprender lo que realmente importa a los demás y que nos permite establecer relaciones duraderas.

5)   Juego. No se trata de no tomarse las cosas en serio, sino de una actitud de ver la realidad desde su lado divertido, paradójico, curioso. La vida no es drama sino descubrimiento. Aprendamos a valorar lo que vivimos como si fuera un juego, sin drama.

6)   Sentido. Venimos de la cultura del tener, de la abundancia de todo, sea material o no. La acumulación sin sentido nos ha llevado en parte a la crisis. Preocupémonos del sentido, del propósito de las cosas, en definitiva de ser.

Y por supuesto todos estos puntos son pilares en la gestión de una Marca Personal potente, indispensable para salir del lío en que estamos metidos perdiendo pocas plumas.

¿Qué es marca personal? -el vídeo-

Feliz 13 a todos!

Nos parecía una buena manera de empezar este 2013 con este vídeo, producido por Soymimarca, que recoge definiciones e ideas muy diversas sobre qué es la marca personal. ¿Las fuentes? de lo más diverso:

Miguel de Cervantes, Oscar Wilde, Bob Marley, Margaret Thatcher, Kurt Cobain, Coco Chanel, Brenda Bence, Dan Schawbel, Catherine Kaputa, William Arruda, Jeff Bezos, Tom Peters, Oscar Del Santo, Roberto Álvarez del Blanco, Andrés Pérez Ortega, Neus Arqués, Arancha Ruiz, Alfonso Alcántara, Risto Mejide, José Manuel Casado, Pablo Adán, Jordi Collell y un servidor, Guillem Recolons.

Si se te ocurre alguna definición interesante, te invitamos a participar. Ánimo y mis mejores deseos para un 13 que pinta mejor que el 12, mucho mejor.

 

Personal Branding en Málaga, el CMM y la historia de Marcos

Ayer tuve el placer de dar una charla/seminario sobre personal branding en la grandiosa ciudad de Málaga ante un grupo de profesionales, estudiantes y profesores. Pocas veces he estado ante una audiencia tan interactiva y entusiasmada con el concepto.

La charla tuvo lugar en el Candado Beach Club, un club náutico en cuya playa tuvo el evento posterior de networking. Organizado de manera impecable por el Club de Marketing de Málaga, el acto duró más de 3h., ya que el calor del “terral” invitaba a tomar una cerveza en la zona “Chill out” del Club.

La cosa dio para mucho, pero retengo la sorpresa que causó mi defensa de la AUTENTICIDAD como eje central de la marca personal. En mi presentación, dije sin eufemismos que fui despedido de una empresa y que eso fue la catapulta hacia un mejor planteamiento profesional. Es cierto que en España se “tapan” este tipo de informaciones. Un despido o un cierre de empresa está mal visto, pero certifico sin ambigüedades que el fracaso es la clave del éxito. En otros países muchas empresas confían más en quien ha fracasado que en quien nunca ha roto un plato.

La historia de Marcos y Natalia

Poco antes de la charla fui a dar un paseo por la playa del Palo, donde me habían aconsejado comer algo en “El Tintero”. Sin embargo, me decepcionó el hecho de que el “espeto” de sardinas se hiciera en el interior de un local enorme. Aconsejado telefónicamente por Ignasi, mi socio sibarita, paseé un rato hasta encontrar algo más auténtico y personal.

Y lo encontré. Encontré a Marcos, del chiringuito “El Marval”. Marcos me dio una lección en clave de marca personal que no olvidaré nunca.

  • Me sedujo para sentarme en su mesa sin forzar nada, solo diciendo que las sardinas de ayer eran de una calidad excepcional.
  • Una vez convencido, me explicó su oferta diferencial: el trato personal, el levantarse a las 4h de la mañana para ir por el pescado (muchos esperan a que se lo traigan y, claro, se quedan lo que hay).
  • Pero lo mejor fue la explicación de cómo preparar como nadie el espeto de sardinas y la biografia de Marcos:
  • Marcos, de 33 años, fundó una empresa de construcción a los 24. Llegó a tener más de 100 profesionales a su cargo. El dinero fluía, manejaba cifras con muchos dígitos. Pero en 2009 la crisis lo dejó con deudas de un millón de euros.
  • Hasta aquí es una historia compartida con muchas otras personas. Pero Marcos trazó un plan, una estrategia. Marcos sabe que, en lo que hace, siempre ha de ser el mejor “zoy er mehó”. Y Marcos, apoyado en su fe y en sus valores, supo sacar partido a la crisis. “Pisha, la crisis tiene una cosa buena: pone a cada uno en su lugar”.
  • Marcos volvió a la actividad de la familia, la restauración y abrió “El Marval”, desde ayer un lugar sagrado para los amantes del pescado fresco, el espeto, las ensaladas frescas y la tertulia a 20 metros del mar.
  • Poco a poco ha ido devolviendo su deuda. El secreto: empresa familiar, con Natalia en los fogones, Marcos en las brasas (el espeto) y otros parientes y amigos en el servicio.
  • Marcos sabe latín. Ha descubierto que se puede vivir con menos, y no solo eso, se puede ser feliz con menos.
  • Atrás quedan las negociaciones con los bancos, las presiones, los timings imposibles, los pagarés devueltos. Marcos es la marca del mejor espetador de Málaga.

El espeto de Marcos, de El Narval

¿Cómo puede una empresa “retener” a los mejores profesionales?

 

Seguramente no debería haber usado la palabra “retener”, cuya simplicidad queda corta al lado de “motivar para continuar”. Pero el sentido es el mismo. Las empresas necesitan motivar a sus profesionales, eso está claro.

La respuesta a cómo puede una empresa “retener” a los mejores profesionales es reforzando sus marcas personales. ¿Cómo hacerlo?

Aquí os dejo un fantástico vídeo australiano de The Strategist Group que resume una fórmula  muy interesante, basada en el refuerzo competencial de tres áreas:

  1. Área estrategia corporativa, donde debe confluir misión, visión y valores con los personales
  2. Área de comunicación y networking, en que la empresa facilita al profesional los recursos para su visibilidad
  3. Área de RRHH, donde la empresa facilita formación continua, programas culturales…

Aquí tenéis el vídeo, muy instructivo.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=dN8CNZ78syg[/youtube]

Prepárese… no es imprescindible, y lo sabe

Os adjunto un artículo de imprescindible lectura de Tino Fernández (Expansión) publicado este viernes 4 de mayo de 2012 sobre la prescindibilidad de los profesionales en las organizaciones, y en el que he participado dando mi visión en clave de marca personal. Espero que os sea de ayuda para haceros algo menos prescindibles, ya que imprescindible no hay nadie que lo sea.
Prepárese… no es imprescindible, y lo sabe

Es un mal de jefes y empleados que conduce habitualmente al ridículo. La cuestión no es qué debemos hacer para dejar de ser prescindibles, sino cómo podemos afrontar el hecho de que ninguno de nosotros somos realmente insustituibles. Debemos vivir y trabajar con ello.

Los cementerios están llenos de imprescindibles. Foto: Flickr

Nadie es imprescindible. Quédese con ello y no trate de cambiarlo, porque sólo conseguirá amargarse la vida. Y si investiga mucho sobre este particular llegará a una conclusión aún más frustrante, si es su caso: los hay que son aún menos imprescindibles que otros.

Quizá debería dejar de preocuparse por buscar soluciones al hecho de que usted es prescindible –en los tiempos que corren, más que nunca– y tendría que ocuparse en la manera de afrontarlo. Esto se soluciona, básicamente, reinventándose y añadiendo valor. Pero sin creerse insustituible. Ovidio Peñalver, director general de Isavia, explica que “aún asumiendo esta condición, es necesario añadir valor: el optimismo es uno de estos méritos, porque todo el mundo quiere estar con optimistas inteligentes. También lo son el compañerismo y la entrega; la proactividad –dar ideas y ser creativos–; o hacer crítica constructiva”.

Creerse demasiado imprescindible es poco inteligente si se quiere hacer carrera

Está claro que siempre habrá alguien que pueda llevar a cabo la tarea que usted realiza, sobre todo si ésta no es muy cualificada. Si es un alto mando y detecta que no pasa nada en su organización después de una ausencia prolongada, tendrá que reconocer sin aspavientos que, o esa tarea suya tan precisa no resulta tan necesaria, o usted no es tan insustituible como parece, o como cree. Peñalver recuerda que “existe una tendencia creciente en muchas compañías a que nadie pueda ser promocionado sin que se haya buscado a la persona preparada para sustituirlo. Esto va en contra de los miedos a que alguien pueda hacerle sombra”.

El experto explica asimismo que avances como Internet han hecho que seamos mucho más prescindibles: “Resulta casi imposible ocultar nada, y siempre habrá alguien que es (y puede demostrarlo al mundo) más creativo, que está más preparado, que sabe más idiomas…”.

En general, debe evitar ser de esa clase de profesionales que no permiten o no aceptan que todo funcione sin ellos durante una temporada; ni de los que temen tanto a no ser necesarios que ni se toman vacaciones o se pasan sus días de descanso llamando al trabajo para ver si todo va bien. Seguro que todo va bien.
Jorge Cagigas, socio de Epicteles, introduce un elemento de relatividad: “Debemos analizar para quién es imprescindible uno mismo. Si nos vamos a un ejemplo actual, Pep Guardiola ha considerado que no era ya imprescindible para la organización (el Barça), pero Pedro –uno de sus delanteros– declaraba recientemente que su entrenador era imprescindible en su carrera”.

Lo fácil y cómodo es dejar las cosas en manos del supuesto imprescindible, pero el riesgo es elevado. Al igual que se analizan otros peligros en las organizaciones, éste debería gestionarse también

Los costes de una fantasía
En términos de desarrollo profesional Plácido Fajardo, socio de Leaders Trust International, asegura que “hacerse el imprescindible es, cuando menos, poco inteligente si se quiere progresar en la carrera”. Parece claro que el pretendido imprescindible queda atado a lo que hace y lastrado para moverse hacia otras oportunidades. Como consecuencia, sus posibilidades de evolución se reducen, y puede terminar estancado y siendo más vulnerable.

Fajardo cree que “actuar como si se fuese imprescindible es un mal extendido. A veces se debe a la creencia de que los demás nunca van a hacer las cosas igual de bien. Una desmedida autoestima favorece esta fantasía, que suele dejar en ridículo a quien la experimenta a las primeras de cambio. Ante los primeros tics demostrativos de conductas así, la empresa debería tomar medidas evitando consolidar situaciones que dependan de una sola persona. Lo fácil y cómodo es dejar las cosas en manos del supuesto imprescindible, pero el riesgo es elevado. Al igual que se analizan otros peligros en las organizaciones, éste debería gestionarse también. Además, el coste que supone tolerar a quienes juegan a hacerse el imprescindible es elevado, al incidir muy negativamente en el trabajo en equipo”.

Cagigas detecta que hoy muchas organizaciones “tienden a transformar a las personas clave en puestos clave. Esto supone que, en la medida en que puedo sustituir a los profesionales que ocupan esos puestos se está dando menos valor a la aportación del individuo”.

Para muchas compañías resulta fundamental que el conocimiento no esté en manos de un individuo y buscan que toda la información y la experiencia estén en la organización pero no le pertenezcan a la persona

Transición organizativa
En realidad, hemos pasado de una idea en la que apenas tenía importancia lo que aportaba cada cual a un concepto basado en “lo que yo hago no sabe hacerlo nadie más”. Cagigas afirma que nos encontramos en una transición organizativa en la que determinadas funciones –que son imprescindibles para que funcione la organización– se separan de la persona: “Para muchas compañías resulta fundamental que el conocimiento no esté en manos de un individuo y buscan que toda la información y la experiencia estén en la organización pero no le pertenezcan a la persona. Se huye así de definir puestos clave al elaborar un mapa de talento organizativo, ya que definir personas clave supone reconocer que hay gente imprescindible y pone a la persona en una posición dominante frente a la empresa”.

En este sentido, Fajardo se refiere a la estrategia defensiva mediante la que un empleado se aferra a sus conocimientos y los guarda como escudo protector, intentando que nadie más acceda a la información que le convierte en poderoso: “Por ejemplo, ante la amenaza de perder el empleo, hay quien atesora la información que maneja pensando que ello le confiere una ventaja respecto a otros, siguiendo un puro instinto de supervivencia, basado en ‘no se atreverán a prescindir de mí, sabiendo lo que sé’”.

El ancla de la marca personal

La marca personal sólida puede ser un antídoto para quienes vivan obsesionados con la posibilidad de ser sustituidos. Guillem Recolons, socio de Soymimarca, explica que “cuanto más fuerte es tu marca personal, más vínculos generas con tus supervisores y con tus iguales. Con una marca sólida estás mejor anclado”. Esto es independiente de tu presencia y actividad en las redes sociales. No está de más convertirse en un referente en estas, sin competir con la propia empresa. Pero más bien estamos hablando del ‘personal branding’ en el que entra la solidez profesional, el ‘networking’ y muchos otros atributos y valores.

Jorge Cagigas, socio de Epicteles, también opina que una marca personal sólida refuerza a uno como imprescindible, aunque también puede suceder que la organización, en este caso, crea que el insustituible le puede generar problemas: aún hay empresas que recelan del ‘personal branding’ potente y prefieren prescindir de ese tipo de profesionales para que la marca propia del individuo no crezca a costa de la organización.

Recolons se refiere a la importancia de trabajar para la marca y no para un proyecto determinado: “Si has sido imprescincible sólo para una cosa y al cabo de un tiempo todo puede seguir funcionando sin tí, serás sustituible. El exceso de especialización puede hacerte prescindible a medio plazo. La marca personal consiste en ser alguien capaz de salir de su nicho estricto en la empresa. Una visión general del negocio nos hace menos prescindibles”.

Construya su propia marca personal y encuentre empleo

Os adjunto artículo publicado el pasado sábado en “Cinco Días” y escrito por Alfonso Simón en que participo junto con Andrés Pérez Ortega y Neus Arqués entre otros especialistas en marca personal. Es interesante el testimonio de Laura Anguera y Gian-Lluís Ribechini como clientes de Soymimarca.

Construya su propia marca personal y encuentre empleo

En una situación en la que hay un exceso de profesionales, somos fácilmente sustituibles. Es el momento de diferenciarse”. Así explica el consultor Andrés Pérez Ortega la razón por la que cada profesional debería tener su propia marca personal, que le otorgue una visibilidad única hacia el mercado laboral.

“Un buen ejemplo me parece Steve Jobs. Los mejores consejeros delegados son aquellos capaces de aprovechar su auténtica personalidad con el fin de llamar la atención de su compañía. Fue conocido por ser duro con sus empleados, por hacer presentaciones dinámicas y por ser un perfeccionista”, asegura Gonzalo Brujó, presidente de Interbrand Iberia y Latinoamérica, sobre un directivo que supo crearse su propio sello. “A los consumidores les encanta que el presidente tenga una verdadera marca personal y esto hace que se interesen más en lo que su empresa vende”, agrega

La marca personal (o personal branding) es un concepto que apareció en EE UU a finales de los noventa. En los últimos años ha llegado a España al ámbito de los recursos humanos y a la formación en las escuelas de negocio. “Se trata de percibir a cualquier persona como una marca, esto es, el conjunto de significados y valores que proyecta a los demás”, explica Oriol Iglesias, profesor de Marketing de Esade. “Es una forma de mejorar tu valor ante tu público de interés, el círculo profesional y los clientes”, cuenta Roberto Álvarez del Blanco, experto de IE Business School y autor del libro Tú, marca personal.

¿Pero cómo se construye? “Es un trabajo fascinante hacia la gestión de todos los aspectos controlables del destino. Primero llega una fase de autoconocimiento personal, luego se debe entender el entorno, así como definir la identidad y aquellas virtudes que no se van a abandonar”, señala Álvarez del Blanco, quien imparte clases de personal branding en el IE. Un viaje interior para conocerse. A partir de ahí empieza el trabajo de construcción de la marca. “La estrategia a seguir requiere un compromiso a largo plazo, de 20 o 25 años, con más recorrido que un plan de marketing”, añade.

“La estrategia pasa por crear un mensaje propio, definir los objetivos y fijar los canales para comunicarlos”, avanza Guillem Recolons, socio de la consultoría Soy mi Marca. Los medios a utilizar son muy variados, explica, desde las herramientas tradicionales a las online. “Se puede escribir un libro o tribunas en los periódicos, ofrecer conferencias, lo que dará una visibilidad a la labor profesional”.

“Es costoso en tiempo. Al menos hacen falta unos meses para conseguir algún resultado”, opina Pérez Ortega, autor del libro Marca personal. “Si te invitan a dar una conferencia en una escuela de negocios di que sí. Incluso proponte para dar una charla aunque sea sin cobrar”, aconseja a los directivos. “Conseguirás el efecto bola de nieve, de repente puedes convertirte en un gurú”. Después de eso habrá que trabajar las relaciones y también recomienda tener un blog “como escaparate de que eres un buen profesional”. Además, deberá estar presente en redes sociales como LinkedIn o Twitter, cuidando la imagen que se ofrece.

Los diferentes expertos señalan que es útil sobre todo para emprendedores, profesionales liberales y personas en paro. Todo aquel que no tiene detrás una potente marca corporativa.

Hasta ahora, las compañías son bastante reticentes a formar a sus empleados en este campo. “El directivo en España está oculto. No se da a conocer”, explica Pérez Ortega. “Requiere tiempo y son los propios ejecutivos a los que nos les gusta porque se creen que ya lo saben todo. Ni lo recomiendan a los empleados porque no quieren que despunte ninguna estrella”, asegura.

Incluso es crítico con el éxito del concepto y no le ve mucho futuro en España, salvo para los emprendedores”.

“Cada vez se trabaja más en ello”, afirma, sin embargo, el profesor de Esade. “Sí, es una moda”, reconoce Recolons, “pero no por ello debemos dejar pasarla. Cada día, cada uno de nosotros nos vendemos ante los demás”. De hecho, este consultor asegura haber acompañado a muchos profesionales, desde políticos a directivos, en su trayectoria con el fin de que construyeran su propia huella.

“En un mundo empresarial cada vez más competitivo y que además se ha visto asediado por los efectos de la crisis, el reconocimiento y la notoriedad son las claves para hacerse un hueco y sobresalir de la competencia, no solo a nivel empresarial sino también a nivel personal dentro del ámbito profesional”, explica el presidente de Interbrand. Lo comparte Santiago Álvarez de Mon, profesor de gestión de personas de IESE: “Mi marca redunda directamente en la empleabilidad. Más allá de la empresa en la que trabajes es importante tener un perfil de prestigio, por la reputación que arrastra cada persona”.

Aunque alguno puede pensar que esto del marketing personal sirve, sobre todo, para quienes saben venderse bien, independientemente de si son buenos trabajadores. “Siempre hay que hacerlo de forma sincera y honesta. Porque a largo plazo se verá que no es real”, cree Iglesias.

“El personal branding es una disciplina que toda persona que aspire a crecer profesionalmente debe desarrollar. Da igual si se es un alto directivo o una persona recién incorporada a un puesto de trabajo”, incide Brujó. Por eso, el consejo de los expertos es el cuidado de la identidad, tanto en la empresa como en las redes sociales. “De acuerdo con Business Week, el 87% de los cazatalentos utiliza Google y las redes sociales para tomar decisiones sobre los candidatos, y el 35% de los reclutadores rechaza a los candidatos en base a la información que aparece en Google”, recuerda.

Gian-Lluís Ribechini. Ingeniero. “El coste más importante es de tiempo”

Gian-Lluís Ribechini trabajó por su cuenta en mejorar su propia identidad. “No es fácil hacerlo solo”, cuenta. Por eso acudió a la consultoría barcelonesa Soy mi Marca, donde la ayudaron a construir su propio sello. “Es como ir al gimnasio, con un entrenador personal avanzas más rápido”. Ribechini es ingeniero industrial especializado en innovación y trabaja como profesional liberal, sin depender de ninguna empresa. Por eso necesitaba posicionarse y darse a conocer.

En marzo de 2010 comenzó. “Empecé con un análisis y una reflexión interna”, confiesa. Esto le llevó a unos principios por los que se regirá. “Te obliga a tener unos valores y a defenderlos siempre, incluso cuando se discrepa de la mayoría”. Reconoce que se ha gastado 1.200 euros como inversión. “Lo más caro es la dedicación. El coste más importante es el tiempo que hay que dedicar”. Ha comenzado a dar conferencias, de donde ya ha conseguido clientes. También ha mejorado su web y uno de sus nuevos lemas es “estrategia y gestión de soluciones”.

Laura Anguera. Abogada. “No es fácil volver a trabajar en estos tiempos”

Es un buen ejemplo de que la marca personal puede funcionar. Hace unos días, un diario nacional dedicaba a Laura Anguera una contraportada por un libro que ha escrito. Lo que el lector no sabía es que ella pasó primero por Soy mi Marca para lanzar su carrera profesional después de ser despedida de una inmobiliaria. “Empecé cuando me quedé en paro. Estaba muy desubicada profesionalmente. No es malo estar fuera del mercado un tiempo, pero no es fácil volver con los tiempos que corren”. En medio, le llegó una oferta profesional para ocupar el cargo de directora de los servicios jurídicos del FC Barcelona.

Luego escribió una novela, basada en la época del boom inmobiliario. Y volvió a contar con ayuda. “Quería construir una imagen de una persona con criterio más allá de la novela. No de gurú, pero sí de que sé de lo que hablo”. De ahí nació su blog. “El ejercicio de construir tu propia marca es útil porque busca los hechos diferenciadores”, opina.

Neus Arqués. Consultora. “Pablo Isla ha conseguido su propia marca”

Se define a sí misma como analista digital con una preocupación principal: la identidad. Es autora de la publicación Y tú, ¿qué marca eres?, con claves para gestionar la reputación. “La gente se confunde al querer construir su marca. Esto no se trata de abrirse un perfil en Facebook y ya está”, cuenta. “Hay herramientas offline como las relaciones con los medios, las conferencias o un libro. Y también online, utilizando plataformas como Twitter y blogs”. Pero para llegar ahí debe haber una trabajo previo.

Lo recomienda sobre todo a profesionales liberales que no tienen detrás la imagen de una compañía. Actualmente imparte clases sobre este tema en escuelas de negocio y universidades.

Y ofrece dos ejemplos que le gustan sobre una buena marca personal. “Aunque no sé si han tenido asesoramiento externo”. Por un lado, Rosa Tous, que ha llegado a ser ella la imagen de su marca”. Y Pablo Isla, presidente de Inditex. “Tiene una reputación basada en el rigor. Ha conseguido vender su propia marca sumándola a la de la empresa”.