Entradas

Cinco atajos para tener éxito en la vida

 

Lograr los objetivos que nos hemos propuesto, avanzar con paso firme y aprender a ser cada día un poco mejores pueden ser algunos de los indicadores de éxito personal y profesional. Lograrlo puede parecer una carrera de fondo y realmente lo es  porque la vida  no está hecha de secuencias rápidas pero con algo de método y sentido común podemos tener la seguridad que vamos por el buen camino para conseguirlo. Y para que podamos saborearlo mientras el cuerpo todavía aguante os propongo cinco atajos.

Google Images

Google Images

 

  1. Definamos a dónde vamos o tengamos el fin en la mente. Para esto pensemos que significa para nosotros tener éxito y cómo podemos saber que vamos avanzando por donde queremos. Aquí entra el trabajar la visión, misión y valores personales y también plantearnos nuestra modelo de vida como si fuera un modelo de negocio ya que si hemos venido a este mundo a hacer algo hagámoslo de manera ordenada y organizada.  Sin entrar en consideraciones esotéricas, que las odio, invirtamos un cierto tiempo en visualizarnos allí donde queremos estar en plazos temporales definidos.

  2. Responsabilicémonos de nuestra vida porque es lo único que no podemos delegar. De nosotros y únicamente de nosotros depende el ser fieles a nuestros objetivos y a no dejarlos abandonados cuando las cosas se empiecen a torcer. Fracasar, tropezar o perderse no es ni bueno ni deseable pero cuando pase miremos la hoja de ruta definida en el apartado anterior y recordemos siempre que estamos en marcha. La visión del punto de llegada nos ayudará a seguir pero nadie andará por nosotros.

  3. Arrimémonos a buenos árboles. Tomemos todas las decisiones, importantes o tácticas,  y las alianzas en función de nuestro plan de vida. No todo ni  todos valen, hay que ser extremadamente selectivo y lo que nos aleje de nuestro camino se debe quedar aparcado. Ir solo nos puede hacer perder visión, vale la pena contar con alguien que nos pueda ayudar a avanzar más rápido y con mayor seguridad aunque nos cueste algo de dinero.

  4. Estemos siempre al día en todos los temas que forman parte de nuestro núcleo vital y profesional o de lo contrario conseguiremos que las oportunidades pasen sin que seamos capaces de detectarlas. Preveamos y presupuestemos un plan anual de formación.

  5. Y por supuesto cuidemos y mimemos nuestra marca personal.

Los cinco atajos nos permitirán llegar a nuestro objetivo de manera rápida pero sin necesidad de correr.

¿Hablar en público? ¡No te cortes!

Hablando la gente se entiende y hablar en público es  una muy buena manera de comunicarnos con nuestra audiencia, pero muchas veces  da miedo y a algunas personas hasta terror.

Una simple presentación de un ponente o la exposición elaborada de lo que hacemos pueden ser un camino de rosas o un calvario, dependiendo de nuestras habilidades o de la percepción que nosotros tengamos de nuestras capacidades. Sea lo que sea hablar en público no es forzosamente un don, y como la mayoría de las cosas se puede educar para que pase a formar parte del cajón de herramientas que potencian nuestra marca personal .

En mi vida profesional he tenido que hablar en público muchas veces, en pequeño comité o para audiencias grandes, y en mis inicios me vi forzado por las circunstancias a ser autodidacta lo que me llevó algún que otro dolor de barriga a causa de los nervios y de la incertidumbre.

Lo peor eran las presentaciones para obtener financiación, lo llamábamos rondas de financiación. Se trataba de convencer a través de una exposición a un grupo de analistas bancarios que nos dieran los recursos financieros necesarios para desarrollar un proyecto. El público no era numeroso pero si técnicamente exigente y como disponía de un tiempo reducido tenía que ser capaz de transmitir además del contenido del proyecto y su viabilidad, la confianza necesaria para provocar que se decidieran por nosotros y no por otros porque como siempre los recursos son escasos y los usos alternativos. Y al final solo había un si o un no.

Siempre acabé consiguiendo lo que me propuse, en parte gracias a la providencia y también porque una reunión de una hora me llevaba varios días de intensa preparación y ensayo ante el espejo.

Si hubiera tenido una guía, un modelo o una referencia estoy convencido que mis resultados hubieran sido todavía mejores, vaya extraordinarios.

Nuestra amiga Natalia Gómez del Pozuelo nos echa una mano y nos pone fácil el hablar en público. En un e-book de treinta páginas nos hace una puesta a punto en todos los aspectos a tener en cuenta para comunicar con éxito frente a una audiencia.  Y además, como la tecnología lo permite, combina la palabra escrita con el uso de material audiovisual que lo hace todavía más digerible.

Se llama “30 páginas esenciales para hablar en público ¡y tener éxito! y lo encontraréis en Amazon por sólo 1,33 € iva incluído.

Ya no tenemos excusas. Y no digamos nunca más : “yo para hablar en púbico no sirvo”.

9 puntos que nos convertirán en triunfadores

¿Nos gustaría en el 2012 dar un paso decisivo para conseguir nuestras metas personales y profesionales? Se ha abierto la veda de los buenos propósitos de año nuevo y como me gusta ayudar a mis lectores ahí van unas buenas prácticas que, seguro, serán de utilidad.

Recibí hace unos días el número de invierno de la Harvard Business Review On  Point, una selección de artículos  antiguos  de la HBR que se publica cada trimestre con un hilo conductor y que en este ocasión se titula Secretos para Tener Éxito (Secrets to Getting Ahead).

Heidi Grant Halvorson, que  es una gran psicóloga motivacional, nos explica nueve buenas prácticas que nos pondrán en el camino del éxito.

1. Tener objetivos específicos y claros. Parece obvio pero no siempre es así. Es mejor querer perder cinco kilos que simplemente querer perder peso. No dejemos lugar para la duda.

2. Poner fechas a nuestros propósitos. Acotando los objetivos en el tiempo crearemos una actitud mental que nos ayudará a detectar oportunidades para llevarlos a término.

3. Buscar indicadores. Conseguir las metas implica seguir de manera regular y honesta los avances realizados. La periodicidad depende de cada objetivo.

4. Ser un optimista realista. Esto significa no desdeñar las dificultades porque muchos objetivos requieren tiempo, planificación, esfuerzo y persistencia y vale la pena saberlo de antemano para no pegarnos la gran torta.

5. Centrarse en mejorar más que en ser bueno. La cosa va de actitud, siempre podemos cambiar mientras intentamos conseguir nuestras metas. En este caso no se trata de cantidad si no de calidad personal.

6. Tener valor. El valor, en este caso, es la disponibilidad de comprometerse a largo plazo y persistir en el intento cuando las dificultades acechan. El valor no es innato puede educarse y lo dicho en los puntos anteriores forma parte del entrenamiento.

7. Activar el músculo de la fuerza de voluntad. Esto significa en muchos casos salir de las zonas de confort, de lo fácil y amigable, porque para conseguir cosas distintas hemos de actuar de manera diferente como decía Einstein. La primera vez es más difícil pero con el tiempo el músculo se activa y todo fluye mejor

8. No tentar a la suerte. Pensemos en grande pero tengamos en cuenta que tenemos límites y, aunque tengamos un fuerza de voluntad muy musculada, no nos pongamos en peligro.

9. Fijar objetivos en positivo. O lo que es lo mismo centrémonos en lo que queremos hacer más que en lo que no queremos conseguir.

Ya podemos ir calentando motores que el año nuevo está a la vuelta de la esquina. Ah! Si queréis os echo una mano!