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El momento es ahora… y la persona eres tú

 

En un momento como el actual, con casi 6 millones de parados, una tasa de desempleo del 26% (y superior al 50% para los jóvenes), resulta imprescindible que gestiones tu marca personal. Esta idea está muy clara y creo que ya (casi) nadie la discute. Ya han pasado 16 años desde aquel agosto de 1997 cuando Tom Peters publicó en la revista Fast Company su famoso artículo titulado “The Brand Called You” y reactivó la importancia de gestionar la marca personal. Desde entonces, la excelente labor de grandes profesionales del personal branding a nivel internacional como Peter Montoya, William Arruda, Catherine Kaputa entre otros y de profesionales en España como Andrés Pérez Ortega (sherpa de la marca personal en España) o de proyectos como el de Soymimarca, han conseguido divulgar la importancia y los principios del personal branding entre la gran mayoría de profesionales. Quien más o quien menos está convencido de que hoy en día, resulta imprescindible gestionar la propia marca personal.

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No obstante, por pereza, por desconocimiento o por otros motivos, muchos profesionales no hacen nada al respecto. Aunque reconocen la importancia del personal branding se excusan diciendo que no tienen tiempo, que ya están bien a nivel laboral, o que a ellos estos temas de marketing no les interesan. Lamentablemente muchos cambian de opinión cuando son despedidos o cuando tienen ante sí un reto profesional que requiere una buena marca personal (un proyecto, un posible ascenso…). En ese momento se convencen de repente y quieren recuperar cuanto antes el tiempo perdido. Se trata de un comportamiento tan estúpido como dejar de fumar o cambiar algún determinado hábito cuando a alguien le comunican una grave enfermedad. Hubiera sido mejor haber empezado mucho antes. Porque las marcas personales (igual que sucede con las marcas corporativas) requieren de tiempo. Como suele decirse, para gestionar la marca personal tienes que subir por la escalera (paso a paso) ya que el ascensor no funciona.

Por lo tanto, seas funcionario, estés en una gran empresa, estés satisfecho con tu vida profesional o no lo estés, seas un profesional liberal o un asalariado, empieza cuanto antes a gestionar tu propia marca personal. La hayas trabajado mucho o poco, lo hagas por convicción o por necesidad, empieza… AHORA. AHORA es el segundo mejor momento para empezar a gestionar tu marca personal (el mejor momento fue hace años).

Y en este desafío, estás solo. Muchos de los retos que vas a afrontar a nivel profesional los vas a trabajar en equipo. Te vas a rodear de buenos profesionales, de especialistas que complementarán tus conocimientos y harán que entre todos cumpláis el objetivo. Lamentablemente, la mayoría de personas van a tener que gestionar su propia marca personal ellos solos. A nadie más que a ti le interesa potenciar tu marca, diferenciarse de sus competidores, tener éxito y ser más feliz. En muchos casos, no sólo no recibirás ayuda sino serás criticado por ello (ya sea por otros compañeros, por tus jefes…). Por lo tanto, TÚ eres el principal (o único) interesado en gestionar de forma eficiente tu marca personal. ¿Quién más sino, estaría dispuesto a trabajar duro para gestionar tu marca personal? Lánzate al mundo del personal branding. Lee libros, visita blogs especializados, acude a conferencias, fórmate… Te será de gran ayuda.

Créeme, el momento es AHORA y la persona eres TÚ. ¡El reto (tu marca personal) se lo merece!

 

Personal Branding: ¿Cuál es la empresa que hay en ti?

Trabajes por cuenta propia o por cuenta ajena, tienes una empresa. Sí, lo que lees. La primera de las cuatro definiciones de la RAE sobre la palabra empresa es: Acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo.

No es casualidad que una de la primeras personas que habló de Personal Branding, Tom Peters, lo hiciera equiparando una persona a una empresa. Fue en su reflexión titulada “The Brand called You“, un artículo aparecido en agosto de 1997 en la revista Fast Company, del cual recomiendo apasionadamente su lectura. El eje vertebrador del artículo es este: Las grandes compañías entienden la importancia de las marcas. Hoy, en la Era de las Personas, tú debes ser tu propia marca.

La revista en que se publicó el artículo de Peters

La revista en que se publicó el artículo de Peters

Peters considera que las personas deberían verse a sí mismas como una marca en competencia continua con otras marcas, algo a lo que llama economía de agentes libres.Todos podemos destacar y posicionarnos en aquello en lo que nos gusta profesionalmente desarrollando habilidades personales. Además, las nuevas tecnologías nos permiten crear canales de comunicación que nos ayudan a dar forma a nuestra marca.

Para ello es esencial encontrar lo que nos hace diferentes y lo hacemos bien, y potenciarlo para ganar presencia y relevancia en la economía de agentes libres. Esto es así tanto si trabajamos por cuenta propia o ajena.

Me llama la atención algo que 15 años después de este escrito hay un concepto que sigue sin ser asimilado por buena parte de los profesionales que trabajan por cuenta ajena: siguen pensando que no necesitan trabajar su marca personal, que ya hay suficiente con el “amparo” de la marca de la empresa para la que trabajan. Craso error. Ingente error.

La muerte del “trabajo para siempre”.

Hemos tratado este tema a menudo es este blog. El trabajo para toda la vida ya no existe. Ni siquiera en Japón. Ni siquiera entre los funcionarios públicos. Nada dura para siempre, y necesitamos entender que somos una empresa para utilizar el pensamiento estratégico de una empresa y sus herramientas de marketing. En un excelente artículo titulado “¿Por qué todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena?Jordi Collell ponía -hace tres años- el dedo en la llaga sobre esta cuestión y daba algunos consejos a los profesionales por cuenta ajena para no bajar la guardia y para “verlas venir” y estar preparado en todo momento.

La realidad es tozuda y se acaba imponiendo. Una gran parte de profesionales que acuden a nuestra consultoría lo hacen tras una situación de despido. No es que entonces sea demasiado tarde, nunca lo es, pero la dificultad y esfuerzo requeridos serán mayores.

Entiéndete como una empresa, trabaja tu plan estratégico, analízate desde todos los puntos de vista de una empresa. Hazlo solo o con ayuda. Pero no te duermas. El cambio es inevitable y nos espera a la vuelta de cada esquina. Y ese cambio no nos puede pillar desprevenidos.

No te vendas, nadie te comprará

Últimamente no hago más que encontrar reclamos para “venderte mejor“. Los veo incluso en webs de personal branding. Pero seamos serios: si admitimos que somos marcas, las marcas no se compran, o bien se desean, o nos son indiferentes o no se desean. Lo que se compra y vende son los productos o servicios; es la última fase del proceso de compra.

En una de estas tardes de lluvia volví a leer algunos pasajes del clásico “The Brand Called You” del gran Tom Peters. Recuerdo la frase que no me quito de la cabeza: don’t sell the steak, sell the sizzle (No me vendas el bistec, véndeme las ventajas de comerlo).

¿Quieres ser el elegido? Expón claramente tus competencias, tus propuestas de valor y las ventajas que supone trabajar contigo. Sólo así te “comprarán”.

Guillem Recolons / asesor de marca personal