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¿Es importante la foto en los perfiles de las redes sociales?

¿Tienes cara de huevo? ¿No? Pues en Twitter, si no cuelgas una foto, siempre tendrás cara de huevo. Así:

¿Quizás no tienes cara?  Pues en Linkedin, si no cuelgas tu foto, serás el hombre o la mujer sin cara. Así:

¿Sabes cuál es la primera imagen que transmites en las RRSS? 

Sí, la de tu foto. Si tienes cara, necesitas foto. Necesitas transmitir algo de tí que vaya más allá de las palabras escritas. Seriedad, responsabilidad, buen humor, autoridad… elige lo que vaya contigo, pero coloca foto. Es muy difícil que me acuerde de ti si no te veo la cara; es como si llevaras un “burka”, no hay manera de saber quién eres.

Evita salir con el perro, con  el gato, con la pareja o en traje de baño. Evita salir con gafas de sol (equivalen a un burka), la mirada es clave. Evita fotos de tu primera comunión si ya has cumplido los 40, no cuela.

¿Facebook? Si tienes la privacidad bien configurada, tienes algo más de margen, puedes aparecer con mascota o como te dé la gana; pero asegúrate de que tus amigos no harán mal uso de la foto. Hacer broma con eso no es difícil, y la huella de Google es difícil de borrar.

¿Tienes algo que esconder? 

¿No? Pues coloca foto, no es tan difícil. ¿No te gusta ninguna foto?. Haz un ejercicio simple: olvídate por un momento de si estás guapa o guapo en la foto. Elige una en la que transmitas parte de tu marca, da la cara.

¿Crees que un CEO debe dar la cara?

Os remito el artículo de Tino Fernández  “La estrategia del CEO ultradiscreto” publicado el pasado jueves en Expansión en que he participado junto muchos otros, y que analiza la conveniencia o no de los CEO de dar la cara ante la opinión publica. Hay gustos y opiniones para todo. Y tu ¿Qué piensas?

 La estrategia del CEO ultradiscreto

Son fundadores, presidentes y primeros ejecutivos de firmas. Casi nunca conceden entrevistas, y suelen racionar de forma exagerada sus apariciones en público. Puede ser un plan bien estudiado o simplemente su forma de ser, pero esta actitud particular tiene consecuencias en la marca, en la empresa y en las personas que trabajan en ella.

En abril de 2009, dos empleados de un establecimiento de Domino’s Pizza en Carolina del Norte colgaron en YouTube un vídeo en el que realizaban actos repugnantes con la comida que pensaban a enviar a domicilio. Aquel clip logró un millón de visitas en dos días. La rapidez con la que se propagó la broma letal para el buen nombre de la firma contrastó con la tardanza en responder de su primer ejecutivo, que se disculpó en un vídeo. La compañía se movilizó también en Twitter Facebook, pero la lentitud de la respuesta hizo que sólo la vieran 66.000 personas al término del día. Alguien comentó entonces que “el daño hecho en 30 minutos de exposición en internet a 49 años de historia de la marca no se cura con este parche”.

Los CEO son la cara pública de su organización y, en tiempos de confusión, se espera que sean visibles y sinceros sobre cualquier problema que surja. El episodio de Domino’s Pizza plantea el debate de los directivos, fundadores de compañías o presidentes que prefieren mantener un perfil bajo; que rara vez conceden entrevistas ni salen en fotografías o participan en actos públicos. La cuestión es si se trata de una estrategia diseñada al caso o es más bien una cuestión personal. Y sea lo que sea, conviene analizar qué consecuencias tiene esta discreción –en ocasiones excesiva– en la compañía y en su marca, así como en aquellos que trabajan en ella.

Vivian Acosta, socia directora general de consultoría de Norman Broadbent, recuerda que “hay un estilo de liderazgo que resulta ser austero en la comunicación. Es propio de aquellos que vinculan su éxito al de su organización antes que buscar su reconocimiento personal. Relacionan su marca personal con su puesto y con la compañía; trabajan más hacia adentro que hacia fuera; y generan más equipo. La marca de una empresa la construye un equipo. Así se genera más cohesión y más conciencia de grupo. Es por tanto el equipo directivo el que crea la marca y no un solo directivo”. Un caso de discreción en este sentido es el del que fuera CEO de BankinterJuan Arena, quien jamás se dejó hacer fotos durante su mandato ni comparecía ante los medios, a excepción de las juntas de accionistas. “Lo importante es el banco, y no yo”, parecía ser su lema. Esta actitud le generó mucho sentido de grupo y pertenencia, y una estrategia de diferenciación. En sus años en Bankinter quería demostrar que se puede gestionar una compañía en la sombra sin necesidad de ser la cara visible de la empresa.

 Santiago Álvarez de Mon, profesor del IESE, explica que “hay incluso directivos muy transparentes internamente pero que se repliegan de cara al exterior. Prefieren que sean sus equipos los que salgan a la palestra y figuren. Se trata de un perfil bajo típico de aquellos que están a gusto con su trabajo y a quienes les gusta lo que hacen, pero desean minimizar el impacto exterior de la actividad que desarrollan. No quieren personalizar la empresa”.

Acosta recuerda las teorías de Jim Collins referidas al quinto nivel de liderazgo, que se basan en que la mayoría de las firmas grandiosas de hoy siempre han sido grandiosas. La mayoría de las empresas, sin embargo, sólo llegan a ser buenas. Los directivos que convierten las compañías buenas en excelentes destacan por ser discretos, humildes y no mantienen demasiadas intervenciones públicas.

Según Collins, el verdadero líder de nivel 5 es el que genera un cambio a largo plazo y sostenible; a quien le interesa más el éxito de la organización que sus logros personales y tiene suficiente confianza en si mismo para contratar gente competente; el que es modesto; quien asume responsabilidades –no echa la culpa a los demás cuando las cosas no funcionan como se esperaba–; y aquel cuya máxima ambición es la organización.

Álvarez de Mon considera que esta actitud de discreción es, antes que una estrategia, una forma de ser, y coincide con Ovidio Peñalver, socio director de Isavia Consultores, en que “hay ejemplos de líderes que son tímidos, que adolecen de recursos al presentarse ante el público; que no tienen buena imagen, o que no se encuentran cómodos”.

Peñalver añade que “para cualquier compañía resulta muy conveniente estar presente. Se trata de una cuestión de supervivencia, porque si no estás, no existes, y esa presencia puede ser muy variada: publicar libros, hacer anuncios, conceder entrevistas, estar en ferias y eventos”.

Para cualquier organización resulta conveniente ‘estar presente’

El experto identifica tres estrategias posibles: la primera es “sólo imagen de marca de la compañía y opacidad personal”. Es característico de grandes empresas, y se lleva a cabo a través del responsable de comunicación o de una agencia de medios. En este sentido Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, asegura que “algunos departamentos y directores de comunicación tiene excesivamente ‘ocultos’ a sus directivos. Son ellos los que realmente dominan la comunicación de la empresa y la discreción excesiva de esos CEO, presidentes o fundadores, antes que una estrategia o una razón meditada, se debe a una cuestión de bloqueo, o a que les han metido cierto miedo a intervenir en público”. Peñalver explica que en esta primera estrategia “se vende el nombre de la organización y quien aparece en público necesita el permiso de esta. Si ponemos como ejemplo algún país, podríamos decir que Suiza tiene muy buena imagen de marca, pero muy poca gente podría decir el nombre de su presidente. En este caso, lo que se vende es el país”.

Otro plan es el de las compañías que giran en torno a la marca de una persona. Peñalver aclara que “se trata de líderes muy mediáticos, con una personalidad arrolladora. Aquí, más que de una estrategia, se trata de la personalidad de estos individuos. En el Banesto de Mario Conde todo giraba alrededor suyo. Si nos vamos a otros ejemplos, en Venezuela se habla mucho de Chávez y menos del país. Y hay partidos políticos, como UPyD, que giran en torno a su líder, Rosa Díez“.

El socio director de Isavia identifica también un modelo mixto: el que se basa en una compañía muy valorada y un fundador o presidente con un sello personal espléndido. “Es el caso de Steve Jobs enApple. Y podría decirse que es el caso de Emilio Botín en Santander“.

Cuestión de mínimos

Santiago Álvarez de Mon advierte de que no se puede ser un primer ejecutivo sin asumir que se debe representar a la marca: “Debe haber unos mínimos para esto. Va en el sueldo y es su responsabilidad. La discreción debe ser practicada con moderación para que no sea secretismo”.

Por su parte Vivian Acosta afirma que “cuando uno no crea una marca, los demás la crean por él. Si dejas que otros acuñen esa marca, lo que resulta puede ser negativo”.

 Para Guillem Recolons, socio de Soymimarca, la no presencia “provoca una deshumanización de la empresa. Si no hay una persona al frente es más fría. En gestión de crisis, no hay nadie que asuma la responsabilidad, y se tiende a cargar contra la marca. Ante la inaccesibilidad, además, se da una falta de diálogo, y no hay quien dé la cara. El primer embajador de la marca es el CEO. Si su imagen es opaca toda la compañía rezuma opacidad“. Andrés Pérez coincide en que “esa opacidad genera desconfinza. Si eres invisible se puede llegar a pensar que tienes algo que ocultar”.

El socio de Soymimarca añade que “a largo plazo en España vamos a importar el tipo de actitudes de los líderes que utilizan la comunicación persona a persona“, atendiendo a cómo perciben los demás el mensaje y cómo lo transmiten a su red de personas de confianza. Es el caso de Barack Obama y las acciones en torno a su persona, que convirtieron su marca personal en todo un símbolo e icono adorado por las grandes masas sociales.

Líderes mediáticos

En plena crisis de la industria del automóvil en Detroit, en la década de 1980, el presidente de Chrysler,Lee Iacoca, se hizo famoso al poner su imagen y su personalidad al servicio de la compañía, convirtiendo en mundialmente conocida la frase “si encuentra un coche mejor, cómprelo”.Quince años después, Chrysler utilizó su potencial mediático para una nueva campaña de ofertas.

El Iacocca español fue Manuel Luque, director general de Camp, que como líder mediático puso de moda el lema de los automóviles aplicado a los detergentes. Incluso quienes nunca lo han visto conocen el anuncio de Colón y su “busque, compare, y si encuentra algo mejor… Cómprelo”.

De igual forma que una discreción exagerada puede ser negativa, aquellos líderes que deciden ser mediáticos pueden caer en el exceso. Hay quien piensa que los líderes más eficaces parecen ser aquellos que “son” su propia empresa y que encarnan la imagen de su compañía, sobre todo cuando se trata de transmitir valores y emociones. Andrés Pérez, consultor en posicionamiento personal, cita los ejemplos exageradamente mediáticos de Donald Trump Richard Branson.

Pérez recuerda que “el liderazgo se basa en alguien con objetivos claros, que ha de tener definidos los objetivos de su gente. Branson sabe lo que quiere, lo que quieren las personas, y lo comunica perfectamente”.

La decisión de ser un directivo mediático se puede deber a una visión patrimonialista del tipo “la empresa soy yo”; o también al modelo “la compañía es mi trampolín”, algo propio de aquellos directivos que utilizan la plataforma mediática para ponerse a tiro de los cazatalentos. Además, la gran personalidad emblemática de ciertos jefes, como puede ser el caso de Jack Welch, CEO de General Electric, o Steve Jobs, CEO de Apple, puede llegar a convertirse en un inconveniente, porque una figura gigante como la de estos líderes puede provocar un eclipse de talento en la organización, que en ocasiones queda atrofiada y resulta incapaz de responder adecuadamente cuando estos dirigentes se van de la compañía (Welch) o fallecen (Jobs).

Este liderazgo implica que aquellos que lo ejercen pasen muchos años como CEO, influyendo en el diseño y la estrategia de las firmas. Su forma de gestionar queda institucionalizada y resulta casi imposible encontrar nuevos líderes que los reemplacen.

¿Las redes sociales vienen con manual de instrucciones?

Pues no lo parece. Hago eco de una noticia que he leido en el blog de Mashable referido a una “conversación” en Twitter entre Charlie Sheen y Justin Bieber. Lo interesante del caso es la moraleja.

La semana pasada, Charlie Sheen envió accidentalmente su número de teléfono a sus más de 5 millones de seguidores en Twitter al intentar enviar un mensaje directo a Justin Bieber .

Sheen – que se unió a Twitter a principios de este año – estaba cenando en un restaurante francés de lujo llamado Guy Savoy, en Las Vegas, cuando envió a la estrella del pop este mensaje: “Call me 310-954-7277 bro. C ,”

Lo que quería Sheen era enviar un mensaje privado a Bieber, pero no supo hacerlo y lo colocó en el “timeline” público. El tweet fue retuiteado por buena parte de los 5.000.000 de seguidores de Sheen. Óbviamente, a estas alturas ese tweet ha sido eliminado y el número de teléfono dado de baja.

Según el Daily Telegraph , una persona que comía cerca de Sheen en el restaurante vio cómo el teléfono de Sheen recibía un alud de llamadas y mensajes de texto. Charlie, haciendo gala de su sentido del humor, vio el lado divertido y contestó el teléfono un par de veces, diciendo cosas como “Aquí Ray Pizza…”.

No es el primer tweet enviado accidentalmente por un famoso en una confusión con un mensaje directo. Curiosamente, otra red social que os a menudo objeto de equívocos así es Facebook. Muchos de los novatos de esta red creen al principio que los mensajes del muro son privados, así que, al igual que muchos de vosotros, he llegado a leer auténticas animaladas.

¿Por qué seguimos empeñados en no leer nunca el manual de instrucciones?

¿Por qué seguimos empeñados en no leer nunca el manual de instrucciones? Cualquier cosa que adquirimos, y en internet también, viene con un manual de instrucciones que nos negamos repetidamente a leer. ¿Sabías que la edad mínima en España para crear un perfil en Facebook es de 13 años? ¿No? Pues ellos mismos lo dicen en cuanto te vas a registrar, está en el manual de instrucciones. Léelo aquí. En cuanto a Twitter y Tuenti, si no estoy mal informado la edad mínima es de 14 años.

Estoy luchando constantemente con mi hija de 11 años que quiere tener un perfil en Facebook. Lo normal sería sencillamente decir NO, pero resulta que el 60% de sus compañeros de clase tienen perfil. Eso significa que los padres de esos alumnos no han leido el manual de instrucciones, lo que me parece grave tratándose de una red no exenta de peligros. Mi hija no tiene perfil en Facebook, y sólo ha dejado de insistir en cuanto le he informado de que YO, como representante legal, puedo ir a prisión si hay algún problema.

De aquí saco 2 conclusiones:

  1. La gran mayoría de productos y servicios que se encuentran en el mercado dispone de manual de instrucciones. Algunos disponen incluso de un manual resumido de emergencia. Internet no es una excepción, al contrario, las políticas de privacidad y los sitios seguros suelen ser de mucha confianza.
  2. Si no quieres dar al traste con tu marca personal pero tampoco te apetece leer el “tocho” o manual de instrucciones, contacta con un profesional que te lo explique. Te evitarás disgustos como el de Charlie Sheen.

Guillem Recolons / Socio y asesor de marca personal

Tiempo medio de lectura de un CV: 20 segundos (II), por @guillemrecolons

El pasado viernes publicábamos un post de título “Tiempo medio de lectura de un CV: 20 segundos“. Lo cierto es que nos ha sorprendido el impacto generado: algo más de 2.000 visitas en tres días, y muchos comentarios en distintas redes sociales. Para poder enriquecer el debate, aquí apuntamos una selección de dudas y preguntas que han emergido a raíz del artículo:

Cuestión 1, publicada por AG en el grupo Linkedin SNTalent Jobs/Empleo: Gracias Guillem por ser tan concreto, la duda que me crea todo esto es que en 20 segundos se puede realmente valorar a un candidato???? Cada vez tengo la sensación de que valemos menos, porque al menos el tiempo que nos lleva realizar un curriculum, es bastante más que 20 segundos, y creo que nos merecemos un poco más del tan estimable tiempo de los reclutadores, para que puedan hacerse una idea del candidato. Muchas veces se prejuzga y no digo que se equivoquen, para eso son profesionales, pero los prejuicios pueden llevar a errores.

Cuestión 2, publicada por FA en el mismo grupo: ¿20″?¡Ni eso! En mi opinión creo que eso es ser demasiado optimista. Con las candidaturas que recibe la empresa para un puesto publicado en los portales de empleo, directamente hacen filtros y ya ni apareces. Pongamos un ejemplo: “Eliminar candidatos de fuera de la provincia” y zas! te cargas de un plumazo más de la mitad de los CVs que debería revisar el de RRHH. Y puede darse el caso de que alguno de los descartes sea el mejor para el puesto, y que estuviese dispuesto a mudarse por el salario que dice la oferta, pero como en la DB pone que no es de la provincia, nunca lo sabrán. Luego oyes hablar de atraer el talento, de la falta de movilidad laboral de los españoles y no se cuántas cosas más…

Cuestión 3, publicada por Montse en este blog: Para el candidato es una guía estupenda, hartos de explicar su vida y milagros. Pero el problema está en las empresas que reclutan. Se enrocan en un formato determinado y un peso del doc, que limitan enviar CV creativos y diferentes. Como no se van a aburrir! Seleccionan por parámetros y no por aportaciones creativas, donde puedes descubrir candidatos talentosos.

Cuestión 4, publicada por Francisco en este blog: Pero algo muy importante es aquello que nos enseñaron tantas veces: AIDA, ¿Lo recuerdan? Al final es un producto y como tal tiene que despertar en la persona que lo lee o tiene capacidad decisoria al ATENCION + INTERES +DESEO + ACCION.

Cuestión 5, publicada por EDA en el grupo BrandYou de Linkedin: Hola Guillem, interesante post. Sin duda debemos ir pensando en obviar el papel y las sopa de letras e ir a algo más visual e incluso interactivo. Me interesan muchos estos temas y hace poco publiqué en mi blog un articulo sobre como hacer infografías de tu Cv de forma gratuita. Por si es de tu interés, te dejo aqui el link: Como hacer una estupenda infografía de tu CV gratis

Cuestión 6, publicada por Jane Rodríguez del Tronco en Twitter: : #Encuesta: FOTO SÍ O NO EN EL CV, sobre post de@soymimarcabit.ly/uYPE62 ¿QUÉ PENSÁIS? ¿POR QUÉ?

Cuestión 7, publicada por Pau Hortal en este blog: Aunque se que Guillem se ha referido a mi en uno de los comentarios y que probablemente tendremos que hacer el ejercicio que pide hay algunos puntos en los que no puedo estar de acuerdo, aunque sea en el último punto de su decálogo. Siempre ha de ser posible dar las informaciones relevantes en 1 pagina o en 1 pagina o media (y esto es válido sea cual sea el perfil profesional). Lo más relevante en todo caso es el citado perfil que el comenta en el punto primero, que debe siempre de construirse pensando en el puesto al que se opta o en el objetivo profesional al que se pretenda optar.

¿Os animáis a contestar?

 

¿Sabes ya si eres influyente en la red?

Existen multitud de herramientas para conocer el grado de “presencia” o notoriedad que una persona tiene en la red. Sin ánimo de aburrir demasiado con eso, existe un dato que me parece más interesante: conocer el grado de influencia. Desde hace poco más de un año existe un servicio de medición de la influencia en red llamado Klout.

Klout es una empresa con base en San Francisco que proporciona análisis de los medios de comunicación social tomando datos de redes como TwitterFacebookLinkedInFoursquareYoutube y mide la influencia de la red de una persona, el contenido creado y cómo otras personas interactúan con ese contenido.

Lo que me parece significativo del índice Klout es que no mide dónde estamos, sino cómo influenciamos a los demás. Desde un punto de vista de marca personal, cuantificar la “influencia social” que uno puede tener parece más interesante que simplemente cuantificar número de seguidores, amigos, contactos…

Cómo funciona. Una vez que introducimos nuestro usuario de Facebook o Twitter, Klout nos ofrece un informe detallado sobre nuestra posición como influenciador y nos asigna una nota que puede variar entre 0 y 100 puntos, que es calculada a través del análisis de muchas variables diferentes.

Es curioso que Klout “castigue” a aquellos perfiles que tienen muchos amigos/seguidores/contactos pero que no interactuen con ellos. Me parece excelente esta vía de medición, ya que de alguna manera desenmascara a los buscadores indiscriminados de followers.

En definitiva, parece que Klout es un buen índice, ya que basa gran parte de su cálculo en factores cualitativos. Si tuviera que encontrarle algo mejorable, que siempre lo hay, es que los blogs quedan fuera del índice. Quizás será el próximo reto de Klout.

Lo relevante es que desde la perspectiva del personal branding tenemos un nuevo punto de mira, que podría ser mejorar puntos en el índice Klout.

Guillem Recolons / asesor de marca personal / Klout 46

Googlear o no Googlear… esa es la cuestión, por @alexiaherms

“Voy a Googlearle”. Al igual que hacían las protagonistas de Sexo en Nueva York cuando querían investigar a alguno de sus posibles novios, seguro que alguna vez has buscado el nombre de alguna persona en Google con el objetivo de saber quién es y a qué dedica el tiempo libre.
La práctica de buscar información en la red sobre alguien a quien acabas de conocer: un ponente, un proveedor, o un profesor entre otros, es cada vez más común. Y sucede tanto en el entorno personal como en el profesional.

Si. Aceptémoslo. “Googlearemos” y vamos a ser “Googeleados”. No podemos controlar quién va a hacerlo pero sí podemos decidir qué información nos interesa que aparezca sobre nosotros.

Google se está convirtiendo en cierta medida en nuestro CV online. Probablemente las primeras 10 entradas van a condicionar la percepción que alguien que busca nuestro nombre tenga de nosotros. ¿Vamos a dejar eso en manos del azar? O mejor dicho… ¿en las manos de Google?

Las tendencias apuntan a que las empresas cada vez más van a contratar a sus empleados en función de su actividad en las redes sociales, por esa razón debemos empezar a tomar conciencia de la importancia de lo que se dice – o no se dice – de nosotros en la red.

Una buena gestión de nuestra marca personal nos va a ayudar a monitorizar nuestra identidad y reputación online. Eso si, previamente hemos trabajar nuestra estrategia, definir  a quién nos dirigimos y qué mensajes queremos lanzar.

Y una vez controlamos nuestro Linkedin, damos buenos contenidos a nuestro Blog, somos activos en Twitter… tenemos el poder de controlar lo que se dice de nosotros.

Haz la prueba. Googleate.  Si tu no dices lo que realmente eres y no cuidas tu identidad online, la red no lo hará por ti.

 

¿Cómo definirías en un tweet (o un SMS) a los candidatos? #20nbrands

Estamos a poco más de un mes de elecciones generales en España. La cosa está al rojo vivo. El PSOE, quemado tras dos legislaturas, centra su apuesta en Rubalcaba, un veterano. El PP, con Rajoy al frente y las encuestas a favor presenta su “a la tercera va la vencida”. Duran, desde CiU, se presenta también por tercera vez sin aspirar a ganar pero sí a ser el eje de equilibrio de poderes en caso de que no haya mayoría absoluta. Cayo Lara, de IU, estrena candidatura. Josu Erkoreka del PNV repite. Rosa Díez de UPyD repite. Alfred Bosch de ERC se estrena…

La pregunta que hacemos aquí es ¿Cómo definimos con 140 caracteres a cada candidato? No es nada fácil, pero el ejercicio es interesante para conocer la esencia de la marca personal de cada uno de ellos. ¿Cómo destilamos a Rajoy, a Rubalcaba, a Duran…?

Hemos creado el hashtag de Twitter #20nbrands para que podáis aportar vuestros tweets lo que tengáis cuenta en Twitter. Los que no estéis en Twitter (no sé a qué esperáis) podéis hacerlo añadiendo comentarios en este post. En una semana publicaremos los mejores tweets de cada candidato y os animaremos a elegir un ganador, que tendrá un regalo interesante.

Ánimo! Esperamos vuestras ideas…

Guillem Recolons / asesor de marca personal

1 año de marca personal intensiva: un regalo y un relato.

 

Sí, hoy SOYMIMARCA cumple su primer año! Y lo cumple gracias a todos vosotros, los lectores del blog, los subscriptores, los seguidores Twitter, los miembros del grupo Linkedin, del grupo Facebook, y cómo no, gracias a todos los clientes y amigos que han confiado en Soymimarca durante este primer año. Para celebrar el evento, ahí van dos propuestas: 1. Haceros un regalo único y exclusivo y 2. Contaros cómo empezó todo.

EL REGALO

Ya se venía avanzando en diferentes redes sociales que hoy Soymimarca haría un regalo. En efecto, se trata del libro “Personal y Transferible. Un año de marca personal intensiva” cuyo PDF te puedes descargar gratuitamente haciendo clic AQUÍ.

EL RELATO

Soymimarca es la historia de una fusión de marcas. Por un  lado, Jordi Collell desde su empresa CTCoachCode aplicaba técnicas de coaching destinadas a reforzar la marca personal desde la perspectiva del autoconocimiento y la estrategia. Por el otro, Guillem Recolons desde su empresa Lateral Consulting llevaba ya un tiempo trabajando marca personal desde la perspectiva de estrategia y comunicación. El azar hace que Jordi y Guillem coincidan, y tras conocerse un poco deciden asistir juntos a la Primera Jornada de Personal Branding que tuvo lugar en un hotel de Madrid en abril 2010.

Escuchar a Andrés Pérez Ortega, el sherpa de la marca personal, es como escuchar el Concierto para piano y orquesta N1 de Rachmaninov. Pura fuerza. Branding personal en estado puro. Si Jordi y Guillem ya sentían debilidad por esta materia, la magia de Andrés hizo el resto. Jordi y Guillem decidieron unirse para trabajar la marca personal desde una perspectiva integral, ofreciendo un 360º desde el autoconocimiento hasta la comunicación pasando por la estrategia.

A decir verdad, el primer proyecto estaba enfocado a universitarios, con el nombre “Y ahora qué” (iaraque). Recolons y Collell pensaban que si alguien necesita tener las cosas claras y una buena hoja de ruta eran los chavales de 20 años, a punto de terminar la carrera pero tan inseguros. Se equivocaron. Tras celebrar una dinámica de grupo con universitarios para testar el producto se dieron cuenta de que la idea quizás era buena pero la facturación de un año quizás no llegaría a 1.000€ en total. ¿Problema económico? No del todo, también había un problema de fe, de creer en el personal branding como disciplina para convertirse en la opción preferente.

Con vocación de llegar a más personas y a una geografía más extensa nació la idea de Soymimarca antes de verano 2010. Una de las impulsoras de este proyecto fue Alexia Herms como asesora de marca personal.

El balance del primer año es bueno, pero no se pretende aburrir a nadie con métricas. Lo importante es que la cosa amenaza con continuar, y con alguna sorpresa importante para enero 2012. No hay colorín colorado, el cuento continúa.

Gracias de corazón.

La soledad del community manager

Últimamente estoy muy en contacto con community managers, un oficio que hace solo 5 años no parecía existir. La explosión de la web más participativa, conocida como web 2.0, junto con un modelo evolucionado de comunicación de crisis han hecho del community manager una figura indispensable en toda organización que requiera crear y gestionar comunidades online.

En algunos foros se tiende a menospreciar esta figura, aduciendo simplemente que “parece que ahora todo el mundo es community Manager”. Nada más lejos. Esa es una realidad distorsionada por el hecho de que los pocos que hay son muy visibles en las redes sociales, y puede dar la impresión de que hay más de la cuenta.

Me doy cuenta de que faltan community managers. Veo a muchas empresas haciendo intentos de crear comunidades sin ninguna hoja de ruta, veo auténticos desastres.

Rompo una lanza a favor de estas personas cuya misión va mucho más allá de crear páginas de Facebook: tienen bajo su responsabilidad la reputación online de una empresa, la gestión de algo muy serio llamado comunicación. Muchos son lobos solitarios, o lobas. A menudo trabajan desde su casa, con poco contacto con personas reales y con mucha presión. Yo lo llamo la soledad del community manager.

Hace poco mis socios de Soymimarca y yo tuvimos ocasión de dar una charla monográfica sobre marca personal para community managers. Vino buena parte de la última promoción de INESDI, posiblemente uno de los mejores centros para formarse en esta materia. Nos dimos cuenta de que algunos llegan a mimetizarse con las marcas que gestionan. Me recuerda mis años mozos en publicidad: solo consumía las marcas de los clientes de la agencia. Era algo casi obsesivo. Con los CM’s pasa algo parecido: se imbuyen tanto de las marcas que gestionan que el resto del mundo desaparece tras ellas. Es un tipo muy actual de soledad, en la que están acompañados por miles de personas desde páginas de Tuenti, de Linkedin, de Facebook, de Twitter, de Foursquare, de blogs…

Curioso lo que les sucede a estos emprendedores, tan acompañados y tan solos.

Guillem Recolons / asesor de marca personal