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Las personas lo son todo y todo son las personas, por @guillemrecolons

Espero que a mi admirado Iván Díaz (Branzai) no le moleste que le robe la frase “Las personas lo son todo y todo son las personas” como título de este artículo. De hecho, recomiendo con el alma la lectura del artículo de Iván del cual he sacado la frase Tus empleados son tu cultura para encarar mejor mi siguiente reflexión.

Cuando el Branding no sólo incluye a las personas, sino que se apoya en ellas

Conozco a muchas empresas que se dedican al branding, entendido como el proceso integral de construcción de una marca. Pero pocas como Branzai están integrando el aspecto humano en el tratamiento de la marca.

Si las marcas no se dirigen a marcas sino a personas, está claro que las marcas deben hablar el mismo lenguaje de las personas para conectar. Iván sostiene que es tan importante el posicionamiento de marca que idearon Al Ries y Jack Trout como LA CULTURA DE MARCA.

La definición que hace -y que comparto- de cultura de marca es “Lo que determina la forma en la que nos comportamos, nos relacionamos, e incluso establece las creencias por las que funcionamos. Es una parte vital de la construcción y gestión de cualquier Marca.”

Las marcas creadas desde los consejos de administración no conectan

Puede que esta afirmación me cierre puertas, pero estoy cansado de leer definiciones de visión y misión corporativa como “Aspiramos a ser los líderes de nuestro sector”. El liderazgo económico es un objetivo empresarial, nunca puede ser una visión de empresa y menos de marca. Aceptaría liderazgo emocional como visión, el proyectar una marca para que conecte con los valores de sus stakeholders.

Es vital que las marcas se construyan desde las personas de TODA la organización, ya que la cultura de marca es la suma de las culturas de los profesionales que trabajan para potenciar esa marca, sean contratados o subcontratados.

El papel de los valores en la conexión de marcas

Hace un tiempo hablaba en este blog de la tercera dimensión de la marca personal, y con ello me refería a un nuevo tiempo en que ya no preguntamos a las marcas para qué sirven, cómo están hechas ni siquiera por qué están hechas, ahora preguntamos si ven el presente y el futuro como lo vemos nosotros. A eso se le llama compartir valores, compartir, en definitiva, cultura de marca.

Las personas lo son todo, y todo son las personas

Si queremos que las marcas corporativas vivan 24h al día, necesitamos que formen parte de las personas y respiren con ellas

Acabo como empezaba. Si queremos que las marcas corporativas vivan 24h al día, necesitamos que formen parte de las personas y respiren con ellas. Las marcas creadas en laboratorio o a espaldas de las personas están condenadas a vivir únicamente gracias a la fuerza de los GRP’s (unidad de medida de presión publicitaria en medios convencionales).

Hoy sabemos que el engagement sólo se consigue cuando una marca conecta emocionalmente con una persona y comparte alguno de sus valores. Cuánta razón tienes, amigo Iván: las personas lo son todo y todo son las personas.