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¿Sabes dónde quieres estar en 2030?

Misión, visión, valores y DAFO en la estrategia de marca personal

Cada vez son más rápidos los cambios sociales y empresariales; por ello, para que una persona se pueda desarrollar de manera satisfactoria, es conveniente que en el corto plazo sea capaz de adaptarse con facilidad a dichos cambios y desarrolle “la cintura”, pero que también construya una senda que la mantenga en contacto consigo misma y le ayude a no perder el rumbo.

Os presento el vídeo de presentación de la sesión 5 del Personal Branding Plan del que soy autora: Misión, visión, valores y DAFO (inicio del módulo estrategia).

Efectivamente, no todo el mundo sabe dónde quiere estar en 2030. Pero es clave plantearlo (visión) para establecer una hoja de ruta (misión) con unos principios que rijan nuestras acciones en todo el proceso (valores).

Aquí tenemos el vídeo:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=zIg3_EMkrfo&feature=plcp[/youtube]

Qué, a quién, cómo, cuándo, dónde: La estrategia.

Introducción al módulo ESTRATEGIA del Personal Branding Plan

Los sábados anteriores hemos ido tratando el primer módulo del curso Iceberg del Personal Branding Plan, el de autoconocimiento. Jordi Collell nos guió durante las tres primeras sesiones:

Y Oscar Del Santo nos guió en la sesión que cierra el autoconocimiento:

Hoy os presentamos el vídeo de introducción al 2º módulo ESTRATEGIA, que iremos detallando los próximos sábados a través de las siguientes sesiones:

  • Sábado 7 de julio. Misión, visión y valores. Con Natalia Gómez del Pozuelo.
  • Sábado 14 de julio: Mensaje. Con Natalia Gómez del Pozuelo.
  • Sábado 21 de julio. A quién me dirijo. Con Pablo Adán.
  • Sábado 28 de julio. Posicionamiento y naming. Con Guillem Recolons.

Acabado el módulo estrategia, iniciaremos el módulo final del Iceberg: Visibilidad y networking, la zona emergente de la marca personal.

Ahora os dejamos con el vídeo que introduce ESTRATEGIA:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=nicg6M008O0&feature=plcp[/youtube]

Tres actitudes para ser memorables

Cuando decidimos gestionar nuestra marca personal iniciamos un camino al final de cual conseguiremos que los demás nos recuerden y nos vengan a buscar cuando nos necesiten, seremos memorables y los elegidos. Ponerse a caminar no es garantía de llegar a destino, depende entre otras cosas de que no nos desviemos del camino trazado.

Hoy hablaremos de tres actitudes básicas que ayudarán para que nuestra marca personal sea sólida y consiga sus objetivos.

  • Coherencia. La coherencia es la conexión que existe entre lo que se dice y se hace. Es una actitud , un valor, básico en marca personal. Su falta se llama incoherencia y pone rápidamente en evidencia a las personas. Si declaramos que  gestionamos nuestra marca personal basándonos en principios como solidaridad, ayuda a las personas, trabajo en equipo, potenciación de los colaboradores y similares , hemos de actuar en consecuencia y demostrar que somos solidarios, que ayudamos a los demás, que trabajamos en equipo y que potenciamos a nuestros colaboradores. Parece muy sencillo pero no lo es. Nuestra marca es para los demás, entre otras cosas, una expresión de confianza en lo que prometemos.  Obrar de manera opuesta a nuestros principios, ser incoherentes, rompe está confianza y nos pone en una situación tan comprometida que puede llegar a hundir nuestra propia marca. La coherencia se refiere a lo que se dice con palabras y a lo que se manifiesta con nuestro lenguaje no verbal, atentos a este detalle porque tanto vale lo que está escrito o verbalizado como lo que damos a entender. De aquí que sea tan importante tener bajo control lo que transmitimos aun a riesgo de ser demasiado transparentes.
  • Consistencia. Me refiero a la firmeza o solidez de nuestros actos. Cubre un amplio espectro que va desde hacer bien las cosas materiales, no ser, en pocas palabras, un chapucero a tener trazabilidad en nuestras acciones con los demás. Decir hoy una cosa para mañana afirmar la opuesta puede hacer enloquecer a nuestros interlocutores y convertir nuestra marca en un esperpento, en una imagen distorsionada y grotesca. Si echamos una mano a alguien, si prometemos algo, no podemos convertir por arte de birlibirloque la mano en una soga y la promesa en una maldición. Si nos comprometemos con alguien tanto en lo personal como en lo profesional debemos mantener los términos del compromiso en las mismas condiciones en que fueron emitidos y aceptados. La falta de consistencia nos hace absurdamente impredecibles y lejos de convertirnos en memorables provoca en los demás el deseo de borrarnos de sus registros.
  • Compromiso que es sentirnos obligados a ser fieles a lo que hemos manifestado. Es muy fácil desaparecer de la vida de las personas y de las organizaciones como si nada hubiera pasado. Estar hoy y dejar de estar mañana sin ningún motivo real o aparente descoloca y hace mucho daño a los que han confiado en nosotros. Todos tenemos experiencias de este tipo y muchas veces somos muy laxos, demasiado. Se dice que en el amor y la guerra todo está permitido y basados en este refrán justificamos situaciones absolutamente reprobables. Siempre podemos pedir perdón pero todo tiene un límite y si lo sobrepasamos nuestra marca personal se irá devaluando a medida que corra la voz y seremos olvidados.

Seamos conscientes, de todos modos, de que nuestra historia no es una línea recta. Quien no haya sido incoherente, inconsistente o no haya faltado nunca a sus compromisos o es un santo o miente como un bellaco. Gestionar nuestra marca personal implica tener siempre en la mente nuestra misión, visión y valores para que nos inspiren el día a día y nos aporten grandes dosis coherencia, consistencia y compromiso.  Quizás no lleguemos a ser perfectos pero si que conseguiremos ir mejorando con el paso del tiempo. Este es el reto más importante.

Las oportunidades no se pierden, las aprovecha otro

¿Qué es para ti una oportunidad? Puede ser la posibilidad de alcanzar un objetivo, la circunstancia ideal para cumplir un sueño, estar en el lugar y en el momento adecuados…

Hay que piensa que las oportunidades llegan a nuestra vida sin avisar y que somos nosotros los que decidimos cogerlas o no. Y hay otros, que crean el contexto ideal para que las oportunidades lleguen.

Te has planteado alguna vez… ¿Qué ocurriría si generaras el escenario adecuado para que llegara a ti esa oportunidad que llevas tanto tiempo esperando?

Alguien a quien admiro profundamente me dijo una vez “Tu solo has de crear el contexto y la naturaleza hace el resto”.

Así que mejor dejar las esperas y el “ya llegará mi momento”, para empezar a generar escenarios en los que las cosas sucedan y las oportunidades lleguen.

Para ello es fundamental tener en cuenta tres aspectos:

  •  Saber cuál es mi objetivo – ¿Hacia donde voy? ¿Cuál es mi meta?
  • Qué necesito para conseguirlo – ¿Qué personas, habilidades, herramientas o maneras de ser necesito para llegar a mi meta?
  • Qué me esta frenando – ¿Cuáles son los obstáculos en mi vida que me impiden aprovechar las oportunidades y crear de nuevas?

Una vez lo hayas identificado ponte en marcha. Trabaja tu marca personal en función a estos 3 elementos, prepara una buena estrategia y construye una imagen sólida a largo plazo basada en tu misión, visión y valores.

Desde la semana pasada ya tienes disponible el Personal Branding Plan, el primer curso online que te va a permitir precisamente eso, generar el contexto necesario y perfecto para que la oportunidad de éxito profesional llegue a ti con más facilidad.

Así que deja las esperas y empieza a crear contextos. Para que cuando llegue esa oportunidad estés listo para aprovecharla.

Rey, valores y marca personal

No se trata de las figuras de una baraja de naipes sino de algo un poco menos frívolo aunque por lo que la realidad nos deja entrever muy mundano. Desde la mitad del siglo pasado parece ser que  las monarquías en general, no tengo la más mínima intención de personalizar, están haciendo serios esfuerzos para lastrar su marca personal y cuestionar su credibilidad frente a sus súbditos que, en lenguaje de marca , son su público objetivo.
Una vez descubierto que  la intervención divina no es relevante para la implantación, sostenimiento y futuro de las casas reales, puede ser interesante que nos preguntemos por qué no gestionan la marca personal de sus miembros como lo haría cualquier ser humano que quiera ser recordado, tenido en cuenta y ser el elegido. Aunque a decir  verdad lo de ser el elegido, en el sentido literal,  en ese caso no aplica pero puede ser asimilado a ser aceptado por la sociedad.
Todos tenemos una marca personal desde el momento en que nacemos  y que se concreta en un nombre que nos identifica, en una manera de ser, una identidad que transmitimos en el reflejo de nuestros valores, en la comunicación de nuestras habilidades y en definitiva en la percepción que los demás tienen de nosotros a través de la confianza que transmitimos.
La marca personal no se crea ni se destruye sino que se gestiona y puede moverse desde el reconocimiento público –  el ser un referente – hasta el ostracismo y el olvido en el mejor de los casos.

Toda marca personal se sustenta sobre atributos racionales y emocionales, los primeros son producto del discurso, de valorar lo que es objetivamente mejor frente a otras opciones mientras que los segundos se basan en lo que dice el corazón del público objetivo. Razón y emoción a veces van a la par y otras veces no.

En marca personal siempre hablamos de  la necesidad de ser auténticos, coherentes y de reflejar con la manera de actuar aquello que predicamos sobre nosotros mismos.
Los valores marcan el camino, son indicadores que reflejan la manera de actuar de cada persona porque no todo vale para cumplir una misión fijada. La percepción de los valores llega al corazón de las personas, crea expectativas y genera confianza, nace en la mente y anida en el corazón. Pero se convierten en una arma arrojadiza cuando se demuestra que lo que se predica y la vida real van por distintos derroteros y pueden transformar una marca personal potente en una caricatura.
Hacer florecer una marca, ganarse la aceptación del público objetivo, es una tarea que lleva su tiempo, estamos hablando de años, pero destrozarla puede algo instantáneo sobretodo si defrauda el corazón de las personas.
Pensar  y actuar con valores tiene sus frutos pero supone también renuncias y es aquí, volviendo al principio, donde las monarquías muchas veces cojean. Y como se trata de instituciones, cuando uno de sus miembros resbala es el conjunto que se tambalea.
Mantener  prestigio de la marca es una tarea constante, no valen paños calientes ni de acordarse de Santa Bárbara cuando truena y mucho menos ponerse a temblar cuando alguien enseña los colmillos…del lobo.

¿Aun crees que existe el talento como cualidad innata?

Luciano PavarottiCon mucha frecuencia solemos oír  exclamaciones como “es de otro planeta, ha nacido para, tiene un don especial, está tocado por la mano de Dios” para referirnos a las extraordinarias cualidades que tienen personajes como Rafa Nadal, Steve Jobs, Luciano Pavarotti… Durante muchos años y hasta hace poco tiempo, existía un determinismo muy extendido que partía de la base que el talento es esencialmente una cualidad innata, es decir, que viene predeterminada genéticamente. Y de esta forma, es el “talento innato” el que determina nuestro futuro en un ámbito de actuación concreto.

Afortunadamente, los que hemos dudado de este determinismo genético, ahora estamos de enhorabuena. Recientemente han aparecido numerosos estudios científicos que cuestionan muy seriamente la influencia de la herencia genética y dan una clara preponderancia al desarrollo del talento mediante el esfuerzo, el sacrificio y los siempre importantes elementos del entorno (familia, escuela, compañeros…). Apuntan hacia un paradigma absolutamente diferente.

De esta forma, tengo muy claro que no podemos entender el talento como una cosa en concreto, sino como un proceso. El talento, como la inteligencia, no es algo que se recibe o se hereda, es una capacidad que se aprende. Así, podemos afirmar que el talento no está al principio, sino al final de la educación. Evidentemente, no significa que entre las personas no existan importantes diferencias genéticas que comportan ciertas ventajas y desventajas. La genética otorga diferencias, pero también es cierto que la mayoría de las personas desconocemos nuestros verdaderos límites, que estamos muy lejos de conseguir lo que los científicos llaman el “potencial no actualizado”, es decir, hasta donde podemos llegar en una determinada disciplina.

Uno de los muchos estudios que corroboran estas hipótesis, se trata de una investigación realizada en el Conservatorio de música de Viena. Se pidió a los profesores de primer curso que ordenasen a sus alumnos según lo que ellos intuían era su facilidad para la música, lo que se suele llamar “talento innato”. Unos años después, al terminar sus estudios en el Conservatorio, se comparaba el nivel musical logrado con el talento o “facilidad innata” que tenían en primer curso. Sorprendentemente, no había ninguna correlación estadística entre esta facilidad inicial y el nivel musical conseguido. Por el contrario, se pidió a los profesores que ordenasen a los alumnos de último curso según la dedicación que habían tenido durante su etapa en el Conservatorio. Los estudios demostraron una grandísima correlación entre el tiempo dedicado y el nivel musical logrado. De esta forma, los científicos concluyeron que el nivel conseguido dependía básicamente del tiempo invertido en la formación y nada tenía que ver con esta presunta facilidad innata.

Afortunadamente para los que creemos en valores como el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio o el espíritu de superación, la ciencia ha demostrado que estos valores son mucho más importantes que nuestra herencia genética. Esto permite que todos podamos tener nuestros sueños. No estamos limitados por nuestra genética, lo estamos por nuestra determinación, por nuestro afán de superación, esfuerzo… Ya no tenemos excusas, depende de nosotros. ¡Vamos!

Marca personal y epitafio… ¿Dejarás que lo escriba otro?

¿Por qué permitimos que nuestro epitafio lo escriban los demás? ¿No te gustaría escribirlo a ti? ¿Existe un destilado de marca personal más grande que un epitafio?

Lo cierto es que cuando leo las necrológicas de los periódicos no puedo dejar de pensar en que el finado jamás hubiese escrito ese epitafio tan soso, a veces tan falso y a menudo tan “políticamente correcto”.

Entonces llego a una conclusión: No tenemos el control de nuestra marca personal. Permitimos que sean otros los que hablen por nosotros, los que nos despidan de este mundo. Y eso, queridos lectores, no es justo.

Si eres un tipo extrovertido, chistoso, abierto, mereces un “cierre” acorde con tu marca. Sé que es falso, pero el supuesto epitafio de la tumba de Groucho Marx de “Señorita, perdone que no me levante” hubiera sido coherente con la marca del gran Groucho.

Mi conclusión mientras escribo esto, en la bonita ciudad de Praga, a -18ºC, es que los epitafios deberían estar escritos en primera persona; solo así sabríamos que son auténticos, que fueron escritos por el muerto. Hay buenos ejemplos:

  • Soy escritor pero nadie es perfecto. Billy Wilder
  • Ya decía yo que ese médico no valía mucho. Miguel Mihura
  • Si no viví más, fue por que no me dio tiempo. Marqués de Sade
  • Si queréis los mayores elogios, moríos. Enrique Jardiel Poncela
  • Ich habe es versucht (Lo he intentado). Willy Brandt
  • No digas más. Eric Idle (Monty Pyton)
  • That’s all folks (Eso es todo amigos). Mel Blanc, actor de doblaje
  • The game is over. Grafitti en un cementerio de Bogotá
  • Libre por fin. Libre por fin. Gracias Dios Todopoderoso. Soy libre por fin. Martin Luther King

Ahora viene el reto, un auténtico ejercicio de puro branding personal: ¿Qué escribirías tu en tu epitafio?

¿Te afecta el síndrome HOYTAMPOCOPUEDO?

Pocas veces hablamos de las cosas que afectan negativamente a nuestra marca personal. Hoy toca adentrarnos en el terreno pantanoso de la procrastinación.

#Procrastrinación

Wikipedia: La procrastinación (del latínpro, adelante, y crastinus, referente al futuro) o posposición, es la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables.

#Excusa1 Espero que me llegue la inspiración

#Escusa2 Lo puedo hacer en el último momento

#Excusa3 Si puedo, mejor lo evito

Efectivamente, el síndrome HOYTAMPOCOPUEDO representa un freno para toda actividad emprendedora. Todos, en el fondo, tenemos algo de procrastinadores, pero el aplazamiento sistemático de responsabilidades es una auténtica lacra para la marca personal, además de un transtorno del comportamiento.

El que padece este síndrome suele tener miedo al fracaso y cambia de dirección como una veleta, cancela citas o las aplaza sin razón alguna. En realidad, puedes conseguir CUALQUIER COSA que te propongas, pero no todo al mismo tiempo. Priorizar objetivos es clave en este punto. Aquí algunos atajos para superar el síndrome:

  1. Divide una tarea larga en subtareas cortas. Por ejemplo, imagina que tienes que escribir un informe espeso, de 50 páginas. Es lógico que haya un punto de desmotivación para empezar. Pero imagina que te planteas dedicarte 10 sesiones de 10 minutos cada día en un par de días. ¿A que no parece tan difícil?. El terminar una sesión breve te animará a iniciar la siguiente. Es una carrera por etapas, pero funciona.
  2. Escribe tres cuestiones relacionadas con la tarea aplazada: ¿En qué momentos estás? ¿Qué quieres hacer? ¿Cómo te sentirás después de haberlo hecho? Por ejemplo, las respuestas podrían ser a) Estoy en la oficina frente al ordenador navegando por internet b) Quiero acabar mi informe antes de las 17h c) Me sentiré orgulloso y satisfecho de haberlo acabado a tiempo.
  3. Confronta un objetivo clave con un deseo inmediato. Por ejemplo, un objetivo clave podría ser mantener tu peso por debajo de xx kilos, pero el deseo inmediato es el de comerte un pastel de nata que acabas de ver en una pastelería. Para evitar el conflicto, cambia el orden de las prioridades: coloca la bajada de peso como algo que puedes hacer AHORA y el comerte un pastel como algo que puedes hacer LUEGO. Es una técnica de pensamiento lateral, muy práctica.
  4. Pide ayuda. ¿Por qué no? Si te encuentras bloqueado para redactar un informe, pide ayuda a tus círculos cercanos. Invita a alguien, explícale el proyecto y déjate ayudar. Para algo están los colegas y los amigos.

Espero que os (nos) ayude, queridos lectores. Os dejo un vídeo que explica muy bien lo que es la procrastinación con ejemplos muy gráficos.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=UXziurFkQxM&feature=youtu.be[/youtube]

 

Alianzas. 7 secretos para no morir en el intento

La cumbre europea que tenía que salvar el euro y el futuro de la Europa me ha dejado con la extraña certeza de que estamos andando a trompicones y a pesar de ello avanzamos. La postura del Reino Unido aunque previsible porque desde su incorporación a la Europa Comunitaria ha sido siempre reticente a avanzar hacia una verdadera integración da y dará mucho que pensar, hablar y escribir pero hoy no vamos a hablar ni de economía ni de política continental sino de las alianzas, de cómo abordarlas y de las consecuencias de que pueden tener en nuestra marca personal.
Unir fuerzas y esfuerzos con otras personas para alcanzar un objetivo común es de entrada una opción atractiva que puede permitirnos ir más allá de lo que conseguiríamos estando solos y poder materializar el milagro de que el todo sea superior a la suma de las partes.
Una alianza es un acuerdo entre dos o más personas que tienen  un objetivo común con la finalidad de aumentar el valor de cada participante . Para que realmente funcione las aportaciones individuales tienen que ser equivalentes porque en el fondo se trata de un intercambio de valor y con unos valores de marca compatibles para que sea percibida por las respectivas audiencias como una suma.
¿Qué necesitamos para obtener una alianza potente? Aunque cada caso es singular hay siete puntos que, si se cumplen, constituyen un garantía de éxito.

1. Ganar-Ganar: Todas las partes tienen que ganar y para ello tienen que hacer aportaciones  equivalentes. Cuando se produce un desequilibrio y una de las partes aporta menos o quiere recibir más que los demás la alianza peligra. Como norma general los aprovechados no tienen cabida.

2. Bajo riesgo: Se trata de aunar esfuerzos y lo ideal es invertir lo mínimo inicialmente y reinvertir los beneficios cuando se produzcan. Aunque siempre se debe contar con un plan que prevea las inversiones iniciales a realizar y los plazos de recuperación.

3. Fácil de poner en marcha: Cuanto más simple mejor pero dejar claras las normas de actuación de entrada es siempre positivo.

4. Bajo coste: Varias mentes unidas consiguen resultados extraordinarios. La creatividad ahorra muchos costes.

5. Flexible: Una alianza es más sólida si es fácil de ser construida, fácil de ser revisada y fácil de ser disuelta.

6. Valores de marca personal compartidos: Aunque el objetivo sea común el fin no justifica los medios. Y la unión de personas con métodos basados en valores dispares puede lastrar la percepción del entorno y debilitar la marca de algunos participantes. Es claro que si nos aliamos con personas sin escrúpulos podemos ser percibidos de igual manera.

7. Divertida: Mi experiencia me demuestra que cuando nos lo pasamos bien las cosas funcionan mejor. Cuando afloran los malos rollos y las recriminaciones vale la pena entrar en cuarentena y aplicar cirugía.

Cuando pensemos en aliarnos con alguien hagamos una valoración inicial potente y revisemos periódicamente los resultados, que no nos pase como a nuestra vieja Europa.

Jordi Collell / Coach y Asesor de marca personal

Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.

La conocida frase del gran Groucho Marx nos sirve para enlazar con un texto interesante sobre cómo trabajar los valores. En este blog ya hemos hablado en muchas ocasiones de principios y valores y su relación con la marca personal. También hemos hablado de liderazgo y valores. Aquí os dejo un extracto del libro “El Valor de los Valores en las Organizaciones” del empresario y publicista venezolano Juan Carlos Jiménez. Por cierto, un libro más que recomendable.
Guillem Recolons / asesor de marca personal

Una idea para trabajar los valores

Trabaje los valores en su organización con un recurso abierto. Es decir, desarrolle un documento que contenga las conductas y actitudes deseadas, que sirva para ejemplificar la puesta en práctica de cada uno de los valores de la organización.

Debe ser un documento que tenga la posibilidad de actualizarse y mejorar con la evolución de la organización, y con la participación de sus integrantes.

De esta manera se crean las condiciones para “refrescar” el significado práctico de los principios, y que esta dinámica se convierta en oportunidades vitales para fortalecer el compromiso de la gente con los valores de la organización.

Crear un documento con estas características también permite construir la identidad necesaria para que los valores realmente se conviertan en los pilares de la cultura organizacional. Así, los integrantes de la organización no verán en los valores una simple lista de creencias con las que deben vincularse porque no les queda más remedio, sino las bases para tener más  sentido práctico de lo que representa ser parte de esa organización.

Utilice los valores organizacionales universales antes propuestos como un punto de partida. Con ellos puede comenzar a construir una lista de comportamientos deseados frente a las distintas situaciones específicas que debe enfrentar su organización.

Esta es una manera concreta de asociar la práctica de los valores al día a día de cada integrante de la organización, al mismo tiempo que estructura un “código de conductas” práctico y en sintonía con la gente.

Su documento se puede desarrollar sobre la base de un esquema como el de la página siguiente.

Este es un ejemplo de cómo estructurar un “código de conducta” que contenga el significado de los valores en términos de comportamientos deseados.

Usted puede adaptarlo o formularlo de otra manera, de acuerdo con la realidad propia de su organización. Pero el resultado debe ser el mismo: Una guía práctica para los integrantes del equipo, en cuya construcción ellos también han participado.

Cuando hablamos del valor Comunicación:

Si estamos en alguna de las siguientes situaciones:

Falta de información sobre un proyecto en proceso.

La actitud y el comportamiento de los integrantes de nuestra organización debe ser el siguiente:

1. La buscamos. Preguntamos.

2. Pedimos ayuda a nuestros compañeros y a nuestros jefes.

3. No especulamos sobre las razones por las cuales no contamos con la información.

4. No creamos rumores.

5. Antes de emitir un juicio, averiguamos las razones por las cuales falta la información.